Esta página contiene las Lecciones 91 a la 180 del Libro de Ejercicios de Un Curso de Milagros. Cada lección incluye el texto canónico de la Fundación para la Paz Interior.
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Lecciones en este rango
- Lección 91: Los milagros se ven en la luz.
- Lección 92: Los milagros se ven en la luz, y la luz y la fortaleza son una.
- Lección 93: La luz, la dicha y la paz moran en mí.
- Lección 94: Soy tal como Dios me creó.
- Lección 95: Soy un solo Ser, unido a mi Creador.
- Lección 96: La salvación procede de mi único Ser.
- Lección 97: Soy Espíritu.
- Lección 98: Aceptaré el papel que me corresponde en el plan de Dios para la salvación.
- Lección 99: La salvación es mi única función aquí.
- Lección 100: Mi papel en el plan de Dios para la salvación es esencial.
- Lección 101: La Voluntad de Dios para mí es perfecta felicidad.
- Lección 102: Comparto con Dios Su Voluntad de que yo sea feliz.
- Lección 103: Dios, al ser Amor, es también felicidad.
- Lección 104: Busco únicamente lo que en verdad me pertenece.
- Lección 105: Mías son la Paz y la Dicha de Dios.
- Lección 106: Déjame aquietarme y escuchar la verdad.
- Lección 107: La verdad corregirá todos los errores de mi mente.
- Lección 108: Dar y recibir son en verdad lo mismo.
- Lección 109: Descanso en Dios.
- Lección 110: Soy tal como Dios me creó.
- Lección 111: Para los repasos de por la mañana y por la noche:
- Lección 112: Para los repasos de por la mañana y por la noche:
- Lección 113: Para los repasos de por la mañana y por la noche:
- Lección 114: Para los repasos de por la mañana y por la noche:
- Lección 115: Para los repasos de por la mañana y por la noche:
- Lección 116: Para los repasos de por la mañana y por la noche:
- Lección 117: Para los repasos de por la mañana y por la noche:
- Lección 118: Para los repasos de por la mañana y por la noche:
- Lección 119: Para los repasos de por la mañana y por la noche:
- Lección 120: Para los repasos de por la mañana y por la noche:
- Lección 121: El perdón es la llave de la felicidad.
- Lección 122: El perdón me ofrece todo lo que deseo.
- Lección 123: Gracias, Padre, por los dones que me has concedido.
- Lección 124: Que no me olvide de que soy uno con Dios.
- Lección 125: En la quietud recibo hoy la Palabra de Dios.
- Lección 126: Todo lo que doy es a mí mismo a quien se lo doy.
- Lección 127: No hay otro amor que el de Dios.
- Lección 128: El mundo que veo no me ofrece nada que yo desee.
- Lección 129: Más allá de este mundo hay un mundo que deseo.
- Lección 130: Es imposible ver dos mundos.
- Lección 131: Nadie que se proponga alcanzar la verdad puede fracasar.
- Lección 132: Libero al mundo de todo lo que alguna vez pensé que era.
- Lección 133: No le daré valor a lo que no lo tiene.
- Lección 134: Quiero percibir el perdón tal como es.
- Lección 135: Si me defiendo he sido atacado.
- Lección 136: La enfermedad es una defensa contra la verdad.
- Lección 137: Cuando me curo no soy el único que se cura.
- Lección 138: El Cielo es la alternativa por la que me tengo que decidir.
- Lección 139: Aceptaré la Expiación para mí mismo.
- Lección 140: La salvación es lo único que cura.
- Lección 141:
- Lección 142:
- Lección 143:
- Lección 144:
- Lección 145:
- Lección 146:
- Lección 147:
- Lección 148:
- Lección 149:
- Lección 150:
- Lección 151: Todas las cosas son ecos de la Voz que habla por Dios.
- Lección 152: Tengo el poder de decidir.
- Lección 153: En mi indefensión radica mi seguridad.
- Lección 154: Me cuento entre los ministros de Dios.
- Lección 155: Me haré a un lado y dejaré que Él me muestre el camino.
- Lección 156: Camino con Dios en perfecta santidad.
- Lección 157: En Su Presencia he de estar ahora.
- Lección 158: Hoy aprendo a dar tal como recibo.
- Lección 159: Doy los milagros que he recibido.
- Lección 160: Yo estoy en mi hogar. El miedo es el que es un extraño aquí.
- Lección 161: Dame tu bendición, santo Hijo de Dios.
- Lección 162: Soy tal como Dios me creó.
- Lección 163: La muerte no existe. El Hijo de Dios es libre.
- Lección 164: Ahora somos uno con Aquel que es nuestra Fuente.
- Lección 165: Que mi mente no niegue el Pensamiento de Dios.
- Lección 166: Se me han confiado los dones de Dios.
- Lección 167: Sólo hay una vida y ésa es la Vida que comparto con Dios.
- Lección 168: Tu Gracia me es dada. La reclamo ahora.
- Lección 169: Por la gracia vivo. Por la gracia soy liberado.
- Lección 170: En Dios no hay crueldad ni en mí tampoco.
- Lección 171: Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
- Lección 172: Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
- Lección 173: Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
- Lección 174: Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
- Lección 175: Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
- Lección 176: Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
- Lección 177: Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
- Lección 178: Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
- Lección 179: Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
- Lección 180: Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
Lección 91: Los milagros se ven en la luz.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 91 (Fundación para la Paz Interior):
1. Es importante recordar que los milagros y la visión van necesariamente de la mano. 2 Esto necesita repetirse una y otra vez. 3 Es una de las ideas centrales de tu nuevo sistema de pensamiento, y de la percepción a la que da lugar. 4 El milagro está siempre aquí. 5 Tu visión no causa su presencia ni su ausencia es el resultado de que no veas. 6 Es únicamente tu conciencia de los milagros la que se ve afectada. 7 Los verás en la luz, pero no en la obscuridad.
2. Para ti, pues, la luz es crucial. 2 Mientras sigas en la obscuridad no podrás ver el milagro. 3 Por lo tanto, estarás convencido de que no está ahí. 4 Esto se deriva de las mismas premisas de las que procede la obscuridad. 5 Negar la luz hace que te resulte imposible percibirla. 6 No percibir la luz es percibir la obscuridad. 7 La luz
entonces no te sirve de nada, a pesar de que está ahí. 8 No la puedes usar porque su presencia te es desconocida. 9 Y la aparente realidad de la obscuridad hace que la idea de la luz no tenga sentido.
3. Si se te dijera que lo que no ves se encuentra ahí, te parecería una locura. 2Es muy difícil llegar a convencerse de que lo que en verdad es una locura es no ver lo que se encuentra ahí y, en su lugar, ver lo que no está ahí. 3 No dudas de que los ojos del cuerpo pueden ver. 4 No dudas de la realidad de las imágenes que te muestran. 5 Tienes absoluta fe en la obscuridad, no en la luz. 6 ¿Cómo se puede revertir esto? 7 No podrías hacerlo por tu
cuenta, pero no estás solo en esto.
4. Tus esfuerzos, por insignificantes que sean, están fuertemente respaldados. 2 Sólo con que te percataras de cuán grande es esa fortaleza, tus dudas desaparecerían. 3 Hoy dedicaremos el día a tratar de que sientas esa fortaleza. 4 Cuando hayas sentido la fortaleza que mora en ti, la cual pone fácilmente a tu alcance todos los milagros,
dejarás de dudar. 5 Los milagros que tu sensación de ser débil ocultan se harán patentes en tu conciencia una vez que sientas la fortaleza que mora en ti.
5. Reserva diez minutos en tres ocasiones hoy para tener un rato de quietud en el que trates de dejar atrás tu debilidad. 2 Esto se puede lograr fácilmente si te das instrucciones a ti mismo de que no eres un cuerpo. 3 La fe se canaliza hacia lo que deseas, y tú diriges la mente en conformidad con ello. 4 Tu voluntad sigue siendo tu maestro, y dispone de toda la fortaleza necesaria para hacer lo que desea. 5 Puedes escaparte del cuerpo si así lo decides. 6 Puedes experimentar la fortaleza que mora en ti.
6. Comienza las sesiones de práctica más largas con esta declaración que entraña una auténtica relación de causa y efecto: 2 Los milagros se ven en la luz. 3 Los ojos del cuerpo no perciben la luz. 4 Mas yo no soy un cuerpo. 5 ¿Qué soy entonces?
6 La pregunta con la que finaliza esta declaración es crucial para los ejercicios de hoy. 7 Lo que piensas que
eres es una creencia que debe ser erradicada. 8 Pero lo que realmente eres es algo que tiene que serte revelado. 9 La creencia de que eres un cuerpo necesita ser corregida, ya que es un error. 10 La verdad de lo que eres apela
a la fortaleza que mora en ti para que lleve a tu conciencia lo que el error oculta.
7. Si no eres un cuerpo, ¿qué eres entonces? 2 Necesitas hacerte consciente de lo que el Espíritu Santo utiliza para reemplazar en tu mente la imagen de que eres un cuerpo. 3 Necesitas sentir algo en lo que depositar tu fe a medida que la retiras del cuerpo. 4 Necesitas tener una experiencia real de otra cosa, algo más sólido y seguro; algo más digno de tu fe y que realmente esté ahí.
8. Si no eres un cuerpo, ¿qué eres entonces? 2 Hazte esta pregunta honestamente, y dedica después varios minutos a dejar que los pensamientos erróneos que tienes acerca de tus atributos sean corregidos y a que sus opuestos ocupen su lugar. 3 Puedes decir, por ejemplo: 4 No soy débil, sino fuerte. 5 No soy un inútil, sino alguien todopoderoso. 6 No estoy limitado, sino que soy ilimitado. 7 No tengo dudas, sino certeza. 8 No soy una ilusión, sino algo real. 9 No puedo ver en la obscuridad, sino en la luz.
9. En la segunda parte de tu sesión de práctica, trata de experimentar estas verdades acerca de ti mismo. 2 Concéntrate particularmente en la experiencia de fortaleza. 3 Recuerda que toda sensación de ser débil está
asociada con la creencia de que eres un cuerpo, la cual es una creencia errónea y no merece que se tenga fe en ella. 4 Deja de tener fe en ella, aunque sólo sea por un instante. 5 A medida que avancemos te irás acostumbrando a tener fe en lo que es más valioso en ti. 10. Relájate durante el resto de la sesión de práctica, confiando en que tus esfuerzos, por insignificantes que sean, tienen todo el respaldo de la Fortaleza de Dios y de todos Sus Pensamientos. 2 De Ellos es de donde procederá tu fortaleza. 3 A través de Su fuerte respaldo es como sentirás la fortaleza que mora en ti. 4 Dios y todos Sus Pensamientos se unen a ti en esta sesión de práctica en la que compartes un propósito semejante al de Ellos. 5 De Ellos es la Luz en la que verás milagros porque Su Fortaleza es tuya. 6 Su Fortaleza se convierte en tus
ojos para que puedas ver. 11. Cinco o seis veces por hora, a intervalos razonablemente regulares, recuérdate a ti mismo que los milagros se ven en la luz. 2 Asegúrate también de hacerle frente a cualquier tentación con la idea de hoy. 3 La siguiente variación podría resultarte útil para este propósito especial: 4 Los milagros se ven en la luz. 5 No voy a cerrar los ojos por causa de esto.
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Lección 92: Los milagros se ven en la luz, y la luz y la fortaleza son una.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 92 (Fundación para la Paz Interior):
1. La idea de hoy es una ampliación de la anterior. 2 No asocias la luz con la fortaleza ni la obscuridad con la debilidad. 3 Ello se debe a que tu idea de lo que significa ver está vinculada al cuerpo, a sus ojos y a su cerebro. 4 De ahí que creas que puedes cambiar lo que ves poniendo trocitos de vidrio delante de tus ojos. 5 Ésta es una
de las muchas creencias mágicas que proceden de tu convicción de que eres un cuerpo y de que los ojos del cuerpo pueden ver.
2. Crees también que el cerebro puede pensar. 2 Si comprendieras la naturaleza del pensamiento, no podrías por menos que reírte de esta idea tan descabellada. 3 Es como si creyeras que eres tú el que sostiene el fósforo que enciende el sol y le da todo su calor; o quien sujeta al mundo firmemente en sus manos hasta que decidas soltarlo. 4 Esto, sin embargo, no es más disparatado que creer que los ojos del cuerpo pueden ver o que el cerebro puede pensar.
3. La Fortaleza de Dios que mora en ti es la luz en la que ves, de la misma manera como es Su Mente con la que piensas. 2 Su Fortaleza niega tu debilidad. 3 Y es ésta la que ve a través de los ojos del cuerpo, escudriñando la obscuridad para contemplar lo que es semejante a ella misma: los mezquinos y los débiles, los enfermizos y los moribundos; los necesitados, los desvalidos y los amedrentados; los afligidos y los pobres, los hambrientos y los melancólicos. 4 Esto es lo que se ve a través de los ojos que no pueden ver ni bendecir.
4. La fortaleza pasa por alto todas estas cosas al mirar más allá de las apariencias. 2 Mantiene su mirada fija en la luz que se encuentra más allá de ellas. 3 Se une a la luz de la que forma parte. 4 Se ve a sí misma. 5 Te brinda la luz en la que tu Ser aparece. 6 En la obscuridad percibes un ser que no existe. 7 La fortaleza es lo que es verdad con respecto a ti, mas la debilidad es un ídolo al que se honra y se venera falsamente a fin de disipar la fortaleza y permitir que la obscuridad reine allí donde Dios dispuso que hubiera luz.
5. La fortaleza procede de la verdad y brilla con la luz que su Fuente le ha otorgado; la debilidad refleja la obscuridad de su hacedor. 2 Está enferma, y lo que ve es la enfermedad, que es como ella misma. 3 La verdad es salvadora, y su voluntad es que todo el mundo goce de paz y felicidad. 4 La verdad le da el caudal ilimitado de su fortaleza a todo aquel que la pide. 5 Reconoce que si a alguien le faltara algo, les faltaría a todos. 6 Y por eso imparte su luz, para que todos puedan ver y beneficiarse cual uno solo. 7 Todos comparten su fortaleza, de manera que ésta pueda conceder a todos el milagro en el que se unirán en un propósito, en el perdón y el amor.
6. La debilidad, que mira desde la obscuridad, no puede ver propósito alguno en el perdón o en el amor. 2 Ve todo como diferente de ella misma, y no ve nada en el mundo que quisiera compartir. 3 Juzga y condena, pero no ama. 4 Permanece en la obscuridad para ocultarse, y sueña que es fuerte y victoriosa, vencedora de limitaciones que, en la obscuridad, crecen hasta alcanzar enormes proporciones.
7. La debilidad se teme, se ataca y se odia a sí misma, y la obscuridad cubre todo lo que la debilidad ve, y le deja sus sueños que son tan temibles como ella misma. 2 Ahí no encontrarás milagros sino odio. 3 La debilidad se separa de lo que ve, mientras que la luz y la fortaleza se perciben a sí mismas cual una sola. 4 La luz de la fortaleza no es la luz que tú ves. 5 No cambia ni titila hasta finalmente extinguirse. 6 No cambia de la obscuridad de la noche a la luz del día, y de vuelta a la obscuridad hasta que se hace de día otra vez.
8. La luz de la fortaleza es constante, tan segura como el amor y eternamente feliz de darse a sí misma, ya que no puede sino darse a lo que ella misma es. 2 Nadie que pida compartir su visión lo hace en vano, y nadie que entre en su morada puede partir sin un milagro ante sus ojos y sin que la fortaleza y la luz moren en su corazón.
9. La fortaleza que mora en ti te ofrecerá luz y guiará tu visión para que no habites en las vanas sombras que los ojos del cuerpo te proporcionan a fin de que te engañes a ti mismo. 2 La fortaleza y la luz se unen en ti, y ahí donde se unen tu Ser se alza presto a recibirte como Suyo. 3 Tal es el lugar de encuentro que hoy trataremos de hallar para descansar en él, pues la Paz de Dios está ahí donde tu Ser, Su Hijo, aguarda ahora para encontrarse Consigo Mismo otra vez y volver a ser uno. 10. Dediquemos veinte minutos en dos ocasiones hoy a estar presentes en ese encuentro. 2 Déjate conducir ante tu Ser. 3 Su fortaleza será la luz en la que se te concederá el don de la visión. 4 Deja atrás hoy la obscuridad por un rato, y practica ver en la luz, cerrando los ojos del cuerpo y pidiéndole a la verdad que te muestre cómo hallar el lugar de encuentro entre el ser y el Ser, en el que la luz y la fortaleza son una. 11. Así es como practicaremos mañana y noche. 2 Después de la reunión de por la mañana, usaremos el día para prepararnos para la de por la noche, cuando nuevamente nos volveremos a reunir en confianza. 3 Repitamos la idea de hoy tan a menudo como sea posible y reconozcamos que es un preludio a la visión y que se nos está llevando de las tinieblas a la luz, donde únicamente se pueden percibir los milagros.
Esta lección extiende la anterior. El Curso dice que la fortaleza en ti es la luz en la que ves, y por eso te pide veinte minutos por la mañana y por la noche para reunirte con esa fortaleza. En veinticinco años acompañando a estudiantes ACIM, he visto que esta lección se siente exigente. No la fuerces. Cierra los ojos del cuerpo, como dice el Curso, y pide que la verdad te muestre dónde se encuentran el yo y el Ser. Si te distraes, vuelve. La constancia, no la perfección, es lo que hace el trabajo interior de este ejercicio.
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Lección 93: La luz, la dicha y la paz moran en mí.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 93 (Fundación para la Paz Interior):
1. Crees ser la morada del mal, de las tinieblas y del pecado. 2 Piensas que si alguien pudiera ver la verdad acerca de ti sentiría tal repulsión que se alejaría de ti como si de una serpiente venenosa se tratase. 3 Piensas que si la verdad acerca de ti te fuese revelada, te sobrecogería un horror tan grande que te apresurarías de inmediato a quitarte la vida, pues sería imposible seguir viviendo después de haber contemplado semejante atrocidad.
2. Estas creencias están tan firmemente arraigadas en ti que resulta difícil hacerte entender que no tienen fundamento alguno. 2 Que has cometido errores es obvio. 3 Cierto es también, teniendo en cuenta lo que ahora crees, que has buscado la salvación por extraños caminos; que te has dejado engañar y que a tu vez has engañado; que has tenido miedo de fantasías pueriles y de sueños crueles y que te has postrado ante ídolos de polvo.
3. Hoy vamos a cuestionar todo esto, no desde el punto de vista de lo que piensas, sino desde un punto de referencia muy distinto, desde el cual tales pensamientos vanos carecen de sentido. 2 Esos pensamientos no concuerdan con la Voluntad de Dios. 3 Él no comparte contigo estas extrañas creencias. 4 Esto es suficiente para probarte que son erróneas, pero tú no lo percibes así.
4. ¿Por qué no habrías de dar saltos de alegría cuando se te asegura que todo el mal que crees haber hecho nunca ocurrió; que todos tus pecados no son nada; que sigues siendo tan puro y santo como fuiste creado, y que la luz, la dicha y la paz moran en ti? 2 La imagen que tienes de ti mismo no puede resistir la Voluntad de Dios. 3 Tú piensas que eso es la muerte, sin embargo, es la vida. 4 Tú piensas que se te está destruyendo, sin
embargo, se te está salvando.
5. El ser que tú fabricaste no es el Hijo de Dios. 2 Por lo tanto, no existe en absoluto. 3 Y todo lo que aparentemente hace o piensa no significa nada. 4 No es bueno ni malo. 5 Es simplemente irreal; nada más. 6 No batalla con el Hijo de Dios. 7 No le hace daño ni ataca su paz. 8 No ha alterado la Creación en absoluto, ni ha convertido la eterna impecabilidad en pecado o el amor en odio. 9 ¿Qué poder puede poseer ese ser que tú fabricaste, cuando lo que quiere es contradecir la Voluntad de Dios?
6. Tu impecabilidad está garantizada por Dios. 2 Esto tiene que repetirse una y otra vez, hasta que se acepte. 3 Es la verdad. 4 Tu impecabilidad está garantizada por Dios. 5 Nada puede afectarla, y nada puede cambiar lo que Dios creó eterno. 6 El ser que tú fabricaste, lleno de maldad y de pecado, no es nada. 7 Tu impecabilidad está garantizada por Dios, y la luz, la dicha y la paz moran en ti.
7. La salvación requiere que aceptes este único pensamiento: que eres tal como Dios te creó, y no lo que has hecho de ti mismo. 2 Sea cual sea el mal que creas haber hecho, eres tal como Dios te creó. 3 Sean cuales sean los errores que hayas cometido, la verdad con respecto a ti permanece inalterada. 4 La Creación es eterna e inalterable. 5 Tu impecabilidad está garantizada por Dios. 6 Eres, y siempre serás, exactamente como fuiste creado. 7 La luz, la dicha y la paz moran en ti porque ahí las puso Dios.
8. En nuestras sesiones de práctica más largas de hoy, las cuales serían más provechosas si las llevases a cabo durante los primeros cinco minutos de cada hora de vigilia, comienza afirmando la verdad acerca de tu creación: 2 La luz, la dicha y la paz moran en mí.
3 Mi impecabilidad está garantizada por Dios.
4 Luego deja a un lado las disparatadas imágenes que tienes de ti mismo, y pasa el resto de la sesión de práctica
tratando de experimentar lo que Dios te ha dado, en lugar de lo que tú has decretado para ti mismo.
9. Pues o bien eres lo que Dios creó o bien lo que tú mismo has hecho de ti. 2 Un Ser es real; el otro no existe. 3 Trata de experimentar la unidad de tu único Ser. 4 Trata de apreciar Su santidad y el Amor del que fue creado. 5 Trata de no ser un obstáculo para el Ser que Dios creó como lo que eres, ocultando Su majestad tras los
insignificantes ídolos de maldad y de pecado que has inventado para reemplazarlo. 6 Permítele ser todo lo que es. 7 Ahí es donde estás; Eso es lo que eres. 8 Y la luz, la dicha y la paz moran en ti porque esto es así. 10. Tal vez no estés dispuesto o no puedas dedicar los primeros cinco minutos de cada hora a hacer estos ejercicios. 2 Trata, no obstante, de hacerlos cuando puedas. 3 Al menos, acuérdate de repetir estos pensamientos cada hora: 4 La luz, la dicha y la paz moran en mí.
5 Mi impecabilidad está garantizada por Dios.
6 Trata luego de dedicar un minuto más o menos, con los ojos cerrados, a darte cuenta de que se trata de una
afirmación de la verdad acerca de ti. 11. Si surge alguna situación que parezca perturbarte, desvanece de inmediato la ilusión de miedo repitiendo nuevamente estos pensamientos. 2 Si te sientes tentado de enfadarte con alguien, dile silenciosamente: 3 La luz, la dicha y la paz moran en ti.
4 Tu impecabilidad está garantizada por Dios.
5 Hoy puedes hacer mucho por la salvación del mundo. 6 Hoy puedes hacer mucho por desempeñar más
fielmente el papel que Dios te ha asignado en la salvación. 7 Y hoy puedes asimismo hacer mucho por convencer a tu mente de que la idea de hoy es ciertamente verdad.
Al principio esta idea puede sonar imposible, porque el ego insiste en que dentro de ti hay oscuridad. La lección de hoy es una respuesta directa a esa creencia. El Curso te pide cinco minutos por la mañana y por la noche, más recordatorios frecuentes durante el día. Lo importante no es sentir la luz. Es afirmar que mora en ti aun cuando no la sientas. En mi experiencia, la sensación viene después, y muchas veces cuando ya dejaste de buscarla. Practica sin exigirle nada al resultado. La luz, la dicha y la paz ya están dentro, esperando.
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Lección 94: Soy tal como Dios me creó.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 94 (Fundación para la Paz Interior):
1. Hoy continuamos con la idea que nos brinda total salvación; la afirmación que hace que toda forma de tentación sea impotente; el pensamiento que silencia al ego y lo des-hace por completo. 2 Eres tal como Dios te creó. 3 Esta idea acalla todos los sonidos de este mundo, hace que sus vistas desaparezcan y borra para siempre todo
pensamiento que alguna vez haya tenido. 4 Con esta idea se alcanza la salvación. 5 Con esta idea se restaura la cordura.
2. La verdadera luz es fortaleza, y la fortaleza es impecabilidad. 2 Si sigues siendo tal como Dios te creó, tienes necesariamente que ser fuerte y la luz tiene que encontrarse en ti. 3 Aquel que se aseguró de que fueras impecable debe ser también la garantía de tu fortaleza y tu luz. 4 Eres tal como Dios te creó. 5 Las tinieblas no pueden ensombrecer la gloria del Hijo de Dios. 6 Te encuentras en la luz, firme en la impecabilidad en la que fuiste creado y en la que permanecerás por toda la eternidad.
3. Hoy volveremos a dedicar los primeros cinco minutos de cada hora de vigilia a intentar sentir la verdad que se encuentra en ti. 2 Comienza estos períodos de búsqueda con estas palabras: 3 Soy tal como Dios me creó. 4 Soy Su Hijo eternamente.
5 Trata ahora de llegar hasta el Hijo de Dios en ti. 6 Éste es el Ser que jamás pecó ni forjó una imagen para
reemplazar a la realidad. 7 Éste es el Ser que jamás abandonó Su morada en Dios para irse a deambular indeciso por el mundo. 8 Éste es el Ser que no conoce el miedo ni puede concebir lo que es la pérdida, el sufrimiento o la muerte.
4. Para alcanzar este objetivo no se requiere nada de ti, excepto que dejes a un lado todos los ídolos e imágenes de ti mismo; que vayas más allá de todos los atributos tanto buenos como malos que te hayas adjudicado y que aguardes la verdad en silenciosa expectativa. 2 Dios Mismo ha prometido que ésta le será revelada a todo aquel que la pida. 3 Tú la estás pidiendo ahora. 4 No puedes fracasar porque Él no puede fracasar.
5. Si no cumples con el requisito de practicar durante los primeros cinco minutos de cada hora, al menos recuerda decirte a ti mismo una vez por hora: 2 Soy tal como Dios me creó. 3 Soy Su Hijo eternamente.
4 Repite hoy frecuentemente para tus adentros que eres tal como Dios te creó. 5 Y en caso de que alguna
persona parezca irritarte, asegúrate de responder con estas palabras: 6 Eres tal como Dios te creó. 7 Eres Su Hijo eternamente.
8 Haz hoy todo lo posible por llevar a cabo los ejercicios de cada hora. 9 Cada sesión de práctica será un paso
gigantesco hacia tu liberación, y un hito en el proceso de aprender el sistema de pensamiento que este curso postula.
Esta frase es el corazón del Curso, y regresará muchas veces. Hoy es simplemente el primer día que la formalizas como práctica. No es una afirmación positiva ni un mantra motivacional. Es un ejercicio mental, como dice el Curso. Cada media hora repítela y deja caer, por un momento, la imagen que tienes de ti. Yo he notado que cuando descanso en esta idea, algo suelta en el pecho. Tú también lo notarás con el tiempo. No lo persigas. Solo haz la lección como el Curso la ordena. Soy tal como Dios me creó, ni más ni menos.
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Lección 95: Soy un solo Ser, unido a mi Creador.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 95 (Fundación para la Paz Interior):
1. La idea de hoy te describe exactamente tal como Dios te creó. 2 Eres uno solo en ti mismo y uno solo con Él. 3 Tuya es la unidad de toda la Creación. 4 Tu perfecta unidad hace imposible que se produzca cambio alguno en
ti. 5 No aceptas esto, ni te das cuenta de que no puede sino ser verdad, debido únicamente a que crees que ya has efectuado un cambio en ti.
2. Crees ser una ridícula parodia de la Creación de Dios: débil, perverso, lleno de fealdad y de pecado, abatido por la miseria y agobiado por el dolor. 2 Tal es la versión que tienes de ti mismo: un ser dividido en muchas partes conflictivas y separadas de Dios que a duras penas se mantienen unidas por su errático y caprichoso hacedor, a quien rezas. 3 Él no oye tus rezos, pues es sordo. 4 No ve tu unidad, pues es ciego. 5 No entiende que tú eres el Hijo de Dios, pues es insensato y no comprende nada.
3. Hoy trataremos de ser conscientes únicamente de lo que puede oír y ver, y tiene perfecto sentido. 2 Una vez más, la meta de nuestros ejercicios será llegar hasta tu único Ser, el Cual está unido a Su Creador. 3 Con paciencia y esperanza, hoy volveremos a tratar de llegar hasta Él.
4. Dedicar los primeros cinco minutos de cada hora de vigilia a practicar la idea del día ofrece ciertas ventajas en la etapa de aprendizaje en la que te encuentras ahora. 2 Es muy difícil a estas alturas evitar que la mente divague si es sometida a largos períodos de práctica. 3 Seguramente ya te habrás percatado de esto. 4 Has visto cuán grande es tu falta de disciplina mental y la necesidad que tienes de entrenar tu mente. 5 Es necesario que reconozcas esto, pues ciertamente supone un obstáculo para tu progreso.
5. Las sesiones de práctica más cortas y más frecuentes te ofrecen otras ventajas en este momento. 2 Además de haber reconocido cuán difícil te resulta mantener tu atención fija por largos intervalos, tienes también que haber notado que, a no ser que se te recuerde frecuentemente tu propósito, tiendes a olvidarte de él por largos períodos de tiempo. 3 A menudo te olvidas de llevar a cabo las aplicaciones cortas de la idea del día, y aún no has formado el hábito de utilizar la idea como respuesta automática a cualquier tentación.
6. Es necesario, pues, que a estas alturas dispongas de cierta estructura en la que se incluyen recordatorios frecuentes de tu objetivo e intentos regulares de alcanzarlo. 2 La regularidad en cuanto al horario no es el requisito ideal para la forma más beneficiosa de practicar la salvación. 3 No obstante, es algo ventajoso para aquellos cuya motivación es inconsistente y cuyas defensas contra el aprendizaje son todavía muy fuertes.
7. Continuaremos, por lo tanto, con nuestras sesiones de práctica de cinco minutos cada hora por algún tiempo, y se te exhorta a que omitas las menos posibles. 2 Utilizar los primeros cinco minutos de cada hora te resultará especialmente útil, ya que ello impone una estructura más firme. 3 No obstante, no utilices tus desviaciones de este horario como una excusa para no volver a adherirte a él tan pronto como puedas. 4 Puede que te sientas tentado de considerar el día como perdido simplemente porque dejaste de hacer lo que se requería de ti. 5 Esto, no obstante, se debe reconocer sencillamente como lo que es: una renuencia por tu parte a permitir que el error sea corregido y una falta de buena voluntad para volver a intentarlo.
8. Tus errores no pueden hacer que el Espíritu Santo se demore en impartir Sus enseñanzas. 2 Sólo tu renuencia a desprenderte de ellos puede hacerlo. 3 Resolvamos, por consiguiente, especialmente durante los próximos siete u ocho días, estar dispuestos a perdonarnos a nosotros mismos por nuestra falta de diligencia y por no seguir al pie de la letra las instrucciones que se nos dan para practicar la idea del día. 4 Esta tolerancia con la debilidad nos permitirá pasarla por alto, en lugar de otorgarle el poder de demorar nuestro aprendizaje. 5 Si le otorgamos ese poder, creeremos que es fortaleza, y estaremos confundiendo la fortaleza con la debilidad.
9. Cuando no cumples con los requisitos de este curso, estás simplemente cometiendo un error. 2 Y lo único que ello requiere es corrección, nada más. 3 Permitir que el error siga repitiéndose es cometer errores adicionales, que se basan en el primero y que lo refuerzan. 4 Éste es el proceso que debes dejar a un lado, pues no es sino otra manera de defender las ilusiones contra la verdad. 10. Deja atrás todos estos errores reconociéndolos simplemente como lo que son: 2 intentos de mantener alejado de tu conciencia el hecho de que eres un solo Ser, unido a tu Creador, uno con cada aspecto de la Creación y dotado de una paz y un poder infinitos. 3 Esa es la verdad y nada más lo es. 4 Hoy volveremos a afirmar esta verdad y a tratar de llegar a aquel lugar en ti donde no existe la menor duda de que sólo eso es verdad. 11. Comienza las sesiones de práctica de hoy con la siguiente garantía y ofrécesela a tu mente con toda la certeza de que puedas hacer acopio: 2 Soy un solo Ser, unido a mi Creador, uno con cada aspecto de la Creación, dotado de una
paz y un poder infinitos. 3 Luego cierra los ojos y repítela otra vez para tus adentros, lentamente y a conciencia, tratando de dejar que el
significado de las palabras penetre en tu mente y reemplace todas tus falsas ideas: 4 Soy un solo Ser.
5 Repite esto varias veces y luego trata de experimentar el significado que las palabras transmiten.
12. Eres un solo Ser, unificado y a salvo en la luz, la dicha y la paz. 2 Eres el Hijo de Dios, un solo Ser, con un solo Creador y un solo objetivo: llevar a todas las mentes la toma de conciencia de esta unidad, de manera que la verdadera creación pueda extender la Totalidad y Unidad de Dios. 3 Eres un solo Ser, completo, sano y pleno, con el poder de levantar el velo de tinieblas que se abate sobre el mundo y dejar que la luz que mora en ti resplandezca a fin de enseñarle a éste la verdad de lo que eres. 13. Eres un solo Ser, en perfecta armonía con todo lo que existe y con todo lo que por siempre existirá. 2 Eres un solo Ser, el santo Hijo de Dios, unido a tus hermanos en ese Ser y unido a tu Padre en Su Voluntad. 3 Siente a este único Ser en ti, y deja que Su resplandor disipe todas tus ilusiones y dudas. 4 Éste es tu Ser, el Hijo de Dios Mismo, impecable como Su Creador, Cuya Fortaleza mora en ti y Cuyo Amor es eternamente tuyo. 5 Eres un solo Ser, y se te ha concedido poder sentir este Ser dentro de ti y expulsar todas tus ilusiones fuera de la única Mente que es ese Ser, la santa verdad en ti. 14. No te olvides hoy. 2 Necesitamos tu ayuda, el pequeño papel que te corresponde desempeñar para brindar felicidad a todo el mundo. 3 Y el Cielo te contempla sabiendo que hoy lo intentarás. 4 Comparte, por lo tanto, su certeza con él, pues es tuya. 5 Mantente alerta. 6 No te olvides hoy. 7 Recuerda tu objetivo a lo largo del día. 8 Repite la idea de hoy tan a menudo como puedas, comprendiendo que cada vez que lo haces, alguien oye la
voz de la esperanza, el alborear de la verdad en su mente y el ligero batir de las alas de la paz. 15. Tu reconocimiento de que eres un solo Ser, unido a tu Padre, es un llamamiento a todo el mundo para que se una a ti. 2 Asegúrate de extender la promesa de la idea de hoy a todo aquel con quien te encuentres en este día diciéndole: 3 Tú y yo somos un solo Ser, unidos a nuestro Creador en este Ser. 4 Te honro por razón de lo
que soy y de lo que es Aquel que nos ama a ambos cual Uno.
El Curso reconoce hoy que aún crees ser un cuerpo separado, y ajusta la práctica en consecuencia. Te pide sesiones más largas por la mañana y por la noche, y cada hora una pausa para recordar la idea. Si olvidas, el Curso te dice que uses una forma corregida, no como castigo sino como corrección. Perdónate por el olvido y sigue. Esa capacidad de retomar sin reprocharte es en sí misma parte del entrenamiento. La disciplina que aquí se enseña es amable. No la conviertas en otra vara con la que golpearte. Soy un solo Ser, unido a mi Creador.
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Lección 96: La salvación procede de mi único Ser.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 96 (Fundación para la Paz Interior):
1. Aunque eres un solo Ser, te experimentas a ti mismo como si fueras dos: uno bueno y otro malo, uno lleno de amor y otro lleno de odio, uno que es mente y otro que es cuerpo. 2 Esta sensación de estar dividido en dos seres opuestos da lugar a un constante y agudo conflicto, y conduce a desesperados intentos de reconciliar los aspectos contradictorios de esa auto-percepción. 3 Has buscado muchas de estas soluciones reconciliadoras, pero ninguna te ha dado resultado. 4 Los opuestos que percibes en ti jamás serán compatibles. 5 Tan sólo uno de ellos existe.
2. Si has de salvarte, tienes que aceptar el hecho de que por mucho que lo intentes, la verdad y lo ilusorio no pueden reconciliarse, independientemente de los medios que utilices o de dónde percibas el problema. 2 Hasta que no aceptes esto, irás en pos de un sinnúmero de metas irrealizables, desperdiciarás el tiempo, tus esfuerzos serán en vano, fluctuarás entre la esperanza y la duda, y cada intento será tan fútil como el anterior y tan inútil como sin duda alguna será el siguiente.
3. Los problemas que no tienen sentido no pueden resolverse dentro del marco en el que se plantean 2 Dos seres en conflicto supone una condición que no se puede resolver, y no puede haber tampoco un punto de encuentro entre el bien y el mal. 3 El ser que tú fabricaste jamás podrá ser tu Ser, ni tampoco puede tu Ser dividirse en dos y seguir siendo lo que es y lo que no puede sino ser eternamente. 4 Una mente y un cuerpo no pueden coexistir. 5 No trates de reconciliarlos, pues cada uno niega que el otro sea real. 6 Si eres lo físico, tu mente desaparece
del concepto que tienes de ti mismo, pues no tiene un lugar en el que realmente pueda formar parte de ti. 7 Si eres Espíritu, el cuerpo es entonces el que no tiene ningún sentido en tu realidad.
4. La mente es el medio del que el Espíritu se vale para expresarse a Sí Mismo. 2 Y la mente que sirve al Espíritu está en paz y llena de júbilo. 3 Deriva su poder del Espíritu y desempeña gustosamente su función aquí. 4 Por otro lado, la mente puede también verse a sí misma como divorciada del Espíritu, y percibirse como dentro de un cuerpo al que confunde consigo misma. 5 Sin su función, pues, no tiene paz, y la felicidad se vuelve algo ajeno a su pensamiento.
5. Mas una mente separada del Espíritu no puede pensar. 2 Ha negado la Fuente de su fortaleza, y se considera a sí misma desvalida, limitada y débil. 3 Disociada ahora de su función, cree estar sola y separada, atacada por ejércitos que se organizan en su contra, y que se ocultan en la frágil estructura del cuerpo. 4 Ahora tiene que reconciliar lo que es diferente con lo que es lo mismo, pues para eso es para lo que cree que es.
6. No pierdas más tiempo en esto. 2 ¿Quién puede resolver los insensatos conflictos que presenta un sueño? 3 ¿Qué significado podría tener su resolución? 4 ¿Qué objeto tendría? 5 ¿De qué serviría? 6 La salvación no puede hacer que las ilusiones sean reales ni tampoco resolver un problema que no existe. 7 Tal vez albergas la esperanza de que puede. 8 Mas ¿querrías que el plan de Dios para la liberación de Su amado Hijo le causara dolor y no lograra liberarlo?
7. Tu Ser aún conserva Sus pensamientos, los cuales permanecen dentro de tu mente y en la Mente de Dios. 2 El Espíritu Santo conserva la salvación en tu mente y le ofrece el camino que conduce a la paz. 3 La salvación es un pensamiento que compartes con Dios porque Su Voz lo aceptó por ti y respondió en tu Nombre que se había consumado. 4 De esta manera, la salvación está salvaguardada entre los pensamientos que tu Ser aprecia y abriga por ti con amor.
8. Hoy intentaremos localizar este pensamiento, cuya presencia en tu mente está garantizada por Aquel que te habla desde tu único Ser. 2 Nuestras prácticas de cinco minutos cada hora estarán dedicadas a buscar este Ser en tu mente. 3 La salvación procede de Él a través de Aquel que es el puente entre tu mente y Él. 4 Espera pacientemente y deja que te hable acerca de tu Ser y de lo que tu mente puede hacer una vez que haya sido restituida a Éste y se encuentre libre para servir Su Voluntad.
9. Comienza diciendo lo siguiente: 2 La salvación procede de mi único Ser. 3 Sus pensamientos están a mi disposición. 4 Luego busca Sus pensamientos y reclámalos como tuyos. 5 Son tus pensamientos reales, los cuales has
negado mientras dejabas que tu mente vagara por un mundo de sueños en busca de ilusiones que los substituyesen. 6 He aquí tus pensamientos, los únicos que tienes. 7 La salvación se halla entre ellos. a Encuéntrala allí.
10. Si tienes éxito, los pensamientos que se te ocurran te dirán que te has salvado y que tu mente ha encontrado la función que procuró perder. 2 Tu Ser le dará la bienvenida y la colmará de paz. 3 Una vez que su fortaleza haya sido restaurada, tu mente podrá fluir de nuevo desde su espíritu al espíritu de todas las cosas creadas por el Espíritu a semejanza de Sí Mismo. 4 Tu mente bendecirá todas las cosas. 5 Una vez que la confusión haya cesado, quedarás restaurado, pues habrás hallado tu Ser. 11. Tu Ser sabe que hoy no puedes fracasar. 2 Tal vez tu mente siga dudándolo por un rato, 3 pero no te dejes desanimar por ello. 4 Tu Ser conservará para ti la dicha que experimenta, y gozarás de ella con plena conciencia. 5 Cada vez que dedicas cinco minutos de cada hora a buscar a Aquel que une a tu mente con tu Ser, le ofreces un tesoro adicional para que lo salvaguarde para ti. 12. Cada vez que le dices hoy a tu agitada mente que tu salvación procede de tu único Ser, añades otro tesoro más a tu creciente almacén. 2 Y éste se le da en su totalidad a todo aquel que lo pida y acepte el regalo. 3 Piensa, pues, ¡cuánto se te está dando este día para que lo des, de manera que se te pueda dar a ti!
Aquí el Curso hace explícito que solo hay un Ser, y que lo que llamas salvación proviene de ese Ser, no del ego ni del mundo. En la práctica te pide cinco minutos por la mañana y por la noche, buscando en silencio ese Ser único. Lo que suele ocurrir es que el ego empieza a llenar ese silencio con listas, planes y quejas. No luches con él. El Curso dice que basta con notarlo y volver a la idea. Yo he visto que esa vuelta suave, hecha muchas veces, es la lección misma. La salvación procede del silencio interior.
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Lección 97: Soy Espíritu.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 97 (Fundación para la Paz Interior):
1. La idea de hoy te identifica a ti con tu único Ser. 2 No acepta una identidad dividida ni trata de formar una unidad entrelazando factores opuestos. 3 Simplemente declara la verdad. 4 Practica hoy esta verdad tan a menudo como puedas, pues extraerá a tu mente del conflicto y la llevará a los serenos campos de la paz. 5 Ni el más leve escalofrío de miedo se presentará, pues habrá sido absuelta de la locura al haber abandonado la ilusión de una identidad dividida.
2. Volvemos a declarar la verdad acerca de tu Ser, el santo Hijo de Dios que mora en ti, Cuya mente ha sido restituida a la cordura. 2 Eres el Espíritu que ha sido amorosamente dotado de todo el Amor, la paz y la dicha de tu Padre. 3 Eres el Espíritu que completa a Dios Mismo y que comparte con Él Su función de Creador. 4 Él está siempre contigo, tal como tú estás con Él.
3. Hoy trataremos de acercar todavía más la realidad a tu mente. 2 Cada vez que practicas, te vuelves cuando menos un poco más consciente, ahorrando en algunas ocasiones mil años o más. 3 Los minutos que dedicas se multiplican una y otra vez, pues el milagro hace uso del tiempo, pero no está regido por él. 4 La salvación es un milagro, el primero y el último; el primero que es el último, pues es uno.
4. Eres el Espíritu en cuya mente mora el milagro en el que el tiempo se detiene; el milagro en el que un minuto que se dedique a la práctica de estas ideas se convierte en un lapso de tiempo ilimitado e infinito. 2 Da gustosamente, pues, estos minutos, y cuenta con Aquel que prometió infundirlos de intemporalidad. 3 Él respaldará cada pequeño esfuerzo que hagas con toda Su Fortaleza. 4 Concédele hoy los minutos que Él necesita para poder ayudarte a entender con Él que eres el Espíritu que mora en Él y que hace un llamamiento a todo ser vivo a través de Su Voz; el Espíritu que ofrece Su visión a todo aquel que se la pide y que reemplaza el error con la simple verdad.
5. El Espíritu Santo se regocijará de tomar cinco minutos de cada hora de tu tiempo para llevarlos alrededor de este mundo afligido donde el dolor y la angustia parecen reinar. 2 No pasará por alto ni una sola mente receptiva que esté dispuesta a aceptar los dones de curación que esos minutos brindan, y los concederá allí donde Él sabe que han de ser bien recibidos. 3 Y su poder sanador aumentará cada vez que alguien los acepte como sus propios pensamientos y los use para curar.
6. De esta manera, cada ofrenda que se Le haga se multiplicará miles de veces y decenas de miles más. 2 Y cuando te sea devuelta, sobrepasará en poderío la pequeña ofrenda que hiciste, en forma parecida a como el resplandor del sol es infinitamente más potente que el pequeño destello que emite la luciérnaga en un fugaz instante antes de apagarse. 3 El constante fulgor de esta luz permanecerá contigo, y te guiará más allá de las tinieblas y nunca podrás olvidar el camino otra vez.
7. Comienza estos gratos ejercicios con las palabras que el Espíritu Santo te dice, y deja que su eco reverbere por todo el mundo a través de Él: 2 Espíritu soy, un santo Hijo de Dios; libre de toda limitación, a salvo, sano y pleno. 3 Libre
para perdonar y libre para salvar al mundo. 3 Expresado a través de ti, el Espíritu Santo aceptará este regalo que recibiste de Él, aumentará su poder y te lo
devolverá.
8. Ofrécele gustosamente hoy cada sesión de práctica. 2 Y Él te hablará, recordándote que eres Espíritu, uno con Él y con Dios, uno con tus hermanos y con tu Ser. 3 Escucha las garantías que te da cada vez que pronuncias las palabras que Él te ofrece hoy, y deja que le diga a tu mente que son verdad. 4 Utilízalas contra cualquier tentación, y evita las lamentables consecuencias que la tentación trae consigo si sucumbes a la creencia de que eres otra cosa. 5 El Espíritu Santo te brinda paz hoy. 6 Recibe Sus palabras y ofréceselas a Él.
Dos palabras y todo el Curso en ellas. La lección de hoy pide una práctica más exigente: cinco minutos cada hora, si es posible. Si no es posible, hazla las veces que sí lo sea, sin culpa. Esta lección introduce la idea de que tu identidad no es el cuerpo. En mi propia experiencia, no se trata de negar el cuerpo mientras lo tengas. Se trata de dejar de creer que eres él. Tú eres Espíritu, dice el Curso. Sostén esa idea aunque no la sientas verdadera. Con el tiempo, la sensación de verdad viene por sí sola.
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Lección 98: Aceptaré el papel que me corresponde en el plan de Dios para la salvación.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 98 (Fundación para la Paz Interior):
1. Hoy es un día de una consagración especial. 2 Hoy vamos a adoptar una postura firme en favor de un solo bando. 3 Nos vamos a poner de parte de la verdad y a abandonar las ilusiones. 4 No vacilaremos entre una cosa y otra, sino que adoptaremos una firme postura en favor de Dios. 5 Hoy nos vamos a consagrar a la verdad, así como a la salvación tal como Dios la planeó. 6 No vamos a alegar que es otra cosa 7 ni a buscarla donde no está. 8 La aceptaremos gustosamente tal como es, y desempeñaremos el papel que Dios nos asignó.
2. ¡Qué dicha tener certeza! 2 Hoy dejamos a un lado todas nuestras dudas y nos afianzamos en nuestra postura, seguros de nuestro propósito y agradecidos de que la duda haya desaparecido y la certeza haya llegado. 3 Tenemos una importante función que desempeñar y se nos ha provisto de todo cuanto podamos necesitar para
alcanzar la meta. 4 Ni una sola equivocación se interpone en nuestro camino. 5 Hemos sido absueltos de todo error. 6 Hemos quedado limpios de todos nuestros pecados al habernos dado cuenta de que no eran sino errores.
3. Los que están libres de culpa no tienen miedo, pues están a salvo y reconocen su seguridad. 2 No recurren a la magia ni ingenian posibles escapatorias de amenazas imaginarias desprovistas de realidad. 3 Descansan en la serena certeza de que llevarán a cabo lo que se les encomiende hacer. 4 No ponen en duda su capacidad porque saben que cumplirán debidamente su función en el momento y lugar perfectos. 5 Ellos adoptaron la postura que nosotros vamos a adoptar hoy a fin de que pudiésemos compartir su certeza y aumentarla mediante nuestra aceptación de ella.
4. Todos aquellos que adoptaron la postura que hoy vamos a adoptar nosotros estarán a nuestro lado y nos transmitirán gustosamente todo cuanto aprendieron, así como todos sus logros. 2 Los que todavía no están seguros también se unirán a nosotros y, al compartir nuestra certeza, la reforzarán todavía más. 3 Y los que aún no han nacido, oirán la llamada que nosotros hemos oído y la contestarán cuando hayan venido a elegir de nuevo. 4 Hoy no elegimos sólo para nosotros.
5. ¿No vale la pena acaso dedicar cinco minutos de tu tiempo cada hora a cambio de poder aceptar la felicidad que Dios te dio? 2 ¿No vale la pena acaso dedicar cinco minutos de cada hora a fin de reconocer cuál es tu función especial aquí? 3 ¿Qué son cinco minutos si a cambio de ello puedes recibir algo tan grande que es inconmensurable? 4 Has hecho miles de tratos en los que siempre saliste perdiendo.
6. He aquí una oferta que garantiza tu total liberación de cualquier clase de dolor y una dicha que no es de este mundo. 2 Puedes intercambiar una pequeña parte de tu tiempo por paz interior y certeza de propósito, con la promesa de que triunfarás. 3 Y puesto que el tiempo no tiene significado, se te está dando todo a cambio de nada. 4 He aquí un trato en el que no puedes perder. 5 Y lo que ganas es en verdad ilimitado.
7. Ofrécele hoy tu modesta dádiva de cinco minutos cada hora. 2 Él impartirá a las palabras que utilices al practicar con la idea de hoy la profunda convicción y firmeza de las que tú careces. 3 Sus palabras se unirán a las tuyas y harán de cada repetición de la idea de hoy una absoluta consagración, hecha con fe tan perfecta y segura como la que Él tiene en ti. 4 Su confianza en ti impartirá luz a todas las palabras que pronuncies, e irás más allá de su sonido a lo que verdaderamente significan. 5 Hoy practicas con Él cuando dices: 6 Aceptaré el papel que me corresponde en el plan de Dios para la salvación.
8. En cada uno de los períodos de cinco minutos que pases con Él, Él aceptará tus palabras y te las devolverá radiantes de una fe y confianza tan grandes e inquebrantables que iluminarán el mundo con esperanza y alegría. 2 No dejes pasar ni una sola oportunidad de ser el feliz receptor de Sus regalos, para que a tu vez puedas dárselos hoy al mundo.
9. Ofrécele las palabras y Él se encargará del resto. 2 Te ayudará a entender tu función especial. 3 Allanará el camino que te conduce a la felicidad, y la paz y la confianza serán Sus regalos, Su respuesta a tus palabras. 4 Responderá con toda Su Fe, Dicha y Certeza que lo que dices es verdad. 5 Y entonces gozarás de la misma
convicción de que goza Aquel que conoce tu función en la tierra así como en el Cielo. 6 Estará contigo durante cada sesión de práctica que compartas con Él e intercambiará cada instante de tiempo que le ofrezcas por intemporalidad y paz. 10. Pasa la hora preparándote felizmente para los próximos cinco minutos que vas a volver a pasar con Él. 2 Repite la idea de hoy mientras esperas la llegada de ese feliz momento. 3 Repítela a menudo, y no te olvides de que cada vez que lo haces preparas a tu mente para el feliz momento que se acerca. 11. Y cuando la hora haya transcurrido y Él esté ahí una vez más para pasar otro rato contigo, siéntete agradecido y deja a un lado toda tarea mundana, pensamiento insignificante o idea restrictiva, y pasa un feliz rato en Su Compañía otra vez. 2 Dile una vez más que aceptas el papel que Él quiere que asumas y que te ayudará a desempeñar, y Él hará que estés seguro de que deseas tomar esa decisión, la cual Él ya ha tomado contigo y tú con Él.
El Curso te pide hoy cinco periodos de cinco minutos, y luego que dediques todo el día a esta aceptación. La palabra clave es aceptar. No es hacer, no es forzar, no es entender cuál es tu papel. Es decir sí. Yo he notado que cuando resisto mi papel, es porque el ego imagina que va a ser algo enorme y visible. Pero el plan de Dios se cumple en gestos pequeños: un pensamiento amable, un juicio soltado, una respiración de paz. Acepta hoy sin pedir el guion completo. La aceptación misma es el ejercicio.
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Lección 99: La salvación es mi única función aquí.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 99 (Fundación para la Paz Interior):
1. La salvación y el perdón son lo mismo. 2 Ambas cosas implican que algo anda mal, algo de lo cual es necesario que se nos salve y se nos perdone; algo impropio que necesita corrección; algo aparte o diferente de la Voluntad de Dios. 3 Ambos términos, por lo tanto, implican algo totalmente imposible, pero que sin embargo ha ocurrido, dando lugar a un estado de aparente conflicto entre lo que es y lo que nunca podría ser.
2. La verdad y las ilusiones están ahora a la par, pues ambas han ocurrido. 2 Lo imposible se convierte en aquello de lo que se te necesita salvar y perdonar. 3 La salvación se convierte ahora en la zona fronteriza entre la verdad y las ilusiones. 4 Refleja la verdad porque es el medio a través del cual puedes escaparte de las ilusiones. 5 No obstante, no es la verdad porque cancela lo que nunca ocurrió.
3. ¿Cómo podría haber un punto de encuentro en el que la tierra y el Cielo se pudiesen reconciliar dentro de una mente en la que ambos existen? 2 La mente que ve ilusiones piensa que éstas son reales. 3 Existen en cuanto que son pensamientos. 4 Sin embargo, no son reales porque la mente que piensa estos pensamientos se encuentra separada de Dios.
4. ¿Qué podría unir a la mente y a los pensamientos separados con la Mente y el Pensamiento que están eternamente unidos? 2 ¿Qué plan podría conservar la verdad intacta y, al mismo tiempo, reconocer las necesidades que plantean las ilusiones y proponer medios con los que eliminarlas sin atacar y sin ápice alguno de dolor? 3 ¿Qué podría ser este plan sino un Pensamiento de Dios mediante el cual se pasa por alto lo que nunca ocurrió y se olvidan los pecados que nunca fueron reales?
5. El Espíritu Santo conserva este plan de Dios en la Mente de Dios y en la tuya exactamente como lo recibió de Él. 2 Dicho plan no tiene nada que ver con el tiempo toda vez que su Fuente es intemporal. 3 No obstante, opera dentro del tiempo debido a tu creencia de que el tiempo es real. 4 El Espíritu Santo contempla impasible lo que tú ves: el pecado, el dolor y la muerte, así como la aflicción, la separación y la pérdida. 5 Mas Él sabe que hay algo que no puede sino seguir siendo verdad: que Dios sigue siendo Amor, y que eso que ves no es Su Voluntad.
6. Éste es el Pensamiento que lleva las ilusiones a la verdad y las ve como apariencias tras las cuales se encuentra lo inmutable y lo seguro. 2 Éste es el Pensamiento que salva y perdona, pues no pone su fe en lo que no fue creado por la única Fuente que conoce. 3 Éste es el Pensamiento cuya función es salvar, al asignarte su función como la tuya. 4 La salvación es tu función, junto con Aquel a Quien se le confió el plan. 5 Ahora se te confía a ti, junto con Él. 6 Él tiene una respuesta para todas las apariencias sea cual sea la forma, el tamaño, el volumen o los atributos que parezcan tener, y es ésta: 7 La salvación es mi única función aquí. 8 Dios sigue siendo Amor, y esto no es Su Voluntad.
7. Tú que aún has de obrar milagros, asegúrate de practicar bien la idea de hoy. 2 Trata de percibir la fuerza de lo que dices, pues en esas palabras radica tu libertad. 3 Tu Padre te ama. 4 El mundo del dolor no es Su Voluntad. 5 Perdónate a ti mismo el pensamiento de que eso fue lo que Él deseó para ti. 6 Deja entonces que el
Pensamiento con el que Él reemplazó todos tus errores se adentre en los sombríos lugares de tu mente, la cual pensó los pensamientos que nunca fueron Su Voluntad.
8. Esa parte de tu mente le pertenece a Dios, al igual que el resto. 2 Dicha parte no tiene pensamientos solitarios, ni los hace reales ocultándolos de Él. 3 Deja pasar la luz y no habrá ningún obstáculo que te impida ver lo que Él dispone para ti. 4 Pon al descubierto tus secretos ante Su benévola luz y observa cuán intenso es el fulgor con el que esta luz todavía resplandece sobre ti.
9. Practica con Su Pensamiento hoy y deja que Su Luz busque e ilumine todo rincón tenebroso de tu mente y brille a través suyo de modo que se unan al resto. 2 La Voluntad de Dios es que tu mente sea una con la Suya. 3 La Voluntad de Dios es tener solamente un Hijo. 4 La Voluntad de Dios es que Su único Hijo eres tú. 5 Reflexiona sobre estas cosas durante las prácticas de hoy, y da comienzo a la lección que vamos a aprender hoy con estas instrucciones relativas a la verdad: 6 La salvación es mi única función aquí. 7 La salvación y el perdón son lo mismo.
8 Dirígete entonces a Aquel que comparte contigo tu función aquí, y permítele que te enseñe lo que necesitas
aprender para poder dejar atrás todo miedo y reconocer a tu Ser como un amor que no tiene opuesto en ti. 10. Perdona todo pensamiento que se oponga a la verdad de tu compleción, unidad y paz. 2 No puedes perder los regalos que tu Padre te dio. 3 No es tu deseo ser otro ser. 4 No tienes ninguna función que no sea de Dios. 5 Perdónate a ti mismo la que crees haber inventado. 6 El perdón y la salvación son lo mismo. 7 Perdona lo que
inventaste y te habrás salvado. 11. Hay un mensaje especial para hoy que tiene el poder de eliminar de tu mente para siempre cualquier forma de duda o de temor. 2 Si te asalta la tentación de creer que son reales, recuerda que las apariencias no pueden resistirse a la verdad que encierran estas poderosas palabras: 3 La salvación es mi única función aquí. 4 Dios sigue siendo Amor, y esto no es Su Voluntad.
12. La única función que tienes te dice que eres uno. 2 Recuérdate esto a ti mismo durante los intervalos de tiempo que transcurren entre los períodos en que das cinco minutos para compartirlos con Aquel que comparte el plan de Dios contigo. 3 Recuérdate a ti mismo lo siguiente: 4 La salvación es mi única función aquí.
5 De esta manera, depositas el perdón en tu mente y dejas que todo temor sea tiernamente descartado, para que
el amor pueda encontrar el lugar donde le corresponde estar en ti y mostrarte que tú eres el Hijo de Dios.
El Curso hoy te recuerda que solo hay dos voces en tu mente, la del ego y la del Espíritu Santo, y que cada momento eliges cuál escuchar. La práctica pide dos periodos largos de cinco minutos y muchos recordatorios breves. Cuando aparezca un pensamiento perturbador, respóndele con la idea de hoy. En mi enseñanza he visto que esta lección aterriza cuando el estudiante deja de buscar una función más brillante afuera. La función es aquí. Es esta relación, este momento, este perdón. No busques más lejos que donde ya estás. Ese lugar es sagrado.
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Lección 100: Mi papel en el plan de Dios para la salvación es esencial.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 100 (Fundación para la Paz Interior):
1. Del mismo modo en que el Hijo de Dios completa a su Padre, así también tu papel en el plan de tu Padre completa dicho plan. 2 La salvación tiene que invertir la descabellada creencia en pensamientos y cuerpos separados, que viven vidas separadas y siguen caminos diferentes. 3 Cuando mentes separadas comparten una sola función, se unen en un único propósito, pues cada una de ellas es igualmente esencial para todas las demás.
2. La Voluntad de Dios para ti es perfecta felicidad. 2 ¿Por qué habrías de querer ir en contra de Su Voluntad? 3 El papel que ha reservado para ti en el desarrollo de Su plan se te da para que puedas ser restituido a lo que Él dispone. 4 Este papel es tan esencial para Su plan como para tu felicidad. 5 Tu dicha tiene que ser total para que aquellos a los que Él te envía puedan entender Su plan. 6 Ellos verán su función en tu luminoso semblante y oirán a Dios llamándoles en tu risa feliz.
3. Eres ciertamente esencial en el plan de Dios. 2 Sin tu dicha, la Suya no es total. 3 Sin tu sonrisa, el mundo no se puede salvar. 4 Mientras la tristeza se abata sobre ti, la luz que el Propio Dios designó como el medio para salvar al mundo se atenúa y pierde su fulgor, y nadie ríe porque toda risa no es sino el eco de la tuya.
4. Eres ciertamente esencial en el plan de Dios. 2 Del mismo modo en que tu luz aumenta el fulgor de todas las luces que brillan en el Cielo, así también tu dicha en la tierra exhorta a todas las mentes a abandonar sus pesares y a ocupar su puesto junto a ti en el plan de Dios. 3 Los mensajeros de Dios rebosan de dicha, y su júbilo sana todo pesar y desesperación. 4 Son la prueba de que lo que la Voluntad de Dios dispone es perfecta felicidad para todos los que aceptan los regalos de su Padre como propios.
5. Hoy no nos permitiremos estar tristes, 2 pues, en tal caso, no estaríamos asumiendo el papel que tan esencial es para el plan de Dios y para nuestra visión. 3 La tristeza es señal de que prefieres desempeñar otro papel en vez del que Dios te encomendó. 4 Y así, no le muestras al mundo cuán grande es la felicidad que Él dispone para ti y, por consiguiente, no reconoces que ya dispones de ella.
6. Hoy vamos a tratar de comprender que la dicha es nuestra función aquí. 2 Si estás triste, no sólo no estarás cumpliendo tu función, sino que estarás privándote a ti mismo, y al mundo entero, de ella. 3 Dios te pide que seas feliz para que el mundo pueda ver cuánto ama a Su Hijo y que Su Voluntad es que ningún pesar menoscabe su dicha, ni que ningún miedo lo acose y perturbe su paz. 4 Hoy eres el mensajero de Dios. 5 Brindas Su Felicidad a todo aquel que contemplas y Su Paz a todo aquel que al contemplarte ve Su mensaje
en tu feliz semblante.
7. Hoy nos prepararemos para esto durante las sesiones de práctica de cinco minutos, dejando que la felicidad brote en nosotros tal como dispone la Voluntad de nuestro Padre y la nuestra. 2 Comienza los ejercicios con el pensamiento que la idea de hoy presenta. 3 Luego comprende que tu papel es ser feliz. 4 Esto es lo único que se te pide a ti o a cualquiera que desee ocupar el lugar que le corresponde entre los mensajeros de Dios. 5 Piensa en lo que esto significa. 6 Estabas ciertamente equivocado al creer que se te estaba exigiendo algún sacrificio. 7 De acuerdo con el plan de Dios tan sólo puedes recibir, y nunca perder nada, hacer sacrificio alguno o morir.
8. Tratemos ahora de encontrar esa dicha que nos demuestra a nosotros, así como a todo el mundo, lo que la Voluntad de Dios dispone para nosotros. 2 Tu función es encontrarla aquí, y encontrarla ahora. 3 Para eso viniste. 4 ¡Ojalá que hoy sea el día en que lo logres! 5 Busca en lo más profundo de ti, sin dejarte desanimar por pensamientos pueriles y metas absurdas que pasarás de largo según asciendes para encontrarte con el Cristo en ti.
9. Él estará allí. 2 Y tú puedes llegar hasta Él ahora. 3 ¿Qué otra cosa preferirías contemplar en lugar de Aquel que aguarda para que tú lo contemples? 4 ¿Qué pensamiento pueril podría detenerte? 5 ¿Qué meta absurda podría impedirte triunfar cuando es Dios Mismo Quien te llama? 10. Él estará allí. 2 Eres esencial en Su plan. 3 Hoy eres Su mensajero. 4 Y tienes que encontrar lo que Él quiere que des. 5 No te olvides de la idea de hoy entre las sesiones de práctica de cada hora. 6 Es tu Ser Quien te llama hoy. 7 Y es a Él a Quien respondes cada vez que te dices a ti mismo que eres esencial en el plan de Dios para la salvación del mundo.
Esta lección puede confundirse con vanidad, y no lo es. El Curso te dice que sin tu felicidad el plan no está completo, y por eso ser feliz es aquí una función, no un lujo. En la práctica te pide dos ratos de cinco minutos y recordatorios cada hora. En mi propia práctica, cuando siento que estoy siendo egoísta al buscar mi paz, recuerdo que mi paz es lo que dará. Nadie recibe nada de una mente perturbada. Tu tarea de hoy es dejarte ser feliz, para que otros vean el reflejo del Amor.
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Lección 101: La Voluntad de Dios para mí es perfecta felicidad.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 101 (Fundación para la Paz Interior):
1. Hoy continuaremos con el tema de la felicidad. 2 Esta idea es esencial para poder comprender el significado de la salvación. 3 Todavía crees que la salvación requiere que sufras como penitencia por tus “pecados”. 4 Pero no es así. 5 No obstante, no podrás evitar pensar que lo es mientras sigas creyendo que el pecado es real y que el Hijo de Dios puede pecar.
2. Si el pecado es real, entonces el castigo es justo e ineludible. 2 La salvación, por lo tanto, sólo se puede obtener mediante el sufrimiento. 3 Si el pecado es real, la felicidad no puede sino ser una ilusión, pues ambas cosas no pueden ser verdad. 4 Los que pecan sólo merecen muerte y dolor, y eso es por lo que claman. 5 Pues saben que eso es lo que les espera, y que los buscará y que en algún punto y en algún lugar los encontrará para que salden la deuda que tienen con Dios. 6 Debido a su terror, tratan de escaparse de Él. 7 Mas Él los seguirá persiguiendo y ellos no podrán escapar.
3. Si el pecado es real, la salvación tiene que ser el dolor. 2 El dolor es el costo del pecado, y si el pecado es real el sufrimiento es inevitable. 3 La salvación no puede sino ser temible, pues mata, aunque lentamente, y antes de otorgar el deseado favor de la muerte a las víctimas que están casi en los huesos antes de haber sido apaciguada, los despoja de todo. 4 Su ira es insaciable e inclemente, aunque totalmente justa.
4. ¿Quién buscaría un castigo tan brutal? 2 ¿Quién no huiría de la salvación, intentando por todos los medios ahogar la Voz que se la ofrece? 3 ¿Por qué habría de tratar de escuchar y aceptar Su ofrecimiento? 4 Si el pecado es real, lo que le ofrece es la muerte, que le inflige cruelmente para que esté a la par de los perversos deseos de donde nace el pecado. 5 Si el pecado es real, la salvación se ha vuelto tu enemigo acérrimo, la maldición de Dios contra ti que crucificaste a Su Hijo.
5. Hoy necesitas las sesiones de práctica. 2 Los ejercicios te enseñan que el pecado no es real y que todo lo que crees que inevitablemente ha de ocurrir como consecuencia de él nunca sucederá, pues carece de causa. 3 Acepta la Expiación con una mente receptiva que no abrigue la creencia de que has hecho del Hijo de Dios un
demonio. 4 El pecado no existe. 5 Practicaremos hoy este pensamiento tan a menudo como nos sea posible, pues es la base de la idea de hoy.
6. La Voluntad de Dios para ti es perfecta felicidad, toda vez que el pecado no existe y el sufrimiento no tiene causa. 2 La dicha es justa, y el dolor no es sino la señal de que te has equivocado con respecto a ti mismo. 3 No tengas miedo de la Voluntad de Dios. 4 Por el contrario, ampárate en Ella con la absoluta confianza de que te liberará de todas las consecuencias que el pecado ha forjado en tu febril imaginación. 5 Di: 6 La Voluntad de Dios para mí es perfecta felicidad.
7 El pecado no existe ni tiene consecuencias.
8 Así es como debes dar comienzo a tus sesiones de práctica. a Luego intenta otra vez encontrar la dicha que
estos pensamientos le brindarán a tu mente.
7. Da gustosamente estos cinco minutos para eliminar la pesada carga que te has echado encima al abrigar la demente creencia de que el pecado es real. 2 Escápate hoy de la locura. 3 Ya estás en el camino que conduce a la libertad y ahora la idea de hoy te da alas para acelerar tu progreso y esperanza para ir todavía más deprisa hacia la anhelada meta de la paz. 4 El pecado no existe. 5 Recuerda esto hoy y repite en silencio tan a menudo como puedas: 6 La Voluntad de Dios para mí es perfecta felicidad.
7 Ésa es la verdad, pues el pecado no existe.
Aquí el Curso confronta directamente la creencia oculta de que Dios te pide sufrimiento, sacrificio o culpa. La lección se dedica a desmontar esa idea. Te pide cinco minutos cada hora, si te es posible, y una repetición constante durante el día. Yo he notado que muchos estudiantes se resisten a esta lección porque en su fondo hay una convicción religiosa antigua de que la felicidad es sospechosa. El Curso responde a eso de frente. Deja hoy de defender el sufrimiento. Deja que la felicidad sea el estado natural del Hijo de Dios, no el privilegio ganado.
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Lección 102: Comparto con Dios Su Voluntad de que yo sea feliz.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 102 (Fundación para la Paz Interior):
1. Tú no quieres sufrir. 2 Tal vez creas que el sufrimiento te puede aportar algo, y puede que en cierta medida todavía creas que te aporta algo que deseas. 3 Esta creencia, no obstante, ha quedado sin duda quebrantada ahora, por lo menos lo suficiente como para permitirte ponerla en duda y empezar a sospechar que en realidad no tiene sentido. 4 Aún no ha desaparecido, mas ya no tiene las raíces que en un tiempo la sujetaban con firmeza a los ocultos y tenebrosos recovecos de tu mente.
2. Hoy trataremos de disminuir aún más su debilitado agarre y de darnos cuenta de que el dolor no tiene objeto ni causa ni poder alguno con que lograr nada. 2 No puede aportarte nada en absoluto. 3 No te ofrece nada y no existe. 4 Y todo lo que crees que te ofrece es tan inexistente como él. 5 Has sido esclavo de algo que no es nada. 6 Sé libre hoy de unirte a la feliz Voluntad de Dios.
3. Durante varios días continuaremos dedicando nuestras sesiones de práctica a llevar a cabo ejercicios que han sido diseñados para ayudarte a encontrar la felicidad que la Voluntad de Dios ubicó en ti. 2 Ahí se encuentra tu hogar y tu seguridad. 3 Ahí se encuentra tu paz y ahí no hay miedo. 4 Ahí se encuentra la salvación. 5 Ahí por fin encuentras descanso.
4. Da comienzo hoy a tus sesiones de práctica con esta declaración de que aceptas lo que la Voluntad de Dios dispone para ti: 2 Comparto con Dios Su Voluntad de que yo sea feliz.
a Y acepto ahora la felicidad como mi función.
3 Busca entonces esa función en lo más recóndito de tu mente, pues está ahí, esperando tan sólo tu decisión. 4 No puedes dejar de encontrarla una vez que te des cuenta de que ésa es tu decisión y de que compartes con
Dios Su Voluntad.
5. Sé feliz, pues tu única función aquí es la felicidad. 2 No tienes por qué ser menos amoroso con el Hijo de Dios que Aquel Cuyo Amor lo creó tan amoroso como Él. 3 Además de estos descansos de cinco minutos cada hora, haz frecuentes pausas hoy para decirte a ti mismo que ahora has aceptado la felicidad como tu única función. 4 Y ten por seguro que al hacer esto te estarás uniendo a la Voluntad de Dios.
La lección de hoy es una continuación de la anterior. El Curso te pide cinco minutos cada hora, o al menos cada dos horas, para dejar que la Voluntad de Dios y la tuya se reconozcan como una sola. En la práctica encontrarás que el ego insiste en tener una voluntad propia, distinta. No discutas con él. Deja caer la resistencia por un momento y repite la idea. En mi experiencia, esta lección se profundiza durante la semana siguiente. No esperes el aterrizaje hoy. Solo haz el ejercicio, mi amor, y confía en el tiempo.
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Lección 103: Dios, al ser Amor, es también felicidad.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 103 (Fundación para la Paz Interior):
1. La felicidad es un atributo del amor. 2 No se puede separar de él 3 ni experimentarse donde éste no está. 4 Al estar en todas partes, el amor no tiene límites. 5 y, por consiguiente, la dicha también está en todas partes. 6 No obstante, la mente puede negar que esto es así al creer que hay brechas en el amor por donde el pecado puede infiltrarse, ocasionando dolor en lugar de dicha. 7 Esta extraña creencia pretende limitar la felicidad redefiniendo el amor como algo limitado e introducir discrepancias en lo que no tiene límites ni opuestos.
2. De este modo, se asocia el miedo con el amor y sus resultados se convierten en el patrimonio de aquellas mentes que piensan que lo que han hecho es real. 2 Estas imágenes, desprovistas de toda realidad, dan testimonio del temor a Dios, olvidando de que Dios, al ser Amor, tiene que ser también felicidad. 3 Hoy trataremos una vez más de llevar este error básico ante la verdad y de enseñarnos a nosotros mismos que: 4 Dios, al ser Amor, es también felicidad.
5 Tener miedo de Él es tener miedo de la dicha.
6 Comienza tus sesiones de práctica de hoy asociando estas dos ideas, lo cual corrige la falsa creencia de que
Dios es miedo. 7 Y también pone de relieve que la felicidad es tu patrimonio por razón de lo que Dios es.
3. Permite hoy que esta corrección se instale en tu mente durante cada hora de vigilia. 2 Da la bienvenida entonces a toda la felicidad que esta corrección brinda, a medida que la verdad reemplaza al miedo y la dicha se convierte en lo que esperas ha de ocupar el lugar del dolor. 3 Dado que Dios es Amor, esto se te concederá. 4 Refuerza esta esperanza a menudo a lo largo del día y acalla todos tus temores con la siguiente expresión de
certeza, la cual es gentil y completamente cierta: 5 Dios, al ser Amor, es también felicidad.
6 Y la felicidad es lo que busco hoy.
7 No puedo fracasar, pues lo que busco es la verdad.
Hoy el Curso te pide que aunes lo que el ego ha separado: Dios, Amor y felicidad. La práctica es cinco minutos cada hora, con muchos recordatorios breves. Si sientes miedo cuando piensas en Dios, esa es exactamente la creencia que hoy quieres soltar. Yo he visto que muchos estudiantes ACIM cargan con imágenes de un Dios castigador que heredaron sin querer. La lección de hoy es una limpieza suave de esa imagen. Repítela con la ternura con la que le hablarías a un niño asustado, porque una parte tuya lo es todavía. Dios es Amor.
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Lección 104: Busco únicamente lo que en verdad me pertenece.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 104 (Fundación para la Paz Interior):
1. La idea de hoy continúa con el tema de que la dicha y la paz no son sueños vanos. 2 Tienes derecho a ellas por razón de lo que eres. 3 Te llegan procedentes de Dios, Quien no puede dejar de darte lo que Su Voluntad dispone. 4 Pero primero tiene que haberse preparado un lugar donde poder recibir Sus regalos, 5 pues no son bien recibidos por la mente que ha aceptado los regalos que ella misma inventó allí donde sólo a los de Dios les corresponde estar.
2. Hoy queremos deshacernos de cuanto regalo inútil nosotros mismos hayamos fabricado y depositado ante el santo altar donde sólo a los regalos de Dios les corresponde estar. 2 Sus regalos son los que en verdad son nuestros. 3 Sus regalos son los que heredamos desde antes de que el tiempo comenzara y los que seguirán siendo nuestros después de que éste haya pasado a ser eternidad. 4 Sus regalos son los que se encuentran en nosotros ahora, pues son intemporales. 5 Y no tenemos que esperar a que sean nuestros. 6 Son nuestros hoy.
3. Por lo tanto, elegimos tenerlos ahora, sabiendo que al elegirlos en lugar de lo que nosotros mismos hemos fabricado, no estamos sino uniendo nuestra voluntad a la de Dios y reconociendo que ambas disponen lo mismo. 2 Nuestros períodos de práctica más prolongados de hoy, los cinco minutos que cada hora le dedicamos a la verdad para tu salvación, deben comenzar con lo siguiente: 3 Busco únicamente lo que en verdad me pertenece, y la dicha y la paz son mi
herencia. 4 Deja a un lado entonces los conflictos mundanos que ofrecen otros regalos y otros objetivos que sólo pueden
perseguirse en un mundo de sueños y que se componen de ilusiones, de las cuales dan testimonio.
4. Dejamos todo esto a un lado y, en su lugar, buscamos aquello que verdaderamente es nuestro cuando pedimos poder reconocer lo que Dios nos ha dado. 2 Despejamos en nuestras mentes un santo lugar ante Su Altar, en el que Sus regalos de paz y dicha son bien recibidos y al que venimos a encontrar lo que Él nos ha dado. 3 Venimos llenos de confianza hoy, conscientes de que lo que Él da es lo que en verdad nos pertenece. 4 Y ya
no deseamos nada más, pues no hay nada más que en verdad nos pertenezca.
5. De esta manera, hoy despejamos el camino para Él al reconocer simplemente que Su Voluntad ya se ha cumplido y que la dicha y la paz nos pertenecen por ser Sus eternos regalos. 2 No nos permitiremos perderlos de vista entre cada uno de los períodos en que venimos a buscarlos allí donde Él los depositó. 3 Traeremos a la memoria el siguiente recordatorio tan a menudo como podamos: 4 Busco únicamente lo que en verdad me pertenece.
5 Lo único que quiero son los regalos de la Dicha y la Paz de Dios.
El Curso te recuerda hoy que los regalos de Dios ya son tuyos, y que buscar en el mundo lo que ya es tuyo es la fuente del dolor. Te pide cinco minutos cada hora, y en ellos dejar caer los ídolos, no combatirlos. En mi propia práctica noto que cuando persigo aprobación, dinero o certeza, estoy buscando afuera lo que ya tengo adentro. La lección no me pide dejar de vivir. Me pide dejar de creer que la vida está en cosas que no me pertenecen. Practica la distinción hoy con calma, sin culpa.
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Lección 105: Mías son la Paz y la Dicha de Dios.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 105 (Fundación para la Paz Interior):
1. La Paz y la Dicha de Dios te pertenecen. 2 Hoy las aceptaremos sabiendo que son nuestras. 3 Y trataremos de entender que estos regalos se multiplican a medida que los recibimos. 4 No son como los regalos que el mundo da, en los que el que hace el regalo pierde al darlo, y el que lo recibe se enriquece a costa de la pérdida del que se lo dio. 5 Eso no son regalos, sino regateos que se hacen con la culpabilidad. 6 Los regalos que verdaderamente se dan no entrañan pérdida alguna. 7 Es imposible que alguien pueda ganar a costa de la pérdida de otro. 8 Ello implicaría un límite y una condición de insuficiencia.
2. Ésa no es la manera de hacer regalos. 2 Tales “regalos” no son sino tratos que se hacen con vistas a obtener algo de más valor; préstamos con intereses que se tienen que pagar en su totalidad; créditos a corto plazo en los que el que recibió el regalo se compromete a pagar con creces lo recibido. 3 Esta extraña distorsión de lo que significa dar impera en todos los niveles del mundo que ves. 4 Priva de todo sentido cualquier regalo que das y hace que los que aceptas no te aporten nada.
3. Uno de los principales objetivos de aprendizaje de este curso es invertir tu concepto de lo que es dar, de modo que puedas recibir. 2 Pues dar se ha convertido en una fuente de temor, y así evitas emplear el único medio mediante el cual puedes recibir. 3 Acepta la Paz y la Dicha de Dios, y aprenderás a ver lo que es un regalo de otra manera. 4 Los regalos de Dios no disminuyen cuando se dan. 5 Por el contrario, se multiplican.
4. De la misma manera en que la paz y la dicha del Cielo se intensifican cuando las aceptas como los dones que Dios te da, así también la Dicha de tu Creador aumenta cuando aceptas como tuyas Su Dicha y Su Paz. 2 Dar verdaderamente equivale a crear. 3 Extiende lo que no tiene límites a lo ilimitado, la eternidad hasta la intemporalidad y el Amor hasta Sí Mismo. 4 Añade a todo lo que ya está completo, mas no en el sentido de añadir más, pues eso implicaría que antes era menos. 5 Añade en el sentido de que permite que lo que no puede contenerse a sí mismo cumpla su cometido de dar todo lo que tiene, asegurándose así de que lo poseerá para siempre.
5. Acepta hoy la Paz y la Dicha de Dios como tuyas. 2 Permite que Él se complete a Sí Mismo, tal como Él define lo que es estar completo. 3 Comprenderás que lo que le brinda compleción a Él se la brinda también a Su Hijo. 4 Él no puede dar mediante pérdidas. 5 Ni tú tampoco. 6 Acepta hoy Su regalo de dicha y de paz, y Él te dará las
gracias por el regalo que le haces a Él.
6. Nuestras sesiones de práctica de hoy comenzarán de manera ligeramente distinta. 2 Da comienzo al día pensando en aquellos hermanos a quienes les has negado la paz y la dicha a las que tienen derecho de acuerdo con las equitativas Leyes de Dios. 3 Al negárselas fue cuando te las negaste a ti mismo. 4 Y a ese punto es adonde tienes que volver para reivindicarlas como propias.
7. Piensa en tus “enemigos” por un rato y dile a cada uno de ellos según cruce tu mente: 2 Hermano, te ofrezco paz y dicha para que la Paz y la Dicha de Dios
sean mías. 3 De esta manera te preparas para reconocer los regalos que Dios te ha dado y permites que tu mente se libre de
todo lo que te podría impedir triunfar hoy. 4 Ahora estás listo para aceptar el regalo de paz y de dicha que Dios te ha dado. 5 Ahora estás listo para experimentar la dicha y la paz que te has negado a ti mismo. 6 Ahora puedes decir: “Mías son la Paz y la Dicha de Dios”, pues has dado lo que quieres recibir.
8. Si preparas tu mente tal como te hemos indicado, no podrás sino tener éxito hoy. 2 Pues habrás permitido que se levanten todas las barreras que te separan de la paz y de la dicha, para que por fin te llegue lo que es tuyo. 3 Di, pues, para tus adentros: “Mías son la Paz y la Dicha de Dios”, cierra los ojos por un rato y deja que Su Voz te asegure que las palabras que pronuncias son verdad.
9. Pasa hoy cinco minutos con Él de esta manera cada vez que puedas, pero no creas que menos tiempo de eso no tiene valor cuando no le puedas dedicar más. 2 Cuando menos, acuérdate de repetir cada hora las palabras que lo exhortan a que te dé lo que es Su Voluntad dar y lo que es Su Voluntad que tú recibas. 3 Proponte hoy no interferir en Sus designios. 4 Y si algún hermano pareciera tentarte a que le niegues el regalo que Dios le ha hecho, considera eso como una oportunidad más para permitirte a ti mismo aceptar los dones de Dios como tuyos. 5 Bendice entonces a tu hermano lleno de agradecimiento y di: 6 Hermano, te ofrezco paz y dicha para que la Paz y la Dicha de Dios
sean mías.
La palabra que el Curso subraya hoy es dar. Dice que la manera de recibir la paz y la dicha de Dios es dárselas primero a los demás. Te pide dos periodos de cinco minutos por la mañana y por la noche, y muchos recordatorios breves. En la práctica, elige a alguien mentalmente y ofrécele paz. No como técnica. Como reconocimiento. Yo he visto que cuando doy paz a un hermano difícil, primero yo la recibo. Ese es el mecanismo del Curso. Da hoy, aunque no lo sientas del todo. La sensación llegará después con calma.
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Lección 106: Déjame aquietarme y escuchar la verdad.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 106 (Fundación para la Paz Interior):
1. Si no le prestaras atención a la voz del ego, por muy ensordecedora que parezca ser su llamada; si no aceptaras sus míseros regalos que no te aportan nada que realmente quieras y si escucharas con una mente receptiva que no te haya dicho lo que es la salvación, podrías entonces oír la poderosa Voz de la Verdad, serena en su poder, fuerte en su quietud y absolutamente segura de Sus mensajes.
2. Escucha, y oye a tu Padre hablarte por medio de la Voz que Él designó fuese la Suya, la cual acalla el estruendo de lo que no tiene sentido y les muestra el camino de la paz a los que no pueden ver. 2 Aquiétate hoy y escucha la verdad. 3 No te dejes engañar por las voces de los muertos, que te dicen que han encontrado la fuente de la vida y te la ofrecen para que creas en ella. 4 No les hagas caso, antes bien, escucha la verdad.
3. No tengas miedo hoy de eludir las voces del mundo. 2 Sigue adelante con paso ligero más allá de su insensata persuasión. 3 No les prestes oídos. 4 Aquiétate hoy y escucha la verdad. 5 Ve más allá de todas las cosas que no hablen de Aquel que tiene tu felicidad en Sus Manos y que te la ofrece con calidez y amor. 6 Escúchalo únicamente a Él hoy y no te demores más en llegar a Él. 7 Escucha hoy una sola Voz.
4. Hoy se cumple la promesa de la Palabra de Dios. 2 Escucha y permanece en silencio. 3 Él quiere hablarte. 4 Viene a ti con milagros mil veces más jubilosos y más maravillosos que los que tú hayas podido jamás soñar
o desear en tus sueños. 5 Sus milagros son verdad. 6 No se desvanecerán cuando al sueño le llegue su fin. 7 Por el contrario, son los que le darán fin al sueño; y perdurarán eternamente, pues proceden de Dios para Su bienamado Hijo, cuyo otro Nombre eres tú. 8 Prepárate hoy para los milagros. 9 Permite que hoy se cumpla la ancestral promesa que tu Padre te hizo a ti y a todos tus hermanos.
5. Óyelo hoy, y escucha la Palabra que levanta el velo que cubre la tierra y que despierta a todos los que duermen y no pueden ver. 2 Dios los llama a través de ti. 3 Él necesita tu voz para hablarles, pues, ¿quién sino el Padre podría llegar hasta el Hijo, llamándolo a través de tu Ser? 4 Óyelo hoy y ofrécele tu voz para que Él pueda hablarle a las multitudes que esperan a oír la Palabra que Él pronunciará hoy.
6. Estate listo para la salvación. 2 Está aquí y hoy se te concederá. 3 Y descubrirás cuál es tu función por medio de Aquel que la eligió por ti en Nombre de tu Padre. 4 Escucha hoy y oirás una Voz que resonará por todo el mundo a través de ti. 5 El Portador de todos los milagros necesita que tú los recibas primero, para que así te conviertas en el feliz dador de lo que has recibido.
7. Así comienza la salvación y así termina: cuando todo sea tuyo y lo hayas dado completamente, permanecerá contigo para siempre. 2 La lección se habrá aprendido. 3 Hoy vamos a practicar lo que es dar, pero no de la manera en que lo entiendes ahora, sino como es. 4 Los ejercicios de cada hora deben ir precedidos de esta plegaria de iluminación: 5 Me aquietaré y escucharé la verdad. 6 ¿Qué significa dar y recibir?
8. Pregunta, y confía en que se te contestará. 2 Lo que pides es algo cuya respuesta ha estado esperando mucho tiempo a que la aceptes. 3 Dicha respuesta representará el comienzo del ministerio para el que viniste, el cual liberará al mundo de la creencia de que dar es una manera de perder. 4 De este modo el mundo se prepara para entender y para recibir.
9. Aquiétate y escucha la verdad hoy. 2 Por cada cinco minutos que pases escuchando, mil mentes se abrirán a la verdad y oirán la santa Palabra que tú oyes. 3 Y cuando la hora haya pasado, liberarás mil más que harán una pausa para pedir que la verdad les sea revelada tanto a ellas como a ti. 10. Hoy se cumple la santa Palabra de Dios cuando tú la recibes para darla, de manera que puedas enseñarle al mundo lo que significa dar, escuchándolo y aprendiéndolo de Él. 2 No te olvides hoy de reforzar tu decisión de escuchar y recibir la Palabra repitiendo el siguiente recordatorio tan a menudo como te sea posible: 3 Déjame aquietarme y escuchar la verdad. 4 Hoy soy el mensajero de Dios. 5 Mi voz es Suya para dar lo que recibo.
Esta lección introduce con fuerza la escucha interior. El Curso pide cinco minutos por la mañana y por la noche en silencio total, con la intención de escuchar. No te está pidiendo escuchar una voz literal. Te está pidiendo dejar de hablar por dentro. En mi enseñanza he notado que los estudiantes más ansiosos son los que más resisten esta lección, porque el silencio les asusta. Empieza con dos minutos si cinco es demasiado. Lo importante no es la duración. Es la voluntad de callar, aunque sea por instantes. Ahí es donde la verdad tiene espacio para entrar.
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Lección 107: La verdad corregirá todos los errores de mi mente.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 107 (Fundación para la Paz Interior):
1. ¿Qué otra cosa puede corregir las ilusiones sino la verdad? 2 ¿Y qué son los errores sino ilusiones que aún no se han reconocido como tales? 3 Allí donde la verdad ha hecho acto de presencia los errores desaparecen. 4 Simplemente se desvanecen sin dejar ni rastro por el que se pudiesen recordar. 5 Desaparecen porque, sin la
creencia que los sustenta, no tienen vida. 6 De este modo se disuelven en la nada de donde provinieron. 7 Del polvo vienen y al polvo volverán, pues lo único que queda es la verdad.
2. ¿Puedes imaginarte lo que sería un estado mental en el que no hubiese ilusiones? 2 ¿Qué sensación te produciría? 3 Trata de recordar algún momento—quizá un minuto o incluso menos—en el que nada vino a perturbar tu paz; en el que te sentiste seguro de ser amado y de estar a salvo. 4 Trata entonces de imaginarte cómo sería si ese momento se pudiera extender hasta el final del tiempo y hasta la eternidad. 5 Luego deja que la sensación de quietud que sentiste se multiplique cien veces, y luego cien veces más.
3. Entonces tendrás un atisbo, que no es más que un leve indicio del estado en el que tu mente descansará una vez que haya llegado la verdad. 2 Sin ilusiones no puede haber miedo, dudas o ataque. 3 Cuando la verdad llegue todo dolor cesará, pues no habrá cabida en tu mente para pensamientos transitorios e ideas muertas. 4 La verdad la ocupará por completo y te liberará de todas tus creencias en lo efímero. 5 No habrá cabida para éstas porque al haber llegado la verdad, no estarán en ninguna parte. 6 No se pueden encontrar, pues ahora la verdad lo ocupa todo eternamente.
4. Cuando la verdad llega no se queda sólo por un rato para luego desaparecer o convertirse en otra cosa. 2 Su forma no cambia ni varía, ni ella va y viene para luego volver a irse y regresar de nuevo. 3 Permanece exactamente como siempre fue, de manera que podamos contar con ella en caso de cualquier necesidad, y confiar, con perfecta certeza, en que estará con nosotros en todas las aparentes dificultades y dudas que engendran las apariencias que el mundo presenta. 4 Éstas simplemente desaparecerán cuando la verdad corrija los errores de tu mente.
5. Cuando la verdad llega trae en sus alas el don de la perfecta constancia, así como un amor que no se amedrenta ante el dolor, sino que, con seguridad y firmeza, mira más allá de él. 2 He aquí el don de la curación, pues la verdad no necesita defensa y, por lo tanto, ningún ataque es posible. 3 Las ilusiones pueden llevarse ante la verdad para ser corregidas. 4 Pero la verdad se alza muy por encima de las ilusiones y no puede ser llevada ante éstas para hacer que sean verdad.
6. La verdad no va y viene, no cambia ni varía, adoptando una apariencia ahora y luego otra, evitando la captura y evadiendo la aprehensión. 2 No se oculta. 3 Se alza en plena luz, claramente accesible. 4 Es imposible que alguien que la busque verdaderamente no la pueda encontrar. 5 Este día le pertenece a la verdad. 6 Dale lo que le corresponde, y ella te dará lo que es tuyo. 7 No fuiste creado para sufrir y morir. 8 La Voluntad de tu Padre dispone que esos sueños desaparezcan. 9 Deja que la verdad los corrija.
7. No estamos pidiendo lo que no tenemos. 2 Estamos pidiendo simplemente lo que nos pertenece, de manera que podamos reconocer que es nuestro. 3 Hoy practicamos con la feliz certeza que emana de la verdad. 4 Los titubeantes e inestables pasos de la ilusión no serán nuestro enfoque hoy. 5 Estamos tan seguros de que vamos a triunfar como de que vivimos, de que tenemos esperanzas y de que respiramos y pensamos. 6 No tenemos ninguna duda de que hoy caminamos con la verdad, y contamos con ella para que forme parte de todos los ejercicios que habremos de hacer en este día.
8. Comienza pidiéndole a Aquel que te acompaña en esta empresa que permanezca en tu conciencia según caminas con Él. 2 Tú no estás hecho de carne, sangre y huesos, sino que fuiste creado por el mismo Pensamiento que le concedió a Él el Don de Vida. 3 Él es tu Hermano, y tan parecido a ti que tu Padre sabe que ambos sois lo mismo. 4 Es a tu propio Ser al que le pides que te acompañe, y ¿cómo podría Él no estar donde tú estás?
9. La verdad corregirá todos los errores de tu mente que te dicen que puedes estar separado de Él. 2 Habla con Él hoy y comprométete a permitir que Su función se realice a través de ti. 3 Compartir Su función es compartir Su Dicha. 4 Dispones de Su confianza cuando dices: 5 La verdad corregirá todos los errores de mi mente y descansaré en Aquel
que es mi Ser. 6 Deja entonces que te guíe dulcemente hacia la verdad, la cual te envolverá y te llenará de una paz tan
profunda y serena que te será difícil regresar al mundo que te es familiar. 10. Mas, por otra parte, te sentirás feliz de volver a ver ese mundo. 2 Pues traerás contigo la promesa de los cambios que la verdad que te acompaña traerá al mundo. 3 Éstos serán cada vez mayores con cada regalo de cinco breves minutos que le des, y los errores que rodean al mundo quedarán corregidos a medida que permitas que se corrijan en tu mente. 11. No te olvides de lo que tienes que hacer hoy. 2 Cada vez que te dices a ti mismo con absoluta certeza: “La verdad corregirá todos los errores de mi mente” hablas en nombre de todos y de Aquel que liberará al mundo según te libere a ti.
El Curso te promete hoy que la verdad no te ataca cuando llega. Te reemplaza los pensamientos falsos sin violencia. La práctica pide cinco minutos por la mañana y por la noche, y una repetición cada hora. Cuando aparezca un pensamiento perturbador, respóndele con esta idea. En mi propia experiencia, esa promesa se cumple. La verdad no viene con fanfarria. Viene como un asentamiento, un silencio, una respiración más profunda. No la pidas de una forma dramática. Pídela como quien pide agua, con confianza en que ya está en la casa, siempre disponible.
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Lección 108: Dar y recibir son en verdad lo mismo.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 108 (Fundación para la Paz Interior):
1. La visión depende de la idea de hoy. 2 La luz se encuentra en ella, pues reconcilia todos los aparentes opuestos. 3 ¿Y qué puede ser la luz sino la resolución, nacida de la paz, de fundir todos tus conflictos y pensamientos
erróneos en un solo concepto que sea completamente cierto? 4 Incluso éste desaparecerá, ya que el Pensamiento que se encuentra tras él aparecerá para ocupar su lugar. 5 Y entonces estarás en paz para siempre, pues en ese punto al sueño le llega su fin.
2. La verdadera luz que hace posible la verdadera visión no es la luz que los ojos del cuerpo contemplan. 2 Es un estado mental que se ha unificado en tal grado que la obscuridad no puede percibirse en absoluto. 3 Y de esta manera, lo que es igual se ve como lo mismo, mientras que lo que es diferente ni se nota, pues no está ahí.
3. Ésta es la luz en la que no se pueden ver opuestos, y la visión, al haber sanado, tiene el poder de sanar. 2 Ésta es la luz que extiende tu paz interior hasta otras mentes para compartirla y regocijarse de que todas ellas sean una contigo y una consigo mismas. 3 Ésta es la luz que sana porque genera una sola percepción, basada en un solo marco de referencia, del que procede un solo significado.
4. Ahí dar y recibir se ven como diferentes aspectos de un mismo Pensamiento, cuya verdad no depende de cuál de ellos se vea primero ni de cuál parezca estar en segundo lugar. 2 Ahí se entiende que ambos ocurren simultáneamente para que el Pensamiento conserve su integridad. 3 Y este entendimiento es la base sobre la que se reconcilian todos los opuestos, ya que se perciben desde el mismo marco de referencia que unifica dicho Pensamiento.
5. Un solo pensamiento, completamente unificado, servirá para unificar todos los pensamientos. 2 Esto es lo mismo que decir que una sola corrección bastará para que todo error quede corregido o que perdonar a un solo hermano completamente es suficiente para brindar la salvación a todas las mentes. 3 Pues éstos son sólo algunos casos especiales de la ley que rige toda clase de aprendizaje, siempre que esté dirigido por Aquel que conoce la verdad.
6. Aprender que dar es lo mismo que recibir tiene una utilidad especial, ya que se puede poner a prueba muy fácilmente y comprobar que es verdad. 2 Y cuando con este caso especial se haya comprobado que en toda circunstancia en que se le ponga a prueba siempre da resultado, el pensamiento subyacente se puede entonces generalizar a otras áreas de duda y de doble visión. 3 Y de ahí se expandirá hasta llegar finalmente al único Pensamiento subyacente a todos ellos.
7. Hoy practicaremos con el caso especial de dar y recibir. 2 Utilizaremos esta sencilla lección acerca de lo obvio porque produce resultados que no se nos pueden escapar. 3 Dar es recibir. 4 Hoy intentaremos ofrecer paz a todo el mundo y ver cuán rápidamente retorna a nosotros. 5 La luz es tranquilidad, y en esa paz se nos concede la visión, y entonces podemos ver.
8. De este modo damos comienzo a nuestras sesiones de práctica con las instrucciones para hoy, y afirmamos: 2 Dar y recibir son en verdad lo mismo. 3 Recibiré lo que estoy dando ahora.
4 Luego cierra los ojos y piensa durante cinco minutos en lo que quieres ofrecerle a todo el mundo para así
disfrutar de ello. 5 Por ejemplo, podrías decir: 6 Le ofrezco sosiego a todo el mundo. 7 Le ofrezco paz interior a todo el mundo. 8 Le ofrezco ternura a todo el mundo.
9. Repite cada frase lentamente y luego haz una pequeña pausa, esperando recibir el regalo que diste. 2 Y en la misma medida en que lo diste, te llegará. 3 Te darás cuenta de que recibes una retribución exacta, pues eso es lo que pediste. 4 Puede que te resulte útil, asimismo, pensar en alguien a quien dar tus regalos. 5 Él representa a los demás y a través de él estarás dándoselos a todo el mundo. 10. Nuestra sencilla lección de hoy te enseñará mucho. 2 De ahora en adelante entenderás mucho mejor el concepto de efecto y causa, y nuestro progreso será mucho más rápido. 3 Piensa en los ejercicios de hoy como rápidos avances en tu aprendizaje, el cual se acelerará y consolidará cada vez que digas: “Dar y recibir son en verdad lo mismo”.
Esta lección es un puente. El Curso te pide hoy que elijas un regalo mental, por ejemplo paz, y lo des a todos los que se te crucen en el pensamiento durante cinco minutos. Luego observa que lo que diste también lo recibiste. Yo he probado esto miles de veces. Nunca falla. Cuando doy juicio, recibo juicio. Cuando doy silencio, recibo silencio. Cuando doy amor, recibo amor. Hoy no es teoría. Es un experimento. Hazlo y comprueba. El Curso está enseñándote las leyes de tu propia mente, no las de un mundo ajeno.
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Lección 109: Descanso en Dios.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 109 (Fundación para la Paz Interior):
1. Hoy pedimos descanso y una quietud que las apariencias del mundo no puedan perturbar. 2 Pedimos paz y tranquilidad en medio de todo el torbellino nacido de sueños conflictivos. 3 Pedimos seguridad y felicidad, aunque lo que parece que vemos sea peligro e infortunio. 4 Y disponemos del pensamiento que responderá a nuestra petición con lo que pedimos.
2. “Descanso en Dios.” 2 Este pensamiento te brindará descanso y sosiego, paz y quietud, así como la seguridad y felicidad que buscas. 3 ”Descanso en Dios.” 4 Este pensamiento tiene el poder de despertar la verdad durmiente en ti que posees la visión que ve más allá de las apariencias hasta esa misma verdad en todo el mundo y en todo lo que existe. 5 He aquí el fin del sufrimiento para el mundo entero y para todo aquel que haya venido alguna vez o haya de venir para estar aquí por algún tiempo. 6 He aquí el pensamiento mediante el cual el Hijo de Dios nace de nuevo para reconocerse a sí mismo.
3. “Descanso en Dios”. 2 Completamente impávido, este pensamiento te sacará adelante a través de tormentas y luchas, más allá del infortunio y del dolor, de la pérdida y de la muerte, y te llevará a la certeza de Dios. 3 No hay sufrimiento que no pueda sanar. 4 No hay problema que no pueda resolver. 5 Y no hay apariencia que no se convierta en la verdad ante los ojos de vosotros que descansáis en Dios.
4. Éste es el día de la paz. 2 Descansas en Dios, y mientras los vientos del odio dividen el mundo, tu descanso permanece imperturbable. 3 Tuyo es el descanso de la verdad. 4 Las apariencias no te pueden perturbar. 5 Exhortas a todos tus hermanos a que se unan a ti en tu descanso, y ellos te oirán y vendrán a ti porque
descansas en Dios. 6 No oirán ninguna otra voz excepto la tuya porque tú le entregaste tu voz a Dios y ahora descansas en Él y dejas que Él hable a través de ti.
5. En Él no tienes inquietudes, preocupaciones, agobios, ansiedad, dolor, ni miedo al futuro ni remordimientos por el pasado. 2 Descansas en la intemporalidad, mientras que el tiempo pasa de largo sin dejar marca sobre ti, pues nada puede jamás alterar tu descanso en modo alguno. 3 Descansa hoy. 4 Y según cierras los ojos, sumérgete en la quietud. 5 Permite que estos períodos de descanso y respiro le aseguren a tu mente que todas sus frenéticas fantasías no eran sino los sueños de un delirio febril que ya pasó. 6 Deja que tu mente se aquiete y acepte con agradecimiento su curación. 7 Ahora que descansas en Dios ya no vendrán a rondarte sueños de terror. 8 Dedica tiempo hoy a ir más allá de los sueños hasta llegar a la paz.
6. En los descansos que hoy tomas cada hora, una mente fatigada de repente se alegra, un pájaro con las alas rotas rompe a cantar y un arroyo por largo tiempo seco mana de nuevo. 2 El mundo renace cada vez que descansas y que recuerdas cada hora que viniste a brindarle la Paz de Dios al mundo a fin de que pudiese descansar junto contigo.
7. Cada vez que hoy descansas cinco minutos el mundo se acerca más a su despertar. 2 Y el momento en que lo único que haya sea descanso se acerca más a todas las mentes cansadas y exhaustas, demasiado agotadas ahora como para poder seguir adelante solas. 3 Y estas mentes oirán al pájaro cantar otra vez y verán el arroyo manar de nuevo, y con renacida esperanza y renovado vigor marcharán con paso ligero por la senda que de súbito parece más fácil de recorrer a medida que avanzan.
8. Hoy descansas en la Paz de Dios, y desde tu descanso exhortas a tus hermanos a que encuentren el suyo y descansen junto a ti. 2 Hoy serás fiel a tu cometido, al no olvidarte de nadie e incluir a todos en el infinito círculo de tu paz, el sagrado santuario donde reposas. 3 Abre las puertas del templo y deja que tus hermanos distantes y tus amigos más íntimos vengan desde los más remotos lugares del mundo así como desde los más cercanos; invítalos a todos a entrar y a descansar contigo.
9. Hoy descansas en la Paz de Dios, tranquilo y sin miedo. 2 Cada uno de tus hermanos viene a descansar y a ofrecerte su descanso. 3 Aquí todos descansamos juntos, pues así es como nuestro descanso se vuelve total, y lo que hoy damos ya lo hemos recibido. 4 El tiempo no es el guardián de lo que damos hoy. 5 Damos a los que aún no han nacido y a los que ya partieron; a todo Pensamiento de Dios y a la Mente en la que estos Pensamientos nacieron y en donde descansan. 6 Y les recordamos su lugar de descanso cada vez que nos decimos a nosotros mismos: “Descanso en Dios”.
Después de varias lecciones exigentes, el Curso te ofrece una pausa. Descansar en Dios es la práctica. Te pide diez minutos por la mañana y por la noche, y repeticiones frecuentes durante el día. La palabra descanso aquí no significa apagarse. Significa soltar la creencia de que tú tienes que sostener el mundo. En mi propia práctica, esta lección funciona mejor cuando la uso en momentos de agitación, no de calma. Cuando el día se pone pesado, cierra los ojos por treinta segundos y repite: descanso en Dios. El descanso ya está allí, esperándote entero.
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Lección 110: Soy tal como Dios me creó.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 110 (Fundación para la Paz Interior):
1. Repetiremos la idea de hoy de vez en cuando. 2 Pues sólo con este pensamiento bastaría para salvarte a ti y al mundo, si creyeras que es verdad. 3 Su veracidad significa que no has efectuado ningún cambio real en ti ni que tampoco has cambiado el universo de manera que lo que Dios creó hubiese podido ser reemplazado por el miedo y la maldad, por la aflicción y la muerte. 4 Si sigues siendo tal como Dios te creó, el miedo no tiene sentido, la maldad no es real y la aflicción y la muerte no existen.
2. La idea de hoy es, por lo tanto, todo cuanto necesitas para dejar que la absoluta corrección sane tu mente y te conceda una visión perfecta que corrija todos los errores que cualquier mente haya podido cometer en cualquier momento o lugar. 2 Esta idea es suficiente para sanar el pasado y liberar el futuro. 3 Esta idea es suficiente para permitir que el presente se acepte tal como es. 4 Esta idea es suficiente también para dejar que el tiempo sea el medio por el que el mundo entero aprende a escaparse del tiempo y de todos los cambios que éste parece producir con su pasar.
3. Si sigues siendo tal como Dios te creó, las apariencias no pueden reemplazar a la verdad, la salud no puede trocarse en enfermedad, la muerte no puede suplantar a la vida ni el miedo al amor. 2 Nada de eso ha ocurrido si tú sigues siendo tal como Dios te creó. 3 No necesitas otro pensamiento que éste para permitir que la redención venga a iluminar al mundo y a liberarlo del pasado.
4. Con este pensamiento basta para des-hacer el pasado y salvar el presente a fin de que se pueda extender serenamente hasta un futuro intemporal. 2 Si eres tal como Dios te creó, entonces no ha habido separación alguna entre tu mente y la Suya, ni división entre tu mente y la de los demás, y sólo ha habido unidad en la tuya.
5. El poder sanador de la idea de hoy es ilimitado. 2 La idea de hoy es la cuna de todos los milagros, la gran restauradora de la verdad en la conciencia del mundo. 3 Practica la idea de hoy con gratitud. 4 Ésta es la verdad que te hará libre. 5 Ésta es la verdad que Dios te prometió. 6 Ésta es la Palabra con la que a todo sufrimiento le llega su fin.
6. Comienza las sesiones de práctica de cinco minutos con esta cita del texto: 2 Soy tal como Dios me creó. 3 Su Hijo no puede sufrir. 4 Y yo soy Su Hijo.
7. Luego, mientras mantienes esta afirmación fija en la mente, trata de encontrar al Ser que es el santo Hijo de Dios.
8. Busca en tu interior a Aquel que es el Cristo en ti, el Hijo de Dios y hermano del mundo; el Salvador que ha sido salvado para siempre y que tiene el poder de salvar a todo aquel que Lo roce, por levemente que sea, y le pida la Palabra que le dice que él es Su hermano.
9. Eres tal como Dios te creó. 2 Honra hoy a tu Ser, 3 y no rindas culto a las imágenes que fabricaste para que fuesen el Hijo de Dios en lugar de lo que él es. 4 En lo más recóndito de tu mente el santo Cristo en ti espera a que lo reconozcas como lo que tú eres. 5 Y mientras no Lo reconozcas y Él siga siendo un desconocido para ti, seguirás perdido y sin saber Quién eres. 10. Búscalo hoy y encuéntralo. 2 Él te salvará de todos los ídolos que has inventado. 3 Pues cuando Lo encuentres, comprenderás cuán indignos son tus ídolos y cuán falsas las imágenes que creías ser. 4 Hoy damos un paso gigantesco hacia la verdad al abandonar nuestros ídolos y abrir nuestros brazos, nuestros corazones y nuestras mentes a Dios. 11. Lo recordaremos a lo largo del día con nuestros corazones rebosantes de gratitud y albergando solamente pensamientos amorosos hacia todos aquellos que hoy se crucen en nuestro camino. 2 Pues así es como Lo recordaremos. 3 Y para poder recordar a Su Hijo, nuestro santo Ser, el Cristo en cada uno de nosotros, decimos: 4 Soy tal como Dios me creó. 5 Declaremos esta verdad tan a menudo como podamos. 6 Ésta es la Palabra de Dios que te hace libre. 7 Ésta es
la llave que abre las puertas del Cielo y te permite entrar a la Paz de Dios y a Su Eternidad. Tercer Repaso
Introducción
1. Hoy comienza nuestro siguiente repaso. 2 Cada día repasaremos dos de las últimas veinte lecciones durante diez días consecutivos de práctica. 3 Para estas sesiones de práctica seguiremos un formato especial, que se te insta a seguir tan fielmente como puedas.
2. Entendemos, por supuesto, que tal vez te resulte imposible hacer cada día y cada hora del día lo que aquí se sugiere como óptimo. 2 Tu aprendizaje no se verá afectado si se te pasa una sesión de práctica porque te resultó imposible hacerla en el momento señalado. 3 No es necesario tampoco que te esfuerces excesivamente por recuperar el número de sesiones perdidas. 4 Nuestro objetivo no es hacer un rito de las sesiones de práctica, pues ello impediría el logro de nuestra meta.
3. Pero el aprendizaje definitivamente se vería afectado si dejaras de hacer una sesión de práctica por no haber estado dispuesto a dedicarle el tiempo requerido. 2 No te engañes a ti mismo con respecto a esto. 3 Esa falta de buena voluntad puede estar muy cuidadosamente disimulada tras la falsa apariencia de situaciones que parecen estar fuera de tu control. 4 Aprende a distinguir entre las situaciones que no son propicias para tu práctica y aquellas que urdes para enmascarar tu falta de buena voluntad.
4. Aquellas sesiones de práctica que dejaste de hacer porque por una razón u otra no quisiste hacerlas, deberías hacerlas tan pronto como hayas cambiado de parecer con respecto a tu meta. 2 No estás dispuesto a cooperar con la práctica de la salvación sólo si ello supone un obstáculo frente a objetivos que son más importantes para ti. 3 Una vez que dejes de otorgarles valor, permite entonces que tus sesiones de práctica se conviertan en los substitutos de las letanías que les dedicabas. 4 Pues no te aportaron nada, 5 mientras que hacer tus prácticas te lo ofrece todo. 6 Por lo tanto, acepta su ofrecimiento y permanece en paz.
5. El formato que debes seguir en estos repasos es el siguiente: dedica cinco minutos dos veces al día o más si así lo prefieres, a reflexionar sobre los pensamientos que se han asignado. 2 Lee las ideas y comentarios que se ofrecen para los ejercicios de cada día. 3 Luego piensa en ellos mientras dejas que tu mente los relacione con tus necesidades, tus aparentes problemas y todas tus preocupaciones.
6. Deja que las ideas se asienten en tu mente y que ésta las use como mejor le parezca. 2 Ten fe en que sabrá usarlas debidamente, pues para tomar sus decisiones cuenta con la ayuda de Aquel que te dio las ideas. 3 ¿En qué otra cosa podrías confiar sino en lo que se encuentra en tu mente? 4 Ten fe, durante estos repasos, en que los medios que el Espíritu Santo utiliza no pueden fallar. 5 La sabiduría de tu mente acudirá en tu ayuda. 6 Dale instrucciones al principio, luego relájate en completa confianza y deja que utilice los pensamientos que le diste tal como te fueron dados para que ella los utilizara.
7. Se te dieron con la absoluta confianza y con la absoluta seguridad de que harías un buen uso de ellos; con la absoluta fe de que entenderías sus mensajes y los utilizarías en beneficio propio. 2 Ofréceselos a tu mente con esa misma confianza, seguridad y fe. 3 Ella no fallará. 4 Pues es el medio del que el Espíritu Santo se vale para tu salvación. 5 Y puesto que goza de Su confianza, debe ser sin duda merecedora de la tuya también.
8. Hacemos hincapié en lo beneficioso que sería para ti dedicar los primeros cinco minutos del día a tus repasos, así como los últimos cinco antes de irte a dormir. 2 Si esto no es factible, trata al menos de dividirlos de tal manera que lleves a cabo uno por la mañana y el otro durante la última hora antes de irte a dormir.
9. Los ejercicios a llevar a cabo en el transcurso del día son igualmente importantes o incluso más importantes. 2 Te has sentido inclinado a hacer los ejercicios únicamente en los momentos señalados y luego a ocuparte de
otras cosas a las que no aplicas lo que has aprendido. 3 Como resultado de ello, no has reforzado suficientemente tu aprendizaje ni le has dado la oportunidad de probar cuán grandes son los posibles regalos que te puede ofrecer. 4 He aquí otra oportunidad de hacer un buen uso de él. 10. Durante estos repasos subrayamos la necesidad de no dejar que lo aprendido permanezca inactivo entre tus dos sesiones de práctica más largas. 2 Intenta dar a tus dos ideas diarias un repaso breve, aunque serio, cada hora. 3 Usa una de ellas a la hora en punto, y la otra, media hora más tarde. 4 No necesitas dedicar más de un
momento a cada una de ellas. 5 Repite la idea, y deja que tu mente descanse en silencio y en paz por un rato. 6 Luego puedes dedicarte a otras cosas. a Trata, no obstante, de mantener el pensamiento vivo en ti, y deja que sirva también para ayudarte a conservar la paz a lo largo del día. 11. Si algo te sobresalta, piensa de nuevo en la idea. 2 Estas sesiones de práctica están diseñadas para ayudarte a formar el hábito de aplicar lo que aprendes cada día a todo lo que haces. 3 No es cuestión de repetir el pensamiento y luego olvidarte de él. 4 La ayuda que te puede prestar es infinita. 5 Y su propósito es serte útil en toda circunstancia, en todo momento y lugar, así como siempre que necesites cualquier clase de ayuda. 6 Procura, pues, tener presente la idea en todas tus actividades diarias, y haz que sean santas, dignas del Hijo de
Dios y aceptables para Dios y para tu Ser. 12. Cada repaso diario debe concluir con una afirmación más del pensamiento que se debe repetir a la hora en punto, así como del que se debe repetir media hora más tarde. 2 No los olvides. 3 Esta segunda oportunidad de repasar cada una de estas ideas producirá progresos tan grandes que emergeremos de estos repasos con ganancias tan extraordinarias en nuestro aprendizaje que de ahí en adelante marcharemos sobre un terreno más firme, con pasos más seguros y con mayor fe. 13. No olvides lo poco que has aprendido. 2 No olvides lo mucho que puedes aprender ahora.
3 No olvides lo mucho que tu Padre te necesita,
según repasas los pensamientos que Él te dio.
El Curso pide hoy una práctica particularmente intensa, porque considera que esta idea, por sí sola, bastaría para salvar al mundo si se comprendiera del todo. Te pide diez minutos por la mañana y por la noche, y una repetición cada hora. Nota que ya viste esta idea en la lección 94, y volverá muchas veces. No te preocupes por repetirla, por profundizarla o por sentir algo distinto. En mi experiencia, cada regreso a esta idea afloja una capa. No te preocupes por cuál capa. Solo repítela, mi amor. El resto es trabajo del Espíritu Santo.
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Lección 111: Para los repasos de por la mañana y por la noche:
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 111 (Fundación para la Paz Interior):
1. (91) Los milagros se ven en la luz. 2 No puedo ver en la obscuridad. 3 Que la luz de la santidad y de la verdad iluminen mi mente para que
pueda ver la inocencia que mora en mí.
2. (92) Los milagros se ven en la luz, y la luz y la fortaleza son una. 2 Veo a través de la fortaleza el regalo que Dios me dio. 3 Mi debilidad es la obscuridad que Su regalo
disipa, al ofrecerme Su Fortaleza para que ocupe su lugar.
3. A la hora en punto: 2 Los milagros se ven en la luz.
3 Media hora más tarde:
4 Los milagros se ven en la luz, y la luz y la fortaleza son una.
Repasa hoy los milagros se ven en la luz y los milagros se ven en la luz y la luz y la fortaleza son una. El Curso te pide que en cada hora en punto uses la primera idea y a la media hora la segunda. Este es el primer repaso extendido, y su estructura te enseña algo importante: el trabajo del Libro no es acumulativo hacia adelante, es cíclico. Vuelves a las mismas ideas con una mente distinta, y por eso el efecto es diferente. No lo hagas rápido. Deja que cada repetición tenga aliento. Este ritmo prepara el terreno.
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Lección 112: Para los repasos de por la mañana y por la noche:
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 112 (Fundación para la Paz Interior):
1. (93) La luz, la dicha y la paz moran en mí. 2 Soy la morada de la luz, la dicha y la paz. 3 Les doy la bienvenida a la morada que comparto con Dios
porque formo parte de Él.
2. (94) Soy tal como Dios me creó. 2 He de ser eternamente como siempre he sido al haber sido creado por el Inmutable a Su Semejanza. 3 Y
soy uno con Él tal como Él es uno conmigo.
3. A la hora en punto: 2 La luz, la dicha y la paz moran en mí.
3 Media hora más tarde:
4 Soy tal como Dios me creó.
Repasa la luz, la dicha y la paz moran en mí y soy tal como Dios me creó. El Curso te pide dos periodos largos por la mañana y por la noche, más una idea a la hora en punto y otra a la media hora. Este ritmo tiene un propósito. No estás obligada a memorizar. Estás siendo entrenada para volver a la idea con frecuencia sin esfuerzo, como quien vuelve a respirar. En mi propia práctica, los repasos han sido más transformadores que muchas lecciones nuevas. No los apures. Deja que la mente descanse en cada idea con calma.
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Lección 113: Para los repasos de por la mañana y por la noche:
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 113 (Fundación para la Paz Interior):
1. (95) Soy un solo Ser, unido a mi Creador. 2 Mías son la serenidad y la paz perfecta, pues soy un solo Ser, completamente íntegro, uno con toda la
Creación y con Dios.
2. (96) La salvación procede de mi único Ser. 2 Desde mi único Ser, cuyo conocimiento aún permanece en mi mente, veo el perfecto plan de Dios para
mi salvación perfectamente consumado.
3. A la hora en punto: 2 Soy un solo Ser, unido a mi Creador.
3 Media hora más tarde:
4 La salvación procede de mi único Ser.
Repasa soy un solo Ser, unido a mi Creador y la salvación procede de mi único Ser. El Curso hoy no te pide entender la unidad. Te pide practicar el ritmo del repaso. Yo he notado que la mente entrenada por el Curso empieza a hacer estas repeticiones sola, casi como una música de fondo. Esa es la meta discreta de los repasos. Confía en la estructura y hazla como el Curso la ordena. No es un examen. Es un entrenamiento amable. Si te distraes, vuelve sin culpa. Volver a tiempo es la lección de hoy.
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Lección 114: Para los repasos de por la mañana y por la noche:
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 114 (Fundación para la Paz Interior):
1. (97) Soy Espíritu. 2 Soy el Hijo de Dios. 3 No hay cuerpo que pueda contener mi Espíritu o imponerme una limitación que
Dios no haya creado.
2. (98) Aceptaré el papel que me corresponde en el plan de Dios para la salvación. 2 ¿Cuál podría ser mi función sino aceptar la Palabra de Dios, Quien me creó para ser lo que soy y lo
que por siempre he de ser?
3. A la hora en punto: 2 Soy Espíritu.
3 Media hora más tarde:
4 Aceptaré el papel que me corresponde en el plan de Dios para la salvación.
Repasa soy Espíritu y aceptaré el papel que me corresponde en el plan de Dios para la salvación. Estas dos ideas juntas son un regalo. Identidad y función. Quién eres y qué haces. El Curso te pide que las repitas a la hora en punto y a la media hora, además de dos periodos más extensos. En mi enseñanza he visto que este repaso deshace una separación antigua: la de ser una cosa por dentro y actuar como otra por fuera. Deja que hoy la identidad y la función se unan. Vive un día alineada.
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Lección 115: Para los repasos de por la mañana y por la noche:
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 115 (Fundación para la Paz Interior):
1. (99) La salvación es mi única función aquí. 2 Mi función aquí es perdonar al mundo por todos los errores que yo he cometido. 3 Pues así me libero de
ellos junto con él.
2. (100) Mi papel es esencial en el plan de Dios para la salvación. 2 Soy esencial en el plan de Dios para la salvación del mundo. 3 Pues Él me dio Su plan para que salvara
al mundo.
3. A la hora en punto: 2 La salvación es mi única función aquí.
3 Media hora más tarde:
4 Mi papel es esencial en el plan de Dios para la salvación.
Repasa la salvación es mi única función aquí y mi papel es esencial en el plan de Dios para la salvación. El Curso vuelve al tema del propósito con dos ideas complementarias. Una te centra en la salvación como única función. La otra te dice que eres esencial. Practícalas hoy sin buscar sentirte importante. La importancia del Curso no se parece a la del mundo. Yo he visto que cuando dejas de perseguir la importancia mundana, la esencial aparece por sí sola. Repite a la hora y a la media hora, y deja que la práctica te enseñe.
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Lección 116: Para los repasos de por la mañana y por la noche:
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 116 (Fundación para la Paz Interior):
1. (101) La Voluntad de Dios para mí es perfecta felicidad. 2 La Voluntad de Dios para mí es perfecta felicidad. 3 Lo único que me puede hacer sufrir es la creencia
de que hay otra voluntad aparte de la Suya.
2. (102) Comparto con Dios Su Voluntad de que yo sea feliz. 2 Comparto lo que la Voluntad de mi Padre dispone para mí, Su Hijo. 3 Lo que me ha dado es lo único
que quiero. 4 Lo que me ha dado es lo único que existe.
3. A la hora en punto: 2 La Voluntad de Dios para mí es perfecta felicidad.
3 Media hora más tarde:
4 Comparto con Dios Su Voluntad de que yo sea feliz.
Repasa la Voluntad de Dios para mí es perfecta felicidad y comparto con Dios Su Voluntad de que yo sea feliz. Estas dos ideas son gemelas. El Curso te pide que las trates como una sola música con dos tiempos. Practícalas a la hora en punto y a la media hora. En mi propia práctica noto que estas ideas activan la resistencia del ego más que casi ninguna otra, porque el ego cree que sin sufrimiento no hay virtud. Deja hoy esa creencia. La felicidad es la Voluntad de Dios y compartirla es tu tarea real de hoy.
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Lección 117: Para los repasos de por la mañana y por la noche:
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 117 (Fundación para la Paz Interior):
1. (103) Dios, al ser Amor, es también felicidad. 2 Quiero recordar que el amor es felicidad y que nada más me puede hacer feliz. 3 Elijo, por lo tanto, no
abrigar ningún substituto para el amor.
2. (104) Busco únicamente lo que en verdad me pertenece. 2 El amor, al igual que la dicha, constituyen mi patrimonio. 3 Éstos son los regalos que mi Padre me dio. 4 Aceptaré todo lo que en verdad me pertenece.
3. A la hora en punto: 2 Dios, al ser Amor, es también felicidad.
3 Media hora más tarde:
4 Busco únicamente lo que en verdad me pertenece.
Repasa Dios, al ser Amor, es también felicidad y busco únicamente lo que en verdad me pertenece. Estas dos ideas cierran el círculo de la semana. Amor, felicidad y verdadera pertenencia son el mismo bien. El Curso hoy quiere que ese bien empiece a sentirse cercano, no lejano. Yo he visto que la mente se resiste al bien tanto como al mal, porque el ego teme perder su función. No luches. Repite la idea con suavidad y deja al ego incómodo por un rato. Esa incomodidad es una señal de que la lección está trabajando.
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Lección 118: Para los repasos de por la mañana y por la noche:
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 118 (Fundación para la Paz Interior):
1. (105) Mías son la Paz y la Dicha de Dios. 2 Hoy aceptaré la Paz y la Dicha de Dios en grato intercambio por todos los substitutos de la felicidad y
de la paz que yo mismo inventé.
2. (106) Déjame aquietarme y escuchar la verdad. 2 Que mi débil voz se acalle para así poder oír la poderosa Voz de la Verdad Misma asegurarme que soy
el perfecto Hijo de Dios.
3. A la hora en punto: 2 Mías son la Paz y la Dicha de Dios.
3 Media hora más tarde:
4 Déjame aquietarme y escuchar la verdad
Repasa mías son la Paz y la Dicha de Dios y déjame aquietarme y escuchar la verdad. Estas dos ideas te llevan hacia adentro. La paz y la dicha ya son tuyas, y para reconocerlas hace falta silencio. El Curso te pide practicar a la hora en punto y a la media hora. En mi propia experiencia, el silencio no significa ausencia de pensamientos. Significa dejar de identificarme con ellos. Hoy no exijas silencio total. Solo detén el motor por un instante y repite la idea. Con eso alcanza para que la práctica cumpla su función.
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Lección 119: Para los repasos de por la mañana y por la noche:
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 119 (Fundación para la Paz Interior):
1. (107) La verdad corregirá todos los errores de mi mente. 2 Me equivoco al pensar que hay algo que pueda hacerme daño. 3 Soy el Hijo de Dios, Cuyo Ser descansa
a salvo en la Mente de Dios.
2. (108) Dar y recibir son en verdad lo mismo. 2 Hoy lo perdonaré todo para así poder aprender a aceptar la verdad acerca de mí y llegar a reconocer
mi impecabilidad.
3. A la hora en punto: 2 La verdad corregirá todos los errores de mi mente.
3 Media hora más tarde:
4 Dar y recibir son en verdad lo mismo.
Repasa la verdad corregirá todos los errores de mi mente y dar y recibir son en verdad lo mismo. Estas dos ideas son prácticas, no filosóficas. El Curso te pide que las uses a la hora en punto y a la media hora. En mi propia práctica, la ley de dar y recibir es la que más rápido se puede comprobar en el día. Prueba hoy: cuando alguien te irrite, dale mentalmente paz. Verás lo que recibes. La verdad hace su trabajo silenciosamente mientras tú das. Confía en el ritmo del repaso y respira.
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Lección 120: Para los repasos de por la mañana y por la noche:
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 120 (Fundación para la Paz Interior):
1. (109) Descanso en Dios. 2 Hoy descanso en Dios y dejo que Él obre en mí y a través de mí mientras descanso en Él en silencio y
con absoluta certeza.
2. (110) Soy tal como Dios me creó. 2 Soy el Hijo de Dios. 3 Hoy dejo a un lado todas las enfermizas ilusiones que albergo acerca de mí
mismo y dejo que mi Padre me diga Quién soy realmente.
3. A la hora en punto: 4 Descanso en Dios.
3 Media hora más tarde:
4 Soy tal como Dios me creó.
Repasa descanso en Dios y soy tal como Dios me creó. Este es el último día del repaso tres, y el Curso lo cierra con las dos ideas más restauradoras del bloque. Practícalas a la hora en punto y a la media hora, más dos periodos largos por la mañana y por la noche. Yo he visto que cuando estos ritmos se practican con constancia, la mente aprende a soltar sola. No exijas ver el fruto hoy. La estructura del Curso está diseñada para plantar. La cosecha viene después, y muchas veces sin aviso previo alguno.
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Lección 121: El perdón es la llave de la felicidad.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 121 (Fundación para la Paz Interior):
1. He aquí la respuesta a tu búsqueda de paz. 2 He aquí lo que dará significado a un mundo que no parece tener sentido. 3 He aquí el camino que conduce a la seguridad en medio de aparentes peligros que parecen acecharte en cada recodo y socavar todas tus esperanzas de poder hallar alguna vez paz y tranquilidad. 4 Con esta idea todas tus preguntas quedan contestadas; con esta idea queda asegurado de una vez por todas el fin de toda incertidumbre.
2. La mente que no perdona vive amedrentada y no le da margen al amor para ser lo que es ni para que pueda desplegar sus alas en paz y remontarse por encima de la confusión del mundo. 2 La mente que no perdona está triste, sin esperanzas de poder hallar alivio o liberarse del dolor. 3 Sufre y mora en la aflicción, merodeando en las tinieblas, pero sin poder ver nada, convencida, no obstante, de que el peligro la acecha allí.
3. La mente que no perdona vive atormentada por la duda, confundida con respecto a sí misma, así como con respecto a todo lo que ve, atemorizada y airada. a La mente que no perdona es débil y presumida, tan temerosa de seguir adelante como de quedarse donde está, de despertar como de irse a dormir. b Tiene miedo también de cada sonido que oye, pero todavía más del silencio; la obscuridad la aterra, mas la proximidad de la luz la aterra aún más. 2 ¿Qué puede percibir la mente que no perdona sino su propia condenación? 3 ¿Qué puede contemplar sino la prueba de que todos sus pecados son reales?
4. La mente que no perdona no ve errores, sino únicamente pecados. 2 Mira al mundo con ojos invidentes y da alaridos al observar sus propias proyecciones alzarse para arremeter contra la miserable parodia que es su vida. 3 Desea vivir, sin embargo, anhela estar muerta. 4 Desea el perdón, sin embargo, ha perdido toda esperanza. 5 Desea escapar, sin embargo, no puede ni siquiera concebir la manera de hacerlo, pues ve pecado por doquier.
5. La mente que no perdona vive desesperada, sin la menor esperanza de que el futuro pueda ofrecerle nada que no sea mayor desesperación. 2 No obstante, ve sus juicios con respecto al mundo como algo irreversible, sin darse cuenta de que se ha condenado a sí misma a esta desesperación. 3 No cree que pueda cambiar, pues lo que ve da testimonio de que sus juicios son acertados. 4 No pregunta, pues cree saber. 5 No cuestiona, convencida de que tiene razón.
6. El perdón es algo que se adquiere. 2 No es algo inherente a la mente, la cual no puede pecar. 3 Del mismo modo en que el pecado es una idea que te enseñaste a ti mismo, así el perdón es algo que tienes que aprender, no de ti mismo, sino del Maestro que representa el otro ser que hay en ti. 4 Por medio de Él aprendes a perdonar al ser que crees haber hecho y dejas que desaparezca. 5 De esta manera, le devuelves tu mente en su totalidad a Aquel que es tu Ser, el Cual no puede pecar.
7. Cada mente que no perdona te presenta la oportunidad de enseñar a la tuya cómo perdonarse a sí misma. 2 Cada una está esperando a liberarse del infierno por mediación tuya, y se dirige a ti implorando el Cielo aquí y ahora. 3 Ha perdido toda esperanza, pero tú te conviertes en su esperanza. 4 Y al convertirte en su esperanza, te vuelves la tuya propia. 5 La mente que no perdona tiene que aprender, mediante tu perdón, que se ha salvado del infierno. 6 Y a medida que enseñes salvación, aprenderás lo que es. 7 Sin embargo, todo cuanto enseñes y todo cuanto aprendas no procederá de ti, sino del Maestro que se te dio para señalarte el camino.
8. Nuestra práctica de hoy consiste en aprender a perdonar. 2 Si estás dispuesto, hoy puedes aprender a aceptar la llave de la felicidad y a usarla en beneficio propio. 3 Dedicaremos diez minutos por la mañana y otros diez por la noche a aprender cómo otorgar perdón y también cómo recibirlo.
9. La mente que no perdona no cree que dar y recibir sean lo mismo. 2 Hoy trataremos, no obstante, de aprender que sí lo son, practicando el perdón con alguien a quien consideras un enemigo, así como con alguien a quien consideras un amigo. 3 Y a medida que aprendas a verlos a ambos como uno solo, extenderemos la lección hasta ti y veremos que su escape supone el tuyo. 10. Comienza las sesiones de práctica más largas pensando en alguien que te cae mal, alguien que parece irritarte y con quien lamentarías encontrarte; alguien a quien detestas vehementemente o que simplemente tratas de ignorar. 2 La forma en que tu hostilidad se manifiesta es irrelevante. 3 Probablemente ya sabes de quién se trata. 4 Ese mismo vale.
11. Ahora cierra los ojos y, visualizándolo en tu mente, contémplalo por un rato. 2 Trata de percibir algún atisbo de luz en alguna parte de él, algún pequeño destello que nunca antes habías notado. 3 Trata de encontrar alguna chispa de luminosidad brillando a través de la desagradable imagen que has formado de él. 4 Continúa contemplando esa imagen hasta que veas luz en alguna parte de ella, y trata entonces de que esa luz se expanda hasta envolver a dicha persona y transforme esa imagen en algo bueno y hermoso. 12. Observa esta nueva percepción por un rato, y luego trae a la mente la imagen de alguien a quien consideras un amigo. 2 Trata de transferirle la luz que aprendiste a ver alrededor de quien antes fuera tu “enemigo”. 3 Percíbelo ahora como algo más que un amigo, pues en esa luz su santidad te muestra a tu salvador, salvado y
salvando, sano e íntegro. 13. Permite entonces que te ofrezca la luz que ves en él, y deja que tu “enemigo” y tu amigo se unan para bendecirte con lo que tú les diste. 2 Ahora eres uno con ellos, tal como ellos son uno contigo. 3 Ahora te has perdonado a ti mismo. 4 No te olvides a lo largo del día del papel que desempeña el perdón en brindar felicidad a toda mente que no perdona, incluida la tuya. 5 Cada vez que el reloj dé la hora, di para tus adentros: 6 El perdón es la llave de la felicidad. 7 Despertaré del sueño de que soy mortal, falible y lleno
de pecado, y sabré que soy el perfecto Hijo de Dios.
Aquí empieza el gran tramo del perdón, y el Curso te lo dice sin adornos: el perdón es la llave. Hoy te pide diez o quince minutos de práctica: piensa en alguien que no te agrada, mírale por un momento la luz que hay más allá de su apariencia, y luego piensa en alguien que amas y ofrécele la misma luz. Yo he visto que esta lección se siente casi imposible al principio. Hazla igual. El perdón no es una emoción bonita. Es un cambio de percepción. Y el Curso hoy te lo enseña con nueva claridad.
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Lección 122: El perdón me ofrece todo lo que deseo.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 122 (Fundación para la Paz Interior):
1. ¿Qué podrías desear que el perdón no pueda ofrecerte? 2¿Deseas paz? 3 El perdón te la ofrece. 4 ¿Deseas ser feliz, tener una mente serena, certeza de propósito y una sensación de belleza y de ser valioso que transciende el mundo? 5 ¿Deseas cuidados y seguridad, y disponer siempre del calor de una protección segura? 6 ¿Deseas una quietud que no pueda ser perturbada, una mansedumbre eternamente invulnerable, una profunda y permanente sensación de bienestar, así como un descanso tan perfecto que nada jamás pueda interrumpirlo?
2. El perdón te ofrece todo esto y más. 2 Pone un destello de luz en tus ojos al despertar y te infunde júbilo con el que hacer frente al día. 3 Acaricia tu frente mientras duermes y reposa sobre tus párpados para que no tengas sueños de miedo o maldad, de malicia o ataque. 4 Y cuando despiertas de nuevo, te ofrece otro día de felicidad y de paz. 5 El perdón te ofrece todo esto y más.
3. El perdón permite que se descorra el velo que oculta la faz de Cristo de aquellos que contemplan el mundo sin piedad. 2 Te permite reconocer al Hijo de Dios, y borra de tu memoria todo pensamiento muerto, de manera que el recuerdo de tu Padre pueda alzarse en el umbral de tu mente. 3 ¿Qué podrías desear que el perdón no pueda darte? 4 ¿Qué otros regalos aparte de éstos merecen procurarse? 5 ¿Qué imaginario valor, efecto trivial o promesa pasajera que nunca se ha de cumplir puede ofrecerte más esperanza que la que te brinda el perdón?
4. ¿Por qué habrías de buscar una respuesta distinta de la que lo contesta todo? 2 He aquí la respuesta perfecta, la que se da a toda pregunta imperfecta, a las súplicas sin sentido, a tu reticencia a escuchar, a tu poco esmero y escasa confianza. 3 ¡He aquí la respuesta! 4 No la busques más. 5 No hallarás ninguna otra en su lugar.
5. El plan de Dios para tu salvación no puede cambiar ni fracasar. 2 Siéntete agradecido de que siga siendo exactamente como Él lo planeó. 3 Se alza inmutable ante ti como una puerta abierta, llamándote desde adentro en cálida bienvenida, invitándote a entrar y a que te sientas como en tu casa, donde te corresponde estar.
6. ¡He aquí la respuesta! 2 ¿Preferirías quedarte afuera cuando el Cielo en su totalidad te espera adentro? 3 Perdona y serás perdonado. 4 Tal como des, así recibirás. 5 No hay más plan que éste para la salvación del Hijo de Dios. 6 Regocijémonos hoy de que así sea, pues la respuesta que aquí se nos da es clara y explícita, y libre de engaño
en su simplicidad. 7 Todas las complejidades que el mundo ha tejido de frágiles telarañas desaparecen ante el poder y majestuosidad de esta simplísima afirmación de la verdad.
7. ¡He aquí la respuesta! 2 No le des la espalda para irte a vagar sin rumbo otra vez. 3 Acepta ahora la salvación. 4 Es el regalo que te hace Dios, no el mundo. 5 El mundo no puede dar ningún regalo de valor a la mente que ha
aceptado como suyo lo que Dios le ha dado. 6 Dios dispone que hoy se reciba la salvación y que los enredos de tus sueños no sigan ocultándote su insubstancialidad.
8. Abre hoy los ojos y contempla un mundo feliz, donde reinan la paz y la seguridad. 2 El perdón es el medio por el que este mundo feliz viene a ocupar el lugar del infierno. 3 Dicho mundo se alza en la quietud para salir al encuentro de tus ojos abiertos y llenar tu corazón de una profunda tranquilidad, según afloran en tu conciencia verdades ancestrales en un eterno renacer. 4 Lo que entonces recordarás nunca podrá describirse. 5 Sin embargo, tu perdón te lo ofrece.
9. Teniendo presente los regalos que el perdón concede, emprenderemos nuestra práctica de hoy con la esperanza y la fe de que éste será el día en que alcanzaremos la salvación. 2 Hoy la buscaremos gustosamente y con ahínco, sabiendo que tenemos la llave en nuestras manos; y aceptaremos la respuesta que el Cielo ha dado al infierno que nosotros mismos labramos pero donde ya no queremos permanecer por más tiempo. 10. Dedicaremos gustosamente un cuarto de hora por la mañana y otro por la noche a la búsqueda que garantiza que al infierno le llegará su fin. 2 Comienza lleno de esperanza, pues hemos llegado al punto crucial a partir del cual el camino se vuelve mucho más fácil. 3 Y ahora el trecho que todavía nos queda por recorrer es corto. 4 Estamos en verdad muy cerca del momento que se ha señalado como el final del sueño.
11. Sumérgete en una sensación de felicidad al comienzo de estas sesiones de práctica, pues en ellas hallarás la segura recompensa de preguntas que ya han sido contestadas, así como de lo que tu aceptación de esas respuestas te brinda. 2 Hoy se te concederá experimentar la paz que ofrece el perdón, así como la dicha que trae el descorrimiento del velo. 12. Ante la luz que hoy has de recibir, el mundo se desvanecerá hasta desaparecer por completo, y verás surgir otro mundo para describir el cual no tienes palabras. 2 Ahora nos encaminamos directamente hacia la luz y recibimos los dones que han sido salvaguardados para nosotros desde los orígenes del tiempo, los cuales han estado aguardando el día de hoy. 13. El perdón te ofrece todo lo que quieres. 2 Hoy se te conceden todas las cosas que deseas. 3 No pierdas de vista tus regalos a lo largo del día, según regresas nuevamente a enfrentarte a un mundo de constantes cambios y sombrías apariencias. 4 Mantén tus regalos claramente en tu conciencia, según ves lo inmutable en medio del cambio y la luz de la verdad tras toda apariencia. 14. No caigas en la tentación de dejar que tus regalos queden sepultados en el olvido. a Por el contrario, mantenlos firmes en tu mente tratando de pensar en ellos por lo menos un minuto cada cuarto de hora. 2 Recuerda cuán preciados son con el siguiente recordatorio, el cual tiene el poder de mantenerlos en tu conciencia a lo largo del día: 3 El perdón me ofrece todo lo que deseo. 4 Hoy he aceptado que esto es verdad. 5 Hoy he recibido los regalos de Dios.
El Curso profundiza hoy. Ayer aprendiste que el perdón es la llave. Hoy te dice que todo lo que crees que quieres, en verdad ya te lo ofrece el perdón. La práctica pide quince minutos por la mañana y por la noche, en los que enumeres los regalos del perdón: paz mental, alivio, quietud, ausencia de miedo. Yo he notado que cuando hago esta lista, el ego se calla por unos minutos, porque no tiene con qué competir. Esa quietud es el regalo real. Repite la idea con frecuencia durante el día, y observa cómo se abre.
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Lección 123: Gracias, Padre, por los dones que me has concedido.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 123 (Fundación para la Paz Interior):
1. Sintámonos agradecidos hoy. 2 Hemos llegado a sendas más llevaderas y a caminos más despejados. 3 Ya no nos asalta el pensamiento de volver atrás ni resistimos implacablemente a la verdad. 4 Aún hay cierta vacilación, algunas objeciones menores y cierta indecisión, pero puedes sentirte agradecido por tus logros, los cuales son mucho más grandes de lo que te imaginas.
2. Dedicar ahora un día a sentirte agradecido te aportará el beneficio adicional de poder tener un atisbo del verdadero alcance de los logros que has obtenido y de los regalos que has recibido. 2 Alégrate hoy, con amoroso agradecimiento, de que tu Padre no te haya abandonado a tu suerte ni te haya dejado vagar solo en las tinieblas. 3 Agradece que te haya salvado del ser que creíste haber hecho para que ocupara Su lugar y el de Su Creación. 4 Dale gracias hoy.
3. Da gracias de que Él no te haya abandonado y de que Su Amor por siempre refulgirá sobre ti, eternamente inalterable. 2 Da gracias asimismo por tu inmutabilidad, pues el Hijo que Él ama es tan inmutable como Él Mismo. 3 Agradece que se te haya salvado. 4 Alégrate de tener una función que desempeñar en la salvación. 5 Siéntete agradecido de que tu valía exceda con mucho los míseros regalos que le diste a quien Dios creó
como Su Hijo y los mezquinos juicios que emitiste en su contra.
4. Elevaremos hoy nuestros corazones llenos de agradecimiento por encima de la desesperanza y alzaremos nuestros ojos agradecidos, que ya no mirarán al suelo. 2 Hoy entonaremos el himno de gratitud en honor al Ser que Dios dispuso que fuera nuestra verdadera identidad en Él. 3 Hoy le sonreiremos a todo aquel que veamos, y marcharemos con paso ligero a medida que cumplimos la tarea que se nos encomendó.
5. No caminamos solos. 2 Y damos gracias de que a nuestra soledad haya venido un Amigo a traernos la Palabra salvadora de Dios. 3 Gracias a ti por escucharlo. 4 Su Palabra es muda si no se la oye. 5 Al darle las gracias a Él se te dan a ti también. 6 Un mensaje que no se haya oído no puede salvar al mundo, por muy poderosa que sea la Voz que lo comunique o por muy amoroso que sea el mensaje.
6. Gracias a ti que has oído, pues así te vuelves el mensajero que lleva consigo Su Voz y que la deja resonar por todo el mundo. 2 Acepta hoy las gracias que Dios te da al darle tú las gracias a Él. 3 Pues quiere ofrecerte las gracias que Le das, puesto que acepta tus regalos lleno de amorosa gratitud y te los devuelve multiplicados miles y cientos de miles de veces más. 4 Él bendecirá tus regalos compartiéndolos contigo. 5 Y así crecerán en poder y fortaleza hasta llenar el mundo de gozo y gratitud.
7. Acepta las gracias que Él te da y, a tu vez, dale las tuyas durante quince minutos en dos ocasiones hoy. 2 Y comprenderás a Quién Le estás dando las gracias y a Quién Él se las está dando al tú dárselas a Él. 3 Esta santa media hora que Le dediques te será devuelta a razón de años por cada segundo; y el mundo se podrá salvar miles y miles de años más pronto debido a las gracias que Le das.
8. Acepta las gracias que Él te da y comprenderás con cuánto amor te conserva en Su Mente, cuán profundo e infinito es el cuidado que te prodiga y cuán perfecta es Su gratitud hacia ti. 2 Acuérdate de pensar en Él cada hora y de darle las gracias por todo lo que le ha dado a Su Hijo para que éste pueda elevarse por encima del mundo y recordar a su Padre y a su Ser.
Hoy la lección es una acción de gracias. El Curso te pide dos periodos de cinco minutos, uno por la mañana y otro por la noche, para agradecer al Padre por regalos específicos que reconoces en ti. La palabra gracias no es cortesía religiosa. Es un cambio de eje. En mi propia práctica el agradecimiento sincero disuelve la queja más rápido que cualquier análisis. Nombra hoy tres dones concretos. Aunque no los sientas como dones aún, nómbralos. El nombrarlos con gratitud los activa. Esa es la práctica de hoy, sencilla y poderosa a la vez.
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Lección 124: Que no me olvide de que soy uno con Dios.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 124 (Fundación para la Paz Interior):
1. Hoy volvemos a dar gracias de que nuestra Identidad se encuentre en Dios. 2 Nuestro hogar está a salvo, nuestra protección garantizada en todo lo que hacemos, y tenemos a nuestra disposición el poder y la fuerza para llevar a cabo todo cuanto emprendamos. 3 No podemos fracasar en nada. 4 Todo lo que tocamos adquiere un brillante resplandor que bendice y sana. 5 En unión con Dios y con el universo seguimos adelante llenos de regocijo, teniendo presente el pensamiento de que Dios Mismo va con nosotros a todas partes.
2. ¡Cuán santas son nuestras mentes! 2 Todo cuanto vemos refleja la santidad de la mente que es una con Dios y consigo misma. 3 ¡Cuán fácilmente desaparecen los errores y la muerte da paso a la vida eterna! 4 Nuestras luminosas huellas señalan el camino a la verdad, pues Dios es nuestro Compañero en nuestro breve recorrido por el mundo. 5 Y aquellos que vienen para seguirnos reconocerán el camino porque la Luz que nos acompaña se rezaga, si bien no se separa de nosotros según seguimos adelante.
3. Lo que recibimos es el eterno regalo que hemos de dar a aquellos que han de venir después, así como a los que vinieron antes o a los que estuvieron con nosotros por algún tiempo. 2 Y Dios, que nos ama a todos con el amor equitativo con el que fuimos creados, nos sonríe y nos ofrece la felicidad que dimos.
4. Hoy no pondremos en duda Su Amor por nosotros, ni cuestionaremos Su protección ni Su cuidado. 2 Ninguna absurda ansiedad podrá venir a interponerse entre nuestra fe y nuestra conciencia de Su Presencia. 3 Hoy somos uno con Él en reconocimiento y en recuerdo. 4 Lo sentimos en nuestros corazones. 5 Sus Pensamientos se encuentran en nuestras mentes y nuestros ojos ven Su hermosura en todo cuanto contemplamos. 6 Hoy vemos únicamente lo amoroso y lo que es digno de amor.
5. Lo vemos en lo que aparenta ser doloroso, y el dolor da paso a la paz. 2 Lo vemos en los que están desesperados; en los tristes y en los compungidos; en los que creen estar solos y amedrentados, y a todos se les devuelve la tranquilidad y la paz interior en la que fueron creados. 3 Y lo vemos igualmente en los moribundos y en los muertos, restituyéndolos así a la vida. 4 Y podemos ver todo esto porque primero lo vimos en nosotros mismos.
6. A aquellos que saben que son uno con Dios jamás se les puede negar ningún milagro. 2 Ni uno solo de sus pensamientos carece del poder de sanar toda forma de sufrimiento en cualquier persona, sea ésta de tiempos pasados o aún por venir, y de hacerlo tan fácilmente como en las que ahora caminan a su lado. 3 Sus pensamientos son intemporales y no tienen nada que ver ni con el tiempo ni con la distancia.
7. Nos unimos a esta conciencia al decir que somos uno con Dios. 2 Pues con estas palabras afirmamos también que estamos sanos y salvos, y que podemos salvar y sanar. 3 Ahora queremos dar lo que hemos recibido. 4 Pues queremos conservar los regalos que nuestro Padre nos dio. 5 Hoy deseamos tener la experiencia de que somos uno con Él, de modo que el mundo pueda compartir con nosotros nuestro reconocimiento de la realidad. 6 Al nosotros tener esta experiencia el mundo se libera. 7 Y al negar que estamos separados de nuestro Padre, el mundo sana junto con nosotros.
8. ¡Que la paz sea contigo hoy! 2 Asegura tu paz practicando volverte consciente de que eres uno con tu Creador, tal como Él es uno contigo. 3 En algún punto hoy, cuando te parezca más conveniente, dedica media hora al pensamiento de que eres uno con Dios. 4 Ésta es la primera vez que intentamos llevar a cabo una sesión prolongada para la cual no se establecen reglas ni se sugieren palabras especiales con las que dirigir la meditación. 5 Hoy confiaremos en que la Voz de Dios nos hablará cuando lo crea oportuno, seguros de que no habrá de fallar. 6 Permanece con Él durante esa media hora. 7 Él se encargará del resto.
9. El beneficio que ello te ha de aportar no será menor porque creas que no está pasando nada. 2 Quizá no estés listo hoy para aceptar este beneficio. 3 Pero en algún punto y en algún lugar te llegará y lo reconocerás cuando emerja con certeza en tu mente. 4 Esta media hora estará enmarcada en oro, y cada minuto será como un diamante incrustado alrededor del espejo que este ejercicio te ofrece. 5 Y verás en él la faz de Cristo reflejando la tuya. 10. Tal vez hoy, tal vez mañana, veas tu propia transfiguración en el espejo que esta santa media hora te presenta para que te mires en él. 2 Cuando estés listo, la encontrarás allí, en lo profundo de tu mente, en espera de ser hallada. 3 Recordarás entonces el pensamiento al que dedicaste esta media hora, y lleno de agradecimiento te darás cuenta de que nunca podrías haber hecho una mejor inversión del tiempo. 11. Tal vez hoy, tal vez mañana, mires en ese espejo y comprendas que la inmaculada luz que ves emana de ti; que la hermosura que en él contemplas es la tuya propia. 2 Considera esta media hora como el regalo que le haces a Dios, con la certeza de que lo que Él te dará a cambio será una sensación de amor que sobrepasa tu entendimiento; una dicha tan profunda que excede tu comprensión y una visión tan santa que los ojos del cuerpo no la pueden ver. 3 Sin embargo, puedes estar seguro de que algún día, tal vez hoy, tal vez mañana, entenderás, comprenderás y verás. 12. Añade más gemas al marco dorado que enmarca al espejo que hoy se te ofrece repitiendo cada hora para tus adentros: 2 Que no me olvide de que soy uno con Dios, en unión con todos mis hermanos y con mi Ser,
en eterna paz y santidad.
El Curso te pide hoy media hora, si es posible, en tres periodos, y una repetición cada media hora en la vida diaria. La lección es un ejercicio de memoria espiritual. Cada vez que olvides quién eres, esta idea te lo recuerda. Yo he visto que el olvido no es un problema en el Curso. Es lo esperado. Lo importante es la velocidad con que vuelves. Hoy la práctica es esa velocidad. En cuanto notes que te fuiste, repite la idea. Regresa. Otra vez. Y otra. Ese es el entrenamiento del Libro de ejercicios.
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Lección 125: En la quietud recibo hoy la Palabra de Dios.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 125 (Fundación para la Paz Interior):
1. Deja que hoy sea un día de quietud y de sosegada escucha. 2 La Voluntad de tu Padre es que hoy oigas Su Palabra. 3 Por eso te llama desde lo más recóndito de tu mente donde Él mora. 4 Óyele hoy. 5 No podrá haber paz hasta que Su Palabra sea oída en todos los rincones del mundo y tu mente, escuchando en quietud, acepte el mensaje que el mundo tiene que oír para que puedan dar comienzo los serenos tiempos de paz.
2. Este mundo cambiará gracias a ti. 2 Ningún otro medio puede salvarlo, pues el plan de Dios es simplemente éste: el Hijo de Dios es libre de salvarse a sí mismo, y se le ha dado la Palabra de Dios para que sea su Guía y esté por siempre a su lado y en su mente, a fin de conducirlo con certeza a casa de Su Padre por su propia voluntad, la cual es eternamente tan libre como la de Dios. 3 No se le conduce a la fuerza, sino con amor. 4 No es juzgado, sino santificado.
3. En la quietud oiremos hoy la Voz de Dios, sin la intromisión de nuestros insignificantes pensamientos ni la de nuestros deseos personales, y sin juzgar en modo alguno Su santa Palabra. 2 Tampoco nos juzgaremos a nosotros mismos hoy, pues lo que somos no puede ser juzgado. 3 Nos hallamos mucho más allá de todos los juicios que el mundo ha formado contra el Hijo de Dios. 4 El mundo no lo conoce. 5 Hoy no prestaremos oídos al mundo, sino que, en silencio, aguardaremos la Palabra de Dios.
4. Santo Hijo de Dios, oye a tu Padre. 2 Su Voz quiere darte Su santa Palabra para que disemines por todo el mundo las buenas nuevas de la salvación y de la santa hora de la paz. 3 Nos congregamos hoy en el trono de Dios, el sereno lugar de tu mente donde Él mora para siempre en la santidad que creó y que nunca ha de abandonar.
5. Él no ha esperado a que tú le devuelvas tu mente para darte Su Palabra. 2 No se ocultó de ti cuando te alejaste por un corto tiempo. 3 No le da ningún valor a las ilusiones que albergas acerca de ti mismo. 4 Él conoce a Su Hijo, y dispone que siga siendo parte de Él a pesar de sus sueños y a pesar de la locura que le hace pensar que su voluntad no es su voluntad.
6. Él te habla hoy. 2 Su Voz espera tu silencio, pues Su Palabra no puede ser oída hasta que tu mente se haya aquietado por un rato y tus vanos deseos hayan sido acallados. 3 Aguarda Su Palabra en silencio. 4 Hay una paz en ti a la que puedes recurrir hoy a fin de que te ayude a preparar a tu santísima mente para oír la Voz que habla por su Creador.
7. En tres ocasiones hoy, y en aquellos momentos que sean más conducentes a estar en silencio, deja de escuchar al mundo durante diez minutos y elige en su lugar escuchar plácidamente la Palabra de Dios. 2 Él te habla desde un lugar que se encuentra más cerca de ti que tu propio corazón. 3 Su Voz está más cerca de ti que tu propia mano. 4 Su Amor es todo lo que eres y todo lo que Él es; Su Amor es lo mismo que tú eres y tú eres lo mismo que Él es.
8. Es tu voz la que escuchas cuando Él te habla. 2 Es tu palabra la que Él pronuncia. 3 Es la Palabra de la libertad y de la paz, de la unión de voluntades y propósitos, sin separación o división en la única Mente del Padre y del Hijo. 4 Escucha hoy a tu Ser en silencio y deja que te diga que Dios nunca abandonó a Su Hijo y que tú nunca abandonaste a tu Ser.
9. Sólo necesitas permanecer muy quedo. 2 No necesitas ninguna otra regla que ésta para dejar que la práctica de hoy te eleve muy por encima del pensamiento del mundo y libere tu visión de lo que ven los ojos del cuerpo. 3 Sólo necesitas estar quieto y escuchar. 4 Oirás la Palabra en la que la Voluntad de Dios el Hijo se une a la
Voluntad de su Padre en total armonía con Ella y sin ninguna ilusión que se interponga entre lo que es absolutamente indivisible y verdadero. 5 A medida que transcurra cada hora hoy, detente por un momento y recuérdate a ti mismo que tienes un propósito especial en este día: recibir en la quietud la Palabra de Dios.
Esta lección es contemplativa y demanda quietud interior. El Curso pide diez minutos por la mañana y por la noche en silencio total, escuchando. En la práctica el ego llenará el silencio de listas, planes o quejas. No luches. Nota y regresa a la idea. Yo he notado que la Palabra de Dios no llega como palabras. Llega como un asentamiento, una expansión, una desaparición del miedo. No la persigas. Deja que aparezca en su propio tempo. Y si no aparece hoy, sigue mañana. La constancia hace el trabajo, mi amor.
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Lección 126: Todo lo que doy es a mí mismo a quien se lo doy.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 126 (Fundación para la Paz Interior):
1. La idea de hoy—que es completamente ajena al ego y a la manera de pensar del mundo—es crucial para la inversión de pensamiento al que este curso dará lugar. 2 Si creyeras lo que la idea de hoy afirma, no te resultaría difícil perdonar completamente, tendrías certeza con respecto a tu objetivo y no tendrías ninguna duda acerca de tu rumbo. 3 Entenderías los medios a través de los cuales se alcanza la salvación y no vacilarías en emplearlos ahora mismo.
2. Examinemos lo que crees en lugar de esta idea. 2 Te parece que los demás están separados de ti, que son capaces de adoptar comportamientos que no tienen repercusión alguna sobre tus pensamientos, y que los que tú adoptas no tienen repercusión alguna sobre los de ellos. 3 Tus actitudes, por lo tanto, no tienen ningún efecto sobre ellos y sus súplicas de ayuda no guardan relación alguna con las tuyas. 4 Crees además que ellos pueden pecar sin que ello afecte la percepción que tienes de ti mismo, mientras que tú puedes juzgar sus pecados y mantenerte a salvo de cualquier condenación y en paz.
3. Y así, cuando “perdonas” un pecado, no ganas nada directamente. 2 Es una ofrenda de caridad a alguien que no se la merece, a fin de demostrar simplemente que tú eres mejor y que te encuentras en un plano superior a él. 3 Él no se ha ganado la limosna de tu tolerancia—que tú le concedes sabiendo que no es digno de tal dádiva—
ya que sus pecados lo han situado por debajo de una verdadera igualdad contigo. 4 No tiene derecho a tu perdón, 5 el cual supone un regalo para él, pero no para ti.
4. De este modo, el perdón es básicamente pernicioso: un capricho caritativo, benévolo tal vez, pero inmerecido; una dádiva que a veces se concede y a veces se niega. 2 Puesto que es “inmerecido”, es justo no otorgarlo, pero no es justo que tú tengas que sufrir por haberte negado a concederlo. 3 El pecado que perdonas no es tu pecado. 4 Lo cometió alguien que se encuentra separado de ti. 5 Y si tú entonces eres magnánimo con él y le concedes
lo que no se merece, la dádiva es algo tan ajeno a ti como lo fue su pecado.
5. Si esto fuera verdad, el perdón no tendría ningún fundamento sobre el que basarse con certeza y seguridad. 2 Sería una excentricidad, según la cual algunas veces decides conceder indulgentemente un perdón
inmerecido. 3 Conservarías, no obstante, el derecho a no eximir al pecador de la justa retribución por su pecado. 4 ¿Crees que el Señor de los Cielos iba a permitir que la salvación del mundo dependiera de esto? 5 ¿No sería acaso Su interés por ti ciertamente ínfimo si permitiera que tu salvación dependiera de un capricho?
6. No entiendes lo que es el perdón. 2 Tal como lo ves, no es sino un freno al ataque abierto que no requiere corrección alguna en tu mente. 3 Tal como lo percibes, no puede aportarte paz. 4 No constituye un medio por el cual liberarte de aquello que ves en otro, pero no en ti mismo. 5 No tiene poder alguno para restaurar en tu conciencia tu unidad con él. 6 Eso no es lo que Dios dispuso que el perdón fuese para ti.
7. Al no haberle concedido al Padre el regalo que te pide, no puedes reconocer Sus regalos, y crees que no te los ha dado. 2 Sin embargo, ¿te pediría Él un regalo que no fuera para ti? 3 ¿Podría acaso contentarse con gestos vacíos y considerar que tales míseros regalos son dignos de Su Hijo? 4 La salvación es un regalo mucho mejor que eso. 5 Y el verdadero perdón, que es el medio por el que se alcanza la salvación, no puede sino sanar a la mente que da, pues dar es recibir. 6 Lo que no se ha recibido, no se ha dado, pero lo que se ha dado tiene necesariamente que haberse recibido.
8. Hoy trataremos de entender la verdad según la cual el que da y el que recibe son uno. 2 Vas a necesitar ayuda para dar sentido a esto, ya que es una idea completamente ajena a los pensamientos a los que estás acostumbrado. 3 Mas la Ayuda que necesitas está aquí. 4 Deposita hoy tu fe en Él, y pídele que esté contigo a la hora de practicar con la verdad. 5 Y si logras captar aunque sea un pequeño atisbo de la liberación que reside en la idea que practicamos hoy, éste será ciertamente un día de gloria para el mundo.
9. Dedica hoy quince minutos en dos ocasiones a tratar de entender la idea de hoy. 2 Esta idea es el pensamiento mediante el cual el perdón pasa a ocupar el lugar que le corresponde entre tus prioridades. 3 Es el pensamiento que liberará a tu mente de cualquier obstáculo que te impida comprender el significado del perdón y que te permitirá darte cuenta de lo valioso que es para ti. 10. Mientras permaneces en silencio, cierra los ojos al mundo que no comprende lo que es el perdón y busca refugio en el sereno lugar en el que los pensamientos se transforman y donde las falsas creencias se abandonan. 2 Repite la idea de hoy y pide ayuda para poder entender lo que realmente significa. 3 Estate dispuesto a dejarte
enseñar. 4 Alégrate de oír lo que te dice la Voz de la Verdad y de la curación, y entenderás las palabras que Él te diga y reconocerás que son las tuyas. 11. Tan a menudo como puedas hoy, recuérdate a ti mismo que tienes un objetivo, una meta que hace que éste sea un día especialmente importante para ti y para todos tus hermanos. 2 No permitas que tu mente se olvide de este objetivo por mucho tiempo, sino que di para tus adentros: 3 Todo lo que doy es a mí mismo a quien se lo doy. 4 La Ayuda que necesito
para comprender que esto es verdad está conmigo ahora. 5 Y confiaré plenamente en Él. 6 Permanece luego en silencio por un momento y deja que tu mente sea receptiva a Su Corrección y a Su
Amor. 7 Y creerás lo que Le oigas decir, pues recibirás lo que Él te dé.
El Curso vuelve al principio central: dar y recibir son lo mismo. Hoy pide diez minutos por la mañana y por la noche para meditar la idea, y repeticiones frecuentes durante el día. La lección desmonta la creencia egoica de que dar es pérdida. Yo he visto que muchos estudiantes ACIM cargan una escasez profunda: creen que si dan, se quedan sin. La lección te dice que darlo demuestra que ya lo tienes. Prueba hoy: da paz mentalmente a alguien difícil y observa qué se mueve dentro de ti. Ese movimiento es la verdad de la ley.
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Lección 127: No hay otro amor que el de Dios.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 127 (Fundación para la Paz Interior):
1. Tal vez creas que hay diferentes clases de amor. 2 Tal vez creas que hay un tipo de amor para esto y otro para aquello; que es posible amar a alguien de una manera y a otra persona de otra. 3 El amor es uno. 4 No tiene partes separadas ni grados; no hay diferentes clases de amor ni tampoco diferentes niveles; en él no hay divergencias ni distinciones. 5 Es igual a sí mismo, sin ningún cambio en ninguna parte de él. 6 Ninguna persona o circunstancia puede hacer que cambie. 7 Es el Corazón de Dios y también el de Su Hijo.
2. El significado del amor queda velado para todo aquel que crea que el amor puede cambiar, 2 pues no se da cuenta de que un amor cambiante es algo imposible. 3 Y así, cree que algunas veces puede amar y otras odiar. 4 Cree también que se puede profesar amor sólo a una persona, y que el amor puede seguir siendo lo que es
aunque se le niegue a los demás. 5 El que crea estas cosas acerca del amor demuestra que no entiende su significado. 6 Si el amor pudiera hacer tales distinciones, tendría que discernir entre justos y pecadores, y percibir al Hijo de Dios fragmentado.
3. El amor no puede juzgar. 2 Puesto que en sí es uno solo, contempla a todos cual uno solo. 3 Su significado reside en la unicidad2 . 4 Y no puede sino eludir a la mente que piensa que el amor es algo parcial o fragmentado. 5 No hay otro amor que el de Dios, y todo amor es de Él. 6 Ningún otro principio puede gobernar allí donde no hay amor. 7 El amor es una ley que no tiene opuestos. 8 Su completitud es el poder que mantiene a todas las cosas unidas, el vínculo entre Padre e Hijo que hace que Ambos sean lo mismo eternamente.
4. Ningún curso cuyo propósito sea enseñarte a recordar lo que realmente eres podría dejar de subrayar que no puede haber diferencia entre lo que realmente eres y lo que es el amor. 2 El significado del amor es tu propio significado, el cual Dios Mismo comparte contigo. 3 Pues lo que tú eres es lo que Él es. 4 No hay otro amor que el Suyo, y lo que Él es, es lo único que existe. 5 Nada lo limita y, por lo tanto, tú eres tan ilimitado como Él.
5. Ninguna ley que el mundo obedezca puede ayudarte a entender el significado del amor. 2 Las creencias del mundo fueron concebidas para ocultar el significado del amor y para mantenerlo oculto y secreto. 3 No hay ni un solo principio de los que el mundo defiende que no viole la verdad de lo que es el amor y de lo que, por ende, eres tú también.
6. No busques tu Ser en el mundo. 2 El amor no se puede encontrar en las tinieblas ni en la muerte. 3 Sin embargo, es perfectamente evidente para los ojos que ven y para los oídos que oyen la Voz del Amor. 4 La práctica de hoy consiste en liberar tu mente de todas las leyes que crees que debes obedecer, de todas las limitaciones que rigen tu vida y de todos los cambios que crees forman parte del destino humano. 5 Hoy vamos a dar el paso más ambicioso de los que requiere este curso en tu avance hacia la meta que ha establecido.
7. Si hoy consigues tener el más leve vislumbre de lo que significa el amor, habrás salvado una distancia inconmensurable hacia tu liberación y te habrás ahorrado un tiempo que no se puede medir en años. 2 Juntos, pues, regocijémonos de dedicarle algún tiempo a Dios y de comprender que no hay mejor manera de emplear el tiempo que ésa.
8. Dedica hoy quince minutos en dos ocasiones a escaparte de todas las leyes en las que ahora crees. 2 Abre tu mente y descansa. 3 Cualquiera puede escaparse del mundo que parece mantenerte prisionero si deja de atribuirle valor. 4 Deja de otorgarle valor a sus míseras ofrendas y absurdos regalos y permite que el regalo que Dios te hace los reemplace a todos.
9. Invoca a tu Padre con la certeza de que Su Voz te responderá. 2 Él Mismo lo ha prometido, 3 y Él Mismo pondrá una chispa de verdad en tu mente cada vez que renuncies a una creencia falsa o a una tenebrosa ilusión de tu realidad y de lo que significa el amor. 4 Él irradiará hoy a través de tus vanos pensamientos y te ayudará a comprender la verdad del amor. 5 Con amorosa ternura morará contigo a medida que dejes que Su Voz le enseñe a tu mente abierta y despejada el significado del amor. 6 Y bendecirá la lección con Su Amor. 10. Hoy la legión de años futuros que tendrías que esperar para tu salvación desaparece ante la intemporalidad de lo que estás aprendiendo. 2 Demos gracias por habernos librado de un futuro que hubiese sido igual que el pasado. 3 Hoy dejamos atrás el pasado para nunca más volver a recordarlo. 4 Y alzamos los ojos para contemplar un presente muy distinto, en el cual se vislumbra un futuro que en nada se parece al pasado. 11. El mundo que acaba de nacer aún se encuentra en su infancia. 2 Y lo veremos crecer fuerte y saludable para derramar su bendición sobre todos aquellos que vengan a aprender a desprenderse del mundo que pensaban había sido engendrado con odio para ser el enemigo del amor. 3 Ahora todos ellos se liberan junto con nosotros. 4 Ahora todos ellos son nuestros hermanos en el Amor de Dios. 12. Nos acordaremos de ellos en el transcurso del día, ya que no podemos excluir de nuestro amor a ninguna parte de nosotros, si queremos conocer a nuestro Ser. 2 Por lo menos tres veces por hora piensa en alguien que te acompaña en esta jornada y que vino a aprender lo mismo que tú tienes que aprender. 3 Y cuando te venga a la mente, comunícale este mensaje de parte de tu Ser: 4 Te bendigo, hermano, con el Amor de Dios, el cual quiero compartir contigo. 5 Pues quiero
aprender la gozosa lección de que no hay otro amor que el de Dios, el tuyo, el mío y el de todos.
2 Ibíd. pág. 156
Esta lección puede sonar excluyente al principio. No lo es. El Curso quiere decir que todo amor real es el de Dios expresándose. La práctica pide quince minutos, si es posible, y muchos recordatorios breves. En mi propia experiencia, esta lección redefine el amor humano, no lo niega. El cariño por tu madre, por tu pareja, por tus hijos, cuando es limpio, es el amor de Dios pasando por esos vínculos. Hoy no es día de renunciar a nada. Es día de reconocer la Fuente detrás de cada afecto verdadero. Ese reconocimiento libera.
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Lección 128: El mundo que veo no me ofrece nada que yo desee.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 128 (Fundación para la Paz Interior):
1. El mundo que ves no te ofrece nada que puedas necesitar; nada que puedas usar en modo alguno ni nada en absoluto que te pueda hacer feliz. 2 Cree esto y te habrás ahorrado muchos años de miseria, incontables desengaños y esperanzas que se convierten en amargas cenizas de desesperación. 3 Todo aquel que quiera dejar atrás al mundo y remontarse más allá de su limitado alcance y de sus mezquindades tiene necesariamente que aceptar que este pensamiento es verdad.
2. Cada cosa que valoras aquí no es sino una cadena que te ata al mundo, y ése es su único propósito. 2 Pues todas las cosas tienen que servir para el propósito que les has asignado, hasta que veas en ellas otro propósito. 3 El único propósito digno de tu mente que tiene este mundo es que lo pases de largo, sin detenerte a percibir alguna esperanza allí donde no hay ninguna. 4 No te dejes engañar más. 5 El mundo que ves no ofrece nada que tú desees.
3. Escápate hoy de las cadenas con las que aprisionas a tu mente cuando percibes la salvación aquí. 2 Pues aquello que valoras lo consideras parte de ti tal como te percibes a ti mismo. 3 Todo aquello que persigues para realzar tu valor ante tus propios ojos te limita todavía más, oculta de tu conciencia tu valía y añade un cerrojo más a la puerta que conduce a una verdadera conciencia de tu Ser.
4. No dejes que nada que esté relacionado con pensamientos corporales te demore en tu avance hacia la salvación, ni que la tentación de creer que el mundo puede ofrecerte algo que deseas te retrase. 2 No hay nada aquí que valga la pena anhelar. 3 Nada aquí es digno de un instante de retraso o de dolor, ni de un solo momento de incertidumbre o de duda. 4 Lo que carece de valor no ofrece nada. 5 Lo que verdaderamente tiene valor no se puede hallar en lo que carece de valor.
5. Nuestra práctica de hoy consiste en abandonar todo pensamiento que tenga que ver con cualquier valor que le hayamos atribuido al mundo. 2 Lo liberaremos de cualquier propósito que le hayamos asignado a sus aspectos, fases y sueños. 3 Lo consideraremos en nuestra mente como algo carente de propósito, y lo relevaremos de todo aquello que queríamos que fuese. 4 De esta manera romperemos las cadenas que atrancan la puerta que conduce a nuestra liberación de él e iremos más allá de todos sus insignificantes valores y limitados objetivos.
6. Detente y permanece muy quedo por unos momentos, y observa cuán alto te elevas por encima del mundo cuando liberas a tu mente de sus cadenas y dejas que busque el nivel donde se siente a gusto. 2 Tu mente se sentirá agradecida de poder estar libre por un rato. 3 Ella sabe dónde le corresponde estar. 4 Libera sus alas y volará sin titubeos y felizmente a unirse con su santo propósito. 5 Déjala que descanse en su Creador para que allí sea restituida a la cordura, a la libertad y al amor.
7. Dale hoy diez minutos de descanso en tres ocasiones. 2 Y cuando abras los ojos después de cada una de estas sesiones no valorarás lo que veas tanto como lo valorabas antes. 3 Tu perspectiva del mundo cambiará ligeramente cada vez que le permitas a tu mente liberarse de sus cadenas. 4 El mundo no es el lugar donde le corresponde estar. 5 Y a ti te corresponde estar allí donde ella quiere estar, y a donde va a descansar cuando la liberas del mundo. 6 Tu Guía es infalible. 7 Haz que tu mente sea receptiva a Él. 8 Permanece muy quedo y descansa.
8. Protege asimismo tu mente a lo largo del día. 2 Y cuando pienses que algún aspecto o alguna imagen del mundo tienen valor, niégate a encadenar tu mente de esa manera y, en lugar de ello, repite para tus adentros con tranquila certeza: 3 Esto no me tentará a demorarme. 4 El mundo que veo no me ofrece nada que yo desee.
Esta lección incomoda. El Curso lo sabe. Te pide cinco minutos cada hora repitiendo la idea, y notando cómo el ego se defiende. La afirmación no es un rechazo del mundo. Es un reconocimiento de que lo que buscas no está aquí. En mi enseñanza he visto que esta lección se aterriza mejor si la vives con humor, no con drama. Puedes seguir disfrutando tu café, tu paseo, tu conversación. Solo dejas de pedirles lo que no pueden darte, que es la paz de Dios. Hoy sepáralos. Disfruta sin exigir, y observa qué cambia.
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Lección 129: Más allá de este mundo hay un mundo que deseo.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 129 (Fundación para la Paz Interior):
1. Este pensamiento es el que sigue al que practicamos ayer. 2 No puedes detenerte en la idea de que el mundo no tiene valor, pues a menos que veas que hay algo más por lo que sentirte esperanzado, no podrás evitar caer en la depresión. 3 Nuestro énfasis no está en que renuncies al mundo, sino en que lo intercambies por algo mucho más satisfactorio, algo rebosante de alegría y capaz de ofrecerte paz. 4 ¿Crees acaso que este mundo puede ofrecerte eso?
2. Quizá valga la pena dedicar un poco de tiempo a reflexionar una vez más sobre el valor de este mundo. 2 Tal vez estés dispuesto a conceder que nada se pierde con renunciar a cualquier pensamiento que le adjudique algún valor. 3 El mundo que ves es ciertamente despiadado, inestable y cruel, indiferente en lo que a ti respecta, presto a la venganza y lleno de un odio despiadado. 4 Da pero sólo para más tarde quitar, y te despoja de todo aquello que por un tiempo creíste amar. 5 En él no se puede encontrar amor duradero porque en él no hay amor. 6 Ése es el mundo del tiempo, donde a todo le llega su fin.
3. ¿Cómo podría ser una pérdida, entonces, encontrar un mundo en el que es imposible perder, en el que el amor perdura eternamente y en el que el odio no existe y la venganza no tiene sentido? 2 ¿Cómo podría ser una pérdida hallar todas las cosas que realmente anhelas, y saber que no tienen fin y que perdurarán a través del tiempo exactamente tal como las deseas? 3 Incluso estas cosas se intercambiarán finalmente por aquello de lo que no podemos hablar, pues pasarás de ese mundo donde las palabras son completamente inútiles a un silencio en el que el lenguaje, si bien no es hablado, se entiende perfectamente.
4. La comunicación, inequívoca y clara como la luz del día, permanece ilimitada por toda la eternidad. 2 Y Dios Mismo le habla a Su Hijo, así como Su Hijo le habla a Él. 3 El lenguaje en el que se comunican no tiene palabras, pues lo que se dicen no se puede simbolizar. 4 Su conocimiento es directo, perfectamente compartido y perfectamente uno. 5 ¡Qué lejos te encuentras de esto tú que sigues encadenado a este mundo! 6 Y, sin embargo, ¡qué cerca te encontrarás cuando lo intercambies por el mundo que sí deseas!
5. Ahora el último paso es seguro; ahora te encuentras sólo a un instante de la intemporalidad. 2 Desde aquí sólo puedes mirar hacia adelante, pues nunca más querrás volver a mirar el mundo que ya no deseas. 3 He aquí el mundo que viene a ocupar su lugar, a medida que liberas a tu mente de las nimiedades que el mundo te ofrece para mantenerte prisionero. 4 No les atribuyas ningún valor, y desaparecerán. 5 Valóralas, y te parecerán reales.
6. Ésas son tus opciones. 2 ¿Qué puedes perder si eliges no valorar lo que no es nada? 3 Este mundo no te ofrece nada que realmente desees, mas el que eliges en su lugar ¡ése ciertamente lo deseas! 4 Deja que se te conceda hoy. 5 Ese mundo espera tan sólo a que lo elijas para ocupar el lugar de todas las cosas que buscas, pero que no deseas.
7. Practica estar dispuesto a efectuar este cambio diez minutos por la mañana, diez por la noche y una vez más entremedias. 2 Comienza con lo siguiente: 3 Más allá de este mundo hay un mundo que deseo. 4 Elijo ver ese mundo en
lugar de éste, pues no hay nada aquí que realmente desee. 5 Cierra entonces los ojos al mundo que ves, y en la silenciosa obscuridad observa cómo unas luces que no son
de este mundo se van encendiendo una por una hasta que deja de ser relevante dónde comienza una y dónde termina la otra, al fundirse todas en una sola.
8. Hoy las luces del Cielo se inclinan ante ti para derramar su luz sobre tus párpados mientras descansas más allá del mundo de las tinieblas. 2 He aquí una luz que los ojos no pueden percibir. 3 Sin embargo, la mente puede verla claramente y entender. 4 Hoy se te concede un día de gracia, y nos sentimos agradecidos por ello. 5 Hoy nos damos cuenta de que lo que temías perder era sólo la pérdida.
9. Ahora comprendemos que la pérdida es imposible. 2 Pues por fin hemos visto su opuesto y damos gracias de que la elección ya se haya llevado a cabo. 3 Recuerda cada hora la decisión que has tomado y dedica un momento a confirmar tu elección dejando a un lado cualquier pensamiento que tengas en ese momento y poniendo toda tu atención brevemente en lo siguiente: 4 El mundo que veo no me ofrece nada que yo desee.
5 Más allá de este mundo hay un mundo que deseo.
Continúa la enseñanza de ayer. El Curso reconoce que la mente necesita algo que sí desea, no solo algo que no desea. Hoy te ofrece ese algo: un mundo más allá del que ves. Practica cinco minutos cada hora. En la práctica, no imagines otro planeta. Reconoce que el mundo detrás del mundo es el que se ve con los ojos del perdón. Yo he notado que este mundo aparece por instantes cuando dejo de juzgar. Es una percepción, no un lugar geográfico. Hoy pídelo y observa qué se te revela sin buscarlo.
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Lección 130: Es imposible ver dos mundos.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 130 (Fundación para la Paz Interior):
1. La percepción es congruente. 2 Lo que ves refleja lo que piensas. 3 Y lo que piensas no refleja otra cosa que tu decisión de ver lo que quieres ver. 4 Tus valores son los que lo determinan, pues no puedes sino querer ver lo que valoras, al creer que lo que ves está realmente ahí. 5 Nadie puede ver un mundo al que su mente no le haya conferido valor. 6 Y nadie puede dejar de ver lo que cree desear.
2. Sin embargo, ¿quién puede odiar y al mismo tiempo amar? 2 ¿Quién puede anhelar aquello que no desea que sea real? 3 ¿Quién elegiría ver un mundo del que tiene miedo? 4 El miedo no puede por menos que cegar, pues ésta es su arma: no puedes ver aquello que temes ver. 5 El amor y la percepción, por lo tanto, van de la mano, pero el miedo oculta en las tinieblas lo que se encuentra ahí.
3. ¿Qué puede, entonces, proyectar el miedo sobre el mundo? 2 ¿Qué puede verse en las tinieblas que sea real? 3 La verdad se ve eclipsada por el miedo, y el resto es todo imaginado. 4 Mas ¿qué puede ser real en las ciegas imaginaciones nacidas del pánico? 5 ¿Qué es lo que quieres para que sea esto lo que se te muestra? 6 ¿Qué ibas a querer conservar de un sueño así?
4. El miedo ha dado lugar a todo lo que crees ver: 2 a toda separación, a todas las distinciones y a la multitud de diferencias que crees que configuran el mundo. 3 Nada de esto está realmente ahí. 4 El enemigo del amor las inventó. 5 No obstante, el amor no puede tener enemigos, de modo que no tienen fundamento, existencia o consecuencia alguna. 6 Se les puede atribuir valor, pero siguen siendo irreales. 7 Se puede ir en pos de ellas, mas no se pueden hallar. 8 Hoy no iremos en su busca ni desperdiciaremos el día buscando lo que no se puede hallar.
5. Es imposible ver simultáneamente dos mundos que no tienen nada en común. 2 Si vas en pos de uno, el otro desaparece. 3 Sólo uno de ellos puede permanecer. 4 Ambos constituyen la gama de alternativas que tienes ante ti, más allá de la cual no hay nada que puedas elegir. 5 Lo real y lo irreal son las únicas alternativas entre las que puedes elegir. 6 No hay ninguna otra.
6. Hoy intentaremos no transigir allí dónde es imposible hacerlo. 2 El mundo que ves es la prueba de que ya has elegido algo que es tan completamente abarcador como lo es su opuesto. 3 Hoy queremos aprender algo más que la simple lección de que no puedes ver dos mundos al mismo tiempo. 4 Esta lección te enseña también que el mundo que ves es completamente coherente con el punto de vista desde el que lo contemplas. 5 Es un solo bloque porque proviene de una única emoción y su origen se ve reflejado en todo lo que ves.
7. En seis ocasiones hoy, llenos de gratitud y agradecimiento, dedicaremos gustosamente cinco minutos al pensamiento que pone fin a toda transigencia y a toda duda, y las trasciende a todas por igual como si de una sola se tratase. 2 No haremos miles de distinciones sin sentido, ni intentaremos conservar una pequeña porción de la irrealidad cuando consagremos nuestras mentes a hallar sólo lo que es real.
8. Comienza tu búsqueda del otro mundo pidiendo que se te conceda una fuerza superior a la tuya y reconociendo qué es lo que persigues. 2 No deseas más ilusiones. 3 Y te preparas para esos cinco minutos vaciando tus manos de todos los vanos tesoros de este mundo. 4 Esperas la ayuda de Dios, según dices: 5 Es imposible ver dos mundos. 6 Que acepte la fortaleza que Dios me ofrece y
no vea valor alguno en este mundo, para así poder hallar mi libertad y salvación.
9. Dios estará allí, 2 pues habrás invocado el formidable e infalible poder que, lleno de gratitud, dará este gigantesco paso contigo. 3 No dejarás de advertir Su agradecimiento expresado en una percepción tangible y verdadera. 4 No dudarás de lo que contemples, pues aunque se trate de una percepción, no se trata de una que tus ojos por sí solos hayan visto jamás. 5 Y sabrás que la Fortaleza de Dios te respaldaba cuando tomaste esta decisión. 10. Rechaza hoy fácilmente cualquier tentación que se presente recordando simplemente los límites de tus alternativas. 2 Pues lo que ves, y lo único que ves, es lo irreal o lo real, lo falso o lo verdadero. 3 La percepción es congruente con tu elección, y según elijas, experimentarás el Cielo o el infierno. 11. Acepta una pequeña parte del infierno como real y habrás condenado tus ojos y maldecido tu vista, y lo que contemples será ciertamente el infierno. 2 No obstante, la liberación que te ofrece el Cielo sigue estando a tu alcance como una de las alternativas que puedes elegir para que ocupe el lugar de todo lo que el infierno quiere mostrarte. 3 Lo único que necesitas decirle a cualquier parte del infierno, sea cual sea la forma que adopte, es esto: 4 Es imposible ver dos mundos. 5 Lo único que busco es mi libertad y mi
salvación, y esto no forma parte de lo que quiero.
La lección de hoy es una elección clara. El Curso te dice que no puedes ver simultáneamente el mundo del ego y el de Dios. Debes escoger. La práctica pide cinco minutos cada hora, en los que dejes caer, uno por uno, los ídolos del ego: control, especialidad, resentimiento, miedo. En mi propia práctica, la palabra imposible aquí ha sido liberadora. Me quita la ilusión de que puedo tener las dos cosas. Elijo. Y elegir el mundo de Dios no requiere hacer nada afuera. Requiere dejar caer una defensa por dentro.
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Lección 131: Nadie que se proponga alcanzar la verdad puede fracasar.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 131 (Fundación para la Paz Interior):
1. El fracaso te acechará mientras persigas metas inalcanzables. 2 Buscas lo permanente en lo pasajero, el amor donde no lo hay, la seguridad en medio del peligro y la inmortalidad en las tinieblas del sueño de muerte. 3 ¿Quién puede triunfar cuando la contradicción es el marco de su búsqueda, así como el lugar adonde va en
busca de estabilidad?
2. Las metas que no tienen sentido no se logran. 2 No hay manera de alcanzarlas, pues los medios que empleas para ello están tan desprovistos de sentido como ellas mismas. 3 ¿Quién puede esperar alcanzar algo valiéndose de medios tan desatinados? 4 ¿Adónde podrían conducirte? 5 ¿Y qué pueden lograr que ofrezca alguna esperanza de ser real? 6 Ir en pos de lo imaginario conduce a la muerte porque es la búsqueda de lo que no es nada, y mientras buscas la vida estás clamando por la muerte. 7 Quieres estar a salvo y tener seguridad, mientras que en tu corazón clamas por peligro así como por protección para el mísero sueño que urdiste.
3. No obstante, la búsqueda es inevitable aquí. 2 Para eso viniste, y es indudable que harás lo que viniste a hacer. 3 Pero el mundo no puede determinar la meta que debes perseguir a menos que tú le otorgues ese poder. 4 Pero
si no se lo otorgas, aún eres libre de elegir una meta que se encuentra más allá del mundo y de todo pensamiento mundano, que procede de una idea que rechazaste, pero que aún recuerdas; una idea ancestral, pero a la vez nueva; un eco de un patrimonio olvidado, pero que encierra todo lo que realmente anhelas.
4. Alégrate de que tengas que buscar. 2 Alégrate también de aprender que lo que andas buscando es el Cielo y de que no puedes sino alcanzar la meta que realmente deseas. 3 Nadie puede dejar de querer esta meta, ni nadie puede, en última instancia, dejar de alcanzarla. 4 El Hijo de Dios no puede buscar en vano, a pesar de que trata de demorarse, de engañarse a sí mismo y de pensar que lo que busca es el infierno. 5 Cuando se equivoca, encuentra corrección. 6 Cuando se extravía, se le conduce de nuevo a la tarea que le fue asignada.
5. Nadie puede permanecer en el infierno, pues nadie puede abandonar a su Creador ni alterar en modo alguno Su perfecto, intemporal e inmutable Amor. 2 Hallarás el Cielo. 3 Cualquier otra cosa que busques que no sea esto se desvanecerá. 4 Mas no porque se te vaya a quitar, 5 sino porque realmente no la deseas. 6 Alcanzarás la meta que realmente anhelas, y esto es tan seguro como que Dios te creó libre de pecado.
6. ¿Por qué esperar al Cielo? 2 Se encuentra aquí hoy. 3 El tiempo es la gran ilusión de que el Cielo se encuentra en el pasado o en el futuro. 4 Mas esto no puede ser cierto si el Cielo es el lugar donde Dios dispone que Su Hijo esté. 5 ¿Cómo iba a ser que la Voluntad de Dios estuviese en el pasado o aún por cumplirse? 6 Lo que Él dispone está aquí ahora mismo, sin pasado y completamente sin futuro, 7 y tan alejado del tiempo como lo está una pequeña vela de una estrella distante o lo que elegiste de lo que realmente deseas.
7. El Cielo sigue siendo la única alternativa a este extraño mundo que construiste y a todas sus idiosincrasias; a sus patrones cambiantes y metas inciertas; a sus dolorosos placeres y trágicas alegrías. 2 Dios no creó contradicciones. 3 Lo que niega su propia existencia y se ataca a sí mismo no es parte de Él. 4 Dios no creó dos mentes, de las que el Cielo es el grato efecto de una, y la tierra, lo opuesto al Cielo desde cualquier punto de vista, el lamentable resultado de la otra.
8. Dios no está en conflicto 2 ni Su Creación está escindida en dos. 3 ¿Cómo iba a ser posible que Su Hijo estuviese en el infierno cuando Dios Mismo lo ubicó en el Cielo? 4 ¿Cómo podría él perder lo que la Voluntad Eterna le dio para que fuera su morada para siempre? 5 No sigamos tratando de imponer una voluntad ajena al único propósito de Dios. 6 Él está aquí porque ésa es Su Voluntad, y lo que Su Voluntad dispone se encuentra aquí ahora, más allá del alcance del tiempo.
9. Hoy no elegiremos una paradoja en lugar de la verdad. 2 ¿Cómo puede el Hijo de Dios concebir el tiempo para que anule la Voluntad de Dios? 3 Al hacer eso, niega lo que él mismo es y contradice lo que no tiene opuestos. 4 Cree haber hecho un infierno en contraposición al Cielo y morar en un lugar que no existe, mientras que el
Cielo es el lugar que no puede encontrar. 10. Deja hoy atrás esos pensamientos tan absurdos y abre tu mente a ideas verdaderas. 2 Nadie que se proponga alcanzar la verdad puede fracasar, y es la verdad lo que hoy nos proponemos encontrar. 3 Dedicaremos diez minutos a este objetivo en tres ocasiones hoy y pediremos que se nos conceda poder ver el despuntar del mundo real para reemplazar las imágenes descabelladas que en tanta estima tenemos por ideas verdaderas que ocupen el lugar de los pensamientos que no tienen significado, efectos, fundamento o sustancia basados en la verdad. 11. Esto es lo que reconocemos al iniciar nuestras sesiones de práctica. 2 Comienza con lo siguiente: 3 Pido que se me conceda ver un mundo diferente y tener pensamientos distintos de aquellos
que inventé. 4 El mundo que busco no lo construí yo solo, y los pensamientos que quiero tener no son los míos. 5 Durante varios minutos observa tu mente y contempla, aunque tus ojos estén cerrados, el mundo insensato
que crees que es real. 6 Revisa asimismo los pensamientos que son compatibles con ese mundo y que tú crees que son verdad. 7 Luego descártalos y sumérgete por debajo de ellos hasta llegar al santo lugar donde no pueden infiltrarse. 8 Debajo de ellos hay una puerta en tu mente, que no pudiste cerrar completamente cuando quisiste ocultar lo que se encuentra más allá. 12. Busca esa puerta hasta que la encuentres. 2 Pero antes de tratar de abrirla recuerda que nadie que se proponga alcanzar la verdad puede fracasar. 3 Y es esto lo que estás pidiendo que se te conceda hoy. 4 Nada excepto esto tiene ahora significado; ahora no valoras ni persigues ninguna otra meta, no hay nada que se encuentre a este lado de la puerta que realmente desees y sólo andas en pos de lo que se encuentra detrás de ella. 13. Extiende la mano y comprueba con cuánta facilidad se abre la puerta sólo con tu intención de cruzarla. 2 Allí ángeles alumbran el camino disipando toda obscuridad, y tú te yergues en una luz tan brillante y tan diáfana que puedes comprender todo lo que allí ves. 3 Tal vez un breve momento de sorpresa haga que te detengas antes de que te des cuenta de que el mundo que ves ante ti, en la luz, refleja la verdad que siempre has conocido y de la que no te habías olvidado totalmente mientras vagabas en sueños. 14. Hoy no puedes fracasar. 2 A tu lado camina el Espíritu que el Cielo te envió para que algún día pudieras aproximarte a esa puerta y, con Su ayuda, deslizarte fácilmente más allá de ella hasta llegar a la luz. 3 Hoy ese día ha llegado. 4 Hoy Dios cumple la promesa que antaño le hiciera a Su santo Hijo, y Su Hijo recuerda la que le hizo a Él. 5 Éste es un día de regocijo, pues hemos llegado al lugar y momento señalados en los que encontrarás el objetivo de toda tu búsqueda aquí y de toda la búsqueda del mundo, las cuales finalizan al unísono cuando cruzas el umbral de esa puerta. 15. Recuerda tan a menudo como puedas que hoy debe ser un día de especial regocijo, y abstente de abrigar pensamientos desalentadores y quejas banales. 2 La hora de la salvación ha llegado. 3 Hoy es el día señalado por el mismo Cielo como un tiempo de gracia para ti y para el mundo. 4 Si te olvidas de este feliz hecho tráelo nuevamente a tu conciencia repitiendo lo siguiente: 5 Hoy busco y encuentro todo lo que deseo. 6 Mi único propósito me lo brinda. 7 Nadie que se proponga alcanzar la verdad puede fracasar.
Esta es una de las lecciones más consoladoras del Curso. Te dice que si has decidido buscar la verdad, ya la encontraste. La demora es solo apariencia. La práctica pide tres periodos de diez minutos, en los que dejes caer todo lo que te dice que la meta es imposible. En mi propia experiencia esta lección se vuelve un salvavidas en los días de desánimo. Cuando el ego insista en que estás fallando, respóndele con esta idea. Nadie fracasa. La búsqueda garantiza el encuentro. Confía y sigue caminando, aunque el paso de hoy sea corto.
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Lección 132: Libero al mundo de todo lo que alguna vez pensé que era.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 132 (Fundación para la Paz Interior):
1. ¿Qué es lo que mantiene al mundo prisionero sino tus propias creencias? 2 ¿Y qué puede salvar al mundo excepto tu Ser? 3 Las creencias son ciertamente poderosas. 4 Tus pensamientos tienen poder, y los efectos que las ilusiones producen son tan potentes como los efectos que produce la verdad. 5 Los locos creen que el mundo que ven es real, por lo tanto, no lo ponen en duda. 6 No se les puede persuadir cuestionando los efectos de sus pensamientos. 7 Sólo cuando se pone en tela de juicio su fuente, es cuando por fin alborea en ellos la esperanza de libertad.
2. No obstante, la salvación se puede lograr fácilmente, pues todo el mundo es libre de cambiar de mentalidad, y al hacerlo todos sus pensamientos cambian también. 2 Ahora la fuente de los pensamientos ha cambiado, pues cambiar de mentalidad significa que has efectuado un cambio en la fuente de todas las ideas que tienes ahora, que alguna vez hayas tenido o que algún día puedas tener. 3 Liberas al pasado de todo lo que pensabas antes. 4 Liberas al futuro de todos tus antiguos pensamientos de ir en busca de lo que realmente no deseas encontrar.
3. El único tiempo que queda ahora es el presente. 2 Y ahí, en el presente, es donde el mundo queda liberado. 3 Pues al dejar que el pasado quede cancelado y al liberar el futuro de tus viejos temores, encuentras la forma
de escapar y se la ofreces al mundo. 4 Has esclavizado al mundo con todos tus temores, dudas y aflicciones, con todo tu dolor y todas tus lágrimas; y todas tus penas lo oprimen y lo mantienen prisionero de tus creencias. 5 La muerte lo azota por doquier porque albergas en tu mente amargos pensamientos de muerte.
4. El mundo en sí no es nada. 2 Tu mente tiene que darle significado. 3 Y lo que contemplas en él es la representación de tus deseos, de modo que puedas verlos y creer que son reales. 4 Tal vez pienses que no fuiste tú quien construyó este mundo, sino que viniste en contra de tu voluntad a lo que ya estaba hecho, un mundo que no estaba precisamente esperando a que tus pensamientos le confiriesen significado. 5 Pero la verdad es que encontraste exactamente lo que andabas buscando cuando viniste.
5. No existe ningún mundo aparte de lo que deseas, y en esto radica, en última instancia, tu liberación. 2 Cambia de mentalidad con respecto a lo que quieres ver, y el mundo cambiará a su vez. 3 Las ideas no abandonan su fuente. 4 Esta idea central se menciona con frecuencia en el texto, y debes tenerla presente si quieres entender la lección de hoy. 5 No es el orgullo el que te dice que fuiste tú quien construyó el mundo que ves y que ese mundo cambia según tú cambias de mentalidad.
6. Pero sí es el orgullo el que sostiene que has venido a un mundo que está completamente separado de ti, que es insensible a lo que piensas y totalmente diferente de lo que puedas pensar que es. 2 ¡El mundo no existe! 3 Éste es el pensamiento básico que este curso se propone enseñar. 4 No todos están listos para aceptar esto, y cada cual irá tan lejos a lo largo del camino que conduce a la verdad como se permita a sí mismo ser guiado. 5 Regresará e irá todavía más lejos o tal vez retroceda un poco para luego regresar de nuevo.
7. Mas la curación es el regalo que se les hace a aquellos que están listos para aprender que el mundo no existe y que pueden aceptar esta lección ahora. 2 El hecho de que estén listos hará que la lección les llegué en una forma que ellos puedan entender y reconocer. 3 Algunos la entienden de súbito al borde de la muerte y se levantan para enseñarla. 4 Otros la encuentran en una experiencia que no es de este mundo, lo cual les demuestra que el mundo no existe porque lo que contemplan tiene que ser la verdad a pesar de que contradice claramente al mundo.
8. Y algunos la encontrarán en este curso y en los ejercicios que hoy llevaremos a cabo. 2 La idea de hoy es verdad porque el mundo no existe. 3 Y si en verdad es un producto de tu imaginación, puedes entonces liberarlo de todo lo que has pensado que era cambiando simplemente todos aquellos pensamientos que le daban su apariencia. 4 Los enfermos se curan a medida que abandonas todo pensamiento de enfermedad, y los muertos resucitan cuando permites que los pensamientos de vida reemplacen a todos los pensamientos de muerte que alguna vez hayas albergado.
9. Ahora tenemos que subrayar nuevamente una lección que ya se ha mencionado antes, pues contiene los sólidos cimientos de la idea de hoy. 2 Eres tal como Dios te creó. 3 No hay lugar en el que puedas sufrir ni tiempo que pueda alterar tu eterna condición. 4 ¿Cómo iba a poder existir un mundo de espacio y tiempo, si tú sigues siendo tal como Dios te creó? 10. ¿Qué es la lección de hoy sino otra manera de decir que conocer tu Ser es la salvación del mundo? 2 Liberar al mundo de toda clase de dolor no es otra cosa que cambiar de mentalidad con respecto a ti mismo. 3 El mundo no existe aparte de tus ideas porque las ideas no abandonan su fuente, y tú mantienes el mundo intacto en tu mente mediante tus pensamientos. 11. Mas si eres tal como Dios te creó, no puedes pensar de manera diferente de cómo piensa Él ni fabricar lo que no comparte Su Intemporalidad y Amor. 2 ¿Son acaso Éstos inherentes al mundo que ves? 3 ¿Crea acaso este mundo tal como lo hace Él? 4 A menos que lo haga, no puede ser real ni tiene existencia alguna. 5 Si tú eres real, el mundo que ves es falso, pues la Creación de Dios es diferente del mundo desde cualquier punto de vista. 6 Y así como fuiste creado mediante Su Pensamiento, así también son tus pensamientos los que dieron lugar al mundo y los que tienen que liberarlo para que puedas conocer los Pensamientos que compartes con Dios. 12. ¡Libera al mundo! 2 Tus verdaderas creaciones están esperando a que lo liberes para concederte la paternidad, y no una paternidad de ilusiones, sino una de verdad como la de Dios. 3 Dios comparte Su Paternidad contigo que eres Su Hijo, pues no hace distinción entre lo que Él es y lo que sigue siendo Él Mismo. 4 Lo que crea no está separado de Él, y no hay ningún lugar en el que el Padre acabe y el Hijo comience como algo separado. 13. El mundo no existe porque es un pensamiento separado de Dios, concebido para separar al Padre del Hijo y segregar una parte de Dios Mismo, destruyendo de esta manera Su Completitud. 2 ¿Podría acaso ser real un mundo que emana de esta idea? 3 ¿Dónde se le podría encontrar? 4 Niega las ilusiones, pero acepta la verdad. 5 Niega que seas una sombra brevemente superpuesta sobre un mundo moribundo. 6 Libera tu mente y
contemplarás un mundo liberado. 14. Nuestro propósito hoy es liberar al mundo de todos los pensamientos vanos que hayamos tenido acerca de él y acerca de todos los seres vivos que vemos en él. 2 No pueden estar ahí 3 ni nosotros tampoco. 4 Pues nos encontramos, junto con todos ellos, en la morada que nuestro Padre creó para nosotros. 5 Y nosotros, que seguimos siendo tal como Él nos creó, queremos liberar hoy al mundo de cada una de nuestras ilusiones para así poder ser libres. 15. Comienza cada una de las dos sesiones de quince minutos de práctica de hoy con lo siguiente: 2 Yo, que sigo siendo tal como Dios me creó, quiero liberar al mundo de todo lo que alguna
vez pensé que era. 3 Pues yo soy real porque el mundo no lo es, y quiero conocer mi propia realidad. 4 Luego simplemente descansa, alerta pero sin tensión, y permite que en la quietud se efectúe un cambio en tu
mente, de manera que el mundo quede libre y tú junto con él. 16. No es necesario que te des cuenta de que cuando envías estos pensamientos para bendecir al mundo, la curación les llega a muchos de tus hermanos en remotos lugares del mundo, así como a aquellos que ves a tu alrededor. 2 Y sentirás que te has liberado, aunque tal vez aún no comprendas del todo que nunca habrías podido ser liberado solo. 17. Haz que la liberación que a lo largo del día envías a todo el mundo mediante tus ideas sea cada vez mayor, y siempre que sientas la tentación de negar el poder de este simple cambio de mentalidad, di: 2 Libero al mundo de todo lo que alguna vez pensé que era y, en su lugar, elijo mi propia
realidad.
El Curso te pide hoy dos periodos largos por la mañana y por la noche, y una repetición cada media hora. La lección es un ejercicio de renuncia a la definición. Todo lo que creías saber sobre las personas, las situaciones y los objetos: suéltalo. No para reemplazarlo con otra definición. Para dejar espacio a lo que en verdad son. Yo he visto que esta lección aterriza cuando dejas de nombrar por un rato. Camina por tu casa sin poner etiquetas. Observa sin decir mesa, silla, hijo, esposo. Solo mira. Ese es el ejercicio de hoy.
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Lección 133: No le daré valor a lo que no lo tiene.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 133 (Fundación para la Paz Interior):
1. En el proceso de enseñanza a veces es beneficioso, especialmente después de haber pasado revista a lo que aparenta ser teórico y estar más allá del alcance de lo que el estudiante ha aprendido, volver de nuevo a las cuestiones prácticas. 2 Esto es lo que vamos a hacer hoy. 3 No vamos a hablar de ideas sublimes de alcance mundial, sino que simplemente nos vamos a ocupar de los beneficios que te aguardan a ti.
2. No pides demasiado de la vida, al contrario, pides demasiado poco. 2 Cuando dejas que tu mente se ocupe de asuntos corporales, de las cosas que tienes que comprar y de lo que es eminente de acuerdo con los valores del mundo, estás invitando al pesar, no a la felicidad. 3 Este curso no pretende despojarte de lo poco que posees. 4 Tampoco trata de substituir las satisfacciones que el mundo ofrece por ideas utópicas. 5 En el mundo no se
puede hallar ninguna satisfacción.
3. Hoy vamos a hacer una lista de los verdaderos criterios con los que poner a prueba todas las cosas que crees desear. 2 A menos que éstas satisfagan estos válidos requisitos, no vale la pena desearlas en absoluto, pues no harían sino reemplazar aquello que te ofrece más. 3 Tú no puedes establecer las leyes que gobiernan el mecanismo de elección, ni tampoco puedes establecer las alternativas entre las que elegir. 4 Pero sí puedes elegir; de hecho, tienes que hacerlo. 5 No obstante, es aconsejable que aprendas cuáles son las leyes que pones en marcha cuando eliges y cuáles son las alternativas entre las que eliges.
4. Ya hemos subrayado que sólo hay dos alternativas entre las que elegir, aunque parezca haber muchas. 2 La gama ya ha sido establecida y no es algo que podamos cambiar. 3 No sería justo para contigo que el número de alternativas fuese ilimitado y que tu decisión final se demorara hasta que las hubieras considerado a todas en el tiempo, en vez de llevársete directamente al punto donde sólo puede llevarse a cabo una elección.
5. Otra ley benévola, relacionada con esto, es que no hay transigencia posible con respecto a lo que tu elección te ha de aportar. 2 Lo que elijas no puede darte sólo una parte de sus resultados, pues en esto no hay términos medios. 3 Cada elección que llevas a cabo o bien te aporta todo o bien no te aporta nada. 4 Por consiguiente, si aprendes los criterios mediante los cuales puedes distinguir entre lo que es todo y lo que no es nada, elegirás la mejor alternativa.
6. En primer lugar, si eliges algo que no ha de durar para siempre, lo que estás eligiendo carece de valor. 2 Un valor temporal no tiene valor alguno. 3 El tiempo no puede anular ningún valor real. 4 Lo que se marchita y perece nunca existió, y no tiene nada que ofrecer al que lo elige. 5 Éste se ha dejado engañar por algo que no es nada, pero que se ha manifestado en una forma que él cree que le gusta.
7. En segundo lugar, si eliges quitarle algo a alguien, te quedas sin nada. 2 Esto se debe a que cuando le niegas a alguien su derecho a todo, te lo niegas a ti mismo. 3 No reconocerás, por lo tanto, las cosas que realmente posees, y negarás su existencia. 4 El que trata de apropiarse de algo se ha dejado engañar por la ilusión de que es posible ganar a costa de la pérdida de otro. 5 Pero las pérdidas sólo ocasionan más pérdidas, a nada más.
8. El siguiente criterio que debe examinarse es aquel sobre el que se basan los demás. 2 ¿Por qué razón tiene valor para ti lo que eliges?, 3 ¿Qué es lo que hace que tu mente se sienta atraída por ello? 4 ¿Qué propósito tiene? 5 En esto es en lo que es más fácil caer en el engaño, 6 pues el ego no reconoce lo que quiere. 7 Ni siquiera dice
la verdad tal como la percibe, ya que necesita el halo del que se vale para proteger sus objetivos del deslustre y del enmohecimiento a fin de que tú puedas ver cuán “inocente” es.
9. Mas su camuflaje no es más qué un fino barniz que sólo podría engañar a los que les place ser engañados. 2 Sus objetivos son obvios para todo aquel que se toma la molestia de examinarlos. 3 En esto el engaño es doble, pues el que se ha dejado engañar no sólo no se dará cuenta de que simplemente no ha ganado nada, 4 sino que además creerá haber apoyado las metas secretas del ego. 10. Sin embargo, a pesar de que trata de mantener dicho halo claramente dentro de su campo visual, no puede dejar de percibir el deslustre de sus bordes y el enmohecimiento de su médula. 2 Sus inconsecuentes errores le parecen pecados porque ve el deslustre como si fuese el suyo propio, y el enmohecimiento como un signo de su profunda falta de valía. 3 Todo aquel que todavía desea conservar las metas del ego y protegerlas como propias no comete errores de acuerdo con los dictados de su guía. 4 Éste le enseña que lo que es un error es creer que los pecados son tan sólo errores, pues, de ser así, ¿quién pagarla por sus pecados? 11. Y con esto llegamos al criterio de elección más difícil de creer porque, si bien es evidente, se halla oculto bajo múltiples capas de obscuridad. 2 Si sientes el más mínimo vestigio de culpa con respecto a lo que has elegido, es que has permitido que los objetivos del ego nublen las verdaderas alternativas. 3 De este modo, no te das cuenta de que sólo hay dos, y la alternativa que crees haber elegido parece temible y demasiado peligrosa para ser la nada que realmente es. 12. Todas las cosas o bien son valiosas o bien no tienen ningún valor; o bien son dignas de que se las procure o no lo son; son también completamente deseables o bien no merecen que se lleve a cabo el más mínimo esfuerzo por conseguirlas. 2 Elegir es fácil gracias a esto. 3 La complejidad no es más que una cortina de humo que oculta el simple hecho de que tomar decisiones no es algo difícil. 4 ¿Qué ganas tú con aprender esto? 5 Ganas mucho más que simplemente poder tomar decisiones con facilidad y sin dolor. 13. Al Cielo se llega con las manos vacías y las mentes abiertas, las cuales llegan sin nada a fin de encontrarlo todo y reivindicarlo como propio. 2 Hoy intentaremos alcanzar este estado dejando a un lado el autoengaño y estando sinceramente dispuestos a valorar únicamente lo que en verdad es valioso y real. 3 Nuestras dos sesiones de práctica largas, de quince minutos cada una, deben comenzar con lo siguiente: 4 No le daré valor a lo que no lo tiene y sólo iré en pos de lo que es valioso, pues eso es lo
único que deseo encontrar.
14. Recibe entonces lo que le espera a todo aquel que llega sin lastres hasta las puertas del Cielo, las cuales se abren de par en par con su llegada. 2 Si notas que empiezas a dejarte sobrecargar con fardos innecesarios o crees que tienes ante ti decisiones difíciles, responde de inmediato con este simple pensamiento: 3 No le daré valor a lo que no lo tiene, pues lo que tiene valor me pertenece.
El Curso te ofrece hoy un test de valor real. Pregunta si lo que persigues durará para siempre, si le hace daño a alguien y si es lo que Dios te daría. Si un objetivo falla en cualquiera de las tres, no tiene valor. La práctica pide quince minutos por la mañana y por la noche. En mi propia práctica, aplicar este test a mis planes ha sido purificador. Descubro qué persigo por hábito y qué persigo por amor. Hoy pasa por el test tres cosas que estás persiguiendo. No sientas culpa por lo que sueltes.
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Lección 134: Quiero percibir el perdón tal como es.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 134 (Fundación para la Paz Interior):
1. Repasemos hoy lo que significa “perdonar” ya que es algo que puede tergiversarse muy fácilmente y percibirse como que entraña un injustificado sacrificio de la justa indignación, como una dádiva injustificada e inmerecida y como una total negación de la verdad. 2 Desde esta perspectiva, perdonar no puede sino verse como una extravagancia, y este curso aparentemente basa la salvación sobre un capricho.
2. Esta perspectiva distorsionada de lo que significa perdonar puede corregirse fácilmente, si puedes aceptar el hecho de que no se te está pidiendo que perdones lo que es verdad. 2 El perdón se limita únicamente a lo que es falso. 3 Es irrelevante con respecto a todo, excepto a las ilusiones. 4 La verdad es la Creación de Dios, y perdonar eso no tiene sentido. 5 Todo lo que es verdad Le pertenece, refleja Sus Leyes e irradia Su Amor. 6 ¿Puede esto acaso requerir perdón? 7 ¿Cómo vas a poder perdonar lo que está libre de pecado y es
eternamente bondadoso?
3. La mayor dificultad a la que te enfrentas para poder perdonar realmente, es que todavía crees que tienes que perdonar lo que es verdad, no lo que es ilusorio. 2 Consideras que el perdón es un vano intento de ignorar lo que se encuentra ahí y de pasar por alto la verdad, en un esfuerzo inútil por engañarte a ti mismo al querer hacer que una ilusión sea verdad. 3 Este punto de vista tergiversado no hace sino reflejar el dominio que la idea del pecado todavía ejerce sobre tu mente, tal como te consideras a ti mismo.
4. Puesto que crees que tus pecados son reales, consideras que el perdón es un engaño. 2 Pues es imposible pensar que el pecado es verdad sin creer que el perdón es una mentira. 3 Así pues, el perdón en realidad no es más que otro pecado, al igual que todos los demás. 4 Afirma que la verdad es falsa y le sonríe al corrupto como si fuera tan irreprochable como la hierba; tan inmaculado como la nieve. 5 El perdón se engaña con respecto a lo que cree que puede lograr. 6 Considera correcto lo que es claramente erróneo y ve lo aborrecible como algo bueno.
5. Desde esta perspectiva, el perdón no es un escape. 2 Es simplemente una señal más de que el pecado es imperdonable, algo que en el mejor de los casos se debe ocultar, negar o llamar por otro nombre, ya que es una traición a la verdad. 3 La culpa no se puede perdonar. 4 Si pecas, tu culpabilidad es eterna. 5 Aquellos que son perdonados desde la perspectiva de que sus pecados son reales son víctimas de la burla y de una doble condena: en primer lugar, la suya propia por lo que creen haber hecho, y en segundo lugar, la de los que los perdonan.
6. La irrealidad del pecado es lo que hace que el perdón sea algo completamente natural y sano; un profundo consuelo para todos aquellos que lo conceden y una silenciosa bendición allí donde se recibe. 2 El perdón no apoya las ilusiones, sino que, sonriendo dulcemente, las congrega a todas sin muchos aspavientos y las deposita tiernamente ante los pies de la verdad. 3 Y ahí desaparecen por completo.
7. El perdón es lo único que representa a la verdad en medio de las ilusiones del mundo. 2 El perdón ve su insubstancialidad y mira más allá de las miles de formas en que pueden presentarse. 3 Ve las mentiras, pero no se deja engañar por ellas. 4 No hace caso de los alaridos auto-acusadores de los pecadores enloquecidos por la culpa. 5 Los mira con ojos serenos, y simplemente les dice: “Hermanos míos, lo que creéis no es verdad”.
8. La fuerza del perdón estriba en su honestidad, la cual es tan incorruptible que ve las ilusiones como ilusiones y no como la verdad. 2 Por eso, en presencia de las mentiras, el perdón se convierte en aquello que desengaña; en el gran restaurador de la simple verdad. 3 Mediante su capacidad de pasar por alto lo que no existe, allana el camino a la verdad, la cual había estado bloqueada por sueños de culpabilidad. 4 Ahora, al perdonar verdaderamente, eres libre para recorrer el camino que se despliega ante ti. 5 Pues si un solo hermano recibe este regalo de tu parte, la puerta queda abierta para ti.
9. Hay una manera muy sencilla de encontrar la puerta que conduce al verdadero perdón y de percibir que está abierta de par en par en señal de bienvenida. 2 Cuando te sientas tentado de acusar a alguien de algún pecado, no permitas que tu mente se detenga a pensar en lo que esa persona hizo, pues eso es engañarse a uno mismo. 3 Más bien pregúntate: “¿Me acusaría a mí mismo de eso?”
10. De esta manera podrás ver las alternativas entre las que puedes elegir en términos que hagan que el acto de elegir tenga sentido, y que mantengan a tu mente tan libre de culpa y de dolor como Dios Mismo dispuso que estuviese y como en verdad está. 2 Sólo las mentiras condenan. 3 En realidad, lo único que existe es la inocencia. 4 El perdón se alza entre las ilusiones y la verdad; entre el mundo que ves y lo que se encuentra más allá; entre el infierno de la culpa y las puertas del Cielo. 11. A través de este puente, que es tan poderoso como el amor que derramó su bendición sobre él, todos los sueños de maldad, de odio y de ataque se llevan silenciosamente ante la verdad. 2 No se conservan para que se inflen, exploten y aterren al ingenuo soñador que cree en ellos. 3 A éste ya se le ha despertado dulcemente de su sueño al haber entendido que lo que creía ver nunca existió. 4 Y ahora ya no puede seguir creyendo que se le ha negado toda escapatoria. 12. No tiene que luchar para salvarse. 2 No tiene que matar a los dragones que pensaba que le perseguían. 3 Tampoco tiene que erigir las sólidas murallas de piedra ni las puertas de hierro que pensó que lo mantendrían
a salvo. 4 Ahora puede deshacerse de la pesada e inútil armadura que confeccionó a fin de encadenar su mente al miedo y al sufrimiento. 5 Su paso es ligero, y cada vez que alza el pie para dar otro paso hacia adelante, deja tras de sí una estrella para señalar el camino a los que le siguen. 13. El perdón tiene que practicarse, pues el mundo no puede percibir su significado ni proveer una guía que muestre su beneficencia. 2 No hay un solo pensamiento en todo el mundo que conduzca a un entendimiento de las leyes que rigen el perdón o del Pensamiento que refleja. 3 El perdón es algo tan ajeno al mundo como lo es tu realidad. 4 Sin embargo, es lo que une a tu mente con la realidad que mora en ti. 14. Hoy vamos a practicar lo que es perdonar de verdad para que el momento de la unión no se demore más. 2 Pues queremos encontrarnos con nuestra realidad en libertad y en paz. 3 Nuestras prácticas se convierten en las pisadas que alumbran el camino a todos nuestros hermanos, quienes nos seguirán hasta la realidad que compartimos con ellos. 4 A tal efecto, dediquemos un cuarto de hora en dos ocasiones hoy para estar con el Guía que entiende el significado del perdón y que nos fue enviado para enseñárnoslo. 5 Pidámosle: 6 Quiero percibir el perdón tal como es.
15. Escoge entonces un hermano tal como Él te indique y cataloga sus “pecados” uno por uno a medida que crucen tu mente. 2 Asegúrate de no concentrarte en ninguno de ellos en particular, antes bien, date cuenta de que te estás valiendo de sus “ofensas” para salvar al mundo de toda idea de pecado. 3 Examina brevemente todas las cosas negativas que hayas pensado acerca de él y pregúntate en cada caso: “¿Me condenaría a mí mismo por haber hecho eso?” 16. Libéralo de todos los pensamientos de pecado que hayas tenido en relación con él. 2 Y entonces tú mismo estarás preparado para ser libre. 3 Si has estado practicando hasta ahora de buen grado y con honestidad, empezarás a notar una sensación de que te elevas; un gran alivio en tu pecho y un sentimiento profundo e inequívoco de desahogo. 4 Debes dedicar el resto del tiempo a experimentar que te escapas de todas las pesadas cadenas con las que quisiste encadenar a tu hermano, pero que, de hecho, te encadenaban a ti. 17. Debes practicar el perdón a lo largo del día, pues todavía habrá muchas ocasiones en las que olvidarás su significado y te atacarás a ti mismo. 2 Cuando esto ocurra, permite que tu mente vea más allá de esa ilusión según repites para tus adentros: 3 Quiero percibir el perdón tal como es. 4 ¿Me acusaría a mí mismo de eso? 5 No me voy a encadenar a mí mismo de esta manera.
6 Antes de hacer cualquier cosa, recuerda lo siguiente:
7 Nadie es crucificado solo, mas, por otra parte, nadie puede entrar al Cielo
solo.
Esta lección corrige una de las confusiones más grandes: creer que el perdón es tolerar el mal. El Curso te dice que el perdón real ve que lo que creías pecado nunca fue pecado, solo fue error. La práctica pide quince minutos por la mañana y por la noche, y una repetición cada hora. Elige a alguien y aplícale la nueva definición: no perdonaste una ofensa real, perdonaste una interpretación tuya. Yo he visto que este cambio de definición libera al perdonador tanto como al perdonado. Practícalo hoy con calma y paciencia.
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Lección 135: Si me defiendo he sido atacado.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 135 (Fundación para la Paz Interior):
1. ¿Quién se defendería a sí mismo a menos que creyera que ha sido atacado, que el ataque es real y que defendiéndose es como puede salvarse? 2 En esto radica la insensatez de las defensas, las cuales otorgan absoluta “realidad” a las ilusiones y luego intentan lidiar con ellas como si fueran reales. 3 Esto no hace sino añadir más ilusiones a las ilusiones, haciendo así que la corrección sea doblemente difícil. 4 Y esto es lo que haces cuando tratas de planificar el futuro, reactivar el pasado u organizar el presente de acuerdo con tus deseos.
2. Actúas basándote en la creencia de que tienes que protegerte de lo que está ocurriendo porque encierra una amenaza para ti. 2 Sentirte amenazado es admitir que existe en ti una debilidad inherente; es asimismo la creencia de que hay un peligro que tiene el poder de incitarte a buscar una defensa apropiada. 3 El mundo está basado en esta creencia demente. 4 Y todas sus estructuras, pensamientos y dudas, sus castigos y su pesado armamento, sus definiciones legales y sus códigos, su ética, sus líderes y sus dioses, no hacen sino perpetuar esta sensación de amenaza. 5 Pues nadie andaría por el mundo cargando con una pesada armadura si no fuera porque el terror le encoge el corazón.
3. Las defensas son atemorizantes. 2 Surgen del miedo, el cual se intensifica con cada defensa adicional. 3 Crees que te ofrecen seguridad. 4 Sin embargo, lo que hacen es proclamar que el miedo es real y que el terror está justificado. 5 ¿No te parece extraño que al elaborar tus planes, reforzar tu armadura y afianzar tus cerrojos aún más, nunca te detienes a pensar qué es lo que estás defendiendo, cómo lo estás defendiendo y contra qué?
4. Examinemos en primer lugar qué es lo que defiendes. 2 Debe ser algo muy débil y vulnerable. 3 Debe ser algo que es presa fácil, incapaz de protegerse a sí mismo y que, por lo tanto, necesita que lo defiendas. 4 ¿Qué otra cosa sino el cuerpo adolece de tal fragilidad que para proteger su insignificante vida es necesario prestarle un constante cuidado, y estar atento y sumamente preocupado por su bienestar? 5 ¿Qué otra cosa sino el cuerpo flaquea y es incapaz de ser el digno anfitrión del Hijo de Dios?
5. Sin embargo, no es el cuerpo el que puede temer o ser algo temible. 2 Las únicas necesidades que tiene son las que tú mismo le impones. 3 No necesita complicadas estructuras que lo defiendan ni medicamentos para conservar la salud; ni cuidados ni que te preocupes por él en absoluto. 4 Si defiendes su vida, le haces regalos para embellecerlo o construyes muros para su protección, estarás declarando que tu hogar está a merced del ladrón del tiempo, que es corruptible, que se está deteriorando y que es tan vulnerable que tienes que protegerlo con tu propia vida.
6. ¿No este cuadro aterrador? 2 ¿Cómo puedes estar en paz con semejante concepto de tu hogar? 3 Sin embargo, ¿qué otra cosa sino tus propias creencias dotó al cuerpo con el derecho de servirte de esta manera? 4 Fue tu mente la que le asignó al cuerpo todas las funciones que percibes en él y la que fijó su valor muy por encima del pequeño montón de polvo y agua que realmente es. 5 ¿Quién defendería semejante cosa si reconociera que eso es lo que es?
7. El cuerpo no necesita ninguna defensa. 2 No podemos hacer suficiente hincapié en esto. 3 El cuerpo se mantendrá fuerte y saludable si la mente no abusa de él asignándole funciones que no puede cumplir, propósitos que están fuera de su alcance y elevadas metas que no puede alcanzar. 4 Tales intentos ridículos, aunque celosamente atesorados, son la fuente de los múltiples y dementes ataques a que lo sometes. 5 Pues el cuerpo parece frustrar tus esperanzas, valores y sueños, así como no satisfacer tus necesidades.
8. El “ser” que necesita protección no es real. 2 El cuerpo, que de por sí no tiene valor ni es merecedor de la más mínima defensa, sólo requiere que se le perciba como algo completamente ajeno a ti para convertirse en un instrumento saludable y útil por medio del cual la mente puede obrar hasta que deje de tener utilidad. 3 Pues ¿quién querría conservarlo una vez que ha dejado de ser útil?
9. Defiende el cuerpo y habrás atacado a tu mente. 2 Pues habrás visto en ella las debilidades, las limitaciones, las faltas y los defectos de los que crees que el cuerpo debe ser liberado. 3 De este modo, no podrás ver a la mente como algo separado de las condiciones corporales. 4 Y descargarás sobre el cuerpo todo el dolor que procede de concebir a la mente como frágil, limitada y separada de las demás mentes y de su Fuente. 10. Éstos son los pensamientos que necesitan curación, y una vez que hayan sido corregidos y reemplazados por la verdad, el cuerpo gozará de perfecta salud. 2 La verdad es la única defensa real del cuerpo. 3 Sin embargo, ¿recurres a ella para defenderlo? 4 El tipo de protección que le ofreces no lo beneficia en absoluto, sino que añade más angustia a tu mente. 5 Y no sólo no te curas, sino que eliminas toda esperanza de curación, pues no puedes ver dónde se deben depositar las esperanzas si es que éstas han de ser esperanzas fundadas. 11. La mente que ha sanado no planifica. 2 Simplemente lleva a cabo los planes que recibe al escuchar a una Sabiduría que no es la suya. 3 Espera hasta que se le indica lo que tiene que hacer, y luego procede a hacerlo. 4 No depende de sí misma para nada, aunque confía en su capacidad para llevar a cabo los planes que se le
asignaron. 5 Descansa serena en la certeza de que ningún obstáculo puede impedir su avance hacia el logro de cualquier objetivo que sirva al plan mayor que se diseñó para el bien de todos. 12. La mente que ha sanado se ha liberado de la creencia de que tiene que planificar, si bien no puede saber cuál sería el mejor desenlace, los medios por los que se puede alcanzar ni cómo reconocer el problema que el plan tiene como propósito solucionar. 2 La mente no podrá sino hacer un mal uso del cuerpo al trazar sus planes mientras no reconozca que esto es así. 3 Mas cuando acepte que esto es verdad, sanará y dejará a un lado al cuerpo. 13. Forzar al cuerpo a que se amolde a los planes que una mente no curada traza para salvarse a sí misma es lo que hace que el cuerpo enferme. 2 En tal caso, el cuerpo no es libre para ser un instrumento de ayuda en un plan que le ofrece mucha más protección de la que él podría prestarse a sí mismo y que por un corto tiempo requiere de sus servicios. 3 Cuando se utiliza con este propósito, su salud está asegurada. 4 Pues todo lo que la mente utilice para tal fin funcionará a la perfección y con la fortaleza que se le ha otorgado la cual no puede fallar. 14. Tal vez no sea fácil darse cuenta de que los planes que uno mismo inicia no son otra cosa que defensas, que tienen el mismo propósito para el que fueron concebidas todas las defensas. 2 Estos planes constituyen los medios mediante los cuales una mente atemorizada intenta hacerse cargo de su propia protección a costa de la verdad. 3 Esto se puede reconocer fácilmente en algunas de las formas que adopta este autoengaño, en las que la negación de la realidad es muy evidente. 4 No obstante, rara vez se reconoce que hacer planes es en sí una defensa. 15. La mente que se dedica a hacer planes para sí misma está tratando de controlar acontecimientos futuros. 2 No cree que se le proveerá de todo cuanto pueda necesitar, a menos que ella misma se haga cargo. 3 El énfasis del tiempo es el futuro, el cual se debe controlar mediante el aprendizaje y la experiencia derivada de sucesos pasados y de las creencias previas. 4 Dicha mente pasa por alto el presente, basándose en la idea de que el pasado le ha enseñado lo suficiente como para permitirle dirigir su futuro. 16. Por lo tanto, la mente que hace planes no permite ningún cambio. 2 Lo que aprendió en el pasado se vuelve la base de sus futuras metas. 3 Sus experiencias pasadas determinan su elección de lo que ha de suceder. 4 Y no se da cuenta de que aquí y ahora se encuentra todo cuanto necesita para garantizar un futuro muy diferente del pasado, libre de la continuidad de las viejas ideas y de las creencias enfermizas. 5 No hay ansiedad con respecto al porvenir, pues la confianza presente está a cargo de éste. 17. Las defensas son los planes que decides poner en marcha para atacar la verdad. 2 Su objetivo es seleccionar aquello a lo que le das tu conformidad y descartar lo que consideras incompatible con lo que crees que es tu realidad. 3 No obstante, lo que queda al final no tiene ningún significado. 4 Pues tu realidad es la “amenaza” que tus defensas quieren atacar, ocultar, despedazar y crucificar. 18. ¿Qué no ibas a poder aceptar si supieras que todo cuanto sucede, todo acontecimiento, pasado, presente y por venir, es amorosamente planeado por Aquel Cuyo único propósito es tu bien? 2 Tal vez has malentendido Su plan, pues Él nunca podría ocasionarte dolor. 3 Mas tus defensas no te dejaron ver Su amorosa bendición iluminando cada paso que diste. 4 Mientras hacías planes para la muerte, Él te conducía dulcemente hacia la vida eterna. 19. Tu presente confianza en Él es la defensa que te promete un futuro tranquilo, sin ningún vestigio de sufrimiento y lleno de un júbilo que es cada vez mayor, a medida que esta vida se vuelve un instante santo, ubicado en el tiempo, pero enfocado sólo en la inmortalidad. 2 Si no permites que ninguna defensa, excepto tu presente confianza, dirija el futuro, esta vida se convertirá en un encuentro significativo con la verdad, que era lo que tus defensas querían ocultar. 20. Sin defensas, te conviertes en una luz que el Cielo, lleno de gratitud, reconoce como propia. 2 Esa luz te conducirá por los caminos que se diseñaron para tu felicidad, de acuerdo con el plan ancestral que comenzó al nacer el tiempo. 3 Tus seguidores unirán su luz a la tuya, y ésta aumentará hasta que el júbilo ilumine al mundo. 4 Y nuestros hermanos gustosamente dejarán a un lado sus engorrosas defensas, que de nada les sirvieron y sólo les causaban terror. 21. Hoy anticiparemos ese momento llenos de confianza, pues esto es parte de lo que se planificó para nosotros. 2 Descansaremos en la certeza de que se nos proveerá de todo cuanto podamos necesitar para lograr esto hoy. 3 No haremos planes sobre cómo se va a lograr, sino que nos daremos cuenta de que nuestra indefensión es lo
único que se requiere para que la verdad alboree con absoluta certeza en nuestras mentes. 22. Durante quince minutos, en dos ocasiones hoy, nos abstendremos de hacer planes sin sentido y de albergar pensamientos que le impidan la entrada a la verdad en nuestras mentes. 2 Hoy recibiremos en lugar de planificar, de manera que podamos dar en vez de organizar. 3 Y en verdad se nos da cuando decimos: 4 Si me defiendo he sido atacado. 5 Mas en mi indefensión seré fuerte. 6 Y
descubriré lo que mis defensas ocultan.
23. Eso es todo. 2 Si tienes que hacer planes, ya se te dirá cuáles deben ser. 3 Puede que no sean los planes que tú creías que necesitabas hacer, ni las respuestas a los problemas a los que creías enfrentarte. 4 Mas son las respuestas a otro tipo de pregunta, una a la que todavía no se le ha dado respuesta—si bien necesita ser contestada—hasta que por fin te llegue la Respuesta. 24. El propósito de todas tus defensas ha sido impedir que recibas lo que has de recibir hoy. 2 Y con la luz y la dicha de la simple confianza, te preguntarás sorprendido cómo pudiste alguna vez pensar que tenías que defenderte de tu liberación. 3 El Cielo no pide nada. 4 Es el infierno el que exige extravagantes sacrificios. 5 Hoy no estarás renunciando a nada durante estos momentos en los que, sin defensas, te presentas ante tu
Creador tal como realmente eres. 25. Él se ha acordado de ti. 2 Hoy nosotros nos acordaremos de Él. 3 Pues ésta es la Pascua Florida de tu salvación. 4 Y resurges de lo que parecía ser la muerte y la desesperanza. 5 Ahora la luz de la esperanza renace en ti, pues
vienes sin defensas a aprender cuál es tu papel en el plan de Dios. 6 ¿Qué insignificantes planes o creencias mágicas pueden seguir teniendo valor una vez que has recibido tu función de la Voz que habla por Dios Mismo? 26. No trates de organizar este día según lo que crees que sería más beneficioso para ti. 2 Pues no puedes ni concebir toda la felicidad que te llega sin que tú tengas que planificar nada. 3 Aprende hoy, 4 y todo el mundo se unirá a ti para dar este paso gigantesco y celebrar tu Pascua Florida contigo. 5 Si en cualquier momento a lo largo del día adviertes que cosas pueriles e insignificantes parecen ponerte a la defensiva y tentarte a urdir planes, recuerda que éste es un día dedicado a un aprendizaje especial y reconócelo repitiendo lo siguiente: 6 Ésta es mi Pascua Florida. 7 Y quiero conservarla santa. 8 No me defenderé,
pues el Hijo de Dios no necesita defensas contra la verdad de su realidad.
Aquí el Curso desarma una creencia que sostiene el mundo entero: la necesidad de defensa. Te dice que toda defensa presupone un ataque, y por eso la defensa crea el ataque que teme. La práctica pide dos periodos de quince minutos por la mañana y por la noche, en los que dejes caer los planes defensivos del día. En mi propia práctica esta lección ha sido reveladora. Me di cuenta de cuánto de mi día lo dedico a defenderme mentalmente de cosas que aún no pasaron. Hoy no defiendas. Y observa qué cambia dentro.
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Lección 136: La enfermedad es una defensa contra la verdad.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 136 (Fundación para la Paz Interior):
1. Nadie puede sanar a menos que comprenda cuál es el propósito que aparentemente tiene la enfermedad. 2 Pues entonces comprende también que este propósito no tiene sentido. 3 La enfermedad, al no tener causa ni ningún propósito válido, es imposible que exista. 4 Una vez que se reconoce esto, la curación es automática. 5 Pues este reconocimiento desvanece esta ilusión sin sentido valiéndose del mismo enfoque que lleva a todas las ilusiones ante la verdad, y simplemente las deja allí para que desaparezcan.
2. La enfermedad no es un accidente. 2 Al igual que toda defensa, es un mecanismo demente de autoengaño. 3 Y al igual que todos los demás mecanismos, su propósito es ocultar la realidad, atacarla, alterarla, incapacitarla, distorsionarla, tergiversarla y reducirla a un insignificante montón de partes desconectadas. 4 El objetivo de todas las defensas es impedir que la verdad sea íntegra. 5 Las partes se ven como si cada una de ellas fuese completa en sí misma.
3. Las defensas no son involuntarias ni tampoco se forjan inconscientemente. 2 Son como varitas mágicas secretas que agitas cuando la verdad parece amenazar lo que prefieres creer. 3 Parecen ser algo inconsciente debido únicamente a la rapidez con que decides emplearlas. 4 En ese segundo o fracción de segundo en que tomas la decisión, reconoces exactamente lo que te propones hacer y luego lo das por hecho.
4. ¿Quién sino tú considera que existe una amenaza, decide que es necesario escapar de ella y erige una serie de defensas para contrarrestar la amenaza que ha juzgado como real? 2 Nada de esto puede hacerse de manera inconsciente. 3 Mas una vez que lo has hecho, tu plan requiere que te olvides de que fuiste tú quien lo hizo, de manera que parezca ser algo ajeno a tu propia intención; un acontecimiento que no guarda relación alguna con tu estado mental; un desenlace que produce un efecto real en ti, en vez de uno que tú mismo causaste.
5. La rapidez con la que te olvidas del papel que desempeñas en la fabricación de tu “realidad” es lo que hace que las defensas no parezcan estar bajo tu control. 2 Mas puedes recordar lo que has olvidado si estás dispuesto a reconsiderar la decisión que se encuentra doblemente sellada en el olvido. 3 El hecho de que no te acuerdes no es más que la señal de que esa decisión todavía está en vigor en lo que se refiere a tus deseos. 4 No confundas esto con un hecho. 5 Las defensas hacen que los hechos sean irreconocibles. 6 Ése es su propósito y eso es lo que hacen.
6. Las defensas toman fragmentos de la totalidad, los ensamblan sin tener en cuenta la verdadera relación que existe entre ellos y, de esta manera, tejen ilusiones de una totalidad que no existe. 2 Este proceso es lo que produce la sensación de amenaza, y no cualquier desenlace que pueda tener lugar. 3 Cuando se arrancan partes de la totalidad y se consideran como algo separado y como un todo en sí mismas, se convierten en símbolos que representan un ataque contra la totalidad y al en efecto lograrlo, ésta no se puede volver a ver como la totalidad que es. 4 Sin embargo, has olvidado que dichas partes sólo representan tu decisión de lo que debe ser real a fin de que ocupe el lugar de lo que sí que lo es.
7. La enfermedad es una decisión. 2 No es algo que te suceda sin tú mismo haberlo pedido, que te debilita y te hace sufrir. 3 Es una decisión que tú mismo tomas, un plan que trazas, cuando por un instante la verdad alborea en tu mente engañada y todo tu mundo parece dar tumbos y estar a punto de derrumbarse. 4 Ahora enfermas para que la verdad se marche y deje de ser una amenaza para tus dominios.
8. ¿Por qué crees que la enfermedad puede escudarte de la verdad? 2 Porque demuestra que el cuerpo no está separado de ti y que, por lo tanto, tú no puedes sino estar separado de la verdad. 3 Experimentas dolor porque el cuerpo lo experimenta, y en ese dolor te vuelves uno con él. 4 De esta, manera, tu “verdadera” identidad queda a salvo, y el extraño y perturbador pensamiento de que tal vez seas algo más que un puñado de polvo queda mitigado y silenciado. 5 Pues fíjate, ese puñado de polvo puede hacerte sufrir, torcerte las extremidades, pararte el corazón y ordenarte que mueras y dejes de existir.
9. De esta manera, el cuerpo es más fuerte que la verdad, la cual te pide que vivas, pero no puede imponerse a tu decisión de querer morir. 2 Y así, el cuerpo es más poderoso que la vida eterna, el Cielo más frágil que el infierno, y los designios de Dios para la salvación de Su Hijo se ven contrarrestados por una decisión que es más fuerte que Su Voluntad. 3 El Hijo no es más que polvo, el Padre está incompleto y el caos se sienta triunfante en Su trono. 10. Tal es el plan que has elaborado para tu defensa. 2 Y crees que el Cielo tiembla ante ataques tan irracionales como éstos, en los que Dios queda cegado por tus ilusiones, la verdad transformada en mentiras y todo el universo hecho esclavo de las leyes que tus defensas pretenden imponerle. 3 Mas ¿quién podría creer en ilusiones salvo el que las inventó? 4 ¿Quién sino él podría verlas y reaccionar ante ellas como si fuesen la verdad? 11. Dios no sabe nada de tus planes para modificar Su Voluntad. 2 El universo permanece indiferente a las leyes con las que has creído gobernarlo. 3 Y el Cielo no se ha inclinado ante el infierno ni la vida ante la muerte. 4 Lo único que puedes hacer es elegir pensar que mueres o que sufres enfermedades, o que de alguna manera tergiversas la verdad. 5 Lo que ha sido creado no guarda relación alguna con nada de eso. 6 Las defensas son planes para derrotar lo que no puede ser atacado. 7 Lo que es inalterable no puede cambiar. 8 Y lo que es absolutamente impecable no puede pecar. 12. Ésta es la simple verdad. 2 No recurre a la fuerza ni al dominio. 3 No exige obediencia ni intenta demostrar cuán lamentables e inútiles son tus intentos de planificar defensas que la pudiesen alterar. 4 La verdad sólo desea brindarte felicidad, pues ése es su propósito. 5 Quizá exhala un pequeño suspiro cuando rechazas sus dones. a No obstante, sabe con absoluta certeza que recibirás lo que Dios ha dispuesto para ti. 13. Este hecho es lo que demuestra que el tiempo es una ilusión. 2 Pues el tiempo te permite pensar que lo que Dios te ha dado no es verdad ahora mismo, como no puede por menos que serlo. 3 Los Pensamientos de Dios son totalmente ajenos al tiempo. 4 Pues el tiempo no es sino otra absurda defensa que has urdido contra la verdad. 5 Lo que Él dispone, no obstante, está aquí, y tú sigues siendo tal como Él te creó. 14. El poder de la verdad es muy superior al de cualquier defensa, pues ninguna ilusión puede permanecer allí donde se le ha dado entrada a la verdad. 2 Y ésta alborea en cualquier mente que esté dispuesta a deponer sus armas y a dejar de jugar con necedades. 3 La verdad se puede encontrar en cualquier momento; incluso hoy mismo, si eliges practicar darle la bienvenida. 15. Éste es nuestro objetivo hoy. 2 Dedicaremos un cuarto de hora en dos ocasiones a pedirle a la verdad que venga y nos libere. 3 Y la verdad vendrá, pues nunca ha estado separada de nosotros. 4 Tan sólo aguarda la invitación que hoy le hacemos, 5 la cual introducimos con una plegaria de curación para que nos ayude a superar nuestra actitud defensiva y permita que la verdad sea como siempre ha sido: 6 La enfermedad es una defensa contra la verdad. 7 Aceptaré la verdad de lo
que soy y dejaré que mi mente sane hoy completamente.
16. La curación resplandecerá a través de tu mente abierta a medida que la paz y la verdad se alcen para ocupar el lugar de la contienda y de las imaginaciones vanas. 2 No quedará ni un solo rincón tenebroso que la enfermedad pueda ocultar y defender de la luz de la verdad. 3 No quedarán en tu mente figuras sombrías procedentes de tus sueños, ni sus absurdos y obscuros anhelos con dobles propósitos que se persiguen descabelladamente. 4 La mente sanará de todo deseo enfermizo que haya jamás tratado que el cuerpo obedeciera. 17. Ahora el cuerpo se ha curado porque la fuente de la enfermedad está dispuesta a recibir alivio. 2 Y reconocerás que practicaste bien por lo siguiente: el cuerpo no sentirá nada en absoluto. 3 Si has tenido éxito, no habrá sensación alguna de enfermedad o de bienestar, de dolor o de placer. 4 La mente no responderá en absoluto a lo que el cuerpo haga. 5 Lo único que queda es su utilidad y nada más. 18. Tal vez no te des cuenta de que esto elimina los límites que le habías impuesto al cuerpo como resultado de los propósitos que le habías adjudicado. 2 A medida que éstos se dejan a un lado, el cuerpo tendrá suficiente fuerza para servir a cualquier propósito que sea verdaderamente útil. 3 La salud del cuerpo queda plenamente garantizada porque ya no se verá limitado por el tiempo, por el clima o el cansancio, por lo que coma o beba ni por ninguna de las leyes a la que antes lo sometías. 4 No tienes que hacer nada para que esté bien, pues la enfermedad se ha vuelto imposible. 19. Mas para conservar esta protección es preciso que te mantengas extremadamente alerta. 2 Si permites que tu mente abrigue pensamientos de ataque, juzgue o trace planes para contrarrestar cosas que tal vez puedan pasar en el futuro, te habrás vuelto a extraviar, y habrás forjado una identidad corporal que atacará al cuerpo, pues en ese caso la mente estará enferma. 20. De ocurrir esto, remédialo de inmediato no permitiendo que tu actitud defensiva te siga haciendo daño. 2 No te confundas con respecto a lo que necesita sanar, sino que di para tus adentros: 3 He olvidado lo que realmente soy, pues me confundí a mí mismo con mi cuerpo. 4 La
enfermedad es una defensa contra la verdad. 5 Mas yo no soy un cuerpo. 6 Y mi mente es incapaz de atacar. 7 Por lo tanto, no puedo estar enfermo.
Esta lección se lee con cuidado. El Curso no te dice que el cuerpo no experimente síntomas. Te dice que la enfermedad como concepto es una defensa de la mente contra la verdad de que eres Espíritu. La práctica pide dos periodos de quince minutos por la mañana y por la noche. En mi enseñanza he insistido en no usar esta lección para culparte por sentirte mal. No es esa la enseñanza. Es una invitación a mirar la función mental de la enfermedad, no a suprimir el cuidado del cuerpo. Practica con amabilidad hoy.
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Lección 137: Cuando me curo no soy el único que se cura.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 137 (Fundación para la Paz Interior):
1. La idea de hoy sigue siendo el pensamiento central sobre el que descansa la salvación. 2 Pues la curación es lo opuesto a todas las ideas del mundo que tienen que ver con la enfermedad y con los estados de separación. 3 Aislarse uno de los demás y rehusar la unión es lo que da lugar a la enfermedad. 4 Ésta se convierte en una
puerta tras la cual se encierra a un ser separado y donde se le mantiene aislado y solo.
2. La enfermedad es aislamiento. 2 Pues parece mantener a un ser separado del resto para que sufra lo que los otros no sienten. 3 Le otorga al cuerpo poder absoluto para hacer que la separación sea real y mantener a la mente en un confinamiento solitario, fraccionada, y cuyas partes se mantienen sujetas por una sólida muralla de carne enfermiza que no puede superar.
3. El mundo acata las leyes que la enfermedad apoya, pero la curación opera aparte de ellas. 2 Es imposible que alguien pueda curarse solo. 3 En la enfermedad, él no puede sino estar aparte y separado. 4 Mas la curación es el resultado de su decisión de volver a ser uno y de aceptar su Ser con todas Sus partes intactas e incólumes. 5 Si está enfermo, su Ser parece estar desmembrado y sin la unidad que le da vida. 6 Mas la curación se logra
cuando comprende que el cuerpo no tiene poder para atacar la Unicidad3 universal del Hijo de Dios.
4. El propósito de la enfermedad es demostrar que las mentiras tienen que ser la verdad. 2 Mas la curación demuestra que la verdad es verdad. 3 La separación que la enfermedad pretende imponer en realidad nunca tuvo lugar. 4 Curar es meramente aceptar lo que siempre fue la simple verdad y que seguirá siendo tal como siempre ha sido. 5 No obstante, a los ojos acostumbrados a las ilusiones se les debe mostrar que lo que contemplan es falso. 6 Así pues, la curación, que la verdad nunca necesitó, tiene que demostrar que la enfermedad no es real.
5. La curación podría considerarse, por lo tanto, como un contra-sueño que anula el sueño de enfermedad en nombre de la verdad, pero no en la verdad en sí. 2 Así como el perdón pasa por alto todos los pecados que nunca se cometieron, la curación desvanece las ilusiones que nunca tuvieron lugar. 3 Y así como el mundo real emergerá para ocupar el lugar de lo que nunca sucedió realmente, la curación ofrecerá restitución para los estados imaginarios e ideas falsas que los sueños han ido tejiendo como imágenes de la verdad.
6. Mas no pienses que curar no es algo digno de ser tu función aquí. 2 Pues el anticristo se vuelve más poderoso que el Cristo para aquellos que sueñan que el mundo es real. 3 El cuerpo parece ser más sólido y más estable que la mente. 4 Y el amor se convierte en un sueño, mientras que el miedo continúa siendo la única realidad que puede verse, justificarse y comprenderse plenamente.
7. Así como el perdón desvanecerá con su luz todo pecado y el mundo real ocupará el lugar de lo que has fabricado, asimismo la curación reemplazará las fantasías de enfermedad con las que nublas la simple verdad. 2 Cuando se haya visto desaparecer la enfermedad, a pesar de todas las leyes que sostienen que es real, todas
las preguntas habrán quedado contestadas. 3 Y entonces esas leyes dejan de valorarse y obedecerse.
8. La curación es libertad. 2 Pues demuestra que los sueños no prevalecerán contra la verdad. 3 La curación es algo que se comparte. 4 Y mediante este atributo demuestra que las leyes que son diferentes de las que sostienen que la enfermedad es inevitable son más poderosas que las leyes enfermizas que sostienen lo contrario. 5 La curación es fuerza. 6 Pues por medio de su delicada mano se supera la debilidad, y las mentes que estaban amuralladas dentro de un cuerpo quedan libres para unirse a otras mentes y así ser fuertes para siempre.
9. La curación, el perdón y el feliz intercambio del mundo del dolor por uno en el que la tristeza no tiene cabida, son los medios por los que el Espíritu Santo te urge a que lo sigas. 2 Sus dulces lecciones te enseñan cuán fácilmente puedes alcanzar la salvación y cuán poca práctica necesitas para dejar que Sus leyes reemplacen a las que tú promulgaste para mantenerte prisionero de la muerte. 3 Su vida se vuelve la tuya propia a medida que extiendes la poca ayuda que Él te pide para liberarte de todo lo que alguna vez te causó dolor. 10. Y según te dejas curar, te das cuenta de que junto contigo se curan todos los que te rodean, los que te vienen a la mente, aquellos que están en contacto contigo y los que parecen no estarlo. 2 Tal vez no los reconozcas a todos ni comprendas cuán grande es la ofrenda que le haces al mundo cuando permites que la curación venga a ti. 3 Mas no te curas solo. 4 Legiones y legiones de hermanos recibirán el regalo que tú recibes cuando te curas. 11. Los que se han curado se convierten en los instrumentos de la curación. 2 Y no transcurre tiempo alguno entre el instante en que son curados y aquel en que toda la gracia de curación les es dada para que ellos a su vez la den. 3 Lo que se opone a Dios no existe, y aquel que no acepta en su mente lo que se opone a Él se convierte en un refugio donde los que están cansados pueden hallar descanso. 4 Pues ahí es donde se otorga la verdad y ahí es donde todas las ilusiones se llevan ante la verdad. 12. ¿No le ofrecerías refugio a la Voluntad de Dios? 2 Pues con ello estarías invitando a tu Ser a estar en su propia casa. 3 ¿Y podría acaso rechazarse semejante invitación? 4 Pide que ocurra lo inevitable y nunca fracasarás. 5 La otra opción es pedir que lo que no puede ser sea, y esto nunca podrá suceder. 6 Hoy pedimos que sólo la
verdad ocupe nuestras mentes; que los pensamientos de curación vayan en este día desde lo que ya se ha curado a lo que todavía tiene que curarse, conscientes de que ambas cosas ocurrirán al unísono. 13. Cuando el reloj marque la hora, recordaremos que nuestra función es permitir que nuestras mentes sean curadas para que podamos llevar la curación al mundo e intercambiar la maldición por bendiciones, el dolor por la alegría y la separación por la Paz de Dios. 2 ¿No vale la pena, acaso, dar un minuto de cada hora a cambio de semejante regalo? 3 ¿Y no es un poco de tiempo un coste mínimo a cambio del regalo de lo que lo es todo? 14. Mas debemos estar preparados para semejante regalo. 2 De modo que comenzaremos el día dedicando diez minutos a los pensamientos que siguen a continuación, con los cuales también lo concluiremos por la noche: 3 Cuando me curo no soy el único que se cura. 4 Y quiero compartir mi
curación con el mundo a fin de que la enfermedad pueda ser erradicada de la mente del único Hijo de Dios, Quien es mi único Ser.
15. Permite que la curación se efectúe en ti hoy mismo. 2 Y mientras reposas serenamente, prepárate a dar a medida que recibes, a conservar únicamente lo que das y a recibir la Palabra de Dios para que ocupe el lugar de todo pensamiento absurdo que alguna vez imaginaste. 3 Ahora nos unimos para curar todo lo que antes estaba enfermo y para ofrecer bendiciones allí donde antes reinaba el ataque. 4 No nos olvidaremos de esta función con el transcurrir de cada hora, sino que recordaremos nuestro propósito con este pensamiento: 5 Cuando me curo no soy el único que se cura. 6 Y quiero bendecir a mis
hermanos, pues me curaré con ellos, tal como ellos se curarán conmigo.
3 Ibíd. pág. 156
El Curso extiende hoy la enseñanza. Si la enfermedad es una separación mental, la curación es un reencuentro, y ese reencuentro se comparte. La práctica pide diez minutos por la mañana y por la noche, y una repetición cada hora. En mi propia práctica esta lección se ha vuelto guía cuando algo se me ha alineado por dentro. Reconozco que ese alivio no fue solo mío. Alguien más lo recibió por la conexión invisible de las mentes. Hoy practica sin necesitar entender el mecanismo. Solo repítela y observa qué se calma alrededor de ti.
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Lección 138: El Cielo es la alternativa por la que me tengo que decidir.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 138 (Fundación para la Paz Interior):
1. En este mundo el Cielo es una alternativa porque aquí creemos que hay opciones entre las que podemos elegir. 2 Pensamos que todas las cosas tienen un opuesto y que elegimos lo que queremos. 3 Si el Cielo existe tiene
que haber también un infierno, pues es mediante contradicciones como construimos lo que percibimos y lo que creemos que es real.
2. La Creación no conoce opuestos. 2 Pero aquí, la oposición es parte de lo que es “real”. 3 Esta extraña percepción de la verdad es lo que hace que elegir el Cielo parezca ser lo mismo que renunciar al infierno. 4 En realidad no es así. 5 Mas lo que es verdad en la Creación de Dios no podrá ponerse de manifiesto aquí hasta que no se refleje en alguna forma que el mundo pueda entender. 6 La verdad no puede arribar allí donde sólo podría ser percibida con miedo, 7 pues esto constituiría el error de que la verdad se puede llevar ante las ilusiones. 8 La oposición le niega la bienvenida a la verdad y ésta no puede hacer acto de presencia.
3. Elegir es obviamente la manera de poder escapar de lo que aparentemente son opuestos. 2 Tomar una decisión permite que uno de los objetivos en conflicto se convierta en la mira de tus esfuerzos y en lo que empleas el tiempo. 3 Si no tomas una decisión, desperdicias el tiempo, y tus esfuerzos se disipan. 4 Éstos son en vano y el tiempo pasa de largo sin que te resulte provechoso. 5 No tienes la sensación de haber logrado algo, pues no has conseguido nada ni aprendido nada.
4. Necesitas que se te recuerde que aunque crees enfrentarte a miles de alternativas, en realidad sólo hay una. 2 E incluso ésta tan sólo aparenta ser una alternativa. 3 No te dejes confundir por todas las dudas que una miríada de decisiones produciría. 4 Tomas solamente una. 5 Y una vez que la has tomado, te das cuenta de que no fue una decisión en absoluto, 6 pues sólo la verdad es verdad y nada más lo es. 7 No hay opuesto que se pueda elegir en su lugar. 8 No hay nada que pueda contradecirla.
5. Toda decisión está basada en lo que se ha aprendido. 2 Pero la verdad no es algo que se pueda aprender sino tan sólo reconocer. 3 En este reconocimiento reside su aceptación y, al aceptarse, se conoce. 4 Mas el Conocimiento se encuentra más allá de los objetivos que nos proponemos enseñar dentro del marco de este curso. 5 Nuestros objetivos son objetivos de enseñanza, que se logran aprendiendo qué son, qué te ofrecen y cómo alcanzarlos. 6 Tus decisiones son el resultado de lo que has aprendido al estar basadas en lo que has aceptado como la verdad con respecto a lo que eres y a lo que son tus necesidades.
6. En este mundo de enajenante complejidad el Cielo parece ser una alternativa por la que puedes decidirte en lugar de lo que meramente es. 2 De todas las decisiones que has tratado de tomar, ésta es la más sencilla, la definitiva, el prototipo del resto y la que hace que todas las demás queden resueltas también. 3 Incluso si éstas ya se hubiesen tomado, aquélla seguiría pendiente. 4 Mas cuando la tomas, todas las decisiones que estaban pendientes se resuelven con ella, pues todas las alternativas adoptan diferentes formas precisamente para ocultar la verdadera alternativa por la que te tienes que decidir. 5 He aquí la última y única alternativa mediante la cual se acepta o se niega la verdad.
7. Así pues, hoy comenzamos a examinar la decisión que el tiempo tiene como finalidad ayudarnos a tomar. 2 Tal es su santo propósito, diferente ahora del que tú le habías conferido: ser un medio para demostrar que el infierno era real, que toda esperanza acaba en desesperación y que la Vida Misma finalmente sucumbirá ante la muerte. 3 Pues sólo con la muerte se reconcilian los opuestos, ya que poner fin a la contradicción es morir. 4 Y así, se considera que la salvación es la muerte, pues la vida se ve como un conflicto. 5 Resolver el conflicto es, por lo tanto, poner fin a tu vida.
8. Estas creencias descabelladas pueden llegar a arraigarse profundamente y de manera inconsciente, y atenazar a la mente con un terror y una ansiedad tan intensos que le resulta imposible abandonar las ideas que tiene acerca de su propia seguridad. 2 Tiene que ser salvada de la salvación, sentirse amenazada para estar a salvo y armarse de una coraza mágica que la proteja de la verdad. 3 Y estas decisiones se toman de manera inconsciente para mantenerlas a salvo y para que no se puedan cuestionar, someter al escrutinio de la razón o dudar de ellas.
9. El Cielo es algo que se elige conscientemente. 2 La elección no puede llevarse a cabo hasta que las alternativas se hayan visto y entendido claramente. 3 Todo lo que se encuentra velado en la penumbra tiene que someterse al entendimiento para ser juzgado nuevamente, mas esta vez con la ayuda del Cielo. 4 Y todos los errores de juicio que la mente cometió antes se pueden corregir ahora, a medida que la verdad los descarta por carecer de causa. 5 Ahora no tienen efectos. 6 No se pueden ocultar, pues se ha reconocido su insubstancialidad. 10. Que el Cielo se elegirá conscientemente es tan seguro como que se dejará de tener miedo al infierno una vez que se le saque de su escudo protector de inconsciencia y se le lleve ante la luz. 2 ¿Quién podría decidir entre lo que ve claramente y lo que no puede reconocer? 3 Por otra parte, ¿quién podría dejar de elegir entre dos alternativas si ve que sólo una de ellas es valiosa mientras que la otra carece de valor, al no ser más que una fuente imaginaria de culpa y de dolor? 4 ¿Quién titubearía al llevar a cabo una elección como ésa? 5 ¿Y acaso vamos nosotros a titubear hoy al llevarla a cabo? 11. Al despertar nos decidimos por el Cielo y dedicamos cinco minutos a asegurarnos de que hemos tomado la única decisión que es cuerda. 2 Reconocemos que estamos haciendo una elección consciente entre lo que existe y lo que tan sólo aparenta ser verdad. 3 Mas cuando su pseudoexistencia se lleva ante lo que es real, se ve lo frágil y transparente que realmente es. 4 Ahora no inspira terror, pues lo que se hizo enorme, vengativo y despiadado de tanto odio, necesita de la obscuridad para dar cobijo al miedo. 5 Ahora se reconoce que no fue más que un error trivial y sin importancia. 12. Antes de irnos a dormir esta noche, reafirmaremos la elección que habremos estado llevando a cabo cada hora. 2 Y ahora dedicaremos los últimos cinco minutos de nuestro día a la decisión que tomamos al despertar. 3 Con
el pasar de cada hora hemos reafirmado nuestra elección con un breve momento de quietud dedicado a mantener la cordura. 4 Y finalmente, concluiremos el día con lo que sigue a continuación, reconociendo que sólo elegimos lo que realmente queremos: 5 El Cielo es la alternativa por la que me tengo que decidir. 6 Me decido por él ahora y no
cambiaré de parecer, pues es lo único que quiero.
El Curso hoy te presenta la elección con nitidez. No hay tercera opción. La práctica pide dos periodos de cinco minutos por la mañana y por la noche, y muchos recordatorios breves. En la vida diaria elige el Cielo cada vez que una decisión menor se te presente. No como concepto abstracto, sino como pregunta práctica: esta reacción, este pensamiento, esta palabra, la elegiría desde el Cielo o desde el ego. Yo he visto que preguntarme esto cambia el tono del día sin cambiar sus circunstancias externas.
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Lección 139: Aceptaré la Expiación para mí mismo.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 139 (Fundación para la Paz Interior):
1. Con esto se acaban todas las decisiones. 2 Pues con esta lección llegamos a la decisión de aceptarnos a nosotros mismos tal como Dios nos creó. 3 ¿Y qué significa tener alternativas entre las que elegir sino incertidumbre con respecto a lo que somos? 4 No hay duda que no esté enraizada en esto. 5 No hay pregunta que no sea un reflejo de ello. 6 No hay conflicto que no entrañe la única y simple pregunta: “¿Qué soy?”
2. Mas ¿quién podría hacerse esta pregunta excepto alguien que se haya negado a reconocerse a sí mismo? 2 Sólo esta negativa a aceptarte a ti mismo es lo que hace que la pregunta parezca sincera. 3 Lo único que cualquier ser vivo puede saber con certeza es lo que él es. 4 Desde esta perspectiva de certeza, contempla otros seres que tienen tanta certeza como él.
3. Tener incertidumbre con respecto a lo que indudablemente eres es una forma de autoengaño de tan gran escala que es difícil concebir su magnitud. 2 Estar vivo y no conocerte a ti mismo es creer que en realidad estás muerto. 3 Pues ¿qué es la vida sino ser lo que eres? 8 Y ¿qué otra cosa sino tú podría estar viva en tu lugar? 4 ¿Quién es el que duda? 5 ¿De qué es de lo que duda? 6 ¿A quién le pregunta? 7 ¿Quién le puede responder?
4. Al dudar, está simplemente declarando que él no es quien realmente es y, por lo tanto, al creer ser otra cosa, se convierte en inquisidor de lo que esa otra cosa es. 2 Sin embargo, no podría estar vivo si no supiera la respuesta. 3 Si pregunta como si no supiese, es señal de que no quiere ser lo que es. 4 Sin embargo, debe haber aceptado lo que es puesto que vive; también ha juzgado contra ello y negado su valor, y ha decidido que desconoce la única certeza mediante la cual vive.
5. De esta manera, se vuelve inseguro con respecto a su vida, pues ha negado lo que ésta es. 2 Esta negación es lo que hace que tengas necesidad de la Expiación. 3 Tu negación no cambió en nada lo que eres. 4 Pero has dividido tu mente en dos partes: una que conoce la verdad y otra que no. 5 Tú eres tú mismo. 6 De esto no hay duda. 7 Sin embargo, lo dudas. 8 Mas no te preguntas qué parte de ti es la que puede realmente poner en duda lo que eres. 9 Aquello que hace esa pregunta no puede realmente ser parte de ti. 10 Pues le hace la pregunta a alguien que sabe la respuesta. 11 Mas si fuese parte de ti, entonces la certeza sería imposible.
6. La Expiación pone fin a la extraña idea de que puedes dudar de ti mismo y no estar seguro de lo que realmente eres. 2 Esto es el colmo de la locura. 3 Sin embargo, es la pregunta universal del mundo. 4 ¿Qué puede eso significar sino que el mundo está loco? 5 ¿Por qué compartir su locura aceptando la desafortunada creencia de que lo que aquí se considera universal es verdad?
7. Nada de lo que el mundo cree es verdad. 2 Pues el mundo es un lugar cuyo propósito es servir de hogar para que los que dicen no conocerse a sí mismos puedan venir a cuestionar qué es lo que son. 3 Y seguirán viniendo hasta que la Expiación sea aceptada y aprendan que es imposible dudar de uno mismo, así como no ser consciente de lo que uno es.
8. Lo único que se te puede pedir es tu aceptación, pues lo que eres es algo incuestionable. 2 Quedó establecido para siempre en la santa Mente de Dios y en la tuya propia. 3 Está tan lejos de cualquier duda o de que se cuestione, que preguntarse lo que debe ser es prueba suficiente de que crees en la contradicción de que no sabes aquello que es imposible que no sepas. 4 ¿Es esto una pregunta o bien una afirmación que se niega a sí misma? 5 No sigamos tolerando que nuestras santas mentes se entretengan en semejantes necedades.
9. Tenemos una misión que cumplir aquí. 2 No vinimos a reforzar la locura en la que una vez creímos. 3 No olvidemos el objetivo que aceptamos. 4 Vinimos a alcanzar mucho más que nuestra propia felicidad. 5 Lo que aceptamos ser proclama lo que todo el mundo no puede sino ser junto con nosotros. 6 No les falles a tus hermanos o te estarás fallando a ti mismo. 7 Contémplalos con amor, para que puedan saber que forman parte de ti y tú de ellos. 10. Esto es lo que la Expiación enseña y lo que demuestra que la Unicidad del Hijo de Dios no se ve afectada por su creencia de que no sabe lo que es. 2 Acepta hoy la Expiación, no para cambiar la realidad, sino simplemente para aceptar la verdad de lo que eres, y luego sigue tu camino regocijándote en el infinito Amor de Dios. 3 Esto es lo único que se nos pide hacer. 4 Esto es lo único que haremos hoy. 11. Dedicaremos cinco minutos por la mañana y cinco por la noche a tener presente nuestro cometido de hoy. 2 Comenzaremos haciendo un repaso acerca de cuál es nuestra misión:
3 Aceptaré la Expiación para mí mismo, pues aún soy tal como Dios me
creó. 4 No hemos perdido el conocimiento que Dios nos dio cuando nos creó a Su semejanza. 5 Podemos recordarlo
por todos, pues en la Creación todas las mentes son una. 6 Y en nuestra memoria yace el recuerdo de lo mucho que en verdad amamos a nuestros hermanos, de lo mucho que cada mente es parte de nosotros, de cuán fieles nos han sido realmente y de cómo el Amor de nuestro Padre los incluye a todos. 12. Como muestra de gratitud por toda la Creación, y en el Nombre de su Creador y de Su Unicidad con todos los aspectos de la Creación, reiteramos hoy nuestra dedicación a nuestra causa cada hora, dejando a un lado todos los pensamientos que pudieran desviarnos de nuestro santo propósito. 2 Durante varios minutos libra tu mente de todas las disparatadas telarañas que el mundo pretende tejer en torno al santo Hijo de Dios. 3 Y date cuenta de la frágil naturaleza de las cadenas que parecen mantener fuera de tu conciencia el conocimiento de ti mismo, según repites: 4 Aceptaré la Expiación para mí mismo, pues aún soy tal como Dios me
creó.
Aceptar la Expiación es una de las frases centrales del Curso, y hoy se te pide practicarla. La Expiación es simplemente reconocer que la separación de Dios nunca ocurrió. La práctica pide cinco minutos por la mañana y por la noche. En mi propia práctica esta idea aterriza cuando dejo de intentar arreglarme. La Expiación no es un trabajo mío. Es un regalo aceptado. Hoy tu tarea es aceptar, no producir. Suelta la corrección constante de ti misma y deja que la ya cumplida Expiación se te dé por dentro.
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Lección 140: La salvación es lo único que cura.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 140 (Fundación para la Paz Interior):
1. La palabra “cura” no puede aplicarse a ningún remedio que el mundo considere beneficioso. 2 Lo que el mundo percibe como un remedio terapéutico es sólo aquello que hace que el cuerpo se sienta “mejor”. 3 Mas cuando trata de curar a la mente, no la considera como algo separado del cuerpo, en el que cree que ella existe. 4 Sus métodos de curación, por lo tanto, no pueden sino substituir una ilusión por otra. 5 Una creencia en la enfermedad adopta otra forma, y de esta manera el paciente se siente ahora restablecido.
2. Mas no se ha curado. 2 Simplemente soñó que estaba enfermo y en el sueño encontró una fórmula mágica para curarse. 3 Sin embargo, no ha despertado del sueño, de modo que su mente continúa en el mismo estado que antes. 4 No ha visto la luz que lo podría despertar y poner fin a su sueño. 5 ¿Qué importancia tiene en realidad el contenido de un sueño? 6 Pues o bien uno está dormido o bien despierto. 7 En esto no hay términos medios.
3. Los dulces sueños que el Espíritu Santo ofrece son diferentes de los del mundo, donde lo único que uno puede hacer es soñar que está despierto. 2 Los sueños que el perdón le permite percibir a la mente no inducen a otra forma de sueño a fin de que el soñador pueda soñar otro sueño. 3 Sus sueños felices son los heraldos de que la verdad ha alboreado en su mente. 4 Te conducen del sueño a un dulce despertar, de modo que todos los sueños se desvanecen. 5 Y así, sanan por toda la eternidad.
4. La Expiación cura absolutamente y cura toda clase de enfermedad. 2 Pues la mente que entiende que la enfermedad no es más que un sueño no se deja engañar por ninguna de las formas que el sueño pueda adoptar. 3 Donde no hay culpa no puede haber enfermedad, pues ésta no es sino otra forma de culpa. 4 La Expiación no
cura al enfermo, pues eso no es curación. 5 Pero sí elimina la culpa que hacía posible la enfermedad. 6 Y eso es ciertamente curación. 7 Pues ahora la enfermedad ha desaparecido y no queda nada a lo que pueda regresar.
5. ¡Que la paz sea contigo que has sido curado en Dios y no en sueños vanos! 2 Pues la curación tiene que proceder de la santidad, y la santidad no puede encontrarse allí donde se concede valor al pecado. 3 Dios mora en templos santos. 4 Allí donde ha entrado el pecado se Le obstruye el paso. 5 No obstante, no hay ningún lugar en el que Él no esté. 6 Por lo tanto, el pecado no tiene un hogar donde poder ocultarse de Su beneficencia. 7 No hay lugar del que la santidad esté ausente ni ninguno donde el pecado y la enfermedad puedan morar.
6. Éste es el pensamiento que cura. 2 No hace distinciones entre una irrealidad y otra. 3 Tampoco trata de curar lo que no está enfermo, al ser consciente únicamente de dónde hay necesidad de curación. 4 Esto no es magia. 5 Es simplemente un llamamiento a la verdad, la cual no puede dejar de curar, y curar para siempre. 6 No es un
pensamiento que juzgue una ilusión por su tamaño, su aparente gravedad o por nada que esté relacionado con la forma en que se manifiesta. 7 Sencillamente se concentra en lo que es, y sabe que ninguna ilusión puede ser real.
7. No tratemos hoy de curar lo que no puede enfermar. 2 La curación se tiene que buscar allí donde se encuentra, y entonces aplicarse a lo que está enfermo para que se pueda curar. 3 Ninguno de los remedios que el mundo suministra puede producir cambio alguno en nada. 4 Pero la mente que lleva sus ilusiones ante la verdad cambia realmente. 5 No hay otro cambio que éste. 6 Pues ¿cómo puede una ilusión diferir de otra sino en atributos que no tienen substancia, realidad, núcleo ni nada que sea verdaderamente diferente?
8. Hoy nos proponemos cambiar de parecer con respecto a lo que constituye la fuente de la enfermedad, pues lo que buscamos es una cura para todas las ilusiones, y no meramente un cambio en ellas. 2 Hoy vamos a tratar de encontrar la fuente de la curación, la cual se encuentra en nuestras mentes porque nuestro Padre la ubicó ahí para nosotros. 3 Está tan cerca de nosotros como nosotros mismos. 4 Está tan cerca de nosotros como nuestros propios pensamientos, tan próxima que es imposible que la podamos perder de vista. 5 Sólo necesitamos buscarla y con toda seguridad la hallaremos.
9. Hoy no nos dejaremos engañar por lo que a nosotros nos parece que está enfermo. 2 E iremos más allá de las apariencias hasta llegar a la fuente de la curación, de la que nada está exento. 3 Tendremos éxito en la medida en que nos demos cuenta de que jamás se puede hacer una distinción válida entre lo que es falso y lo que es igualmente falso. 4 En esto no hay grados ni ninguna creencia de que lo que no existe puede ser más cierto en algunas de sus formas que en otras. 5 Todas las ilusiones son falsas, y se pueden subsanar precisamente porque no son verdad. 10. Así pues, dejamos a un lado nuestros amuletos, nuestros talismanes y medicamentos, así como nuestras encantaciones y trucos mágicos de la clase que sean. 2 Sencillamente permaneceremos en perfecta quietud a la escucha de la Voz de la curación, la cual curará todos los males como si de uno solo se tratase, restaurando así la cordura del Hijo de Dios. 3 Ninguna otra voz salvo Ésta puede curar. 4 Hoy escucharemos una sola Voz, la cual nos habla de la verdad en la que toda ilusión acaba, y la paz retorna a la eterna y apacible morada de Dios. 11. Al despuntar el día nos despertamos oyéndolo a Él y permitiendo que nos hable durante cinco minutos; y al concluir el día Lo volvemos a escuchar cinco minutos más antes de irnos a dormir. 2 Nuestra única preparación consistirá en dejar a un lado los pensamientos que constituyen una interferencia, no uno por uno, sino todos de una vez. 3 Pues todos son lo mismo. 4 No hace falta hacer distinciones entre ellos y demorar así el momento en que podamos oír a nuestro Padre hablarnos. 5 Lo oímos ahora. 6 Hoy venimos a Él. 12. Sin nada en nuestras manos a lo que aferrarnos, y con el corazón exaltado y la mente atenta, oremos: 2 La salvación es lo único que cura. 3 Háblanos, Padre, para que nos podamos curar.
4 Y sentiremos la salvación cubrirnos con amorosa protección y con una paz tan profunda que ninguna ilusión
podría perturbar nuestras mentes ni ofrecernos pruebas de que es real. 5 Esto es lo que aprenderemos hoy. 6 Repetiremos cada hora nuestra plegaria de curación, y cuando el reloj marque la hora, dedicaremos un minuto
a oír la respuesta a nuestra plegaria, que se nos da según aguardamos felizmente en silencio. 7 Hoy es el día en que nos llega la curación. 8 Hoy es el día en que a la separación le llega su fin y en el que recordamos Quién somos en verdad. Cuarto Repaso
Introducción
1. Damos inicio ahora a un nuevo repaso, conscientes esta vez de que nos estamos preparando para la segunda parte del aprendizaje en la que se nos enseña cómo aplicar la verdad. 2 Hoy comenzaremos por concentrarnos en estar listos para lo que sigue más adelante. 3 Tal es nuestro propósito para este repaso y para las lecciones que siguen. 4 Así pues, repasaremos las lecciones más recientes y sus pensamientos centrales de forma que faciliten la preparación que ahora queremos lograr.
2. Hay un tema central que unifica cada paso del repaso que ahora emprendemos, el cual puede enunciarse de manera muy simple con estas palabras: 2 Mi mente alberga sólo lo que pienso con Dios.
3 Esto es un hecho, y representa la verdad de lo que eres y de lo que tu Padre es. 4 Éste fue el pensamiento
mediante el cual el Padre creó a Su Hijo y lo estableció como co-creador con Él. 5 Éste es el pensamiento que garantiza plenamente la salvación del Hijo. 6 Pues en su mente no puede haber otros pensamientos salvo los que su Padre comparte con él. 7 La falta de perdón es lo que impide que este pensamiento llegue a su conciencia. 8 Sin embargo, es verdad eternamente.
3. Comencemos nuestra preparación tratando de entender las múltiples formas tras las que se puede ocultar muy cuidadosamente la falta de verdadero perdón. 2 Puesto que son ilusiones, no se perciben simplemente como lo que son: defensas que te impiden ver y reconocer tus pensamientos rencorosos. 3 Su propósito es mostrarte otra cosa y demorar la corrección mediante autoengaños concebidos para que ocupen su lugar.
4. Tu mente, sin embargo, alberga sólo lo que piensas con Dios. 2 Tus autoengaños no pueden ocupar el lugar de la verdad, 3 de la misma manera en que un niño que arroja un palo al mar no puede cambiar el ir y venir de las olas, evitar que el sol caliente las aguas o impedir que el plateado reflejo de luna brille sobre ellas por la noche. 4 Así es como daremos comienzo a cada período de práctica de este repaso, preparando nuestras mentes para
que comprendan las lecciones que nos corresponde leer y vean el significado que tienen para nosotros.
5. Comienza cada día dedicando cierto tiempo a preparar tu mente para que aprenda lo que cada idea que repasas ese día puede ofrecerte en términos de paz y libertad. 2 Abre tu mente, y despejándola de todo pensamiento engañoso, deja que sólo este pensamiento la ocupe completamente y elimine los demás: 3 Mi mente alberga sólo lo que pienso con Dios.
4 Cinco minutos que le dediques a este pensamiento serán suficientes para encauzar el día según las pautas que
Dios ha fijado y para poner Su Mente a cargo de todos los pensamientos que has de recibir ese día.
6. Éstos no procederán únicamente de ti, pues los compartirás con Él. 2 Y así, cada uno de ellos te traerá mensajes de Su Amor, devolviéndole a Él mensajes del tuyo. 3 De esta forma es como estarás en comunión con el Señor del Universo, tal como Él Mismo lo ha dispuesto. 4 Y así como Su Propia Compleción se une a Él, del mismo modo Él se unirá a ti que te completas al unirte a Él y al Él unirse a ti.
7. Después de haberte preparado, lee simplemente cada una las dos ideas que se han asignado para el repaso de ese día. 2 Luego cierra los ojos y repítelas lentamente para tus adentros. 3 Ahora no hay prisa, pues estás utilizando el tiempo para el propósito que se le dio. 4 Deja que cada palabra refulja con el significado que Dios le ha dado, tal como se te ha dado a ti por medio de Su Voz. 5 Deja que cada idea que repases ese día te conceda el regalo que Él ha depositado en ella para que lo recibas de parte de Él. 6 Y en nuestra práctica no utilizaremos otro formato que éste:
8. Cada vez que el reloj marque la hora, trae a la mente el pensamiento con el que comenzó el día y pasa un momento de recogimiento con él. 2 Luego repite las dos ideas correspondientes a ese día sin ninguna sensación de premura, con tiempo suficiente para que puedas ver los regalos que contienen para ti, y deja que se reciban allí donde se dispuso que se recibieran.
9. No añadiremos pensamientos adicionales, sino que dejaremos que estos mensajes sean lo que son. 2 No necesitamos más que esto para que se nos dé felicidad y descanso, una eterna quietud, perfecta certeza y todo lo que nuestro Padre dispone que recibamos como nuestra herencia de parte de Él. 3 Y concluiremos cada día de práctica a lo largo de este repaso tal como lo comenzamos, repitiendo en primer lugar el pensamiento que hizo de ese día una ocasión especial de bendición y felicidad para nosotros, y que, mediante nuestra fe, substituyó en el mundo la obscuridad por la luz, los pesares por el gozo, el sufrimiento por la paz y el pecado por la santidad. 10. Dios te da las gracias a ti que practicas de esta manera el cumplimiento de Su Palabra. 2 Y cuando expongas tu mente de nuevo a las ideas del día antes de irte a dormir, Su gratitud te envolverá en la paz en la que Él dispone que estés para siempre y que ahora estás aprendiendo a reivindicar como tu herencia.
Esta lección cierra el bloque de perdón profundo. El Curso te dice que ningún ajuste del mundo cura el sufrimiento humano; solo la salvación, entendida como cambio de percepción, lo hace. La práctica pide cinco minutos cada hora si es posible, y una repetición constante durante el día. En mi enseñanza he visto que esta idea rescata a los estudiantes de perseguir soluciones externas para dolores internos. Hoy no busques la solución en las circunstancias. Búscala en la mente, con el Espíritu Santo. Ahí es donde el Curso apunta, siempre.
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Lección 141:
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 141 (Fundación para la Paz Interior):
Mi mente alberga sólo lo que pienso con Dios.
(121) El perdón es la llave de la felicidad. (122) El perdón me ofrece todo lo que deseo.
Empieza hoy el repaso cuatro con la idea marco: mi mente alberga sólo lo que pienso con Dios. Las ideas del día son las lecciones 121 y 122, el perdón como llave de la felicidad y como oferta total. El Curso te pide dedicar media hora por la mañana y por la noche a este repaso, más recordatorios cada hora. La idea marco es un ancla poderosa. En mi propia práctica la uso cuando aparece un pensamiento perturbador. Devuelve el reinado de la mente al Espíritu Santo con suavidad. Repite y deja que las ideas del día trabajen.
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Lección 142:
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 142 (Fundación para la Paz Interior):
Mi mente alberga sólo lo que pienso con Dios.
(123) Gracias, Padre, por los dones que me has concedido. (124) Que no me olvide de que soy uno con Dios.
Segundo día del repaso. La idea marco sigue siendo mi mente alberga sólo lo que pienso con Dios. Las ideas de hoy son las lecciones 123 y 124, gratitud por los dones y recuerdo de que soy uno con Dios. El Curso te pide dedicar la mañana y la noche a este repaso, con recordatorios frecuentes. En mi enseñanza he notado que combinar gratitud y unidad en el mismo día es especialmente potente. Cuando agradezco desde el reconocimiento de ser uno con Dios, la gratitud deja de ser cortesía y se vuelve verdad viva.
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Lección 143:
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 143 (Fundación para la Paz Interior):
Mi mente alberga sólo lo que pienso con Dios.
(125) En la quietud recibo hoy la Palabra de Dios. (126) Todo lo que doy es a mí mismo a quien se lo doy.
Tercer día. La idea marco te acompaña: mi mente alberga sólo lo que pienso con Dios. Las ideas de hoy son las lecciones 125 y 126, la quietud como recepción y el dar como recibir. El Curso te pide dos periodos largos y muchas repeticiones breves. Yo he visto que la combinación de estas dos ideas transforma el silencio en una acción de amor. Quietud no es pasividad. Es el espacio en el que se recibe, y lo recibido se da. Practica hoy la escucha, y desde esa escucha ofrece paz a quien pase por la mente.
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Lección 144:
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 144 (Fundación para la Paz Interior):
Mi mente alberga sólo lo que pienso con Dios.
(127) No hay otro amor que el de Dios. (128) El mundo que veo no me ofrece nada que yo desee.
Cuarto día del repaso. Mi mente alberga sólo lo que pienso con Dios. Las ideas de hoy son las lecciones 127 y 128, no hay otro amor que el de Dios y el mundo que veo no me ofrece nada que yo desee. El Curso te pide que las trates como dos caras de una misma verdad: el amor real está en Dios, no en el mundo. Practícalas a la hora en punto y a la media hora. En mi propia experiencia estas dos ideas juntas alivian el peso de esperar del mundo lo que solo Dios da.
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Lección 145:
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 145 (Fundación para la Paz Interior):
Mi mente alberga sólo lo que pienso con Dios.
(129) Más allá de este mundo hay un mundo que deseo. (130) Es imposible ver dos mundos.
Quinto día. Sigue el ancla: mi mente alberga sólo lo que pienso con Dios. Las ideas de hoy son las lecciones 129 y 130, hay un mundo más allá que deseo y es imposible ver dos mundos. Practícalas hoy con la conciencia de que la elección se hace en cada momento. El Curso te pide dos periodos largos por la mañana y por la noche. En mi propia práctica he visto que estos días de repaso son cuando la mente comienza a soltar el mundo del ego sin darse cuenta. No lo fuerces. Solo repítelas.
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Lección 146:
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 146 (Fundación para la Paz Interior):
Mi mente alberga sólo lo que pienso con Dios.
(131) Nadie que realmente se proponga alcanzar la verdad puede fracasar. (132) Libero al mundo de todo lo que alguna vez pensé que era.
Sexto día del repaso. Mi mente alberga sólo lo que pienso con Dios. Las ideas de hoy son las lecciones 131 y 132, quien busca la verdad no fracasa y libero al mundo de lo que pensé que era. Practícalas a la hora en punto y a la media hora. En mi enseñanza he visto que estas dos ideas juntas producen una gran soltura. Dejar la definición del mundo, con la confianza de que la verdad ya viene, disuelve tensiones que llevabas años cargando. Hoy no defiendas ninguna definición. Repite y suelta con calma.
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Lección 147:
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 147 (Fundación para la Paz Interior):
Mi mente alberga sólo lo que pienso con Dios.
(133) No le daré ningún valor a lo que no lo tiene. (134) Quiero percibir el perdón tal como es.
Séptimo día. Mi mente alberga sólo lo que pienso con Dios. Las ideas de hoy son las lecciones 133 y 134, no le daré valor a lo que no lo tiene y quiero percibir el perdón tal como es. Practícalas hoy con dos periodos largos y muchas repeticiones breves. Yo he notado que estas dos ideas empiezan a limpiar el criterio con el que decides qué merece tu tiempo. Cuando el perdón entra como valor real, muchas cosas que perseguías se caen solas. Deja que hoy caigan. No las retengas por hábito.
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Lección 148:
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 148 (Fundación para la Paz Interior):
Mi mente alberga sólo lo que pienso con Dios.
(135) Si me defiendo he sido atacado. (136) La enfermedad es una defensa contra la verdad.
Octavo día del repaso. Mi mente alberga sólo lo que pienso con Dios. Las ideas de hoy son las lecciones 135 y 136, si me defiendo he sido atacado y la enfermedad es una defensa contra la verdad. El Curso te pide que las tomes juntas con calma, porque son ideas fuertes. En mi propia práctica noto que el día que dejo la defensa mental, el cuerpo suele responder aflojando. No lo tomes como fórmula automática. Tómalo como observación. Hoy practica sin defenderte y sin analizar por qué. Solo suelta y respira.
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Lección 149:
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 149 (Fundación para la Paz Interior):
Mi mente alberga sólo lo que pienso con Dios.
(137) Cuando me curo no soy el único que se cura. (138) El Cielo es la alternativa por la que me tengo que decidir.
Noveno día. Mi mente alberga sólo lo que pienso con Dios. Las ideas de hoy son las lecciones 137 y 138, cuando me curo no soy el único que se cura y el Cielo es la alternativa por la que me tengo que decidir. El Curso te pide que las repitas a la hora en punto y a la media hora. Yo he visto que decidir por el Cielo, aun en decisiones triviales del día, es lo que va acumulando el cambio. No esperes una gran decisión. Elige el Cielo en la próxima pequeña situación cotidiana.
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Lección 150:
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 150 (Fundación para la Paz Interior):
Mi mente alberga sólo lo que pienso con Dios.
(139) Aceptaré la Expiación para mí mismo. (140) La salvación es lo único que cura.
Décimo y último día del repaso. Mi mente alberga sólo lo que pienso con Dios. Las ideas de hoy son las lecciones 139 y 140, aceptaré la Expiación para mí mismo y la salvación es lo único que cura. Con esta pareja se cierra el repaso cuatro. El Curso te pide dos periodos extensos por la mañana y por la noche, y una idea a la hora en punto y a la media hora. En mi propia práctica los cierres de repaso son fértiles. La mente asienta lo aprendido sin ruido. Hoy solo repite, respira y descansa.
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Lección 151: Todas las cosas son ecos de la Voz que habla por Dios.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 151 (Fundación para la Paz Interior):
1. Nadie puede juzgar basándose en pruebas parciales. 2 Eso no es juzgar. 3 Es sólo una opinión basada en la ignorancia y en la duda. 4 Su aparente certeza no es más que una capa con la que pretende ocultar la incertidumbre. 5 Necesita una defensa irracional porque es irracional. 6 Y la defensa parece ser sólida, convincente y estar libre de toda duda, debido a la incertidumbre subyacente.
2. No pareces dudar del mundo que ves. 2 No cuestionas realmente lo que te muestran los ojos del cuerpo. 3 Tampoco te preguntas por qué te lo crees, a pesar de que hace mucho tiempo que te diste cuenta de que los
sentidos engañan. 4 El que creas lo que lo que los ojos te muestran hasta el último detalle es todavía más extraño si te detienes a pensar con cuánta frecuencia su testimonio ha sido erróneo. 5 ¿Por qué confías en ellos tan ciegamente? 6 ¿No será acaso por la duda subyacente que quieres ocultar con un alarde de certeza?
3. ¿Cómo ibas a poder juzgar? 2 Tus juicios se basan en el testimonio que te ofrecen los sentidos. 3 No obstante, jamás hubo testimonio más falso que ése. 4 Mas ¿de qué otra manera podrías juzgar al mundo que ves? 5 Tienes una fe ciega en lo que tus ojos y tus oídos te reportan. 6 Crees que lo que tus dedos tocan es real y que contiene la verdad. 7 Esto es lo que entiendes y lo que consideras más real que el testimonio que da la eterna Voz que habla por Dios Mismo.
4. ¿A eso es a lo que llamas juzgar? 2 Se te ha exhortado en muchas ocasiones a que te abstengas de juzgar, mas no porque se te quiera negar ese derecho, 3 sino porque realmente no puedes juzgar. 4 Lo único que puedes hacer es creer en los juicios del ego, los cuales son todos falsos. 5 Él guía tus sentidos celosamente para probar cuán débil eres, cuán indefenso y temeroso, cuán aprehensivo del justo castigo, cuán ennegrecido por el pecado y cuán miserable por razón de tu culpabilidad.
5. El ego te dice que esa cosa de la que te habla y que defendería a toda costa, es lo que tú eres. 2 Y tú te lo crees sin ninguna sombra de duda. 3 Mas debajo de todo ello yace oculta la duda de que él mismo no cree en lo que con tanta convicción te presenta como la realidad. 4 Es únicamente a sí mismo a quien condena. 5 Es en sí mismo donde ve culpabilidad. 6 Es su propia desesperación la que ve en ti.
6. No prestes oídos a su voz. 2 Los testigos que te envía para probar que su maldad es la tuya y que hablan con certeza de lo que no saben, son falsos. 3 Confías ciegamente en ellos porque no quieres compartir las dudas que su amo y señor no puede eliminar por completo. 4 Crees que dudar de sus vasallos es dudar de ti mismo.
7. Sin embargo, tienes que aprender a dudar de que las pruebas que te presentan puedan despejar el camino que te lleva a reconocerte a ti mismo y dejar que sólo la Voz que habla por Dios sea el único juez de lo que es digno que tú creas. 2 Él no te dirá que debes juzgar a tu hermano basándote en lo que tus ojos ven en él ni en lo que su boca le dice a tus oídos o en lo que el tacto de tus dedos te informa acerca de él. 3 Él ignora todos esos inútiles testigos, que no hacen sino dar falso testimonio del Hijo de Dios. 4 Sólo reconoce lo que Dios ama, y en la santa luz de lo que Él ve todos los sueños del ego con respecto a lo que tú eres se desvanecen ante el esplendor que contempla.
8. Deja que Él sea el Juez de lo que eres, pues en Su certeza la duda no tiene cabida, ya que descansa en una Certeza tan grande que ante Su faz dudar no tiene sentido. 2 Cristo no puede dudar de Sí Mismo. 3 La Voz que habla por Dios tan sólo puede honrarle y deleitarse en Su perfecta y eterna impecabilidad. 4 Aquel a quien Él ha juzgado no puede sino reírse de la culpa, al no estar ahora dispuesto a seguir jugando con los juguetes del pecado, ni a hacerle caso a los testigos del cuerpo al encontrarse extático ante la santa faz de Cristo.
9. Así es como Él te juzga. 2 Acepta Su palabra con respecto a lo que eres, pues Él da testimonio de la belleza de tu creación y de la Mente Cuyo Pensamiento creó tu realidad. 3 ¿Qué importancia puede tener el cuerpo para Aquel que conoce la Gloria del Padre y la del Hijo? 4 ¿Podría acaso oír los susurros del ego? 5 ¿Qué podría convencerle de que tus pecados son reales? 6 Deja asimismo que sea el Juez de todo lo que parece acontecerte en este mundo. 7 Sus lecciones te permitirán cerrar la brecha entre las ilusiones y la verdad. 10. Él eliminará todo vestigio de fe que hayas depositado en el dolor, los desastres, el sufrimiento y la pérdida. 2 Te dará la visión que puede ver más allá de estas sombrías apariencias y contemplar la dulce faz de Cristo en
todas ellas. 3 Ya no volverás a dudar de que lo único que te puede acontecer a ti a quien Dios ama, son cosas buenas, pues Él juzgará todos los acontecimientos y te enseñará la única lección que todos ellos encierran. 11. Seleccionará los elementos en ellos que representan la verdad e ignorará aquellos aspectos que sólo reflejan sueños fútiles. 2 Y desde el único marco de referencia que tiene, el cual es absolutamente íntegro e infalible, reinterpretará todo lo que veas, todos los acontecimientos, circunstancias y sucesos que de una manera u otra parezcan afectarte. 3 Y verás el amor más allá del odio, la inmutabilidad en medio del cambio, lo puro en el pecado y sólo la bendición del Cielo sobre el mundo. 12. Tal es tu resurrección, pues tu vida no forma parte de nada de lo que ves. 2 Tu vida tiene lugar más allá del cuerpo y del mundo, más allá de todos los testigos de lo profano, dentro de lo Santo, y es tan santa como Ello Mismo. 3 En todo el mundo y en todas las cosas Su Voz no te hablará más que de tu Creador y de tu Ser, el Cual es uno con Él. 4 Así es como verás la santa faz de Cristo en todo y como oirás en ello el eco de la Voz de Dios. 13. Hoy practicaremos sin palabras, excepto al principio del período que pasamos con Dios. 2 Introduciremos estos momentos con una sola y lenta repetición del pensamiento con el que comienza el día. 3 Después observaremos nuestros pensamientos, apelando silenciosamente a Aquel que ve los elementos que son verdad en ellos. 4 Deja que evalúe todos los pensamientos que te vengan a la mente, que elimine de ellos los elementos de sueño y que te los devuelva en forma de ideas puras que no contradicen la Voluntad de Dios. 14. Entrégale tus pensamientos y Él te los devolverá en forma de milagros que proclaman jubilosamente la plenitud y la felicidad que Dios quiere para Su Hijo como prueba de Su Amor eterno. 2 Y a medida que cada pensamiento sea así transformado, asumirá el poder curativo de la Mente que vio la verdad en él y no se dejó engañar por lo que había sido añadido falsamente. 3 Todo vestigio de fantasía ha desaparecido. 4 Y lo que queda se unifica en un Pensamiento perfecto que ofrece su perfección por doquier. 15. Al despertar, pasa así quince minutos y antes de irte a dormir dedica gustosamente quince más. 2 Tu ministerio comienza a medida que todos tus pensamientos se van purificando. 3 Así es como se te enseña a enseñarle al Hijo de Dios la santa lección de su santidad. 4 Nadie puede dejar de escuchar cuando tú oyes la Voz que habla por Dios rendirle honor al Hijo de Dios. 5 Y todos compartirán contigo los pensamientos que Él ha reinterpretado en tu mente. 16. Tal es tu Pascua. 2 Y de esa manera depositas sobre el mundo la ofrenda de azucenas blancas como la nieve que reemplaza a los testigos del pecado y de la muerte. 3 Mediante tu transfiguración el mundo es redimido y liberado jubilosamente de la culpabilidad. 4 Ahora elevamos nuestras mentes resurrectas contentos y llenos de agradecimiento hacia Aquel que nos restituyó la cordura. 17. Y cada hora recordaremos a Aquel que es la salvación y liberación. 2 Y según damos las gracias, el mundo se une a nosotros y acepta felizmente nuestros santos pensamientos, que el Cielo ha corregido y purificado. 3 Ahora por fin ha comenzado nuestro ministerio, para llevar alrededor del mundo las buenas nuevas de que en
la verdad no hay ilusiones y de que, por mediación nuestra, la Paz de Dios les pertenece a todos.
El Curso te pide hoy quince minutos por la mañana y por la noche. Es una lección larga y bella. Enseña que la mente percibe a través de un filtro y que solo el Espíritu Santo puede reinterpretar lo que ves. La palabra ecos es importante. No dice que las cosas sean directamente la Voz. Dice que llevan Su eco cuando las escuchas con Él. En mi propia experiencia esta lección se aterriza cuando dejo de juzgar apariencias. Todo lo que ocurre puede reinterpretarse desde el Espíritu Santo. Practícalo hoy con paciencia y sin apuro.
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Lección 152: Tengo el poder de decidir.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 152 (Fundación para la Paz Interior):
1. Nadie puede sufrir pérdida alguna a menos que ésa haya sido su decisión. 2 Nadie sufre dolor salvo cuando él mismo así lo decide. 3 Nadie puede estar afligido, sentir temor o creer que está enfermo a menos que eso sea lo que desee. 4 Y nadie muere sin su propio consentimiento. 5 Jamás ocurre nada que no sea una representación de tus deseos ni se te niega nada de lo que eliges. 6 He aquí tu mundo, completo hasta el más ínfimo detalle. 7 He aquí toda la realidad que tiene para ti. 8 Mas es sólo ahí donde se encuentra la salvación.
2. Tal vez creas que ésta es una postura extrema o demasiado abarcadora para poder ser verdad. 2 Mas ¿podría la verdad hacer excepciones? 3 Si se te ha dado todo, ¿cómo podría la pérdida ser real? 4 ¿Puede acaso el dolor ser parte de la paz o el pesar de la dicha? 5 ¿Cómo podrían adentrarse el miedo y la enfermedad en una mente en la que moran el amor y la santidad perfecta? 6 La verdad tiene que abarcarlo todo, si es que es la verdad. 7 No aceptes opuestos ni excepciones, pues hacerlo es contradecir la verdad enteramente.
3. La salvación es el reconocimiento de que la verdad es verdad y de que nada más lo es. 2 Ya has oído esto, pero puede que todavía no hayas aceptado ambas partes de la aseveración. 3 Sin la primera, la segunda no tiene sentido. 4 Pero sin la segunda, la primera deja de ser verdad. 5 La verdad no puede tener un opuesto. 6 No se puede hacer suficiente hincapié en esto o pensar en ello con demasiada frecuencia. 7 Pues si lo que no es verdad fuese tan cierto como lo que es verdad, entonces parte de la verdad sería falsa 8 y la verdad dejaría de tener significado. 9 Sólo la verdad es verdad, y lo que es falso, falso es.
4. Ésta es la más sencilla de las distinciones, si bien, la más ambigua. 2 Mas no porque la distinción sea difícil de percibirse, 3 sino porque se halla oculta tras una amplia gama de opciones que no parecen proceder enteramente de ti. 4 Y así, la verdad parece tener algunos aspectos que ponen en entredicho su consistencia, si bien no parecen ser contradicciones que tú mismo hayas introducido.
5. Tal como Dios te creó, no puedes sino seguir siendo inmutable; y los estados transitorios son, por definición, falsos. 2 Eso incluye cualquier cambio en tus sentimientos, cualquier alteración en las condiciones de tu cuerpo o de tu mente; así como cualquier cambio de conciencia o en tus reacciones. 3 Ésta es la condición todo- abarcadora que distingue a la verdad de la mentira y que mantiene a lo falso separado de la verdad y como lo que es.
6. ¿No es acaso extraño que consideres arrogante pensar que fuiste tú quien fabricó el mundo que ves? 2 Dios no lo creó. 3 De eso puedes estar seguro. 4 ¿Qué puede saber Él de lo efímero, del pecado y la culpabilidad? a ¿Qué puede saber de los temerosos, de los que sufren y de los solitarios, o de la mente que vive dentro de un cuerpo condenado a morir? 5 Pensar que Él ha creado un mundo en el que tales cosas parecen ser reales es acusarlo de demente. 6 Él no está loco. 7 Sin embargo, sólo la locura da lugar a semejante mundo.
7. Pensar que Dios creó el caos, que contradice Su Propia Voluntad, que inventó opuestos a la verdad y que le permite a la muerte triunfar sobre la vida es arrogancia. 2 La humildad se daría cuenta de inmediato de que estas cosas no proceden de Él. 3 ¿Y sería acaso posible ver lo que Dios no creó? 4 Pensar que puedes, es creer que puedes percibir lo que la Voluntad de Dios no dispuso que existiera. 5 ¿Y qué podría ser más arrogante que eso?
8. Seamos hoy verdaderamente humildes y aceptemos lo que hemos hecho como lo que es. 2 Tenemos el poder de decidir. 3 Decide únicamente aceptar el puesto que te corresponde como co-creador del universo, y todo eso que crees haber fabricado desaparecerá. 4 Lo que entonces emergerá en tu conciencia será todo lo que siempre ha estado ahí, lo cual ha sido eternamente como es ahora. 5 Y entonces pasará a ocupar el lugar de los autoengaños que inventaste a fin de usurpar el altar del Padre y del Hijo.
9. Hoy vamos a practicar la verdadera humildad, abandonando la falsa pretensión con la que el ego intenta probar que la humildad es arrogancia. 2 Sólo el ego puede ser arrogante. 3 Pero la verdad es humilde cuando reconoce su poder, su inmutabilidad y su eterna plenitud: el regalo todo abarcador y perfecto que Dios le hace a Su Hijo amado. 4 Dejamos a un lado la arrogancia que afirma que somos pecadores, culpables, temerosos, y que estamos avergonzados de lo que somos; y en lugar de ello, elevaremos nuestros corazones con verdadera humildad hasta Aquel que nos creó inmaculados y semejantes a Él en poder y en amor. 10. Tenemos el poder de decidir. 2 Y aceptamos de Él aquello que somos y humildemente reconocemos al Hijo de Dios. 3 Reconocer al Hijo de Dios implica asimismo que hemos dejado a un lado todos los conceptos acerca de nosotros mismos y reconocido su falsedad. 4 También hemos percibido su arrogancia. 5 Y con humildad aceptamos jubilosamente como nuestros el esplendor del Hijo de Dios, su mansedumbre, su perfecta impecabilidad, el Amor de su Padre, así como su derecho al Cielo y a Cielo y a liberarse del infierno. 11. Ahora nos unimos en gozoso reconocimiento de que las mentiras son falsas y de que sólo la verdad es verdad. 2 Al levantarnos pensaremos únicamente en la verdad y pasaremos cinco minutos practicando sus caminos,
alentando a nuestras temerosas mentes con lo siguiente: 3 Tengo el poder de decidir 4 Hoy me aceptaré a mí mismo tal como la Voluntad de mi Padre
dispuso que yo fuese cuando me creó. 5 Luego aguardaremos en silencio, abandonando todo autoengaño, según le pedimos humildemente a nuestro
Ser que se revele ante nosotros. 6 Y Aquel que nunca se fue regresará a nuestra conciencia, agradecido de poder devolverle Su morada a Dios, tal como siempre debió ser. 12. Espéralo pacientemente hoy, e invítalo cada hora con las palabras con las que diste comienzo al día, el cual se debe concluir con esa misma invitación a tu Ser. 2 La Voz de Dios te contestará, pues habla por ti y por tu Padre. 3 Substituirá todos tus frenéticos pensamientos por la Paz de Dios, los autoengaños por la verdad de Dios y tus ilusiones acerca de ti mismo por el Hijo de Dios.
Esta lección es central. El Curso te devuelve el poder que el ego intenta ocultar: tú decides qué percibes. La práctica pide cinco minutos por la mañana y por la noche, con una repetición constante durante el día. En mi enseñanza esta idea suele producir un doble efecto. Primero libera, porque te reconoces con poder. Después responsabiliza, porque ya no puedes echarle la culpa al mundo. Recibe ambos efectos con calma. Ese doble movimiento es el que hace que la lección madure. Elige hoy con consciencia, aunque sea una sola vez.
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Lección 153: En mi indefensión radica mi seguridad.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 153 (Fundación para la Paz Interior):
1. Tú que te sientes amenazado por este mundo cambiante, por sus cambios de fortuna y amargas ironías, por sus fugaces relaciones y por todos los “regalos” que te presta únicamente para más tarde quitártelos, pon mucha atención a lo que aquí decimos. 2 El mundo no ofrece ninguna seguridad. 3 Está arraigado en el ataque, y todos los “regalos” que aparentemente te ofrecen seguridad no son más que engaños. 4 El mundo no hace sino atacar una y otra vez. 5 Es imposible gozar de paz mental allí donde el peligro acecha de ese modo.
2. El mundo no puede sino ponerte a la defensiva, 2 pues la amenaza produce ira, y la ira hace que el ataque parezca razonable, que ha sido realmente provocado y que está justificado por haber sido en defensa propia. 3 Una actitud defensiva, no obstante, supone una doble amenaza, 4 puesto que da testimonio de la debilidad y
establece un sistema de defensas que no puede funcionar. 5 Ahora los débiles se debilitan aún más, pues hay traición afuera y una traición todavía mayor dentro. 6 La mente se halla ahora confusa y no sabe adónde dirigirse para escapar de sus propias imaginaciones.
3. Es como si un anillo la estuviera sujetando firmemente, dentro del cual otro anillo la atenaza y dentro de ése otro más, hasta que finalmente pierde toda esperanza de poder escapar o de obtener su liberación. 2 Los ciclos de ataque y defensa, y de defensa y ataque, se convierten en los círculos que forman las horas y los días, los cuales atan a la mente con gruesos anillos de acero reforzado, que se aflojan por un momento, mas sólo para iniciar todo el proceso de nuevo. 3 No parece haber respiro ni final para este aprisionamiento que atenaza a la mente cada vez más.
4. El precio de las defensas es el más alto de los que exige el ego. 2 La locura que reina en ellas es tan nefasta que la esperanza de recobrar la cordura parece ser sólo un sueño vano, más allá de lo que es posible. 3 La sensación de amenaza que el mundo fomenta es mucho más profunda y sobrepasa en tal medida cualquier intensidad o frenesí que puedas concebir, que no tienes idea de toda la devastación que ello te ha ocasionado.
5. Eres su esclavo. 2 No sabes lo que haces del miedo que le tienes. 3 Tú que sientes su mano de hierro comprimiéndote el corazón, no entiendes lo mucho que has tenido que sacrificar. 4 No te das cuenta de cómo has saboteado la santa Paz de Dios con tu actitud defensiva. 5 Pues ves al Hijo de Dios como víctima del ataque de las fantasías y de los sueños e ilusiones que él mismo forjó, indefenso ante su presencia y necesitado de defensas en forma de más fantasías y de sueños en los que las ilusiones de que está a salvo lo consuelen.
6. La indefensión es fortaleza. 2 Da testimonio de que has reconocido al Cristo en ti. 3 Tal vez recuerdes que el texto afirma que siempre eliges entre la fortaleza de Cristo y tu debilidad, que ves como algo aparte de Él. 4 La indefensión no puede ser atacada porque reconoce una fuerza tan inmensa, que ante ella el ataque es absurdo o un juego tonto que un niño cansado jugaría cuando tiene tanto sueño que ya ni se acuerda de lo que quiere.
7. Estar a la defensiva implica debilidad. 2 Proclama que has negado al Cristo y que ahora temes la ira de Su Padre. 3 ¿Qué puede salvarte ahora de tus alucinaciones de un dios iracundo, cuya aterradora imagen crees ver tras
todos los males del mundo? 4 ¿Qué otra cosa sino ilusiones podrían defenderte ahora, cuando no son sino ilusiones lo que combates?
8. Hoy no vamos a jugar tales juegos infantiles. 2 Pues nuestro verdadero propósito es salvar al mundo, y no estamos dispuestos a intercambiar el gozo infinito que nos brinda llevar a cabo nuestra función por insensateces. 3 No vamos a dejar que la felicidad se nos escape debido a que un fragmento de un sueño absurdo haya cruzado nuestras mentes y hayamos confundido las figuras que en él aparecen con el Hijo de Dios y, al fugaz instante que dicho sueño duró, con la eternidad.
9. Hoy miraremos más allá de los sueños, reconociendo que no necesitamos defensas porque fuimos creados inexpugnables, sin ningún pensamiento, deseo o sueño en el que el ataque pudiera tener sentido alguno. 2 Ahora nos es imposible temer, pues hemos dejado atrás todo pensamiento temeroso. 3 Y en la indefensión nos
erguimos protegidos, con la tranquila certeza de que ahora estamos a salvo, seguros de la salvación; seguros de que llevaremos a cabo el propósito que hemos elegido, a medida que nuestro ministerio extiende su santa bendición por todo el mundo. 10. Permanece muy quedo por un instante y piensa en silencio cuán santo es tu propósito, cuán seguro descansas y cuán invulnerable eres en su luz. 2 Los ministros de Dios han elegido dejar que la verdad more con ellos. 3 ¿Quién es más santo que ellos? 4 ¿Quién podría estar más seguro de que su felicidad está plenamente
garantizada? 5 ¿Y quién podría estar más fuertemente protegido? 6 ¿Qué defensa podrían necesitar los que se cuentan entre los elegidos de Dios, al ser ésa Su elección así como la de ellos? 11. La función de los ministros de Dios es ayudar a sus hermanos a tomar la misma decisión que ellos tomaron. 2 Dios los eligió a todos, pero muy pocos se han dado cuenta de que Su Voluntad es también la suya. 3 Y
mientras no enseñes lo que has aprendido, la salvación seguirá esperando y las tinieblas mantendrán al mundo en un sombrío aprisionamiento. 4 Tampoco reconocerás que la luz ha venido a ti y que ya te has escapado. 5 Pues no verás la luz hasta que se la ofrezcas a todos tus hermanos. 6 Y al ellos tomarla de tus manos,
reconocerás que es tu propia luz. 12. Podría decirse que la salvación es como un juego que juegan niños felices. 2 Fue diseñada por Uno que ama a Sus Hijos y que desea substituir sus temibles juguetes por juegos felices que les enseñen que el juego del miedo ya se acabó. 3 Su juego enseña lo que es la felicidad porque es un juego en el que nadie pierde. 4 Todo aquel que participa no puede sino ganar, y con su victoria queda asegurada la victoria de todos los demás. 5 Los niños abandonan gustosamente el juego del miedo cuando reconocen los beneficios que brinda la salvación. 13. Tú que has jugado a haber perdido toda esperanza, a haber sido abandonado por tu Padre y a haberte quedado solo y aterrorizado en un mundo temible, enloquecido por el pecado y la culpa, sé feliz ahora. 2 Ese juego terminó. 3 Ahora ha llegado un período de tranquilidad en el que guardamos los juegos de la culpa y ponemos bajo llave nuestros extraños e infantiles pensamientos de pecado para siempre, apartándolos así de las puras y santas mentes de las criaturas del Cielo y del Hijo de Dios. 14. Nos detenemos sólo por un instante más para jugar nuestro último juego feliz sobre esta tierra. 2 Y luego pasamos a ocupar el lugar que nos corresponde allí donde mora la verdad y donde los juegos no tienen sentido. 3 Y así termina la historia. 4 Deja que este día acerque más el último capítulo al mundo para que todos
comprendan que el cuento que leen de un destino aterrador, de esperanzas truncadas y de irrisorias defensas contra una venganza de la que no hay escapatoria, no es sino su propia fantasía delirante. 5 Los ministros de Dios han venido a despertarlos de los sueños tenebrosos que esa historia ha evocado en la confusa y desconcertada memoria que ellos tienen de ese cuento distorsionado. 6 El Hijo de Dios puede por fin sonreír al darse cuenta de que no es verdad. 15. Hoy practicamos siguiendo un formato que vamos a utilizar por algún tiempo. 2 Comenzaremos cada día concentrando nuestra atención en el pensamiento diario el mayor tiempo posible. 3 Cinco minutos es lo mínimo que dedicaremos a prepararnos para un día en el que la salvación es nuestro único objetivo. 4 Diez sería mejor; quince, todavía mejor. 5 Y a medida que las distracciones que nos desvían de nuestro propósito vayan disminuyendo, nos daremos cuenta de que incluso media hora es muy poco tiempo para pasar con Dios. 6 Y por la noche, llenos de gratitud y alegría, no estaremos dispuestos a concederle menos que eso. 16. A medida que recordemos ser fieles a la Voluntad que compartimos con Dios, nuestra creciente paz aumentará con el transcurrir de cada hora. 2 Habrá ocasiones en las que tal vez un minuto o incluso menos será lo máximo que podamos dedicarle cuando el reloj marque las horas. 3 A veces se nos olvidará por completo. 4 Y en otras ocasiones asuntos mundanos acapararán nuestra atención y nos resultará imposible distanciarnos de ellos por un momento para centrar nuestros pensamientos en Dios. 17. Sin embargo, en cuanto podamos, seremos fieles a nuestro cometido como ministros de Dios, recordando cada hora nuestra misión y Su Amor. 2 Y nos sentaremos en silencio a esperarlo y a escuchar Su Voz que nos dirá lo que Él desea que hagamos durante la hora siguiente, mientras le damos gracias por todos los regalos que nos dio en la que acaba de transcurrir. 18. Con el tiempo y la práctica, nunca más dejarás de pensar en Él o de oír Su amorosa Voz guiando tus pasos por serenos rumbos por los que caminarás en un estado de absoluta indefensión, 2 pues sabrás que el Cielo va contigo. 3 No dejarás que tu mente se aparte de Él un solo instante, aun cuando tu tiempo transcurra ofreciéndole la salvación al mundo. 4 ¿Dudas acaso de que Él no vaya a hacer que esto sea posible para ti que has decidido ejecutar Su plan tanto para la salvación del mundo como para la tuya? 19. Nuestro tema de hoy es nuestra indefensión. 2 Nos revestimos de ella mientras nos preparamos para acometer el día. 3 Nos alzamos fuertes en Cristo, y dejamos que nuestra debilidad desaparezca al acordarnos de que Su fortaleza mora en nosotros. 4 A lo largo del día nos recordaremos a nosotros mismos que Él permanece a nuestro lado y que nuestra debilidad nunca carece del apoyo de Su fortaleza. 5 Y la invocaremos cada vez que sintamos que la amenaza de nuestras defensas socava nuestra certeza de propósito. 6 Nos detendremos por un momento al oírle decir: “Aquí estoy”. 20. Tu práctica empezará a adquirir ahora el fervor del amor para ayudarte a evitar que tu mente se desvíe de su propósito. 2 No tengas miedo ni timidez. 3 No hay duda de que alcanzarás tu objetivo final. 4 Los ministros de Dios jamás pueden fracasar, pues el amor, la fortaleza y la paz que irradia desde ellos a todos sus hermanos proceden de Él. 5 Ésos son los dones que Él te ha dado. 6 Estar libre de todo deseo de defenderte es todo lo que necesitas darle a cambio. 7 Dejas a un lado únicamente lo que nunca fue real a fin de contemplar a Cristo y ver Su impecabilidad.
El Curso te enseña hoy que las defensas no protegen; construyen la amenaza que temen. La práctica pide cinco minutos cada hora, si es posible, y una repetición constante. En mi propia experiencia esta lección se aterriza cuando pruebo dejar la defensa por un día entero y observo qué pasa. No suele pasar lo que el ego amenazaba. Suele bajar el ruido interno. La seguridad real que el Curso enseña no depende del control. Depende de la entrega. Hoy suelta una defensa concreta y observa qué reemplaza el hueco que deja.
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Lección 154: Me cuento entre los ministros de Dios.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 154 (Fundación para la Paz Interior):
1. No seamos hoy ni arrogantes ni falsamente humildes. 2 Ya hemos superado tales necedades. 3 No podemos juzgarnos a nosotros mismos ni hace falta que lo hagamos. 4 Eso no haría más que aplazar la decisión que tenemos que tomar y demorar nuestro compromiso con nuestra función. 5 No es a nosotros a quien corresponde juzgar nuestra valía, ni tampoco podríamos saber cuál es el mejor papel para nosotros o qué es lo que podemos hacer dentro de un plan más amplio que no podemos captar en su totalidad. 6 Nuestro papel se nos asigna en el Cielo, no en el infierno. 7 Y lo que pensamos que es debilidad puede ser fortaleza, y lo que creemos que es nuestra fortaleza a menudo es arrogancia.
2. Sea cual sea el papel que se te asignó, fue seleccionado por la Voz que habla por Dios, Cuya función es asimismo hablar por ti. 2 Dado que el Espíritu Santo ve tus puntos fuertes exactamente como son y es consciente de dónde se puede hacer el mejor uso de ellos, con qué propósito y a quién pueden ayudar y cuándo, elije y acepta tu papel por ti. 3 No actúa sin tu consentimiento. 4 Pero no se deja engañar con respecto a lo que eres y únicamente escucha Su Voz en ti.
3. Mediante esta capacidad Suya de oír una sola Voz, la Cual es la Suya Propia, es como por fin cobras conciencia de que en ti hay sólo una Voz. 2 Y esa única Voz te asigna tu función, te la comunica y te proporciona las fuerzas necesarias para que puedas comprenderla, llevar a cabo lo que requiere, así como triunfar en todo lo que hagas que esté relacionado con ella. 3 Dios se une a Su Hijo en esto, y Su Hijo se convierte de este modo en el mensajero de la unidad junto con Él.
4. Esta unión de Padre e Hijo, por medio de la Voz que habla por Dios, es lo que hace que la salvación sea algo aparte del mundo. 2 Ésta es la Voz que habla de leyes que el mundo no obedece y la que promete salvarnos de todo pecado y abolir la culpa de la mente que Dios creó libre de pecado. 3 Ahora esta mente vuelve a cobrar conciencia de Aquel que la creó y de su eterna unión consigo misma. 4 Y así, su Ser constituye la única realidad en la que su voluntad y la de Dios están unidas.
5. El mensajero no escribe el mensaje que transmite. 2 Tampoco cuestiona el derecho del que lo escribe ni pregunta por qué razón ha escogido aquellos que han de recibir el mensaje del que él es portador. 3 Basta con que lo acepte, lo lleve a quienes va destinado y cumpla con su cometido de entregarlo. 4 Si trata de determinar cuáles deben ser los mensajes, o cuál es su propósito o adónde se deben llevar, no estará desempeñando debidamente su papel de portador de la Palabra.
6. Hay una diferencia fundamental en el papel que desempeñan los mensajeros del Cielo que los distingue de los mensajeros del mundo. 2 Los mensajes que transmiten van dirigidos en primer lugar a ellos mismos. 3 Y es únicamente en la medida en que los pueden aceptar para sí que se vuelven capaces de llevarlos más lejos y de transmitirlos allí donde se dispuso que fueran recibidos. 4 Al igual que los mensajeros del mundo, ellos no escribieron los mensajes de los que son portadores, pero se convierten, en rigor, en los primeros que los reciben a fin de prepararse para darlos.
7. Un mensajero terrenal cumple su misión transmitiendo todos los mensajes de que es portador. 2 Los mensajeros de Dios desempeñan su papel aceptando Sus mensajes como si fuesen para ellos mismos; y demuestran que han entendido los mensajes cuando se los transmiten a otros. 3 No aceptan ningún papel que no les haya sido asignado por Su autoridad. 4 Y de esta forma, se benefician con cada mensaje que transmiten.
8. ¿Queréis recibir los mensajes de Dios? 2 Pues así es como os convertís en Sus mensajeros. 3 Sois nombrados ahora. 4 No obstante, os demoráis en transmitir los mensajes que habéis recibido 5 y de esta forma no os dais cuenta de que son para vosotros, por lo tanto, no los reconocéis. 6 Nadie puede recibir y comprender que ha recibido, hasta que no da. 7 Pues sólo al dar puede aceptar que ha recibido.
9. Vosotros que sois ahora los mensajeros de Dios, recibid Sus mensajes, 2 pues es parte de la función que se os asignó. 3 Dios no ha dejado de ofreceros lo que necesitáis ni tampoco ha dejado de aceptarse. 4 No obstante, hay otra parte de la tarea que se os ha encomendado que todavía tiene que llevarse a cabo. 5 Aquel que recibió los mensajes de Dios por vosotros quisiera que vosotros también los recibierais. 6 Pues de esta manera os identificáis con Él y reivindicáis lo que es vuestro. 10. Esta unión es lo que nos proponemos reconocer hoy. 2 No trataremos de mantener nuestras mentes separadas de Aquel que habla por nosotros, pues es nuestra propia voz la que oímos cuando Le prestamos atención. 3 Únicamente Él puede hablarnos a nosotros y hablar por nosotros, al unir en una sola Voz el recibir y el dar de
la Palabra de Dios; el dar y el recibir de Su Voluntad. 11. Nuestra práctica de hoy consiste en darle a Él lo que es Su Voluntad tener, de manera que podamos reconocer los dones que nos concede. 2 Él necesita nuestra voz para poder hablar por medio de nosotros. 3 Necesita nuestras manos para que reciban Sus mensajes y se los lleven a quienes Él nos indique. 4 Necesita nuestros pies para que nos conduzcan allí donde Su Voluntad dispone, de forma que aquellos que esperan acongojados puedan por fin liberarse. 5 Y necesita que nuestra voluntad se una a la Suya para que podamos ser los verdaderos receptores de Sus dones. 12. Aprendamos sólo esta lección el día de hoy: que no reconoceremos lo que hemos recibido hasta que no lo demos. 2 Has oído esto cientos de veces y de cien maneras diferentes y, sin embargo, todavía no lo crees. 3 Mas una cosa es segura: hasta que no lo creas, recibirás miles y miles de milagros pero no sabrás que Dios no se ha quedado con ningún don más allá de los que tú ya posees ni le ha negado a Su Hijo la más mínima bendición. 4 ¿Qué significado puede tener esto para ti mientras no te hayas identificado con el Hijo y con lo que es suyo?
13. Nuestra lección de hoy reza así: 2 Me cuento entre los ministros de Dios, y me siento agradecido de disponer de los medios por
los cuales puedo llegar a reconocer que soy libre.
14. El mundo retrocede a medida que iluminamos nuestras mentes y reconocemos la veracidad de estas santas palabras, 2 pues constituyen el mensaje que hoy nos envía nuestro Creador. 3 Ahora demostraremos cómo esas palabras han cambiado lo que pensábamos acerca de nosotros mismos y de lo que era nuestra función. 4 Pues al demostrar que no aceptamos ninguna voluntad que no compartamos, los numerosos dones que nuestro Creador nos concede aparecerán de inmediato ante nuestra vista y llegarán a nuestras manos, y así reconoceremos lo que hemos recibido.
Esta lección introduce la palabra ministro. El Curso quiere decir que si aceptaste la salvación, ya eres portador de ella para otros. La práctica pide cinco minutos por la mañana y por la noche. En mi propia práctica esta idea me ha librado de la falsa modestia. No sirvo si me escondo. Ser ministro no significa dar cátedra. Significa recordar quién soy y dejar que ese recuerdo irradie. Hoy repite la idea sin sentirte grande ni pequeña. Solo disponible. Esa disponibilidad es el ministerio del que habla el Curso.
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Lección 155: Me haré a un lado y dejaré que Él me muestre el camino.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 155 (Fundación para la Paz Interior):
1. Hay una manera de vivir en el mundo que no es del mundo, aunque parezca serlo. 2 No cambias de apariencia, aunque sí sonríes mucho más a menudo. 3 Tu frente se mantiene serena; tus ojos están tranquilos. 4 Y aquellos que caminan por el mundo como tú lo haces reconocen en ti a uno de los suyos. 5 No obstante, los que aún no han percibido el camino también te reconocerán y creerán que eres como ellos, tal como una vez lo fuiste.
2. El mundo es una ilusión. 2 Los que eligen venir a él andan buscando un lugar donde poder ser ilusiones y eludir su propia realidad. 3 Mas cuando se dan cuenta de que su realidad se encuentra incluso aquí, entonces se hacen a un lado y dejan que ésta les muestre el camino. 4 ¿Qué otra alternativa tienen realmente? 5 Dejar que las ilusiones vayan delante de la verdad es una locura. 6 Mas dejar que las ilusiones se rezaguen detrás de la verdad y que ésta se alce como lo que es, es simplemente muestra de cordura.
3. Ésta es la sencilla decisión que vamos a tomar hoy. 2 La demente ilusión seguirá siendo evidente por un tiempo para ser contemplada por aquellos que decidieron venir y que aún no han experimentado el regocijo de descubrir que se equivocaron al tomar esa decisión. 3 No pueden aprender directamente de la verdad, puesto que niegan haberse equivocado. 4 Y así, tienen necesidad de un Maestro que pueda percibir su demencia, pero que pueda ver también más allá de la ilusión la simple verdad que mora en ellos.
4. Si la verdad exigiese que renunciasen al mundo, les parecería como si se les estuviera pidiendo que sacrificasen algo que es real. 2 Muchos han elegido renunciar al mundo cuando todavía creían que era real. 3 Y como resultado, se han visto abatidos por una sensación de pérdida y, por consiguiente, no se han liberado. 4 Otros no han elegido otra cosa que el mundo, y su sensación de pérdida ha sido aún mayor, lo cual no han sido capaces de entender.
5. Entre estas dos sendas hay un camino que conduce más allá de cualquier clase de pérdida, pues tanto el sacrificio como la privación se abandonan de inmediato. 2 Éste es el camino que se te pide recorrer ahora. 3 Caminarás por esta senda como otros lo hacen, y aunque no parezcas ser distinto de ellos, ciertamente lo
serás. 4 Por lo tanto, podrás ayudarlos al mismo tiempo que te ayudas a ti mismo, y encauzar sus pasos por el camino que Dios ha despejado para ti y para ellos por mediación tuya.
6. La ilusión aún parece estar ceñida a ti, a fin de que puedas relacionarte con ellos. 2 Sin embargo, ha retrocedido. 3 Y no es de ilusiones de lo que te oyen hablar ni son ilusiones lo que les presentas para que sus ojos lo puedan
ver y sus mentes entender. 4 La verdad, que va delante de ti, tampoco puede hablarles a través de ilusiones, pues este camino conduce ahora más allá de la ilusión, y mientras sigues adelante los llamas para que te sigan.
7. Todos los caminos conducen finalmente a éste. 2 Pues el sacrificio y la privación son sendas que no llevan a ninguna parte, decisiones que conducen al fracaso, así como metas que jamás se podrán alcanzar. 3 Todo esto retrocede a medida que la verdad se alza en ti para que conduzcas a tus hermanos lejos de los caminos de la muerte y los encamines por la senda de la felicidad. 4 Su sufrimiento es pura ilusión. 5 Sin embargo, necesitan un guía que los ayude a escapar de él, pues confunden las ilusiones con la verdad.
8. Tal es la llamada de la salvación. 2 Te pide que aceptes la verdad y permitas que vaya delante de ti alumbrando la senda que te rescata de la ilusión. 3 No se trata de un rescate que tenga un precio, 4 pues no cuesta nada y sólo te aporta ganancias. 5 Las ilusiones tan sólo dan la impresión de mantener al santo Hijo de Dios encadenado. 6 Es únicamente de las ilusiones de lo que se le salva. 7 A medida que éstas retroceden, vuelve a encontrarse a sí mismo.
9. Camina seguro ahora, pero con cautela, ya que esta senda es nueva para ti. 2 Puede que descubras que aún te sientes tentado de ir delante de la verdad y de dejar que las ilusiones sean tu guía. 3 Tus santos hermanos te fueron dados para que siguieran tus pasos conforme tú caminas seguro de tu propósito hacia la verdad. 4 Ésta va ahora delante de ti para que ellos puedan ver algo con lo que poder identificarse, algo que entiendan que les señale el camino. 10. Al final de la jornada, no obstante, no habrá brecha ni distancia alguna entre la verdad y tú. 2 E igualmente, todas las ilusiones que marchaban por el mismo camino que tú recorres se habrán alejado de ti y no quedará nada que mantenga a la verdad separada de la Compleción de Dios, la cual es tan santa como Él Mismo. 3 Hazte a un lado con fe y deja que la verdad te muestre el camino. 4 No sabes adónde vas. 5 Pero Uno que sabe
te acompaña. 6 Deja que Él te guíe junto con los demás. 11. Cuando los sueños se hayan acabado, cuando el tiempo haya cerrado sus puertas a todo lo pasajero y los milagros ya no tengan objeto, el Hijo de Dios no emprenderá más jornadas. 2 Ya no tendrá ningún deseo de ser una ilusión en vez de la verdad. 3 Hacia esto es hacia donde nos encaminamos, a medida que seguimos adelante por el camino que la verdad nos señala. 4 Ésta es nuestra jornada final, la cual llevamos a cabo por todos. 5 No perdamos el rumbo. 6 Pues así como la verdad va delante de nosotros, también va delante de los hermanos que nos seguirán. 12. Nos encaminamos hacia Dios. 2 Haz una pausa y reflexiona sobre esto: 3 ¿Qué camino podría ser más santo, más merecedor de tus esfuerzos, de tu amor y de tu absoluta dedicación? 4 ¿Qué camino podría darte más de lo que es todo u ofrecerte menos y aun así satisfacer al santo Hijo de Dios? 5 Nos encaminamos hacia Dios. 6 La verdad que ahora va delante de nosotros es una con Él y nos conduce allí donde Él siempre ha estado. 7 ¿Qué otro camino sino éste podría ser una senda que preferirías elegir? 13. Tus pies ya están firmemente asentados en el camino que conduce al mundo hacia Dios. 2 No busques otros caminos que puedan llevarte a otro lugar. 3 Los sueños no son guías dignos de ti que eres el Hijo de Dios. 4 No olvides que Él te ha tomado de la mano y te ha dado tus hermanos con la certeza de que eres merecedor de la confianza que Él ha depositado en ti. 5 Él no puede ser engañado. 6 Su Confianza ha hecho que tu trayectoria sea certera y tu meta segura. 7 No les fallarás a tus hermanos ni a tu Ser. 14. Y ahora sólo te pide que pienses en Él por un rato cada día para que pueda dialogar contigo y hablarte de Su Amor, recordándote cuán grande es Su Confianza, cuán infinito Su Amor. 2 En tu Nombre y en el Suyo, que son el mismo, gustosamente practicamos con este pensamiento: 3 Me haré a un lado y dejaré que Él me muestre el camino, pues deseo recorrer la senda que
conduce hasta Él.
Esta lección es una entrega práctica. El Curso te pide que hagas el gesto de apartarte para que el Espíritu Santo dirija. La práctica pide cinco minutos por la mañana y por la noche, y una repetición constante. En mi enseñanza he visto que esta lección se cumple mejor en decisiones pequeñas. Antes de responder un mensaje, antes de emitir un juicio, antes de reaccionar, haz el gesto interior de hacerte a un lado. Deja que Él responda por ti. Verás la diferencia en el resultado y en tu paz interior.
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Lección 156: Camino con Dios en perfecta santidad.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 156 (Fundación para la Paz Interior):
1. La idea de hoy no hace sino expresar la simple verdad que hace que el pensamiento de pecado sea imposible. 2 Esta idea nos asegura que la culpa no tiene causa y, por lo tanto, que no existe. 3 Es la consecuencia lógica de
la idea fundamental que tan a menudo se menciona en el texto: las ideas no abandonan su fuente. 4 Si esto es verdad, ¿cómo vas a poder estar separado de Dios? 5 ¿Cómo ibas a poder caminar por el mundo solo y separado de tu Fuente?
2. No somos inconsistentes con los pensamientos que presentamos en nuestro programa de estudios. 2 La verdad tiene que ser verdad de principio a fin, si es que es la verdad. 3 No puede contradecirse a sí misma ni ser dudosa en algunas partes y certera en otras. 4 No puedes caminar por el mundo separado de Dios porque no podrías existir sin Él. 5 Él es lo que tu vida es. 6 Donde tú estás, Él está. 7 Sólo hay una vida, y 8 ésa es la vida que compartes con Él. 9 Nada puede estar separado de Él y vivir.
3. Y ahí donde Dios está tiene que haber Santidad así como Vida. 2 Él no posee ningún atributo que no comparta con todo lo que vive. 3 Todo lo que vive es tan santo como Él, pues lo que comparte Su Vida es parte de la Santidad y no puede ser pecaminoso, de la misma manera en que el sol no puede decidir ser de hielo, el mar estar separado del agua o la hierba crecer con las raíces suspendidas en el aire.
4. Hay una luz en ti que jamás puede extinguirse y cuya presencia es tan santa que el mundo se santifica gracias a ti. 2 Todo lo que vive te brinda regalos y los depositan con gratitud y alegría ante tus pies. 3 El aroma de las flores es su regalo para ti. 4 Las olas se inclinan ante ti, los árboles extienden sus brazos para protegerte del calor y sus hojas tapizan el suelo para que puedas caminar sobre algo mullido, mientras que el silbido del viento disminuye hasta convertirse en un susurro en torno a tu santa cabeza.
5. La luz que refulge en ti es lo que el universo ansía contemplar. 2 Todos los seres vivos se detienen en silencio ante ti, pues reconocen a Aquel que camina a tu lado. 3 La luz que llevas contigo es la suya propia. 4 Y así, ven en ti su propia santidad, y te saludan como salvador y como Dios. 5 Acepta su reverencia, pues le corresponde a la Santidad Misma, la Cual camina a tu lado, transformando con Su dulce luz todas las cosas en Su Semejanza y en Su Pureza.
6. Así es como opera la salvación. 2 Al tú hacerte a un lado, la luz que refulge en ti da un paso adelante y envuelve al mundo. 3 No proclama que el castigo y la muerte vayan a ser el final del pecado. 4 Éste desaparecerá entre jolgorios y risas, pues se reconocerá su extraña absurdidad. 5 Es un pensamiento descabellado, un sueño tonto, ridículo quizá, pero no temible. a Mas ¿quién pospondría un solo instante su acercamiento a Dios a cambio de un capricho tan disparatado?
7. No obstante, has desperdiciado muchos, pero muchos años precisamente en este pensamiento descabellado. 2 El pasado ha desaparecido junto con todas sus fantasías. 3 Éstas ya no te aprisionan. 4 El acercamiento a Dios se avecina. 5 Y en el pequeño intervalo de duda que todavía queda, es posible que pierdas de vista a tu Compañero y lo confundas con el sueño ancestral y absurdo que ya se terminó.
8. “¿Quién camina a mi lado?” 2 Debes hacerte esta pregunta mil veces al día hasta que la certeza haya aplacado toda duda y establecido la paz. 3 Deja que hoy cesen las dudas. 4 Dios habla por ti al contestar tu pregunta con estas palabras: 5 Camino con Dios en perfecta santidad. 6 Ilumino el mundo, ilumino mi mente, así como
todas las mentes que Dios creó una conmigo.
Esta idea puede sonar exagerada, y no lo es. El Curso te dice que la santidad no es algo por lograr; ya es tu estado. La práctica pide cinco minutos por la mañana y por la noche. En mi propia experiencia esta lección se aterriza cuando dejo de creer que la santidad es una recompensa futura. Es un reconocimiento presente. Hoy camina literalmente por un espacio, un pasillo, una calle, sabiendo que Dios camina contigo. No como imagen mental, sino como afirmación tranquila. Verás cómo cambia la calidad del paso.
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Lección 157: En Su Presencia he de estar ahora.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 157 (Fundación para la Paz Interior):
1. Éste es un día de silencio y confianza. 2 Es un periodo especial y prometedor en el calendario de tus días. 3 Es un periodo que el Cielo ha reservado para brillar y verter sobre él una luz perenne en la que se oyen ecos de la eternidad. 4 Este día es santo, pues marca el comienzo de una nueva experiencia; una manera de sentir y concienciar distinta. 5 Han sido muchos los días y las noches que has pasado celebrando la muerte. 6 Hoy vas a aprender a sentir el júbilo de la vida.
2. Éste es otro punto crucial en el programa de estudios. 2 Añadimos ahora una nueva dimensión: una nueva experiencia que arroja luz sobre todo lo que ya hemos aprendido y nos prepara para lo que todavía nos queda por aprender. 3 Nos lleva a las puertas donde finaliza el aprendizaje y donde captamos un atisbo de lo que se encuentra mucho más allá de lo que el aprendizaje puede lograr. 4 Nos deja aquí por un momento y nosotros seguimos adelante, seguros de nuestro rumbo y de nuestro único objetivo.
3. Hoy se te concederá tener un atisbo del Cielo, aunque regresarás nuevamente a las sendas del aprendizaje. 2 No obstante, has llegado lo suficientemente lejos en tu camino para poder alterar el tiempo, superar sus leyes y adentrarte en la eternidad por un rato. 3 Aprenderás a hacer esto cada vez más, a medida que cada lección, fielmente practicada, te lleve con mayor rapidez a ese santo lugar y te deje, por un momento, con tu Ser.
4. Él dirigirá tu práctica hoy, pues lo que estás pidiendo ahora es lo que Su Voluntad dispone. 2 Y al haber unido tu voluntad a la Suya en este día, es imposible que no se te conceda lo que estás pidiendo. 3 No necesitas más que la idea de hoy para iluminar tu mente y dejar que descanse en tranquila expectación y en sereno gozo, desde los que dejas atrás rápidamente al mundo.
5. A partir de hoy, tu ministerio adquirirá un genuino fervor y una luminosidad que se transmitirá desde las yemas de tus dedos hasta aquellos a quienes toques, y que bendecirá a todos los que contemples. 2 Una visión llegará a todos aquellos con quienes te encuentres, a todos aquellos en quienes pienses y a todos aquellos que piensen en ti. 3 Pues la experiencia que has de tener hoy transformará tu mente de tal manera que se convertirá en la piedra de toque de los santos Pensamientos de Dios.
6. Hoy tu cuerpo será santificado, al ser su único propósito ahora iluminar el mundo con la visión de lo que has de experimentar en este día. 2 Una experiencia como ésta no se puede transmitir directamente. 3 No obstante, deja en nuestros ojos una visión que podemos ofrecerles a todos para que puedan tener lo antes posible la misma experiencia en la que el mundo se olvida calladamente y el Cielo se recuerda por un tiempo.
7. A medida que esta experiencia se intensifica y todos tus objetivos excepto éste dejan de ser importantes, el mundo al que retornas se acerca un poco más al final del tiempo, se asemeja algo más al Cielo en todo y su liberación estará cada vez más cerca. 2 Y tú que le brindas luz llegarás a verla con más certeza; la visión con mayor nitidez. 3 Mas llegará un momento en que no retornarás con la misma forma en la que ahora apareces, pues ya no la necesitarás. 4 Pero por ahora tiene un propósito y lo cumplirá adecuadamente.
8. Hoy nos embarcamos en un viaje con el que jamás has soñado. 2 Pero el Santísimo, el Dador de los sueños felices de vida, el Traductor de la percepción a la verdad, el santo Guía al Cielo que se te ha dado, ha soñado por ti esta jornada que emprendes y das comienzo hoy, con la experiencia que este día te ofrece para que sea tuya.
9. En la Presencia de Cristo hemos de estar ahora, serenamente inconscientes de todo excepto de Su radiante faz y de Su Amor perfecto. 2 La visión de Su faz permanecerá contigo, pero llegará un instante que transcenderá toda visión, incluida ésta, la más sagrada. 3 Esto es algo que jamás podrás enseñar porque no lo adquiriste mediante el aprendizaje. 4 No obstante, la visión habla del recuerdo de lo que supiste en ese instante y de lo que, sin duda, habrás de saber de nuevo.
El Curso te promete hoy una experiencia. Dice que si haces la práctica sinceramente, entrarás en la Presencia por un instante. La práctica pide cinco minutos, con la intención específica de entrar. En mi propia práctica esa entrada no se ha parecido a lo que esperaba. Ha sido más silenciosa, más simple. Si hoy no la reconoces, no te preocupes. El Curso dice que la experiencia deja huella aunque la mente no la registre. Repite la idea con confianza y sin exigir nada. La Presencia hace su trabajo aunque no la sientas.
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Lección 158: Hoy aprendo a dar tal como recibo.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 158 (Fundación para la Paz Interior):
1. ¿Qué se te ha dado? 2 Se te ha dado el conocimiento de que eres una mente, de que te encuentras en una Mente y de que no eres sino mente, por siempre libre de pecado y totalmente exento de miedo al haber sido creado del Amor. 3 No has abandonado tu Fuente, por lo tanto, sigues siendo tal como fuiste creado. 4 Esto se te dio en forma de un conocimiento que no puedes perder. 5 Ese conocimiento se le dio asimismo a todos los seres vivos, pues sólo mediante él viven.
2. Has recibido todo esto. 2 No hay nadie en este mundo que no lo haya recibido. 3 No es éste el conocimiento que tú transmites, pues es el conocimiento que la Creación otorgó. 4 No es algo que se pueda aprender. 5 ¿Qué es, entonces, lo que vas a aprender a dar hoy? 6 Nuestra lección de ayer evocó un tema que se expone al principio del texto. 7 La experiencia, a diferencia de la visión, no puede compartirse de manera directa. 8 La revelación de que el Padre y el Hijo son uno alboreará en toda mente a su debido tiempo. 9 Sin embargo, ese momento lo determina la mente misma, pues es algo que no se puede enseñar.
3. Ese momento ya ha sido fijado. 2 Esto parece ser bastante arbitrario. 3 No obstante, no hay nadie que dé ni un solo paso al azar a lo largo del camino. 4 Ya lo dio, aunque todavía no haya emprendido la jornada. 5 Pues el tiempo tan sólo da la impresión de que se mueve en una sola dirección. 6 No hacemos sino emprender una jornada que ya terminó. 7 No obstante, parece como si tuviera un futuro que todavía nos es desconocido.
4. El tiempo es un truco, un juego de manos, una gigantesca ilusión en la que las figuras parecen ir y venir como por arte de magia. 2 No obstante, tras las apariencias hay un plan que no cambia. 3 El guion ya está escrito. 4 El momento en el que ha de llegar la experiencia que pone fin a todas tus dudas ya se ha fijado. 5 Pues la jornada sólo se puede ver desde el punto donde terminó, desde donde podemos mirar hacia atrás e imaginarnos que la emprendemos otra vez y repasar mentalmente lo que sucedió.
5. Un maestro no puede dar su experiencia, pues no es algo que haya aprendido. 2 Ésta se reveló a sí misma a él en el momento señalado. 3 La visión, no obstante, es su regalo. 4 Esto él lo puede dar directamente, pues el conocimiento de Cristo no se ha perdido, toda vez que Él tiene una visión que puede otorgar a cualquiera que la pida. 5 La Voluntad del Padre y la Suya están unidas en el Conocimiento. 6 No obstante, hay una visión que el Espíritu Santo ve porque la Mente de Cristo la contempla también.
6. Ahí el mundo de las dudas y de las sombras se une a lo intangible. 2 He aquí un lugar tranquilo en el mundo que ha sido santificado por el perdón y el amor. 3 Ahí se reconcilian todas las contradicciones, pues ahí termina la jornada. 4 La experiencia—que no se puede aprender, enseñar o ver—simplemente se encuentra ahí. 5 Esto es algo que está más allá de nuestro objetivo, pues trasciende lo que es necesario lograr. 6 Lo que nos interesa es la visión de Cristo. 7 Y esto lo podemos alcanzar.
7. La visión de Cristo está regida por una sola ley. 2 No ve el cuerpo ni lo confunde con el Hijo que Dios creó. 3 Contempla una luz que se encuentra más allá del cuerpo; una idea que yace más allá de lo que se puede
palpar; una pureza que no se ve menoscabada por errores, por lamentables equivocaciones o por aterradores pensamientos de culpabilidad nacidos de los sueños de pecado. 4 No ve separación alguna. 5 Y contempla a todo el mundo, en toda circunstancia, evento o suceso, sin que la luz que ve se atenúe en lo más mínimo.
8. Esto se puede enseñar; y todo aquel que quiera alcanzarlo debe enseñarlo. 2 Lo único que es necesario es el reconocimiento de que el mundo no puede dar nada cuyo valor pueda ni remotamente compararse con esto, ni fijar un objetivo que sencillamente no desaparezca una vez que esto se haya percibido. 3 Y esto es lo que vas a dar hoy: no ver a nadie como un cuerpo 4 y saludar a todo el mundo como el Hijo de Dios que es, reconociendo que es uno contigo en santidad.
9. Así es como sus pecados le son perdonados, pues la visión de Cristo tiene el poder de pasarlos a todos por alto. 2 En Su perdón se desvanecen. 3 Al ser imperceptibles para el Uno, simplemente desaparecen, pues la visión de
la santidad que se halla más allá de ellos viene a ocupar su lugar. 4 No importa la forma en que se manifestaban, ni lo enormes que parecían ser ni quién pareció sufrir sus consecuencias. 5 Ya no están ahí. 6 Y todos los efectos que parecían tener desaparecieron junto con ellos, al haber sido erradicados para ya nunca más volver. 10. Así es como aprendes a dar tal como recibes. 2 Y así es como la visión de Cristo te contempla a ti también. 3 Esta lección no es difícil de aprender si recuerdas que en tu hermano te ves a ti mismo. 4 Si él se encuentra
inmerso en el pecado, tú también lo estás; si ves luz en él, es que te has perdonado a ti mismo tus pecados. 5 Cada hermano con quien hoy te encuentres te brinda una nueva oportunidad para dejar que la visión de Cristo
brille sobre ti y te ofrezca la Paz de Dios. 11. Es irrelevante cuándo ha de llegar esta revelación, pues no tiene nada que ver con el tiempo. 2 No obstante, el tiempo aún nos tiene reservado un regalo, en el que el verdadero conocimiento se refleja de manera tan precisa que su imagen comparte su invisible santidad y su semejanza resplandece con su amor inmortal. 3 Nuestra práctica de hoy consiste en ver todo con los ojos de Cristo. 4 Y mediante los santos regalos que damos, la visión de Cristo nos contempla a nosotros también.
Ya conoces la ley: dar y recibir son lo mismo. Hoy el Curso te pide practicarla con precisión. La práctica pide diez minutos por la mañana y por la noche, y una repetición cada hora. En mi propia experiencia esta lección se profundiza cuando la aplico a lo que resisto dar, no a lo que ya doy fácil. Piensa en qué te cuesta dar hoy: paz a alguien difícil, silencio a una discusión, atención a un dolor propio. Da eso mismo. Y observa lo que recibes de vuelta, casi de inmediato.
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Lección 159: Doy los milagros que he recibido.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 159 (Fundación para la Paz Interior):
1. Nadie puede dar lo que no ha recibido. 2 Para dar algo es preciso poseerlo antes. 3 En este punto las leyes del Cielo y las del mundo coinciden. 4 Pero en este punto difieren también. 5 El mundo cree que para poseer una cosa tiene que conservarla. 6 La salvación enseña lo contrario. 7 Dando es como reconoces que has recibido. 8 Es la prueba de que lo que tienes es tuyo.
2. Comprendes que estás sano cuando ofreces curación. 2 Aceptas que el perdón se ha consumado en ti cuando perdonas. 3 En tu hermano te reconoces a ti mismo, y así te das cuenta de que eres pleno. 4 No hay milagro que no puedas dar, pues todos te han sido dados. 5 Recíbelos ahora abriendo el almacén de tu mente donde se encuentran y dándoselos al mundo.
3. La visión de Cristo es un milagro. 2 Viene de mucho más allá de sí misma, pues refleja el Amor Eterno y el renacimiento de un amor que, aunque nunca muere, se ha mantenido velado. 3 La visión de Cristo representa el Cielo, pues lo que ve es un mundo tan semejante al Cielo que lo que Dios creó perfecto puede verse reflejado en él. 4 En el espejo tenebroso que el mundo presenta sólo se pueden ver imágenes distorsionadas y fragmentadas. 5 El mundo real simboliza la pureza del Cielo.
4. La visión de Cristo es el milagro del que emanan todos los demás milagros. 2 Es su fuente, y aunque permanece con cada milagro que das, sigue siendo tuya. 3 Es el vínculo mediante el cual el que da y el que recibe se unen en el proceso de extensión aquí en la tierra, tal como son uno en el Cielo. 4 Cristo no ve pecados en nadie. 5 Y ante Su vista, los que están libres de pecado son todos uno. 6 Su santidad les fue otorgada por Su Padre y por Él Mismo.
5. La visión de Cristo es el puente entre los dos mundos. 2 Y puedes tener absoluta confianza en que Su poder te sacará de este mundo y te llevará a otro que ha sido santificado por el perdón. 3 Las cosas que aquí parecen completamente sólidas, allí son meras sombras, transparentes, apenas visibles, a veces relegadas al olvido e incapaces de poder opacar la luz que brilla más allá de ellas. 4 A la visión se le ha restituido la santidad y ahora los ciegos pueden ver.
6. Éste es el único regalo del Espíritu Santo, el tesoro al que puedes recurrir con absoluta certeza para obtener todas las cosas que puedan contribuir a tu felicidad. 2 Todas ellas se encuentran ya aquí, 3 y se te dan sólo con que las pidas. 4 Aquí las puertas no se cierran nunca, y a nadie se le niega la más mínima petición ni su necesidad más apremiante. 5 No hay enfermedad que no esté ya curada, carencia que no se haya suplido, ni necesidad que no haya sido satisfecha en éste, el áureo tesoro de Cristo.
7. Aquí es donde el mundo recuerda lo que perdió cuando fue construido. 2 Pues aquí se le repara y se le renueva, pero bajo una nueva luz. 3 Lo que estaba destinado a ser la morada del pecado se convierte ahora en el centro de la redención y en el hogar de la misericordia, donde todos los que sufren son curados y se les da la bienvenida. 4 A nadie se le niega la entrada a este nuevo hogar donde su salvación le aguarda. 5 Nadie es un extraño aquí. 6 Nadie le pide nada salvo el regalo de aceptar la bienvenida que se le ofrece.
8. La visión de Cristo es la tierra santa donde las azucenas del perdón echan raíces. 2 Ése es su hogar. 3 Desde ahí se pueden llevar de vuelta al mundo, pero nunca podrán crecer en sus tierras estériles y superficiales. 4 Tienen necesidad de la luz y del calor, así como del amoroso cuidado que la caridad de Cristo les provee. 5 Necesitan el amor con el que Él las contempla. 6 Y se convierten en Sus emisarias, que dan tal como recibieron.
9. Toma lo que quieras de Su depósito para que sus tesoros puedan multiplicarse. 2 Las azucenas no abandonan su hogar cuando se traen al mundo. 3 Sus raíces aún siguen allá. 4 No abandonan su fuente, sino que llevan su beneficencia consigo y convierten al mundo en un jardín como aquel del que vinieron y al que retornarán con una fragancia todavía mayor. 5 Ahora son doblemente benditas. 6 Han transmitido los mensajes de Cristo que traían y éstos les han sido devueltos. 7 Y ellas se los llevan gustosamente de vuelta a Él. 10. Contempla el caudal de milagros desplegados ante ti para que los des. 2 ¿No eres acaso merecedor de esos mismos regalos cuando Dios Mismo dispuso que se te dieran? 3 No juzgues al Hijo de Dios, sino sigue el camino que Dios ha señalado. 4 Cristo ha soñado el sueño de un mundo perdonado. 5 Ése es Su regalo, por medio del cual puede tener lugar una dulce transición de la muerte a la vida; de la desesperación a la esperanza. 6 Permitámonos por un instante soñar con Él. 7 Su sueño nos despierta a la verdad. 8 Su visión nos proporciona los medios para regresar a nuestra eterna santidad en Dios, la cual nunca perdimos.
El Curso te pide hoy que los milagros que has recibido se conviertan en los que das. La práctica pide diez minutos por la mañana y por la noche. En mi enseñanza he visto que muchos estudiantes no reconocen los milagros que ya han recibido. Empieza el día haciendo una lista breve: qué he recibido de Dios que puedo dar hoy. Puede ser paciencia, perdón, un momento de claridad. Lo que sea, da eso. El ciclo del Curso es simple. Recibes para dar. Das para recibir. Hoy actívalo con intención clara.
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Lección 160: Yo estoy en mi hogar. El miedo es el que es un extraño aquí.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 160 (Fundación para la Paz Interior):
1. El miedo es un extraño en los caminos del amor. 2 Identifícate con el miedo y te vuelves un extraño ante tus propios ojos. 3 Y de este modo, no te conocerás a ti mismo. 4 Lo que tu Ser es sigue siendo algo ajeno para la parte de ti que se cree real, aunque diferente de ti. 5 En tales circunstancias, ¿quién podría estar en su sano juicio? 6 ¿Quién sino un loco podría creer que él es lo que no es y juzgar en contra de sí mismo?
2. Hay un extraño entre nosotros que procede de una idea tan ajena a la verdad que habla un idioma distinto, percibe un mundo que la verdad desconoce y entiende aquello que la verdad considera como carente de sentido. 2 Pero aún más extraño es el hecho de que no reconoce a aquel a quien visita y, sin embargo, sostiene que el hogar de éste es suyo, mientras que el que está en su hogar es el que es el extraño. 3 No obstante, qué fácil sería decir: “Éste es mi hogar. 4 Es donde me corresponde estar y no me iré porque un loco me diga que tengo que hacerlo”.
3. ¿Qué razón hay para no decir esto? 2 ¿Cuál podría ser la razón sino que, al haber invitado a ese extraño a ocupar tu lugar, has permitido convertirte en un extraño ante tus propios ojos? 3 Nadie se dejaría desahuciar tan innecesariamente a no ser que pensase que hay otro hogar más acorde con sus gustos.
4. ¿Quién es el extraño? 2 ¿A quién no le corresponde estar en el hogar que Dios proveyó para Su Hijo, a ti o al miedo? 3 ¿Es acaso el miedo obra Suya, creado a Su Semejanza? 4 ¿Es acaso el miedo lo que el amor completa y mediante lo cual se completa a sí mismo? 5 No hay hogar que pueda darle cobijo al amor y al miedo a la vez, 6 pues no pueden coexistir. 7 Si tú eres real, el miedo tiene que ser una ilusión. 8 Mas si el miedo es real,
entonces eres tú el que no existe en absoluto.
5. ¡Cuán fácilmente se puede resolver este dilema! 2 Todo aquel que tiene miedo se ha negado a sí mismo y declarado: “Yo soy el extraño aquí. 3 De modo que le cedo mi hogar a uno que es más como yo que yo mismo y le doy todo cuanto pensé que era mío”. 4 Ahora se encuentra forzosamente exilado, sin saber quién es, inseguro de todo menos de esto: que él no es él mismo y que se le ha negado su hogar.
6. ¿En pos de qué va a ir ahora? 2 ¿Qué podría encontrar? 3 Alguien que se ha vuelto un extraño para sí mismo no puede encontrar un hogar no importa dónde lo busque, pues él mismo ha imposibilitado su regreso. 4 Está perdido a menos que un milagro venga y le muestre que ya no es un extraño. 5 El milagro vendrá. 6 Pues su Ser sigue morando en su hogar. 7 Y su Ser no ha invitado a ningún extraño ni se ha confundido a Sí Mismo con ningún pensamiento ajeno a Él. 8 E invocará a los Suyos a que vengan a Él en reconocimiento de lo que es Suyo.
7. ¿Quién es el extraño? 2 ¿No es acaso aquel a quien tu Ser no invoca? 3 Ahora eres incapaz de reconocer a ese extraño que merodea entre vosotros, al haberle cedido tu legítimo lugar. 4 No obstante, tu Ser está tan seguro de lo que es Suyo como Dios lo está de Su Hijo. 5 Dios no está confundido con respecto a Su Creación. 6 Está seguro de lo que es Suyo. 7 Ningún extraño se puede interponer entre Su Conocimiento y la realidad de Su Hijo. 8 Él no sabe de extraños. 9 Él está seguro de Quién es Su Hijo.
8. La certeza de Dios es suficiente. 2 A aquel a quien Él reconoce como Su Hijo le corresponde estar allí donde Él ubicó a Su Hijo para siempre. 3 Él ha contestado tu pregunta: “¿Quién es el extraño?” 4 Oye Su Voz asegurarte, con serenidad y certeza, que no eres un extraño para tu Padre, ni tu Creador se ha vuelto un extraño para ti. 5 Aquel a quien Dios se ha unido es eternamente uno, pues en Él está en su hogar y no es un extraño para sí
mismo.
9. Hoy damos gracias de que Cristo haya venido a buscar en el mundo lo que es Suyo. 2 Su visión no ve extraños, sino que contempla a los Suyos y se une a ellos jubilosamente. 3 Ellos Lo ven como un extraño, pues no se reconocen a sí mismos. 4 No obstante, a medida que Le den la bienvenida, se acordarán. 5 Y Él los conducirá dulcemente de regreso a su hogar, donde les corresponde estar. 10. Cristo no se olvida de nadie. 2 No deja de darte ni uno solo de tus hermanos para que los recuerdes a todos, de manera que tu hogar pueda ser pleno y perfecto, tal como fue establecido. 3 Él no se ha olvidado de ti. 4 Mas tú no Lo podrás recordar hasta que contemples todo tal como Él lo hace. 5 El que niega a su hermano lo está negando a Él, por lo tanto, se está negando a aceptar el don de la visión mediante el cual puede reconocer a su Ser claramente, recordar su hogar y alcanzar la salvación.
Esta lección invierte el sentimiento habitual del ego. El Curso te dice que el miedo no eres tú; es el intruso. Tú eres el hogar de Dios. La práctica pide diez minutos por la mañana y por la noche, con la intención de reconocer quién es huésped y quién es hogar. En mi propia práctica esta idea cambia la relación con el miedo. Ya no lucho con él; le reconozco como visita pasajera. Hoy, cuando aparezca miedo, respóndele con esta idea. No lo eches con violencia. Solo recuérdale que él está de paso.
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Lección 161: Dame tu bendición, santo Hijo de Dios.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 161 (Fundación para la Paz Interior):
1. Hoy vamos a practicar de manera diferente y a pronunciarnos en contra de nuestra ira de modo que nuestros temores puedan desaparecer y den cabida al amor. 2 He aquí la salvación, en las simples palabras con las que practicamos la idea de hoy. 3 He aquí la respuesta a toda tentación, que no puede dejar de darle la bienvenida al Cristo allí donde antes imperaban la ira y el miedo. 4 Aquí se completa la Expiación, el mundo se transpone sin riesgo alguno y el Cielo queda restaurado. 5 He aquí la respuesta de la Voz que habla por Dios.
2. La condición natural de la mente es una de abstracción total. 2 Pero ahora parte de ella se ha vuelto antinatural. 3 No ve todo como si fuese uno solo, 4 sino que ve únicamente fragmentos del todo, pues sólo de esa manera
puede forjar el mundo parcial que tú ves. 5 El propósito de la vista es mostrarte aquello que deseas ver. 6 Todo lo que oyes no hace sino traer a la mente los sonidos que ésta desea oír.
3. Así fue como surgió lo concreto. 2 Y ahora son las cosas concretas las que tenemos que usar en nuestras prácticas. 3 Se las entregamos al Espíritu Santo, de manera que Él las pueda utilizar para un propósito diferente del que nosotros les conferimos. 4 Para instruirnos, Él sólo se puede valer de lo que nosotros hicimos, pero desde una perspectiva diferente a fin de que podamos ver otro propósito en todo.
4. Un hermano es todos los hermanos. 2 Y en cada mente se encuentran todas las mentes, pues todas las mentes son una. 3 Ésta es la verdad. 4 No obstante, ¿aclaran estos pensamientos el significado de la Creación? 5 ¿Te brindan estas palabras perfecta claridad? 6 ¿Qué parecen ser sino sonidos huecos, bellos tal vez, correctos en el sentimiento que expresan, pero fundamentalmente incomprendidos e incomprensibles? 7 La mente que se enseñó a sí misma a pensar de manera concreta ya no puede captar la abstracción en el sentido del abarcamiento total que ésta representa. 8 Necesitamos poder ver un poco para poder aprender mucho.
5. Nos parece que es el cuerpo el que coarta nuestra libertad, el que nos hace sufrir y el que finalmente acaba con nuestra vida. 2 Sin embargo, los cuerpos no son sino símbolos de una forma concreta de miedo. 3 El miedo desprovisto de símbolos no suscita respuesta alguna, pues los símbolos pueden representar lo que no tiene sentido. 4 El amor, al ser verdad, no tiene necesidad de símbolos. 5 Pero el miedo, al ser falso, se aferra a lo concreto.
6. Los cuerpos atacan; las mentes no. 2 Este pensamiento nos hace pensar sin duda en el texto, en el que se subraya con frecuencia. 3 Ésta es la razón por la que los cuerpos se convierten tan fácilmente en símbolos del miedo. 4 Se te ha instado en innumerables ocasiones a que mires más allá del cuerpo, pues lo que éste ve es el símbolo
del “enemigo” del amor que la visión de Cristo no ve. 5 El cuerpo es el blanco del ataque, ya que nadie piensa que lo que odia sea una mente. 6 Sin embargo, ¿qué otra cosa sino la mente le ordena al cuerpo que ataque? 7 ¿Qué otra cosa podría ser la sede del miedo sino lo que piensa en el miedo?
7. El odio es algo concreto. 2 Tiene que tener un blanco. 3 Tiene que percibir un enemigo de tal forma que éste se pueda tocar, ver, oír y finalmente matar. 4 Cuando el odio se posa sobre algo, exige su muerte tan inequívocamente como la Voz que habla por Dios proclama que la muerte no existe. 5 El miedo es insaciable y consume todo cuanto sus ojos contemplan, y al verse a sí mismo en todo, se siente impulsado a volverse contra sí mismo y a destruirse.
8. Quien ve a un hermano como un cuerpo lo está viendo como el símbolo del miedo. 2 Y lo atacará, pues lo que contempla es su propio miedo proyectado fuera de sí mismo, listo para atacar, y pidiendo a gritos volver a unirse a él. 3 No subestimes la intensidad de la furia que puede generar el miedo que ha sido proyectado. 4 Chilla de rabia y da zarpazos al aire deseando frenéticamente echarle mano a su hacedor y devorarlo.
9. Esto es lo que contemplan los ojos del cuerpo en uno que el Cielo tiene en gran estima, los ángeles aman y Dios creó perfecto. 2 Ésta es su realidad. 3 Y en la visión de Cristo su hermosura se ve reflejada de una manera tan santa y tan bella que apenas podrías contener el impulso de arrodillarte a sus pies. 4 Mas en lugar de eso tomarás su mano, pues en la visión que lo ve así eres semejante a él. 5 El ataque que lanzas contra él es lo que es tu enemigo, pues te impide percibir que en sus manos está tu salvación. 6 Pídele únicamente eso y él te la dará. 7 No le pidas que sea el símbolo de tu miedo. 8 ¿Pedirías acaso que el amor se destruyera a sí mismo? 9 ¿O preferirías que te fuese revelado y que te liberara?
10. Hoy vamos a practicar de una manera que ya hemos intentado antes. 2 Ya estás más preparado, y hoy te acercarás más a la visión de Cristo. 3 Si te propones alcanzarla, hoy lo lograrás. 4 Y una vez que lo logres, no estarás dispuesto a aceptar los testigos que convocan los ojos del cuerpo. 5 Lo que verás te traerá con su cántico el recuerdo de melodías ancestrales. 6 El Cielo no se ha olvidado de ti. 7 ¿No te gustaría acordarte de él? 11. Escoge un hermano —como símbolo de los demás— y pídele la salvación. 2 Visualízalo primero tan claramente como puedas, de la misma manera en que estás acostumbrado a verlo. 3 Observa su rostro, sus manos, sus pies, su ropa. 4 Obsérvalo sonreír, y ve los gestos que le has visto hacer tan a menudo que ya te resultan familiares. 5 Luego piensa en esto: lo que estás viendo ahora te impide ver a aquel que te puede perdonar todos tus pecados, arrancar con sus sagradas manos los clavos que atraviesan las tuyas y quitar de tu ensangrentada frente la corona de espinas que tú mismo te pusiste. 6 Pídele lo que sigue para que pueda liberarte: 7 Dame tu bendición, santo Hijo de Dios. 8 Quiero contemplarte con los ojos
de Cristo y ver en ti mi perfecta impecabilidad.
12. Y Aquel a Quien has invocado te responderá. 2 Pues oirá en ti la Voz que habla por Dios y te responderá con la tuya. 3 Contempla ahora a aquel que tan sólo habías visto como carne y hueso, y reconoce que Cristo ha venido a ti. 4 La idea de hoy es la manera de escaparte del miedo y de la ira. 5 Cerciórate de repetirla inmediatamente en caso de sentir la tentación de atacar a un hermano y de percibir en él el símbolo de tu miedo. 6 Y lo verás cambiar súbitamente de enemigo a salvador; de demonio a Cristo.
El Curso te pide hoy hacer algo peculiar: pedirle bendición a otra persona por dentro. No para halagarla, sino para reconocer al Cristo en ella. La práctica pide cinco minutos por la mañana y por la noche, dedicados a un hermano específico, ojalá alguien que te resulte difícil. En mi propia práctica esta lección ha sido de las más sanadoras, porque el ego insiste en que la bendición debe venir del amable, no del difícil. El Curso invierte eso. Recibes bendición del difícil precisamente porque él te da el puente al perdón.
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Lección 162: Soy tal como Dios me creó.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 162 (Fundación para la Paz Interior):
1. Sólo con que mantuvieras este pensamiento fijo en la mente, el mundo se salvaría. 2 Lo repetiremos de vez en cuando, según vayamos alcanzando nuevos niveles en nuestro aprendizaje. 3 Y a medida que avances tendrá cada vez más significado para ti. 4 Estas palabras son sagradas, pues son las palabras que Dios dio como respuesta al mundo que tú construiste. 5 Con ellas éste desaparece, y todo lo que se ve en sus brumosas nubes y vanas ilusiones se desvanece cuando se pronuncian estas palabras, 6 pues proceden de Dios.
2. He aquí la Palabra mediante la cual el Hijo se convirtió en la felicidad de Su Padre, en Su Amor y en Su Compleción. 2 He aquí donde se proclama la Creación y donde se La honra tal como es. 3 No hay sueño que estas palabras no disipen; no hay pensamiento de pecado o ilusión en dicho sueño que no se desvanezca ante su poder. 4 Estas palabras son la trompeta del despertar que resuena por todo el mundo. 5 Los muertos despiertan en respuesta a su llamada. 6 Y los que viven y oyen este sonido nunca verán la muerte.
3. Santo es en verdad aquel que hace suyas estas palabras; que se levanta con ellas en su mente, las recuerda a lo largo del día y por la noche se las lleva consigo al irse a dormir. 2 Sus sueños son felices y su descanso está asegurado, su seguridad es indudable y su cuerpo goza de perfecta salud porque duerme y despierta siempre con la verdad ante sí. 3 Salvará al mundo porque le da al mundo lo que él mismo recibe cada vez que practica las palabras de la verdad.
4. Nuestra práctica de hoy es muy simple. 2 Pues las palabras que utilizamos son poderosas y no necesitan pensamientos adicionales para poder producir un cambio en la mente de aquel que las utiliza. 3 Este cambio es tan absoluto, que ahora dicha mente se convierte en la tesorería en la que Dios deposita todos Sus dones y todo Su Amor para que sean distribuidos por todo el mundo, se multipliquen al darse y se conserven intactos porque su compartir es ilimitado. 4 Y así aprendes a pensar con Dios. 5 La visión de Cristo ha restaurado tu vista al haber rescatado tu mente.
5. Hoy te honramos. 2 Tienes derecho a la perfecta santidad que ahora aceptas. 3 Con esta aceptación, la salvación le llega a todo el mundo, pues, ¿quién seguiría abrigando el pecado cuando una santidad como ésta ha bendecido al mundo? 4 ¿Quién podría desesperarse cuando la perfecta dicha es suya y se encuentra al alcance de todos como remedio para el pesar y la miseria, para toda sensación de pérdida y para escapar totalmente del pecado y la culpabilidad?
6. ¿Y quién no sería ahora un hermano para ti, al ser tú su salvador y redentor? 2 ¿Quién no te abriría su corazón amorosamente, ansioso de unirse a uno que es tan santo como él? 3 Eres tal como Dios te creó. 4 Estas palabras disipan la noche y ya no hay más obscuridad. 5 La luz ha venido hoy a bendecir el mundo, 6 pues tú has reconocido al Hijo de Dios y en ese reconocimiento radica el del mundo.
El Curso vuelve a esta idea central. Cada vez que regresa, ha profundizado algo en la mente. La práctica pide una repetición cada hora, junto con dos periodos más largos. En mi enseñanza he insistido en que no te aburras cuando el Curso repite. Cada repetición ocurre en una mente distinta. La idea es la misma. Tú ya no. Practícala hoy sin comparar con las veces anteriores. Solo dila con la mente que tienes hoy y deja que aterrice donde corresponda. Soy tal como Dios me creó, sin variaciones.
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Lección 163: La muerte no existe. El Hijo de Dios es libre.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 163 (Fundación para la Paz Interior):
1. La muerte es un pensamiento que adopta muchas formas que a menudo no se reconocen. 2 La muerte puede manifestarse en forma de tristeza, miedo, ansiedad o duda; en forma de ira, falta de fe y desconfianza; preocupación por el cuerpo, envidia, así como en todas aquellas formas en las que el deseo de ser como no eres pueda venir a tentarte. 3 Todos esos pensamientos no son sino reflejos de la veneración que se le rinde a la muerte como salvadora y portadora de la liberación.
2. En cuanto que encarnación del miedo, anfitrión del pecado, dios de los culpables y señor de toda ilusión y engaño, el pensamiento de muerte parece ser muy poderoso. 2 Pues parece encerrar a todo ser vivo en sus marchitas manos; a todo deseo y esperanza en su puño funesto, y percibir toda meta únicamente a través de sus ojos invidentes. 3 Los débiles, los indefensos, así como los enfermos se postran ante su imagen, al pensar que sólo ella es real, inescapable y digna de su confianza. 4 Pues la muerte es lo único que inevitablemente llegará.
3. Todas las cosas, excepto la muerte, parecen ser inciertas y perderse demasiado pronto, sin importar lo difícil que haya sido adquirirlas. a Ninguna de ellas parece ofrecernos seguridad con respecto a lo que nos ha de brindar, y son propensas a defraudar las esperanzas que una vez nos hicieron abrigar y a dejar tras sí un mal sabor de boca en lugar de aspiraciones y sueños. 2 Pero con la muerte se puede contar, 3 pues vendrá con pasos firmes cuando haya llegado su hora. 4 Nunca cesará de tomar como rehén todo lo que tiene vida.
4. ¿Te postrarías ante ídolos como éste? 2 Aquí la Fortaleza y el Poderío de Dios Mismo se perciben dentro de un ídolo hecho de polvo. 3 Aquí se proclama que lo opuesto a Dios es señor de toda la Creación, más fuerte que la Voluntad de Dios por la vida, más fuerte que la infinitud del amor y la perfecta e inmutable constancia del Cielo. 4 Aquí la Voluntad del Padre y del Hijo es finalmente derrotada y enterrada bajo la lápida que la muerte ha colocado sobre el cuerpo del santo Hijo de Dios.
5. Impío ahora por la derrota, el Hijo de Dios se ha convertido en lo que la muerte quería hacer de él. 2 En su epitafio, escrito por la propia muerte, no se menciona su nombre, pues ha pasado a ser polvo. 3 En él sólo se menciona esto: “Aquí yace un testigo de que Dios ha muerto”. 4 Y esto es lo que la muerte escribe una y otra vez, mientras sus veneradores asienten y, postrándose con sus frentes en el suelo, susurran llenos de miedo que así es.
6. Es imposible venerar a la muerte en cualquiera de las formas que adopta y, al mismo tiempo, seleccionar unas cuantas que no favoreces—y que incluso deseas evitar—mientras aún sigues creyendo en el resto. 2 Pues la muerte es total. 3 O bien todas las cosas mueren o bien todas viven y no pueden morir. 4 En esto no hay términos medios. 5 Pues aquí nos encontramos de nuevo ante algo que es obvio y que debemos aceptar si queremos gozar de cordura: lo que contradice totalmente un pensamiento no puede ser verdad, a menos que se haya demostrado la falsedad de su opuesto.
7. La idea de que Dios ha muerto es algo tan absurdo que incluso a los dementes les resulta difícil creerlo. 2 Pues implica que Dios estuvo vivo una vez y que de alguna manera murió, aparentemente asesinado por aquellos que no querían que sobreviviese. 3 Al ser la voluntad de éstos más fuerte pudo vencer a la Suya y, de esta manera, la vida eterna sucumbió ante la muerte. 4 Y al morir el Padre, murió también el Hijo.
8. Puede que los que veneran la muerte tengan miedo. 2 Sin embargo, ¿pueden ser estos pensamientos realmente temibles? 3 Si se dieran cuenta de que eso es lo que creen, se liberarían de inmediato. 4 Esto es lo que les vas a mostrar hoy. 5 La muerte no existe, y renunciamos a ella en todas sus formas, tanto por la salvación de ellos como por la nuestra. 6 Dios no creó la muerte. 7 Por lo tanto, cualquier forma que adopte tiene que ser una ilusión. 8 Ésta es la postura que hoy vamos a adoptar. 9 Y se nos concede poder mirar allende la muerte y ver la vida que se encuentra más allá.
9. Padre nuestro, bendice hoy nuestros ojos. 2 Somos Tus emisarios y deseamos contemplar el glorioso reflejo de Tu Amor que refulge en todas las cosas. 3 Vivimos y nos movemos únicamente en Ti. 4 No estamos separados de Tu Vida eterna. 5 La muerte no existe, pues la muerte no es Tu Voluntad. 6 Y moramos allí donde Tú nos ubicaste, en la Vida que compartimos Contigo y con todo ser vivo para ser como Tú y parte de Ti para siempre. 7 Aceptamos Tus Pensamientos como nuestros, y nuestra voluntad es eternamente Una con la Tuya. 8 Amén.
Esta lección incomoda al ego más que casi ninguna. El Curso te dice que la muerte es una creencia, no una realidad, y que mientras la sostengas seguirás siendo su rehén. La práctica pide diez minutos por la mañana y por la noche. En mi propia práctica esta lección no significa negar la experiencia del duelo. Significa dejar de darle a la muerte el peso final. Hoy no es día de convencer al ego. Es día de repetir la idea con paciencia y de dejar que el Espíritu Santo la aterrice a su tiempo.
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Lección 164: Ahora somos uno con Aquel que es nuestra Fuente.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 164 (Fundación para la Paz Interior):
1. ¿En qué otro momento sino ahora mismo puede reconocerse la verdad? 2 El presente es el único tiempo que hay. 3 Y así, hoy, en este mismo instante, ahora mismo, podemos contemplar lo que se encuentra ahí eternamente,
no ante nuestra vista, sino ante los ojos de Cristo. 4 Él mira más allá del tiempo y ve la eternidad representada allí. 5 Él oye los sonidos que engendra el insensato y ajetreado mundo, aunque vagamente. 6 Pues más allá de ellos oye el canto del Cielo y la Voz que habla por Dios con mayor claridad, más sentido y más cerca.
2. El mundo desaparece fácilmente ante Su mirada; 2 sus sonidos se vuelven más tenues. 3 Una melodía procedente de mucho más allá del mundo se vuelve cada vez más clara: una llamada ancestral a la que Cristo da una respuesta ancestral. 4 Reconocerás tanto una como otra, pues no son sino tu propia respuesta al llamamiento que te hace tu Padre. 5 Cristo responde por ti, haciéndose eco de tu Ser, usando tu voz para dar Su jubiloso consentimiento y aceptando tu liberación por ti.
3. ¡Cuán santas son tus prácticas hoy al darte Cristo Su visión, al oír por ti y al contestar en tu nombre la Llamada que Él oye! 2 ¡Cuán serenos los momentos que pasas con Él más allá del mundo! 3 ¡Cuán fácilmente olvidas todos tus aparentes pecados y dejas de recordar todos tus pesares! 4 En este día se deja a un lado toda aflicción, pues a ti que hoy aceptas los dones que Cristo otorga, te resultan más claros los panoramas y los sonidos que te llegan procedentes de aquello que está más cerca de ti que el mundo.
4. Hay un silencio que el mundo no puede perturbar. 2 Hay una paz ancestral que llevas en tu corazón y que no has perdido. 3 Hay en ti un sentido de santidad que el pensamiento de pecado jamás ha mancillado. 4 Hoy recordarás todo esto. 5 La fidelidad con la que practiques hoy te aportará recompensas tan grandes y tan radicalmente diferentes de todas las cosas que antes perseguías, que sabrás que ahí está tu tesoro y tu descanso.
5. Éste es el día en que todas las vanas imaginaciones se descorren como si de una cortina se tratase para revelar lo que se encuentra tras ellas. 2 Ahora se hace visible lo que realmente está ahí, mientras que todas las sombras que parecían ocultarlo simplemente se disipan en la nada. 3 Ahora se ha recuperado el equilibrio y la balanza del juicio se ha dejado en manos de Aquel que juzga acertadamente. 4 Y mediante Su juicio, un mundo de perfecta inocencia se desplegará ante tus ojos. 5 Ahora lo contemplarás con los ojos de Cristo. 6 Ahora su transformación te resultará evidente.
6. Hermano, éste es un día sagrado para el mundo. 2 La visión que se te ha concedido, procedente de mucho más allá de todas las cosas del mundo, las contempla ahora bajo una nueva luz. 3 Y lo que ves se convierte en la curación y salvación del mundo. 4 Tanto lo valioso como lo insignificante se perciben y se reconocen por lo que son. 5 Y lo que es digno de tu amor recibe tu amor, y ya no queda nada que puedas temer.
7. Hoy no vamos a juzgar. 2 Recibiremos sólo lo que nos llegue de juicios procedentes desde más allá del mundo. 3 Nuestras prácticas de hoy se convierten en un regalo de gratitud por nuestra liberación de la ceguera y de la
aflicción. 4 Todo cuanto veamos no hará sino aumentar nuestra dicha porque su santidad refleja la muestra. 5 Nos alzamos perdonados ante los ojos de Cristo, tal como el mundo se alza perdonado ante los nuestros. 6 Bendecimos al mundo al contemplarlo en la luz en la que nuestro Salvador nos contempla a nosotros, y le
ofrecemos la libertad que se nos ha dado a través de Su visión redentora, no a través de la nuestra.
8. Descorre la cortina durante tus prácticas renunciando simplemente a todo lo que crees desear. 2 Aparta tus frívolos tesoros y deja un espacio limpio y despejado en tu mente donde Cristo pueda venir a ofrecerte el tesoro de la salvación. 3 Él necesita tu santísima mente para salvar al mundo. 4 ¿Acaso no es este propósito digno de ser el tuyo? 5 ¿No es acaso la visión de Cristo algo digno de procurarse en lugar de todos los objetivos mundanos que no producen ninguna satisfacción?
9. No dejes que este día transcurra sin que los regalos que tiene reservados para ti reciban tu aprobación y aceptación. 2 Si los reconoces, podemos cambiar el mundo. 3 Tal vez no puedas ver el valor que tu aceptación ofrece al mundo. 4 Pero sin duda quieres esto: poder cambiar todo sufrimiento por dicha hoy mismo. 5 Practica con fervor y ése será tu regalo. 6 ¿Acaso iba Dios a engañarte? 7 ¿Podría dejar de cumplir Su promesa? 8 ¿Le negarías lo poco que te pide cuando Sus Manos le ofrecen a Su Hijo completa salvación?
Aquí el Curso alterna con delicadeza entre la unidad y el ahora. La palabra ahora es la clave. La práctica pide diez minutos por la mañana y por la noche en silencio interior. No es día de teoría. Es día de contacto. En mi propia experiencia esta lección se aterriza en el cuerpo sentado, no en la cabeza pensante. Cierra los ojos, respira y repite la idea sin agregarle nada. Si la mente se va, tráela de vuelta con amabilidad. La unidad no se alcanza. Se reconoce en el silencio del ahora.
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Lección 165: Que mi mente no niegue el Pensamiento de Dios.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 165 (Fundación para la Paz Interior):
1. ¿Qué es lo que hace que este mundo parezca real sino tu negación de la verdad que se encuentra más allá de él? 2 ¿Qué otra cosa sino tus pensamientos de aflicción y de muerte ensombrecen la perfecta felicidad y vida eterna
que la Voluntad de tu Padre dispone para ti? 3 ¿Y qué otra cosa sino las ilusiones podrían ocultar lo que no puede ser ocultado? 4 ¿Qué podría privarte de lo que te pertenece sino tu propia decisión de no verlo, al negar que está ahí?
2. El Pensamiento de Dios te creó. 2 Y no te ha abandonado, ni has estado nunca separado de él ni siquiera por un instante. 3 Te pertenece. 4 Gracias a él vives. 5 Es tu Fuente de Vida, pues te mantiene unido a él, y todo es uno contigo porque nunca te abandonó. 6 El Pensamiento de Dios te protege, cuida de ti, hace que tu lecho sea mullido y allana tu camino, al iluminar tu mente con gozo y amor. 7 Tanto la eternidad como la vida eterna refulgen en tu mente porque el Pensamiento de Dios no te ha abandonado y todavía se encuentra en ti.
3. ¿Quién negaría su seguridad, su paz, su alegría, su curación y tranquilidad de espíritu, así como su sereno descanso y apacible despertar si reconociera dónde se encuentran? 2 ¿No se prepararía de inmediato para salir a su encuentro, abandonando todo lo demás como algo sin valor en comparación? 3 Y una vez que los hubiera encontrado, ¿no se aseguraría de que permanezcan con él y él con ellos?
4. No niegues el Cielo. 2 Hoy se te concede sólo con que lo pidas. 3 No es necesario tampoco que percibas cuán grande es este regalo ni cuánto habrá de cambiar tu mente antes de que te llegue. 4 Pídelo y se te concederá. 5 La convicción viene con él. 6 Hasta que no le des la bienvenida como algo que te pertenece, seguirás en la
incertidumbre. 7 Mas Dios es justo. 8 No tienes que tener certeza para recibir lo que sólo tu aceptación puede otorgar.
5. Pide con fervor. 2 No tienes que estar seguro de que lo que estás pidiendo es lo único que deseas. 3 Mas cuando lo hayas recibido sabrás que estás en posesión del tesoro que siempre buscaste. 4 ¿Por qué otra cosa ibas a querer cambiarlo? 5 ¿Qué podría inducirte ahora a dejarlo desaparecer de tu extática visión? 6 Pues verlo te demuestra que has cambiado tu ceguera por los ojos videntes de Cristo y que tu mente ha decidido abandonar la negación y aceptar el Pensamiento de Dios como tu herencia.
6. Y ahora las dudas son cosa del pasado, el final de la jornada es indudable y se te ha concedido la salvación. 2 Ahora el poder de Cristo está en tu mente para que puedas curar tal como fuiste curado. 3 Pues ahora te
cuentas entre los salvadores del mundo. 4 Ése es tu único destino. 5 ¿Acaso iba Dios a consentir que Su Hijo permaneciese eternamente hambriento por haberse negado a sí mismo el sustento que necesita para vivir? 6 La abundancia mora en él y la privación no puede separarlo del Amor vivificante de Dios ni de su hogar.
7. Practica hoy lleno de esperanza. 2 Pues tener esperanzas está ciertamente justificado. 3 Tus dudas no tienen sentido, pues Dios es algo seguro. 4 Y el Pensamiento de Él nunca está ausente. 5 La certeza no puede sino morar en ti que eres Su anfitrión. 6 Este curso elimina toda duda que hayas interpuesto entre Él y tu certeza de Él.
8. Contamos con Dios, no con nosotros mismos, para que nos dé certeza. 2 Y en Su Nombre practicamos tal como Su Palabra nos indica que hagamos. 3 Su Certeza se encuentra tras cada una de nuestras dudas. 4 Su Amor, tras cada uno de nuestros temores. 5 El Pensamiento de Él todavía se encuentra en nuestras mentes más allá de todo sueño, tal como Su Voluntad dispone.
El Curso te enseña hoy que negar el Pensamiento de Dios no impide su existencia; solo impide tu conciencia de él. La práctica pide cinco minutos por la mañana y por la noche, más una repetición constante. En mi propia práctica esta lección ha sido útil cuando siento que Dios está lejos. La distancia no es real; solo mi negación. Repetir la idea afloja la negación sin exigir un salto de fe. Suelta hoy, aunque sea por un momento, la resistencia a reconocer Su Pensamiento en ti. Ese Pensamiento es tu identidad real.
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Lección 166: Se me han confiado los dones de Dios.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 166 (Fundación para la Paz Interior):
1. Se te ha dado todo. 2 La confianza que Dios tiene en ti es infinita. 3 Él conoce a Su Hijo. 4 Da sin hacer excepciones y sin reservarse nada que pudiera contribuir a tu felicidad. 5 Sin embargo, a menos que tu voluntad sea una con la Suya, no podrás recibir Sus dones. 6 Mas ¿qué podría hacerte pensar que hay otra voluntad aparte de la Suya?
2. He aquí la paradoja que sirve de fundamento a la fabricación de este mundo. 2 Este mundo no es la Voluntad de Dios, por consiguiente, no es real. 3 No obstante, aquellos que creen que lo es no pueden sino creer que hay otra voluntad, la cual produce efectos opuestos a los que Él dispone. 4 Esto es claramente imposible, mas la mente de aquel que contempla el mundo y lo juzga como real, sólido, digno de confianza y verdadero cree en dos creadores o, mejor dicho, en uno solo: él mismo. 5 Pero nunca en un solo Dios.
3. Todo aquel que alberga creencias tan extrañas como éstas no puede aceptar los dones de Dios, 2 pues se ve obligado a creer que aceptarlos, por muy evidentes que se vuelvan, por muy grande que sea la urgencia con la que se le insta a reclamarlos como propios, es verse presionado a traicionarse a sí mismo. 3 Por lo tanto, tiene que negar su presencia, contradecir la verdad y sufrir para preservar el mundo que él construyó.
4. He aquí el único hogar que cree conocer; 2 la única seguridad que cree poder encontrar. 3 Sin ese mundo que él mismo construyó se siente como un paria, sin hogar y asustado. 4 No se da cuenta de que en ese mundo es donde en verdad es presa del miedo y donde no tiene un hogar; un paria vagando tan lejos de casa y ausente por tanto tiempo, que no se da cuenta de que se ha olvidado de dónde vino, adónde va e incluso de Quién es en realidad.
5. No obstante, los dones de Dios lo acompañan en su solitario e insensato vagar, aunque él no se dé cuenta. 2 No puede perderlos. 3 Pero no quiere ver lo que se le ha dado. 4 Continúa errante, consciente de la futilidad que le rodea por todas partes, viendo cómo lo poco que tiene no hace sino menguar, conforme sigue adelante sin ir a ninguna parte. 5 Pero aun así, continúa deambulando en la miseria y en la pobreza, solo, aunque Dios está con él, y en posesión de un tesoro tan grande que, ante su magnitud, todo lo que el mundo ofrece no tiene ningún valor.
6. Su aspecto da lástima: cansado, rendido, harapiento, con los pies ensangrentados debido al pedregoso camino que ha venido recorriendo. 2 No hay nadie que no se haya identificado con él, pues todo el que viene aquí ha seguido la misma senda que él recorre y se ha sentido derrotado y desesperanzado tal como él se siente ahora. 3 Mas ¿es su situación realmente trágica si te percatas de que está recorriendo el camino que él mismo eligió y
que no tiene más que darse cuenta de Quién camina a su lado y poner al descubierto sus tesoros para ser libre?
7. Éste es el ser que has elegido, el que forjaste para reemplazar a la realidad. 2 Éste es el ser que defiendes ferozmente contra toda muestra de razón, toda evidencia, así como contra todos los testigos que te pueden demostrar que eso no es lo que tú eres. 3 Pero no les haces caso. 4 Sigues el camino que te has trazado, cabizbajo, no vaya a ser que captes un atisbo de la verdad, te libres del autoengaño y quedes en libertad.
8. Te retraes temerosamente no vaya a ser que sientas el toque de Cristo sobre tu hombro y percibas Su amorosa mano apuntando hacia tus dones. 2 ¿Cómo podrías proclamar entonces que eres pobre en el exilio? 3 Él te haría reír de semejante percepción de ti mismo. 4 ¿Dónde está ahora la auto-conmiseración? 5 ¿Y qué pasaría entonces con toda la tragedia que montaste para aquel para el que Dios dispuso que gozara sólo de dicha?
9. Ahora tu miedo ancestral te ha salido al encuentro y por fin la justicia ha dado contigo. 2 Cristo ha puesto Su mano sobre tu hombro y ya no te sientes solo. 3 Piensas incluso que el miserable yo que creíste ser tal vez no sea tu verdadera identidad. 4 Tal vez la Palabra de Dios sea más cierta que la tuya. 5 Tal vez los dones que Él te ha dado son reales. 6 Tal vez tu plan de mantener a Su Hijo sepultado en el olvido y de seguir por el camino que elegiste recorrer separado de tu Ser no Lo ha engañado del todo. 10. La Voluntad de Dios no se opone a nada. 2 Simplemente es. 3 No es a Dios a Quien has aprisionado con tu plan de querer perder tu Ser. 4 Él no sabe nada de un plan tan ajeno a Su Voluntad. 5 Hubo una necesidad que Él no comprendió, y Él simplemente dio una Respuesta. 6 Eso es todo. 7 Y tú, a quien se le ha dado esa Respuesta, no tienes necesidad de nada más. 11. Ahora vivimos, pues ahora no podemos morir. 2 El deseo de morir recibió respuesta, y la mirada que contemplaba la muerte ha sido reemplazada por una visión que percibe que tú no eres lo que pretendes ser. 3 Uno que marcha a tu lado le ofrece a cada uno de tus temores esta piadosa respuesta: “Eso no es cierto”. 4 Cada vez que el pensamiento de pobreza te oprime, Él te recuerda todos los dones que posees, y cuando te
percibes solo y atemorizado, te recuerda que Él siempre está a tu lado. 12. Y te recuerda también algo más que habías olvidado. 2 Pues al tocarte ha hecho que seas igual que Él. 3 Los dones que posees no son sólo para ti. 4 Ahora tienes que aprender a dar lo que Él vino a ofrecerte. 5 Ésta es la lección que está implícita en lo que Él da, pues Él te ha salvado de la soledad que quisiste forjar para ocultarte de Dios. 6 Te ha recordado todos los dones que Dios te concedió. 7 Te habla asimismo de aquello en lo que se ha de convertir tu voluntad cuando los aceptes y reconozcas que te pertenecen. 13. Los dones son tuyos, y se te han confiado para que se los des a todos aquellos que eligen recorrer el solitario camino del que tú te has escapado. 2 Ellos no entienden que lo único que están haciendo es ir en pos de sus deseos. 3 Ahora eres tú quien les tiene que enseñar. 4 Pues has aprendido de Cristo que hay otro camino que pueden recorrer. 5 Les enseñas esto al mostrarles la felicidad que sobreviene a los que han sentido el toque de Cristo y reconocido los dones de Dios. 6 No permitas que tus pesares te tienten a no ser fiel a tu cometido. 14. Tus suspiros no harían ahora sino truncar las esperanzas de aquellos que cuentan contigo para su liberación. 2 Tus lágrimas son las suyas. 3 Si enfermas, no haces sino impedir su curación. 4 Tus temores no hacen sino
enseñarles que los suyos están justificados. 5 Tu mano se convierte en la que otorga el toque de Cristo; tu cambio de mentalidad, en la prueba de que quien acepta los dones de Dios jamás puede sufrir por nada. 6 Se te ha encomendado liberar al mundo de su dolor. 15. No lo defraudes. 2 Conviértete en la prueba viviente de lo que el toque de Cristo puede ofrecer a todo el mundo. 3 Dios te ha confiado Sus dones. 4 ¡Que tu felicidad dé testimonio de la gran transformación que experimenta la mente que elige aceptarlos y sentir el toque de Cristo! 5 Ésa es tu misión ahora. 6 Pues Dios les ha encomendado a todos los que reciben Sus dones que a su vez los den. 7 Ha compartido Su Júbilo contigo. 8 Ahora ve y compártelo con el mundo.
Esta lección te confía una responsabilidad amable. El Curso te dice que los dones de Dios están en tus manos, y que reconocerlos es tu tarea. La práctica pide cinco minutos por la mañana y por la noche, con una repetición constante. En mi enseñanza he visto que muchos estudiantes ACIM se sienten indignos de recibir dones divinos. La lección de hoy desmonta esa creencia. No los mereces por bondad. Los tienes por creación. Practica reconociéndolos, no ganándolos. Ese es el cambio que la lección quiere hacer en ti.
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Lección 167: Sólo hay una vida y ésa es la Vida que comparto con Dios.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 167 (Fundación para la Paz Interior):
1. No existen diferentes clases de vida, pues la vida es como la verdad: 2 no admite grados. 3 Es la única condición que todo lo que Dios creó comparte. 4 Y al igual que todos Sus Pensamientos, no tiene opuesto. 5 La muerte no existe porque lo que Dios creó comparte Su Vida. 6 La muerte no existe porque Dios no tiene opuesto. 7 La muerte no existe porque el Padre y el Hijo son Uno.
2. En este mundo parece haber un estado que es lo opuesto a la vida. 2 Tú lo llamas muerte. 3 Sin embargo, hemos aprendido que la idea de la muerte adopta muchas formas. 4 Es la idea subyacente a todos los sentimientos que no son de suprema felicidad. 5 Es la alarma a la que respondes cuando reaccionas de cualquier forma que no sea con perfecta alegría. 6 Todo pesar, toda pérdida y ansiedad, todo sufrimiento y dolor, e incluso el más leve suspiro de cansancio, ligera incomodidad o el menor fruncimiento de ceño dan testimonio de la muerte. 7 Por lo tanto, niegan que vives.
3. Crees que la muerte es algo relativo al cuerpo. 2 Sin embargo, la muerte es sólo una idea y no tiene nada que ver con lo que se considera físico. 3 Los pensamientos se encuentran en la mente. 4 Éstos pueden entonces aplicarse según lo dicte la mente. 5 Y es en su punto de origen donde debe efectuarse el cambio si es que éste ha de tener lugar. 6 Las ideas no abandonan su fuente. 7 El énfasis que este curso ha puesto en esta idea se debe al papel central que ocupa en nuestros intentos de que cambies de parecer con respecto a ti mismo. 8 Es la razón de que puedas curar. 9 Es la causa de la curación. 10 Es la razón de que no puedas morir. 11 Su veracidad te estableció como uno con Dios.
4. La muerte es el pensamiento de que estás separado de tu Creador. 2 Es la creencia de que las condiciones cambian y de que las emociones varían debido a causas que no están bajo tu control, que no son obra tuya y que nunca podrás cambiar. 3 Es la creencia fija de que las ideas pueden abandonar su fuente y adquirir cualidades que ésta no posee, convirtiéndose así en algo diferente de su origen, aparte de éste en lo relativo a su naturaleza, así como en lo relativo al tiempo, a la distancia y a la forma.
5. La muerte no puede proceder de la vida. 2 Las ideas permanecen unidas a su fuente. 3 Pueden extender todo lo que su fuente contiene. 4 En este sentido, pueden ir mucho más allá de sí mismas. 5 Pero no pueden dar origen a lo que nunca les fue dado. 6 Tal como fueron concebidas, así será como ellas a su vez han de concebir. 7 Tal como nacieron, así es como darán a luz. 8 Y de allí de donde provinieron, allí mismo regresarán.
6. La mente puede pensar que duerme, pero eso es todo. 2 No puede cambiar su estado de vigilia. 3 No puede hacer un cuerpo ni tampoco habitar en un cuerpo. 4 Lo que es ajeno a la mente no existe porque no tiene una fuente. 5 La mente crea todas las cosas que existen, pero no puede otorgarles atributos que no posee ni tampoco
cambiar su propio estado eterno de plena conciencia. 6 No puede fabricar lo físico. 7 Lo que parece morir no es sino la señal de que la mente está dormida.
7. Lo opuesto a la vida tan sólo puede ser otra forma de vida. 2 Como tal, se puede reconciliar con lo que la creó porque no es realmente un opuesto. 3 Su forma puede cambiar, así como aparentar ser lo que no es. 4 Mas la mente es mente, tanto si está despierta como dormida. 5 No es lo opuesto a nada que haya sido creado ni a lo que parece hacer mientras cree estar dormida.
8. Dios sólo crea mentes despiertas. 2 Él no duerme, y Sus Creaciones no pueden poseer algo que Él no les dio ni dar lugar a condiciones que Él no comparte con ellas. 3 El pensamiento de muerte no es lo opuesto a los pensamientos de vida. 4 Libres para siempre de cualquier clase de oposición, los Pensamientos de Dios son eternamente inmutables y tienen el poder de extenderse inmutablemente para siempre, aunque dentro de sí mismos, pues son omnipresentes.
9. Lo que parece ser lo opuesto a la vida es meramente un sueño. 2 Cuando la mente elige ser lo que no es y asumir un poder que le es ajeno y que no posee, un estado foráneo al que no puede acceder o una condición falsa que no forma parte de su Fuente, simplemente parece que se va a dormir por un rato. 3 Y sueña con el tiempo: un intervalo en el que lo que parece acontecer en realidad nunca sucedió, los cambios ocurridos son insubstanciales y los acontecimientos no han tenido lugar en ninguna parte. 4 Cuando la mente despierta, sencillamente sigue siendo tal como siempre fue. 10. Seamos hoy criaturas de la verdad y no neguemos nuestro santo patrimonio. 2 Nuestra vida no es como nos la imaginamos. 3 ¿Quién podría cambiar la vida sólo porque cierre los ojos o porque haga de sí mismo lo que no es al estar dormido y ver en sueños algo opuesto a lo que él es? 4 Hoy no pediremos la muerte en ninguna de sus formas. 5 Tampoco dejaremos que imaginados opuestos a la vida moren ni por un instante allí donde Dios Mismo estableció el Pensamiento de Vida eterna. 11. Hoy procuraremos mantener su santo hogar tal como Él lo estableció y como Su Voluntad dispone que sea eternamente. 2 Él es Dueño y Señor de lo que hoy pensamos. 3 Y en Sus Pensamientos, que no tienen opuesto, entenderemos que sólo hay una vida, y que ésa es la Vida que compartimos con Él, con toda la Creación e igualmente con sus pensamientos, que Él creó como una unidad de vida que no puede separarse con la muerte ni abandonar la Fuente de la Vida de donde provino. 12. Compartimos una sola vida porque tenemos una sola Fuente desde la Cual nos llega la perfección, la cual permanece por siempre en las santas mentes que Él creó perfectas. 2 Somos ahora tal como siempre hemos sido y como seremos siempre. 3 La mente que duerme no puede sino despertar, según ve su propia perfección reflejando al Señor de la Vida tan perfectamente que se funde con lo que allí se ve reflejado. 4 Y ahora ya no es un simple reflejo, 5 sino que se convierte en aquello que refleja y en la luz que hace que el reflejo sea posible. 6 La visión deja ahora de ser necesaria. 7 Pues una mente despierta es aquella que conoce su Fuente, su Ser y su
Santidad.
El Curso te enseña hoy que la vida no es lo opuesto de la muerte. Vida es lo que Dios es, y por lo tanto lo único que eres. La práctica pide cinco minutos por la mañana y por la noche. En mi propia práctica esta idea disuelve una vieja idea dualista: vivir mucho o vivir poco. La Vida del Curso no se mide en tiempo. Se reconoce como estado. Hoy repite la idea sin comparar con tu experiencia corporal. Solo dila como quien nombra lo obvio, sin dramatismo alguno, con confianza tranquila.
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Lección 168: Tu Gracia me es dada. La reclamo ahora.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 168 (Fundación para la Paz Interior):
1. Dios nos habla. 2 ¿No deberíamos nosotros acaso hablarle a Él? 3 Dios no es algo distante. 4 No trata de ocultarse de nosotros. 5 Somos nosotros los que tratamos de ocultarnos de Él, y somos víctimas del engaño. 6 Él siempre está enteramente accesible. 7 Ama a Su Hijo. 8 De nada se puede estar seguro, excepto de esto,
pero esto es suficiente. 9 Él amará a Su Hijo eternamente. 10 Aun cuando su mente duerme, Él lo ama. 11 Y cuando su mente despierte, lo seguirá amando con un amor que nunca ha de cambiar.
2. Si supieras el significado de Su Amor, tanto la esperanza como la desesperación serían imposibles. 2 Pues toda esperanza quedaría colmada para siempre y cualquier clase de desesperación sería inconcebible. 3 Su Gracia es Su respuesta para toda desesperación, pues en Ella radica el recuerdo de Su Amor. 4 ¿Cómo no iba Él a proporcionar gustosamente los medios por los cuales puede reconocerse Su Voluntad? 5 Su Gracia es tuya sólo con que La reconozcas. 6 Y Su recuerdo aflorará en la mente que Le pida los medios por los cuales su sueño termina.
3. Hoy le pedimos a Dios el don que con más celo ha conservado dentro de nuestros corazones, esperando ser reconocido. 2 Se trata del don mediante el cual Dios se inclina hasta nosotros y nos eleva, dando así Él Mismo el último paso de la salvación. 3 Todos los pasos, excepto éste, los aprendemos siguiendo las instrucciones de Su Voz. 4 Pero al final es Él Quien viene y tomándonos en Sus Brazos desvanece todas las telarañas de nuestro sueño. 5 Su don de Gracia es algo más que una simple respuesta, 6 pues restaura todas las memorias que la mente que duerme había olvidado, y toda la certeza acerca del significado del amor.
4. Dios ama a Su Hijo. 2 Pídele ahora que te proporcione los medios por los cuales este mundo desaparece, y primero vendrá la visión y, un instante más tarde, el Conocimiento. 3 Pues en el estado de gracia ves una luz envolver al mundo con amor y al miedo borrarse de todos los semblantes conforme los corazones se alzan y reclaman la luz como suya. 4 ¿Qué queda ahora que pueda demorar al Cielo un solo instante más? 5 ¿Qué queda aún por hacer cuando tu perdón descansa sobre todas las cosas?
5. Hoy es un día nuevo y santo, pues recibimos lo que se nos ha dado. 2 Nuestra fe radica en el Dador, no en nuestra aceptación. 3 Reconocemos nuestros errores, pero Aquel que no sabe de errores es Quien ha de responder a ellos, proporcionándonos los medios por los que podemos dejarlos atrás y elevarnos hasta Él con gratitud y amor.
6. Y Él desciende para recibirnos, según nosotros nos acercamos a Él. 2 Pues lo que nos ha preparado, Él lo da y nosotros lo recibimos. 3 Tal es Su Voluntad, pues ama a Su Hijo. 4 A Él elevamos nuestras plegarias hoy, devolviéndole tan sólo la palabra que nos dio por medio de Su Propia Voz, Su Palabra, Su Amor: 5 Tu Gracia me es dada. 6 La reclamo ahora. 7 Padre, vengo a Ti. 8 Y Tú
vendrás a mí que te lo pido, 9 pues soy el Hijo que Tú amas.
Esta lección es una oración directa. El Curso te pide reclamar la Gracia con la sencillez de un niño. La práctica pide cinco minutos por la mañana y por la noche, y muchas repeticiones breves. En mi enseñanza he visto que esta lección funciona mejor cuando se dice en voz alta, sin adornos. Reclámala. No tienes que merecerla, ni negociarla, ni esperarla. Ya está dada. Hoy tu tarea es aceptar la donación. Pídelo con confianza y observa la respuesta silenciosa. La Gracia responde sin ruido, pero responde siempre.
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Lección 169: Por la gracia vivo. Por la gracia soy liberado.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 169 (Fundación para la Paz Interior):
1. La gracia es el aspecto del Amor de Dios que más se asemeja al estado que prevalece en la Unidad de la Verdad. 2 Es la aspiración más elevada que se puede tener en este mundo, pues conduce más allá de él. 3 Se encuentra
más allá del aprendizaje, aunque es su objetivo, pues la gracia no puede arribar hasta que la mente se haya preparado a sí misma para aceptarla de verdad. 4 La gracia se vuelve inevitable para aquellos que han preparado un altar donde pueda ser dulcemente depositada y gustosamente recibida: un altar santo e inmaculado para este don.
2. La gracia es la aceptación del Amor de Dios en un mundo de aparente odio y miedo. 2 Sólo mediante la gracia pueden éstos desaparecer, pues la gracia da lugar a un estado tan opuesto a todo lo que el mundo ofrece, que aquellos cuyas mentes están iluminadas por el don de la gracia no pueden creer que el mundo del miedo sea real.
3. La gracia no es algo que se aprende. 2 El último paso tiene que ir más allá de todo aprendizaje. 3 La gracia no es la meta que este curso aspira a alcanzar. 4 No obstante, nos preparamos para ella en el sentido de que una mente receptiva puede oír la Llamada a despertar. 5 Dicha mente no se ha cerrado del todo a la Voz de Dios. 6 Se ha dado cuenta de que hay cosas que no sabe y, por lo tanto, está lista para aceptar un estado
completamente diferente de la experiencia que le es familiar.
4. Tal vez parezca que estamos contradiciendo nuestra afirmación de que el momento en que la revelación de que el Padre y el Hijo son Uno ya se ha fijado. 2 Pero hemos dicho también que la mente es la que determina cuándo ha de ocurrir ese momento, y que ya lo ha hecho. 3 Te exhortamos, no obstante, a que des testimonio de la Palabra de Dios para que la experiencia de la verdad llegue cuanto antes y para acelerar su advenimiento a toda mente que reconozca los efectos de la verdad en ti.
5. La unicidad es simplemente la idea de que Dios es. 2 Y en Su Ser, Él abarca todas las cosas. 3 Ninguna mente contiene nada que no sea Él. 4 Decimos “Dios es” y luego guardamos silencio, pues en ese conocimiento las palabras carecen de sentido. 5 No hay labios que las puedan pronunciar, y ninguna parte de la mente es lo suficientemente diferente del resto como para poder sentir que ahora es consciente de algo que no sea ella misma. 6 Se ha unido a su Fuente 7 y, al igual que Ésta, simplemente es.
6. No podemos hablar, escribir, y ni siquiera pensar en esto en absoluto. 2 Pues aflorará en toda mente cuando el reconocimiento de que su voluntad es la de Dios se haya dado y recibido por completo. 3 Esta experiencia hace que la mente retorne al eterno presente, donde el pasado y el futuro son inconcebibles. 4 Yace más allá de la salvación; más allá de todo pensamiento de tiempo, del perdón y de la santa faz de Cristo. 5 El Hijo de Dios simplemente ha desaparecido en su Padre, tal como su Padre ha desaparecido en él. 6 El mundo nunca existió. 7 La eternidad sigue siendo un estado constante.
7. Esto está más allá de la experiencia que estamos tratando de acelerar. 2 No obstante, cuando se enseña y se aprende lo que es el perdón, se obtienen experiencias que dan testimonio de que el momento que la mente misma determinó para abandonar todo excepto esto, está por llegar. 3 No vamos a apresurar este momento como si lo que vas a ofrecer se hubiese ocultado de Aquel que enseña el significado del perdón.
8. Todo aprendizaje ya se encontraba en Su Mente, consumado y completo. 2 Él reconoció todo lo que el tiempo encierra y se lo dio a todas las mentes para que cada una de ellas pudiera determinar -desde una perspectiva en la que el tiempo ha terminado- cuándo ha de ser liberada para la revelación y la eternidad. 3 Hemos repetido en varias ocasiones que no haces sino emprender una jornada que ya concluyó.
9. Pues la unicidad no puede sino encontrarse aquí. 2 Sea cual sea el momento que la mente haya fijado para la revelación, es completamente irrelevante para lo que no puede sino ser un estado constante, eternamente como siempre ha sido y como ha de ser eternamente. 3 Nosotros simplemente asumimos el papel que se nos asignó hace mucho, y que Aquel que escribió el guion de la salvación en el Nombre de Su Creador y en el Nombre del Hijo de Su Creador reconoció como perfectamente realizado. 10. No hay necesidad de clarificar más lo que nadie en el mundo puede comprender. 2 Cuando la revelación de tu unicidad tenga lugar, lo sabrás y lo comprenderás plenamente. 3 Pero por ahora es mucho lo que aún nos queda por hacer, pues aquellos que se encuentran en el tiempo pueden hablar de cosas que están más allá de él y escuchar palabras que explican que lo que ha de venir ya sucedió. 4 Mas ¿qué significado pueden tener estas palabras para los que todavía se rigen por el reloj, y se levantan, trabajan y se van a dormir de acuerdo con él? 11. Baste, pues, con decir que para desempeñar tu papel tienes trabajo por delante. 2 El final seguirá siendo nebuloso mientras no hayas desempeñado por completo tu papel. 3 Pero eso no importa, 4 pues tu papel sigue siendo el pilar sobre lo que todo lo demás descansa. 5 Conforme asumas el papel que te fue encomendado, la salvación se acercará un poco más a cada corazón inseguro cuyo latir no esté aún en armonía con Dios. 12. El perdón es el eje central de la salvación, pues al hacer que todos sus aspectos tengan una relación significativa entre sí, dirige su curso y su trayectoria y asegura su resultado. 2 Y ahora pedimos que se nos conceda la gracia, el último don que la salvación puede otorgar. 3 La experiencia que la gracia proporciona es temporal, pues la gracia es un preludio del Cielo, pero sólo reemplaza a la idea de tiempo por un breve lapso. 13. Mas ese lapso es suficiente. 2 Pues ahí es donde se depositan los milagros que has de devolver de los instantes santos que recibes, por medio de la gracia que experimentas, a todos los que ven la luz que aún refulge en tu faz. 3 ¿Qué es la faz de Cristo sino la de aquel que, habiéndose adentrado por un momento en la intemporalidad, trae de vuelta—para bendecir al mundo—el claro reflejo de la unidad que allí experimentó? 4 ¿Cómo podrías alcanzarla para siempre mientras una parte de ti se encuentre afuera, ignorante y dormida,
necesitada de que des testimonio de la verdad? 14. Siéntete agradecido de poder regresar, de la misma manera en que te alegró ir por un instante, y acepta los dones que la gracia te otorgó. 2 Es a ti mismo a quien se los traes de vuelta. 3 Y no muy lejos, se encuentra la revelación. 4 Su llegada está garantizada. 5 Pedimos que se nos conceda la gracia y la experiencia que la acompaña. 6 Damos la bienvenida a la liberación que ofrece a todos. 7 No estamos pidiendo lo que no se puede pedir. 8 No tenemos nuestras miras puestas en aquello que está más allá de lo que la gracia puede conceder. 9 Pues eso lo podemos dar mediante la gracia que se nos ha concedido.
15. Nuestro objetivo de aprendizaje de hoy no excede lo que expresa la plegaria que sigue a continuación. 2 Mas ¿qué puede haber en el mundo que sobrepase lo que en este día le solicitamos a Aquel que nos concede la gracia que pedimos, tal como se le concedió a Él? 3 Por la gracia vivo. 4 Por la gracia soy liberado. 5 Por la gracia doy. 6 Por la gracia he de
liberar.
El Curso se detiene hoy con particular ternura sobre la palabra gracia. Te dice que la gracia es el estado natural del Hijo de Dios y que solo la niebla del ego la oculta. La práctica pide cinco minutos por la mañana y por la noche, y una repetición constante. En mi propia experiencia esta lección se aterriza en el cuerpo como un aflojamiento del pecho. La gracia no exige nada. Sostén la idea con la respiración y deja que la gracia haga su trabajo. Es amable, incluso cuando no la sientes fluir claramente.
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Lección 170: En Dios no hay crueldad ni en mí tampoco.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 170 (Fundación para la Paz Interior):
1. Nadie ataca sin la intención de herir. 2 En esto no hay excepciones. 3 Cuando piensas que atacas en defensa propia estás afirmando que ser cruel te protege; que la crueldad te mantiene a salvo. 4 Estás afirmando tu creencia de que herir a otro te brinda libertad. 5 Y también, que al atacar intercambias el estado en que te encuentras por otro mejor, más seguro, donde estás más a salvo de peligrosas invasiones y del temor.
2. ¡Qué descabellada es la idea de que atacar es la manera de defenderse del miedo! 2 Pues he aquí donde se engendra el miedo y se le nutre de sangre para que crezca, se hinche y sea cada vez más rabioso. 3 Ésta es la manera de proteger al miedo, no de escaparse de él. 4 Hoy aprendemos una lección que te evitará más demoras e innecesarios sufrimientos de los que te puedes imaginar. 5 Y es ésta: 6 Eres el hacedor de aquello de lo que te defiendes. a Y al defenderte contra
ello haces que sea real e ineludible. 7 Depón tus armas, y sólo entonces percibirás su falsedad.
3. Parece ser un enemigo externo a quien atacas. 2 Sin embargo, al defenderte forjas un enemigo interno; un pensamiento extraño que está en guerra contigo, te priva de paz y divide tu mente en dos bandos que parecen ser totalmente irreconciliables. 3 Pues ahora el amor tiene un “enemigo”, un opuesto; y el miedo, el extraño, necesita ahora que lo defiendas contra la amenaza de lo que realmente eres.
4. Si examinaras detenidamente los medios por los que tu ilusoria autodefensa procede a lo largo de su imaginaria trayectoria, te percatarías de las premisas sobre las que se basa la idea anterior. 2 En primer lugar, es obvio que las ideas tienen que abandonar su fuente, pues eres tú quien lanza el ataque y quien primero tuvo que concebirlo. 3 No obstante, lanzas el ataque contra algo externo a ti y en tu mente te separas de aquel a quien atacas, completamente convencido de que la división a la que has dado lugar es real.
5. En segundo lugar, los atributos del amor se le confieren a su “enemigo”. 2 Pues el miedo se convierte en tu refugio y en el protector de tu paz, y recurres a él en busca de solaz y de escape de cualquier duda con respecto a tu fortaleza, así como con la esperanza de poder descansar en una quietud libre de sueños. 3 Y según se despoja al amor de lo que le pertenece a él y sólo a él, se le adjudican los atributos del miedo. 4 Pues el amor te pediría que depusieses todas tus defensas por ser éstas meras necedades. 5 Y ciertamente tus armas se desmoronarían y quedarían reducidas a polvo, 6 pues eso es lo que son.
6. Al tener al amor como enemigo, la crueldad se convierte necesariamente en un dios. 2 Y los dioses exigen que sus seguidores obedezcan sus mandatos sin rechistar. 3 A aquellos que cuestionan la sensatez o, cuando menos, la cordura de tales exigencias, se les castiga severa e implacablemente. 4 Pues son sus enemigos los que son irrazonables y dementes, mientras que ellos son siempre justos y misericordiosos.
7. Hoy examinaremos a este dios cruel objetivamente. 2 Y nos daremos cuenta de que aunque sus labios están manchados de sangre y de que de su boca parecen salir llamas, está hecho de piedra. 3 No puede hacer nada. 4 No tenemos que desafiar su poder, 5 pues no tiene ninguno. 6 Y quienes ven en él su seguridad, no tienen ni
guardián ni fortaleza a los que recurrir en caso de peligro, ni ningún poderoso guerrero que salga en su defensa.
8. Este momento puede ser terrible. 2 Pero también puede ser el momento en que te emancipas de tu abyecta esclavitud. 3 Pues al estar frente a este ídolo y verlo exactamente como es, puedes tomar una decisión: 4 ¿Vas a restituirle al amor lo que has procurado arrebatarle para ponerlo a los pies de ese inanimado bloque de piedra? 5 ¿O vas a inventar otro ídolo para que lo reemplace? 6 Pues el dios de la crueldad adopta muchas formas. 7 Siempre es posible encontrar otra.
9. Mas no creas que el miedo es la manera de escapar del miedo. 2 Recordemos lo que se ha subrayado en el texto con respecto a los obstáculos que la paz tiene que superar. 3 De éstos, el último, el que más difícil nos resulta creer que no es nada—si bien aparenta ser un bloque sólido, impenetrable, temible e insuperable—es el miedo a Dios Mismo. 4 He aquí la premisa básica que entrona al pensamiento del miedo como si de un dios se tratase. 5 Pues el miedo es venerado por aquellos que le rinden culto y el amor parece ahora estar revestido de crueldad.
10. ¿De dónde ha surgido la creencia totalmente irracional de que hay dioses vengativos? 2 El amor no ha confundido sus atributos con los del miedo. 3 Mas los que le rinden culto al miedo perciben su propia confusión en el “enemigo” del miedo, y la crueldad de éste como parte del amor. 4 ¿Y qué podría ser ahora más temible que el Corazón del Amor Mismo? 5 Sus Labios parecen estar manchados de sangre y de su boca brotar fuego. 6 Pero sobre todo, es terrible e inconcebiblemente cruel, y siega las vidas de todos aquellos que Lo consideran su Dios. 11. No hay duda acerca de la decisión que hoy vas a tomar. 2 Pues hoy posarás tu mirada por última vez sobre ese bloque de piedra que tú mismo esculpiste y dejarás de llamarle dios. 3 Ya habías llegado a este punto antes, pero decidiste que ese dios cruel permaneciera contigo en otra forma. 4 Y por eso el temor a Dios permaneció contigo. 5 Pero esta vez lo dejarás allí. 6 Y al volver, regresarás a un mundo nuevo, aliviado de ese peso; un mundo que no se ve a través de sus ojos invidentes, sino a través de la visión que tu decisión te restauró. 12. Ahora tus ojos le pertenecen a Cristo y es Él quien mira a través de ellos. 2 Ahora tu voz le pertenece a Dios y se hace eco de la Suya. 3 Ahora tu corazón permanecerá en paz para siempre. 4 Lo has elegido a Él en lugar de a los ídolos, y los atributos con los que tu Creador te bendijo te son por fin restituidos. 5 La Llamada de Dios ha sido oída y contestada. 6 Ahora el miedo ha dado paso al amor, al Dios Mismo reemplazar la crueldad. 13. Padre, somos como Tú. 2 En nosotros no hay crueldad, puesto que en Ti no la hay. 3 Tu paz es nuestra. 4 Y bendecimos al mundo con lo que hemos recibido exclusivamente de Ti. 5 Elegimos una vez más, y elegimos asimismo por todos nuestros hermanos, sabiendo que son uno con nosotros. 6 Les brindamos Tu salvación tal como la hemos recibido ahora. 7 Y damos gracias por ellos que nos completan. 8 En ellos vemos Tu Gloria y en ellos hallamos nuestra paz. 9 Somos santos porque Tu Santidad nos ha liberado. 10 Y por ello Te damos las gracias. 11 Amén. Quinto Repaso
Introducción
1. Ahora iniciamos otro repaso. 2 Esta vez estamos listos para poner más de nuestra parte y dedicar más tiempo a nuestro empeño. 3 Reconocemos que nos estamos preparando para un nuevo nivel de entendimiento. 4 Queremos dar este paso resueltamente para poder seguir adelante con mayor certeza, mayor sinceridad y
sostener la fe con mayor seguridad. 5 Nuestros pasos han sido inciertos, y las dudas nos han hecho andar con lentitud e inseguridad por el camino que este curso señala. 6 Pero ahora vamos a ir más deprisa, pues nos estamos acercando a una mayor certeza, a un propósito más firme y a una meta más segura.
2. Padre nuestro, afianza nuestros pasos. 2 Aplaca nuestras dudas, aquieta nuestras santas mentes y háblanos. 3 No tenemos nada que decirte, 4 pues sólo deseamos escuchar Tu Palabra y hacerla nuestra. 5 Guía nuestras
prácticas tal como un padre guía a su hijo pequeño por un camino que éste desconoce, 6 pero que aun así él sigue, seguro de que está a salvo porque su padre le muestra el camino.
3. De este modo es como llevamos nuestras prácticas hasta Ti. 2 Si tropezamos, Tú nos levantarás. 3 Si se nos olvida el camino, sabemos que siempre nos lo recordarás. 4 Y si nos extraviamos, no te olvidarás de llamarnos de vuelta. 5 Aligera nuestros pasos ahora de modo que podamos caminar con mayor certeza y mayor rapidez hasta llegar a Ti. 6 Y aceptamos la Palabra que nos ofreces para unificar nuestras prácticas, a medida que repasamos los pensamientos que nos has dado.
4. He aquí—al final de este párrafo—el pensamiento que debe preceder a los pensamientos que vamos a repasar. 2 Cada uno de ellos clarifica algún aspecto de dicho pensamiento o contribuye a hacerlo más significativo, más
personal y verdadero, así como más descriptivo del santo Ser que compartimos y que ahora nos preparamos para conocer de nuevo: 3 Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
4 Sólo este Ser conoce el Amor. 5 Sólo Sus pensamientos son perfectamente congruentes; sólo este Ser conoce
a Su Creador, se comprende a Sí Mismo, goza de un Conocimiento y Amor perfectos, y nunca se aparta de Su constante estado de unión con Su Padre y Consigo mismo.
5. Esto es lo que nos espera al final de la jornada. 2 Cada paso que damos nos acerca un poco más. 3 Este repaso acortará el tiempo de manera inconmensurable si tenemos presente que eso es nuestra meta y que a medida que lo ponemos en práctica es a eso a lo que nos acercamos. 4 Levantemos nuestros corazones de las cenizas y dirijámoslos hacia la Vida, recordando que eso es lo que se nos promete y que este curso nos fue enviado para allanar el sendero de la luz y enseñarnos—paso a paso—cómo regresar al eterno Ser que creíamos haber perdido.
6. Yo te acompaño en esta jornada. 2 Pues por un tiempo compartiré contigo tus dudas y tus miedos, de manera que puedas recurrir a mí que conozco el camino por el que se supera toda duda y temor. 3 Caminamos juntos, por consiguiente, 4 es preciso que yo entienda lo que es la incertidumbre y el dolor, aun cuando sé que no tienen ningún significado. 5 Sin embargo, un salvador debe permanecer con aquellos a quienes enseña, viendo lo que ellos ven, pero conservando en su mente el camino que lo condujo a su propia liberación, y que ahora te conducirá a ti a la tuya junto con él. 6 Al Hijo de Dios se le seguirá crucificando hasta que te decidas a caminar por esta senda conmigo.
7. Mi resurrección se repite cada vez que conduzco a salvo a un hermano hasta donde la jornada termina para ya no recordarse más. 2 Me siento renovado cada vez que un hermano aprende que hay un camino que nos libera de la aflicción y del dolor. 3 Y renazco cada vez que la mente de un hermano se vuelve hacia la luz que mora en él y me busca. 4 No me he olvidado de nadie. 5 Ayúdame ahora a conducirte de regreso allí donde la jornada empezó para que puedas tomar otra decisión conmigo.
8. Libérame a medida que practicas una vez más los pensamientos que te traigo de parte de Aquel que ve tu amarga necesidad y que conoce la respuesta que Dios Le dio. 2 Juntos repasaremos estos pensamientos. 3 Juntos les dedicaremos nuestro tiempo y esfuerzos. 4 Y juntos se los enseñaremos a nuestros hermanos. 5 Dios no permitiría que en el Cielo faltase nada. 6 El Cielo te está esperando, al igual que yo. 7 Sin ti yo estoy incompleto. 8 Conforme me complete regresaremos juntos a nuestro hogar ancestral, el cual se preparó para nosotros desde antes de que el tiempo existiera, y que se ha mantenido a salvo de sus azotes, así como inmaculado y seguro, tal como será cuando al tiempo le llegue su fin.
9. Así pues, deja que este repaso sea el regalo que me haces a mí. 2 Esto es lo único que necesito: que oigas mis palabras y se las ofrezcas al mundo. 3 Eres mi voz, mis ojos, mis pies y mis manos por medio de los cuales le llevo la salvación. 4 El Ser desde el que te llamo no es sino tu propio Ser. 5 A Él nos dirigimos juntos. 6 Toma a tu hermano de la mano, pues no es éste un camino que recorramos solos. 7 En tu hermano, yo camino contigo y tú conmigo. 8 La Voluntad del Padre es que Su Hijo sea uno con Él. 9 ¿Cómo, entonces, no iba a ser todo cuanto vive uno contigo también? 10. Permite que este repaso sea un intervalo en el que compartimos una experiencia que es nueva para ti, aunque es tan antigua como el tiempo e incluso aún más antigua. 2 Santificado sea tu Nombre 3 e inmaculada tu gloria para siempre. 4 Tu completitud es ahora total, tal como Dios lo dispuso. 5 Eres Su Hijo y completas Su Extensión con la tuya. 6 Practicamos una antigua verdad, que sabíamos desde antes de que las ilusiones pareciesen apoderarse del mundo. 7 Y le recordamos al mundo que está libre de toda ilusión cada vez que decimos: 8 Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
11. Con esto comenzamos nuestro repaso de cada día. 2 Con este pensamiento empezamos y concluimos cada período de práctica. 3 Y con ese pensamiento nos vamos a dormir para luego despertar una vez más con esas mismas palabras en nuestros labios, dando así la bienvenida al nuevo día. 4 No repasaremos ningún pensamiento sin que esta frase lo acompañe, y utilizaremos los pensamientos para mantenerla firme en la mente y clara en nuestra memoria a lo largo del día. 5 Y así, cuando hayamos terminado este repaso, habremos reconocido que las palabras que decimos son verdad. 12. Las palabras, sin embargo, no son sino recursos auxiliares y, excepto por el uso que hacemos de ellas al principio y al final de cada período de práctica, se usarán sólo para recordarle a la mente su propósito, según lo dicte la necesidad. 2 Ponemos nuestra fe en la experiencia que se deriva de las prácticas, no en los medios que utilizamos. 3 Esperamos la experiencia, y reconocemos que sólo en ella radica la convicción. 4 Usamos las palabras, pero tratamos una y otra vez de ir más allá de ellas hasta llegar a su significado, el cual está mucho más allá de su sonido. 5 Éste se hace cada vez más tenue hasta que finalmente desaparece, a medida que nos acercamos a la Fuente del significado. 6 Y es ahí donde hallamos reposo.
Este es el último día antes del repaso final del bloque. El Curso te desmonta hoy la imagen última del Dios cruel. Dice que si Dios no es cruel, tampoco lo eres tú. La práctica pide cinco minutos por la mañana y por la noche. En mi propia práctica esta lección ha sido central para dejar la autocrítica. Yo no puedo ser cruel conmigo si Dios no lo es. Hoy escucha bien los pensamientos internos. Si oyes crueldad, aunque sea sutil, respóndele con esta idea. La compasión propia es tarea de hoy.
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Lección 171: Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 171 (Fundación para la Paz Interior):
1. (151) Todas las cosas son ecos de la Voz que habla por Dios. 2 Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
2. (152) Tengo el poder de decidir. 2 Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
Empieza el repaso cinco con la idea marco: Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo. Las ideas de hoy son las lecciones 151 y 152, todas las cosas son ecos de la Voz que habla por Dios y tengo el poder de decidir. El Curso pide una introducción especial a este repaso: cinco minutos, mañana y noche, para sentir en el corazón el pensamiento marco. Yo he visto que este repaso es diferente. La frase Dios es sólo Amor es un ancla poderosa. Hoy no la analices. Solo repítela como quien afirma su nombre.
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Lección 172: Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 172 (Fundación para la Paz Interior):
1. (153) En mi indefensión radica mi seguridad. 2 Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
2. (154) Me cuento entre los ministros de Dios. 2 Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
Segundo día del repaso cinco. La idea marco es Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo. Las ideas de hoy son las lecciones 153 y 154, en mi indefensión radica mi seguridad y me cuento entre los ministros de Dios. El Curso te pide mantener el pensamiento marco vivo mientras practicas las dos ideas. En mi propia experiencia estas dos ideas juntas explican una vocación completa. Sin defensa y en servicio. Es toda la enseñanza del Curso en dos frases. Practícalas hoy con calma, sin forzar el sentido.
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Lección 173: Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 173 (Fundación para la Paz Interior):
1. (155) Me haré a un lado y dejaré que Él me muestre el camino. 2 Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
2. (156) Camino con Dios en perfecta santidad. 2 Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
Tercer día. Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo. Las ideas de hoy son las lecciones 155 y 156, me haré a un lado y dejaré que Él me muestre el camino y camino con Dios en perfecta santidad. Estas dos ideas describen el mismo gesto desde ángulos distintos. El Curso te pide dos periodos largos y muchas repeticiones breves. Yo he visto que hacerse a un lado y caminar acompañado son la misma acción interior. Practícalo hoy sin dividirlo en pasos separados, como un solo movimiento continuo.
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Lección 174: Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 174 (Fundación para la Paz Interior):
1. (157) En Su Presencia he de estar ahora. 2 Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
2. (158) Hoy aprendo a dar tal como recibo. 2 Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
Cuarto día. Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo. Las ideas de hoy son las lecciones 157 y 158, en Su Presencia he de estar ahora y hoy aprendo a dar tal como recibo. El Curso te pide integrar las dos ideas con el pensamiento marco. En mi propia práctica noto que estar en Su Presencia es lo que hace posible dar. No al revés. Primero recibes por presencia. Luego das lo recibido. Hoy no cambies el orden. Descansa primero, da después. El orden importa más de lo que parece.
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Lección 175: Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 175 (Fundación para la Paz Interior):
1. (159) Doy los milagros que he recibido. 2 Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
2. (160) Yo estoy en mi hogar. 2 El miedo es el que es un extraño aquí. 3 Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
Quinto día. Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo. Las ideas de hoy son las lecciones 159 y 160, doy los milagros que he recibido y yo estoy en mi hogar, el miedo es el que es un extraño aquí. El Curso te pide practicar con constancia y sin apuro. En mi propia experiencia estas dos ideas se sostienen mutuamente. Dar milagros afirma quién eres. Y quien eres no tiene miedo. Hoy practica con la sencillez de un ancla. Repite la idea marco cada vez que la mente se disperse.
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Lección 176: Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 176 (Fundación para la Paz Interior):
1. (161) Dame tu bendición, santo Hijo de Dios. 2 Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
2. (162) Soy tal como Dios me creó. 2 Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
Sexto día. Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo. Las ideas de hoy son las lecciones 161 y 162, dame tu bendición, santo Hijo de Dios y soy tal como Dios me creó. El Curso te pide dos periodos extensos y muchas repeticiones breves. Yo he visto que pedir bendición a un hermano difícil, mientras sostienes la idea de que eres como Dios te creó, disuelve la ilusión de amenaza. El otro es también como Dios lo creó. Practícalo hoy sin excepciones y con paciencia real.
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Lección 177: Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 177 (Fundación para la Paz Interior):
1. (163) La muerte no existe. 2 El Hijo de Dios es libre. 3 Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
2. (164) Ahora somos uno con Aquel que es nuestra Fuente. 2 Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
Séptimo día. Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo. Las ideas de hoy son las lecciones 163 y 164, la muerte no existe, el Hijo de Dios es libre, y ahora somos uno con Aquel que es nuestra Fuente. El Curso te pide sostener el pensamiento marco mientras practicas. En mi propia práctica noto que estas dos ideas sanan la lectura habitual del tiempo. La muerte y la separación son dos caras de la misma ilusión. Ambas se disuelven al reconocer que somos uno con la Fuente.
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Lección 178: Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 178 (Fundación para la Paz Interior):
1. (165) Que mi mente no niegue el Pensamiento de Dios. 2 Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
2. (166) Se me han confiado los dones de Dios. 2 Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
Octavo día. Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo. Las ideas de hoy son las lecciones 165 y 166, que mi mente no niegue el Pensamiento de Dios y se me han confiado los dones de Dios. El Curso te pide integrar estas dos ideas en el ancla marco. En mi enseñanza he visto que dejar de negar el Pensamiento de Dios es la puerta para reconocer los dones ya recibidos. Hoy practica en dos direcciones. Deja de negar. Empieza a reconocer. Repite el ancla cuando te disperses.
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Lección 179: Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 179 (Fundación para la Paz Interior):
1. (167) Sólo hay una vida, y ésa es la vida que comparto con Dios. 2 Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
2. (168) Tu Gracia me es dada. 2 La reclamo ahora. 3 Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
Noveno día del repaso. Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo. Las ideas de hoy son las lecciones 167 y 168, sólo hay una vida y ésa es la Vida que comparto con Dios y tu Gracia me es dada, la reclamo ahora. El Curso te pide dos periodos amplios y una repetición cada hora. Yo he visto que estas dos ideas juntas son un cierre luminoso. La Vida compartida con Dios y la Gracia reclamada aterrizan como una sola respiración. Practícalo hoy y descansa en la idea marco.
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Lección 180: Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 180 (Fundación para la Paz Interior):
1. (169) Por la gracia vivo. 2 Por la gracia soy liberado. 3 Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.
2. (170) En Dios no hay crueldad ni en mí tampoco. 2 Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo. Introducción a las lecciones 181-200
1. Nuestras próximas lecciones tienen como propósito intensificar tu buena voluntad a fin de fortalecer tu débil compromiso y de fundir todos tus variados objetivos en un solo empeño. 2 No se te pide una dedicación a tiempo completo. 3 Pero sí que practiques ahora a fin de llegar a alcanzar la sensación de paz que, aunque sólo sea de manera intermitente, tal compromiso unificado te brinda. 4 Experimentar eso es lo que hará que estés completamente dispuesto a seguir el camino que este curso señala.
2. Nuestras lecciones están ahora orientadas específicamente a ampliar tus horizontes y a tratar de manera directa con determinados obstáculos que mantienen tu visión constreñida y demasiado limitada para dejarte ver el valor de nuestro objetivo. 2 Lo que nos proponemos ahora es eliminar esos obstáculos, aunque sólo sea brevemente. 3 Las palabras en sí no pueden transmitir la sensación de liberación que se experimenta una vez que se han eliminado. 4 Mas la experiencia de libertad y de paz que descenderá sobre ti cuando renuncies a tu férreo control de lo que ves, será más que suficiente para convencerte. 5 Tu motivación se intensificará de tal manera que las palabras dejarán de ser relevantes. 6 Sabrás con certeza lo que quieres y lo que no tiene valor.
3. Y así comenzamos la jornada que nos llevará más allá de las palabras, concentrándonos en primer lugar en lo que todavía impide tu progreso. 2 La experiencia de lo que existe más allá de toda actitud defensiva sigue siendo inalcanzable mientras se siga negando. 3 Quizá esté ahí, pero tú no puedes aceptar su presencia. 4 De modo que lo que nos proponemos ahora es ir más allá de todas las defensas por un rato cada día. 5 No se te pide nada más porque no se necesita nada más. 6 Ello será suficiente para garantizar que todo lo demás llegue.
Décimo y último día del repaso cinco. Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo. Las ideas de hoy son las lecciones 169 y 170, por la gracia vivo, por la gracia soy liberado, y en Dios no hay crueldad ni en mí tampoco. Con este día cierra el repaso cinco. El Curso te pide dedicarle dos periodos largos y muchas repeticiones breves. En mi propia práctica los cierres de repaso son especialmente fértiles. La mente asienta lo aprendido sin ruido. Hoy solo repite el ancla marco, respira y agradece.
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Aquí empieza un nuevo tramo del Libro de ejercicios. Hoy no se te pide entender por qué los milagros necesitan luz, sino simplemente hacer la práctica que el Curso indica. Cinco o seis veces por hora, en intervalos razonables, recuerda que los milagros se ven en la luz. Y cuando venga la tentación de reaccionar, respóndele con esta idea. En mi propia práctica he notado que los estudiantes que más resisten estas lecciones son los que intentan resolverlas con la cabeza. Tú no tienes que entenderla. Tú solo tienes que hacerla. Confía en la secuencia, mi amor, y deja que la lección haga su parte.