Esta página contiene las Lecciones 271 a la 365 del Libro de Ejercicios de Un Curso de Milagros. Cada lección incluye el texto canónico de la Fundación para la Paz Interior.
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Hoy es la lección que el Curso quiere que trabajes hoy. Si has perdido el hilo, usa el widget "La lección de hoy" en el Compañero.
Lecciones en este rango
- Lección 271: Hoy sólo utilizaré la visión de Cristo.
- Lección 272: ¿Cómo iban a poder satisfacer las ilusiones al Hijo de Dios?
- Lección 273: Mía es la quietud de la Paz de Dios.
- Lección 274: Este día le pertenece al Amor. Hoy no tendré miedo.
- Lección 275: La sanadora Voz de Dios protege hoy todas las cosas.
- Lección 276: Se me ha dado la Palabra de Dios para que la comparta.
- Lección 277: Que no aprisione a Tu Hijo con leyes que yo mismo inventé.
- Lección 278: Si estoy aprisionado, mi Padre no es libre.
- Lección 279: La libertad de la Creación garantiza la mía.
- Lección 280: ¿Qué límites podría mponerle yo al Hijo de Dios?
- Lección 281: Nada, excepto mis propios pensamientos, me puede hacer daño.
- Lección 282: Hoy no tendré miedo del amor.
- Lección 283: Mi verdadera identidad reside en Ti.
- Lección 284: Puedo elegir cambiar todos los pensamientos que me causan dolor.
- Lección 285: Hoy mi santidad brilla clara y radiante.
- Lección 286: La quietud del Cielo envuelve hoy mi corazón.
- Lección 287: Tú eres mi única meta, Padre mío, sólo Tú.
- Lección 288: Que me olvide hoy del pasado de mi hermano.
- Lección 289: El pasado no existe. No me puede afectar.
- Lección 290: Lo único que veo es mi actual felicidad.
- Lección 291: Éste es un día de sosiego y de paz.
- Lección 292: Todo tendrá un desenlace feliz.
- Lección 293: El miedo ya se acabó y lo único que hay aquí es amor.
- Lección 294: Mi cuerpo es algo completamente neutro.
- Lección 295: El Espíritu Santo ve hoy a través de mí.
- Lección 296: El Espíritu Santo habla hoy a través de mí.
- Lección 297: El perdón es el único regalo que doy.
- Lección 298: Te amo, Padre, y también amo a Tu Hijo.
- Lección 299: La santidad eterna mora en mí.
- Lección 300: Este mundo dura tan sólo un instante.
- Lección 301: Y Dios Mismo enjugará toda lágrima.
- Lección 302: Donde antes había tinieblas ahora contemplo la luz.
- Lección 303: Hoy nace en mí el Cristo santo.
- Lección 304: Que mi mundo no nuble la visión de Cristo.
- Lección 305: Hay una paz que Cristo nos concede.
- Lección 306: El regalo de Cristo es lo único que busco hoy.
- Lección 307: Abrigar deseos conflictivos no puede ser mi voluntad.
- Lección 308: Este instante es el único tiempo que existe.
- Lección 309: Hoy no tendré miedo de mirar dentro de mí.
- Lección 310: Paso este día sin miedo y lleno de amor.
- Lección 311: Juzgo todas las cosas como quiero que sean.
- Lección 312: Veo todas las cosas como quiero que sean.
- Lección 313: Que venga a mí ahora una nueva percepción.
- Lección 314: Busco un futuro diferente del pasado.
- Lección 315: Todos los regalos que mis hermanos hacen me pertenecen.
- Lección 316: Todos los regalos que les hago a mis hermanos me pertenecen.
- Lección 317: Sigo el camino que se me ha señalado.
- Lección 318: Soy el medio para la salvación, así como su fin.
- Lección 319: Vine a salvar al mundo.
- Lección 320: Mi Padre me da todo poder.
- Lección 321: Padre, mi libertad reside únicamente en Ti.
- Lección 322: Tan sólo puedo renunciar a lo que nunca fue real.
- Lección 323: Gustosamente “sacrifico” el miedo.
- Lección 324: No quiero ser guía. Quiero ser simplemente un seguidor.
- Lección 325: Todas las cosas que creo ver son reflejos de ideas.
- Lección 326: He de ser por siempre un Efecto de Dios.
- Lección 327: No necesito más que llamar y Tú me contestarás.
- Lección 328: Elijo estar en segundo lugar para obtener el primero.
- Lección 329: He elegido ya lo que Tu Voluntad dispone.
- Lección 330: Hoy no volveré a hacerme daño.
- Lección 331: El conflicto no existe, pues mi voluntad es la Tuya.
- Lección 332: El miedo aprisiona al mundo. El perdón lo libera.
- Lección 333: El perdón pone fin al sueño de conflicto.
- Lección 334: Hoy reclamo los regalos que el perdón otorga.
- Lección 335: Elijo ver la impecabilidad de mi hermano.
- Lección 336: El perdón me enseña que todas las mentes están unidas.
- Lección 337: Mi impecabilidad me protege de todo daño.
- Lección 338: Sólo mis propios pensamientos pueden afectarme.
- Lección 339: Se me concederá todo lo que pida.
- Lección 340: Hoy puedo estar libre de todo sufrimiento.
- Lección 341: Tan sólo puedo atacar mi propia impecabilidad, que es lo único que me mantiene a salvo.
- Lección 342: Dejo que el perdón descanse sobre todas las cosas, pues de ese modo es como se me conce...
- Lección 343: No se me pide hacer ningún sacrificio para encontrar la Misericordia y la Paz de Dios.
- Lección 344: Hoy aprendo la ley del amor: que lo que le doy a mi hermano es el regalo que me hago a...
- Lección 345: Hoy sólo ofrezco milagros, pues quiero que retornen a mí.
- Lección 346: Hoy la Paz de Dios me envuelve y me olvido de todo excepto de Su Amor.
- Lección 347: La ira procede de los juicios. Y los juicios son el arma que utilizo contra mí mismo a...
- Lección 348: Ni mi ira ni mi temor tienen razón de ser, pues Tú me rodeas. Y Tu Gracia me basta para...
- Lección 349: Hoy dejo que la visión de Cristo contemple todas las cosas por mí y que en lugar de juz...
- Lección 350: Los milagros reflejan el eterno Amor de Dios. Ofrecerlos es recordarlo a Él, y mediante...
- Lección 351: Mi hermano impecable es mi guía a la paz. Mi hermano pecador es mi guía al dolor. Y el...
- Lección 352: Los juicios son lo opuesto al amor. De los juicios procede todo el dolor del mundo, y d...
- Lección 353: Mis ojos, mi boca, mis manos y mis pies tienen hoy un solo propósito: estar al servicio...
- Lección 354: Cristo y yo nos encontramos unidos en paz y seguros de nuestro propósito. Su Creador mo...
- Lección 355: La paz, la dicha y los milagros que otorgaré cuando acepte la Palabra de Dios son ilimi...
- Lección 356: La enfermedad no es sino otro nombre para el pecado. La curación no es sino otro nombre...
- Lección 357: La verdad contesta toda invocación que le hacemos a Dios, respondiendo primero con mila...
- Lección 358: Ninguna invocación a Dios puede dejar de ser oída o no recibir respuesta. Y de esto pue...
- Lección 359: La respuesta de Dios es alguna forma de paz. Todo dolor sana; toda aflicción es reempla...
- Lección 360: Que la paz sea conmigo, el santo Hijo de Dios. Que la paz sea con mi hermano, que es un...
- Lección 361: Lecciones finales
- Lección 362: Lecciones finales
- Lección 363: Lecciones finales
- Lección 364: Lecciones finales
- Lección 365: Lecciones finales
Lección 271: Hoy sólo utilizaré la visión de Cristo.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 271 (Fundación para la Paz Interior):
1. Cada día, cada hora y cada instante decido lo que quiero contemplar, los sonidos que quiero oír y los testigos de lo que quiero que sea verdad para mí. 2 Hoy elijo contemplar lo que Cristo quiere que vea; hoy elijo escuchar la Voz de Dios, así como buscar los testigos de lo que es verdad en Su Creación. 3 En la visión de Cristo, el mundo y la Creación de Dios se encuentran y, según se unen, toda percepción desaparece. 4 La dulce visión de Cristo redime al mundo de la muerte, pues todo aquello sobre lo que Su mirada se posa no puede sino vivir y recordar al Padre y al Hijo: la unión entre Creador y Creación.
2. Padre, la visión de Cristo es el camino que me conduce a Ti. 2 Lo que Él contempla restaura Tu recuerdo en mí. 3 Y eso es lo que elijo contemplar hoy.
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Lección 272: ¿Cómo iban a poder satisfacer las ilusiones al Hijo de Dios?
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 272 (Fundación para la Paz Interior):
1. Padre, la verdad me pertenece. 2 Mi hogar se estableció en el Cielo mediante Tu Voluntad y la mía. 3 ¿Podrían contentarme los sueños? 4 ¿Podrían brindarme felicidad las ilusiones? 5 ¿Qué otra cosa sino Tu recuerdo podría satisfacer a Tu Hijo? 6 No me contentaré con menos de lo que Tú me has dado. 7 Tu Amor, por siempre dulce y sereno, me rodea y me mantiene a salvo eternamente. 8 El Hijo de Dios no puede sino ser tal como Tú lo creaste.
2. Hoy pasamos de largo las ilusiones. 2 Y si oímos a la tentación llamarnos, incitándonos a que nos quedemos y a que sigamos entreteniéndonos con un sueño, nos haremos a un lado y nos preguntaremos si nosotros, los Hijos de Dios, podríamos contentarnos con sueños cuando podemos elegir el Cielo con la misma facilidad que el infierno. a Y el amor reemplazará gustosamente todo temor.
La pregunta que abre la lección de hoy no espera respuesta intelectual. Es una pregunta para el corazón. Llevas años tratando de que las ilusiones te den paz, la relación perfecta, el trabajo perfecto, el cuerpo perfecto. Ninguna te ha llenado por completo. El Curso te pide que hoy dejes esa búsqueda, no con esfuerzo sino con honestidad. Reconoce que eres el Hijo de Dios y que lo que buscas ya vive en ti. En mi propia práctica, esta lección se convirtió en una lista mental. Cada ilusión a la que estaba pegada, la nombraba y la soltaba. Prueba tú también hoy.
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Lección 273: Mía es la quietud de la Paz de Dios.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 273 (Fundación para la Paz Interior):
1. Tal vez estemos ahora listos para pasar un día en perfecta calma. 2 Si esto no fuese posible todavía, nos contentaremos y nos sentiremos más que satisfechos de poder aprender cómo puede lograrse un día así. 3 Si permitimos que algo nos perturbe, aprendamos a descartarlo y a recobrar la paz. 4 Sólo necesitamos decirles a nuestras mentes con absoluta certeza: “Mía es la quietud de la Paz de Dios” y nada podrá venir a perturbar la paz que Dios Mismo le dio a Su Hijo.
2. Padre, Tu Paz es mía. 2 ¿Qué necesidad tengo de temer que algo pueda robarme lo que Tú has dispuesto sea mío para siempre? 3 No puedo perder los dones que me has otorgado. 4 Por lo tanto, la paz con la que agraciaste a Tu Hijo sigue conmigo en la quietud y en el eterno amor que Te profeso.
El Curso te da la paz como algo tuyo, no como algo por ganar. Fíjate en la palabra mía. No dice algún día será mía. No dice cuando la merezca. Dice mía, ahora. En la Parte II el ejercicio se hace más callado. Cierra los ojos, repite la frase, y quédate ahí. Si vienen pensamientos, no los pelees. Deja que pasen como nubes sobre un cielo que no se mueve. Ese cielo eres tú. La quietud que sientes en esos minutos es real, aunque el ego te diga después que fue sólo un momento bonito. Confía en ella. La quietud te está enseñando a ti.
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Lección 274: Este día le pertenece al Amor. Hoy no tendré miedo.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 274 (Fundación para la Paz Interior):
1. Padre, hoy quiero dejar que todas las cosas sean como Tú las creaste y dar a Tu Hijo el honor que se merece por su impecabilidad; el amor de un hermano hacia su hermano y amigo. 2 De ese modo soy redimido. 3 Y del mismo modo, la verdad pasará a ocupar el lugar que antes ocupaban las ilusiones, la luz reemplazará toda obscuridad y Tu Hijo sabrá que él es tal como Tú lo creaste.
2. Hoy nos llega una bendición especial de Aquel que es nuestro Padre. 2 Dedícale este día y hoy no tendrás miedo, pues el día habrá sido consagrado al Amor.
Dos frases cortas, una decisión completa. El día no le pertenece al miedo porque decides regalárselo al Amor. Ese es todo el trabajo de hoy. Cada vez que sientas ansiedad, resentimiento o inquietud, recuerda que ya entregaste el día. No es mi día, es del Amor. En mi propia experiencia, esto no borra el miedo de inmediato, pero le quita autoridad. El miedo aparece y tú ya no te sientes obligada a obedecerle. Lo miras, respiras, y regresas al Amor. Esa es toda la lección. No hay que hacer nada más grande hoy.
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Lección 275: La sanadora Voz de Dios protege hoy todas las cosas.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 275 (Fundación para la Paz Interior):
1. Escuchemos hoy a la Voz que habla por Dios, la cual nos habla de una lección ancestral que es tan cierta hoy como siempre lo ha sido. 2 Sin embargo, este día ha sido seleccionado como aquel en el que hemos de buscar y oír, aprender y entender. 3 Únete a mí en esta escucha, 4 pues lo que nos dice la Voz que habla por Dios no lo podemos entender por nuestra cuenta ni aprenderlo estando separados. 5 En esto reside la protección de todas las cosas. 6 Y en esto se encuentra la curación que brinda la Voz que habla por Dios.
2. Tu sanadora Voz protege hoy todas las cosas, por lo tanto, dejo todo en Tus Manos. 2 No tengo que estar ansioso por nada. 3 Pues Tu Voz me indicará qué hacer, adónde ir, con quién debo hablar y qué debo decirle; qué pensamientos debo albergar y qué palabras debo transmitir al mundo. 4 La seguridad que ofrezco me es dada a mí. 5 Padre, Tu Voz protege todas las cosas a través de mí.
En la Parte II el Curso empieza a hablarte como si tú ya supieras escuchar. La Voz de Dios no es un ruido nuevo que tienes que buscar. Es la quietud que siempre estuvo debajo del ruido del ego. Hoy no trates de forzar nada. Simplemente, en varios momentos del día, detente, respira, escucha. Puede que no oigas palabras, pero notarás una serenidad que no proviene de tu cabeza. Esa es Su Voz protegiéndote. La lección te pide que confíes en que ya está actuando, aun cuando tú no te des cuenta. Deja que te guíe. Es todo lo que hace falta hoy.
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Lección 276: Se me ha dado la Palabra de Dios para que la comparta.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 276 (Fundación para la Paz Interior):
1. ¿Qué dice la Palabra de Dios? 2 ”Mi Hijo es tan puro y santo como Yo.” 3 Así fue como Dios se convirtió en el Padre del Hijo que ama, pues así fue como lo creó. 4 Ésta es la Palabra que el Hijo no creó con el Padre, ya que nació como resultado de ella. 5 Aceptemos Su Paternidad y todo se nos dará. 6 Mas si negamos que fuimos creados en Su Amor, estaremos negando nuestro Ser, y así, no tendremos certeza acerca de Quién somos, Quién es nuestro Padre y cuál es nuestro propósito aquí. 7 No obstante, sólo con que reconozcamos a Aquel que nos dio Su Palabra en nuestra creación, Su recuerdo aflorará de nuevo en nuestras mentes y así podremos recordar a nuestro Ser.
2. Padre, he hecho mía Tu Palabra. 2 Y es Ésta la que les comunicaré a todos mis hermanos, quienes me fueron confiados para que los amara como parte de mí, tal como yo soy amado, bendecido y salvado por Ti.
Compartir aquí no significa predicar. El Curso no te está pidiendo que corrijas al hermano ni que le expliques la lección. La Palabra de Dios se comparte silenciosamente, en cómo miras a la persona frente a ti. Hoy prueba esto. Ante cada persona que encuentres, aunque sea el cajero del supermercado, repite mentalmente eres el Hijo de Dios conmigo. No hace falta nada más. Ese pensamiento sostenido en silencio es la Palabra siendo compartida. En mis 25 años enseñando, esta práctica sencilla ha cambiado más relaciones que cualquier conversación forzada. Confía en lo callado.
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Lección 277: Que no aprisione a Tu Hijo con leyes que yo mismo inventé.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 277 (Fundación para la Paz Interior):
1. Tu Hijo es libre, Padre mío. 2 Que no me imagine que lo he aprisionado con leyes que yo mismo inventé para que gobernasen el cuerpo. 3 Él no está sujeto a ninguna de las leyes que he promulgado para ofrecerle más seguridad al cuerpo. 4 Lo que cambia no puede alterar a Tu Hijo en absoluto. 5 Él no es esclavo de ninguna de las leyes del tiempo. 6 Es tal como Tú lo creaste porque no conoce otra ley que la del amor.
2. No adoremos ídolos ni creamos en ninguna ley que la idolatría quiera decretar para ocultar la libertad del Hijo de Dios. 2 Él no está encadenado por nada excepto por sus propias creencias. 3 Mas lo que él es, está mucho más allá de su fe en la esclavitud o en la libertad. 4 Es libre por razón de Quién es su Padre. 5 Y nada puede aprisionarlo a menos que la verdad de Dios pueda mentir y Dios pueda disponer engañarse a Sí Mismo.
Fíjate cómo la lección te muestra al culpable, tú misma con tus reglas. Cuando decides que alguien debería comportarse de cierta forma, le pones una jaula. Y en esa jaula te encierras contigo. Hoy revisa las leyes que le impones a la gente en tu vida. Mi pareja debería, mis hijos deberían, mi cliente debería. Cada debería es una ley inventada. El Curso no te pide que abandones el discernimiento. Te pide que abandones la sentencia. Suelta la ley y observa qué sucede. Casi siempre, lo que sucede es paz.
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Lección 278: Si estoy aprisionado, mi Padre no es libre.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 278 (Fundación para la Paz Interior):
1. Si acepto que estoy aprisionado dentro de un cuerpo, en un mundo en el que todo lo que aparentemente vive parece morir, entonces mi Padre es un prisionero al igual que yo. 2 Y esto es lo que creo cuando afirmo que tengo que obedecer las leyes que el mundo obedece y que las flaquezas y los pecados que percibo son reales e ineludibles. 3 Si de algún modo estoy aprisionado, significa que no conozco a mi Padre ni a mi Ser. 4 Y significa asimismo que no formo parte de la realidad en absoluto, 5 pues la verdad es libre, y lo que está aprisionado no forma parte de ella.
2. Padre, lo único que pido es la verdad. 2 He tenido muchos pensamientos descabellados acerca de mí mismo y de mi creación, y he introducido en mi mente un sueño de miedo. 3 Hoy no quiero soñar. 4 Elijo el camino que conduce a Ti en lugar de la locura y el miedo. 5 Pues la verdad está a salvo y sólo el amor es seguro.
Es una frase fuerte. Léela dos veces. Dios y tú están tan unidos que tu ilusión de prisión afecta la totalidad. Por eso el Curso insiste tanto en tu liberación. No es asunto egoísta cuidar tu paz. Es asunto del Cielo. Hoy, cuando te descubras eligiendo el sufrimiento, aunque sea sutilmente, recuerda que no eres la única en juego. Tu Padre te espera libre. Tu hermano te espera libre. La práctica es simple. Nota la cadena y suéltala. Una vez. Otra vez. Cuantas veces haga falta. Eso es todo.
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Lección 279: La libertad de la Creación garantiza la mía.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 279 (Fundación para la Paz Interior):
1. Se me ha prometido el fin de los sueños porque el Amor de Dios no abandonó a Su Hijo. 2 Únicamente en sueños parece él estar aprisionado, en espera de una libertad futura, si es que ésta ha de llegar. 3 Pero en realidad sus sueños ya se acabaron y la verdad ocupa su lugar. 4 Ahora él es libre. 5 ¿Por qué he de seguir esperando mi libertad encadenado, cuando ya he sido liberado de mis cadenas y Dios me ofrece la libertad ahora?
2. Hoy aceptaré Tus promesas y depositaré mi fe en ellas. 2 Mi Padre ama a Aquel a Quien creó como Su Hijo. 3 ¿Me negaría, entonces, los regalos que me hizo?
La Creación es libre porque Dios es libre. Y como tú eres parte de la Creación, tu libertad ya está garantizada. No hay que ganarla, sólo aceptarla. La Parte II te invita a descansar en esa verdad. Hoy, si algo te está atrapando en tu mente, una preocupación, un resentimiento viejo, un miedo del futuro, no lo trates de resolver. Repite la lección y déjalo caer. Lo que Dios creó no puede ser aprisionado. Ni siquiera por tus propios pensamientos. Confía en esa garantía. Ha estado ahí desde siempre.
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Lección 280: ¿Qué límites podría mponerle yo al Hijo de Dios?
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 280 (Fundación para la Paz Interior):
1. Aquel que Dios creó ilimitado es libre. 2 Puedo inventar una prisión para él, mas sólo en ilusiones, no en la realidad. 3 Níngún Pensamiento de Dios ha abandonado la Mente de su Padre; 4 ningún Pensamiento de Dios está limitado en modo alguno; 5 ningún Pensamiento de Dios puede dejar de ser eternamente puro. 6 ¿Puedo acaso imponer límites al Hijo de Dios, cuando su Padre dispuso que fuese ilimitado y semejante a Él en libertad y amor?
2. Hoy quiero rendir honor a Tu Hijo, pues sólo así puedo encontrar el camino que me conduce hasta Ti. 2 Padre, no le impondré límite alguno al Hijo que Tú amas y que creaste ilimitado. 3 El honor que le rindo a él Te lo rindo a Ti, y lo que es para Ti es también para mí.
7. ¿Qué es el Espíritu Santo?
1. El Espíritu Santo es el Mediador entre las ilusiones y la verdad. 2 Puesto que tiene que salvar la brecha entre la realidad y los sueños, la percepción conduce al Conocimiento a través de la gracia que Dios le ha dado para que sea el regalo que le hace a todo aquel que acude a Él en busca de la verdad. 3 A través del puente que Él tiende, todos los sueños se llevan ante la verdad para que la Luz del Conocimiento los disipe. 4 Allí los sonidos y las imágenes se descartan para siempre. 5 Y donde antes se percibían, el perdón ha hecho posible el tranquilo final de la percepción.
2. El objetivo de las enseñanzas del Espíritu Santo es precisamente acabar con los sueños. 2 Pues todo sonido e imagen tiene que transformarse de testigo del miedo en testigo del amor. 3 Y cuando esto se logre, el aprendizaje habrá alcanzado el único objetivo que siempre tuvo realmente. 4 Pues el aprendizaje, tal como el Espíritu Santo lo utiliza a fin de alcanzar el resultado que Él percibe para él, se convierte en el medio que se transciende a sí mismo, de manera que pueda ser reemplazado por la Verdad Eterna.
3. Si supieses cuánto anhela tu Padre que reconozcas tu impecabilidad, no dejarías que Su Voz te lo pidiera en vano ni le darías la espalda a lo que Él te ofrece para reemplazar todas las imágenes y sueños atemorizantes que tú has forjado. 2 El Espíritu Santo entiende los medios que fabricaste para alcanzar lo que por siempre ha de ser inalcanzable. 3 Mas si se los ofreces a Él, Él se valdrá de esos medios que inventaste a fin de exiliarte para llevar a tu mente allí donde verdaderamente se encuentra en su hogar.
4. Desde el conocimiento, donde Dios lo ubicó, el Espíritu Santo te exhorta a dejar que el perdón repose sobre tus sueños para que puedas recobrar la cordura y la paz interior. 2 Sin el perdón, tus sueños seguirán aterrorizándote. 3 Y el recuerdo de todo el Amor de tu Padre no podrá retornar a tu mente para proclamar que a los sueños les ha llegado su fin.
5. Acepta el regalo que tu Padre te hace. 2 Es un llamamiento que el Amor le hace al Amor para que tan sólo sea lo que es. 3 El Espíritu Santo es el regalo de Dios mediante el cual se le restituye la quietud del Cielo al bienamado Hijo de Dios. 4 ¿Te negarías a asumir la función de completar a Dios, cuando todo lo que Su Voluntad dispone es que tú estés completo?
La pregunta es una trampa amorosa. En cuanto la contestas honestamente, te das cuenta de que llevas años imponiendo límites, a ti misma, a tu hermano, a Dios. Hoy la práctica es notar dónde estás poniendo el techo. Un ejemplo, no soy capaz de perdonar esto. Ese es un límite. Otro, él nunca va a cambiar. Ese es un límite. El Curso no te dice que finjas amor donde hay dolor. Te dice que no le pongas techo al milagro. Deja que Dios haga lo que Dios hace. Tu trabajo hoy es sólo quitarte del medio.
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Lección 281: Nada, excepto mis propios pensamientos, me puede hacer daño.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 281 (Fundación para la Paz Interior):
1. Padre, Tu Hijo es perfecto. 2 Cuando pienso que algo o alguien me ha hecho daño, es porque me he olvidado de Quién soy y de que soy tal como Tú me creaste. 3 Tus Pensamientos sólo pueden proporcionarme felicidad. 4 Si me siento triste, herido o enfermo, es porque he olvidado lo que Tú piensas, y he implantado mis absurdas ideas en el lugar donde a Tus Pensamientos les corresponde estar y donde están. 5 Nada, excepto mis propios pensamientos, me puede hacer daño. 6 Los pensamientos que pienso Contigo sólo pueden bendecir. 7 Los pensamientos que pienso Contigo son los únicos que son verdad.
2. Hoy no me haré daño a mí mismo, 2 pues me encuentro mucho más allá de cualquier dolor. 3 Mi Padre me puso a salvo en el Cielo y vela por mí. 4 Y no quiero atacar al Hijo que Él ama porque lo que Él ama es mío para que yo también lo ame.
Esta lección es incómoda porque le quita la culpa a todos los demás. Nadie te lastimó nunca. Fueron tus pensamientos sobre lo que pasó los que dolieron. En la Parte II el Curso puede decir esto sin mucha explicación porque ya llevas meses practicándolo. Hoy, cuando algo te moleste, no busques al villano. Busca el pensamiento. Y suelta el pensamiento. Es un ejercicio limpio. No lo compliques con teoría. Yo lo hago varias veces al día después de 25 años. Sigue siendo la práctica más útil que conozco.
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Lección 282: Hoy no tendré miedo del amor.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 282 (Fundación para la Paz Interior):
1. Sólo con que pudiese comprender esto hoy, el mundo entero se salvaría. 2 Pues es la decisión de abandonar la locura y de aceptarme tal como Dios Mismo, mi Padre y mi Fuente, me creó. 3 Es la resolución de no seguir dormido en sueños de muerte, mientras la verdad sigue viviendo eternamente en el júbilo del amor. 4 Y es asimismo la resolución de reconocer al Ser que Dios creó como el Hijo que ama, el Cual sigue siendo mi única Identidad.
2. Padre, Tu Nombre, al igual que el mío, es Amor. 2 Ésa es la verdad. 3 ¿Y es posible acaso cambiar la verdad dándole simplemente otro nombre? 4 El nombre del miedo es simplemente un error. 5 Que hoy no tenga miedo de la verdad.
Suena raro, pero el ego nos enseñó a temerle al amor tanto como al ataque. Amar significa entregarse, y entregarse significa dejar de controlar. Por eso resistes. Hoy la lección te pide una cosa sencilla, no te retires cuando el amor toque la puerta. Puede venir en forma de una llamada de un familiar, de una lágrima ajena, de un momento de ternura por ti misma. No lo apagues con distracciones. Quédate. El Espíritu Santo está usando ese momento para recordarte quién eres. Sólo permítelo.
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Lección 283: Mi verdadera identidad reside en Ti.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 283 (Fundación para la Paz Interior):
1. Padre, forjé una imagen de mí mismo y a eso es a lo que llamo el Hijo de Dios. 2 Mas la Creación sigue siendo tal como siempre fue, pues Tu Creación es inmutable. 3 No quiero rendirle culto a ningún ídolo. 4 Yo soy Aquel que mi Padre ama. 5 Mi santidad sigue siendo la luz del Cielo y el Amor de Dios. 6 ¿Cómo no va a estar a salvo lo que Tú amas? 7 ¿No es acaso infinita la luz del Cielo? 8 ¿No es Tu Hijo mi verdadera identidad, toda vez que Tú creaste todo cuanto existe?
2. Ahora todos somos uno en la Identidad que compartimos, ya que Dios nuestro Padre es nuestra única Fuente y todo lo creado forma parte de nosotros. 2 Y así, bendecimos todas las cosas y nos unimos amorosamente al mundo, el cual nuestro perdón ha hecho que sea uno con nosotros.
Tu identidad no está en tu cuerpo, ni en tu historia, ni en tu profesión. Vive en Dios. Esa es la afirmación más radical del Curso, y en la Parte II ya no se explica. Se afirma. Hoy, cada vez que te descubras diciendo yo soy seguido de algo pequeño, yo soy cansada, yo soy fracasada, yo soy vieja, corrige suavemente. Regresa a la frase. Mi verdadera identidad reside en Ti. Repítela hasta que baje del pensamiento al sentir. Ahí está tu descanso.
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Lección 284: Puedo elegir cambiar todos los pensamientos que me causan dolor.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 284 (Fundación para la Paz Interior):
1. Las pérdidas no son pérdidas cuando se perciben correctamente. 2 El dolor es imposible. 3 No hay pesar que tenga causa alguna. 4 Y cualquier clase de sufrimiento no es más que un sueño. 5 Ésta es la verdad, que al principio sólo se dice de boca y luego, después de repetirse muchas veces, se acepta en parte como cierta, pero con muchas reservas. 6 Más tarde se considera seriamente cada vez más y finalmente se acepta como la verdad. 7 Puedo elegir cambiar todos los pensamientos que me causan dolor. 8 Y hoy deseo ir más allá de las palabras y
de todas mis reservas, y aceptar plenamente la verdad que reside en ellas.
2. Padre, lo que Tú me has dado no puede hacerme daño, por lo tanto, el sufrimiento y el dolor son imposibles. 2 Que mi confianza en Ti no flaquee hoy. a Que acepte como Tu regalo sólo lo dichoso y, como la verdad, sólo
lo que me hace feliz.
Poder es la palabra clave. Elegir es la práctica. El Curso no te dice que el pensamiento doloroso desaparezca solo. Te dice que tienes el poder de cambiarlo. En mi experiencia, este poder no se siente dramático. Es más como girar el volante un poquito. Un pensamiento de miedo aparece, tú lo notas, y decides no quedarte ahí. Buscas otra manera de ver. No la fuerzas, sólo la pides. El Espíritu Santo hace el resto. Hoy practica ese giro cada vez que puedas. Con el tiempo, girar se hace más natural que quedarse.
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Lección 285: Hoy mi santidad brilla clara y radiante.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 285 (Fundación para la Paz Interior):
1. Hoy me despierto lleno de júbilo, sabiendo que sólo han de acontecerme cosas buenas procedentes de Dios. 2 Eso es todo lo que pido, y sé que mi ruego recibirá respuesta debido a los pensamientos a los que va dirigido. 3 Y en el instante en que acepte mi santidad, lo único que pediré serán cosas dichosas. 4 Pues ¿qué utilidad
tendría el dolor para mí; para qué iba a querer el sufrimiento, y de qué me servirían el pesar y la pérdida si la demencia se alejara hoy de mí y en su lugar aceptara mi santidad?
2. Padre, mi santidad es la Tuya. 2 Que me regocije en ella y que mediante el perdón recobre la cordura. 3 Tu Hijo sigue siendo tal como Tú lo creaste. 4 Mi santidad forma parte de mí y también de Ti. 5 Pues ¿qué podría alterar a la Santidad Misma?
La palabra santidad a veces asusta, como si fuera algo reservado para monjes. En el Curso, la santidad es tu naturaleza real. No es algo que se cultiva, es algo que se descubre debajo del ruido. Hoy no trates de brillar más. Deja de tapar el brillo que ya está. La práctica es callar, sentarse, respirar, y notar que debajo del pensamiento hay una luz que no viene de ti pero que es tuya. Deja que se sienta. Con eso basta para la lección.
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Lección 286: La quietud del Cielo envuelve hoy mi corazón.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 286 (Fundación para la Paz Interior):
1. Padre, ¡qué día tan sereno el de hoy! 2 ¡Cuán armoniosamente cae todo en su sitio! 3 Éste es el día señalado para que llegue a entender la lección de que no tengo que hacer nada. 4 En Ti ya se han tomado todas las decisiones. 5 En Ti ya se ha resuelto todo conflicto. 6 En Ti ya se han colmado todas mis esperanzas. 7 Tu Paz es mía. 8 Mi corazón late tranquilo y mi mente se halla en reposo. 9 Tu Amor es el Cielo y Tu Amor es mío.
2. La quietud de hoy nos dará esperanzas de que hemos encontrado el camino y de que ya hemos recorrido un gran trecho por él hacia una meta de la que estamos completamente seguros. 2 Hoy no dudaremos del final que Dios Mismo nos ha prometido. 3 Confiamos en Él y en nuestro Ser, el cual sigue siendo uno con Él.
Fíjate en el verbo, envuelve. No dice algún día llegará, dice envuelve, ahora mismo. Aunque tu día esté lleno de reuniones, tráfico o preocupaciones, el Cielo ya está envolviendo tu corazón. Tu trabajo hoy es notarlo. Varias veces, sin agenda, cierra los ojos por diez segundos y siente esa envoltura. No hay que producir nada, sólo reconocer lo que ya es. En mi práctica, esos diez segundos repetidos son más poderosos que una hora forzada de meditación. La Parte II confía en lo breve. Confía tú también.
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Lección 287: Tú eres mi única meta, Padre mío, sólo Tú.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 287 (Fundación para la Paz Interior):
1. ¿Adónde querría ir sino al Cielo? 2 ¿Qué podría substituir a la felicidad? 3 ¿Qué regalo podría preferir a la Paz de Dios? 4 ¿Qué tesoro querría buscar, hallar y conservar que pudiera compararse con mi Identidad? 5 ¿Cómo iba a preferir vivir con miedo en vez de con amor?
2. Tú eres mi meta, Padre mío. 2 ¿Qué otra cosa aparte de Ti podría desear? 3 ¿Qué otro camino sino el que conduce a Ti querría recorrer? 4 ¿Y qué otra cosa sino Tu recuerdo podría significar para mí el final de los sueños y de las substituciones fútiles de la verdad? 5 Tú eres mi única meta. 6 Tu Hijo desea ser como Tú lo creaste. 7 ¿De qué otra manera, si no, podría esperar reconocer a mi Ser y volverme uno con mi Identidad?
La lección más simple de esta semana, y quizás la más difícil de vivir. Cada meta pequeña compite con esta. Cada necesito conseguir esto, cada cuando tenga aquello, te aleja del centro. Hoy prueba esto. Antes de cada tarea del día, repite mentalmente Tú eres mi única meta. No cambies la tarea, cambia la motivación por debajo. En 25 años he visto cómo esta pequeña frase transforma reuniones, comidas, conversaciones difíciles. La forma no cambia, el contenido sí. Y con el contenido cambia todo lo que sientes.
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Lección 288: Que me olvide hoy del pasado de mi hermano.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 288 (Fundación para la Paz Interior):
1. Éste es el pensamiento que me conduce a Ti y me lleva a mi meta. 2 No puedo llegar hasta Ti sin mi hermano. 3 Y para conocer mi Fuente, tengo primero que reconocer lo que Tú creaste uno conmigo. 4 La mano de mi
hermano es la que me conduce a Ti. 5 Sus pecados están en el pasado junto con los míos, y me he salvado porque el pasado no existe. 6 Que no lo siga atesorando en mi corazón, pues me desviaría del camino que me lleva a Ti. 7 Mi hermano es mi salvador. 8 Que no ataque al salvador que Tú me has dado. 9 Por el contrario, que honre a aquel que lleva Tu Nombre para así poder recordar que es el mío también.
2. Perdóname hoy. 2 Y sabrás que me has perdonado si contemplas a tu hermano en la luz de la santidad. 3 Él no puede ser menos santo que yo y tú no puedes ser más santo que él.
El pasado del hermano es lo que él hizo o dijo, y también lo que tú imaginaste que pensaba de ti. Todo eso es pasado. Y todo eso, según el Curso, es lo que te impide verlo hoy. La práctica de hoy es un olvido activo. No una represión, un soltarse. Cuando pienses en esa persona difícil, no repases el archivo. Míralo como si fuera la primera vez. El Espíritu Santo te ayudará a hacerlo si se lo pides. Este olvido no es amnesia, es libertad.
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Lección 289: El pasado no existe. No me puede afectar.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 289 (Fundación para la Paz Interior):
1. A menos que el pasado no exista en mi mente, no podré contemplar el mundo real. 2 Pues en ese caso no estaría contemplando nada, sino viendo lo que no está ahí. 3 ¿Cómo podría entonces percibir el mundo que el perdón ofrece? 4 El propósito del pasado fue precisamente ocultarlo, pues dicho mundo sólo se puede ver en el ahora. 5 No tiene pasado. 6 Pues ¿a qué se le puede conceder perdón sino al pasado, que al ser perdonado desaparece?
2. Padre, que no contemple un pasado que no existe. 2 Pues Tú me has ofrecido Tu Propio substituto: un mundo presente que el pasado ha dejado intacto y libre de pecado. 3 He aquí el final de la culpa. 4 Y aquí me preparo para Tu paso final. 5 ¿Cómo iba a exigirte que siguieses esperando hasta que Tu Hijo encontrase la belleza que Tú dispusiste fuese el final de todos sus sueños y de todo su dolor?
En la Parte II el Curso ya no argumenta la metafísica, la asume. El pasado no existe porque el tiempo no es lo que crees. Y aun así, tú sigues sintiendo que el pasado te define. Hoy la práctica es soltar esa creencia por unos momentos. Repite la lección lentamente. Deja que las palabras trabajen. Puede que sientas un alivio raro, como si algo pesado se cayera. Ese alivio es real. No lo analices, sólo agradécelo. Y sigue con tu día un poco más ligera.
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Lección 290: Lo único que veo es mi actual felicidad.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 290 (Fundación para la Paz Interior):
1. A menos que contemple lo que no está ahí, lo único que veré es mi actual felicidad. 2 Los ojos que comienzan a abrirse por fin pueden ver. 3 Y deseo que la visión de Cristo descienda sobre mí hoy mismo. 4 Pues lo que percibo a través de mi propia vista sin la Corrección que Dios me dio para ella, es atemorizante y doloroso de contemplar. 5 Mas no voy a permitir que mi mente se siga engañando un solo instante más, creyendo que el sueño que inventé es real. 6 Éste es el día en que voy en pos de mi actual felicidad y en el que no he de contemplar nada que no sea lo que busco.
2. Con esta resolución vengo a Ti, pidiéndote que me prestes Tu Fortaleza hoy, mientras procuro únicamente hacer Tu Voluntad. 2 No puedes dejar de oírme, Padre, 3 pues lo que pido ya me lo has dado. 4 Y estoy seguro de que hoy veré mi felicidad.
8. ¿Qué es el mundo real?
1. El mundo real es un símbolo, como todo lo demás que la percepción ofrece. 2 No obstante, es lo opuesto a lo que tú fabricaste. 3 Ves tu mundo a través de los ojos del miedo, lo cual te trae a la mente los testigos del terror. 4 El mundo real sólo lo pueden percibir los ojos que han sido bendecidos por el perdón, los cuales, por
consiguiente, ven un mundo donde el terror es imposible y donde no se puede encontrar ningún testigo del miedo.
2. El mundo real te ofrece una contrapartida para cada pensamiento de infelicidad que se ve reflejado en tu mundo, una corrección segura para las escenas de miedo y los clamores de batalla que lo pueblan. 2 El mundo real muestra un mundo que se contempla de otra manera: a través de ojos serenos y de una mente en paz. 3 Allí sólo hay reposo. 4 No se oyen gritos de dolor o de pesar, pues allí nada está excluido del perdón. 5 Y las escenas que se ven son apacibles, 6 puesto que sólo escenas y sonidos felices pueden llegar hasta la mente que se ha perdonado a sí misma.
3. ¿Qué necesidad tiene dicha mente de pensamientos de muerte, asesinato o ataque? 2 ¿De qué puede sentirse rodeada sino de seguridad, amor y dicha? 3 ¿Qué podría haber que ella quisiese condenar? a ¿Y contra qué querría juzgar? 4 El mundo que ve emana de una mente que está en paz consigo misma. 5 No ve peligro en nada de lo que contempla, pues es bondadosa, y lo único que ve es bondad.
4. El mundo real es el símbolo de que al sueño de pecado y culpabilidad le ha llegado su fin y de que el Hijo de Dios ha despertado. 2 Y sus ojos, abiertos ahora, perciben el inequívoco reflejo del Amor de su Padre, la infalible promesa de que ha sido redimido. 3 El mundo real representa el final del tiempo, pues cuando se percibe, el tiempo no tiene razón de ser.
5. El Espíritu Santo no tiene necesidad del tiempo una vez que éste ha servido el propósito que Él le había asignado. 2 Ahora espera un solo instante más para que Dios dé el paso final y el tiempo desaparezca llevándose consigo la percepción y dejando solamente a la verdad para que sea tal como es. 3 Ese instante es nuestro objetivo, pues en él yace el recuerdo de Dios. 4 Y según contemplamos un mundo perdonado, Él es Quien nos llama y nos viene a buscar para llevarnos a casa, recordándonos nuestra Identidad, la cual nos ha sido restaurada mediante nuestro perdón.
Fíjate en la palabra actual. No mañana, no cuando cambie mi situación. Ahora. En la Parte II el Curso te está entrenando a ver de otra manera. No a esperar que la vida se acomode, sino a notar la felicidad que ya está en el momento presente. Hoy, en cualquier instante, detente y pregunta qué hay de bueno aquí, ahora mismo. Puede ser algo mínimo, la luz en la ventana, tu respiración, un recuerdo cálido. Reconócelo. La felicidad es un músculo de atención. Ejercítalo hoy.
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Lección 291: Éste es un día de sosiego y de paz.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 291 (Fundación para la Paz Interior):
1. Hoy la visión de Cristo contempla todo a través de mí. 2 Su vista me muestra que todas las cosas han sido perdonadas y que se encuentran en paz, y le ofrece esa misma visión al mundo. 3 En Su Nombre acepto esta visión para mí, así como para el mundo. 4 ¡Cuánta hermosura contemplamos en este día! 5 ¡Cuánta santidad vemos a nuestro alrededor! 6 Y se nos concede reconocer que es una santidad que compartimos, pues es la Santidad de Dios Mismo.
2. Padre, mi mente se aquieta hoy para recibir los Pensamientos que Tú me ofreces. 2 Y acepto lo que viene de Ti en lugar de lo que procede de mí. 3 No conozco el camino que conduce a Ti, 4 pero Tú lo conoces perfectamente. 5 Guía a Tu Hijo por el tranquilo sendero que lo lleva hasta Ti. 6 Haz que mi perdón sea total y completo y que Tu recuerdo retorne a mí.
El sosiego no llega por sí solo. Llega porque tú lo decides al principio del día. La lección de hoy es una declaración. Hazla en voz alta al despertar. Después, cada vez que la vida se agite, tú te agites, alguien te agite, vuelve a la declaración. No trates de calmar la situación exterior primero. Cálmate tú, y observa cómo el mundo alrededor se acomoda. En la Parte II el Curso confía en que ya sabes hacer esto. Confía tú también.
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Lección 292: Todo tendrá un desenlace feliz.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 292 (Fundación para la Paz Interior):
1. Las promesas de Dios no hacen excepciones. 2 Y Él garantiza que la dicha será el desenlace final de todas las cosas. 3 De nosotros depende, no obstante, cuándo habrá de lograrse eso: hasta cuándo vamos a permitir que una voluntad ajena parezca oponerse a la Suya. 4 Pues mientras pensemos que esa voluntad es real, no hallaremos el final que Él ha dispuesto sea el desenlace de todos los problemas que percibimos, de todas las tribulaciones que vemos y de todas las situaciones a que nos enfrentamos. 5 Mas ese final es seguro. 6 Pues la Voluntad de Dios se hace en la tierra, así como en el Cielo. 7 Lo buscaremos y lo hallaremos, tal como dispone Su Voluntad, la Cual garantiza que nuestra voluntad se hace.
2. Te damos gracias, Padre, por Tu garantía de que al final todo tendrá un desenlace feliz. 2 Ayúdanos a no interferir y demorar así el feliz desenlace que nos has prometido para cada problema que podamos percibir y para cada prueba por la que todavía creemos que tenemos que pasar.
Todo. No lo agradable, no lo justo, no lo esperado. Todo. Es una promesa incómoda cuando estás en medio de algo que duele. Y sin embargo, el Curso te la da porque es la verdad. Hoy no trates de creer con la cabeza. Sólo repite la frase cuando venga la duda. Deja que el Espíritu Santo la sostenga por ti. En mi vida he visto esta promesa cumplirse una y otra vez, casi nunca en la forma que yo imaginaba. Ese es el punto. Suelta la forma. Confía en el desenlace.
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Lección 293: El miedo ya se acabó y lo único que hay aquí es amor.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 293 (Fundación para la Paz Interior):
1. El miedo ya se acabó porque su fuente ha desaparecido y, junto con ella, todos sus pensamientos desaparecieron también. 2 El amor sigue siendo el único estado presente, cuya Fuente está aquí por siempre y para siempre. 3 ¿Cómo iba a parecerme el mundo claro y diáfano, seguro y acogedor, cuando todos mis errores pasados lo
oprimen y me muestran manifestaciones distorsionadas de miedo? 4 Mas en el presente el amor es obvio y sus efectos evidentes. 5 El mundo entero resplandece en el reflejo de su santa luz y por fin percibo un mundo perdonado.
2. Padre, que Tu santo mundo no me pase desapercibido hoy 2 ni que mis oídos sean sordos a todos los himnos de gratitud que el mundo entona bajo los sonidos del miedo. 3 Hay un mundo real que el presente mantiene a salvo de todos los errores del pasado. 4 Y éste es el único mundo que quiero tener ante mis ojos hoy.
En cualquier momento del día en que te descubras contraída, repite esta lección. El miedo puede seguir apareciendo, pero tú puedes elegir no darle poder. El Curso no te pide que finjas que no lo sientes, te pide que no lo defiendas. Es una diferencia enorme. Hoy la práctica es notar el miedo y responder con la frase. Sin discusión. Sin razones. Sólo la frase. El amor debajo del miedo siempre estuvo, y siempre estará. Deja que se sienta hoy, aunque sea un instante. Ese instante es real.
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Lección 294: Mi cuerpo es algo completamente neutro.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 294 (Fundación para la Paz Interior):
1. Soy un Hijo de Dios. 2 ¿Cómo iba a poder ser también otra cosa? 3 ¿Acaso creó Dios lo mortal y lo corruptible? 4 ¿De qué le sirve al bienamado Hijo de Dios lo que ha de morir? 5 Sin embargo, lo que es neutro no puede ver
la muerte, pues allí no se han depositado pensamientos de miedo ni se ha hecho de ello una parodia del amor. 6 La neutralidad del cuerpo lo protege mientras siga siendo útil. 7 Una vez que no tenga ningún propósito, se
dejará a un lado. 8 No es que haya enfermado, esté viejo o lesionado. 9 Es que simplemente no tiene ninguna función, es innecesario y, por consiguiente, se le desecha. 10 Que hoy no vea en él más que esto: algo que es útil por un tiempo y apto para servir, que se conserva mientras pueda ser de provecho, y luego es reemplazado por algo mejor.
2. Mi cuerpo, Padre, no puede ser Tu Hijo. 2 Y lo que no ha sido creado no puede ser ni pecaminoso ni inocente; ni bueno ni malo. 3 Que me valga, pues, de este sueño para poder ser de ayuda en Tu plan de que despertemos de todos los sueños que urdimos.
Esta lección le quita muchísima carga al día. Tu cuerpo no es ni bueno ni malo, ni tu enemigo ni tu identidad. Es una herramienta neutral que el Espíritu Santo puede usar para bendecir. En la Parte II el Curso está desmontando la idea de que tu valor depende del cuerpo. Hoy, cada vez que te mires en el espejo o sientas cansancio o alguna molestia, repite la lección. No niegues lo físico, sólo suelta el juicio. Con eso basta para hoy.
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Lección 295: El Espíritu Santo ve hoy a través de mí.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 295 (Fundación para la Paz Interior):
1. Hoy Cristo pide valerse de mis ojos para así redimir al mundo. 2 Me pide este regalo para poder ofrecerme paz mental y eliminar todo terror y todo pesar. 3 Y a medida que se me libra de éstos, los sueños que parecían estar firmemente afianzados en el mundo desaparecen. 4 La redención es una. 5 Al salvarme yo, el mundo se salva conmigo. 6 Pues todos tenemos que ser redimidos juntos. 7 El miedo se presenta en múltiples formas, pero el amor es uno.
2. Padre mío, Cristo me ha pedido un regalo, que doy para que me sea dado. 2 Ayúdame a usar los ojos de Cristo hoy, y así permitir que el Amor del Espíritu Santo bendiga todo cuanto contemple, de modo que la compasión de Su Amor pueda descender sobre mí.
Ver a través de ti significa que tú prestas los ojos y Él pone la percepción. No es místico, es práctico. Hoy, ante cada persona que juzgues, detente medio segundo y ofrece los ojos. Di internamente, mira Tú por mí. Lo que viene después no lo produces tú, viene solo. Puede ser compasión, paciencia, un pensamiento amable inesperado. Eso es Él viendo. Confía en el proceso aunque al principio se sienta artificial. Con el tiempo se hace natural, y cada vez menos personas caben en la categoría de enemigo.
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Lección 296: El Espíritu Santo habla hoy a través de mí.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 296 (Fundación para la Paz Interior):
1. El Espíritu Santo necesita hoy mi voz para que todo el mundo pueda escuchar Tu Voz y oír Tu Palabra a través de mí. 2 Estoy decidido a dejar que hables por medio de mí, pues no quiero usar otras palabras que las Tuyas ni tener pensamientos aparte de los Tuyos, pues sólo Éstos son verdaderos. 3 Quiero ser el salvador del mundo que fabriqué. 4 Pues ya que lo condené, quiero liberarlo, de manera que pueda escapar y oír la Palabra que Tu santa Voz ha de comunicarme hoy.
2. Hoy sólo enseñaremos lo que queremos aprender y nada más. 2 De este modo, nuestra meta de aprendizaje se convierte en un objetivo libre de conflictos, lo cual nos permite alcanzarlo con facilidad y rapidez. 3 ¡Cuán gustosamente viene el Espíritu Santo a rescatarnos del infierno cuando permitimos que por medio de nosotros Sus enseñanzas persuadan al mundo para que busque y halle el fácil sendero que conduce a Dios!
Igual que ayer con los ojos, hoy con la voz. No planees lo que vas a decir en la conversación difícil. Ofrece la lengua. Que Él hable. En mi experiencia, cuando hago esto de verdad, las palabras que salen son más suaves y más certeras que las que yo hubiera preparado. Hoy prueba esta entrega en una sola conversación. Con eso basta. La práctica no es en abstracto, es en la boca. Y en la boca es donde el ego más resiste soltar el control. Suéltalo hoy en un momento pequeño.
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Lección 297: El perdón es el único regalo que doy.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 297 (Fundación para la Paz Interior):
1. El perdón es el único regalo que doy, ya que es el único regalo que deseo. 2 Y todo lo que doy, es a mí mismo a quien se lo doy. 3 Ésta es la sencilla fórmula de la salvación. 4 Y yo, que quiero salvarme, la adoptaré para regir mi vida por ella en un mundo que tiene necesidad de salvación y que se salvará al yo aceptar la Expiación para mí mismo.
2. Padre, ¡cuán certeros son Tus caminos; cuán seguro su desenlace final y cuán fielmente se ha trazado y logrado cada paso de mi salvación mediante Tu Gracia! 2 Gracias a Ti por Tus eternos dones, y gracias a Ti también por mi Identidad.
Todo lo demás que crees dar viene con condiciones. El tiempo tuyo, tu atención, tu servicio. En algún nivel esperas algo a cambio. El perdón no. El perdón se da sin factura. Hoy pregúntate qué regalos estás dando con condiciones ocultas. Y transforma cada uno en perdón silencioso. No hace falta anunciarlo, sólo cambia tu intención por dentro. El Curso te promete que este regalo se te devuelve multiplicado. En 25 años puedo dar fe de esto. El único regalo que no se agota es el que se da sin esperar retorno.
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Lección 298: Te amo, Padre, y también amo a Tu Hijo.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 298 (Fundación para la Paz Interior):
1. Mi gratitud hace posible que mi amor sea aceptado sin miedo. 2 Y de esta manera, se me restituye por fin mi realidad. 3 El perdón elimina todo cuanto se interponía en mi santa visión. 4 Y me aproximo al final de todas las jornadas absurdas, las carreras locas y los valores artificiales. 5 En su lugar, acepto lo que Dios establece como mío, seguro de que sólo mediante ello me puedo salvar y de que atravieso el miedo para encontrarme con mi Amor.
2. Padre, hoy vengo a Ti porque no quiero seguir otro camino que no sea el Tuyo. 2 Estás a mi lado. 3 Tu camino es seguro. 4 Y me siento agradecido por Tus santos regalos: un santuario seguro y la escapatoria de todo lo que menoscabaría mi amor por Dios mi Padre y por Su santo Hijo.
Fíjate en las dos partes. Amar a Dios sin amar al hermano no es amar. Amar al hermano sin recordar a Dios se te agota. La lección une las dos. Hoy en tu práctica, nombra a Dios primero, después nombra a alguien difícil, y ofrece el mismo amor a los dos. Puede que sientas resistencia. No la fuerces, sólo ofrece, aunque sea un hilo delgado. El Espíritu Santo agranda lo que tú ofreces. Ese es el pacto callado de la Parte II. Tú das lo poco, Él lo multiplica.
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Lección 299: La santidad eterna mora en mí.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 299 (Fundación para la Paz Interior):
1. Mi santidad está mucho más allá de mi capacidad de comprender o saber lo que es. 2 No obstante, Dios, mi Padre, Quien la creó, reconoce que mi santidad es la Suya. 3 Nuestra Voluntad conjunta comprende lo que es. 4 Y nuestra Voluntad conjunta sabe que así es.
2. Padre, mi santidad no proviene de mí. 2 No es mía para dejar que el pecado la destruya. 3 No es mía para dejar que sea el blanco del ataque. 4 Las ilusiones pueden ocultarla, pero no pueden extinguir su fulgor ni atenuar su luz. 5 Se yergue por siempre perfecta e intacta. 6 En ella todas las cosas sanan, pues siguen siendo tal como Tú las creaste. 7 Y puedo conocer mi santidad, 8 pues fui creado por la Santidad Misma, y puedo conocer mi Fuente porque Tu Voluntad es que se Te conozca.
Eterna. No es una santidad que dependa de tu comportamiento hoy. Ya está ahí, intacta, mientras tú comes, trabajas, discutes o duermes. Hoy no trates de ser más santa. Sólo reconoce la santidad que ya vive en ti. En la Parte II el Curso te lo repite sin rodeos porque necesita que dejes de ganártelo. Se te dio en el instante de tu creación. Sólo hay que aceptarlo. Sentarse cinco minutos con esta frase, sin agenda, es toda la práctica.
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Lección 300: Este mundo dura tan sólo un instante.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 300 (Fundación para la Paz Interior):
1. Este pensamiento se puede utilizar para expresar que la muerte y el pesar es lo que le espera a todo aquel que viene aquí, pues sus alegrías desaparecen antes de que las pueda disfrutar o incluso tener a su alcance. 2 Mas es también la idea que no permite que ninguna percepción falsa nos mantenga en su yugo ni represente más que una nube pasajera en un firmamento eternamente despejado. 3 Y es esta calma, clara, obvia y segura, lo que buscamos hoy.
2. Hoy vamos en busca de Tu mundo santo. 2 Pues nosotros, Tus amorosos Hijos, perdimos el rumbo por un momento. 3 Mas al haber escuchado Tu Voz hemos aprendido exactamente lo que tenemos que hacer para que se nos restituya el Cielo y nuestra verdadera identidad. 4 Y damos gracias hoy de que el mundo dure tan sólo un instante. 5 Queremos ir más allá de ese ínfimo instante y llegar a la eternidad.
9. ¿Qué es el Segundo Advenimiento?
1. El Segundo Advenimiento de Cristo, que es tan seguro como Dios, es simplemente la corrección de todos los errores y el restablecimiento de la cordura. 2 Es parte de la condición que reinstaura lo que nunca se perdió y restablece lo que es eternamente verdad. 3 Es la invitación que se le hace a la Palabra de Dios para que ocupe el lugar de las ilusiones: la señal de que estás dispuesto a dejar que el perdón descanse sobre todas las cosas sin excepción y sin reservas.
2. La naturaleza totalmente inclusiva del Segundo Advenimiento de Cristo es lo que le permite envolver al mundo y mantenerte a salvo en su dulce llegada, la cual abarca a todo ser vivo junto contigo. 2 La liberación a la que el Segundo Advenimiento da lugar no tiene fin, pues la Creación de Dios es ilimitada. 3 La luz del perdón ilumina el camino del Segundo Advenimiento porque refulge sobre todas las cosas a la vez y cual una sola. 4 Y así, por fin, se reconoce la unidad.
3. El Segundo Advenimiento marca el fin de las enseñanzas del Espíritu Santo, allanando así el camino para el Juicio Final, en el que el aprendizaje termina con un último resumen que se extenderá más allá de sí mismo hasta llegar a Dios. 2 En el Segundo Advenimiento todas las mentes se ponen en manos de Cristo para serle restituidas al Espíritu en nombre de la verdadera creación y de la Voluntad de Dios.
4. El Segundo Advenimiento es el único acontecimiento en el tiempo que el tiempo en sí no puede afectar. 2 Pues a todos los que vinieron a morir aquí o aún han de venir, o a aquellos que están aquí ahora, se les libera igualmente de lo que hicieron. 3 En esta igualdad se reinstaura a Cristo como una sola Identidad en la Cual los Hijos de Dios reconocen que todos ellos son realmente uno solo. 4 Y Dios el Padre le sonríe a Su Hijo, Su única Creación y Su única Dicha.
5. Ora para que el Segundo Advenimiento tenga lugar pronto, pero no te limites a eso. 2 Pues necesita tus ojos, tus oídos, tus manos y tus pies. 3 Necesita tu voz. 4 Pero sobre todo, necesita tu buena voluntad. 5 Regocijémonos de que podamos hacer la Voluntad de Dios y unirnos en Su santa Luz. 6 ¡Pues mirad!, el Hijo de Dios es uno en nosotros y podemos alcanzar el Amor de nuestro Padre por medio de él.
Un instante. Es una frase que te descoloca si la tomas en serio. Todo lo que te preocupa, todo lo que te enoja, todo lo que crees eterno, dura un instante. En la Parte II el Curso no te da esta metafísica para deprimirte, te la da para que sueltes el drama. Hoy, cuando algo te agarre por el cuello, repite, dura sólo un instante. Y respira. La perspectiva cambia. La preocupación no se hace enemiga, se hace pequeña. Y desde esa pequeñez, tú puedes seguir el día sin cargar el mundo entero.
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Lección 301: Y Dios Mismo enjugará toda lágrima.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 301 (Fundación para la Paz Interior):
1. Padre, a menos que juzgue no puedo sollozar. 2 Tampoco puedo experimentar dolor, sentirme abandonado o creer que no se me necesita en este mundo. 3 Éste es mi hogar porque no lo juzgo y, por lo tanto, es únicamente lo que Tú quieres que sea. 4 Hoy lo quiero contemplar libre de toda condena, a través de los ojos felices que el perdón ha liberado de toda distorsión. 5 Hoy quiero ver Tu mundo en lugar del mío. 6 Y me olvidaré de todas las lágrimas que he derramado, pues su fuente ha desaparecido. 7 Padre, hoy no juzgaré Tu mundo. `
2. El mundo de Dios es un mundo feliz. 2 Los que lo contemplan pueden tan sólo sumar a él su propia dicha y bendecirlo por ser la causa de una mayor alegría para ellos. 3 Llorábamos porque no entendíamos. 4 Pero hemos aprendido que el mundo que veíamos era falso, y hoy vamos a contemplar el de Dios.
La lección de hoy es una imagen, no una teoría. Deja que se sienta. Todo lo que has llorado, todo lo que crees que nadie vio, Dios ya lo vio. Y Él Mismo se acerca. En mi práctica, esta lección se convierte en un momento de sinceridad. Le doy mis lágrimas, aunque sean invisibles. Puede que se te llenen los ojos al hacerlo. Está bien. No huyas del sentimiento. Está siendo enjugado. Con esa entrega ya cumpliste la práctica del día.
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Lección 302: Donde antes había tinieblas ahora contemplo la luz.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 302 (Fundación para la Paz Interior):
1. Padre, finalmente estamos abriendo los ojos. 2 Tu santo mundo nos espera, pues por fin hemos recobrado la visión y podemos ver. 3 Pensábamos que sufríamos. 4 Pero era que nos habíamos olvidado del Hijo que Tú creaste. 5 Ahora vemos que las tinieblas son el producto de nuestra propia imaginación y que la luz está ahí para que la contemplemos. 6 La visión de Cristo transforma las tinieblas en luz, pues el miedo no puede sino desaparecer ante la llegada del Amor. 7 Que perdone hoy Tu santo mundo para poder contemplar su santidad y entender que no es sino el reflejo de la mía.
2. Nuestro Amor nos espera conforme nos dirigimos a Él y, al mismo tiempo, marcha a nuestro lado mostrándonos el camino. 2 No puede fracasar en nada. 3 Él es el fin que perseguimos, así como el medio por el que llegamos a Él.
En la Parte II el Curso te habla desde el después. Tú ya no eres la persona que empezó el libro. Aunque no lo sientas todavía, algo se ha movido. Hoy la lección te invita a testificar ese movimiento. Dónde había tinieblas y ahora ves un poquito de luz. Puede ser un vínculo que se ablandó, un miedo que ya no controla, un juicio que soltaste. Reconócelo. Agradécelo. Eso es la Segunda Venida ocurriendo en ti, no un evento futuro para el mundo sino una presencia real dentro de tu mente ahora.
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Lección 303: Hoy nace en mí el Cristo santo.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 303 (Fundación para la Paz Interior):
1. Velad conmigo, ángeles, velad conmigo hoy. 2 Que todos los santos Pensamientos de Dios me rodeen y permanezcan muy quedos a mi lado mientras nace el Hijo del Cielo. 3 Que se acalle todo sonido terrenal y que todos los panoramas que estoy acostumbrado a ver desaparezcan. 4 Que a Cristo se le dé la bienvenida allí donde Él está en Su hogar, 5 y que no oiga otra cosa que los sonidos que Él entiende y vea únicamente los panoramas que reflejan el Amor de Su Padre. 6 Que Cristo deje de ser un extraño aquí, pues hoy Él renace en mí.
2. Le doy la bienvenida a Tu Hijo, Padre. 2 Él ha venido a salvarme del malvado ser que fabriqué. 3 Tu Hijo es el Ser que Tú me has dado. 4 Él es lo que yo soy en verdad. 5 Él es el Hijo que Tú amas por encima de todas las cosas. 6 Él es mi Ser tal como Tú me creaste. 7 No es Cristo Quien puede ser crucificado. 8 A salvo en Tus Brazos, recibiré a Tu Hijo.
Nace, en presente. No nació hace dos mil años solamente, nace hoy en ti. Esa es la frase incómoda para muchos, y la más liberadora. En la Parte II el Curso te dice que Cristo no es algo externo, es tu naturaleza real. Hoy, en tu práctica quieta, deja que la palabra nacimiento te llegue. No como concepto, como sensación. Algo nuevo se abre camino en ti. No lo controles, sólo permítelo. En mi camino, este nacer se ha ido repitiendo cada año en distinta profundidad. Nunca se termina.
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Lección 304: Que mi mundo no nuble la visión de Cristo.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 304 (Fundación para la Paz Interior):
1. Sólo puedo nublar mi santa visión si permito que mi mundo se entrometa en ella. 2 Y no puedo contemplar los santos panoramas que Cristo contempla a menos que utilice Su visión. 3 La percepción es un espejo, no un hecho. 4 Y lo que contemplo es mi propio estado de ánimo reflejado fuera. 5 Quiero bendecir el mundo contemplándolo a través de los ojos de Cristo. 6 Y veré las señales inequívocas de que todos mis pecados me han sido perdonados.
2. Tú me conduces de las tinieblas a la luz y del pecado a la santidad. 2 Que perdone para así recibir la salvación del mundo. 3 Ése es Tu regalo, Padre mío, que se me concede para que se lo ofrezca a Tu santo Hijo, de manera que él pueda hallar Tu recuerdo, así como el de Tu Hijo tal como Tú lo creaste.
Fíjate en el orden. El mundo trata de nublar la visión, no al revés. Tu trabajo hoy no es cambiar el mundo, es no dejarlo nublar tus ojos. Cada vez que la escena de fuera te agarre, respira y regresa a la visión. El Curso te promete que puedes atravesar cualquier día con la mirada limpia si eliges pedir la visión de Cristo por encima de tu opinión. Practícalo hoy en tres momentos. Con eso basta. El resto del día se acomoda alrededor de esa mirada.
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Lección 305: Hay una paz que Cristo nos concede.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 305 (Fundación para la Paz Interior):
1. El que sólo utiliza la visión de Cristo encuentra una paz tan profunda y serena, tan imperturbable y completamente inalterable, que no hay nada en el mundo que sea comparable. 2 Las comparaciones cesan ante esa paz. 3 Y el mundo entero parte en silencio a medida que esta paz lo envuelve y lo transporta dulcemente hasta la verdad para ya no volver a ser la morada del temor. 4 Pues el amor ha llegado, y ha sanado al mundo al concederle la paz de Cristo.
2. Padre, la paz de Cristo se nos concede porque Tu Voluntad es que nos salvemos. 2 Ayúdanos hoy a aceptar únicamente Tu regalo y a no juzgarlo. 3 Pues se nos ha concedido para que podamos salvarnos del juicio que hemos emitido contra nosotros mismos.
Esa paz no la produces tú. Se te concede. Y sólo se recibe cuando dejas de tratar de fabricarla. En mi experiencia, cuanto más forzaba la paz al principio del camino, menos la sentía. La lección de hoy es una entrega. Cierra los ojos, di la frase, y deja que Cristo la conceda. No tienes que hacer nada más. La paz que llega puede ser sutil, casi invisible al principio. Confía. Está trabajando. Con el tiempo, esa sutileza se convierte en fondo permanente.
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Lección 306: El regalo de Cristo es lo único que busco hoy.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 306 (Fundación para la Paz Interior):
1. ¿Qué otra cosa sino la visión de Cristo querría utilizar hoy cuando me puede conceder un día en el que veo un mundo tan semejante al Cielo que un viejo recuerdo vuelve a aflorar en mi conciencia? 2 Hoy puedo olvidarme del mundo que fabriqué. 3 Hoy puedo ir más allá de todo temor y ser restaurado al amor, a la santidad y a la paz. 4 Hoy soy redimido y vuelvo a nacer en un mundo misericordioso y solícito; un mundo lleno de bondad en el que reina la Paz de Dios.
2. Y de esta manera, Padre nuestro, regresamos a Ti, recordando que nunca nos ausentamos; recordando los santos dones con los que nos has agraciado. 2 Venimos llenos de gratitud y aprecio, con las manos vacías y con nuestras mentes y corazones abiertos, pidiendo tan sólo lo que Tú concedes. 3 Ninguna ofrenda que podamos hacer es digna de Tu Hijo. 4 Pero en Tu Amor se le concede el regalo de Cristo.
El día está lleno de regalos secundarios, aprobación, comodidad, distracción, éxito. Ninguno malo, todos limitados. Hoy la lección te pide que pongas el regalo de Cristo por encima. No es negar los demás, es reordenarlos. Cuando te descubras persiguiendo algo pequeño, recuerda, eso no es lo único que busco. Busco algo más profundo debajo. Y ese algo se da solo cuando se prioriza. En mi camino, priorizar así ha ordenado la vida entera sin esfuerzo. Lo secundario no se pierde cuando ponerías lo primero primero, sólo encuentra su tamaño correcto.
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Lección 307: Abrigar deseos conflictivos no puede ser mi voluntad.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 307 (Fundación para la Paz Interior):
1. Padre, Tu Voluntad es la mía y nada más lo es. 2 No hay otra voluntad que yo pueda tener. 3 Que no trate de forjar una, pues sería absurdo y únicamente me haría sufrir. 4 Sólo Tu Voluntad me puede hacer feliz y sólo Tu Voluntad existe. 5 Si he de tener aquello que sólo Tú puedes dar, debo aceptar lo que Tu Voluntad dispone para mí y alcanzar una paz en la que el conflicto es imposible, Tu Hijo es uno Contigo en ser y en voluntad y nada contradice la santa verdad de que aún soy tal como Tú me creaste.
2. Y con esta plegaria nos sumergimos silenciosamente en un estado en el que el conflicto es imposible, pues hemos unido nuestra santa voluntad a la de Dios, en reconocimiento de que son una y la misma.
Los deseos conflictivos son los que quieren dos cosas a la vez, la paz y la venganza, el amor y el control, la libertad y la aprobación. El Curso no te juzga por tenerlos, te muestra que no son tu verdadera voluntad. Hoy nota tus deseos dobles. No los pelees, sólo pregunta cuál de los dos es realmente tuyo. La respuesta suele ser clara. Después, elige. La lección hace el resto. Esta es una de las prácticas más honestas del Libro. Se hace sola con constancia.
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Lección 308: Este instante es el único tiempo que existe.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 308 (Fundación para la Paz Interior):
1. El concepto que he forjado del tiempo impide el logro de mi objetivo. 2 Si decido ir más allá del tiempo hasta la intemporalidad, tengo que cambiar mi percepción acerca del propósito del tiempo. 3 Pues su propósito no puede ser que el pasado y el futuro sean uno. 4 El único intervalo en el que puedo librarme del tiempo es ahora mismo. 5 Pues en este instante el perdón ha venido a liberarme. 6 Cristo nace en el ahora, sin pasado ni futuro. 7 Él ha venido a dar la bendición del presente al mundo, restaurándolo a la intemporalidad y al amor. 8 Y el
amor está siempre presente, aquí y ahora.
2. Gracias por este instante, Padre. 2 Es ahora cuando soy redimido. 3 Este instante es el momento que señalaste para la liberación de Tu Hijo y para la salvación del mundo en él.
El pasado se fue. El futuro no ha llegado. Sólo este instante es real. En la Parte II el Curso repite esta idea porque es la puerta a la libertad. Hoy, cada vez que te sientas jalada por el ayer o por el mañana, regresa al instante. Respira una vez, siente el asiento debajo de ti, escucha el sonido más cercano. Ese aterrizaje es la práctica completa. No hay técnica más profunda. En 25 años de camino, sigo aterrizando así muchas veces al día.
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Lección 309: Hoy no tendré miedo de mirar dentro de mí.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 309 (Fundación para la Paz Interior):
1. Dentro de mí se encuentra la eterna inocencia, pues es la Voluntad de Dios que esté allí por siempre y para siempre. 2 Y yo, Su Hijo, cuya voluntad es tan ilimitada como la Suya, no puedo cambiar esto en absoluto. 3 Pues negar la Voluntad de mi Padre es negar la mía propia. 4 Mirar dentro de mí no es sino encontrar mi
voluntad tal como Dios la creó y como es. 5 Tengo miedo de mirar dentro de mí porque creo que forjé otra voluntad que aunque no es verdad hice que fuese real. 6 Mas no tiene efectos. 7 Dentro de mí se encuentra la Santidad de Dios. 8 Dentro de mí se encuentra el recuerdo de Él.
2. El paso que he de dar hoy, Padre mío, es lo que me liberará por completo de los vanos sueños de pecado. 2 Tu Altar se alza sereno e incólume. 3 Es el santo Altar a mi propio Ser y es allí donde encuentro mi verdadera identidad.
Mirar dentro asusta porque el ego te ha convencido de que ahí hay monstruos. El Curso te dice lo contrario, debajo de la culpa está la inocencia. Hoy la práctica es un acto de valentía suave. Cierra los ojos y mira. Si aparece el miedo, no huyas. Si aparece la culpa, no la creas. Sigue mirando. Debajo, siempre, está la luz que Dios puso en ti. En mi experiencia después de 25 años, sigue apareciendo. Cada vez se hace más fácil llegar.
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Lección 310: Paso este día sin miedo y lleno de amor.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 310 (Fundación para la Paz Interior):
1. Quiero pasar este día Contigo, Padre mío, tal como Tú has dispuesto que deben ser todos mis días. 2 Y lo que he de experimentar no tiene nada que ver con el tiempo. 3 El júbilo que me invade no se puede medir en días u horas, pues le llega a Tu Hijo desde el Cielo. 4 Este día será el dulce recordatorio que me haces para que Te recuerde; la afable llamada que le haces a Tu santo Hijo; la señal de que se me ha concedido Tu Gracia y de que es Tu Voluntad que yo me libere hoy.
2. Este día lo pasaremos juntos tú y yo. 2 Y todo el mundo unirá sus voces a nuestro canto de gratitud y alegría hacia Aquel que nos brindó la salvación y nos liberó. 3 Nuestra paz y nuestra santidad nos son restituidas. 4 Hoy el miedo no tiene cabida en nosotros, pues hemos dado la bienvenida al amor en nuestros corazones. 10. ¿Qué es el Juicio Final?
1. El Segundo Advenimiento de Cristo le confiere al Hijo de Dios este don: poder oír a la Voz que habla por Dios proclamar que lo falso es falso y que lo que es verdad nunca ha cambiado. 2 Y éste es el juicio mediante el cual a la percepción le llega su fin. 3 Lo primero que verás será un mundo que ha aceptado que esto es verdad, al haber sido proyectado desde una mente que ya ha sido corregida. 4 Y con este panorama santo, la percepción imparte una silenciosa bendición y luego desaparece, al haber alcanzado su objetivo y cumplido su misión.
2. El Juicio Final sobre el mundo no encierra condena alguna. 2 Pues ve a éste completamente perdonado, libre de pecado y sin propósito alguno. 3 Y al no tener causa ni función ante los ojos de Cristo, simplemente se disuelve en la nada. 4 Ahí nació y ahí ha de terminar. 5 Y todas las figuras del sueño con el que el mundo comenzó desaparecen junto con él. 6 Los cuerpos no tienen ahora ninguna utilidad, por lo tanto, desaparecen también, pues el Hijo de Dios es ilimitado.
3. Tú que creías que el Juicio Final de Dios condenaría al mundo al infierno junto contigo, acepta esta santa verdad: el Juicio de Dios es el don de la Corrección que Él le concedió a todos tus errores. a Dicha Corrección te libera de ellos y de todos los efectos que parecían tener. 2 Tener miedo de la Gracia redentora de Dios es tener miedo de liberarte totalmente del sufrimiento, del retorno a la paz, de la seguridad y la felicidad, así como de tu unión con tu propia Identidad.
4. El Juicio Final de Dios es tan misericordioso como cada uno de los pasos de Su plan para bendecir a Su Hijo y exhortarlo a regresar a la paz eterna que comparte con él. 2 No tengas miedo del amor, 3 pues sólo él puede sanar todo pesar, enjugar todas las lágrimas y despertar tiernamente de su sueño de dolor al Hijo que Dios reconoce como Suyo. 4 No tengas miedo de eso. 5 La salvación te pide que le des la bienvenida. 6 Y el mundo espera tu grata aceptación de ella, gracias a lo cual él se liberará.
5. Éste es el Juicio Final de Dios: “Tú sigues siendo Mi santo Hijo, por siempre inocente, por siempre amoroso y por siempre amado, tan ilimitado como tu Creador, absolutamente inmutable y por siempre inmaculado. 2 Despierta, pues, y regresa a Mí. 3 Yo soy tu Padre y tú eres Mi Hijo”.
Ocho palabras. Un día entero. La lección de hoy es tan simple que puedes escribirla en una tarjeta y llevarla en el bolsillo. Cada vez que la mano sienta la tarjeta o los ojos la vean, la repites. Sin miedo. Lleno de amor. No como afirmación positiva de autoayuda, sino como decisión práctica. El Curso te enseña que el estado de ánimo es una elección disfrazada de reacción. Hoy elige antes de reaccionar. Y cuando reaccionar sea inevitable, elige otra vez inmediatamente después.
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Lección 311: Juzgo todas las cosas como quiero que sean.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 311 (Fundación para la Paz Interior):
1. Los juicios se inventaron para usarse como un arma contra la verdad. 2 Separan aquello contra lo que se utilizan y hacen que se vea como si fuese algo aparte y separado. 3 Luego hacen de ello lo que tú quieres que sea. 4 Juzgan lo que no pueden comprender, ya que no pueden ver la totalidad y, por lo tanto, juzgan falsamente. 5 No nos valgamos de ellos hoy, antes bien, ofrezcámoselos de regalo a Aquel que puede utilizarlos de manera
diferente. 6 Él nos salvará de la agonía de todos los juicios que hemos emitido contra nosotros mismos y restablecerá nuestra paz mental al ofrecernos el Juicio de Dios con respecto a Su Hijo.
2. Padre, estamos esperando hoy con mentes receptivas a oír Tu Juicio con respecto al Hijo que amas. 2 No lo conocemos, y así, no lo podemos juzgar. 3 Por lo tanto, dejamos que Tu Amor decida lo que Aquel a Quien creaste como Tu Hijo no puede sino ser.
Fíjate en la palabra quiero. El juicio no es un accidente, es una preferencia. Tú decides cómo quieres que sean las cosas y las juzgas por no cumplir. En la Parte II el Curso te devuelve la responsabilidad sin culparte. Hoy, cuando algo te moleste, pregúntate cómo querías tú que fuera esto. Al ver el deseo debajo del juicio, el juicio se ablanda. La lección no pide neutralidad forzada, pide honestidad. Esa honestidad es más liberadora que cualquier técnica avanzada.
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Lección 312: Veo todas las cosas como quiero que sean.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 312 (Fundación para la Paz Interior):
1. La percepción se deriva de los juicios. 2 Habiendo juzgado, vemos, por lo tanto, lo que queremos contemplar. 3 Pues el único propósito de la vista es ofrecernos lo que queremos ver. 4 Es imposible pasar por alto lo que
queremos ver o no ver lo que hemos decidido contemplar. 5 ¡Cuán inevitablemente, pues, se alza el mundo real ante la santa visión de aquel que acepta el propósito del Espíritu Santo como aquello que desea ver! 6 No puede dejar de contemplar lo que Cristo quiere que vea ni de amar con el Amor de Cristo lo que contempla.
2. Mi único propósito hoy es contemplar un mundo liberado, libre de todos los juicios que he emitido. 2 Padre, esto es lo que Tu Voluntad dispone para mí hoy, por lo tanto, no puede sino ser mi objetivo también.
Continuación de ayer. Lo que ves no es objetivo, es lo que decidiste ver. Hoy en la práctica, elige ver diferente en un solo momento. Puede ser en una interacción, en una noticia, en tu reflejo en el espejo. Elige ver sin queja. No cambia el hecho, cambia la percepción del hecho. Y la percepción es todo. En mi propia práctica, sigo comprobando que esta pequeña decisión rehace el día entero. No necesita esfuerzo, sólo una intención sostenida durante unos segundos.
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Lección 313: Que venga a mí ahora una nueva percepción.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 313 (Fundación para la Paz Interior):
1. Padre, hay una visión que ve todas las cosas sin mancha alguna de pecado, lo cual indica que el miedo ha desaparecido y que en su lugar se ha invitado al amor. 2 Y éste vendrá dondequiera que se le invite. 3 Esta visión es Tu regalo. 4 Los ojos de Cristo contemplan un mundo perdonado. 5 Ante Su vista todos los pecados del mundo quedan perdonados, pues Él no ve pecado alguno en nada de lo que contempla. 6 Que Su verdadera percepción venga a mí ahora para poder despertar del sueño de pecado y ver mi impecabilidad en mi interior, la cual Tú has conservado completamente inmaculada en el altar a Tu santo Hijo, el Ser con Quien quiero identificarme.
2. Contemplémonos hoy los unos a los otros con los ojos de Cristo. 2 ¡Qué bellos somos! 3 ¡Cuán santos y amorosos! 4 Hermano, ven y únete a mí hoy. 5 Salvamos al mundo cuando nos unimos. 6 Pues en nuestra visión el mundo se vuelve tan santo como la luz que mora en nosotros.
Fíjate en la palabra ahora. El Curso no te pide que ganes la nueva percepción. Te pide que la solicites. Es un regalo del Espíritu Santo. Hoy en cualquier situación difícil, cierra los ojos un instante y di la lección. No trates de imaginar la nueva percepción, sólo pídela. Llegará, no siempre en el momento ni de la forma esperada. En mi experiencia, la respuesta suele venir suavemente, casi como si la hubieras tenido siempre. Sólo hay que abrir la mano.
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Lección 314: Busco un futuro diferente del pasado.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 314 (Fundación para la Paz Interior):
1. De una nueva percepción del mundo nace un futuro muy diferente del pasado. 2 El futuro se ve ahora simplemente como una extensión del presente. 3 Los errores del pasado no pueden ensombrecerlo, de manera que el miedo ha perdido sus ídolos e imágenes y, al no tener forma, deja de tener efectos. 4 La muerte no podrá reclamar ahora el futuro, pues ahora la vida se ha convertido en su objetivo y todos los medios necesarios para su logro se proveen gustosamente. 5 ¿Quién podría lamentarse o sufrir cuando el presente ha sido liberado y su seguridad y paz se extienden hasta un futuro tranquilo y lleno de júbilo?
2. Padre, cometimos errores en el pasado, pero ahora elegimos valernos del presente para ser libres. 2 Ponemos el futuro en Tus Manos y dejamos atrás nuestros errores pasados, seguros de que Tú cumplirás las promesas que nos haces en el presente y de que bajo su santa luz dirigirás el futuro.
El futuro no tiene por qué ser un remake del pasado. El Curso te está enseñando esta libertad. Hoy, cuando te descubras proyectando el ayer sobre el mañana, corrige el pensamiento. Repite la lección. Un futuro diferente empieza en un pensamiento diferente. En mi trabajo con estudiantes he visto vidas enteras reordenarse desde una decisión así de sencilla. No la subestimes hoy. La práctica callada es la que transforma, aunque tarde en verse por fuera. No hace falta que sepas cómo va a ser el futuro nuevo. Basta con no llenarlo con material del ayer.
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Lección 315: Todos los regalos que mis hermanos hacen me pertenecen.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 315 (Fundación para la Paz Interior):
1. En cada momento de cada día se me conceden miles de tesoros. 2 Soy bendecido durante todo el día con regalos cuyo valor excede con mucho el de cualquier cosa que yo pudiera concebir. 3 Un hermano le sonríe a otro y mi corazón se regocija. 4 Alguien expresa su gratitud o su compasión, y mi mente recibe ese regalo y lo acepta como propio. 5 Y todo el que encuentra el camino a Dios se convierte en mi salvador, me señala el camino y me asegura que lo que él ha aprendido sin duda me pertenece a mí también.
2. Gracias, Padre, por los muchos regalos que me llegan hoy y todos los días, de cada Hijo de Dios. 2 Los regalos que mis hermanos me pueden hacer son ilimitados. 3 Ahora les mostraré mi agradecimiento, de manera que mi gratitud hacia ellos pueda conducirme a mi Creador y a Su recuerdo.
En el sistema del Curso no hay pérdida real cuando alguien recibe. Cuando tu hermano florece, tú floreces. Cuando tu hermano sana, algo en ti sana. Hoy nota el regalo del otro. La sonrisa del vecino, el logro de un colega, la alegría de un extraño. En vez de compararte, recíbelo como tuyo. Es tuyo. La separación es la ilusión que hoy se está deshaciendo un poquito más. Cada regalo recibido con gratitud debilita la creencia en la escasez. Y cada vez que agradeces el don de otro, tu creencia en la escasez se debilita un poquito más.
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Lección 316: Todos los regalos que les hago a mis hermanos me pertenecen.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 316 (Fundación para la Paz Interior):
1. Del mismo modo en que cada uno de los regalos que mis hermanos hacen me pertenece, así mismo cada regalo que yo hago me pertenece también. 2 Cada uno de ellos permite que un error pasado desaparezca sin dejar sombra alguna en la santa mente que mi Padre ama. 3 Su Gracia se me concede con cada regalo que cualquier hermano haya recibido desde los orígenes del tiempo y más allá del tiempo también. 4 Mis arcas están llenas, y los ángeles vigilan sus puertas abiertas para que ni un solo regalo se pierda y sólo se puedan añadir más. 5 Que llegue allí donde se encuentran mis tesoros y entre a donde en verdad soy bienvenido y donde estoy en mi casa, rodeado de los dones que Dios me ha dado.
2. Padre, hoy quiero aceptar Tus dones. 2 No los reconozco. 3 Mas confío en que Tú que me los diste, me proporcionarás los medios para poder contemplarlos, ver su valor y reconocerlos como lo único que deseo.
El mismo principio, al revés. Cuando das, no pierdes. Recibes. Hoy da algo sin esperar retorno visible. Puede ser un pensamiento amable, una llamada, una atención. Después olvídate del regalo. La lección promete que ese regalo es tuyo antes de darlo y sigue siendo tuyo después. En mi experiencia, dar de esta forma, sin cuenta, cambia el cansancio del día en satisfacción tranquila. Prueba una vez, y verás. Después querrás repetirlo. La generosidad, en el Curso, es la manera más eficiente de recibir lo que verdaderamente necesitas. Es una economía distinta.
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Lección 317: Sigo el camino que se me ha señalado.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 317 (Fundación para la Paz Interior):
1. Tengo una misión especial que cumplir, un papel que sólo yo puedo desempeñar. 2 La salvación espera hasta que yo decida asumir ese papel como mi único objetivo. 3 Hasta que no tome esa decisión, seré un esclavo del tiempo y del destino humano. 4 Pero cuando por mi propia voluntad y de buen grado vaya por el camino que el plan de mi Padre me ha señalado, reconoceré entonces que la salvación ya ha llegado, que se les ha concedido a todos mis hermanos y a mí junto con ellos.
2. Padre, Tu camino es el que elijo seguir hoy. 2 Allí donde me conduce, es adonde elijo ir; y lo que quiere que haga, es lo que elijo hacer. 3 Tu camino es seguro y el final está garantizado. 4 Allí me aguarda Tu recuerdo. 5 Y todos mis pesares desaparecerán en Tu abrazo, tal como le prometiste a Tu Hijo, Quien pensó
erróneamente que se había alejado de la segura protección de Tus amorosos Brazos.
El camino ya está marcado. Tu trabajo no es inventarlo, es seguirlo. Esa frase le baja el peso al día. Hoy, en vez de estresarte por decidir todo tú, pregúntale al Espíritu Santo cuál es el próximo paso. Y da ese paso. Sólo ese. En la Parte II el Curso te está enseñando a fluir así, un paso a la vez. No hace falta el mapa entero. Basta con el próximo pie. Y con el próximo. Y así hasta el final.
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Lección 318: Soy el medio para la salvación, así como su fin.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 318 (Fundación para la Paz Interior):
1. En mí—el santo Hijo de Dios—se reconcilian todos los aspectos del plan celestial para la salvación del mundo. 2 ¿Qué podría estar en conflicto, cuando todos los aspectos comparten un mismo propósito y una misma meta? 3 ¿Cómo podría haber un solo aspecto que estuviese separado o que tuviera mayor o menor importancia que los
demás? 4 Soy el medio por el que el Hijo de Dios se salva porque el propósito de la salvación es encontrar la impecabilidad que Dios ubicó en mí. 5 Fui creado como Aquello tras lo cual ando en pos. 6 Soy el objetivo que el mundo anda buscando. 7 Soy el Hijo de Dios, Su único y eterno amor. 8 Soy el medio para la salvación, así como su fin.
2. Que asuma hoy, Padre mío, el papel que me ofreces al pedirme que acepte la Expiación para mí mismo. 2 Pues lo que de este modo se reconcilia en mí se reconcilia igualmente en Ti.
Tú no eres un obstáculo para el plan de Dios, eres el instrumento. Y también eres el resultado. Esa es una responsabilidad grande y liberadora a la vez. Hoy trata de mirarte a ti misma con ese respeto. No como pecadora que debe redimirse, sino como parte de la solución que Dios ya trajo. En mi camino, este cambio de identidad ha sido lento pero profundo. Sigo aprendiendo a verme así, y cada año la mirada se hace más natural.
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Lección 319: Vine a salvar al mundo.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 319 (Fundación para la Paz Interior):
1. He aquí un pensamiento del que se ha eliminado toda traza de arrogancia y en el que sólo queda la verdad. 2 Pues la arrogancia se opone a la verdad. 3 Mas cuando la arrogancia desaparece, la verdad viene
inmediatamente y ocupa el espacio que, al irse el ego, quedó libre de mentiras. 4 Únicamente el ego puede estar limitado y, por consiguiente, no puede sino perseguir fines limitados y restrictivos. 5 El ego piensa que lo que uno gana, la totalidad lo pierde. 6 La Voluntad de Dios, sin embargo, es que yo aprenda que lo que uno gana se les concede a todos.
2. Padre, Tu Voluntad es total. 2 Y la meta que emana de ella comparte su totalidad. 3 ¿Qué otro objetivo, sino la salvación del mundo, podrías haberme encomendado? 4 ¿Y qué otra cosa sino eso podría ser la Voluntad que mi Ser ha compartido Contigo?
Suena grande, y lo es. Pero salvar al mundo, en el vocabulario del Curso, no significa cambiar la política ni resolver los problemas globales. Significa perdonar. Cada perdón tuyo salva un pedacito del mundo. Hoy, no te sientas pequeña frente a la lección. Estás aquí exactamente para eso. Y tu manera va a ser sencilla, silenciosa, en tus relaciones cotidianas. Ahí es donde se salva el mundo, no en las noticias sino en la mesa del desayuno. No subestimes ese pequeño acto. Lo que se salva a través tuyo tiene un alcance que ni siquiera puedes medir.
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Lección 320: Mi Padre me da todo poder.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 320 (Fundación para la Paz Interior):
1. El Hijo de Dios no tiene límites. 2 Su fortaleza es ilimitada, así como su paz, su júbilo y todos los atributos con los que su Padre lo dotó al crearlo. 3 Lo que dispone con su Creador y con su Redentor se hace. 4 Lo que su santa voluntad dispone jamás puede ser negado porque su Padre refulge en su mente y deposita ante ella toda la fuerza y amor de la tierra y del Cielo. 5 Soy aquel a quien todo esto se le da. 6 Soy aquel en quien reside el poder de la Voluntad del Padre.
2. Tu Voluntad puede hacer cualquier cosa en mí y luego extenderse a todo el mundo a través de mí. 2 Tu Voluntad no tiene límites. 3 Por lo tanto, a Tu Hijo se le ha dado todo poder. 11. ¿Qué es la Creación?
1. La Creación es la suma de todos los Pensamientos de Dios, en número infinito y sin límite alguno en ninguna parte. 2 Sólo el Amor crea y únicamente a Su Semejanza. 3 Jamás hubo tiempo alguno en el que todo lo que creó no existiese. 4 Ni jamás habrá tiempo alguno en que nada que haya creado sufra merma alguna. 5 Los Pensamientos de Dios han de ser por siempre y para siempre exactamente como siempre han sido y como son: inalterables con el paso del tiempo, así como después de que éste haya cesado.
2. Los Pensamientos de Dios poseen todo el poder de su Creador. 2 Pues Él quiere incrementar el Amor extendiéndolo. 3 Y así, Su Hijo participa en la Creación y, por lo tanto, no puede sino compartir con su Padre el poder de crear. 4 Lo que Dios ha dispuesto que sea Uno eternamente, lo seguirá siendo cuando el tiempo se acabe, y no cambiará a lo largo del tiempo, sino que seguirá siendo tal como era antes de que surgiera la idea del tiempo.
3. La Creación es lo opuesto a todas las ilusiones porque es la verdad. 2 La Creación es el santo Hijo de Dios, pues en la Creación Su Voluntad es plena con respecto a todo, al hacer que cada parte contenga la Totalidad. 3 La inviolabilidad de su unicidad está garantizada para siempre, perennemente a salvo dentro de Su santa Voluntad y más allá de cualquier posibilidad de daño, separación, imperfección o de nada que pudiera mancillar en modo alguno su impecabilidad.
4. Nosotros, los Hijos de Dios, somos la Creación. 2 Parecemos estar separados y no ser conscientes de nuestra eterna unidad con Él. 3 Sin embargo, tras todas nuestras dudas y más allá de todos nuestros temores, todavía hay certeza, 4 pues el Amor jamás abandona Sus Pensamientos y ellos comparten Su Certeza. 5 El recuerdo de Dios se encuentra en nuestras mentes santas, que son conscientes de su unicidad y de su unión con su Creador. 6 Que nuestra función sea únicamente permitir el retorno de este recuerdo para que Su Voluntad se haga en la
tierra, para que se nos restituya nuestra cordura y para ser solamente tal como Dios nos creó.
5. Nuestro Padre nos llama. 2 Oímos Su Voz y perdonamos a la Creación en Nombre de su Creador, la Santidad Misma, Cuya Santidad Su Creación comparte con Él; Cuya Santidad sigue siendo todavía parte de nosotros.
No una parte, todo. El Curso te da esta afirmación sin miedo. En la Parte II ya no hay que suavizar la enseñanza. Todo poder. Y ese poder es el poder del amor, no del control. Hoy, si te sientes chiquita frente a una situación, repite la lección. No cambia la situación instantáneamente, cambia tu postura frente a ella. Y desde la postura correcta, todo se resuelve mejor. La fuerza no está en tu esfuerzo, está en tu recuerdo. Con esa memoria, hasta las situaciones que antes te aplastaban se vuelven manejables. Es una fuerza silenciosa que crece por dentro.
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Lección 321: Padre, mi libertad reside únicamente en Ti.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 321 (Fundación para la Paz Interior):
1. No entendía lo que me podía hacer libre ni lo que era mi libertad o adónde ir a buscarla. 2 Y así, Padre, busqué en vano hasta que oí Tu Voz dirigiéndome. 3 Ahora no deseo seguir siendo mi propio guía. 4 Pues la manera de encontrar mi libertad no es algo que yo haya ideado o que comprenda. 5 Pero confío en Ti. 6 Y me mantendré consciente de Ti que me concediste mi libertad por ser Tu santo Hijo. 7 Tu Voz me dirige y veo que el camino que conduce hasta Ti por fin está libre y despejado. 8 Padre, mi libertad reside únicamente en Ti. 9 Padre, mi voluntad es regresar.
2. Hoy respondemos por el mundo, el cual será liberado junto con nosotros. 2 ¡Qué alegría encontrar nuestra libertad por el inequívoco camino que nuestro Padre ha señalado! 3 ¡Y cuán segura es la salvación de todo el mundo cuando nos damos cuenta de que sólo en Dios podemos encontrar nuestra libertad!
Cuánto tiempo has buscado la libertad afuera, en el dinero, en la ausencia de responsabilidades, en la relación diferente. La lección de hoy te devuelve a la fuente. La libertad vive en Dios y por lo tanto en ti. Hoy, en tu práctica quieta, deja de buscarla en la circunstancia. Cierra los ojos y siente que ya está. En mis 25 años de camino, esta es una de las lecciones que más he vuelto a leer. Sigue enseñándome. La libertad interior no depende de lo que pase afuera.
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Lección 322: Tan sólo puedo renunciar a lo que nunca fue real.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 322 (Fundación para la Paz Interior):
1. Lo único que sacrifico son las ilusiones, nada más. 2 Y a medida que éstas desaparecen, descubro los dones que trataban de ocultar, los cuales me aguardan en jubilosa espera, listos para entregarme los ancestrales mensajes que me traen de Dios. 3 En cada don Suyo que acepto yace Su recuerdo. 4 Y cada sueño sirve únicamente para ocultar el Ser que es el único Hijo de Dios, el Ser que fue creado a Su Semejanza, el Santo Ser que aún mora en Él para siempre, tal como Él aún mora en mí.
2. Padre, para Ti cualquier sacrificio sigue siendo algo por siempre inconcebible. 2 Por lo tanto, sólo en sueños puedo hacer sacrificios. 3 Tal como Tú me creaste, no puedo renunciar a nada que Tú me hayas dado. 4 Lo que Tú no has dado es irreal. 5 ¿Qué pérdida puedo anticipar sino la pérdida del miedo y el regreso del amor a mi mente?
El Curso te consuela hoy. Si sientes miedo a soltar algo, el miedo es porque crees que eso es real. La lección te recuerda que lo real no se puede perder, y lo irreal no vale la pena guardar. Hoy nota una cosa que te da miedo soltar. Y pregúntate, es real esto, o es historia. Casi siempre la respuesta te libera. Sigue. Sigue soltando lo que nunca te sostuvo de verdad. Con cada soltar, un poco más de espacio adentro.
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Lección 323: Gustosamente “sacrifico” el miedo.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 323 (Fundación para la Paz Interior):
1. He aquí el único “sacrificio” que le pides a Tu Hijo bienamado: que abandone todo sufrimiento, toda sensación de pérdida y de tristeza, toda ansiedad y toda duda, y que deje que Tu Amor entre a raudales a su conciencia, sanándolo del dolor y otorgándole Tu Propia dicha eterna. 2 Tal es el “sacrificio” que me pides y que yo gustosamente me impongo; el único “costo” que supone reinstaurar en mí Tu recuerdo para la salvación del mundo.
2. Y al saldar la deuda que tenemos con la verdad—una deuda que consiste sencillamente en abandonar los autoengaños y las imágenes que venerábamos falsamente—la verdad regresa íntegra y llena de júbilo a nosotros. 2 Ya no nos engañamos. 3 El amor ha regresado a nuestra conciencia. 4 Y ahora estamos en paz otra vez, pues el miedo ha desaparecido y lo único que queda es amor.
Fíjate en las comillas del sacrificio. No es un sacrificio verdadero, porque no pierdes nada al soltar el miedo. El Curso las pone para desmontar la idea de que abandonar el ego duele. No duele, libera. Hoy identifica un miedo específico y ofrécelo al Espíritu Santo. Con gusto, no con solemnidad. Puedes decirlo con una sonrisa. En mi experiencia, esta ligereza es la clave. El ego se toma en serio, el Espíritu Santo, no tanto. Perder el miedo con humor es más rápido que perderlo con drama.
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Lección 324: No quiero ser guía. Quiero ser simplemente un seguidor.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 324 (Fundación para la Paz Interior):
1. Padre, Tú eres Quien me dio el plan para mi salvación. 2 Eres asimismo Quien determinó el camino que debo recorrer, el papel que debo desempeñar, así como cada paso en el sendero señalado. 3 No puedo perderme. 4 Tan sólo puedo elegir desviarme por un tiempo, y luego volver. 5 Tu amorosa Voz siempre me exhortará a
regresar y me llevará por el buen camino. 6 Mis hermanos pueden seguir el camino por el que les dirijo. 7 Mas yo simplemente recorreré el camino que conduce a Ti, tal como me indiques y quieras que yo haga.
2. Sigamos, por lo tanto, a Uno que conoce el camino. 2 No tenemos por qué rezagarnos ni podemos soltarnos de Su amorosa Mano por más de un instante. 3 Caminamos juntos, pues Le seguimos. 4 Y es Él Quien hace que el final sea seguro y Quien garantiza que llegaremos a salvo a nuestro hogar.
Es una frase que le da alivio al perfeccionista. En la Parte II el Curso te suelta del rol de directora. Tú no tienes que saber. Sólo tienes que seguir. Hoy pon esta lección en las decisiones del día. Antes de resolver, pregunta. Antes de opinar, escucha. Antes de actuar, espera un instante. La guía interior es real, y responde. Yo la sigo consultando después de todos estos años. Sigue disponible, y sigue siendo más sabia que yo. Y cuando dejes de dirigir, notarás un descanso raro. Como si finalmente pudieras sentarte de verdad en tu propia vida.
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Lección 325: Todas las cosas que creo ver son reflejos de ideas.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 325 (Fundación para la Paz Interior):
1. Ésta es la clave de la salvación: lo que veo es el reflejo de un proceso mental que comienza con una idea de lo que quiero. 2 A partir de ahí, la mente forja una imagen de eso que desea, lo juzga valioso y, por lo tanto, procura encontrarlo. 3 Estas imágenes se proyectan luego al exterior, donde se contemplan, se consideran reales y se defienden como algo propio de uno. 4 De deseos dementes emerge un mundo demente, 5 y de juicios, un mundo condenado. 6 De pensamientos de perdón, en cambio, surge un mundo apacible y misericordioso para con el santo Hijo de Dios, cuyo propósito es ofrecerle un dulce hogar en el que descansar por un tiempo antes de proseguir su jornada, y donde él puede ayudar a sus hermanos a seguir adelante con él y a encontrar el camino que conduce al Cielo y a Dios.
2. Padre nuestro, Tus Ideas reflejan la verdad, mientras que las mías separadas de las Tuyas, tan sólo dan lugar a sueños. 2 Que contemple sólo lo que las Tuyas reflejan, pues las Tuyas y sólo las Tuyas son las únicas que establecen la verdad.
Este es el corazón de la metafísica del Curso. No ves cosas, ves ideas proyectadas. Hoy no trates de entenderlo con la cabeza. Sólo prueba. Cada vez que algo del mundo te impacte, pregúntate qué idea tuya está reflejada ahí. Casi siempre encontrarás una creencia vieja. Al verla, se ablanda. Ese es todo el ejercicio de hoy. Sencillo, y profundo si lo haces con constancia. El mundo no cambia porque tú lo veas distinto, cambia porque tú te ves distinta.
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Lección 326: He de ser por siempre un Efecto de Dios.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 326 (Fundación para la Paz Interior):
1. Padre, fui creado en Tu Mente, como un Pensamiento santo que nunca abandonó su hogar. 2 He de ser por siempre Tu Efecto, y Tú, por siempre y para siempre, has de ser mi Causa. 3 Sigo siendo tal como Tú me creaste. 4 Todavía me encuentro allí donde me ubicaste. 5 Y todos Tus atributos se encuentran en mí, pues Tu Voluntad fue tener un Hijo tan semejante a su Causa, que Causa y Efecto fuesen indistinguibles. 6 Que tome conciencia de que soy un Efecto Tuyo y de que, por consiguiente, poseo el mismo poder de crear que Tú. 7 Y así como es en el Cielo, sea en la tierra. 8 Sigo Tu plan aquí, y sé que al final congregarás a todos Tus Efectos en el plácido Remanso de Tu Amor, donde la tierra desaparecerá y todos los pensamientos separados se unirán llenos de gloria como el Hijo de Dios.
2. Veamos hoy la tierra desaparecer, al principio transformada, y después, una vez que haya sido perdonada, veámosla desvanecerse completamente en la santa Voluntad de Dios.
Fíjate en la palabra Efecto. No eres el creador, eres el efecto del Creador. Y por siempre. Esa constancia le da estabilidad a tu identidad, que ya no depende de tus logros ni fracasos. Hoy, si algo te desestabiliza, regresa a esta idea. Eres Su Efecto. Eso no cambia. En mi experiencia esta lección funciona muy bien cuando algo del mundo te sacude. Es una raíz firme. Y esa raíz sostiene el árbol entero de tu día, aunque el viento sea fuerte.
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Lección 327: No necesito más que llamar y Tú me contestarás.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 327 (Fundación para la Paz Interior):
1. No se me pide que acepte la salvación sobre la base de una fe ciega. 2 Pues Dios ha prometido que oirá mi llamada y que Él Mismo me contestará. 3 Que aprenda mediante mi experiencia que esto es verdad y es indudable que llegaré a tener fe en Él. 4 Ésa es la fe que no se quebranta y que me llevará cada vez más lejos por la senda que conduce hasta Él. 5 Pues así estaré seguro de que Él no me ha abandonado, de que aún me ama y de que sólo espera que Lo llame para proporcionarme toda la ayuda que necesite para poder llegar a Él.
2. Padre, Te doy las gracias porque sólo con que ponga a prueba Tus promesas nunca tendré la experiencia de que no se cumplen. 2 Que las ponga a prueba en vez de juzgarlas. 3 Tu Palabra es una Contigo. 4 Tú provees los medios a través de los cuales arriba la convicción, haciendo así que por fin estemos seguros de Tu eterno Amor.
Simple, casi infantil, y ese es su poder. En la Parte II el Curso te devuelve a lo esencial, llamar y escuchar. No hace falta técnica avanzada. Hoy, en cualquier momento de duda, llama. Silenciosamente, con una frase, con un pensamiento, como sea. Y espera un segundo. La respuesta viene. En mi camino, la respuesta rara vez es la que yo esperaba, y siempre es la que necesitaba. Confía. La conversación con Él ya está abierta. No hay pedido demasiado pequeño ni demasiado grande. Lo que importa es la sinceridad con la que llamas.
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Lección 328: Elijo estar en segundo lugar para obtener el primero.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 328 (Fundación para la Paz Interior):
1. Lo que parece ser el segundo lugar es en realidad el primero, pues percibimos todo al revés hasta que decidimos escuchar la Voz que habla por Dios. 2 Nos parece que sólo podemos alcanzar autonomía si nos esforzamos por estar separados y que la manera de salvarnos es aislándonos del resto de la Creación de Dios. 3 No obstante, lo único que conseguimos son enfermedades, sufrimientos, pérdidas y muerte. 4 Esto no es lo que nuestro Padre dispone para nosotros y no existe otra voluntad que la Suya. 5 Unirnos a Su Voluntad es encontrar la nuestra. 6 Y, puesto que nuestra voluntad es la Suya, es a Él a Quien debemos acudir para reconocer nuestra voluntad.
2. No hay otra voluntad que la Tuya. 2 Y me alegro de que nada que pueda imaginarme contradiga lo que Tú quieres que yo sea. 3 Tu Voluntad es que yo me encuentre completamente a salvo y eternamente en paz. 4 Y comparto gustosamente Contigo, Padre mío, esa Voluntad que Tú me otorgaste como parte de mí.
Aparente paradoja del Curso. El ego te dice que ser primera es el objetivo. El Curso te dice lo contrario, dejar a Dios primero te devuelve a ti al primer lugar real. Hoy prueba esta rendición en algo específico. Deja que el Espíritu Santo dirija una decisión pequeña. Ponte tú en segundo, y observa. La lección se comprueba en la práctica, no en la teoría. En mi experiencia, poner a Dios primero es lo que finalmente me ha dado descanso verdadero.
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Lección 329: He elegido ya lo que Tu Voluntad dispone.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 329 (Fundación para la Paz Interior):
1. Padre, pensé que me había apartado de Tu Voluntad, que la había desafiado, que había violado sus leyes y que había interpuesto una segunda voluntad más poderosa que la Tuya. 2 En realidad, no obstante, no soy otra cosa que Tu Voluntad, extendida y extendiéndose. 3 Eso es lo que soy, y eso nunca habrá de cambiar. 4 Así como Tú eres Uno, así yo soy uno Contigo. 5 Eso fue lo que elegí en mi creación, en la que mi voluntad se hizo eternamente una con la Tuya. 6 Esa decisión se tomó para siempre. 7 No puede cambiar ni oponerse a sí misma. 8 Padre, mi voluntad es la Tuya. 9 Estoy a salvo, tranquilo y sereno, y gozo de una dicha interminable porque así lo dispone Tu Voluntad.
2. Hoy aceptaremos la unión que existe entre nosotros, y entre nosotros y nuestra Fuente. 2 No tenemos otra voluntad que la Suya y todos somos uno porque todos compartimos Su Voluntad. 3 Por medio de Ella reconocemos que somos uno solo. 4 Por medio de Ella encontramos por fin el camino que nos conduce a Dios.
En algún nivel más profundo, tu voluntad y la de Dios ya coinciden. Es el ego el que crea la ilusión de conflicto. Hoy, cuando sientas dos voluntades peleando dentro de ti, recuerda que sólo una es real. La otra es ruido. Elige de nuevo la real. El Curso llama a esto elegir de nuevo, y en la Parte II lo hace en pocas palabras. Tú ya sabes hacerlo. Hazlo. Cuantas veces sea necesario en el día. Y en cada elección nueva, ganas confianza en que la voluntad real es amable, no exigente.
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Lección 330: Hoy no volveré a hacerme daño.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 330 (Fundación para la Paz Interior):
1. Aceptemos hoy que el perdón es nuestra única función. 2 ¿Por qué atacar nuestras mentes y ofrecerles imágenes de dolor? 3 ¿Por qué enseñarles que son impotentes, cuando Dios les ofrece Su Poder y Su Amor y las invita a servirse de lo que ya es suyo? 4 La mente que ha llegado a estar dispuesta a aceptar los dones de Dios ha sido restaurada al Espíritu y extiende su libertad y su dicha tal como dispone la Voluntad de Dios unida a la suya propia. 5 El Ser que Dios creó no puede pecar, por lo tanto, no puede sufrir. 6 Elijamos hoy que Él sea nuestra Identidad para poder así escapar para siempre de todas las cosas que el sueño de miedo parece ofrecernos.
2. Padre, es imposible hacerle daño a Tu Hijo. 2 Y si creemos sufrir, es sólo porque no reconocemos la única Identidad que compartimos Contigo. 3 Hoy queremos retornar a Ella a fin de librarnos para siempre de todos nuestros errores y salvarnos de lo que creíamos ser. 12. ¿Qué es el ego?
1. El ego no es otra cosa que idolatría; el símbolo de un yo limitado y separado, nacido en un cuerpo, condenado a sufrir y a que su vida acabe en la muerte. 2 Es la “voluntad” que ve a la Voluntad de Dios como su enemigo y que adopta una forma en la que Ésta es negada. 3 El ego es la “prueba” de que la fuerza es débil y el amor temible, la vida en realidad es la muerte y sólo lo que se opone a Dios es verdad.
2. El ego es demente. 2 Lleno de miedo, se alza más allá de lo Omnipresente, apartado de la Totalidad y separado de lo Infinito. 3 En su demencia cree también haber vencido a Dios. 4 Y desde su terrible autonomía “ve” que la Voluntad de Dios ha sido destruida. 5 Sueña con el castigo y tiembla ante las figuras de sus sueños: sus enemigos, que andan tras él queriendo asesinarlo antes de que él pueda proteger su seguridad atacándolos primero.
3. El Hijo de Dios no tiene ego. 2 ¿Qué puede saber él de la locura o de la muerte de Dios, cuando mora en Él? 3 ¿Qué puede saber de penas o de sufrimientos, cuando vive en una dicha eterna? 4 ¿Qué puede saber del miedo
o del castigo, del pecado o de la culpa, del odio o del ataque, cuando lo único que le rodea es paz eterna, por siempre imperturbable y libre de todo conflicto, en la tranquilidad y silencio más profundos?
4. Conocer la realidad significa no ver al ego ni a sus pensamientos, sus obras o actos, sus leyes o creencias, sus sueños o esperanzas, así como tampoco los planes que tiene para su propia salvación ni el costo que conlleva creer en él. 2 Desde el punto de vista del sufrimiento, el precio que hay que pagar por tener fe en el ego es tan inmenso que la ofrenda que se hace a diario en su tenebroso santuario es la crucifixión del Hijo de Dios. a Y la sangre no puede sino correr ante el altar donde sus enfermizos seguidores se preparan para morir.
5. No obstante, una sola azucena de perdón puede transformar la obscuridad en luz y el altar a las ilusiones en el templo a la Vida Misma. 2 Y la paz se les restituirá para siempre a las santas mentes que Dios creó como Su Hijo, Su Morada, Su Dicha y Su Amor, completamente Suyas y completamente unidas a Él.
Casi todo el daño que sientes es autoinfligido. El pensamiento culpable, la comparación cruel, la interpretación oscura. El Curso lo dice sin rodeos. Hoy la decisión es sencilla, no volveré. Cuando notes el pensamiento que te lastima, párate. No huyas de él, no lo justifiques, sólo di, hoy no. Y ofrécelo al Espíritu Santo. En mi experiencia, este pequeño no ha sido más poderoso que cualquier técnica compleja. Es la práctica más honesta. Con cada no dicho a un pensamiento cruel, tu paz interior se hace más estable. Ese es el fruto acumulativo del año de práctica.
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Lección 331: El conflicto no existe, pues mi voluntad es la Tuya.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 331 (Fundación para la Paz Interior):
1. Padre, ¡qué absurdo creer que Tu Hijo podía causarse sufrimiento a sí mismo! 2 ¿Cómo iba él a poder planear su condenación sin que se le hubiera provisto de una manera segura de liberarse? 3 Me amas, Padre, 4 y nunca habrías podido dejarme en la desolación para morir en un mundo de dolor y crueldad. 5 ¿Cómo pude alguna vez pensar que el Amor se había abandonado a Sí Mismo? 6 No hay otra voluntad que la Voluntad del Amor. 7 El miedo es un sueño y no tiene una voluntad que pueda estar en conflicto con la Tuya. 8 Estar en conflicto es estar dormido; estar en paz es haber despertado. 9 La muerte es una ilusión; la vida, la eterna verdad. 10 Nada se opone a Tu Voluntad. 11 El conflicto no existe, pues mi voluntad es la Tuya.
2. El perdón nos muestra que la Voluntad de Dios es una sola y que la compartimos. 2 Contemplemos los santos panoramas que hoy nos muestra el perdón, de modo que podamos encontrar la Paz de Dios. 3 Amén.
El conflicto es una ilusión de que tu voluntad y la de Dios son distintas. Cuando ves eso, el conflicto se disuelve. Hoy no trates de resolver el conflicto por fuera. Regresa por dentro a la unidad de voluntad. Repite la lección. Sentirás cómo el nudo del pecho se afloja. Ese es el conflicto disolviéndose en su nivel real. La lección no promete que la situación externa cambie de inmediato, promete que tú cambias primero. Y desde ese cambio, todo lo demás se acomoda.
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Lección 332: El miedo aprisiona al mundo. El perdón lo libera.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 332 (Fundación para la Paz Interior):
1. El ego forja ilusiones. 2 La verdad desvanece sus sueños malvados con el brillo de su fulgor. 3 La verdad nunca ataca. 4 Sencillamente es. 5 Y su presencia hace que la mente se aparte de las fantasías y despierte a lo real. 6 El perdón invita a esta presencia a entrar y a ocupar el lugar que le corresponde en la mente. 7 Sin el perdón, la mente se encuentra encadenada, creyendo en su propia futilidad. 8 Mas con el perdón, la luz brilla a través del sueño de tinieblas, ofreciéndole esperanzas y proporcionándole los medios para que tome conciencia de la libertad que es su herencia.
2. Hoy no queremos volver a aprisionar al mundo. 2 El miedo lo mantiene aprisionado. 3 Mas Tu Amor nos ha proporcionado los medios para liberarlo. 4 Padre, queremos liberarlo ahora. 5 Pues cuando ofrecemos libertad se nos concede a nosotros. 6 Y no queremos seguir presos cuando Tú nos ofreces la libertad.
Dos frases simétricas. El miedo encierra, el perdón abre. Hoy elige qué carcelera o qué libertadora quieres ser. En cada interacción hay dos opciones, reforzar el miedo o extender el perdón. El Curso te da la responsabilidad y con ella el poder. En mis 25 años, esta simple simetría sigue siendo la brújula más útil. Miedo o perdón. Elígelo consciente. La elección se hace más rápida con la práctica, casi instantánea. El perdón no perdona al otro, te libera a ti primero. Y desde tu libertad, el mundo también se afloja.
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Lección 333: El perdón pone fin al sueño de conflicto.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 333 (Fundación para la Paz Interior):
1. El conflicto debe ser resuelto. 2 Si se quiere escapar de él, no debe evadirse, ignorarse, negarse, encubrirse, verse en otra parte, llamarse por otro nombre u ocultarse mediante cualquier clase de engaño. 3 Tiene que verse exactamente como es, allí donde se cree que está, así como la realidad que se le ha otorgado y el propósito que la mente le ha asignado. 4 Pues sólo entonces se pueden desmantelar sus defensas y la verdad arrojar su luz sobre él según desaparece.
2. Padre, el perdón es la luz que Tú elegiste para que desvaneciese todo conflicto y toda duda y para que alumbrase el camino que nos lleva de regreso a Ti. 2 Ninguna otra luz puede dar fin a nuestro sueño malvado. 3 Ninguna otra luz puede salvar al mundo. 4 Pues dicha luz es lo único que jamás ha de fallar, ya que es el
regalo que le has hecho a Tu Hijo bienamado.
El conflicto es un sueño porque no ocurre en la realidad de Dios. Y como todo sueño, se acaba cuando despiertas. El perdón es despertar. Hoy en una situación conflictiva de tu vida, no intentes ganar el debate. Ofrece el conflicto al Espíritu Santo con una frase silenciosa, te lo doy. Y observa cómo la energía se suaviza. Puede que no se resuelva por fuera aún, pero por dentro ya no hay lucha. Ese cambio interior es el fruto real de la lección.
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Lección 334: Hoy reclamo los regalos que el perdón otorga.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 334 (Fundación para la Paz Interior):
1. No esperaré ni un solo día más para ir en busca de los tesoros que mi Padre me ofrece. 2 Todas las ilusiones son vanas, y los sueños desaparecen incluso mientras se van tejiendo con pensamientos basados en percepciones falsas. 3 Que hoy no vuelva a aceptar regalos tan míseros. 4 La Voz de Dios ofrece Su paz a todos los que escuchan y deciden seguirlo. 5 Esto es lo que elijo hoy. 6 Y así, voy en busca de los tesoros que Dios me ha dado.
2. Busco sólo lo eterno. 2 Pues Tu Hijo no podría sentirse satisfecho con menos de eso. 3 ¿Qué otra cosa, entonces, podría brindarle solaz, sino lo que Tú le ofreces a su desconcertada mente y a su atemorizado corazón a fin de proporcionarle certeza y traerle paz? 4 Hoy quiero contemplar a mi hermano libre de pecado. 5 Eso es lo que Tu Voluntad dispone que yo haga, pues así es como podré ver mi propia impecabilidad.
Fíjate en el verbo, reclamo. No pido, reclamo lo que ya es mío. El perdón trae regalos, paz, alivio, claridad, alegría inesperada. Hoy no seas tímida. Recíbelos. En la Parte II el Curso te da permiso de disfrutar los frutos de tu práctica. Los mereces porque son tuyos. Sencillamente permítelos. Ese permiso ya es la práctica del día. Y con cada regalo recibido, la puerta se abre más para el siguiente. El Curso te enseña que aceptar los regalos no es egoísmo, es cooperación con el plan. Rechazarlos no ayuda a nadie.
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Lección 335: Elijo ver la impecabilidad de mi hermano.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 335 (Fundación para la Paz Interior):
1. Perdonar es una decisión. 2 Nunca veo a mi hermano como realmente es, pues eso está mucho más allá de la percepción. 3 Lo que veo en él es simplemente lo que deseo ver, pues eso es lo que quiero que sea verdad. 4 A eso es a lo único que respondo, por mucho que parezca que es a los acontecimientos externos. 5 Elijo lo que deseo contemplar, y eso y sólo eso, es lo que veo. 6 La impecabilidad de mi hermano me muestra que quiero contemplar la mía propia. 7 Y la veré, puesto que he decidido ver a mi hermano en la santa luz de su inocencia.
2. ¿De qué otro modo podría restituírseme Tu recuerdo, sino viendo la inocencia de mi hermano? 2 Su santidad me recuerda que él fue creado uno conmigo y semejante a mí. 3 En él encuentro mi Ser, y en Tu Hijo encuentro asimismo el recuerdo de Ti.
Impecabilidad, no perfección. No niegues el comportamiento del hermano, mira debajo. Debajo de cualquier ataque hay una llamada de amor. Debajo de cualquier error hay inocencia original. Hoy elige verlo. En una sola persona bastará. En mi camino, ver la impecabilidad de una persona difícil ha sido lo que más ha sanado en mí. No en el otro. En mí. Perdonar al hermano es siempre perdonarme a mí primero. Perdonar al hermano es siempre perdonarme a mí primero. Y esa doble sanación es lo que hace el trabajo profundo.
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Lección 336: El perdón me enseña que todas las mentes están unidas.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 336 (Fundación para la Paz Interior):
1. El perdón es el medio por el que a la percepción le llega su fin. 2 El Conocimiento es restituido una vez que la percepción haya sido primero modificada, y luego haya dado paso enteramente a lo que por siempre ha de estar más allá de su más elevado alcance. 3 Pues, en el mejor de los casos, las imágenes y los sonidos tan sólo pueden servir para evocar el recuerdo que yace tras todos ellos. 4 El perdón elimina las distorsiones y revela el altar a la verdad que se hallaba oculto. 5 Sus blancas azucenas refulgen en la mente y la instan a regresar y a mirar en su interior para encontrar lo que en vano había buscado fuera. 6 Pues ahí y sólo ahí, se restaura la paz interior, al ser la morada de Dios Mismo.
2. Que en la quietud el perdón elimine mis sueños de separación y de pecado. 2 Y que pueda entonces, Padre, mirar en mi interior y descubrir que Tu promesa de que en mí no hay pecado es verdad; que Tu Palabra permanece inalterada en mi mente y que Tu Amor reside todavía en mi corazón.
El perdón no es acto individual, es descubrimiento colectivo. Cuando perdonas, no cambias sólo tú, cambia algo en la mente compartida. Es misterioso y a la vez experiencial. Hoy, al perdonar, no lo sientas como tu obra privada. Es un regalo para todos. Esa expansión le da al perdón la seriedad amorosa que necesita. Prueba esa mirada hoy. Vas a notar cómo el perdón se siente distinto cuando lo ves así de amplio. Practicar así también aumenta tu paciencia, porque ya no cargas el perdón sola. Todos participamos.
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Lección 337: Mi impecabilidad me protege de todo daño.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 337 (Fundación para la Paz Interior):
1. Mi impecabilidad me garantiza una perfecta paz, eterna seguridad, un amor imperecedero, mantenerme eternamente a salvo de todo pensamiento de pérdida y liberarme completamente del sufrimiento. 2 Mi estado sólo puede ser uno de felicidad, pues eso es lo único que se me da. 3 ¿Qué debo hacer para saber que todo esto me pertenece? 4 Aceptar la Expiación para mí mismo y nada más. 5 Dios ya hizo todo lo que había que hacer. 6 Y lo que tengo que aprender es a no hacer nada por mi cuenta, pues sólo necesito aceptar mi Ser, mi
impecabilidad—la cual se creó para mí y ahora es mía—para sentir el Amor de Dios protegiéndome de todo daño, para entender que mi Padre ama a Su Hijo y para saber que soy el Hijo que mi Padre ama.
2. Tú que me creaste en la impecabilidad no puedes estar equivocado con respecto a lo que soy. 2 Era yo quien estaba equivocado al pensar que había pecado, pero ahora acepto la Expiación para mí mismo. 3 Padre, mi sueño termina ahora. 4 Amén.
El Curso está dándote una armadura invisible. Tu impecabilidad, es decir, tu inocencia original, es la única protección que necesitas. Hoy, en cualquier momento en que sientas ataque, recuerda, la impecabilidad me protege. No como magia externa, como estado interno. El daño no puede entrar donde no hay culpa que lo reciba. Ese es todo el secreto. Cuidar tu impecabilidad es cuidarte de todo daño real. Cuando cuides tu inocencia interior, notarás que el mundo te ataca menos, no porque cambie, sino porque no encuentras materia atacable.
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Lección 338: Sólo mis propios pensamientos pueden afectarme.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 338 (Fundación para la Paz Interior):
1. Con este pensamiento basta para dejar que la salvación llegue al mundo entero. 2 Pues es el pensamiento mediante el cual todo el mundo por fin se libera del miedo. 3 Ahora cada uno ha aprendido que nadie puede atemorizarlo y que nada puede amenazar su seguridad. 4 No tiene enemigos y está a salvo de todas las cosas externas. 5 Sus pensamientos pueden asustarlo, pero puesto que son sus propios pensamientos, él tiene el poder de cambiarlos y substituir cada pensamiento de miedo por un pensamiento feliz de amor. 6 Se crucificó a sí mismo. 7 Sin embargo, Dios planeó que Su Hijo bienamado fuese redimido.
2. Padre mío, sólo Tu plan es infalible. 2 Todos los demás fracasarán. 3 Y tendré pensamientos que me asustarán hasta que aprenda que Tú ya me has dado el único Pensamiento que me conduce a la salvación. Sólo mis propios pensamientos fracasarán y no me llevarán a ninguna parte. 5 Mas el Pensamiento que Tú me diste promete llevarme a casa porque en él reside la promesa que le hiciste a Tu Hijo.
Repetición amable de una idea central. El Curso vuelve a ella porque es la puerta. Cuando aceptas que sólo tus pensamientos te afectan, dejas de ser víctima. Hoy nota una vez, sólo una, cómo tu pensamiento fabrica tu experiencia. Con esa sola observación, ya cambiaste el día. En mi experiencia, esta observación repetida a lo largo del tiempo es lo que despierta. No hay revelación dramática, hay una serie de pequeños ver. Sigue observando así, con curiosidad amable, no con juicio. El descubrimiento es más rápido cuando no hay castigo asociado.
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Lección 339: Se me concederá todo lo que pida.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 339 (Fundación para la Paz Interior):
1. Nadie desea el dolor. 2 Pero puede creer que el dolor es placer. 3 Nadie quiere eludir su felicidad, 4 mas puede creer que la dicha es algo doloroso, amenazante y peligroso. 5 No hay nadie que no haya de recibir lo que pida. 6 Pero puede estar ciertamente confundido con respecto a lo que quiere y al estado que desea alcanzar. 7 ¿Qué
podría pedir, pues, que al recibirlo aún lo siguiese deseando? 8 Ha pedido lo que le asustará y le hará sufrir. 9 Resolvamos hoy pedir lo que realmente deseamos y sólo eso, de manera que podamos pasar este día libres de
temor y sin confundir el dolor con la alegría o el miedo con el amor.
2. Padre, éste es Tu día. 2 Es un día en el que no haré nada por mi cuenta, sino que tan sólo oiré Tu Voz en todo lo que haga. a Y así, Te pediré únicamente lo que Tú me ofreces y aceptaré únicamente los Pensamientos que compartes conmigo.
Pide con cuidado, dice el Curso. Todo lo que pides con verdad se te concede, aunque no siempre en la forma esperada. Hoy revisa tus pedidos ocultos. Estás pidiendo tener razón. Estás pidiendo control. O estás pidiendo paz. El pedido determina la respuesta. Ajusta el pedido, y observa cómo cambia la vida. Este es uno de los ejercicios más prácticos de la Parte II. Vale la pena hacerlo con calma. Con cada pedido más honesto, la vida se simplifica. Y las respuestas empiezan a llegar antes de terminar de pedir.
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Lección 340: Hoy puedo estar libre de todo sufrimiento.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 340 (Fundación para la Paz Interior):
1. Padre, Te doy las gracias por el día de hoy y por la libertad que estoy seguro me ha de brindar. 2 Hoy es un día santo, pues hoy Tu Hijo será redimido. 3 Su sufrimiento ha terminado. 4 Pues él oirá Tu Voz exhortándole a que busque la visión de Cristo por medio del perdón y se libere para siempre de todo sufrimiento. 5 Gracias por el día de hoy, Padre mío. 6 Vine a este mundo sólo para llegar a tener este día, así como la alegría y libertad que depara para Tu santo Hijo y para el mundo que él fabricó, el cual hoy se libera junto con él.
2. ¡Regocíjate hoy! 2 ¡Regocíjate! 3 Hoy no hay cabida para nada que no sea alegría y agradecimiento. 4 Nuestro Padre ha redimido a Su Hijo en este día. 5 Ni uno solo de nosotros dejará de salvarse hoy. 6 No habrá nadie que no esté a salvo del miedo ni nadie a quien el Padre no acoja en Su Regazo, despierto ahora en el Cielo, en el Corazón del Amor. 13. ¿Qué es un milagro?
1. Un milagro es una corrección. 2 No crea ni cambia realmente nada en absoluto. 3 Simplemente observa la devastación y le recuerda a la mente que lo que ve es falso. 4 Corrige el error, mas no intenta ir más allá de la percepción ni exceder la función del perdón. 5 Se mantiene, por lo tanto, dentro de los límites del tiempo. 6 No obstante, allana el camino para el retorno de la intemporalidad y para el despertar del amor, pues el miedo no puede sino desvanecerse ante el benevolente remedio que el milagro trae consigo.
2. En el milagro reside el don de la gracia, pues se da y se recibe cual uno solo. 2 Y así, nos da un ejemplo de lo que es la ley de la verdad, que el mundo no acata porque es totalmente incapaz de entenderla. 3 El milagro invierte la percepción que antes estaba al revés y de esa manera pone fin a las extrañas distorsiones que manifestaba. 4 Ahora la percepción se ha vuelto receptiva a la verdad. 5 Ahora puede verse que el perdón está justificado.
3. El perdón es la morada de los milagros. 2 Los ojos de Cristo se los ofrecen a todos los que Él contempla con misericordia y con amor. 3 La percepción queda corregida ante Su vista, y aquello cuyo propósito era maldecir tiene ahora el de bendecir. 4 Cada azucena de perdón le ofrece al mundo el silencioso milagro del amor. 5 Y cada una de ellas se deposita ante la Palabra de Dios, en el Altar Universal al Creador y a la Creación, a la Luz de la perfecta pureza y de la dicha infinita.
4. Al principio el milagro se acepta mediante la fe, porque pedirlo implica que la mente está ahora lista para concebir aquello que no puede ver ni entender. 2 No obstante, la fe convocará a sus testigos para demostrar que aquello en lo que se basa realmente existe. 3 Y así, el milagro justificará tu fe en él y probará que esa fe descansaba sobre un mundo más real que el que antes veías: un mundo que ha sido redimido de lo que tú pensabas que se encontraba allí.
5. Los milagros son como gotas de lluvia regeneradora que caen del Cielo sobre un mundo árido y polvoriento, al cual criaturas hambrientas y sedientas vienen a morir. 2 Ahora tienen agua. 3 Ahora el mundo está lleno de verdor. 4 Y por doquier brotan señales de vida para demostrar que lo que nace jamás puede morir, pues lo que tiene vida es inmortal.
Puedo. La palabra clave es puedo. No es promesa mágica, es posibilidad real. El sufrimiento se sostiene con pensamientos. Cambia el pensamiento y el sufrimiento pierde combustible. Hoy en una situación específica de dolor emocional, prueba. No lo niegues, sólo pregunta qué pensamiento sostiene esto. Al verlo, ya no tiene el mismo poder. La libertad no está lejos. Está a un pensamiento de distancia. Y ese pensamiento tú lo puedes cambiar. Cambiar el pensamiento no siempre es fácil, pero siempre es posible. Y el poder que tienes es real, aunque a veces olvides que lo tienes.
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Lección 341: Tan sólo puedo atacar mi propia impecabilidad, que es lo único que me mantiene a salvo.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 341 (Fundación para la Paz Interior):
1. Padre, Tu Hijo es santo. 2 Yo soy aquel a quien sonríes con un amor y una ternura tan entrañable, profunda y serena que el universo Te devuelve la sonrisa y comparte Tu Santidad. 3 Cuán puros y santos somos y cuán a salvo nos encontramos nosotros que moramos en Tu Sonrisa y en quienes has volcado todo Tu Amor; nosotros que vivimos unidos a Ti, en completa hermandad y Paternidad, y en impecabilidad tan perfecta que el Señor de la Impecabilidad nos concibe como Su Hijo: un universo de Pensamiento que Lo completa.
2. No ataquemos, pues, nuestra impecabilidad, ya que en ella se encuentra la Palabra de Dios para nosotros. 2 Y en su benévolo reflejo nos salvamos.
Cuando atacas al hermano, en realidad estás atacando tu propia inocencia. Y esa inocencia es la única armadura real. El Curso te muestra hoy la trampa del ataque. Hoy nota un impulso de atacar, aunque sea un pensamiento de queja. Y suéltalo. No por moral, sino por autoprotección espiritual. Salvarte a ti es proteger a todos. En la Parte II esta es la práctica más adulta que existe. Ya no atacas porque ya no quieres el precio del ataque. Ya no atacas porque ya no quieres el precio del ataque. Ese es un nivel de madurez que la Parte II te está pidiendo suavemente.
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Lección 342: Dejo que el perdón descanse sobre todas las cosas, pues de ese modo es como se me concederá a mí.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 342 (Fundación para la Paz Interior):
1. Te doy gracias, Padre, por el plan que ideaste para salvarme del infierno que yo mismo fabriqué. 2 No es real. 3 Y me has proporcionado los medios para comprobar su irrealidad. 4 Tengo la llave en mis manos, y he
llegado hasta las puertas tras las cuales se halla el fin de los sueños. 5 Me encuentro ante las puertas del Cielo, sin saber si debo entrar y estar en casa. 6 Que hoy no siga indeciso. 7 Que perdone todas las cosas y deje que la Creación sea tal como Tú quieres que sea y como es. 8 Que recuerde que soy Tu Hijo, y que cuando por fin abra las puertas, me olvide de las ilusiones ante la deslumbrante luz de la verdad, conforme Tu recuerdo retorna a mí.
2. Hermano, perdóname ahora. 2 Vengo a llevarte a casa conmigo. 3 Y según avanzamos, el mundo se une a nosotros en nuestro camino hacia Dios.
Fíjate que el perdón que ofreces es el que recibes. No hay dos perdones distintos. Es un solo perdón compartido. Hoy déjalo descansar sobre todas las cosas, no sólo sobre las agradables. Sobre la gente difícil, sobre las noticias, sobre tu propio cuerpo. Perdón no es aprobar, es soltar el juicio. Y al soltarlo, tú también quedas libre. Prueba con una situación específica hoy, y observa el alivio que llega solo. Ese alivio es real, aunque no sea espectacular. Y con constancia, se vuelve tu manera habitual de estar en el mundo.
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Lección 343: No se me pide hacer ningún sacrificio para encontrar la Misericordia y la Paz de Dios.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 343 (Fundación para la Paz Interior):
1. El final del sufrimiento no puede suponer una pérdida. 2 Darlo todo tan sólo puede aportar ganancias. 3 Tú sólo das. 4 Nunca quitas. 5 Y me creaste para que fuese como Tú, de modo que cualquier sacrificio es algo tan imposible para mí como lo es para Ti. 6 Yo también no puedo sino dar. 7 Y así, todas las cosas me son dadas para siempre. 8 Aún soy tal como fui creado. 9 Tu Hijo no puede hacer sacrificios, pues es íntegro, al ser su función completarte a Ti. 10 Soy íntegro por ser Tu Hijo. 11 No puedo perder, pues sólo puedo dar, y así, todo es mío eternamente.
2. La Misericordia y la Paz de Dios son gratuitas. 2 La salvación no cuesta nada. 3 Es un regalo que se debe dar y recibir libremente. 4 Y esto es lo que queremos aprender hoy.
El Curso desmonta la idea religiosa de que hay que sufrir para merecer. No, dice. Nada de sacrificio. La Misericordia de Dios es gratuita. Hoy, si te descubres pensando todavía no la merezco, corrige. Se te ofrece ahora, tal como estás. Aceptarla es toda la práctica. En mi camino, soltar el sacrificio ha sido uno de los desafíos más lentos y liberadores. El ego insiste en pagar por todo. El Espíritu Santo insiste en que ya está pagado. El ego insiste en pagar por todo. El Espíritu Santo insiste en que ya está pagado. Elige creerle a Él hoy.
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Lección 344: Hoy aprendo la ley del amor: que lo que le doy a mi hermano es el regalo que me hago a mí mismo.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 344 (Fundación para la Paz Interior):
1. Ésa es Tu Ley, Padre mío, no la mía. 2 Al no comprender lo que significaba dar, procuré que lo que deseaba fuese sólo para mí. 3 Y cuando vi el tesoro que creía tener, encontré un lugar vacío en el que nunca hubo nada, en el que no hay nada ahora y en el que nunca habrá nada. 4 ¿Quién puede compartir un sueño? 5 ¿Y qué puede ofrecerme una ilusión? 6 Pero aquel a quien perdone me agasajará con regalos mucho más valiosos que cualquier cosa que haya en la tierra. 7 Que los hermanos que he perdonado llenen mis arcas con los tesoros del Cielo, que son los únicos que son reales. 8 Así se cumple la Ley del Amor. 9 Y así es como Tu Hijo se eleva y regresa a Ti.
2. ¡Qué cerca nos encontramos unos de otros según nos dirigimos a Dios! 2 ¡Qué cerca se encuentra de nosotros! 3 ¡Qué cerca el final del sueño de pecado y la redención del Hijo de Dios!
Es una ley, no una sugerencia. Como la ley de gravedad, opera con o sin tu creencia. Hoy pruébala. Regala algo intangible, atención, paciencia, amabilidad. Y observa cómo te regresa transformado. No siempre desde la misma persona, pero siempre regresa. En mis 25 años he visto esto tantas veces que ya no lo llamo casualidad. Es cómo funciona la Creación cuando se le deja fluir. Dar y recibir son un solo movimiento. Dar y recibir son un solo movimiento cuando dejas de contar. La generosidad se vuelve el estado natural del que ya se sabe amado.
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Lección 345: Hoy sólo ofrezco milagros, pues quiero que retornen a mí.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 345 (Fundación para la Paz Interior):
1. Padre, todo milagro es un reflejo de los regalos que me haces a mí, Tu Hijo. 2 Y cada uno que concedo retorna a mí, recordándome que la ley del amor es universal. 3 Incluso aquí, ésta adopta una forma que se puede reconocer y cuya eficacia puede verificarse. 4 Los milagros que concedo se me devuelven en la forma que más me puede ayudar con los problemas que percibo. 5 Padre, en el Cielo es diferente, pues allí no hay necesidades. 6 Pero aquí en la tierra, el milagro se parece más a Tus regalos que cualquier otro regalo que yo pueda dar. 7 Así pues, que hoy haga sólo este regalo, que al haber nacido del verdadero perdón, ilumina el camino que debo recorrer para recordarte.
2. Que la paz sea con todos los corazones que la buscan. 2 La luz ha venido a ofrecer milagros para bendecir a este mundo exhausto. 3 Éste hallará descanso hoy, pues ofreceremos lo que hemos recibido.
Un milagro, en el vocabulario del Curso, es un cambio de percepción del miedo al amor. Ofrecerlo es simplemente mirar con amor a algo que antes mirabas con miedo. Hoy hazlo varias veces. Ante la persona difícil, ante la situación complicada, ante tu propio reflejo. Cambia la lente. Y observa cómo el milagro regresa por la puerta que dejaste abierta. Esa es la ley de retorno del amor. En 25 años no me ha fallado. En 25 años esta ley no me ha fallado. Cambia la mirada, y el mundo responde en la escala en que el amor se ofreció.
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Lección 346: Hoy la Paz de Dios me envuelve y me olvido de todo excepto de Su Amor.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 346 (Fundación para la Paz Interior):
1. Padre, al despertar hoy los milagros corrigen mi percepción de todas las cosas. 2 Y así comienza el día que voy a compartir Contigo tal como compartiré la eternidad, pues hoy el tiempo se ha hecho a un lado. 3 No ando en pos de cosas temporales, por lo tanto, ni siquiera las veré. 4 Lo que hoy busco trasciende las leyes del tiempo, así como las cosas que se perciben en él. 5 Quiero olvidarme de todo excepto de Tu Amor. 6 Quiero morar en Ti y no saber nada de ninguna ley que no sea Tu Ley del Amor. 7 Quiero encontrar la paz que creaste para Tu Hijo y olvidarme, conforme contemplo Tu Gloria y la mía, de todos los absurdos juguetes que fabriqué.
2. Y al llegar la noche, recordaremos únicamente la Paz de Dios. 2 Pues hoy veremos qué clase de paz es la nuestra cuando nos olvidamos de todo, excepto del Amor de Dios.
El olvido aquí es santo. Olvidar las quejas, olvidar los cálculos, olvidar la lista de problemas por un momento. Sólo un momento. La lección no te pide que olvides todo el día, te pide un instante santo de olvido. Hoy búscalo. Puede ser en el auto, en la ducha, antes de dormir. Un momento donde sólo hay Su Amor. Con eso basta para hoy. Un instante santo cambia el resto del día. Esa es la matemática de la Parte II.
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Lección 347: La ira procede de los juicios. Y los juicios son el arma que utilizo contra mí mismo a fin de mantener el milagro alejado de mi
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 347 (Fundación para la Paz Interior):
1. Padre, deseo lo que va en contra de mi voluntad y no lo que es mi voluntad tener. 2 Rectifica mi mente, Padre mío, 3 pues está enferma. 4 Pero Tú has ofrecido libertad, y yo elijo reclamar Tu regalo hoy. 5 Y así, le entrego todo juicio a Aquel que Tú me diste para que juzgara por mí. 6 Él ve lo que yo contemplo, sin embargo, conoce la verdad. 7 Ve el dolor, mas comprende que no es real, y a la luz de Su entendimiento el dolor se subsana. 8 Y concede los milagros que mis sueños quieren ocultar de mi conciencia. 9 Que sea Él Quien juzgue hoy. 10 No conozco mi voluntad, pero Él está seguro de que es la Tuya. 11 Y hablará en mi nombre e invocará Tus milagros para que vengan a mí.
2. Escucha hoy. 2 Permanece muy quedo y oye la dulce Voz que habla por Dios asegurarte que Él te ha juzgado como el Hijo que Él ama.
El juicio no lastima al otro tanto como te lastima a ti. Es un arma que se dispara al revés. El Curso te lo muestra sin rodeos. Hoy nota un juicio y ve cómo tú eres la primera herida. Con esa mirada, el juicio se ablanda. No porque sea moralmente incorrecto, sino porque duele. Y ya no quieres seguir doliendo. Esa es la maduración de la Parte II. El interés propio bien entendido coincide con el perdón. El interés propio bien entendido coincide con el perdón. Ya no juzgas por virtud, juzgas menos porque duele menos así.
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Lección 348: Ni mi ira ni mi temor tienen razón de ser, pues Tú me rodeas. Y Tu Gracia me basta para satisfacer cualquier necesidad que yo perciba.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 348 (Fundación para la Paz Interior):
1. Padre, que recuerde que Tú estás aquí y que no estoy solo, 2 pues estoy rodeado de un Amor imperecedero. 3 No hay razón para nada, excepto para la paz y dicha perfectas que comparto Contigo. 4 ¿Qué necesidad tengo de sentir ira o temor, 5 cuando lo único que me rodea es la seguridad perfecta? 6 ¿Cómo puedo sentir miedo cuando la eterna promesa que me hiciste jamás se aparta de mí? 7 Estoy rodeado de perfecta impecabilidad. 8 ¿Qué puedo temer, cuando la santidad en la que Tú me creaste es tan perfecta como la Tuya Propia?
2. La Gracia de Dios nos basta para hacer todo lo que Él quiere que hagamos. 2 Y eso es lo único que elegimos como nuestra voluntad, que es también la Suya.
Fíjate que la lección no te niega la ira o el miedo, te muestra que no tienen razón de ser. Dios te rodea. Su Gracia basta. Hoy, cuando la ira o el miedo aparezcan, no los combatas de frente. Recuérdate de la Presencia que te rodea. Un solo recordatorio es suficiente. Y el aire se serena. Con la Gracia, no hay necesidad no atendida. Esa confianza en la provisión divina es lo que suelta las emociones difíciles. Con la Gracia rodeándote, no hay necesidad no atendida. Esa confianza es lo que suelta las emociones difíciles antes de que se hagan grandes.
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Lección 349: Hoy dejo que la visión de Cristo contemple todas las cosas por mí y que en lugar de juzgarlas, le conceda a cada una un milagro de amor.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 349 (Fundación para la Paz Interior):
1. Así he de liberar todas las cosas que veo, concediéndoles la libertad que busco. 2 De esta manera obedezco la ley del amor, dando lo que quiero encontrar y hacer mío. 3 Se me dará porque la he elegido como el regalo que quiero dar. 4 Padre, Tus dones son míos. 5 Cada regalo que acepto me concede un milagro que puedo dar. 6 Y al dar tal como quiero recibir, comprendo que Tus milagros de curación me pertenecen.
2. Nuestro Padre conoce nuestras necesidades, 2 y nos da la gracia para satisfacerlas todas. 3 Y así, confiamos en que nos enviará milagros para bendecir al mundo y sanar nuestras mentes según regresamos a Él.
Presta los ojos otra vez. Que Él contemple por ti. Es una lección que te ahorra el trabajo agotador de decidir cómo mirar cada cosa. Hoy, delega. En cada situación, en cada cara, en cada objeto, deja que la visión de Cristo mire. Y la respuesta será siempre un milagro de amor. Es un día muy tranquilo si le crees a la lección. Y esa tranquilidad es real, no ingenua. Cada situación entregada así se vuelve una lección menos que resolver por tu cuenta. El día se hace más liviano.
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Lección 350: Los milagros reflejan el eterno Amor de Dios. Ofrecerlos es recordarlo a Él, y mediante Su recuerdo, salvar al mundo.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 350 (Fundación para la Paz Interior):
1. Lo que perdonamos se vuelve parte de nosotros, tal como nos percibimos a nosotros mismos. 2 Tal como creaste a Tu Hijo, él contiene dentro de sí todas las cosas. 3 El que yo Te pueda recordar depende del perdón que le conceda. 4 Lo que él es no se ve afectado por sus pensamientos. 5 Pero lo que contempla es el resultado directo de ellos. 6 Así pues, Padre mío, quiero dirigirme a Ti. 7 Sólo Tu recuerdo me liberará. 8 Y sólo perdonando puedo aprender a dejar que Tu recuerdo vuelva a mí y a ofrecérselo al mundo con agradecimiento.
2. Y a medida que hagamos acopio de Sus milagros, estaremos en verdad agradecidos. 2 Pues conforme Lo recordemos, Su Hijo nos será restituido en la realidad del Amor. 14. ¿Qué soy?
1. Soy el Hijo de Dios, pleno, sano e íntegro, resplandeciente en el reflejo de Su Amor. 2 En mí Su Creación se santifica y se le garantiza vida eterna. 3 En mí el amor alcanza la perfección, el miedo es imposible y la dicha se establece sin opuestos. 4 Soy el santo hogar de Dios Mismo. 5 Soy el Cielo donde Su Amor reside. 6 Soy Su santa Impecabilidad Misma, pues en mi pureza reside la Suya Propia.
2. La necesidad de usar palabras está casi llegando a su fin. 2 Mas en los últimos días de este año que tú y yo juntos le ofrecimos a Dios, hemos descubierto que compartimos un solo propósito. 3 Y así, te uniste a mí, de modo que lo que yo soy tú lo eres también. 4 La verdad de lo que somos no es algo de lo que se pueda hablar o describir con palabras. 5 Podemos, sin embargo, darnos cuenta de la función que tenemos aquí, y usar palabras para hablar de ello así como para enseñarlo, si predicamos con el ejemplo.
3. Somos los portadores de la salvación. 2 Aceptamos nuestro papel como salvadores del mundo, el cual se redime mediante nuestro perdón conjunto. 3 Y al concederle el regalo de nuestro perdón, éste se nos concede a nosotros. 4 Vemos a todos como nuestros hermanos y percibimos todas las cosas como buenas y bondadosas. 5 No estamos interesados en ninguna función que se encuentre más allá del umbral del Cielo. 6 El
Conocimiento volverá a aflorar en nosotros cuando hayamos desempeñado nuestro papel. 7 Lo único que nos concierne ahora es dar la bienvenida a la verdad.
4. Nuestros son los ojos a través de los cuales la visión de Cristo ve un mundo redimido de todo pensamiento de pecado. 2 Nuestros son los oídos que oyen la Voz que habla por Dios proclamar que el mundo es inocente. 3 Nuestras son las mentes que se unen conforme bendecimos al mundo. 4 Y desde la unión que hemos
alcanzado, invitamos a todos nuestros hermanos a compartir nuestra paz y a sumarse a nuestra dicha.
5. Somos los santos mensajeros de Dios que hablan en Su Nombre, y que al llevar Su Palabra a todos aquellos a los que Él nos envía, aprendemos que está impresa en nuestros corazones. 2 Y de esa forma, nuestras mentes cambian con respecto al objetivo para el que vinimos y al que ahora procuramos servir. 3 Le traemos buenas nuevas al Hijo de Dios que pensó que sufría. 4 Ahora ha sido redimido. 5 Y al ver las puertas del Cielo abiertas ante él, entrará y desaparecerá en el Corazón de Dios.
El milagro tiene alcance cósmico y forma cotidiana. Ofrécelo en pequeño, y Dios lo hace grande. Hoy, en algo sencillo, ofrécele un milagro al mundo. Puede ser una sonrisa verdadera, una llamada de perdón, un pensamiento amoroso hacia alguien de las noticias. Nada es demasiado pequeño. El Amor eterno usa lo pequeño para sanar lo grande. Confía en la escala. Tu ofrenda callada tiene un poder que tú no ves, pero que actúa. Tu ofrenda callada tiene un poder que tú no ves, pero que actúa. Confía en el alcance, aunque no puedas medirlo.
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Lección 351: Mi hermano impecable es mi guía a la paz. Mi hermano pecador es mi guía al dolor. Y el que decida ver será el que contemplaré.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 351 (Fundación para la Paz Interior):
1. ¿Quién es mi hermano sino Tu santo Hijo? 2 Mas si veo pecado en él proclamo que soy un pecador, en vez de un Hijo de Dios, y que me encuentro solo y sin amigos en un mundo aterrador. 3 Mas percibirme de esa manera es una decisión que yo mismo he tomado y puedo, por consiguiente, volverme atrás. 4 Puedo asimismo ver a mi hermano exento de pecado y como Tu santo Hijo. 5 Y si ésta es la alternativa por la que me decido, veré mi impecabilidad, a mi eterno Consolador y Amigo junto a mí, y el camino libre y despejado. 6 Decide, pues, por mí, Padre mío, a través de Aquel que habla por Ti. 7 Pues sólo Él juzga en Tu Nombre.
Fíjate en la elección, ver al impecable o ver al pecador. Es tu decisión, y determina tu día. Hoy elige. En una relación específica, elige ver al impecable debajo. No niegues los hechos, sólo cambia el ojo con el que miras. La lección te promete que el que decidas ver es el que contemplarás. En mi camino, esta ha sido una de las prácticas más transformadoras. Ver la impecabilidad del otro me devuelve la mía. Ver la impecabilidad del otro me devuelve la mía. Esa reciprocidad es la que hace el trabajo profundo del año que acabas.
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Lección 352: Los juicios son lo opuesto al amor. De los juicios procede todo el dolor del mundo, y del amor, la Paz de Dios.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 352 (Fundación para la Paz Interior):
1. El perdón ve sólo la impecabilidad y no juzga. 2 Ésta es la manera de llegar a Ti. 3 Los juicios me vendan los ojos y me ciegan. 4 El amor, que aquí se refleja en forma de perdón, me recuerda, por otra parte, que me has proporcionado un camino para volver a encontrar Tu Paz. 5 Soy redimido cuando elijo seguir ese camino. 6 No me has dejado desamparado. 7 Dentro de mí yace Tu recuerdo, así como Uno que me lleva hasta él. 8 Padre, hoy quiero oír Tu Voz y encontrar Tu Paz. 9 Pues quiero amar mi propia Identidad y hallar en Ella el
recuerdo de Ti.
Dos fuentes, dos frutos. El Curso te muestra el mapa con claridad. Hoy nota de qué fuente estás bebiendo en cada momento. Juicio o amor. No te castigues por elegir mal, sólo elige de nuevo. Y de nuevo. Y de nuevo. Ese es todo el ejercicio de la Parte II. No es glamoroso, pero es lo que despierta. Confía en la repetición sencilla. Cada elección de amor debilita el hábito del juicio. Cada elección de amor debilita el hábito del juicio. Con el tiempo, el amor se vuelve más automático que la queja.
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Lección 353: Mis ojos, mi boca, mis manos y mis pies tienen hoy un solo propósito: estar al servicio de Cristo a fin de que Él pueda utilizarlos para bendecir al mundo con milagros.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 353 (Fundación para la Paz Interior):
1. Padre, hoy le entrego a Cristo todo lo que es mío para que lo utilice de la manera que sea más beneficiosa para el propósito que comparto con Él. 2 Nada es exclusivamente mío, pues Él y yo nos hemos unido en un propósito común. 3 De este modo, el aprendizaje casi ha llegado a su señalado final. 4 Por un tiempo colaboraré con Él en el logro de Su propósito. 5 Luego me fundiré en mi Identidad y reconoceré que Cristo no es sino mi propio Ser.
Un propósito, cuatro herramientas. El cuerpo, que en otras lecciones fue neutro, aquí se convierte en instrumento sagrado cuando lo entregas. Hoy al levantarte ofrece los ojos, la boca, las manos y los pies al Espíritu Santo. Que Él los use. No tienes que saber para qué. Sólo entregar. En mi experiencia, los días entregados así se sienten distintos. Más ligeros, más útiles, y con menos cansancio al final del día. Y con menos cansancio al final del día. Cuando el cuerpo tiene un propósito claro, se vuelve más eficiente que cuando dirige solo.
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Lección 354: Cristo y yo nos encontramos unidos en paz y seguros de nuestro propósito. Su Creador mora en Él, tal como Él mora en mí.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 354 (Fundación para la Paz Interior):
1. Mi unidad con el Cristo me establece como Tu Hijo, más allá del alcance del tiempo y libre de toda ley, salvo de las Tuyas. 2 No tengo otro ser que el Cristo que vive en mí. 3 No tengo otro propósito que el Suyo. 4 Y Él es como Su Padre. 5 Por lo tanto, no puedo sino ser uno Contigo, así como con Él. 6 Pues ¿quién es Cristo sino Tu Hijo tal como lo creaste? 7 ¿Y qué soy yo sino el Cristo en mí?
Una cadena de morada. Dios mora en Cristo, Cristo mora en ti. Nada está separado. Hoy en la práctica quieta, siente esa cadena. Puede que la sientas como calor, como calma, como certeza sin razón. Es real. En la Parte II el Curso te da permiso de descansar en esta realidad sin explicaciones. Ya no hace falta comprender. Basta con reposar. Ese reposo es la práctica más profunda de todo el Libro. Ese reposo es la práctica más profunda de todo el Libro. Y en la Parte II ya te está permitido acceder a él.
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Lección 355: La paz, la dicha y los milagros que otorgaré cuando acepte la Palabra de Dios son ilimitados. ¿Por qué no aceptarla hoy?
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 355 (Fundación para la Paz Interior):
1. ¿Por qué debo esperar, Padre mío, para recibir la dicha que me prometiste? 2 Pues mantendrás la Palabra que le diste a Tu Hijo en el exilio. 3 Estoy seguro de que mi tesoro me aguarda y de que sólo tengo que extender la mano para encontrarlo. 4 Incluso ahora mismo mis dedos ya lo están tocando. 5 Está muy cerca. 6 No necesito esperar ni un instante más para estar en paz para siempre. 7 Es a Ti a Quien elijo, y a mi Identidad junto Contigo. 8 Tu Hijo quiere ser Quien Él es, y conocerte como su Padre, Su Creador y su Amor.
Fíjate en la pregunta final. El Curso no te presiona, te invita. Nada te obliga a esperar. Puedes aceptar la Palabra ahora. Hoy responde con un sí en algún momento del día. Aunque sea callado, aunque sea temeroso. Sí. Ese sí abre la puerta a los regalos ilimitados. Y una vez abierta, no se cierra. Esa es la promesa. Cada sí sincero es una entrega que el Espíritu Santo honra con paz inmediata. Cada sí sincero es una entrega que el Espíritu Santo honra con paz inmediata. No hace falta un sí grande, basta un sí verdadero.
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Lección 356: La enfermedad no es sino otro nombre para el pecado. La curación no es sino otro nombre para Dios. El milagro es, por lo tanto, una invocación que se le hace a Él.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 356 (Fundación para la Paz Interior):
1. Padre, prometiste que nunca dejarías de contestar cualquier invocación que Tu Hijo pudiera hacerte. 2 No importa dónde esté, cuál parezca ser su problema o en qué crea haberse convertido, 3 él es Tu Hijo y Tú le responderás. 4 El milagro es un reflejo de Tu Amor, por lo tanto, es la contestación que él recibe. 5 Tu Nombre reemplaza todo pensamiento de pecado, y aquel que es inocente jamás puede sufrir dolor alguno. 6 Tu Nombre es la Respuesta que le das a Tu Hijo porque al invocar Tu Nombre él invoca el Suyo Propio.
La lección es fuerte y el Curso no la suaviza. La enfermedad y el pecado son el mismo error, y la curación es simplemente Dios recordado. Hoy, ante cualquier malestar, del cuerpo o del alma, no lo pelees. Invoca. Repite la frase como una llamada. La respuesta ya está en camino cuando invocas. No tienes que producirla, sólo pedirla. Ese es el milagro que ya te pertenece. Ese es el milagro que ya te pertenece. Sólo hace falta invocarlo con voluntad sencilla, sin adornos ni esfuerzo.
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Lección 357: La verdad contesta toda invocación que le hacemos a Dios, respondiendo primero con milagros, y luego retornando a nosotros para ser ella misma.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 357 (Fundación para la Paz Interior):
1. El perdón—el reflejo de la verdad—me enseña cómo ofrecer milagros y así escapar de la prisión en la que creo vivir. 2 Tu santo Hijo me es señalado, primero en mi hermano y después en mí. 3 Tu Voz me enseña pacientemente a oír Tu Palabra y a dar tal como recibo. 4 Y conforme contemplo a Tu Hijo hoy, oigo Tu Voz indicándome la manera de llegar a Ti, tal como Tú dispusiste que ésta debía ser: 5 ”Contempla su impecabilidad y sé curado”.
Los milagros no son el final, son el camino de regreso. Primero cambian la percepción, después revelan la verdad. Hoy no te apegues a la forma del milagro. Confía en la secuencia. Cada percepción cambiada te acerca al momento en que la verdad misma se hace evidente. En la Parte II el Curso te está acercando a ese momento. Puedes sentirlo. El fin del camino no es un lugar, es una manera de estar despierta aquí. El fin del camino no es un lugar, es una manera de estar despierta aquí. Y cada milagro te acerca a esa manera.
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Lección 358: Ninguna invocación a Dios puede dejar de ser oída o no recibir respuesta. Y de esto puedo estar seguro: Su Respuesta es la única que realmente deseo.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 358 (Fundación para la Paz Interior):
1. Tú que recuerdas lo que realmente soy, eres el único que recuerda lo que realmente deseo. 2 Hablas por Dios y, por lo tanto, por mí. 3 Y lo que me concedes proviene de Dios Mismo. 4 Tu Voz, entonces, Padre mío, es mía también, y lo único que quiero es lo que me ofreces, en la forma exacta en que decidas que yo lo reciba. 5 Que recuerde todo lo que no sé y que mi voz se acalle mientras lo recuerdo. 6 Que no me olvide de Tu Amor ni de Tu Cuidado y que mantenga siempre presente en mi conciencia la promesa que le hiciste a Tu Hijo. 7 Que no me olvide de que mi ser no es nada, pero que mi Ser lo es todo.
Fíjate en la segunda parte. Su Respuesta es la única que realmente deseas. Aunque tu mente busque otras respuestas, la más profunda voluntad tuya coincide con la Suya. Hoy, cuando pidas, agrega mentalmente esa segunda parte. Es un ancla. Te devuelve al deseo verdadero, no al ruido superficial. En mi práctica es una de las oraciones más útiles al final del día, porque separa lo que quiero del ego de lo que quiero de verdad. Porque separa lo que quiero del ego de lo que quiero de verdad. Con el tiempo, esta distinción se hace automática.
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Lección 359: La respuesta de Dios es alguna forma de paz. Todo dolor sana; toda aflicción es reemplazada por alegría. Las puertas de la prisión se abren. Y se comprende que todo pecado no es más que un simple error.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 359 (Fundación para la Paz Interior):
1. Padre, hoy vamos a perdonar Tu mundo y a dejar que la Creación sea Tuya. 2 Hemos entendido todo erróneamente. 3 Pero no hemos podido convertir a los santos Hijos de Dios en pecadores. 4 Lo que Tú creaste libre de pecado ha de permanecer así por siempre y para siempre. 5 Ésa es nuestra verdadera condición. 6 Y nos regocijamos al darnos cuenta de que los errores que hemos cometido no han tenido efectos reales sobre nosotros. 7 El pecado es imposible y en este hecho descansa el perdón sobre una base mucho más sólida que el mundo de sombras que vemos. 8 Ayúdanos a perdonar, pues queremos ser redimidos. 9 Ayúdanos a perdonar, pues queremos estar en paz.
Una descripción del final del sueño. El pecado se revela como error, no como crimen. Y con esa comprensión, la culpa se disuelve. Hoy sostén la posibilidad de que lo que llamas tu peor error es sólo eso, un error. No un pecado eterno, un error corregible. Y con esa corrección, la puerta se abre. En la Parte II el Curso te habla desde el otro lado de la puerta, invitándote a cruzarla sin miedo a lo que quedó atrás.
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Lección 360: Que la paz sea conmigo, el santo Hijo de Dios. Que la paz sea con mi hermano, que es uno conmigo. Y que por medio de nosotros el mundo sea bendecido con paz.
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 360 (Fundación para la Paz Interior):
1. Padre, Tu Paz es lo que quiero dar al haberla recibido de Ti. 2 Soy Tu Hijo, eternamente tal como me creaste, pues los Grandes Rayos permanecen en mí por siempre serenos e imperturbables. 3 Quiero llegar a Ellos en silencio y con certeza, pues no hay ningún otro lugar donde ésta se pueda hallar. 4 Que la paz sea conmigo y con el mundo entero. 5 En la santidad fuimos creados y en la santidad permanecemos. 6 En Tu Hijo, al igual que en Ti, no hay mancha alguna de pecado. 7 Y con este pensamiento decimos felizmente “Amén”.
Una bendición triple. Para ti, para el hermano, para el mundo. En la Parte II el Curso te enseña que estos tres son uno. Tu paz individual bendice al mundo. Hoy, en tu práctica más quieta, ofrece la bendición. No hace falta ir a ningún sitio. La paz se irradia desde donde estás sentada. Esa es la enseñanza final de esta sección. Eres canal ahora. Y el canal no se agota cuando fluye. Y el canal no se agota cuando fluye. Cuanto más da la paz, más paz encuentra dentro. Esa es la economía del Espíritu.
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Lección 361: Lecciones finales
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 361 (Fundación para la Paz Interior):
Introducción
1. En nuestras lecciones finales utilizaremos la mínima cantidad de palabras posible. 2 Las utilizaremos sólo al principio de nuestras prácticas, y únicamente para que nos recuerden que lo que queremos es ir más allá de ellas. 3 Dirijámonos a Aquel que nos muestra el camino e imparte seguridad a nuestros pasos. 4 A Él le entregamos estas lecciones, y a partir de ahora también le entregamos nuestras vidas. 5 Pues no queremos volver creer en el pecado, que fue lo que hizo que el mundo pareciese un lugar feo e inseguro, hostil y destructor, peligroso desde cualquier punto de vista y traicionero más allá de cualquier esperanza de poder tener confianza o de escapar del dolor.
2. Suyo es el único camino para hallar la paz que Dios nos ha dado. 2 Su camino es el que todo el mundo tiene que recorrer al final, pues éste es el final que Dios Mismo dispuso. 3 En el sueño del tiempo este final parece ser algo muy distante. 4 Sin embargo, en verdad ya está aquí, como un amable guía que nos indica qué camino tomar. 5 Marchemos juntos por el camino que la verdad nos señala. 6 Y seamos los líderes de los muchos hermanos que andan en busca del camino, pero que no lo encuentran.
3. Consagremos nuestras mentes a este propósito, poniendo todos nuestros pensamientos al servicio de la salvación. 2 La meta que se nos ha asignado es la de perdonar al mundo. 3 Ésa es la función que Dios nos ha encomendado. 4 Y lo que buscamos es el final del sueño, no como nosotros queremos que dicho final sea, sino como lo quiere Dios. 5 Pues no podremos sino reconocer que todo aquello que perdonamos es parte de Dios Mismo. 6 Y así, Su recuerdo se restaurará en nosotros completamente y en su totalidad.
4. Nuestra función es recordar a Dios aquí en la tierra, tal como se nos ha dado ser Su Compleción en la realidad. 2 No olvidemos, por lo tanto, que nuestro objetivo es uno que compartimos, pues en ese recordar es donde
radica el recuerdo de Dios y lo que nos señala el camino que conduce hasta Él y hasta el Remanso de Su Paz. 3 ¿Cómo no vamos a perdonar a nuestro hermano, que es quien nos puede ofrecer esto? 4 Él es el camino, la
verdad y la vida que nos muestra el sendero. 5 En él reside la salvación, que se nos ofrece por medio del perdón que le concedemos.
5. No terminaremos este año sin recibir el don que nuestro Padre le prometió a Su santo Hijo. 2 Ahora hemos sido perdonados. 3 Y nos encontramos a salvo de toda la ira que atribuíamos a Dios y que después descubrimos no era más que un sueño. 4 Se nos ha restituido la cordura, en la que comprendemos que la ira es una locura, el ataque algo demente y la venganza una mera fantasía pueril. 5 Nos hemos salvado de la ira porque nos dimos cuenta de que estábamos equivocados. 6 Eso es todo. 7 ¿Y se encolerizaría un padre con su hijo porque éste no hubiese comprendido la verdad?
6. Venimos a Dios y con honestidad le decimos que no habíamos entendido y le pedimos que nos ayude a aprender Sus lecciones por medio de la Voz del Maestro que Él Mismo nos proporcionó. 2 ¿E iba Dios acaso a lastimar a Su Hijo? 3 ¿O más bien se apresuraría a contestar de inmediato, diciendo: “Éste es Mi Hijo, y todo lo que tengo le pertenece”? 4 Ten por seguro que así es como responderá, pues ésas son Sus Propias Palabras para ti. 5 Y nadie podrá jamás tener más que esto, pues en esas Palabras yace todo lo que existe y todo lo que existirá a lo largo del tiempo y en la eternidad. LECCIONES 361-365
Te entrego este instante santo. Sé Tú Quien dirige, pues quiero simplemente seguirte, seguro de que Tu dirección me brindará la paz.
1. Y si necesito una palabra de aliento, Él me la dará. 2 Si necesito un pensamiento, Él me lo dará también. 3 Y si lo que necesito es quietud y una mente receptiva y serena, ésos serán los regalos que de Él recibiré. 4 Él está a cargo a petición mía. 5 Y me oirá y contestará porque Él habla en Nombre de Dios mi Padre y de Su santo Hijo. EPÍLOGO
1. Este curso es un comienzo, no un final. 2 Tu Amigo te acompaña. 3 No estás solo. 4 Nadie puede llamarlo en vano. 5 Sean cuales sean tus problemas ten por seguro que Él tiene la solución y que gustosamente te la dará sólo con que te dirijas a Él y se la pidas. 6 Él no se negará a darte todas las respuestas que necesites para cualquier cosa que parezca perturbarte. 7 Él sabe cómo solventar todo problema y aclarar toda duda. 8 Su certeza es tuya. 9 Tan sólo necesitas pedírsela para que te sea dada.
2. Tu llegada al hogar es tan segura como la trayectoria que ha sido trazada para el sol antes de que despunte el alba, después del ocaso y en las horas de luminosidad parcial que transcurren entremedias. 2 De hecho, tu camino es todavía más seguro. 3 Pues es imposible cambiar el curso de aquellos que Dios ha llamado a Su vera. 4 Haz, entonces, tu voluntad, y sigue a Aquel a Quien aceptaste como tu voz para que te diga lo que realmente
quieres y lo que realmente necesitas. 5 Suya es la Voz que habla por Dios y también por ti. 6 Por lo tanto, Él habla de la libertad y de la verdad.
3. Ya no se asignarán más lecciones específicas, pues ya no se necesitan. 2 En lo sucesivo, oye tan sólo la Voz que habla por Dios y por tu Ser cuando abandonas el mundo para buscar en su lugar la realidad. 3 Él dirigirá tus esfuerzos, diciéndote exactamente lo que debes hacer, cómo dirigir tu mente y cuándo debes acudir a Él en silencio, pidiendo Su dirección infalible y Su Palabra certera. 4 Suya es la Palabra que Dios te ha dado. 5 Suya es la Palabra que elegiste para que fuese la tuya propia.
4. Y ahora os pongo en Sus manos para que seáis Sus fieles seguidores, y Él, vuestro Guía en toda dificultad o dolor que consideréis real. 2 Él no os dará ningún placer pasajero, pues sólo da lo bueno y lo eterno. 3 Dejad que Él os prepare aún más. 4 Él se ha ganado vuestra confianza hablándoos diariamente de vuestro Padre, de vuestro hermano y de vuestro Ser. 5 Y continuará haciéndolo. 6 Ahora camináis con Él, tan seguros de vuestro destino como lo está Él; tan seguros de cómo debéis proceder como lo está Él; tan seguros de la meta y de que al final la alcanzaréis como lo está Él.
5. El final es seguro y los medios también. 2 A esto decimos “Amén”. 3 Cada vez que tengas que tomar una decisión se te indicará claramente cuál es la Voluntad de Dios para ti al respecto. 4 Y Él hablará por Dios y por tu Ser, asegurándose así de que el infierno no te reclame y de que cada decisión que tomes te acerque aún más al Cielo. 5 Así es como hemos de caminar con Él de ahora en adelante, recurriendo a Él para que nos guíe, nos brinde paz y nos ofrezca una dirección segura. 6 El júbilo nos acompaña, 7 pues nos dirigimos a nuestro hogar a través de una puerta que Dios ha mantenido abierta para darnos la bienvenida.
6. A Él le encomendamos nuestros pasos y decimos “Amén”. 2 Continuaremos recorriendo Su camino en paz, confiándole todas las cosas. 3 Y esperaremos Sus respuestas llenos de confianza, cuando le preguntemos cuál es la Voluntad de Dios en todo lo que hagamos. 4 Él ama al Hijo de Dios tal como nosotros queremos amarlo. 5 Y nos enseña cómo contemplarlo a través de Sus ojos y a amarlo tal como Él lo ama. 6 No caminas solo. 7 Los ángeles de Dios revolotean a tu alrededor, muy cerca de ti. 8 Su Amor te rodea, y de esto puedes estar
seguro: yo nunca te dejaré desamparado. UN CURSO DE MILAGROS
MANUAL PARA EL MAESTRO
FOUNDATION FOR INNER PEACE (FUNDACIÓN PARA LA PAZ INTERIOR) ÍNDICE
MANUAL PARA EL MAESTRO
INTRODUCCIÓN
1. ¿QUIÉNES SON LOS MAESTROS DE DIOS?
2. ¿QUIÉNES SON SUS ALUMNOS?
3. ¿CUÁLES SON LOS NIVELES DE ENSEÑANZA?
4. ¿CUÁLES SON LAS CARACTERÍSTICAS DE LOS MAESTROS DE DIOS? I. Confianza II. Honestidad III. Tolerancia. IV. Mansedumbre V. Júbilo VI. Indefensión VII. Generosidad VIII. Paciencia IX. Fe X. Mentalidad abierta
5. ¿CÓMO SE LOGRA LA CURACIÓN? I. El propósito de la enfermedad II. Un cambio de percepción III. La función del maestro de Dios
6. ¿TIENE SIEMPRE LUGAR LA CURACIÓN?
7. ¿DEBE REPETIRSE LA CURACIÓN?
8. ¿CÓMO PUEDE EVITARSE LA PERCEPCIÓN DE GRADOS DE DIFICULTAD?
9. ¿SE REQUIEREN CAMBIOS EN LAS CONDICIONES DE VIDA DE LOS MAESTROS DE DIOS? 10. ¿CÓMO SE DEJA DE UZGAR? 11. ¿ES POSIBLE LA PAZ EN ESTE MUNDO? 12. ¿CUÁNTOS MAESTROS DE DIOS SE NECESITAN PARA SALVAR AL MUNDO? 13. ¿CUÁL ES EL VERDADERO SIGNIFICADO DEL SACRIFCIO? 14. ¿CÓMO ACABARÁ EL MUNDO? 15. ¿SERÁ CADA UNO DE NOSOTROS JUZGADO AL FINAL? 16. ¿CÓMO DEBE PASAR EL DÍA EL MAESTRO DE DIOS? 17. ¿CÓMO LIDIAN LOS MAESTROS DE DIOS CON LOS PENSAMIENTOS MÁGICOS? 18. ¿CÓMO SE LLEVA A CABO LA CORRECCIÓN? 19. ¿QUÉ ES LA JUSTICIA? 20. ¿QUÉ ES LA PAZ DE DIOS? 21. ¿QUÉ PAPEL DESEMPEÑAN LAS PALABRAS EN EL PROCESO DE CURACIÓN? 22. ¿QUÉ RELACIÓN EXISTE ENTRE LA CURACIÓN Y LA EXPIACIÓN? 23. ¿DESEMPEÑA JESÚS UN PAPEL ESPECIAL EN LA CURACIÓN? 24. ¿EXISTE LA REENCARNACIÓN? 25. ¿SON DESEABLES LOS PODERES “PSÍQUICOS”? 26. ¿ES POSIBLE LLEGAR A DIOS DIRECTAMENTE? 27. ¿QUÉ ES LA MUERTE? 28. ¿QUÉ ES LA RESURRECCIÓN? 29. EN CUANTO A LO DEMÁS...
CLARIFICACIÓN DE TÉRMINOS
INTRODUCCIÓN
1. MENTE - ESPÍRITU
2. EL EGO - EL MILAGRO
3. EL PERDÓN – LA FAZ DE CRISTO
4. LA PERCEPCIÓN VERDADERA – EL CONOCIMIENTO
5. JESÚS – CRISTO
6. EL ESPÍRITU SANTO
EPÍLOGO INTRODUCCIÓN
1. En el pensamiento del mundo, los papeles de maestro y estudiante están, de hecho, invertidos. 2 Esta inversión es típica. 3 Parece como si el maestro y el alumno estuvieran separados y como si aquél le diera algo a éste, en vez de a sí mismo. 4 Es más, se considera que enseñar es una actividad especial, a la que uno dedica una parte relativamente pequeña de su tiempo. 5 El curso subraya, por otra parte, que enseñar es aprender y, por consiguiente, que maestro y alumno son lo mismo. 6 Subraya, asimismo, que enseñar es un proceso continuo, que ocurre en todo momento del día y que continúa igualmente en los pensamientos que se tienen durante las horas de sueño.
2. Enseñar es demostrar. 2 Existen solamente dos sistemas de pensamiento, y tú demuestras constantemente tu creencia de que uno u otro es cierto. 3 De tu demostración otros aprenden, al igua que tú. 4 No es cuestión de si vas a enseñar o no, ya que en esto no hay elección posible. 5 Podría decirse que el propósito del curso es proporcionarte los medios para que elijas lo que quieres enseñar en base a lo que quieres aprender. 6 No puedes darle nada a otro, ya que únicamente te das a ti mismo, y esto se aprende enseñando. 7 Enseñar no es otra cosa que convocar testigos para que den fe de lo que crees. 8 Es un método de conversión que no se lleva a cabo sólo con palabras. 9 Toda situación tiene que ser para ti una oportunidad para enseñarles a otros lo que tú eres y lo que ellos son para ti. 10 No tiene que ser más que eso, pero tampoco menos.
3. Por lo tanto, el programa de estudios que estableces está determinado exclusivamente por lo que crees que eres y por la relación que crees que otros tienen contigo. 2 En la enseñanza tradicional, es posible que estas cuestiones no tengan nada que ver con lo que crees estar enseñando. 3 Sin embargo, es imposible no usar el contenido de cualquier situación en la que te encuentres en favor de lo que enseñas realmente y, por ende, aprendes realmente. 4 En relación con esto, el contenido verbal de lo que enseñas es irrelevante. 5 Puede que coincida con ello, puede que no. 6 La enseñanza que yace tras lo que dices es lo que te enseña. 7 Enseñar no hace sino reforzar lo que crees acerca de ti. 8 Su propósito fundamental es aplacar las dudas que albergamos acerca de nosotros mismos. 9 Esto no quiere decir que el ser que estás tratando de proteger sea real. 10 Pero sí quiere decir que el ser que tú consideras real es al que le enseñas.
4. Esto es inevitable. 2 No hay forma de escapar de ello. 3 ¿Cómo podría ser de otra manera? 4 Todo el que sigue las enseñanzas del mundo, y todo aquel que está aquí las sigue hasta que cambia su forma de pensar, enseña únicamente para convencerse a sí mismo de que él es lo que no es. 5 He aquí el propósito del mundo. 6 ¿Cómo podrían entonces ser sus enseñanzas diferentes? 7 A esta situación de enseñanza restringida y sin esperanzas, que no enseña sino muerte y desolación, Dios envía a Sus maestros. 8 Y conforme éstos enseñan Sus lecciones de dicha y esperanza, su propio aprendizaje finalmente concluye.
5. Si no fuera por los maestros de Dios, habría muy pocas esperanzas de alcanzar la salvación, pues el mundo del pecado parecería ser eternamente real. 2 Los que se engañan a sí mismos tienen que engañar, ya que no pueden sino enseñar engaño. 3 ¿Y qué otra cosa sino eso es el infierno? 4 Éste es un manual para los maestros de Dios, 5 quienes no son perfectos, pues, de lo contrario, no estarían aquí. 6 Su misión, no obstante, es alcanzar la
perfección aquí y, por lo tanto, la enseñan una y otra vez, de muchísimas maneras, hasta que la aprenden. 7 Y después ya no se les ve más, si bien sus pensamientos siguen siendo una fuente de fortaleza y de verdad para siempre. 8 ¿Quiénes son? 9 ¿Cómo son escogidos? 10 ¿A qué se dedican? 11 ¿Cómo pueden alcanzar su propia salvación y la salvación del mundo? 12 Este manual intenta contestar estas preguntas.
1. ¿QUIÉNES SON LOS MAESTROS DE DIOS?
1. Un maestro de Dios es todo aquel que decide serlo. 2 Sus atributos consisten únicamente en esto: de alguna manera y en algún lugar eligió deliberadamente no ver sus propios intereses como algo aparte de los intereses de los demás. 3 Una vez que hizo esto, su camino quedó establecido y su dirección asegurada. 4 Una luz penetró en las tinieblas. 5 Tal vez haya sido una sola luz, pero con una basta. 6 El maestro de Dios hizo un compromiso con Dios aunque todavía no crea en Él. 7 Se convirtió en un portador de salvación. 8 Se convirtió en un maestro de Dios.
2. Los maestros de Dios proceden de todas partes del mundo 2 y de todas las religiones, aunque algunos no pertenecen a ninguna religión. 3 Los maestros de Dios son los que han respondido. 4 La Llamada es universal 5 y está activa en todo momento y en todas partes. 6 Dicha Llamada invoca a los maestros a que hablen en favor
de Ella y a que rediman el mundo. 7 Muchos la oyen, pero muy pocos responden. 8 Sin embargo, es sólo cuestión de tiempo.
Las lecciones 361 a 365 son una sola oración sostenida cinco días. El Curso no te da cinco prácticas nuevas, te da una sola frase para vivirla durante cinco días completos. Este santo instante te lo entrego a Ti. Encárgate Tú. Pues yo te seguiré, seguro de que Tu dirección me da paz. Léela al despertar. Repítela varias veces al día. No busques novedad. La lección es la profundidad. En mi camino, después de terminar el Libro por primera vez hace muchos años, esta oración es la que se quedó conmigo para siempre.
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Lección 362: Lecciones finales
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 362 (Fundación para la Paz Interior):
Introducción
1. En nuestras lecciones finales utilizaremos la mínima cantidad de palabras posible. 2 Las utilizaremos sólo al principio de nuestras prácticas, y únicamente para que nos recuerden que lo que queremos es ir más allá de ellas. 3 Dirijámonos a Aquel que nos muestra el camino e imparte seguridad a nuestros pasos. 4 A Él le entregamos estas lecciones, y a partir de ahora también le entregamos nuestras vidas. 5 Pues no queremos volver creer en el pecado, que fue lo que hizo que el mundo pareciese un lugar feo e inseguro, hostil y destructor, peligroso desde cualquier punto de vista y traicionero más allá de cualquier esperanza de poder tener confianza o de escapar del dolor.
2. Suyo es el único camino para hallar la paz que Dios nos ha dado. 2 Su camino es el que todo el mundo tiene que recorrer al final, pues éste es el final que Dios Mismo dispuso. 3 En el sueño del tiempo este final parece ser algo muy distante. 4 Sin embargo, en verdad ya está aquí, como un amable guía que nos indica qué camino tomar. 5 Marchemos juntos por el camino que la verdad nos señala. 6 Y seamos los líderes de los muchos hermanos que andan en busca del camino, pero que no lo encuentran.
3. Consagremos nuestras mentes a este propósito, poniendo todos nuestros pensamientos al servicio de la salvación. 2 La meta que se nos ha asignado es la de perdonar al mundo. 3 Ésa es la función que Dios nos ha encomendado. 4 Y lo que buscamos es el final del sueño, no como nosotros queremos que dicho final sea, sino como lo quiere Dios. 5 Pues no podremos sino reconocer que todo aquello que perdonamos es parte de Dios Mismo. 6 Y así, Su recuerdo se restaurará en nosotros completamente y en su totalidad.
4. Nuestra función es recordar a Dios aquí en la tierra, tal como se nos ha dado ser Su Compleción en la realidad. 2 No olvidemos, por lo tanto, que nuestro objetivo es uno que compartimos, pues en ese recordar es donde
radica el recuerdo de Dios y lo que nos señala el camino que conduce hasta Él y hasta el Remanso de Su Paz. 3 ¿Cómo no vamos a perdonar a nuestro hermano, que es quien nos puede ofrecer esto? 4 Él es el camino, la
verdad y la vida que nos muestra el sendero. 5 En él reside la salvación, que se nos ofrece por medio del perdón que le concedemos.
5. No terminaremos este año sin recibir el don que nuestro Padre le prometió a Su santo Hijo. 2 Ahora hemos sido perdonados. 3 Y nos encontramos a salvo de toda la ira que atribuíamos a Dios y que después descubrimos no era más que un sueño. 4 Se nos ha restituido la cordura, en la que comprendemos que la ira es una locura, el ataque algo demente y la venganza una mera fantasía pueril. 5 Nos hemos salvado de la ira porque nos dimos cuenta de que estábamos equivocados. 6 Eso es todo. 7 ¿Y se encolerizaría un padre con su hijo porque éste no hubiese comprendido la verdad?
6. Venimos a Dios y con honestidad le decimos que no habíamos entendido y le pedimos que nos ayude a aprender Sus lecciones por medio de la Voz del Maestro que Él Mismo nos proporcionó. 2 ¿E iba Dios acaso a lastimar a Su Hijo? 3 ¿O más bien se apresuraría a contestar de inmediato, diciendo: “Éste es Mi Hijo, y todo lo que tengo le pertenece”? 4 Ten por seguro que así es como responderá, pues ésas son Sus Propias Palabras para ti. 5 Y nadie podrá jamás tener más que esto, pues en esas Palabras yace todo lo que existe y todo lo que existirá a lo largo del tiempo y en la eternidad. LECCIONES 361-365
Te entrego este instante santo. Sé Tú Quien dirige, pues quiero simplemente seguirte, seguro de que Tu dirección me brindará la paz.
1. Y si necesito una palabra de aliento, Él me la dará. 2 Si necesito un pensamiento, Él me lo dará también. 3 Y si lo que necesito es quietud y una mente receptiva y serena, ésos serán los regalos que de Él recibiré. 4 Él está a cargo a petición mía. 5 Y me oirá y contestará porque Él habla en Nombre de Dios mi Padre y de Su santo Hijo. EPÍLOGO
1. Este curso es un comienzo, no un final. 2 Tu Amigo te acompaña. 3 No estás solo. 4 Nadie puede llamarlo en vano. 5 Sean cuales sean tus problemas ten por seguro que Él tiene la solución y que gustosamente te la dará sólo con que te dirijas a Él y se la pidas. 6 Él no se negará a darte todas las respuestas que necesites para cualquier cosa que parezca perturbarte. 7 Él sabe cómo solventar todo problema y aclarar toda duda. 8 Su certeza es tuya. 9 Tan sólo necesitas pedírsela para que te sea dada.
2. Tu llegada al hogar es tan segura como la trayectoria que ha sido trazada para el sol antes de que despunte el alba, después del ocaso y en las horas de luminosidad parcial que transcurren entremedias. 2 De hecho, tu camino es todavía más seguro. 3 Pues es imposible cambiar el curso de aquellos que Dios ha llamado a Su vera. 4 Haz, entonces, tu voluntad, y sigue a Aquel a Quien aceptaste como tu voz para que te diga lo que realmente
quieres y lo que realmente necesitas. 5 Suya es la Voz que habla por Dios y también por ti. 6 Por lo tanto, Él habla de la libertad y de la verdad.
3. Ya no se asignarán más lecciones específicas, pues ya no se necesitan. 2 En lo sucesivo, oye tan sólo la Voz que habla por Dios y por tu Ser cuando abandonas el mundo para buscar en su lugar la realidad. 3 Él dirigirá tus esfuerzos, diciéndote exactamente lo que debes hacer, cómo dirigir tu mente y cuándo debes acudir a Él en silencio, pidiendo Su dirección infalible y Su Palabra certera. 4 Suya es la Palabra que Dios te ha dado. 5 Suya es la Palabra que elegiste para que fuese la tuya propia.
4. Y ahora os pongo en Sus manos para que seáis Sus fieles seguidores, y Él, vuestro Guía en toda dificultad o dolor que consideréis real. 2 Él no os dará ningún placer pasajero, pues sólo da lo bueno y lo eterno. 3 Dejad que Él os prepare aún más. 4 Él se ha ganado vuestra confianza hablándoos diariamente de vuestro Padre, de vuestro hermano y de vuestro Ser. 5 Y continuará haciéndolo. 6 Ahora camináis con Él, tan seguros de vuestro destino como lo está Él; tan seguros de cómo debéis proceder como lo está Él; tan seguros de la meta y de que al final la alcanzaréis como lo está Él.
5. El final es seguro y los medios también. 2 A esto decimos “Amén”. 3 Cada vez que tengas que tomar una decisión se te indicará claramente cuál es la Voluntad de Dios para ti al respecto. 4 Y Él hablará por Dios y por tu Ser, asegurándose así de que el infierno no te reclame y de que cada decisión que tomes te acerque aún más al Cielo. 5 Así es como hemos de caminar con Él de ahora en adelante, recurriendo a Él para que nos guíe, nos brinde paz y nos ofrezca una dirección segura. 6 El júbilo nos acompaña, 7 pues nos dirigimos a nuestro hogar a través de una puerta que Dios ha mantenido abierta para darnos la bienvenida.
6. A Él le encomendamos nuestros pasos y decimos “Amén”. 2 Continuaremos recorriendo Su camino en paz, confiándole todas las cosas. 3 Y esperaremos Sus respuestas llenos de confianza, cuando le preguntemos cuál es la Voluntad de Dios en todo lo que hagamos. 4 Él ama al Hijo de Dios tal como nosotros queremos amarlo. 5 Y nos enseña cómo contemplarlo a través de Sus ojos y a amarlo tal como Él lo ama. 6 No caminas solo. 7 Los ángeles de Dios revolotean a tu alrededor, muy cerca de ti. 8 Su Amor te rodea, y de esto puedes estar
seguro: yo nunca te dejaré desamparado. UN CURSO DE MILAGROS
MANUAL PARA EL MAESTRO
FOUNDATION FOR INNER PEACE (FUNDACIÓN PARA LA PAZ INTERIOR) ÍNDICE
MANUAL PARA EL MAESTRO
INTRODUCCIÓN
1. ¿QUIÉNES SON LOS MAESTROS DE DIOS?
2. ¿QUIÉNES SON SUS ALUMNOS?
3. ¿CUÁLES SON LOS NIVELES DE ENSEÑANZA?
4. ¿CUÁLES SON LAS CARACTERÍSTICAS DE LOS MAESTROS DE DIOS? I. Confianza II. Honestidad III. Tolerancia. IV. Mansedumbre V. Júbilo VI. Indefensión VII. Generosidad VIII. Paciencia IX. Fe X. Mentalidad abierta
5. ¿CÓMO SE LOGRA LA CURACIÓN? I. El propósito de la enfermedad II. Un cambio de percepción III. La función del maestro de Dios
6. ¿TIENE SIEMPRE LUGAR LA CURACIÓN?
7. ¿DEBE REPETIRSE LA CURACIÓN?
8. ¿CÓMO PUEDE EVITARSE LA PERCEPCIÓN DE GRADOS DE DIFICULTAD?
9. ¿SE REQUIEREN CAMBIOS EN LAS CONDICIONES DE VIDA DE LOS MAESTROS DE DIOS? 10. ¿CÓMO SE DEJA DE UZGAR? 11. ¿ES POSIBLE LA PAZ EN ESTE MUNDO? 12. ¿CUÁNTOS MAESTROS DE DIOS SE NECESITAN PARA SALVAR AL MUNDO? 13. ¿CUÁL ES EL VERDADERO SIGNIFICADO DEL SACRIFCIO? 14. ¿CÓMO ACABARÁ EL MUNDO? 15. ¿SERÁ CADA UNO DE NOSOTROS JUZGADO AL FINAL? 16. ¿CÓMO DEBE PASAR EL DÍA EL MAESTRO DE DIOS? 17. ¿CÓMO LIDIAN LOS MAESTROS DE DIOS CON LOS PENSAMIENTOS MÁGICOS? 18. ¿CÓMO SE LLEVA A CABO LA CORRECCIÓN? 19. ¿QUÉ ES LA JUSTICIA? 20. ¿QUÉ ES LA PAZ DE DIOS? 21. ¿QUÉ PAPEL DESEMPEÑAN LAS PALABRAS EN EL PROCESO DE CURACIÓN? 22. ¿QUÉ RELACIÓN EXISTE ENTRE LA CURACIÓN Y LA EXPIACIÓN? 23. ¿DESEMPEÑA JESÚS UN PAPEL ESPECIAL EN LA CURACIÓN? 24. ¿EXISTE LA REENCARNACIÓN? 25. ¿SON DESEABLES LOS PODERES “PSÍQUICOS”? 26. ¿ES POSIBLE LLEGAR A DIOS DIRECTAMENTE? 27. ¿QUÉ ES LA MUERTE? 28. ¿QUÉ ES LA RESURRECCIÓN? 29. EN CUANTO A LO DEMÁS...
CLARIFICACIÓN DE TÉRMINOS
INTRODUCCIÓN
1. MENTE - ESPÍRITU
2. EL EGO - EL MILAGRO
3. EL PERDÓN – LA FAZ DE CRISTO
4. LA PERCEPCIÓN VERDADERA – EL CONOCIMIENTO
5. JESÚS – CRISTO
6. EL ESPÍRITU SANTO
EPÍLOGO INTRODUCCIÓN
1. En el pensamiento del mundo, los papeles de maestro y estudiante están, de hecho, invertidos. 2 Esta inversión es típica. 3 Parece como si el maestro y el alumno estuvieran separados y como si aquél le diera algo a éste, en vez de a sí mismo. 4 Es más, se considera que enseñar es una actividad especial, a la que uno dedica una parte relativamente pequeña de su tiempo. 5 El curso subraya, por otra parte, que enseñar es aprender y, por consiguiente, que maestro y alumno son lo mismo. 6 Subraya, asimismo, que enseñar es un proceso continuo, que ocurre en todo momento del día y que continúa igualmente en los pensamientos que se tienen durante las horas de sueño.
2. Enseñar es demostrar. 2 Existen solamente dos sistemas de pensamiento, y tú demuestras constantemente tu creencia de que uno u otro es cierto. 3 De tu demostración otros aprenden, al igua que tú. 4 No es cuestión de si vas a enseñar o no, ya que en esto no hay elección posible. 5 Podría decirse que el propósito del curso es proporcionarte los medios para que elijas lo que quieres enseñar en base a lo que quieres aprender. 6 No puedes darle nada a otro, ya que únicamente te das a ti mismo, y esto se aprende enseñando. 7 Enseñar no es otra cosa que convocar testigos para que den fe de lo que crees. 8 Es un método de conversión que no se lleva a cabo sólo con palabras. 9 Toda situación tiene que ser para ti una oportunidad para enseñarles a otros lo que tú eres y lo que ellos son para ti. 10 No tiene que ser más que eso, pero tampoco menos.
3. Por lo tanto, el programa de estudios que estableces está determinado exclusivamente por lo que crees que eres y por la relación que crees que otros tienen contigo. 2 En la enseñanza tradicional, es posible que estas cuestiones no tengan nada que ver con lo que crees estar enseñando. 3 Sin embargo, es imposible no usar el contenido de cualquier situación en la que te encuentres en favor de lo que enseñas realmente y, por ende, aprendes realmente. 4 En relación con esto, el contenido verbal de lo que enseñas es irrelevante. 5 Puede que coincida con ello, puede que no. 6 La enseñanza que yace tras lo que dices es lo que te enseña. 7 Enseñar no hace sino reforzar lo que crees acerca de ti. 8 Su propósito fundamental es aplacar las dudas que albergamos acerca de nosotros mismos. 9 Esto no quiere decir que el ser que estás tratando de proteger sea real. 10 Pero sí quiere decir que el ser que tú consideras real es al que le enseñas.
4. Esto es inevitable. 2 No hay forma de escapar de ello. 3 ¿Cómo podría ser de otra manera? 4 Todo el que sigue las enseñanzas del mundo, y todo aquel que está aquí las sigue hasta que cambia su forma de pensar, enseña únicamente para convencerse a sí mismo de que él es lo que no es. 5 He aquí el propósito del mundo. 6 ¿Cómo podrían entonces ser sus enseñanzas diferentes? 7 A esta situación de enseñanza restringida y sin esperanzas, que no enseña sino muerte y desolación, Dios envía a Sus maestros. 8 Y conforme éstos enseñan Sus lecciones de dicha y esperanza, su propio aprendizaje finalmente concluye.
5. Si no fuera por los maestros de Dios, habría muy pocas esperanzas de alcanzar la salvación, pues el mundo del pecado parecería ser eternamente real. 2 Los que se engañan a sí mismos tienen que engañar, ya que no pueden sino enseñar engaño. 3 ¿Y qué otra cosa sino eso es el infierno? 4 Éste es un manual para los maestros de Dios, 5 quienes no son perfectos, pues, de lo contrario, no estarían aquí. 6 Su misión, no obstante, es alcanzar la
perfección aquí y, por lo tanto, la enseñan una y otra vez, de muchísimas maneras, hasta que la aprenden. 7 Y después ya no se les ve más, si bien sus pensamientos siguen siendo una fuente de fortaleza y de verdad para siempre. 8 ¿Quiénes son? 9 ¿Cómo son escogidos? 10 ¿A qué se dedican? 11 ¿Cómo pueden alcanzar su propia salvación y la salvación del mundo? 12 Este manual intenta contestar estas preguntas.
1. ¿QUIÉNES SON LOS MAESTROS DE DIOS?
1. Un maestro de Dios es todo aquel que decide serlo. 2 Sus atributos consisten únicamente en esto: de alguna manera y en algún lugar eligió deliberadamente no ver sus propios intereses como algo aparte de los intereses de los demás. 3 Una vez que hizo esto, su camino quedó establecido y su dirección asegurada. 4 Una luz penetró en las tinieblas. 5 Tal vez haya sido una sola luz, pero con una basta. 6 El maestro de Dios hizo un compromiso con Dios aunque todavía no crea en Él. 7 Se convirtió en un portador de salvación. 8 Se convirtió en un maestro de Dios.
2. Los maestros de Dios proceden de todas partes del mundo 2 y de todas las religiones, aunque algunos no pertenecen a ninguna religión. 3 Los maestros de Dios son los que han respondido. 4 La Llamada es universal 5 y está activa en todo momento y en todas partes. 6 Dicha Llamada invoca a los maestros a que hablen en favor
de Ella y a que rediman el mundo. 7 Muchos la oyen, pero muy pocos responden. 8 Sin embargo, es sólo cuestión de tiempo.
Segundo día de la misma oración. No cambies la lección, cambia tú. Fíjate en qué se está aflojando dentro de ti al repetirla. Puede ser una necesidad de control, un miedo del mañana, una queja vieja. Este santo instante te lo entrego a Ti. Cada repetición es una entrega más honda. En mi experiencia, la primera vez que hice el Libro esta oración me sonó a fórmula. La segunda vez, y las que siguieron, se convirtió en oxígeno. Confía en la repetición callada.
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Lección 363: Lecciones finales
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 363 (Fundación para la Paz Interior):
Introducción
1. En nuestras lecciones finales utilizaremos la mínima cantidad de palabras posible. 2 Las utilizaremos sólo al principio de nuestras prácticas, y únicamente para que nos recuerden que lo que queremos es ir más allá de ellas. 3 Dirijámonos a Aquel que nos muestra el camino e imparte seguridad a nuestros pasos. 4 A Él le entregamos estas lecciones, y a partir de ahora también le entregamos nuestras vidas. 5 Pues no queremos volver creer en el pecado, que fue lo que hizo que el mundo pareciese un lugar feo e inseguro, hostil y destructor, peligroso desde cualquier punto de vista y traicionero más allá de cualquier esperanza de poder tener confianza o de escapar del dolor.
2. Suyo es el único camino para hallar la paz que Dios nos ha dado. 2 Su camino es el que todo el mundo tiene que recorrer al final, pues éste es el final que Dios Mismo dispuso. 3 En el sueño del tiempo este final parece ser algo muy distante. 4 Sin embargo, en verdad ya está aquí, como un amable guía que nos indica qué camino tomar. 5 Marchemos juntos por el camino que la verdad nos señala. 6 Y seamos los líderes de los muchos hermanos que andan en busca del camino, pero que no lo encuentran.
3. Consagremos nuestras mentes a este propósito, poniendo todos nuestros pensamientos al servicio de la salvación. 2 La meta que se nos ha asignado es la de perdonar al mundo. 3 Ésa es la función que Dios nos ha encomendado. 4 Y lo que buscamos es el final del sueño, no como nosotros queremos que dicho final sea, sino como lo quiere Dios. 5 Pues no podremos sino reconocer que todo aquello que perdonamos es parte de Dios Mismo. 6 Y así, Su recuerdo se restaurará en nosotros completamente y en su totalidad.
4. Nuestra función es recordar a Dios aquí en la tierra, tal como se nos ha dado ser Su Compleción en la realidad. 2 No olvidemos, por lo tanto, que nuestro objetivo es uno que compartimos, pues en ese recordar es donde
radica el recuerdo de Dios y lo que nos señala el camino que conduce hasta Él y hasta el Remanso de Su Paz. 3 ¿Cómo no vamos a perdonar a nuestro hermano, que es quien nos puede ofrecer esto? 4 Él es el camino, la
verdad y la vida que nos muestra el sendero. 5 En él reside la salvación, que se nos ofrece por medio del perdón que le concedemos.
5. No terminaremos este año sin recibir el don que nuestro Padre le prometió a Su santo Hijo. 2 Ahora hemos sido perdonados. 3 Y nos encontramos a salvo de toda la ira que atribuíamos a Dios y que después descubrimos no era más que un sueño. 4 Se nos ha restituido la cordura, en la que comprendemos que la ira es una locura, el ataque algo demente y la venganza una mera fantasía pueril. 5 Nos hemos salvado de la ira porque nos dimos cuenta de que estábamos equivocados. 6 Eso es todo. 7 ¿Y se encolerizaría un padre con su hijo porque éste no hubiese comprendido la verdad?
6. Venimos a Dios y con honestidad le decimos que no habíamos entendido y le pedimos que nos ayude a aprender Sus lecciones por medio de la Voz del Maestro que Él Mismo nos proporcionó. 2 ¿E iba Dios acaso a lastimar a Su Hijo? 3 ¿O más bien se apresuraría a contestar de inmediato, diciendo: “Éste es Mi Hijo, y todo lo que tengo le pertenece”? 4 Ten por seguro que así es como responderá, pues ésas son Sus Propias Palabras para ti. 5 Y nadie podrá jamás tener más que esto, pues en esas Palabras yace todo lo que existe y todo lo que existirá a lo largo del tiempo y en la eternidad. LECCIONES 361-365
Te entrego este instante santo. Sé Tú Quien dirige, pues quiero simplemente seguirte, seguro de que Tu dirección me brindará la paz.
1. Y si necesito una palabra de aliento, Él me la dará. 2 Si necesito un pensamiento, Él me lo dará también. 3 Y si lo que necesito es quietud y una mente receptiva y serena, ésos serán los regalos que de Él recibiré. 4 Él está a cargo a petición mía. 5 Y me oirá y contestará porque Él habla en Nombre de Dios mi Padre y de Su santo Hijo. EPÍLOGO
1. Este curso es un comienzo, no un final. 2 Tu Amigo te acompaña. 3 No estás solo. 4 Nadie puede llamarlo en vano. 5 Sean cuales sean tus problemas ten por seguro que Él tiene la solución y que gustosamente te la dará sólo con que te dirijas a Él y se la pidas. 6 Él no se negará a darte todas las respuestas que necesites para cualquier cosa que parezca perturbarte. 7 Él sabe cómo solventar todo problema y aclarar toda duda. 8 Su certeza es tuya. 9 Tan sólo necesitas pedírsela para que te sea dada.
2. Tu llegada al hogar es tan segura como la trayectoria que ha sido trazada para el sol antes de que despunte el alba, después del ocaso y en las horas de luminosidad parcial que transcurren entremedias. 2 De hecho, tu camino es todavía más seguro. 3 Pues es imposible cambiar el curso de aquellos que Dios ha llamado a Su vera. 4 Haz, entonces, tu voluntad, y sigue a Aquel a Quien aceptaste como tu voz para que te diga lo que realmente
quieres y lo que realmente necesitas. 5 Suya es la Voz que habla por Dios y también por ti. 6 Por lo tanto, Él habla de la libertad y de la verdad.
3. Ya no se asignarán más lecciones específicas, pues ya no se necesitan. 2 En lo sucesivo, oye tan sólo la Voz que habla por Dios y por tu Ser cuando abandonas el mundo para buscar en su lugar la realidad. 3 Él dirigirá tus esfuerzos, diciéndote exactamente lo que debes hacer, cómo dirigir tu mente y cuándo debes acudir a Él en silencio, pidiendo Su dirección infalible y Su Palabra certera. 4 Suya es la Palabra que Dios te ha dado. 5 Suya es la Palabra que elegiste para que fuese la tuya propia.
4. Y ahora os pongo en Sus manos para que seáis Sus fieles seguidores, y Él, vuestro Guía en toda dificultad o dolor que consideréis real. 2 Él no os dará ningún placer pasajero, pues sólo da lo bueno y lo eterno. 3 Dejad que Él os prepare aún más. 4 Él se ha ganado vuestra confianza hablándoos diariamente de vuestro Padre, de vuestro hermano y de vuestro Ser. 5 Y continuará haciéndolo. 6 Ahora camináis con Él, tan seguros de vuestro destino como lo está Él; tan seguros de cómo debéis proceder como lo está Él; tan seguros de la meta y de que al final la alcanzaréis como lo está Él.
5. El final es seguro y los medios también. 2 A esto decimos “Amén”. 3 Cada vez que tengas que tomar una decisión se te indicará claramente cuál es la Voluntad de Dios para ti al respecto. 4 Y Él hablará por Dios y por tu Ser, asegurándose así de que el infierno no te reclame y de que cada decisión que tomes te acerque aún más al Cielo. 5 Así es como hemos de caminar con Él de ahora en adelante, recurriendo a Él para que nos guíe, nos brinde paz y nos ofrezca una dirección segura. 6 El júbilo nos acompaña, 7 pues nos dirigimos a nuestro hogar a través de una puerta que Dios ha mantenido abierta para darnos la bienvenida.
6. A Él le encomendamos nuestros pasos y decimos “Amén”. 2 Continuaremos recorriendo Su camino en paz, confiándole todas las cosas. 3 Y esperaremos Sus respuestas llenos de confianza, cuando le preguntemos cuál es la Voluntad de Dios en todo lo que hagamos. 4 Él ama al Hijo de Dios tal como nosotros queremos amarlo. 5 Y nos enseña cómo contemplarlo a través de Sus ojos y a amarlo tal como Él lo ama. 6 No caminas solo. 7 Los ángeles de Dios revolotean a tu alrededor, muy cerca de ti. 8 Su Amor te rodea, y de esto puedes estar
seguro: yo nunca te dejaré desamparado. UN CURSO DE MILAGROS
MANUAL PARA EL MAESTRO
FOUNDATION FOR INNER PEACE (FUNDACIÓN PARA LA PAZ INTERIOR) ÍNDICE
MANUAL PARA EL MAESTRO
INTRODUCCIÓN
1. ¿QUIÉNES SON LOS MAESTROS DE DIOS?
2. ¿QUIÉNES SON SUS ALUMNOS?
3. ¿CUÁLES SON LOS NIVELES DE ENSEÑANZA?
4. ¿CUÁLES SON LAS CARACTERÍSTICAS DE LOS MAESTROS DE DIOS? I. Confianza II. Honestidad III. Tolerancia. IV. Mansedumbre V. Júbilo VI. Indefensión VII. Generosidad VIII. Paciencia IX. Fe X. Mentalidad abierta
5. ¿CÓMO SE LOGRA LA CURACIÓN? I. El propósito de la enfermedad II. Un cambio de percepción III. La función del maestro de Dios
6. ¿TIENE SIEMPRE LUGAR LA CURACIÓN?
7. ¿DEBE REPETIRSE LA CURACIÓN?
8. ¿CÓMO PUEDE EVITARSE LA PERCEPCIÓN DE GRADOS DE DIFICULTAD?
9. ¿SE REQUIEREN CAMBIOS EN LAS CONDICIONES DE VIDA DE LOS MAESTROS DE DIOS? 10. ¿CÓMO SE DEJA DE UZGAR? 11. ¿ES POSIBLE LA PAZ EN ESTE MUNDO? 12. ¿CUÁNTOS MAESTROS DE DIOS SE NECESITAN PARA SALVAR AL MUNDO? 13. ¿CUÁL ES EL VERDADERO SIGNIFICADO DEL SACRIFCIO? 14. ¿CÓMO ACABARÁ EL MUNDO? 15. ¿SERÁ CADA UNO DE NOSOTROS JUZGADO AL FINAL? 16. ¿CÓMO DEBE PASAR EL DÍA EL MAESTRO DE DIOS? 17. ¿CÓMO LIDIAN LOS MAESTROS DE DIOS CON LOS PENSAMIENTOS MÁGICOS? 18. ¿CÓMO SE LLEVA A CABO LA CORRECCIÓN? 19. ¿QUÉ ES LA JUSTICIA? 20. ¿QUÉ ES LA PAZ DE DIOS? 21. ¿QUÉ PAPEL DESEMPEÑAN LAS PALABRAS EN EL PROCESO DE CURACIÓN? 22. ¿QUÉ RELACIÓN EXISTE ENTRE LA CURACIÓN Y LA EXPIACIÓN? 23. ¿DESEMPEÑA JESÚS UN PAPEL ESPECIAL EN LA CURACIÓN? 24. ¿EXISTE LA REENCARNACIÓN? 25. ¿SON DESEABLES LOS PODERES “PSÍQUICOS”? 26. ¿ES POSIBLE LLEGAR A DIOS DIRECTAMENTE? 27. ¿QUÉ ES LA MUERTE? 28. ¿QUÉ ES LA RESURRECCIÓN? 29. EN CUANTO A LO DEMÁS...
CLARIFICACIÓN DE TÉRMINOS
INTRODUCCIÓN
1. MENTE - ESPÍRITU
2. EL EGO - EL MILAGRO
3. EL PERDÓN – LA FAZ DE CRISTO
4. LA PERCEPCIÓN VERDADERA – EL CONOCIMIENTO
5. JESÚS – CRISTO
6. EL ESPÍRITU SANTO
EPÍLOGO INTRODUCCIÓN
1. En el pensamiento del mundo, los papeles de maestro y estudiante están, de hecho, invertidos. 2 Esta inversión es típica. 3 Parece como si el maestro y el alumno estuvieran separados y como si aquél le diera algo a éste, en vez de a sí mismo. 4 Es más, se considera que enseñar es una actividad especial, a la que uno dedica una parte relativamente pequeña de su tiempo. 5 El curso subraya, por otra parte, que enseñar es aprender y, por consiguiente, que maestro y alumno son lo mismo. 6 Subraya, asimismo, que enseñar es un proceso continuo, que ocurre en todo momento del día y que continúa igualmente en los pensamientos que se tienen durante las horas de sueño.
2. Enseñar es demostrar. 2 Existen solamente dos sistemas de pensamiento, y tú demuestras constantemente tu creencia de que uno u otro es cierto. 3 De tu demostración otros aprenden, al igua que tú. 4 No es cuestión de si vas a enseñar o no, ya que en esto no hay elección posible. 5 Podría decirse que el propósito del curso es proporcionarte los medios para que elijas lo que quieres enseñar en base a lo que quieres aprender. 6 No puedes darle nada a otro, ya que únicamente te das a ti mismo, y esto se aprende enseñando. 7 Enseñar no es otra cosa que convocar testigos para que den fe de lo que crees. 8 Es un método de conversión que no se lleva a cabo sólo con palabras. 9 Toda situación tiene que ser para ti una oportunidad para enseñarles a otros lo que tú eres y lo que ellos son para ti. 10 No tiene que ser más que eso, pero tampoco menos.
3. Por lo tanto, el programa de estudios que estableces está determinado exclusivamente por lo que crees que eres y por la relación que crees que otros tienen contigo. 2 En la enseñanza tradicional, es posible que estas cuestiones no tengan nada que ver con lo que crees estar enseñando. 3 Sin embargo, es imposible no usar el contenido de cualquier situación en la que te encuentres en favor de lo que enseñas realmente y, por ende, aprendes realmente. 4 En relación con esto, el contenido verbal de lo que enseñas es irrelevante. 5 Puede que coincida con ello, puede que no. 6 La enseñanza que yace tras lo que dices es lo que te enseña. 7 Enseñar no hace sino reforzar lo que crees acerca de ti. 8 Su propósito fundamental es aplacar las dudas que albergamos acerca de nosotros mismos. 9 Esto no quiere decir que el ser que estás tratando de proteger sea real. 10 Pero sí quiere decir que el ser que tú consideras real es al que le enseñas.
4. Esto es inevitable. 2 No hay forma de escapar de ello. 3 ¿Cómo podría ser de otra manera? 4 Todo el que sigue las enseñanzas del mundo, y todo aquel que está aquí las sigue hasta que cambia su forma de pensar, enseña únicamente para convencerse a sí mismo de que él es lo que no es. 5 He aquí el propósito del mundo. 6 ¿Cómo podrían entonces ser sus enseñanzas diferentes? 7 A esta situación de enseñanza restringida y sin esperanzas, que no enseña sino muerte y desolación, Dios envía a Sus maestros. 8 Y conforme éstos enseñan Sus lecciones de dicha y esperanza, su propio aprendizaje finalmente concluye.
5. Si no fuera por los maestros de Dios, habría muy pocas esperanzas de alcanzar la salvación, pues el mundo del pecado parecería ser eternamente real. 2 Los que se engañan a sí mismos tienen que engañar, ya que no pueden sino enseñar engaño. 3 ¿Y qué otra cosa sino eso es el infierno? 4 Éste es un manual para los maestros de Dios, 5 quienes no son perfectos, pues, de lo contrario, no estarían aquí. 6 Su misión, no obstante, es alcanzar la
perfección aquí y, por lo tanto, la enseñan una y otra vez, de muchísimas maneras, hasta que la aprenden. 7 Y después ya no se les ve más, si bien sus pensamientos siguen siendo una fuente de fortaleza y de verdad para siempre. 8 ¿Quiénes son? 9 ¿Cómo son escogidos? 10 ¿A qué se dedican? 11 ¿Cómo pueden alcanzar su propia salvación y la salvación del mundo? 12 Este manual intenta contestar estas preguntas.
1. ¿QUIÉNES SON LOS MAESTROS DE DIOS?
1. Un maestro de Dios es todo aquel que decide serlo. 2 Sus atributos consisten únicamente en esto: de alguna manera y en algún lugar eligió deliberadamente no ver sus propios intereses como algo aparte de los intereses de los demás. 3 Una vez que hizo esto, su camino quedó establecido y su dirección asegurada. 4 Una luz penetró en las tinieblas. 5 Tal vez haya sido una sola luz, pero con una basta. 6 El maestro de Dios hizo un compromiso con Dios aunque todavía no crea en Él. 7 Se convirtió en un portador de salvación. 8 Se convirtió en un maestro de Dios.
2. Los maestros de Dios proceden de todas partes del mundo 2 y de todas las religiones, aunque algunos no pertenecen a ninguna religión. 3 Los maestros de Dios son los que han respondido. 4 La Llamada es universal 5 y está activa en todo momento y en todas partes. 6 Dicha Llamada invoca a los maestros a que hablen en favor
de Ella y a que rediman el mundo. 7 Muchos la oyen, pero muy pocos responden. 8 Sin embargo, es sólo cuestión de tiempo.
Estás en el corazón de las lecciones finales. Este santo instante te lo entrego a Ti. Nota que el Curso escoge la palabra instante, no día. No se te pide entregar el día entero de golpe. Sólo el instante. Y otro instante. Y otro. Así se vive la oración. Hoy en cada punto de decisión, aunque sea decidir qué contestar en un mensaje, para y entrega el instante. Encárgate Tú. La libertad se practica así, momento a momento. Momento a momento. Nada más grande te pide el Curso al final del año. Sólo el instante, entregado con sinceridad.
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Lección 364: Lecciones finales
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 364 (Fundación para la Paz Interior):
Introducción
1. En nuestras lecciones finales utilizaremos la mínima cantidad de palabras posible. 2 Las utilizaremos sólo al principio de nuestras prácticas, y únicamente para que nos recuerden que lo que queremos es ir más allá de ellas. 3 Dirijámonos a Aquel que nos muestra el camino e imparte seguridad a nuestros pasos. 4 A Él le entregamos estas lecciones, y a partir de ahora también le entregamos nuestras vidas. 5 Pues no queremos volver creer en el pecado, que fue lo que hizo que el mundo pareciese un lugar feo e inseguro, hostil y destructor, peligroso desde cualquier punto de vista y traicionero más allá de cualquier esperanza de poder tener confianza o de escapar del dolor.
2. Suyo es el único camino para hallar la paz que Dios nos ha dado. 2 Su camino es el que todo el mundo tiene que recorrer al final, pues éste es el final que Dios Mismo dispuso. 3 En el sueño del tiempo este final parece ser algo muy distante. 4 Sin embargo, en verdad ya está aquí, como un amable guía que nos indica qué camino tomar. 5 Marchemos juntos por el camino que la verdad nos señala. 6 Y seamos los líderes de los muchos hermanos que andan en busca del camino, pero que no lo encuentran.
3. Consagremos nuestras mentes a este propósito, poniendo todos nuestros pensamientos al servicio de la salvación. 2 La meta que se nos ha asignado es la de perdonar al mundo. 3 Ésa es la función que Dios nos ha encomendado. 4 Y lo que buscamos es el final del sueño, no como nosotros queremos que dicho final sea, sino como lo quiere Dios. 5 Pues no podremos sino reconocer que todo aquello que perdonamos es parte de Dios Mismo. 6 Y así, Su recuerdo se restaurará en nosotros completamente y en su totalidad.
4. Nuestra función es recordar a Dios aquí en la tierra, tal como se nos ha dado ser Su Compleción en la realidad. 2 No olvidemos, por lo tanto, que nuestro objetivo es uno que compartimos, pues en ese recordar es donde
radica el recuerdo de Dios y lo que nos señala el camino que conduce hasta Él y hasta el Remanso de Su Paz. 3 ¿Cómo no vamos a perdonar a nuestro hermano, que es quien nos puede ofrecer esto? 4 Él es el camino, la
verdad y la vida que nos muestra el sendero. 5 En él reside la salvación, que se nos ofrece por medio del perdón que le concedemos.
5. No terminaremos este año sin recibir el don que nuestro Padre le prometió a Su santo Hijo. 2 Ahora hemos sido perdonados. 3 Y nos encontramos a salvo de toda la ira que atribuíamos a Dios y que después descubrimos no era más que un sueño. 4 Se nos ha restituido la cordura, en la que comprendemos que la ira es una locura, el ataque algo demente y la venganza una mera fantasía pueril. 5 Nos hemos salvado de la ira porque nos dimos cuenta de que estábamos equivocados. 6 Eso es todo. 7 ¿Y se encolerizaría un padre con su hijo porque éste no hubiese comprendido la verdad?
6. Venimos a Dios y con honestidad le decimos que no habíamos entendido y le pedimos que nos ayude a aprender Sus lecciones por medio de la Voz del Maestro que Él Mismo nos proporcionó. 2 ¿E iba Dios acaso a lastimar a Su Hijo? 3 ¿O más bien se apresuraría a contestar de inmediato, diciendo: “Éste es Mi Hijo, y todo lo que tengo le pertenece”? 4 Ten por seguro que así es como responderá, pues ésas son Sus Propias Palabras para ti. 5 Y nadie podrá jamás tener más que esto, pues en esas Palabras yace todo lo que existe y todo lo que existirá a lo largo del tiempo y en la eternidad. LECCIONES 361-365
Te entrego este instante santo. Sé Tú Quien dirige, pues quiero simplemente seguirte, seguro de que Tu dirección me brindará la paz.
1. Y si necesito una palabra de aliento, Él me la dará. 2 Si necesito un pensamiento, Él me lo dará también. 3 Y si lo que necesito es quietud y una mente receptiva y serena, ésos serán los regalos que de Él recibiré. 4 Él está a cargo a petición mía. 5 Y me oirá y contestará porque Él habla en Nombre de Dios mi Padre y de Su santo Hijo. EPÍLOGO
1. Este curso es un comienzo, no un final. 2 Tu Amigo te acompaña. 3 No estás solo. 4 Nadie puede llamarlo en vano. 5 Sean cuales sean tus problemas ten por seguro que Él tiene la solución y que gustosamente te la dará sólo con que te dirijas a Él y se la pidas. 6 Él no se negará a darte todas las respuestas que necesites para cualquier cosa que parezca perturbarte. 7 Él sabe cómo solventar todo problema y aclarar toda duda. 8 Su certeza es tuya. 9 Tan sólo necesitas pedírsela para que te sea dada.
2. Tu llegada al hogar es tan segura como la trayectoria que ha sido trazada para el sol antes de que despunte el alba, después del ocaso y en las horas de luminosidad parcial que transcurren entremedias. 2 De hecho, tu camino es todavía más seguro. 3 Pues es imposible cambiar el curso de aquellos que Dios ha llamado a Su vera. 4 Haz, entonces, tu voluntad, y sigue a Aquel a Quien aceptaste como tu voz para que te diga lo que realmente
quieres y lo que realmente necesitas. 5 Suya es la Voz que habla por Dios y también por ti. 6 Por lo tanto, Él habla de la libertad y de la verdad.
3. Ya no se asignarán más lecciones específicas, pues ya no se necesitan. 2 En lo sucesivo, oye tan sólo la Voz que habla por Dios y por tu Ser cuando abandonas el mundo para buscar en su lugar la realidad. 3 Él dirigirá tus esfuerzos, diciéndote exactamente lo que debes hacer, cómo dirigir tu mente y cuándo debes acudir a Él en silencio, pidiendo Su dirección infalible y Su Palabra certera. 4 Suya es la Palabra que Dios te ha dado. 5 Suya es la Palabra que elegiste para que fuese la tuya propia.
4. Y ahora os pongo en Sus manos para que seáis Sus fieles seguidores, y Él, vuestro Guía en toda dificultad o dolor que consideréis real. 2 Él no os dará ningún placer pasajero, pues sólo da lo bueno y lo eterno. 3 Dejad que Él os prepare aún más. 4 Él se ha ganado vuestra confianza hablándoos diariamente de vuestro Padre, de vuestro hermano y de vuestro Ser. 5 Y continuará haciéndolo. 6 Ahora camináis con Él, tan seguros de vuestro destino como lo está Él; tan seguros de cómo debéis proceder como lo está Él; tan seguros de la meta y de que al final la alcanzaréis como lo está Él.
5. El final es seguro y los medios también. 2 A esto decimos “Amén”. 3 Cada vez que tengas que tomar una decisión se te indicará claramente cuál es la Voluntad de Dios para ti al respecto. 4 Y Él hablará por Dios y por tu Ser, asegurándose así de que el infierno no te reclame y de que cada decisión que tomes te acerque aún más al Cielo. 5 Así es como hemos de caminar con Él de ahora en adelante, recurriendo a Él para que nos guíe, nos brinde paz y nos ofrezca una dirección segura. 6 El júbilo nos acompaña, 7 pues nos dirigimos a nuestro hogar a través de una puerta que Dios ha mantenido abierta para darnos la bienvenida.
6. A Él le encomendamos nuestros pasos y decimos “Amén”. 2 Continuaremos recorriendo Su camino en paz, confiándole todas las cosas. 3 Y esperaremos Sus respuestas llenos de confianza, cuando le preguntemos cuál es la Voluntad de Dios en todo lo que hagamos. 4 Él ama al Hijo de Dios tal como nosotros queremos amarlo. 5 Y nos enseña cómo contemplarlo a través de Sus ojos y a amarlo tal como Él lo ama. 6 No caminas solo. 7 Los ángeles de Dios revolotean a tu alrededor, muy cerca de ti. 8 Su Amor te rodea, y de esto puedes estar
seguro: yo nunca te dejaré desamparado. UN CURSO DE MILAGROS
MANUAL PARA EL MAESTRO
FOUNDATION FOR INNER PEACE (FUNDACIÓN PARA LA PAZ INTERIOR) ÍNDICE
MANUAL PARA EL MAESTRO
INTRODUCCIÓN
1. ¿QUIÉNES SON LOS MAESTROS DE DIOS?
2. ¿QUIÉNES SON SUS ALUMNOS?
3. ¿CUÁLES SON LOS NIVELES DE ENSEÑANZA?
4. ¿CUÁLES SON LAS CARACTERÍSTICAS DE LOS MAESTROS DE DIOS? I. Confianza II. Honestidad III. Tolerancia. IV. Mansedumbre V. Júbilo VI. Indefensión VII. Generosidad VIII. Paciencia IX. Fe X. Mentalidad abierta
5. ¿CÓMO SE LOGRA LA CURACIÓN? I. El propósito de la enfermedad II. Un cambio de percepción III. La función del maestro de Dios
6. ¿TIENE SIEMPRE LUGAR LA CURACIÓN?
7. ¿DEBE REPETIRSE LA CURACIÓN?
8. ¿CÓMO PUEDE EVITARSE LA PERCEPCIÓN DE GRADOS DE DIFICULTAD?
9. ¿SE REQUIEREN CAMBIOS EN LAS CONDICIONES DE VIDA DE LOS MAESTROS DE DIOS? 10. ¿CÓMO SE DEJA DE UZGAR? 11. ¿ES POSIBLE LA PAZ EN ESTE MUNDO? 12. ¿CUÁNTOS MAESTROS DE DIOS SE NECESITAN PARA SALVAR AL MUNDO? 13. ¿CUÁL ES EL VERDADERO SIGNIFICADO DEL SACRIFCIO? 14. ¿CÓMO ACABARÁ EL MUNDO? 15. ¿SERÁ CADA UNO DE NOSOTROS JUZGADO AL FINAL? 16. ¿CÓMO DEBE PASAR EL DÍA EL MAESTRO DE DIOS? 17. ¿CÓMO LIDIAN LOS MAESTROS DE DIOS CON LOS PENSAMIENTOS MÁGICOS? 18. ¿CÓMO SE LLEVA A CABO LA CORRECCIÓN? 19. ¿QUÉ ES LA JUSTICIA? 20. ¿QUÉ ES LA PAZ DE DIOS? 21. ¿QUÉ PAPEL DESEMPEÑAN LAS PALABRAS EN EL PROCESO DE CURACIÓN? 22. ¿QUÉ RELACIÓN EXISTE ENTRE LA CURACIÓN Y LA EXPIACIÓN? 23. ¿DESEMPEÑA JESÚS UN PAPEL ESPECIAL EN LA CURACIÓN? 24. ¿EXISTE LA REENCARNACIÓN? 25. ¿SON DESEABLES LOS PODERES “PSÍQUICOS”? 26. ¿ES POSIBLE LLEGAR A DIOS DIRECTAMENTE? 27. ¿QUÉ ES LA MUERTE? 28. ¿QUÉ ES LA RESURRECCIÓN? 29. EN CUANTO A LO DEMÁS...
CLARIFICACIÓN DE TÉRMINOS
INTRODUCCIÓN
1. MENTE - ESPÍRITU
2. EL EGO - EL MILAGRO
3. EL PERDÓN – LA FAZ DE CRISTO
4. LA PERCEPCIÓN VERDADERA – EL CONOCIMIENTO
5. JESÚS – CRISTO
6. EL ESPÍRITU SANTO
EPÍLOGO INTRODUCCIÓN
1. En el pensamiento del mundo, los papeles de maestro y estudiante están, de hecho, invertidos. 2 Esta inversión es típica. 3 Parece como si el maestro y el alumno estuvieran separados y como si aquél le diera algo a éste, en vez de a sí mismo. 4 Es más, se considera que enseñar es una actividad especial, a la que uno dedica una parte relativamente pequeña de su tiempo. 5 El curso subraya, por otra parte, que enseñar es aprender y, por consiguiente, que maestro y alumno son lo mismo. 6 Subraya, asimismo, que enseñar es un proceso continuo, que ocurre en todo momento del día y que continúa igualmente en los pensamientos que se tienen durante las horas de sueño.
2. Enseñar es demostrar. 2 Existen solamente dos sistemas de pensamiento, y tú demuestras constantemente tu creencia de que uno u otro es cierto. 3 De tu demostración otros aprenden, al igua que tú. 4 No es cuestión de si vas a enseñar o no, ya que en esto no hay elección posible. 5 Podría decirse que el propósito del curso es proporcionarte los medios para que elijas lo que quieres enseñar en base a lo que quieres aprender. 6 No puedes darle nada a otro, ya que únicamente te das a ti mismo, y esto se aprende enseñando. 7 Enseñar no es otra cosa que convocar testigos para que den fe de lo que crees. 8 Es un método de conversión que no se lleva a cabo sólo con palabras. 9 Toda situación tiene que ser para ti una oportunidad para enseñarles a otros lo que tú eres y lo que ellos son para ti. 10 No tiene que ser más que eso, pero tampoco menos.
3. Por lo tanto, el programa de estudios que estableces está determinado exclusivamente por lo que crees que eres y por la relación que crees que otros tienen contigo. 2 En la enseñanza tradicional, es posible que estas cuestiones no tengan nada que ver con lo que crees estar enseñando. 3 Sin embargo, es imposible no usar el contenido de cualquier situación en la que te encuentres en favor de lo que enseñas realmente y, por ende, aprendes realmente. 4 En relación con esto, el contenido verbal de lo que enseñas es irrelevante. 5 Puede que coincida con ello, puede que no. 6 La enseñanza que yace tras lo que dices es lo que te enseña. 7 Enseñar no hace sino reforzar lo que crees acerca de ti. 8 Su propósito fundamental es aplacar las dudas que albergamos acerca de nosotros mismos. 9 Esto no quiere decir que el ser que estás tratando de proteger sea real. 10 Pero sí quiere decir que el ser que tú consideras real es al que le enseñas.
4. Esto es inevitable. 2 No hay forma de escapar de ello. 3 ¿Cómo podría ser de otra manera? 4 Todo el que sigue las enseñanzas del mundo, y todo aquel que está aquí las sigue hasta que cambia su forma de pensar, enseña únicamente para convencerse a sí mismo de que él es lo que no es. 5 He aquí el propósito del mundo. 6 ¿Cómo podrían entonces ser sus enseñanzas diferentes? 7 A esta situación de enseñanza restringida y sin esperanzas, que no enseña sino muerte y desolación, Dios envía a Sus maestros. 8 Y conforme éstos enseñan Sus lecciones de dicha y esperanza, su propio aprendizaje finalmente concluye.
5. Si no fuera por los maestros de Dios, habría muy pocas esperanzas de alcanzar la salvación, pues el mundo del pecado parecería ser eternamente real. 2 Los que se engañan a sí mismos tienen que engañar, ya que no pueden sino enseñar engaño. 3 ¿Y qué otra cosa sino eso es el infierno? 4 Éste es un manual para los maestros de Dios, 5 quienes no son perfectos, pues, de lo contrario, no estarían aquí. 6 Su misión, no obstante, es alcanzar la
perfección aquí y, por lo tanto, la enseñan una y otra vez, de muchísimas maneras, hasta que la aprenden. 7 Y después ya no se les ve más, si bien sus pensamientos siguen siendo una fuente de fortaleza y de verdad para siempre. 8 ¿Quiénes son? 9 ¿Cómo son escogidos? 10 ¿A qué se dedican? 11 ¿Cómo pueden alcanzar su propia salvación y la salvación del mundo? 12 Este manual intenta contestar estas preguntas.
1. ¿QUIÉNES SON LOS MAESTROS DE DIOS?
1. Un maestro de Dios es todo aquel que decide serlo. 2 Sus atributos consisten únicamente en esto: de alguna manera y en algún lugar eligió deliberadamente no ver sus propios intereses como algo aparte de los intereses de los demás. 3 Una vez que hizo esto, su camino quedó establecido y su dirección asegurada. 4 Una luz penetró en las tinieblas. 5 Tal vez haya sido una sola luz, pero con una basta. 6 El maestro de Dios hizo un compromiso con Dios aunque todavía no crea en Él. 7 Se convirtió en un portador de salvación. 8 Se convirtió en un maestro de Dios.
2. Los maestros de Dios proceden de todas partes del mundo 2 y de todas las religiones, aunque algunos no pertenecen a ninguna religión. 3 Los maestros de Dios son los que han respondido. 4 La Llamada es universal 5 y está activa en todo momento y en todas partes. 6 Dicha Llamada invoca a los maestros a que hablen en favor
de Ella y a que rediman el mundo. 7 Muchos la oyen, pero muy pocos responden. 8 Sin embargo, es sólo cuestión de tiempo.
Cuarto día. La oración sigue idéntica. Encárgate Tú, pues yo te seguiré. Fíjate en el verbo seguir. Ya no diriges, sigues. Ese cambio es el fruto de un año de trabajo con el Libro. Hoy prueba a seguir sin objetar. En una conversación difícil, en una situación de espera, en un momento de duda. Sigue. Y observa la paz que llega cuando tú sueltas el timón. En mis 25 años de práctica, este soltar sigue enseñándome cosas nuevas. En mis 25 años de práctica, este soltar sigue enseñándome cosas nuevas. Nunca se termina de aprender a seguir.
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Lección 365: Lecciones finales
De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 365 (Fundación para la Paz Interior):
Introducción
1. En nuestras lecciones finales utilizaremos la mínima cantidad de palabras posible. 2 Las utilizaremos sólo al principio de nuestras prácticas, y únicamente para que nos recuerden que lo que queremos es ir más allá de ellas. 3 Dirijámonos a Aquel que nos muestra el camino e imparte seguridad a nuestros pasos. 4 A Él le entregamos estas lecciones, y a partir de ahora también le entregamos nuestras vidas. 5 Pues no queremos volver creer en el pecado, que fue lo que hizo que el mundo pareciese un lugar feo e inseguro, hostil y destructor, peligroso desde cualquier punto de vista y traicionero más allá de cualquier esperanza de poder tener confianza o de escapar del dolor.
2. Suyo es el único camino para hallar la paz que Dios nos ha dado. 2 Su camino es el que todo el mundo tiene que recorrer al final, pues éste es el final que Dios Mismo dispuso. 3 En el sueño del tiempo este final parece ser algo muy distante. 4 Sin embargo, en verdad ya está aquí, como un amable guía que nos indica qué camino tomar. 5 Marchemos juntos por el camino que la verdad nos señala. 6 Y seamos los líderes de los muchos hermanos que andan en busca del camino, pero que no lo encuentran.
3. Consagremos nuestras mentes a este propósito, poniendo todos nuestros pensamientos al servicio de la salvación. 2 La meta que se nos ha asignado es la de perdonar al mundo. 3 Ésa es la función que Dios nos ha encomendado. 4 Y lo que buscamos es el final del sueño, no como nosotros queremos que dicho final sea, sino como lo quiere Dios. 5 Pues no podremos sino reconocer que todo aquello que perdonamos es parte de Dios Mismo. 6 Y así, Su recuerdo se restaurará en nosotros completamente y en su totalidad.
4. Nuestra función es recordar a Dios aquí en la tierra, tal como se nos ha dado ser Su Compleción en la realidad. 2 No olvidemos, por lo tanto, que nuestro objetivo es uno que compartimos, pues en ese recordar es donde
radica el recuerdo de Dios y lo que nos señala el camino que conduce hasta Él y hasta el Remanso de Su Paz. 3 ¿Cómo no vamos a perdonar a nuestro hermano, que es quien nos puede ofrecer esto? 4 Él es el camino, la
verdad y la vida que nos muestra el sendero. 5 En él reside la salvación, que se nos ofrece por medio del perdón que le concedemos.
5. No terminaremos este año sin recibir el don que nuestro Padre le prometió a Su santo Hijo. 2 Ahora hemos sido perdonados. 3 Y nos encontramos a salvo de toda la ira que atribuíamos a Dios y que después descubrimos no era más que un sueño. 4 Se nos ha restituido la cordura, en la que comprendemos que la ira es una locura, el ataque algo demente y la venganza una mera fantasía pueril. 5 Nos hemos salvado de la ira porque nos dimos cuenta de que estábamos equivocados. 6 Eso es todo. 7 ¿Y se encolerizaría un padre con su hijo porque éste no hubiese comprendido la verdad?
6. Venimos a Dios y con honestidad le decimos que no habíamos entendido y le pedimos que nos ayude a aprender Sus lecciones por medio de la Voz del Maestro que Él Mismo nos proporcionó. 2 ¿E iba Dios acaso a lastimar a Su Hijo? 3 ¿O más bien se apresuraría a contestar de inmediato, diciendo: “Éste es Mi Hijo, y todo lo que tengo le pertenece”? 4 Ten por seguro que así es como responderá, pues ésas son Sus Propias Palabras para ti. 5 Y nadie podrá jamás tener más que esto, pues en esas Palabras yace todo lo que existe y todo lo que existirá a lo largo del tiempo y en la eternidad. LECCIONES 361-365
Te entrego este instante santo. Sé Tú Quien dirige, pues quiero simplemente seguirte, seguro de que Tu dirección me brindará la paz.
1. Y si necesito una palabra de aliento, Él me la dará. 2 Si necesito un pensamiento, Él me lo dará también. 3 Y si lo que necesito es quietud y una mente receptiva y serena, ésos serán los regalos que de Él recibiré. 4 Él está a cargo a petición mía. 5 Y me oirá y contestará porque Él habla en Nombre de Dios mi Padre y de Su santo Hijo. EPÍLOGO
1. Este curso es un comienzo, no un final. 2 Tu Amigo te acompaña. 3 No estás solo. 4 Nadie puede llamarlo en vano. 5 Sean cuales sean tus problemas ten por seguro que Él tiene la solución y que gustosamente te la dará sólo con que te dirijas a Él y se la pidas. 6 Él no se negará a darte todas las respuestas que necesites para cualquier cosa que parezca perturbarte. 7 Él sabe cómo solventar todo problema y aclarar toda duda. 8 Su certeza es tuya. 9 Tan sólo necesitas pedírsela para que te sea dada.
2. Tu llegada al hogar es tan segura como la trayectoria que ha sido trazada para el sol antes de que despunte el alba, después del ocaso y en las horas de luminosidad parcial que transcurren entremedias. 2 De hecho, tu camino es todavía más seguro. 3 Pues es imposible cambiar el curso de aquellos que Dios ha llamado a Su vera. 4 Haz, entonces, tu voluntad, y sigue a Aquel a Quien aceptaste como tu voz para que te diga lo que realmente
quieres y lo que realmente necesitas. 5 Suya es la Voz que habla por Dios y también por ti. 6 Por lo tanto, Él habla de la libertad y de la verdad.
3. Ya no se asignarán más lecciones específicas, pues ya no se necesitan. 2 En lo sucesivo, oye tan sólo la Voz que habla por Dios y por tu Ser cuando abandonas el mundo para buscar en su lugar la realidad. 3 Él dirigirá tus esfuerzos, diciéndote exactamente lo que debes hacer, cómo dirigir tu mente y cuándo debes acudir a Él en silencio, pidiendo Su dirección infalible y Su Palabra certera. 4 Suya es la Palabra que Dios te ha dado. 5 Suya es la Palabra que elegiste para que fuese la tuya propia.
4. Y ahora os pongo en Sus manos para que seáis Sus fieles seguidores, y Él, vuestro Guía en toda dificultad o dolor que consideréis real. 2 Él no os dará ningún placer pasajero, pues sólo da lo bueno y lo eterno. 3 Dejad que Él os prepare aún más. 4 Él se ha ganado vuestra confianza hablándoos diariamente de vuestro Padre, de vuestro hermano y de vuestro Ser. 5 Y continuará haciéndolo. 6 Ahora camináis con Él, tan seguros de vuestro destino como lo está Él; tan seguros de cómo debéis proceder como lo está Él; tan seguros de la meta y de que al final la alcanzaréis como lo está Él.
5. El final es seguro y los medios también. 2 A esto decimos “Amén”. 3 Cada vez que tengas que tomar una decisión se te indicará claramente cuál es la Voluntad de Dios para ti al respecto. 4 Y Él hablará por Dios y por tu Ser, asegurándose así de que el infierno no te reclame y de que cada decisión que tomes te acerque aún más al Cielo. 5 Así es como hemos de caminar con Él de ahora en adelante, recurriendo a Él para que nos guíe, nos brinde paz y nos ofrezca una dirección segura. 6 El júbilo nos acompaña, 7 pues nos dirigimos a nuestro hogar a través de una puerta que Dios ha mantenido abierta para darnos la bienvenida.
6. A Él le encomendamos nuestros pasos y decimos “Amén”. 2 Continuaremos recorriendo Su camino en paz, confiándole todas las cosas. 3 Y esperaremos Sus respuestas llenos de confianza, cuando le preguntemos cuál es la Voluntad de Dios en todo lo que hagamos. 4 Él ama al Hijo de Dios tal como nosotros queremos amarlo. 5 Y nos enseña cómo contemplarlo a través de Sus ojos y a amarlo tal como Él lo ama. 6 No caminas solo. 7 Los ángeles de Dios revolotean a tu alrededor, muy cerca de ti. 8 Su Amor te rodea, y de esto puedes estar
seguro: yo nunca te dejaré desamparado. UN CURSO DE MILAGROS
MANUAL PARA EL MAESTRO
FOUNDATION FOR INNER PEACE (FUNDACIÓN PARA LA PAZ INTERIOR) ÍNDICE
MANUAL PARA EL MAESTRO
INTRODUCCIÓN
1. ¿QUIÉNES SON LOS MAESTROS DE DIOS?
2. ¿QUIÉNES SON SUS ALUMNOS?
3. ¿CUÁLES SON LOS NIVELES DE ENSEÑANZA?
4. ¿CUÁLES SON LAS CARACTERÍSTICAS DE LOS MAESTROS DE DIOS? I. Confianza II. Honestidad III. Tolerancia. IV. Mansedumbre V. Júbilo VI. Indefensión VII. Generosidad VIII. Paciencia IX. Fe X. Mentalidad abierta
5. ¿CÓMO SE LOGRA LA CURACIÓN? I. El propósito de la enfermedad II. Un cambio de percepción III. La función del maestro de Dios
6. ¿TIENE SIEMPRE LUGAR LA CURACIÓN?
7. ¿DEBE REPETIRSE LA CURACIÓN?
8. ¿CÓMO PUEDE EVITARSE LA PERCEPCIÓN DE GRADOS DE DIFICULTAD?
9. ¿SE REQUIEREN CAMBIOS EN LAS CONDICIONES DE VIDA DE LOS MAESTROS DE DIOS? 10. ¿CÓMO SE DEJA DE UZGAR? 11. ¿ES POSIBLE LA PAZ EN ESTE MUNDO? 12. ¿CUÁNTOS MAESTROS DE DIOS SE NECESITAN PARA SALVAR AL MUNDO? 13. ¿CUÁL ES EL VERDADERO SIGNIFICADO DEL SACRIFCIO? 14. ¿CÓMO ACABARÁ EL MUNDO? 15. ¿SERÁ CADA UNO DE NOSOTROS JUZGADO AL FINAL? 16. ¿CÓMO DEBE PASAR EL DÍA EL MAESTRO DE DIOS? 17. ¿CÓMO LIDIAN LOS MAESTROS DE DIOS CON LOS PENSAMIENTOS MÁGICOS? 18. ¿CÓMO SE LLEVA A CABO LA CORRECCIÓN? 19. ¿QUÉ ES LA JUSTICIA? 20. ¿QUÉ ES LA PAZ DE DIOS? 21. ¿QUÉ PAPEL DESEMPEÑAN LAS PALABRAS EN EL PROCESO DE CURACIÓN? 22. ¿QUÉ RELACIÓN EXISTE ENTRE LA CURACIÓN Y LA EXPIACIÓN? 23. ¿DESEMPEÑA JESÚS UN PAPEL ESPECIAL EN LA CURACIÓN? 24. ¿EXISTE LA REENCARNACIÓN? 25. ¿SON DESEABLES LOS PODERES “PSÍQUICOS”? 26. ¿ES POSIBLE LLEGAR A DIOS DIRECTAMENTE? 27. ¿QUÉ ES LA MUERTE? 28. ¿QUÉ ES LA RESURRECCIÓN? 29. EN CUANTO A LO DEMÁS...
CLARIFICACIÓN DE TÉRMINOS
INTRODUCCIÓN
1. MENTE - ESPÍRITU
2. EL EGO - EL MILAGRO
3. EL PERDÓN – LA FAZ DE CRISTO
4. LA PERCEPCIÓN VERDADERA – EL CONOCIMIENTO
5. JESÚS – CRISTO
6. EL ESPÍRITU SANTO
EPÍLOGO INTRODUCCIÓN
1. En el pensamiento del mundo, los papeles de maestro y estudiante están, de hecho, invertidos. 2 Esta inversión es típica. 3 Parece como si el maestro y el alumno estuvieran separados y como si aquél le diera algo a éste, en vez de a sí mismo. 4 Es más, se considera que enseñar es una actividad especial, a la que uno dedica una parte relativamente pequeña de su tiempo. 5 El curso subraya, por otra parte, que enseñar es aprender y, por consiguiente, que maestro y alumno son lo mismo. 6 Subraya, asimismo, que enseñar es un proceso continuo, que ocurre en todo momento del día y que continúa igualmente en los pensamientos que se tienen durante las horas de sueño.
2. Enseñar es demostrar. 2 Existen solamente dos sistemas de pensamiento, y tú demuestras constantemente tu creencia de que uno u otro es cierto. 3 De tu demostración otros aprenden, al igua que tú. 4 No es cuestión de si vas a enseñar o no, ya que en esto no hay elección posible. 5 Podría decirse que el propósito del curso es proporcionarte los medios para que elijas lo que quieres enseñar en base a lo que quieres aprender. 6 No puedes darle nada a otro, ya que únicamente te das a ti mismo, y esto se aprende enseñando. 7 Enseñar no es otra cosa que convocar testigos para que den fe de lo que crees. 8 Es un método de conversión que no se lleva a cabo sólo con palabras. 9 Toda situación tiene que ser para ti una oportunidad para enseñarles a otros lo que tú eres y lo que ellos son para ti. 10 No tiene que ser más que eso, pero tampoco menos.
3. Por lo tanto, el programa de estudios que estableces está determinado exclusivamente por lo que crees que eres y por la relación que crees que otros tienen contigo. 2 En la enseñanza tradicional, es posible que estas cuestiones no tengan nada que ver con lo que crees estar enseñando. 3 Sin embargo, es imposible no usar el contenido de cualquier situación en la que te encuentres en favor de lo que enseñas realmente y, por ende, aprendes realmente. 4 En relación con esto, el contenido verbal de lo que enseñas es irrelevante. 5 Puede que coincida con ello, puede que no. 6 La enseñanza que yace tras lo que dices es lo que te enseña. 7 Enseñar no hace sino reforzar lo que crees acerca de ti. 8 Su propósito fundamental es aplacar las dudas que albergamos acerca de nosotros mismos. 9 Esto no quiere decir que el ser que estás tratando de proteger sea real. 10 Pero sí quiere decir que el ser que tú consideras real es al que le enseñas.
4. Esto es inevitable. 2 No hay forma de escapar de ello. 3 ¿Cómo podría ser de otra manera? 4 Todo el que sigue las enseñanzas del mundo, y todo aquel que está aquí las sigue hasta que cambia su forma de pensar, enseña únicamente para convencerse a sí mismo de que él es lo que no es. 5 He aquí el propósito del mundo. 6 ¿Cómo podrían entonces ser sus enseñanzas diferentes? 7 A esta situación de enseñanza restringida y sin esperanzas, que no enseña sino muerte y desolación, Dios envía a Sus maestros. 8 Y conforme éstos enseñan Sus lecciones de dicha y esperanza, su propio aprendizaje finalmente concluye.
5. Si no fuera por los maestros de Dios, habría muy pocas esperanzas de alcanzar la salvación, pues el mundo del pecado parecería ser eternamente real. 2 Los que se engañan a sí mismos tienen que engañar, ya que no pueden sino enseñar engaño. 3 ¿Y qué otra cosa sino eso es el infierno? 4 Éste es un manual para los maestros de Dios, 5 quienes no son perfectos, pues, de lo contrario, no estarían aquí. 6 Su misión, no obstante, es alcanzar la
perfección aquí y, por lo tanto, la enseñan una y otra vez, de muchísimas maneras, hasta que la aprenden. 7 Y después ya no se les ve más, si bien sus pensamientos siguen siendo una fuente de fortaleza y de verdad para siempre. 8 ¿Quiénes son? 9 ¿Cómo son escogidos? 10 ¿A qué se dedican? 11 ¿Cómo pueden alcanzar su propia salvación y la salvación del mundo? 12 Este manual intenta contestar estas preguntas.
1. ¿QUIÉNES SON LOS MAESTROS DE DIOS?
1. Un maestro de Dios es todo aquel que decide serlo. 2 Sus atributos consisten únicamente en esto: de alguna manera y en algún lugar eligió deliberadamente no ver sus propios intereses como algo aparte de los intereses de los demás. 3 Una vez que hizo esto, su camino quedó establecido y su dirección asegurada. 4 Una luz penetró en las tinieblas. 5 Tal vez haya sido una sola luz, pero con una basta. 6 El maestro de Dios hizo un compromiso con Dios aunque todavía no crea en Él. 7 Se convirtió en un portador de salvación. 8 Se convirtió en un maestro de Dios.
2. Los maestros de Dios proceden de todas partes del mundo 2 y de todas las religiones, aunque algunos no pertenecen a ninguna religión. 3 Los maestros de Dios son los que han respondido. 4 La Llamada es universal 5 y está activa en todo momento y en todas partes. 6 Dicha Llamada invoca a los maestros a que hablen en favor
de Ella y a que rediman el mundo. 7 Muchos la oyen, pero muy pocos responden. 8 Sin embargo, es sólo cuestión de tiempo.
Última lección del Libro. Y la última no es un cierre, es un comienzo. Este santo instante te lo entrego a Ti. Encárgate Tú. Pues yo te seguiré, seguro de que Tu dirección me da paz. La oración se queda contigo. La llevas a todos los días que vienen. En el Curso, terminar el Libro no significa que se acabó la práctica. Significa que la aprendiz ha aprendido a caminar. Hoy celebra. Y mañana continúa. La Paz de Dios que has estado buscando ahora es tuya. Bienvenida, hermana.
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Fíjate en la palabra sólo. Hoy no es un día para elegir entre dos maneras de ver, sino para dejar de coquetear con la percepción del ego. En la Parte II el Curso ya no te está enseñando desde cero. Te está recordando lo que llevas meses practicando. La visión de Cristo no es algo que tú produces, es lo que queda cuando dejas de juzgar. Siéntate un momento por la mañana, respira, y ofrécele el día al Espíritu Santo. Después, cada vez que tu mente empiece a construir un enemigo, un problema, un culpable, regresa a la frase. Sólo la visión de Cristo. Y suéltalo.