Un Curso de Milagros: Lecciones 1 a la 90

Esta página contiene las Lecciones 1 a la 90 del Libro de Ejercicios de Un Curso de Milagros. Cada lección incluye el texto canónico de la Fundación para la Paz Interior.

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Hoy es la lección que el Curso quiere que trabajes hoy. Si has perdido el hilo, usa el widget "La lección de hoy" en el Compañero.

Lecciones en este rango

  1. Lección 1: Nada de lo que veo en esta habitación [en esta calle, desde esta ventana, en este lugar...
  2. Lección 2: Le he dado a todo lo que veo en esta habitación [en esta calle, desde esta ventana, en...
  3. Lección 3: No entiendo nada de lo que veo en esta habitación [en esta calle, desde esta ventana, e...
  4. Lección 4: Estos pensamientos no significan nada. Son como las cosas que veo en esta habitación [e...
  5. Lección 5: Nunca estoy disgustado por la razón que creo.
  6. Lección 6: Estoy disgustado porque veo algo que no está ahí.
  7. Lección 7: Sólo veo el pasado.
  8. Lección 8: Mi mente está absorbida con pensamientos del pasado.
  9. Lección 9: No veo nada tal como es ahora.
  10. Lección 10: Mis pensamientos no significan nada.
  11. Lección 11: Mis pensamientos sin significado me muestran un mundo sin significado.
  12. Lección 12: Estoy disgustado porque veo un mundo que no tiene significado.
  13. Lección 13: Un mundo sin significado engendra temor.
  14. Lección 14: Dios no creó un mundo sin significado.
  15. Lección 15: Mis pensamientos son imágenes que yo mismo he fabricado.
  16. Lección 16: No tengo pensamientos neutros.
  17. Lección 17: No veo cosas neutras.
  18. Lección 18: No soy el único que experimenta los efectos de mi manera de ver.
  19. Lección 19: No soy el único que experimenta los efectos de mis pensamientos.
  20. Lección 20: Estoy decidido a ver.
  21. Lección 21: Estoy decidido a ver las cosas de otra manera.
  22. Lección 22: Lo que veo es una forma de venganza.
  23. Lección 23: Puedo escaparme del mundo que veo renunciando a los pensamientos de ataque.
  24. Lección 24: No percibo lo que más me conviene.
  25. Lección 25: No sé cuál es el propósito de nada.
  26. Lección 26: Mis pensamientos de ataque atacan mi invulnerabilidad.
  27. Lección 27: Por encima de todo quiero ver.
  28. Lección 28: Por encima de todo quiero ve las cosas de otra manera.
  29. Lección 29: Dios está en todo lo que veo.
  30. Lección 30: Dios está en todo lo que veo porque Dios está en mi mente.
  31. Lección 31: No soy víctima del mundo que veo.
  32. Lección 32: He inventado el mundo que veo.
  33. Lección 33: Hay otra manera de ver el mundo.
  34. Lección 34: Podría ver paz en lugar de esto.
  35. Lección 35: Mi mente es parte de la de Dios. Soy muy santo.
  36. Lección 36: Mi santidad envuelve todo lo que veo.
  37. Lección 37: Mi santidad bendice al mundo.
  38. Lección 38: No hay nada que mi santidad no pueda hacer.
  39. Lección 39: Mi santidad es mi salvación.
  40. Lección 40: Soy bendito por ser un Hijo de Dios.
  41. Lección 41: Dios va conmigo dondequiera que yo voy.
  42. Lección 42: Dios es mi Fortaleza. La visión es Su regalo.
  43. Lección 43: Dios es mi Fuente. No puedo ver separado de Él.
  44. Lección 44: Dios es la Luz en la que veo.
  45. Lección 45: Dios es la Mente con la que pienso.
  46. Lección 46: Dios es el Amor en el que perdono.
  47. Lección 47: Dios es la Fortaleza en la que confío.
  48. Lección 48: No hay nada que temer.
  49. Lección 49: La Voz de Dios me habla durante todo el día.
  50. Lección 50: El Amor de Dios es mi sustento.
  51. Lección 51: El repaso de hoy abarca las siguientes ideas:
  52. Lección 52: El repaso de hoy abarca las siguientes ideas:
  53. Lección 53: Hoy repasaremos lo siguiente:
  54. Lección 54: Éstas son las ideas para el repaso de hoy:
  55. Lección 55: El repaso de hoy incluye lo siguiente:
  56. Lección 56: Nuestro repaso de hoy abarca lo siguiente:
  57. Lección 57: Repasemos hoy las siguientes ideas:
  58. Lección 58: Hoy vamos a repasar las siguientes ideas:
  59. Lección 59: Éstas son las ideas a repasar hoy:
  60. Lección 60: Éstas son las ideas para el repaso de hoy:
  61. Lección 61: Soy la luz del mundo.
  62. Lección 62: Perdonar es mi función por ser la luz del mundo.
  63. Lección 63: La luz del mundo brinda paz a todas las mentes a través de mi perdón.
  64. Lección 64: Que no me olvide de mi función.
  65. Lección 65: Mi única función es la que Dios me dio.
  66. Lección 66: Mi función y mi felicidad son una.
  67. Lección 67: El Amor me creó a Su Semejanza.
  68. Lección 68: El amor no abriga resentimientos.
  69. Lección 69: Mis resentimientos ocultan la luz del mundo de mí.
  70. Lección 70: Mi salvación procede de mí.
  71. Lección 71: Sólo el plan de Dios para la salvación tendrá éxito.
  72. Lección 72: Abrigar resentimientos es un ataque contra el plan de Dios para la salvación.
  73. Lección 73: Mi voluntad es que se haga la luz.
  74. Lección 74: No hay más voluntad que la de Dios.
  75. Lección 75: La luz ha llegado.
  76. Lección 76: No me gobiernan otras leyes que las de Dios.
  77. Lección 77: Tengo derecho a los milagros.
  78. Lección 78: ¡Que los milagros reemplacen todos mis resentimientos!
  79. Lección 79: Que reconozca el problema para que pueda ser resuelto.
  80. Lección 80: Que reconozca que mis problemas se han resuelto.
  81. Lección 81: Nuestras ideas para el repaso de hoy son las siguientes:
  82. Lección 82: Hoy repasaremos estas ideas:
  83. Lección 83: Hoy repasamos estas ideas:
  84. Lección 84: Éstas son las ideas para el repaso de hoy:
  85. Lección 85: El repaso de hoy abarcará las siguientes ideas:
  86. Lección 86: Éstas son las ideas para el repaso de hoy:
  87. Lección 87: Nuestro repaso de hoy abarcará estas ideas:
  88. Lección 88: Hoy repasaremos estas ideas:
  89. Lección 89: Éstas son las ideas que vamos a repasar hoy:
  90. Lección 90: Éstas son las ideas que vamos a utilizar en este repaso:

Lección 1: Nada de lo que veo en esta habitación [en esta calle, desde esta ventana, en este lugar] tiene significado.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 1 (Fundación para la Paz Interior):

1. Mira ahora lentamente a tu alrededor y aplica esta idea de manera muy concreta a todo lo que veas: 2 Esa mesa no significa nada. 3 Esa silla no significa nada. 4 Esta mano no significa nada. 5 Este pie no significa nada. 6 Esta pluma no significa nada.

2. Luego mira más allá de lo que se encuentra a tu alrededor y aplica la idea dentro de un campo más amplio: 2 Esa puerta no significa nada. 3 Ese cuerpo no significa nada. 4 Esa lámpara no significa nada. 5 Ese letrero no significa nada. 6 Esa sombra no significa nada.

3. Observa que estas afirmaciones no siguen ningún orden determinado ni hacen distinción entre la clase de cosas a las que se aplican. 2 Ése es el propósito del ejercicio. 3 La afirmación debe aplicarse sencillamente a cualquier cosa que veas. 4 Al practicar la idea del día, hazlo con total imparcialidad. 5 No trates de aplicarla a todo lo que se encuentre dentro de tu campo visual, pues estos ejercicios no deben convertirse en un ritual. 6 Asegúrate solamente de no excluir nada en particular. 7 En lo que respecta a la aplicación de la idea, una cosa es igual que cualquier otra.

4. Las tres primeras lecciones no deben hacerse más de dos veces al día, preferiblemente una vez por la mañana y otra por la noche. 2 No deben pasar de un minuto más o menos, a no ser que eso cause una sensación de premura. 3 Una cómoda sensación de reposo es esencial.

Esta lección parece pequeña. No lo es. La instrucción "nada de lo que veo en esta habitación tiene significado" es del tipo que el Curso deja caer como si nada, y años después te das cuenta de que era la puerta por la que seguías pasando. La práctica no es cómoda al principio. A menudo no lo es. Pero es el músculo sobre el que descansa todo concepto avanzado de UCDM. Practícala exactamente como el Curso lo indica: mira lentamente a tu alrededor, aplica la idea a lo que veas, sin ritual, sin apuro. Deja que el significado aparezca en su propio tiempo.

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Lección 2: Le he dado a todo lo que veo en esta habitación [en esta calle, desde esta ventana, en este lugar] todo el significado que tiene para mí.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 2 (Fundación para la Paz Interior):

1. Los ejercicios que se deben llevar a cabo con esta idea son iguales a los de la primera lección. 2 Comienza con las cosas que estén cerca de ti y aplica la idea a cualquier cosa en la que tu mirada se pose. 3 Extiende luego tu campo visual. 4 Gira la cabeza de un lado a otro de manera que puedas incluir lo que se encuentre a ambos lados de ti. 5 Si es posible, da la vuelta y aplica la idea a lo que se encuentre detrás de ti. 6 Sé tan imparcial como puedas al seleccionar los objetos a los que vas a aplicar la idea; no te concentres en nada en particular ni trates de incluir todo lo que veas en una zona determinada, ya que eso causaría tensión.

2. Echa simplemente una rápida e indiscriminada mirada a tu alrededor, tratando de evitar la selección de objetos en función de su tamaño, brillantez, color o material, o de la relativa importancia que tengan para ti. 2 El simple hecho de ver un objeto lo convierte en tu selección. 3 Trata de aplicar la idea con la misma facilidad a un cuerpo que a un botón, a una mosca que a un piso, a un brazo que a una manzana. 4 El único criterio a seguir para aplicar la idea a algo es simplemente que tus ojos se hayan posado sobre ello. 5 No trates de incluir nada en particular, pero asegúrate de no excluir nada deliberadamente.

Aquí está la parte que casi todo estudiante nuevo pasa por alto. "Le he dado a todo lo que veo todo el significado que tiene para mí" no es una declaración de creencia. Es un ejercicio mental, y también es donde comienza la responsabilidad espiritual. Nadie te está haciendo esto. Tú diste el significado. Aplica la idea con calma a la mesa, la lámpara, la persona que viene a tu mente sin querer. No trates de sentirte iluminado. Sólo sigue apareciendo. Si logras llevar esa distinción a tu práctica de hoy, ya empezaste a moverte hacia donde el Curso te está entrenando.

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Lección 3: No entiendo nada de lo que veo en esta habitación [en esta calle, desde esta ventana, en este lugar].

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 3 (Fundación para la Paz Interior):

1. Aplica esta idea de la misma manera que las anteriores, sin hacer distinciones de ninguna clase. 2 Cualquier cosa que veas se convierte en el objeto adecuado para la aplicación de la idea. 3 Asegúrate de no cuestionar si algo es adecuado o no para aplicarle la idea. 4 En estos ejercicios no se trata de juzgar. 5 Cualquier cosa es adecuada si la ves. 6 Tal vez algunas de las cosas que veas tengan una carga emocional para ti. 7 Trata de dejar a un lado esos sentimientos y sencillamente aplícales la idea tal como se la aplicarías a cualquier otra cosa.

2. El objetivo de los ejercicios es ayudarte a despejar la mente de todas las asociaciones del pasado para que puedas ver las cosas exactamente tal como se presentan ante ti ahora y también para que te des cuenta de lo poco que realmente entiendes acerca de ellas. 2 Es esencial, por lo tanto, que tu mente se mantenga perfectamente receptiva y libre de juicios al seleccionar las cosas a las que vas a aplicar la idea del día. 3 A tal efecto, una cosa es como cualquier otra: igualmente adecuada y, por lo tanto, igualmente útil.

Muchos estudiantes se traban en esta lección tratando de entenderla filosóficamente. El Curso no te pide eso. "No entiendo nada de lo que veo" es un ejercicio de humildad, no de derrota. Estás soltando las asociaciones del pasado que traes puestas encima de cada objeto. Aplica la idea a lo que sea, sin excepciones emocionales. La silla, la foto del abuelo, la cuenta del banco. Todo lo mismo. La paz mental es un asunto interno, dice el Curso, y esta lección empieza a hacerlo concreto. No filosofes hoy, sólo practica y observa lo que aparece cuando dejas de pretender que ya sabes.

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Lección 4: Estos pensamientos no significan nada. Son como las cosas que veo en esta habitación [en esta calle, desde esta ventana, en este lugar].

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 4 (Fundación para la Paz Interior):

1. Estos ejercicios, a diferencia de los anteriores, no comienzan con la idea de hoy. 2 Da comienzo a estas sesiones de práctica observando los pensamientos que cruzan tu mente durante un minuto más o menos. 3 Luego aplícales la idea. 4 Si ya eres consciente de pensamientos que no te hacen feliz, úsalos como sujetos para la idea. 5 No obstante, no selecciones sólo los pensamientos que a tu parecer son “malos”. 6 Si te acostumbras a observar tus pensamientos, descubrirás que representan una mezcla tal, que en cierto sentido ninguno de ellos puede calificarse de “bueno” o de “malo”. 7 Por eso es por lo que no significan nada.

2. Al seleccionar los sujetos para la aplicación de la idea de hoy se requiere la acostumbrada especificidad. 2 No temas usar tanto pensamientos “buenos” como pensamientos “malos”. 3 Ninguno de ellos constituye tus pensamientos reales, los cuales se encuentran ocultos tras ellos. 4 Los “buenos” no son sino sombras de lo que está más allá, y las sombras dificultan la visión. 5 Los “malos” son obstáculos para la visión y, por lo tanto, te impiden ver. 6 No te interesan ni unos ni otros.

3. Éste es un ejercicio de gran importancia y se repetirá de vez en cuando de forma ligeramente diferente. 2 El propósito de esto es entrenarte en los primeros pasos hacia la meta de poder separar lo que no tiene significado de lo que sí lo tiene. 3 Representa el primer esfuerzo en el objetivo a largo plazo de aprender a ver que lo que carece de significado se encuentra fuera de ti y lo significativo, dentro. 4 Es también el comienzo del entrenamiento que le permitirá a tu mente distinguir entre lo que es lo mismo y lo que es diferente.

4. Al usar tus pensamientos como sujetos para la aplicación de la idea de hoy, identifica cada uno de ellos por la figura o acontecimiento central que contenga. a Por ejemplo: 2 Este pensamiento acerca de ______ no significa nada.

3 Es como las cosas que veo en esta habitación, [en esta calle, etc.].

5. Puedes aplicar la idea asimismo a cualquier pensamiento en particular que reconozcas que es perjudicial. 2 Esta práctica es útil, pero no substituye al procedimiento de selección más al azar que debe seguirse al llevar a cabo los ejercicios. 3 En cualquier caso, no examines tu mente por más de un minuto. 4 Aún no tienes suficiente experiencia como para poder evitar la tendencia a preocuparte innecesariamente.

6. Además, puesto que estos ejercicios son los primeros de esta índole, tal vez te resulte especialmente difícil suspender todo juicio en conexión con tus pensamientos. 2 No repitas los ejercicios más de tres o cuatro veces al día. 3 Volveremos a ellos más adelante.

La lección 4 es una piedra angular. "Estos pensamientos no significan nada" no te pide creer algo nuevo, te pide notar algo que llevas años haciendo sin darte cuenta: darle peso a cada pensamiento como si fuera verdad. En mis veinticinco años enseñando el Curso he visto a estudiantes chocar con esta lección y sentir resistencia. Está bien. Haz el ejercicio de todos modos. Observa tus pensamientos durante un minuto, buenos y malos por igual, y aplícales la idea. Confía en la secuencia. La comprensión llega después, y casi nunca cuando la estás forzando.

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Lección 5: Nunca estoy disgustado por la razón que creo.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 5 (Fundación para la Paz Interior):

1. Esta idea, al igual que la anterior, puede aplicarse a cualquier persona, situación o acontecimiento que creas que te está causando dolor. 2 Aplícala específicamente a lo que, según tú, es la causa de tu disgusto, y usa, para describir el sentimiento que te afecta, el término que te parezca más preciso. 3 El disgusto puede manifestarse en forma de miedo, preocupación, depresión, ansiedad, ira, odio, celos o un sinnúmero de otras formas, y cada una de ellas se percibirá como diferente de las demás. 4 Mas no es cierto que sean diferentes. 5 Sin embargo, hasta que aprendas que la forma no importa, cada una de ellas constituirá materia apropiada para los ejercicios de hoy. 6 Aplicar la misma idea a cada una de ellas por separado es el primer paso que te lleva a reconocer finalmente que todas son lo mismo.

2. Al aplicar la idea de hoy a lo que percibas como la causa específica de cualquier forma de disgusto, usa el nombre del disgusto de que se trate, así como la causa que le atribuyes. 2 Por ejemplo: 3 No estoy enfadado con ______ por la razón que creo.

4 No tengo miedo de _____ por la razón que creo.

3. Pero una vez más, esto no debe substituir a las sesiones de práctica en las que primero examinas tu mente en busca de lo que crees son las “causas” del disgusto, y las formas de disgusto que, según tú, resultan de ellas.

4. En estos ejercicios, incluso más que en los anteriores, es posible que te resulte más difícil ser imparcial y evitar concederles más importancia a unos temas que a otros. 2 Tal vez te resulte útil encabezar los ejercicios con la siguiente afirmación: 3 No hay disgustos pequeños. 4 Todos perturban mi paz mental por igual.

5. Luego busca en tu mente cualquier cosa que te esté afligiendo, independientemente de si te parece que te está afligiendo mucho o poco.

6. Es posible también que te sientas menos dispuesto a aplicar la idea de hoy a algunas de las causas de los disgustos que percibes que a otras. 2 De ocurrir eso, piensa en primer lugar en lo siguiente: 3 No puedo conservar esta forma de disgusto y al mismo tiempo desprenderme de las demás. 4 Para los efectos de estos ejercicios, pues, las consideraré a todas como si fuesen iguales.

7. Escudriña luego tu mente durante un minuto más o menos y trata de identificar las diferentes formas de disgustos que te estén perturbando, haciendo caso omiso de la relativa importancia que tal vez les atribuyas. 2 Aplica la idea de hoy a cada una de ellas, usando el nombre de la causa del disgusto tal como la percibas y el

del sentimiento tal como lo experimentes. 3 Los siguientes son ejemplos adicionales: 4 No estoy preocupado acerca de _____ por la razón que creo. 5 No estoy deprimido acerca de _____ por la razón que creo.

6 Tres o cuatro veces al día será suficiente.

"Nunca estoy disgustado por la razón que creo" es de las lecciones más útiles de todo el Libro. La causa de tu malestar nunca está donde tu ego insiste que está. Aplícala hoy justo cuando lo sientas: el tráfico, el mensaje que no llegó, el comentario de tu pareja. Nombra la forma del disgusto y la causa que le atribuyes, y luego pon la idea encima. No trates de resolver el disgusto, sólo cuestiona su origen. El Curso te está mostrando que la mente es siempre la fuente. Ese es el único punto que necesitas sostener hoy.

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Lección 6: Estoy disgustado porque veo algo que no está ahí.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 6 (Fundación para la Paz Interior):

1. Los ejercicios que se han de llevar acabo con esta idea son muy similares a los anteriores. 2 Es necesario, una vez más, que para cualquier aplicación de la idea de hoy nombres muy concretamente la forma de disgusto de que se trate [ira, miedo, preocupación, depresión, etc.], así como lo que percibes como su causa. 3 Por ejemplo: 4 Estoy enfadado con ______ porque veo algo que no está ahí. 5 Estoy preocupado acerca de _____ porque veo algo que no está ahí.

2. Conviene aplicar la idea de hoy a cualquier cosa que parezca disgustarte, y puede usarse provechosamente durante el transcurso del día con ese propósito. 2 No obstante, las tres o cuatro sesiones de práctica que hoy se requieren deben ir precedidas, como en días pasados, por un minuto más o menos de búsqueda mental, seguido de la aplicación de la idea a cada pensamiento de disgusto descubierto en dicha búsqueda.

3. Una vez más, si te resistes a aplicar la idea a algunos de los pensamientos que te causan disgusto más que a otros, recuerda las dos advertencias mencionadas en la lección anterior: 2 No hay disgustos pequeños. 3 Todos perturban mi paz mental por igual.

4 Y:

5 No puedo conservar esta forma de disgusto y al mismo tiempo desprenderme de las demás. 6 Para los efectos de estos ejercicios, pues, las consideraré a todas como si fuesen iguales.

Esta lección continúa el trabajo de la 5. "Estoy disgustado porque veo algo que no está ahí" es el nombre técnico de lo que llamamos proyección. Aplícala con especificidad. Nombra el disgusto, nombra la causa que crees, luego aplica la idea. Y no trates de sentir que te calmas. Ese no es el ejercicio. El ejercicio es cuestionar la percepción, no cambiar el sentimiento. Con el tiempo, cuestionar la percepción cambia el sentimiento solito, sin que tú lo empujes. Confía en la mecánica del Curso.

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Lección 7: Sólo veo el pasado.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 7 (Fundación para la Paz Interior):

1. Esta idea resulta muy difícil de creer al principio. 2 Sin embargo, es la razón fundamental de todas las anteriores. 3 Es la razón por la que nada de lo que ves tiene significado. 4 Es la razón por la que le has dado a todo lo que ves todo el significado que tiene para ti. 5 Es la razón por la que no entiendes nada de lo que ves. 6 Es la razón por la que tus pensamientos no significan nada y por lo que son como las cosas que ves. 7 Es la razón por la que nunca estás disgustado por la razón que crees. 8 Es la razón por la que estás disgustado porque ves algo que no está ahí.

2. Cambiar las viejas ideas que se tienen acerca del tiempo es muy difícil porque todo lo que crees está arraigado en el tiempo y depende de que no aprendas estas nuevas ideas acerca de él. 2 Sin embargo, ésa es precisamente la razón por la que necesitas nuevas ideas acerca del tiempo. 3 Esta primera idea acerca de él no es realmente tan extraña como pueda parecer en un principio.

3. Observa una taza, por ejemplo. 2 ¿Estás realmente viendo la taza o simplemente revisando tus experiencias previas de haber levantado una taza, de haber tenido sed, de haber bebido de ella, de haber sentido su borde rozar tus labios, de haber desayunado y así sucesivamente? 3 ¿Y no están acaso tus apreciaciones estéticas con respecto a la taza basadas asimismo en experiencias pasadas? 4 ¿De qué otra manera, si no, sabrías que esa clase de taza se rompe si la dejas caer? 5 ¿Qué sabes acerca de esa taza sino lo que aprendiste en el pasado? 6 No tendrías idea de lo que es si no fuera por ese aprendizaje previo. 7 ¿Estás, entonces, viéndola realmente?

4. Mira a tu alrededor. 2 Esto se aplica igualmente a cualquier cosa que veas. 3 Reconoce esto al aplicar la idea de hoy indistintamente a cualquier cosa que te llame la atención. 4 Por ejemplo: 5 Sólo veo el pasado en este lápiz. 6 Sólo veo el pasado en este zapato. 7 Sólo veo el pasado en esta mano. 8 Sólo veo el pasado en ese cuerpo. 9 Sólo veo el pasado en esa cara.

5. No te detengas en ninguna cosa en particular, pero recuerda no omitir nada específicamente. 2 Mira brevemente cada objeto y luego pasa al siguiente. 3 Tres o cuatro sesiones de práctica, cada una de un minuto más o menos de duración, bastarán.

"Sólo veo el pasado" es una lección incómoda porque expone algo verdadero. Nunca ves lo que está delante de ti sin ponerle encima capas de recuerdos, expectativas y viejas etiquetas. Aplica la idea a tu taza, a tu mano, a la persona que amas. Cada objeto está cubierto por tu historia con él. No estás tratando de vaciar la mente, sólo estás notando cuánto llevas puesto. Ese notar es el trabajo. Es un ejercicio corto, y así lo indica el Curso. No lo alargues, no lo alambiques. Sólo hazlo y sigue.

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Lección 8: Mi mente está absorbida con pensamientos del pasado.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 8 (Fundación para la Paz Interior):

1. Esta idea es, obviamente, la razón de que veas únicamente el pasado. 2 En realidad nadie ve nada. 3 Lo único que ve son sus propios pensamientos proyectados afuera. 4 El hecho de que la mente esté absorbida por el pasado es la causa del concepto erróneo acerca del tiempo de que adolece tu visión. 5 Tu mente no puede captar el presente, que es el único tiempo que hay. 6 Por consiguiente, no puede entender el tiempo y, de hecho, no puede entender nada.

2. El único pensamiento completamente verdadero que se puede tener acerca del pasado es que no está aquí. 2 Pensar acerca del pasado, por lo tanto, es pensar en ilusiones. 3 Muy pocos se han dado cuenta de lo que

realmente supone visualizar el pasado o prever el futuro. 4 De hecho, la mente está en blanco al hacer eso, ya que en realidad no está pensando en nada.

3. El propósito de los ejercicios de hoy es comenzar a entrenar tu mente a reconocer cuándo no está realmente pensando en absoluto. 2 Mientras tu mente siga absorbida con ideas sin contenido, la verdad permanecerá bloqueada. 3 Reconocer que tu mente ha estado simplemente en blanco, en vez de seguir creyendo que está llena de ideas reales, es el primer paso en el proceso de allanar el camino a la visión.

4. Los ejercicios de hoy deben hacerse con los ojos cerrados. 2 Esto se debe a que en realidad no puedes ver nada, y es más fácil reconocer que por muy vívidamente que puedas visualizar un pensamiento, no estás viendo nada. 3 Con el mayor desapego que puedas escudriña tu mente durante el habitual minuto más o menos tomando simplemente nota de los pensamientos que allí encuentres. 4 Identifica cada uno por la figura central o el tema de que se trate, y luego pasa al siguiente. 5 Da inicio a la sesión de práctica diciendo: 6 Parece que estoy pensando en_____.

5. Luego describe detalladamente cada uno de tus pensamientos. Por ejemplo: 3 Parece que estoy pensando en [nombre de la persona], en [nombre del objeto], en [nombre

de la emoción],

y así sucesivamente, concluyendo al final del período de búsqueda mental con: 4 Pero mi mente está absorbida con pensamientos del pasado.

6. Esto puede hacerse cuatro o cinco veces en el transcurso del día, a menos que te resulte irritante. 2 Si te resulta difícil, tres o cuatro veces será suficiente. 3 No obstante, tal vez te ayude incluir la irritación, o cualquier emoción que la idea de hoy pueda suscitar, en la búsqueda mental en sí.

Esta lección explica la anterior. Si sólo ves el pasado es porque tu mente está absorbida con pensamientos del pasado. El Curso te está enseñando que la percepción es una consecuencia de dónde vive tu mente. Aplica la idea con calma a los pensamientos que aparezcan durante el minuto de práctica. No los evalúes, no los ordenes. Sólo obsérvalos y ponles encima la idea de hoy. Este es el músculo de observar la mente sin identificarte con ella, y todo lo demás en el Curso descansa sobre ese músculo.

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Lección 9: No veo nada tal como es ahora.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 9 (Fundación para la Paz Interior):

1. Esta idea es, obviamente, la consecuencia lógica de las dos anteriores. 2 Pero si bien es posible que la puedas aceptar intelectualmente, es muy probable que todavía no signifique nada para ti. 3 De todas formas, el entendimiento no es necesario a estas alturas. 4 De hecho, reconocer que no entiendes es un requisito previo para erradicar tus falsas ideas. 5 Estos ejercicios tienen que ver con la práctica, no con el entendimiento. 6 No necesitas practicar lo que ya entiendes. 7 Sería bastante redundante, por cierto, tener como meta el entendimiento y al mismo tiempo asumir que ya lo has alcanzado.

2. A la mente no entrenada le resulta difícil creer que lo que aparentemente contempla realmente no está ahí. 2 Esta idea puede producir gran inquietud y toparse con gran resistencia, la cual puede manifestarse de muchas maneras. 3 No obstante, eso no excluye el que la apliques. 4 Esto es lo único que se requiere para estos ejercicios o para cualesquiera otros. 5 Cada pequeño paso despejará la obscuridad un poco más, y el entendimiento finalmente llegará para iluminar cada rincón de la mente que haya sido despejada de los escombros que la enturbiaban.

3. Estos ejercicios, para los que tres o cuatro sesiones de práctica son suficientes, consisten en que mires a tu alrededor y apliques la idea de hoy a cualquier cosa que veas, sin olvidarte de la necesidad de aplicarla imparcialmente y de la regla esencial de no excluir nada. 2 Por ejemplo: 3 No veo esta máquina de escribir tal como es ahora.

4 No veo este teléfono tal como es ahora.

5 No veo este brazo tal como es ahora.

4. Empieza con aquellas cosas que estén más cerca de ti y luego extiende tu campo visual: 2 No veo ese perchero tal como es ahora.

3 No veo esa puerta tal como es ahora.

4 No veo esa cara tal como es ahora.

5. Hay que subrayar nuevamente, que si bien no debes intentar incluirlo todo, tampoco debes excluir nada en particular. 2 Asegúrate de ser honesto contigo mismo al hacer esta distinción. 3 Es posible que te sientas tentado de enmascararla.

"No veo nada tal como es ahora" puede sonar frustrante hasta que la practicas. No es que no puedas ver, es que lo que ves está teñido por lo que ya piensas. Aplícala a lo que sea, sin escogencia. La instrucción es la misma: dos sesiones cortas, sin apuro, sin ritualizar. Y por favor no la conviertas en un juego mental para probarte a ti mismo. Sólo léela, aplícala, y deja que se asiente. La visión del Cristo, que llegará más adelante en el Libro, empieza a hacerse posible cuando estas primeras lecciones se practican con honestidad.

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Lección 10: Mis pensamientos no significan nada.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 10 (Fundación para la Paz Interior):

1. Esta idea es aplicable a todos los pensamientos de los que eres—o te vuelves— consciente durante las sesiones de práctica. 2 La razón de que se pueda aplicar a todos ellos es que no son tus pensamientos reales. 3 Hemos hecho esta distinción con anterioridad y la volveremos a hacer de nuevo. 4 Todavía no tienes base de comparación. 5 Cuando la tengas, no te cabrá la menor duda de que lo que una vez creíste eran tus pensamientos en realidad no significaban nada.

2. Ésta es la segunda vez que usamos este tipo de idea. 2 Sólo la forma es ligeramente distinta. 3 Esta vez la idea se introduce con “Mis pensamientos” en lugar de “Estos pensamientos”, y no se establece expresamente ningún vínculo con las cosas que se encuentran a tu alrededor. 4 Lo que enfatizamos ahora es la falta de realidad de lo que crees que piensas.

3. Este aspecto del proceso de corrección comenzó con la idea de que los pensamientos de los que eres consciente no significan nada y de que se encuentran afuera en vez de adentro; luego se subrayó el hecho de que son del pasado y no del presente. 2 En lo que ahora estamos haciendo hincapié es en el hecho de que la presencia de esos “pensamientos” significa que no estás pensando en absoluto. 3 Esto no es más que otra forma de repetir nuestra afirmación previa de que tu mente está realmente en blanco. 4 Reconocer esto es lo mismo que reconocer la nada cuando crees que la ves. 5 Como tal, es el requisito previo para la visión.

4. Cierra los ojos durante estos ejercicios y comienza repitiendo para tus adentros la idea de hoy muy lentamente. 2 Luego añade:

3 Esta idea me ayudará a liberarme de todo lo que ahora creo.

4 Estos ejercicios consisten, al igual que los anteriores, en escudriñar tu mente en busca de todos los pensamientos que puedas encontrar, sin seleccionarlos deliberadamente ni juzgarlos. 5 Trata de evitar cualquier tipo de clasificación. 6 De hecho, si te resulta útil, puedes imaginarte que estás viendo pasar una procesión compuesta de un extraño repertorio de pensamientos que tienen muy poco o ningún significado personal para ti. 7 A medida que cada uno de ellos cruce tu mente, di: 8 Mi pensamiento acerca de _____ no significa nada. 9 Mi pensamiento acerca de _____ no significa nada.

5. La idea de hoy puede servir, obviamente, para cualquier pensamiento que te perturbe en cualquier momento. 2 Se recomiendan además cinco sesiones de práctica, en las cuales debes escudriñar tu mente durante no más de

un minuto aproximadamente. 3 No es recomendable alargar ese período de tiempo que, en caso de experimentar incomodidad, debería reducirse a medio minuto o menos. 4 Acuérdate, no obstante, de repetir la idea muy despacio antes de aplicarla concretamente, así como de añadir: 5 Esta idea me ayudará a liberarme de todo lo que ahora creo.

Aquí regresa la idea de que tus pensamientos no significan nada, pero esta vez el Curso te pide algo más fino: mirar los pensamientos, no lo que estás viendo alrededor. Es un ejercicio interno. Sé indiferente a los pensamientos buenos y a los malos por igual. Nómbralos por su figura central y aplica la idea. Este es el primer paso hacia distinguir lo que el Curso llama pensamientos reales de las imágenes que fabrica el ego. No juzgues cuáles pensamientos son dignos del ejercicio. Todos lo son.

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Lección 11: Mis pensamientos sin significado me muestran un mundo sin significado.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 11 (Fundación para la Paz Interior):

1. De todas las ideas que hemos presentado hasta ahora, ésta es la primera que está relacionada con una de las fases principales del proceso de corrección: la inversión de la manera de pensar del mundo. 2 Parece como si fuera el mundo el que determina lo que percibes. 3 La idea de hoy introduce el concepto de que son tus pensamientos los que determinan el mundo que ves. 4 Alégrate en verdad de practicar la idea en su forma original, pues en esta idea reside la certeza de tu liberación. 5 La llave del perdón se encuentra en ella.

2. Las sesiones de práctica con la idea de hoy deben llevarse a cabo de forma ligeramente distinta de las anteriores. 2 Comienza con los ojos cerrados y repite la idea lentamente para tus adentros. 3 Abre luego los ojos y mira a tu

alrededor, a lo que está cerca, a lo que está lejos y a lo que está encima o debajo de ti. a Mira por todas partes. 4 Durante el minuto más o menos a emplear usando la idea, simplemente repítela en silencio y asegúrate de

hacerlo sin prisa y sin ninguna sensación de urgencia o esfuerzo.

3. Para derivar el máximo beneficio de estos ejercicios, los ojos deben pasar de una cosa a otra con cierta rapidez, ya que no deben detenerse en nada en particular. 2 Las palabras, en cambio, deben usarse pausada e incluso relajadamente. 3 La introducción a esta idea en particular, debe practicarse de la manera más casual que puedas. 4 Contiene los cimientos de la paz, de la relajación y de la ausencia de preocupación que estamos tratando de lograr. 5 Al final de los ejercicios, cierra los ojos y repite lentamente la idea para tus adentros una vez más.

4. Tres sesiones de práctica probablemente serán suficientes hoy. 2 No obstante, si no sientes ningún desasosiego o si éste es muy ligero, y te sientes inclinado a ello, puedes hacer hasta cinco. 3 Más de eso no es recomendable.

Esta es la primera lección que introduce una idea grande sobre la percepción. "Mis pensamientos sin significado me muestran un mundo sin significado." El mundo que ves no es la causa de cómo te sientes. Tus pensamientos lo son. Aplica la idea con los ojos cerrados primero, buscando en la mente durante un minuto, y luego abre los ojos y aplícala a lo que ves alrededor. Este movimiento entre adentro y afuera es clave. Empieza a mostrarte que la película externa es un reflejo, no una fuente. Practícala tranquila.

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Lección 12: Estoy disgustado porque veo un mundo que no tiene significado.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 12 (Fundación para la Paz Interior):

1. La importancia de esta idea radica en el hecho de que contiene la corrección de una importante distorsión perceptual. 2 Piensas que lo que te disgusta es un mundo aterrador o un mundo triste; un mundo violento o un mundo demente. 3 Todos esos atributos se los otorgas tú. 4 El mundo de por sí no tiene significado.

2. Estos ejercicios deben hacerse con los ojos abiertos. 2 Mira a tu alrededor, está vez muy lentamente. 3 Trata de seguir un ritmo tal, que el lento pasar de tu mirada de una cosa a otra sea a intervalos de tiempo bastante similares. 4 No permitas que el lapso de tiempo empleado para pasar de una cosa a otra sea ostensiblemente más corto o más largo; trata, en cambio, de mantener un compás medido y parejo a lo largo de todo el ejercicio. 5 Lo que veas no importa. 6 Te enseñas esto a medida que le prestas la misma atención y le dedicas el mismo tiempo a cualquier cosa sobre la que tu mirada se pose. 7 Éste es uno de los pasos iniciales en el proceso de aprender a conferirles a todas las cosas el mismo valor.

3. A medida que mires a tu alrededor, di para tus adentros: 2 Creo ver un mundo temible, un mundo hostil, un mundo peligroso, un mundo

triste, un mundo perverso, un mundo enloquecido,

y así sucesivamente, usando cualquier término descriptivo que se te ocurra. 3 Si se te ocurren términos que parecen ser positivos en vez de negativos, inclúyelos también. 4 Podrías pensar, por ejemplo, en “un mundo bueno” o en “un mundo agradable”. 5 Si se te ocurren términos de esa índole úsalos junto con los demás. 6 Es posible que aún no entiendas por qué esos adjetivos “buenos” forman parte de estos ejercicios, pero recuerda que un “mundo bueno” implica uno “malo”, y uno “agradable”, uno “desagradable”. 7 Todos los términos que te vengan a la mente son adecuados para los ejercicios de hoy. 8 Su aparente valor no importa.

4. Al aplicar la idea de hoy, asegúrate de no alterar la duración de los intervalos de tiempo entre lo que piensas que es agradable y lo que piensas que es desagradable. 2 Para los efectos de estos ejercicios, no hay diferencia alguna entre una cosa y otra. 3 Al final de la sesión de práctica, añade: 4 Pero estoy disgustado porque veo un mundo que no tiene significado.

5. Lo que carece de significado no es ni bueno ni malo. 2 ¿Por qué, entonces, habría de disgustarte un mundo que no tiene significado? 3 Si pudieras aceptar al mundo como algo que carece de significado y dejar que en lugar de lo que tú crees la verdad se escribiera en él por ti, ello te llenaría de una felicidad indescriptible. 4 Pero precisamente porque carece de significado te sientes impulsado a escribir en él lo que tú quisieras que fuese. 5 Eso es lo que ves en él. 6 Eso es lo que en verdad no tiene significado. 7 Bajo tus palabras está escrita la

Palabra de Dios. 8 La verdad te disgusta ahora, pero cuando tus palabras hayan sido borradas, verás la Suya. 9 Ese es, en última instancia, el propósito de estos ejercicios.

6. Tres o cuatro sesiones de práctica con la idea de hoy serán suficientes. 2 Dichas sesiones no deben pasar de un minuto. 3 Es posible que incluso un minuto te resulte demasiado largo. 4 Suspende los ejercicios en el momento en que experimentes cualquier tensión.

"Estoy disgustado porque veo un mundo que no tiene significado." Esta lección tiene mordida porque el ego se disgusta cuando encuentra un vacío, y trata de llenarlo rápido con explicaciones y planes. Aplícala la próxima vez que sientas ansiedad sin causa clara. En vez de buscar el porqué, aplica esta idea encima. El disgusto es la resistencia al vacío, no una señal de que algo esté mal en tu vida. Con el tiempo aprendes a habitar ese vacío sin taparlo. Ahí, dice el Curso, empieza a llenarse el espacio con lo que Dios sí puso.

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Lección 13: Un mundo sin significado engendra temor.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 13 (Fundación para la Paz Interior):

1. La idea de hoy es realmente una variación de la anterior, excepto que es más específica en cuanto a la emoción suscitada. 2 De hecho, un mundo sin significado es imposible. 3 Lo que no tiene significado no existe. 4 Sin embargo, de eso no se deduce que tú no puedas pensar que percibes algo que no tiene significado. 5 Por el contrario, eres especialmente propenso a pensar que sí lo percibes.

2. El reconocimiento de esa falta de significado produce una aguda ansiedad en todos los que se perciben como separados. 2 Representa una situación en la que Dios y el ego se “desafían” entre sí con respecto a cuál de sus respectivos significados ha de escribirse en el espacio vacío que la falta de significado produce. 3 El ego se abalanza frenéticamente para establecer allí sus propias ideas, temeroso de que de otro modo el vacío pueda ser utilizado para demostrar su propia impotencia e irrealidad. 4 Y solamente en esto está en lo cierto.

3. Es esencial, por lo tanto, que aprendas a reconocer lo que no tiene significado y a aceptarlo sin temor. 2 Si tienes miedo, no podrás por menos que dotar al mundo con atributos que no posee y abarrotarlo con imágenes que no existen. 3 Para el ego, las ilusiones son dispositivos de seguridad, como deben serlo también para ti que te equiparas con él.

4. Los ejercicios de hoy, que deben hacerse unas tres o cuatro veces sin exceder un minuto cada vez, han de practicarse de manera ligeramente distinta de los anteriores. 2 Repite la idea de hoy para tus adentros con los ojos cerrados. 3 Luego abre los ojos y mira lentamente a tu alrededor mientras dices: 4 Estoy contemplando un mundo que no tiene significado.

5 Repite esta afirmación para tus adentros mientras miras a tu alrededor. 6 Luego cierra los ojos y concluye con:

7 Un mundo que no tiene significado engendra temor porque creo que estoy compitiendo con

Dios.

5. Tal vez te resulte difícil evitar resistirte, de una forma u otra, a esta última afirmación. 2 Sea cual fuere la forma en que esta resistencia se manifieste, recuerda que en realidad tienes miedo de esa clase de pensamiento debido a la “venganza” del “enemigo”. 3 No se espera que a estas alturas creas esta afirmación, y probablemente la descartarás por considerarla absurda. 4 Observa cuidadosamente, no obstante, cualquier señal de temor patente o encubierto que dicha afirmación pueda suscitar.

6. Ésta es la primera vez que intentamos exponer una relación explícita de causa y efecto de una clase que aún no puedes reconocer por ser todavía muy inexperto. 2 No te enfrasques en esa última afirmación, y no trates ni siquiera de pensar en ella, excepto durante las sesiones de práctica. 3 Eso es suficiente por ahora.

"Un mundo sin significado engendra temor." Aquí el Curso te explica por qué el ego se agita tanto en la lección anterior. El vacío da miedo porque el ego cree que en ese vacío no queda nadie. Aplícala hoy con conciencia de esta dinámica: si notas resistencia a hacer los ejercicios, esa resistencia es exactamente lo que la lección describe. No pelees con el miedo. Ponle encima la idea y sigue. Nada de lo que hoy sientas invalida el trabajo. Al contrario, si sentiste el miedo, ya viste lo que la lección quería mostrarte.

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Lección 14: Dios no creó un mundo sin significado.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 14 (Fundación para la Paz Interior):

1. La idea de hoy es obviamente la razón de que sea imposible que haya un mundo sin significado. 2 Lo que Dios no creó no existe. 3 Y todo lo que existe, existe tal como Él lo creó. 4 El mundo que ves no tiene nada que ver con la Realidad. 5 Es tu propia obra y no existe.

2. Los ejercicios de hoy deben practicarse con los ojos cerrados todo el tiempo. 2 El período de búsqueda mental debe ser corto, a lo sumo un minuto. 3 No lleves a cabo más de tres sesiones de práctica con la idea de hoy a menos que te sientas a gusto haciéndolas. 4 De ser así, es porque realmente entiendes su propósito.

3. La idea de hoy es un paso más en el proceso de aprender a abandonar los pensamientos que le has conferido al mundo y a ver en su lugar la Palabra de Dios. 2 Los primeros pasos de este intercambio, al que verdaderamente se le puede llamar salvación, pueden ser bastante difíciles e incluso dolorosos. 3 Algunos te conducirán directamente al miedo. 4 Mas no se te dejará ahí. 5 Irás mucho más allá de él, 6 pues nos encaminamos hacia la paz y seguridad perfectas.

4. Piensa, mientras mantienes los ojos cerrados, en todos los horrores del mundo que crucen tu mente. 2 Nombra cada uno de ellos como se te ocurra e inmediatamente niega su realidad. 3 Dios no lo creó, por lo tanto, no es real. 4 Di, por ejemplo: 5 Dios no creó esa guerra, por lo tanto, no es real. 6 Dios no creó ese accidente de aviación, por lo tanto, no es real. 7 Dios no creó [especifica el desastre], por lo tanto, no es real.

5. Entre los temas adecuados para la aplicación de la idea de hoy se puede incluir, asimismo, todo aquello que temas te pueda ocurrir a ti o a cualquier persona por la que estés preocupado. 2 Describe en cada caso el “desastre” en cuestión muy concretamente. 3 No uses términos abstractos. 4 Por ejemplo, no digas: “Dios no creó las enfermedades”, sino “Dios no creó el cáncer” o los ataques cardíacos, o lo que sea que te cause temor.

6. Lo que estás contemplando es tu repertorio personal de horrores. 2 Esas cosas son parte del mundo que ves. 3 Algunas de ellas son ilusiones que compartes con los demás, y otras son parte de tu infierno personal. 4 Eso

no importa. 5 Lo que Dios no creó sólo puede estar en tu propia mente, separada de la Suya. 6 Por consiguiente, no tiene significado. 7 En reconocimiento de este hecho, concluye las sesiones de práctica repitiendo la idea de hoy: 8 Dios no creó un mundo sin significado.

7. La idea de hoy puede aplicarse igualmente, aparte de las sesiones de práctica, a cualquier cosa que te perturbe a lo largo del día. 2 Sé muy específico al aplicarla. 3 Di: 4 Dios no creó un mundo sin significado. 5 No creó [especifica la situación que te esté

perturbando], por lo tanto, no es real.

"Dios no creó un mundo sin significado." Esta es una de las lecciones donde el Curso empieza a mostrarte su metafísica sin pedirte permiso. Lo que no tiene significado no viene de Dios, y lo que viene de Dios no puede faltarte. Aplícala a lo que sea que estés viendo hoy, incluso a las cosas que crees estables y buenas. La lección no está devaluando tu vida, está reordenando la fuente. Nada de lo que fabricamos es la fuente de nuestro bien. Este es un cambio de vista suave si lo dejas ser suave.

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Lección 15: Mis pensamientos son imágenes que yo mismo he fabricado.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 15 (Fundación para la Paz Interior):

1. Debido a que los pensamientos que piensas que piensas aparecen como imágenes, no te das cuenta de que no son nada. 2 Piensas que los piensas, y por eso piensas que los ves. 3 Así es como se forjó tu “manera de ver”. 4 Ésta es la función que les has atribuido a los ojos del cuerpo. 5 Eso no es ver. 6 Eso es fabricar imágenes, 7 lo

cual ocupa el lugar de la visión, reemplazándola con ilusiones.

2. Esta idea introductoria al proceso de fabricar imágenes que tú llamas ver, seguramente no tendrá mucho significado para ti al principio. 2 Comenzarás a entenderla cuando hayas visto pequeños bordes de luz alrededor de los mismos objetos que ahora te resultan familiares. 3 Ése es el comienzo de la verdadera visión. 4 Puedes estar seguro de que ésta no tardará en llegar una vez que eso haya ocurrido.

3. A medida que avancemos, tal vez experimentes muchos “episodios de luz”. 2 Éstos pueden manifestarse de muchas maneras, algunas de ellas bastante inesperadas. 3 No les tengas miedo. 4 Son la señal de que por fin estás abriendo los ojos. 5 No seguirán ocurriendo, pues simbolizan meramente la percepción verdadera y no guardan relación alguna con el Conocimiento. 6 Estos ejercicios no han de revelarte el Conocimiento, 7 pero allanarán el camino que conduce a Él.

4. Al practicar la idea de hoy, repítela primero para tus adentros, y luego aplícala a cualquier cosa que veas a tu alrededor, usando el nombre del objeto en cuestión y dejando descansar tu mirada sobre él mientras dices: 2 Esta(e) _____ es una imagen que yo mismo he fabricado. 3 Ese(a) _____ es una imagen que yo mismo he fabricado.

4 No es necesario incluir un gran número de objetos específicos al aplicar la idea de hoy. 5 Pero sí es necesario

que continúes mirando cada objeto mientras repites la idea para tus adentros. 6 En cada caso, la idea debe repetirse muy lentamente.

5. Si bien es obvio que no podrás aplicar la idea a un gran número de objetos durante el minuto más o menos de práctica que se recomienda, trata de seleccionarlos tan al azar como te sea posible. 2 Si empiezas a sentirte incómodo, menos de un minuto será suficiente. 3 No lleves a cabo más de tres sesiones de práctica con la idea de hoy a no ser que te sientas completamente a gusto con ella, pero no hagas más de cuatro. 4 Puedes, no obstante, aplicar la idea durante el transcurso del día según lo dicte la necesidad.

"Mis pensamientos son imágenes que yo mismo he fabricado." Esta lección te devuelve a la responsabilidad. Lo que ves en tu mente lo pusiste tú. Aplícala mirando tus pensamientos como imágenes, no como realidades. Es un ejercicio de despegue. Estás practicando el movimiento de distanciarte del pensamiento sin negarlo. Este es el músculo básico de toda vida contemplativa, y el Curso lo entrena con lecciones cortas, casi inocentes. No las subestimes. Diez minutos honestos hoy pesan más que una hora forzada.

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Lección 16: No tengo pensamientos neutros.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 16 (Fundación para la Paz Interior):

1. La idea de hoy es uno de los pasos iniciales en el proceso de desvanecer la creencia de que tus pensamientos no tienen ningún efecto. 2 Todo lo que ves es el resultado de tus pensamientos. 3 En esto no hay excepciones. 4 Los pensamientos no son ni grandes ni pequeños, ni poderosos ni débiles. 5 Son simplemente verdaderos o

falsos. 6 Aquellos que son verdaderos crean a su semejanza. 7 Aquellos que son falsos fabrican a la suya.

2. No hay concepto más contradictorio en sí mismo que el de “pensamientos fútiles” 2 Difícilmente se puede calificar de fútil a lo que da origen a la percepción de todo un mundo. 3 Cada pensamiento que tienes contribuye a la verdad o a la ilusión: o bien extiende la verdad o bien multiplica las ilusiones. 4 Ciertamente puedes multiplicar lo que no es nada, pero no por ello lo estarás extendiendo.

3. Además de reconocer que los pensamientos no son nunca fútiles, la salvación requiere que también reconozcas que cada pensamiento que tienes acarrea paz o guerra, amor o miedo. 2 Un resultado neutral es imposible porque es imposible que haya pensamientos neutros. 3 Hay tal tentación de descartar los pensamientos atemorizantes considerándolos irrelevantes, triviales y no merecedores de que uno se ocupe de ellos, que es esencial que los reconozcas a todos como igualmente destructivos, aunque también como igualmente irreales. 4 Practicaremos con esta idea de muchas formas antes de que realmente la llegues a entender.

4. Al aplicar la idea de hoy, escudriña tu mente con los ojos cerrados durante un minuto más o menos, esforzándote al máximo por no pasar por alto ningún pensamiento “insignificante” que tienda a eludir tu búsqueda. 2 Esto te resultará bastante difícil hasta que te acostumbres a ello. 3 Descubrirás que todavía te resulta difícil no hacer distinciones artificiales. 4 Cualquier pensamiento que se te ocurra, independientemente de las cualidades que le asignes, es un sujeto adecuado para aplicarle la idea de hoy.

5. Durante las sesiones de práctica, repite primero la idea para tus adentros, y luego, a medida que cada pensamiento cruce tu mente, mantenlo en tu conciencia mientras te dices a ti mismo: 2 Este pensamiento acerca de _____ no es un pensamiento neutro. 3 Ese pensamiento acerca de _____ no es un pensamiento neutro.

4 Como de costumbre, usa la idea de hoy cada vez que notes algún pensamiento en particular que te produzca

desasosiego. 5 Sugerimos a este fin la siguiente variación de la idea: 6 Este pensamiento acerca de _____ no es un pensamiento neutro porque no tengo

pensamientos neutros.

6. Se recomiendan cuatro o cinco sesiones de práctica en caso de que te resulten relativamente fáciles. 2 De experimentar tensión, tres serán suficientes. 3 La duración del ejercicio debe reducirse asimismo si experimentas cualquier sensación de incomodidad.

"No tengo pensamientos neutros." Esta idea es de las que sacuden porque significa que ni el pensamiento más pequeño sale gratis. Cada pensamiento o refuerza el ego o refuerza el perdón. Aplica la lección observando tus pensamientos con esa nueva lente. No te asustes, no juzgues los que aparezcan. Sólo nota que ninguno es inocuo. Con el tiempo esto no te pone tenso, te pone atento. Empiezas a elegir con más cuidado, y a soltar con más rapidez lo que no te sirve. Ese es el fruto real de esta lección.

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Lección 17: No veo cosas neutras.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 17 (Fundación para la Paz Interior):

1. Esta idea es otro paso en el proceso de identificar causa y efecto tal como realmente operan en el mundo. 2 No ves cosas neutras porque no tienes pensamientos neutros. 3 El pensamiento siempre tiene lugar primero, a pesar de la tentación de creer que es al contrario. 4 El mundo no piensa de esa manera, pero tú tienes que aprender que así es como piensas tú. 5 De lo contrario, la percepción carecería de causa, y sería ella misma la causa de la realidad. 6 En vista de su naturaleza altamente variable, eso es de todo punto imposible.

2. Al aplicar la idea de hoy mantén los ojos abiertos mientras te dices a ti mismo: 2 No veo cosas neutras porque no tengo pensamientos neutros.

3 Luego mira a tu alrededor, dejando que tu mirada se pose sobre cada cosa que notes el tiempo suficiente para

poder decir: 4 No veo un/una _____ neutro/a porque mis pensamientos acerca de _____ no son neutros.

5 Podrías decir, por ejemplo:

6 No veo una pared neutra porque mis pensamientos acerca de las paredes no son neutros. 7 No veo un cuerpo neutro porque mis pensamientos acerca de los cuerpos no son neutros.

3. Como de costumbre, es esencial no hacer distinciones entre lo que crees que es animado o inanimado, agradable o desagradable. 2 Independientemente de lo que puedas creer, no ves nada que esté realmente vivo o que sea realmente gozoso. 3 Eso se debe a que todavía no eres consciente de ningún pensamiento realmente verdadero y, por lo tanto, realmente feliz.

4. Se recomiendan tres o cuatro sesiones de práctica concretas, e incluso si experimentas resistencia, son necesarias cuando menos tres para obtener el máximo beneficio. 2 En tal caso, no obstante, puedes acortar la duración de la sesión a menos del minuto que de otra forma se recomienda.

"No veo cosas neutras." Es la contraparte externa de la lección de ayer. Si no tienes pensamientos neutros, no puedes ver cosas neutras. Todo lo que ves lleva encima la carga de lo que piensas. Aplícala mirando a tu alrededor con la conciencia de que estás pintando cada objeto con tu mente. La instrucción es simple, la implicación es grande. No trates de forzar la implicación. Sólo practica el mirar consciente, dos veces al día, sin ritual. Ese mirar por sí solo empieza a aflojar el mundo que crees que ves.

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Lección 18: No soy el único que experimenta los efectos de mi manera de ver.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 18 (Fundación para la Paz Interior):

1. La idea de hoy es un paso más en el proceso de aprender que los pensamientos que dan lugar a lo que ves nunca son neutros o irrelevantes. 2 También hace hincapié en la idea, a la que posteriormente se le dará cada vez mayor importancia, de que las mentes están unidas.

2. La idea de hoy no se refiere tanto a lo que ves como a la manera en que lo ves. 2 Por lo tanto, los ejercicios de hoy hacen hincapié en ese aspecto de tu percepción. 3 Las tres o cuatro sesiones de práctica que se recomiendan deben hacerse de la siguiente manera:

3. Mira a tu alrededor, y a medida que selecciones los objetos para la aplicación de la idea de hoy tan al azar como sea posible, descansa tu mirada en cada uno de ellos el tiempo suficiente para poder decir: 2 No soy el único que experimenta los efectos de mi manera de ver _____.

3 Concluye cada sesión de práctica repitiendo esta afirmación más general:

4 No soy el único que experimenta los efectos de mi manera de ver.

5 Un minuto o incluso menos, es suficiente para cada sesión de práctica.

"No soy el único que experimenta los efectos de mi manera de ver." Esta lección introduce la idea de mente única. Lo que ves no se queda contigo, se comparte. Es una de las primeras veces que el Curso te muestra que la separación es una apariencia, no una realidad. Aplícala con seriedad y ternura. Cada juicio que sueltas hoy libera a alguien que ni conoces. Ese es el trabajo silencioso del perdón. No tienes que entenderlo del todo. Sólo permite que la idea acompañe tu día.

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Lección 19: No soy el único que experimenta los efectos de mis pensamientos.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 19 (Fundación para la Paz Interior):

1. La idea de hoy es obviamente la razón por la que lo que ves no te afecta a ti solo. 2 Notarás que las ideas que presentamos relacionadas con el acto de pensar a veces preceden a las que están relacionadas con la percepción, mientras que en otras ocasiones se invierte ese orden. 3 Eso se debe a que el orden en sí no importa. 4 El acto de pensar y sus resultados son en realidad simultáneos, ya que causa y efecto no están nunca separados.

2. Hoy volvemos a hacer hincapié en el hecho de que las mentes están unidas. 2 Rara vez se acoge bien esta idea al principio, puesto que parece acarrear un enorme sentido de responsabilidad, e incluso puede considerarse como “una invasión de la intimidad”. 3 Sin embargo, es un hecho que no existen pensamientos privados. 4 A pesar de tu resistencia inicial a esta idea, ya entenderás que para que la salvación sea posible, esta idea tiene que ser verdad. 5 Y la salvación tiene que ser posible porque es la Voluntad de Dios.

3. El minuto de búsqueda mental que se requiere para los ejercicios de hoy debe hacerse con los ojos cerrados. 2 Repite primero la idea de hoy y luego escudriña tu mente en busca de aquellos pensamientos que se

encuentren en ella en ese momento. 3 A medida que examines cada uno de ellos, descríbelo en función del personaje o tema central que contenga, y mientras lo mantienes en la mente, di: 4 No soy el único que experimenta los efectos de este pensamiento acerca de

_____ .

4. El requisito de ser lo más imparcial posible al seleccionar los objetos para las sesiones de práctica ya te debe resultar bastante familiar a estas alturas, y de aquí en adelante no se repetirá diariamente, aunque se mencionará de vez en cuando a modo de recordatorio. 2 No olvides, sin embargo, que seleccionar los objetos al azar en todas las sesiones de práctica seguirá siendo esencial hasta el final. 3 Esta falta de orden en el proceso de selección es lo que hará que finalmente tenga sentido para ti el hecho de que no hay grados de dificultad en los milagros.

5. Además de las aplicaciones de la idea de hoy “según lo dicte la necesidad”, se requieren por lo menos tres sesiones de práctica, aunque el tiempo requerido para las mismas podría acortarse si ello fuese necesario. 2 No intentes hacer más de cuatro.

Continuación directa de la anterior. Si tus percepciones tienen efectos en otros, tus pensamientos también. Aplícala con la misma calma. Este es el primer indicio del pequeño detalle que cambia todo: en el sistema del Curso, no hay pensamientos privados. Todo lo que piensas se pone al servicio del ego o del Espíritu Santo, y en ambos casos toca a los demás. No te avergüences por los pensamientos que aparezcan. Sólo aplica la idea, y sigue. La vergüenza no es una herramienta del Curso, la observación sí.

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Lección 20: Estoy decidido a ver.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 20 (Fundación para la Paz Interior):

1. Hemos tenido hasta ahora una actitud bastante relajada con respecto a nuestras sesiones de práctica. 2 Apenas hemos tratado de dirigir el momento en que debes llevarlas a cabo; el esfuerzo requerido por tu parte ha sido mínimo, y ni siquiera se te ha pedido que cooperes o que te intereses activamente en ellas. 3 Este enfoque ha sido intencional, y ha sido planeado muy cuidadosamente. 4 No hemos perdido de vista lo importante que es invertir completamente tu manera de pensar. 5 La salvación del mundo depende de ello. 6 Mas no podrás ver si te sientes coaccionado o si te abandonas al resentimiento y a la oposición.

2. Ésta es la primera vez que intentamos establecer cierta estructura. 2 No interpretes esto erróneamente como un intento de querer ejercer presión o fuerza. 3 Deseas la salvación. 4 Deseas ser feliz. 5 Deseas la paz. 6 No lo has logrado todavía porque tu mente no tiene ninguna disciplina, y no puedes distinguir entre la dicha y el pesar, el placer y el dolor, o el amor y el miedo. 7 Ahora estás aprendiendo a diferenciar unos de otros. 8 Y grande en verdad será tu recompensa cuando lo logres.

3. Tu decisión de querer ver es todo lo que requiere la visión. 2 Lo que quieres se te concede. 3 No cometas el error de creer que el pequeño esfuerzo que se te pide es una indicación de que nuestro objetivo es de poco valor. 4 ¿Cómo iba a ser la salvación del mundo un propósito trivial? 5 ¿Y cómo podría salvarse el mundo si no te

salvas tú? 6 Dios tiene un solo Hijo, y él es la resurrección y la vida. 7 Su voluntad se hace porque se le ha dado pleno poder en el Cielo y en la tierra. 8 Con tu decisión de querer ver, se te da la visión.

4. Los ejercicios de hoy consisten en que te recuerdes a ti mismo a lo largo del día que quieres ver. 2 La idea de hoy implica tácitamente también el reconocimiento de que ahora no ves. 3 Por lo tanto, cada vez que repites la idea, estás afirmando que estás decidido a cambiar tu estado actual por uno mejor, por uno que realmente deseas.

5. Repite la idea de hoy lentamente y a conciencia por lo menos dos veces por hora, y trata de hacerlo cada media hora. 2 No te desanimes si se te olvida hacerlo, pero esfuérzate al máximo por acordarte. 3 Las repeticiones adicionales deben aplicarse a cualquier situación, persona o acontecimiento que te perturbe. 4 Puedes verlos de otra manera, y los verás. 5 Verás lo que desees ver. 6 Ésta es la verdadera ley de causa y efecto tal como opera en el mundo.

"Estoy decidido a ver." Este es un giro. El Curso te pide compromiso por primera vez. Nada en el Libro funciona si no hay algo en ti que quiere ver. Aplica la lección con toda la voluntad que tengas, aunque sea poca. La instrucción es más frecuente hoy, seis veces al día como mínimo. Reserva el tiempo. Este pequeño acto de organizar tu día alrededor de la práctica ya es parte del trabajo. Lo que te toca hoy no es entender, es querer. El entendimiento se ocupa después.

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Lección 21: Estoy decidido a ver las cosas de otra manera.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 21 (Fundación para la Paz Interior):

1. La idea de hoy es obviamente una continuación y ampliación de la anterior. 2 Esta vez, sin embargo, además de aplicar la idea a cualquier situación concreta que pueda surgir, son necesarios también períodos específicos de búsqueda mental. 3 Se te exhorta a que lleves a cabo cinco sesiones de práctica de un minuto completo cada una.

2. Inicia las sesiones de práctica repitiendo la idea en tu interior. 2 Luego cierra los ojos y busca con minuciosidad en tu mente aquellas situaciones pasadas, presentes o previstas que susciten ira en ti. 3 La ira puede manifestarse en cualquier clase de reacción, desde una ligera irritación hasta la furia más desenfrenada. 4 El grado de intensidad de la emoción experimentada es irrelevante. 5 Te irás dando cuenta cada vez más de que una leve punzada de molestia no es otra cosa que un velo que cubre una intensa furia.

3. Trata, por lo tanto, durante las sesiones de práctica, de no dejar escapar aquellos pensamientos de ira que consideras “insignificantes”. 2 Recuerda que no reconoces realmente qué es lo que suscita ira en ti, y nada de lo que puedas creer al respecto tiene significado alguno. 3 Probablemente te sentirás tentado de emplear más tiempo en ciertas situaciones o personas que en otras, sobre la falsa base de que son más “obvias” 4 Esto no es cierto. 5 Es meramente un ejemplo de la creencia de que ciertas formas de ataque están más justificadas que otras.

4. Al escudriñar tu mente en busca de todas las formas en que se presentan los pensamientos de ataque, mantén cada uno de ellos presente mientras te dices a ti mismo: 2 Estoy decidido a ver a _____ [nombre de la persona] de otra manera. 3 Estoy decidido a ver _____ [especifica la situación] de otra manera.

5. Trata de ser tan específico como te sea posible. 2 Puede, por ejemplo, que concentres tu ira en una característica determinada de alguna persona en particular, creyendo que la ira se limita a ese aspecto. 3 Si tu percepción sufre de esa forma de distorsión, di: 4 Estoy decidido a ver [especifica la característica] de [nombre de la persona] de otra

manera.

"Estoy decidido a ver las cosas de otra manera." Aquí el Curso te pide traer a la mente situaciones que te enojan, y aplicar la idea directamente. Es más incómodo que las anteriores. No huyas del ejercicio. Nombra el rostro, nombra la situación, aplica la idea, y no esperes sentir un cambio inmediato. El cambio ocurre en un nivel que no siempre percibes al momento. Confía en el Espíritu Santo con el material que le entregues. Él sabe qué hacer con tu ira mejor que tú.

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Lección 22: Lo que veo es una forma de venganza.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 22 (Fundación para la Paz Interior):

1. La idea de hoy describe con gran precisión la manera en que todo aquel que alberga en su mente pensamientos de ataque no puede sino ver el mundo. 2 Habiendo proyectado su ira sobre el mundo, lo que ve es la venganza a punto de devolverle el golpe. 3 De esta manera, percibe su propio ataque como un acto en defensa propia. 4 Esto se convierte progresivamente en un círculo vicioso hasta que esté dispuesto a cambiar la manera como

ve las cosas. 5 De lo contrario, los pensamientos de ataque y contraataque le consumirán y poblarán todo su mundo. 6 ¿De qué paz mental podría gozar en tales condiciones?

2. De esta fantasía salvaje es de lo que te quieres escapar. 2 ¿No es maravilloso recibir las buenas nuevas de que no es real? 3 ¿No te alegra sobremanera descubrir que te puedes escapar de ella? 4 Tú has fabricado lo que deseas destruir; lo que odias y lo que quieres atacar y matar. 5 Nada de lo que temes existe.

3. Mira hoy al mundo que te rodea por lo menos cinco veces, durante no menos de un minuto cada vez. 2 A medida que tus ojos pasen lentamente de un objeto a otro, de un cuerpo a otro, di para tus adentros: 3 Veo únicamente lo perecedero. 4 No veo nada que vaya a perdurar. 5 Lo que veo no es real. 6 Lo que veo es una forma de venganza.

7 Al final de cada sesión de práctica, pregúntate:

8 ¿Es éste el mundo que realmente quiero ver?

9 La respuesta será obvia.

"Lo que veo es una forma de venganza." Esta lección muerde. El Curso te está diciendo que la percepción misma, como el ego la usa, es un acto de castigo. Aplícala mirando alrededor, notando cómo la mirada carga juicio en casi todo lo que toca. No trates de purificar tu mirada de golpe. Sólo mira, aplica la idea, y respira. La venganza es lo que el ego trae de fábrica. El perdón es lo que se aprende. Este ejercicio es parte de ese aprendizaje.

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Lección 23: Puedo escaparme del mundo que veo renunciando a los pensamientos de ataque.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 23 (Fundación para la Paz Interior):

1. La idea de hoy describe la única manera de escapar del miedo que siempre tendrá éxito. 2 Nada más puede lograrlo; nada más tiene sentido. 3 Pero esta manera de escapar no puede fallar. 4 Cada pensamiento que albergas da lugar a algún segmento del mundo que ves. 5 Es con tus pensamientos, pues, con los que tenemos que trabajar, si es que tu percepción del mundo ha de cambiar.

2. Si la causa del mundo que ves son los pensamientos de ataque, debes aprender que ésos son los pensamientos que no deseas. 2 De nada sirve lamentarse del mundo. 3 De nada sirve tratar de cambiarlo. 4 No se puede cambiar porque no es más que un efecto. 5 Pero lo que sí puedes hacer es cambiar tus pensamientos acerca de él. 6 En ese caso estarás cambiando la causa. 7 El efecto cambiará automáticamente.

3. El mundo que ves es un mundo vengativo, y todo en él es un símbolo de venganza. 2 Cada una de las percepciones que tienes de la “realidad externa” no es más que una representación gráfica de tus propios pensamientos de ataque. 3 Uno podría muy bien preguntarse si a esto se le puede llamar ver. 4 ¿No es acaso “fantasía” una mejor palabra para referirse a ese proceso, y “alucinación” un término más apropiado para su resultado?

4. Ves el mundo que has fabricado, pero no te ves a ti mismo como el que fabrica las imágenes. 2 No se te puede salvar del mundo, pero te puedes escapar de su causa. 3 Éste es el significado de la salvación, pues, ¿dónde se encuentra el mundo que ves cuando su causa ha desaparecido? 4 La visión ya tiene un substituto para todo lo que crees ver ahora. 5 La hermosura puede iluminar tus imágenes y transformarlas de tal manera que las llegues a amar, aun cuando fueron forjadas del odio, 6 pues ya no las estarás forjando solo.

5. La idea de hoy introduce el pensamiento de que no estás atrapado en el mundo que ves porque su causa se puede cambiar. 2 Este cambio requiere, en primer lugar, que se identifique la causa y luego que se abandone, de modo que pueda ser reemplazada. 3 Los primeros dos pasos de este proceso requieren tu cooperación. 4 El paso final, no. 5 Tus imágenes ya han sido reemplazadas. 6 Al dar los dos primeros pasos, comprobarás que esto es cierto.

6. Además de usar la idea de hoy a lo largo del día según lo dicte la necesidad, se requieren cinco sesiones de práctica para su aplicación. 2 Según miras a tu alrededor, repite primero la idea para tus adentros lentamente; luego cierra los ojos y dedica alrededor de un minuto a buscar en tu mente el mayor número posible de pensamientos de ataque que se te ocurran. 3 Conforme cada uno de ellos cruce tu mente, di: 4 Puedo escaparme del mundo que veo renunciando a los pensamientos de ataque acerca de

_____ . 5 Mantén presente cada pensamiento de ataque mientras repites esto, luego descártalo y pasa al siguiente.

7. Durante las sesiones de práctica, asegúrate de incluir tanto los pensamientos de ataque contra otros como los de ser atacado. 2 Los efectos de ambos son exactamente lo mismo, puesto que ambos son exactamente lo mismo. 3 Aún no reconoces esto, y lo único que se te pide de momento es que durante las sesiones de práctica los trates

de igual modo. 4 Todavía nos encontramos en la etapa de identificar la causa del mundo que ves. 5 Cuando finalmente aprendas que los pensamientos de atacar y los de ser atacado no son diferentes, estarás listo para abandonar dicha causa.

"Puedo escaparme del mundo que veo renunciando a los pensamientos de ataque." Aquí está la salida, y el Curso te la dice bien clara. No hay otra manera de salir del mundo que ves excepto soltando los pensamientos que lo pintan. Aplica la idea con especificidad. Nombra los pensamientos de ataque, incluso los pequeños. Los pequeños son los que más se cuelan. Y no confundas soltar con reprimir. Soltar es entregar al Espíritu Santo. Reprimir es esconder. Uno libera, el otro fermenta. Practica el que libera.

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Lección 24: No percibo lo que más me conviene.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 24 (Fundación para la Paz Interior):

1. No te das cuenta en ninguna de las situaciones que se presentan ante ti del desenlace que te haría feliz. 2 No tienes, por lo tanto, una pauta por la que regir debidamente tus acciones ni manera alguna de juzgar sus resultados. 3 Lo que haces está determinado por tu percepción de la situación de que se trate, y esa percepción es errónea. 4 Es inevitable, pues, que nada de lo que hagas sea en beneficio de lo que más te conviene. 5 No obstante, lo que más te conviene constituye tu único objetivo en toda situación que se perciba correctamente. 6 De no ser así, te resultará imposible reconocerlo.

2. Si te dieras cuenta de que en realidad no percibes lo que más te conviene, se te podría enseñar lo que es. 2 Pero como estás convencido de que lo sabes, no puedes aprender. 3 La idea de hoy es un paso encaminado a hacer que tu mente se vuelva receptiva de manera que el aprendizaje pueda dar comienzo.

3. Los ejercicios de hoy requieren mucha más honestidad de la que estás acostumbrado a usar. 2 Te será más útil examinar unos pocos temas honesta y minuciosamente en cada una de las cinco sesiones de práctica que se deben llevar a cabo hoy, que un mayor número superficialmente. 3 Se recomiendan dos minutos para cada uno de los períodos de búsqueda mental que los ejercicios de hoy requieren.

4. Las sesiones de práctica se deben comenzar repitiendo la idea de hoy, a lo que debe seguir una búsqueda mental con los ojos cerrados de aquellas situaciones en tu vida que aún no estén resueltas y que actualmente te están causando desasosiego. 2 Debes hacer hincapié en descubrir cuál es el resultado que deseas. 3 Te darás cuenta muy pronto de que tienes varios objetivos en mente como parte del resultado que deseas y también de que esos objetivos se encuentran en diferentes niveles y de que con frecuencia son conflictivos.

5. Al aplicar la idea de hoy, nombra cada situación que se te ocurra, y luego enumera minuciosamente todos los objetivos que te gustaría alcanzar en el desenlace de la misma. 2 El modelo que se debe seguir en cada caso debe ser más o menos así: 3 En esta situación con respecto a _____ lo que me gustaría que sucediese es

que _____ y que _____,

y así sucesivamente. 4 Trata de abarcar tantos diferentes desenlaces como honestamente se te ocurran, aun cuando algunos de ellos no parezcan estar directamente relacionados con la situación o, lo que es más, ni siquiera parezcan tener nada que ver con ella.

6. Si haces estos ejercicios correctamente, te darás cuenta de inmediato de que estás exigiendo de cada situación un gran número de cosas que no tienen nada que ver con ella. 2 Te percatarás asimismo de que muchos de tus objetivos son contradictorios, que no tienes un resultado concreto en mente y que no puedes por menos que experimentar desilusión con respecto a algunos de tus objetivos, independientemente de cómo se resuelva finalmente la situación.

7. Después de pasar revista a tantos objetivos anhelados como puedas para cada situación aún sin resolver que cruce tu mente, di para tus adentros: 2 No percibo lo que más me conviene en esta situación,

y pasa a la siguiente.

"No percibo lo que más me conviene." Esta es la lección donde el Curso empieza a mostrarte que tus metas están armadas por el ego y no siempre te sirven. Aplícala pensando en una situación que quieras resolver. Enumera los resultados que estás pidiendo. Y luego pon la idea encima con humildad. No sabes qué te conviene. El Espíritu Santo sí. Esta lección abre la puerta a entregar el resultado, algo que el Curso trabajará una y otra vez. Empieza a soltar hoy con lo que tengas a mano.

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Lección 25: No sé cuál es el propósito de nada.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 25 (Fundación para la Paz Interior):

1. Propósito es significado. 2 La idea de hoy explica por qué nada de lo que ves tiene significado. 3 No sabes para qué es. 4 Por consiguiente, no tiene significado para ti. 5 Todo existe para tu beneficio. 6 Para eso es para lo que es; ése es su propósito; ése es su significado. 7 Al reconocer esto, tus objetivos se unifican. 8 Al reconocer esto, lo que ves cobra significado.

2. Tú percibes al mundo y a todo lo que éste contiene como significativo desde el punto de vista de los objetivos del ego. 2 Estos objetivos no tienen nada que ver con lo que más te conviene, ya que tú no eres el ego. 3 Esta falsa identificación no te permite entender cuál es el propósito de nada. 4 Por ende, no puedes sino hacer un uso indebido de ello. 5 Cuando creas esto, te esforzarás por retirar los objetivos que le has asignado al mundo, en vez de intentar reforzarlos.

3. Otra forma de describir los objetivos que ahora percibes es decir que sólo tienen que ver con tus intereses “personales”. 2 Pero puesto que no tienes intereses personales, tus objetivos en realidad no guardan ninguna relación con nada. 3 Al abrigarlos, por lo tanto, no estás abrigando ningún objetivo en absoluto. 4 Por consiguiente, no sabes cuál es el propósito de nada.

4. Antes de que puedas entender los ejercicios, es necesario un pensamiento adicional. 2 En los niveles más superficiales reconoces el propósito de todas las cosas. 3 Sin embargo, el propósito de algo no se puede entender en esos niveles. 4 Por ejemplo, entiendes que el propósito de un teléfono es hablar con alguien que no se encuentra físicamente en tu proximidad inmediata. 5 Lo que no comprendes es para qué quieres ponerte en contacto con él. 6 Y es eso lo que hace que tu contacto con él sea o no significativo.

5. Es fundamental para tu aprendizaje que estés dispuesto a renunciar a los objetivos que les has adjudicado a todas las cosas. 2 Reconocer que dichos objetivos no tienen sentido, en vez de considerarlos como “buenos” o “malos”; es la única manera de lograrlo. 3 La idea de hoy es un paso en esa dirección.

6. Hoy se requieren seis sesiones de práctica, cada una de dos minutos de duración. 2 Comienza cada sesión repitiendo la idea de hoy lentamente; luego mira a tu alrededor y deja que tu mirada se pose sobre cualquier cosa que te llame la atención, esté lejos o cerca, sea “importante” o “nimia”, “humana” o “no humana”. 3 Mientras tus ojos descansan sobre cada objeto así seleccionado, di, por ejemplo:

4 No sé para qué es esa silla. 5 No sé para qué es ese lápiz. 6 No sé para qué es esta mano.

7 Dilo lentamente, sin apartar los ojos del objeto hasta que hayas terminado la frase. 8 Pasa luego al siguiente y

aplica la idea de hoy de la misma manera.

"No sé cuál es el propósito de nada." Continuación natural. Si no percibes lo que te conviene, tampoco sabes para qué sirven las cosas. Aplícala con lo cotidiano. La reunión de trabajo, la relación con tu hijo, el aparente problema de dinero. No sabes cuál es su propósito real. El Curso te va enseñando a preguntar en vez de asumir. Esa es la mente abierta que se necesita para escuchar al Espíritu Santo. Hoy practicas el preguntar, no el saber.

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Lección 26: Mis pensamientos de ataque atacan mi invulnerabilidad.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 26 (Fundación para la Paz Interior):

1. Seguramente resulta obvio que si puedes ser atacado es que no eres invulnerable. 2 Ves el ataque como una amenaza real. 3 Esto se debe a que crees que realmente puedes atacar. 4 Y lo que tendría efectos a través tuyo también tiene que tenerlos en ti. 5 Ésta es la ley que en última instancia te salvará, pero de la que ahora estás haciendo un uso indebido. 6 Debes, por lo tanto, aprender a usarla en beneficio de lo que más te conviene en vez de en su contra.

2. Puesto que no podrás sino proyectar tus pensamientos de ataque, temerás ser atacado. 2 Y si temes ser atacado, es que crees que no eres invulnerable. 3 Los pensamientos de ataque, por lo tanto, hacen que seas vulnerable en tu propia mente, que es donde se encuentran. 4 Los pensamientos de ataque y la invulnerabilidad no pueden aceptarse al unísono, 5 pues se contradicen entre sí.

3. La idea de hoy introduce el pensamiento de que siempre te atacas a ti mismo primero. 2 Si los pensamientos de ataque entrañan forzosamente la creencia de que eres vulnerable, su efecto no es otro que debilitarte ante tus propios ojos. 3 De este modo, han atacado tu percepción de ti mismo. 4 Y puesto que crees en ellos, ya no puedes creer en ti mismo. 5 Una falsa imagen de ti mismo ha venido a ocupar el lugar de lo que eres.

4. Practicar con la idea de hoy te ayudará a entender que la vulnerabilidad o la invulnerabilidad son el resultado de tus propios pensamientos. 2 Nada, excepto tus propios pensamientos, puede atacarte. 3 Nada, excepto tus propios pensamientos, puede hacerte pensar que eres vulnerable. 4 Y nada, excepto tus propios pensamientos, puede probarte que esto no es así.

5. La idea de hoy requiere seis sesiones de práctica. 2 Se deben dedicar dos minutos completos a cada una de ellas, que pueden reducirse a uno en caso de que la incomodidad sea demasiado grande. 3 No deben reducirse a menos de eso.

6. Comienza cada sesión repitiendo la idea de hoy, luego cierra los ojos y trae de nuevo a la mente aquellas cuestiones aún sin resolver cuyos posibles desenlaces te inquietan. 2 La inquietud puede manifestarse en forma de depresión, ansiedad, ira, una sensación de coacción, miedo, malos presentimientos o preocupación. 3 Cualquier problema aún sin resolver que tienda a reaparecer en tus pensamientos durante el día constituye un

sujeto adecuado. 4 No podrás abarcar muchos de ellos en cada sesión de práctica porque se debe dedicar más tiempo del habitual a cada uno de ellos. 5 La idea de hoy debe aplicarse de la siguiente manera:

7. Primero, nombra la situación: 2 Estoy preocupado acerca de _____ .

3 Luego examina todos los posibles desenlaces que se te hayan ocurrido en conexión con la situación que te

hayan causado inquietud y refiriéndote a cada uno de ellos de manera muy concreta, di lo siguiente: 4 Temo que lo que pueda ocurrir es que _____ .

8. Si has estado haciendo los ejercicios correctamente, deberías haber encontrado cinco o seis posibilidades desagradables para cada una de las situaciones en cuestión, y probablemente más. 2 Es mucho mejor examinar detenidamente unas cuantas situaciones que revisar un número mayor superficialmente. 3 A medida que la lista de los desenlaces que prevés se haga más larga, es probable que algunos de ellos, especialmente aquellos que se te ocurran hacia el final, te resulten menos aceptables. 4 Procura, no obstante, en la medida de lo posible, tratarlos a todos por igual.

9. Después de que hayas nombrado cada desenlace que temes, di para tus adentros: 2 Este pensamiento es un ataque contra mí mismo.

3 Concluye cada sesión de práctica repitiendo una vez más para tus adentros la idea de hoy.

"Mis pensamientos de ataque atacan mi invulnerabilidad." Lo que das, recibes. Esa es la mecánica que este ejercicio te muestra en carne propia. Aplícala buscando cinco o seis situaciones donde te sientas vulnerable, y ve si detrás de cada una hay un pensamiento de ataque hacia alguien. Casi siempre lo hay. No te castigues por encontrarlo. Sólo aplica la idea encima y sigue. Este ejercicio es medicinal. Duele un poquito al principio, y libera después. Tú decides cuánta honestidad le pones. El Curso responde en la misma medida.

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Lección 27: Por encima de todo quiero ver.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 27 (Fundación para la Paz Interior):

1. La idea de hoy expresa algo más fuerte que una simple resolución. 2 Le da prioridad a la visión por encima de todos tus demás deseos. 3 Quizá te sientas indeciso con respecto a si usar esta idea o no, debido a que no estás seguro de si eso es lo que realmente quieres. 4 Eso no importa. 5 El propósito de los ejercicios de hoy es aproximar un poco más el momento en que esta idea sea completamente verdadera para ti.

2. Puede que sientas una gran tentación de creer que se te está pidiendo algún tipo de sacrificio cuando dices que por encima de todo quieres ver. 2 Si te sientes incómodo por la falta de reserva que esta idea entraña, añade: 3 La visión no le cuesta nada a nadie.

4 Si el temor a perder algo aún persiste, di además:

5 Tan sólo puede bendecir.

3. Necesitas repetir la idea de hoy muchas veces para obtener el máximo beneficio. 2 Se debe repetir por lo menos cada media hora, e incluso más si es posible. 3 Puedes intentarlo cada quince o veinte minutos. 4 Se recomienda que al despertarte o poco después establezcas un horario fijo para repetir la idea de hoy, y que trates de adherirte a él durante todo el día. 5 No te será difícil hacerlo aun si estás conversando u ocupado en otra cosa cuando llegue el momento de repetirla. 6 Siempre se puede repetir una frase corta silenciosamente sin que ello interfiera en nada.

4. Lo que realmente importa es: ¿con qué frecuencia te vas a acordar? 2 ¿Hasta qué punto quieres que esa idea sea verdad? 3 Si contestas una de estas preguntas habrás contestado la otra. 4 Probablemente te saltarás algunas prácticas o tal vez muchas. 5 No dejes que eso te perturbe, pero sí trata de adherirte al horario establecido de ahí en adelante. 6 Si sientes que una sola vez durante todo el día fuiste completamente sincero al repetir la idea de hoy, puedes estar seguro de que con ello te habrás ahorrado muchos años de esfuerzo.

"Por encima de todo quiero ver." Esta es una lección de motivación. El Curso te pide repetir la idea cada media hora, y esa cadencia es intencional. Te está entrenando a acordarte de lo que quieres, en medio del día que tira para otros lados. Practícala aunque la practiques mal. Aunque se te olvide. Aunque suene mecánica. La repetición sostenida entrena la mente aunque el corazón no siempre sienta. Ese entrenamiento es lo que después llamamos disciplina espiritual, y la disciplina espiritual sostiene lo que la inspiración empezó.

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Lección 28: Por encima de todo quiero ve las cosas de otra manera.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 28 (Fundación para la Paz Interior):

1. Hoy le estamos dando una aplicación realmente concreta a la idea de ayer. 2 En estas sesiones de práctica vas a hacer una serie de compromisos definitivos. 3 El que los cumplas o no en el futuro no es algo que nos concierna ahora. 4 Si al menos estás dispuesto a hacerlos ahora, habrás dado el primer paso en el proceso de cumplirlos. 5 Y todavía estamos en el principio.

2. Tal vez te preguntes por qué es importante decir, por ejemplo, “Por encima de todo quiero ver esta mesa de otra manera”. 2 De por sí eso no es importante. 3 Sin embargo, ¿qué existe de por sí? 4 ¿Y qué significa “de por sí”? 5 Ves a tu alrededor una legión de objetos separados, lo cual significa que en realidad no ves nada. 6 O ves o no

ves. 7 Cuando hayas visto una sola cosa de otra manera, verás todas las demás cosas de otra manera también. 8 La luz que veas en cualquiera de ellas será la misma luz que verás en todas ellas.

3. Cuando dices: “Por encima de todo quiero ver esta mesa de otra manera”, estás comprometiéndote a abandonar todas las ideas preconcebidas que tienes acerca de la mesa, y a tener una mente receptiva con respecto a lo que es esa mesa y al propósito que tiene. 2 No la estás definiendo en función del pasado. 3 Estás preguntando qué es, en vez de decírselo. 4 No estás constriñendo su significado a tu reducida experiencia con mesas ni limitando su propósito a tus insignificantes pensamientos personales.

4. Nadie cuestiona lo que ya ha definido. 2 Y el propósito de estos ejercicios es hacer preguntas y recibir respuestas. 3 Al decir: “Por encima de todo quiero ver esta mesa de otra manera” te estás comprometiendo a ver. 4 Mas no es éste un compromiso exclusivo. 5 Es un compromiso que es aplicable tanto a la mesa como a cualquier otra cosa.

5. Podrías, de hecho, alcanzar la visión valiéndote sólo de esa mesa si pudieras abandonar todas tus ideas acerca de ella y mirarla con una mente completamente receptiva. 2 Tiene algo que mostrarte; algo bello, puro y de infinito valor, repleto de felicidad y esperanza. 3 Oculto tras todas las ideas que tienes acerca de ella se encuentra su verdadero propósito, el cual comparte con todo el universo.

6. Al usar la mesa como un sujeto para la aplicación de la idea de hoy, estás en realidad pidiendo ver cuál es el propósito del universo. 2 Y con cada objeto que uses en tus sesiones de práctica estarás haciendo esa misma petición. 3 Y estarás comprometiéndote con cada uno de ellos a dejar que su propósito te sea revelado, en lugar de imponerles tú tu propio dictamen.

7. Hoy llevaremos a cabo seis sesiones de práctica de dos minutos cada una, en las que primero debes repetir la idea de hoy y luego aplicarla a cualquier cosa que veas a tu alrededor. 2 No sólo debes escoger los objetos al azar, sino que, al aplicarles la idea de hoy, debes ser igualmente sincero con todos ellos, intentando reconocer de esta manera la idéntica contribución que cada uno de ellos le presta a tu visión.

8. Como de costumbre, las aplicaciones deben incluir el nombre del objeto en el que tu mirada se pose, y debes mantener tus ojos sobre él mientras dices: 2 Por encima de todo quiero ver este(a) _____ de otra manera.

3 Cada aplicación debe hacerse muy despacio y tan a conciencia como sea posible. 4 No hay prisa.

"Por encima de todo quiero ver las cosas de otra manera." Aquí el Curso te da la promesa que ha estado insinuando: hay otra manera. Aplícala a objetos concretos hoy, uno por uno. Una mesa, una silla, un rostro. Ver de otra manera no es imaginar algo bonito encima. Es abrir un espacio donde el Espíritu Santo pueda mostrarte lo que hay debajo de lo que crees que ves. Ese espacio se abre con voluntad, no con esfuerzo. La voluntad hoy es tuya.

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Lección 29: Dios está en todo lo que veo.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 29 (Fundación para la Paz Interior):

1. La idea de hoy explica por qué puedes ver propósito en todo. 2 Explica por qué nada está separado, existe por sí mismo o en sí mismo. 3 También explica por qué nada de lo que ves tiene significado alguno. 4 De hecho, explica cada una de las ideas que hemos usado hasta ahora y también todas las subsiguientes. 5 La idea de hoy es el pilar de la visión.

2. Es probable que a estas alturas te resulte muy difícil entender la idea de hoy. 2 Puede que creas que es tonta, irreverente, insensata, graciosa e incluso censurable. 3 Ciertamente Dios no está en una silla tal como tú la ves. 4 No obstante, ayer subrayamos que una simple mesa comparte el propósito del universo. 5 Y lo que comparte

el propósito del universo comparte el propósito de su Creador.

3. Trata hoy, pues, de comenzar a aprender a mirar todas las cosas con amor, con aprecio y con una mentalidad abierta. 2 Ahora mismo no las ves. 3 ¿Cómo podrías saber lo que en ellas se encierra? 4 Nada es como a ti te parece que es. 5 Su santo propósito está más allá de tu limitado alcance. 6 Cuando la visión te haya mostrado la santidad que ilumina al mundo, entenderás la idea de hoy perfectamente. 7 Y no comprenderás cómo pudo jamás haberte resultado difícil.

4. Nuestras seis sesiones de práctica, de dos minutos cada una, deben seguir la norma habitual: comienza repitiendo la idea en tu interior y luego aplícala a aquellos objetos seleccionados al azar que estén a tu alrededor, nombrando específicamente cada uno de ellos. 2 Trata de evitar la tendencia a dirigir la selección, que, en el caso de la idea de hoy, puede ser una gran tentación debido a su naturaleza totalmente extraña. 3 Recuerda que cualquier orden que tú intentes imponer le es igualmente extraño a la Realidad.

5. Debes, por lo tanto, evitar al máximo ser tú mismo quien dirige la selección de objetos. 2 Una lista adecuada podría incluir, por ejemplo: 3 Dios está en este perchero. 4 Dios está en esta revista. 5 Dios está en este dedo. 6 Dios está en esta lámpara. 7 Dios está en ese cuerpo. 8 Dios está en esa puerta. 9 Dios está en esa papelera.

10 Además de repetir la idea de hoy durante las sesiones de práctica asignadas, repítela como mínimo una vez

por hora, mirando lentamente a tu alrededor mientras repites las palabras para tus adentros sin prisa. 11 Por lo menos una o dos veces deberías experimentar una sensación de sosiego mientras haces esto.

"Dios está en todo lo que veo." Esta lección puede sonar extraña, casi panteísta, si la lees por fuera. No lo es. El Curso te está diciendo que el propósito de Dios está presente en todo, aunque la forma parezca contradecirlo. Aplícala sin sentimentalismo. La mesa, la silla, la pluma. La misma indiferencia entre los objetos que aprendiste en la lección 1. No estás pidiendo sentirte espiritual mirando el sofá. Sólo estás dejando que la idea acompañe la mirada. Con el tiempo, algo se afloja.

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Lección 30: Dios está en todo lo que veo porque Dios está en mi mente.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 30 (Fundación para la Paz Interior):

1. La idea de hoy es el trampolín a la visión. 2 Por medio de esta idea el mundo se abrirá ante ti, y al contemplarlo verás en él lo que nunca antes habías visto. 3 Y lo que antes veías ya no será ni remotamente visible para ti.

2. Hoy vamos a intentar un nuevo tipo de “proyección”. 2 No vamos a tratar de deshacernos de lo que no nos gusta viéndolo fuera. 3 En lugar de ello, trataremos de ver en el mundo lo que está en nuestras mentes, y lo que deseamos reconocer se encuentra ahí. 4 Así pues, estamos tratando de unirnos a lo que vemos, en vez de mantenerlo separado de nosotros. 5 Ésa es la diferencia fundamental entre la visión y tu manera de ver.

3. La idea de hoy debe aplicarse tan frecuentemente como sea posible a lo largo del día. 2 Cada vez que tengas un momento, repítela lentamente para tus adentros, mirando a tu alrededor y tratando de comprender que la idea es aplicable a todo lo que ves ahora o podrías ver ahora si estuviese al alcance de tu vista.

4. La verdadera visión no está limitada por conceptos tales como “cerca” o “lejos”. 2 Para que te vayas acostumbrando a esta idea, trata de pensar, a medida que aplicas la idea de hoy, en cosas que estén más allá de tu alcance visual, así como en aquellas que de hecho puedes ver.

5. La verdadera visión no sólo no está limitada por el espacio ni la distancia, sino que no depende en absoluto de los ojos del cuerpo. 2 La mente es su única fuente. 3 Como ayuda adicional para que te vayas acostumbrando cada vez más a esta idea, dedica varias sesiones de práctica a aplicarla con los ojos cerrados, usando cualquier tema que te venga a la mente, mirando en tu interior en vez de afuera. 4 La idea de hoy es aplicable por igual tanto a lo uno como a lo otro.

"Dios está en todo lo que veo porque Dios está en mi mente." Aquí el Curso te da el mecanismo. La proyección funciona en ambos sentidos: puedes proyectar ego, o puedes extender Espíritu. Si Dios está en tu mente, y lo está siempre, entonces tu manera de ver puede empezar a extender lo que Él pone, no lo que el ego fabrica. Aplícala como el Curso indica, con la vista puesta primero adentro y luego afuera. Este movimiento es la base de la visión que el Libro te enseña.

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Lección 31: No soy víctima del mundo que veo.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 31 (Fundación para la Paz Interior):

1. La idea de hoy es la introducción a tu declaración de emancipación. 2 Una vez más, la idea debe aplicarse tanto al mundo que ves fuera de ti como al que ves dentro. 3 Al aplicar la idea de hoy lo haremos de una manera que se utilizará cada vez más, con ciertas modificaciones que ya se irán indicando. 4 En general, esta manera de practicar comprende dos aspectos: uno en el que aplicas la idea de manera más prolongada y otro en el que haces frecuentes aplicaciones de la idea en el transcurso del día.

2. La idea de hoy requiere dos sesiones de práctica más largas que de costumbre, una por la mañana y otra por la noche. 2 Se recomiendan de tres a cinco minutos para cada una de ellas. 3 Durante ese intervalo, mira lentamente a tu alrededor mientras repites la idea dos o tres veces. 4 Luego cierra los ojos y aplica la idea a tu mundo interno. 5 Te liberarás de ambos al mismo tiempo, pues el interno es la causa del externo.

3. Mientras exploras tu mundo interno permite simplemente que cualquier pensamiento que cruce tu mente llegue hasta tu conciencia, obsérvalo por un instante y luego reemplázalo con el siguiente. 2 Trata de no establecer ninguna jerarquía entre ellos. 3 Observa su ir y venir tan desapasionadamente como puedas. 4 No te detengas en ninguno en particular, sino trata de mantener un ritmo uniforme y calmado, sin ningún marcado interés por tu parte. 5 Mientras estés sentado observando tus pensamientos serenamente, repite la idea de hoy en tu interior tan a menudo como quieras, mas sin ninguna sensación de premura.

4. Repítela además tan frecuentemente como puedas en el transcurso del día. 2 Recuerda que al hacerlo estás haciendo una declaración de independencia en nombre de tu propia libertad. 3 Y en tu libertad radica la libertad del mundo.

5. La idea de hoy es también especialmente útil como respuesta a cualquier tipo de tentación que pueda presentarse. 2 Es una declaración de que no vas a sucumbir a ella, aprisionándote así a ti mismo.

"No soy víctima del mundo que veo." Este es un giro serio en el tono del Libro. El Curso te está entregando poder por primera vez de manera tan directa. Aplícala con firmeza pero sin arrogancia. No eres víctima, y tampoco eres verdugo. La víctima y el verdugo son roles del ego. Tú eres el Hijo de Dios, que fabricó un sueño y puede despertar de él. Practícala hoy con las situaciones donde te sientes más atrapado. Esas son las que más necesitan la idea.

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Lección 32: He inventado el mundo que veo.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 32 (Fundación para la Paz Interior):

1. Continuamos hoy desarrollando el tema de causa y efecto. 2 No eres víctima del mundo que ves porque tú mismo lo inventaste. 3 Puedes renunciar a él con la misma facilidad con la que lo construiste. 4 Lo verás o no lo verás, tal como desees. 5 Mientras desees verlo, lo verás; cuando ya no lo desees ver, no estará ahí para que lo puedas ver.

2. La idea de hoy, al igual que las anteriores, es aplicable tanto a tu mundo interno como al externo, que en realidad son lo mismo. 2 Sin embargo, puesto que los consideras diferentes, las sesiones de práctica de hoy tendrán una vez más dos fases: una dedicada al mundo que ves fuera de ti, y la otra, al que ves en tu mente. 3 Trata de introducir en los ejercicios de hoy el pensamiento de que ambos se encuentran en tu propia

imaginación.

3. Una vez más, comenzaremos la sesión de práctica de por la mañana y la de por la noche repitiendo la idea de hoy dos o tres veces mientras miras a tu alrededor al mundo que consideras como externo a ti. 2 Luego cierra los ojos y mira tu mundo interno. 3 Procura tratarlos a ambos con la mayor igualdad posible. 4 Repite la idea de hoy sin ningún apresuramiento y tan a menudo como desees mientras observas las imágenes que tu imaginación le presenta a tu conciencia.

4. Se recomiendan de tres a cinco minutos para las dos sesiones de práctica más largas, siendo tres el mínimo requerido. 2 Si notas que hacer los ejercicios te relaja, los puedes alargar a más de cinco minutos. 3 Para facilitar esa relajación, escoge un momento en el que no preveas muchas distracciones y en el que te sientas razonablemente preparado.

5. Estos ejercicios se deben seguir haciendo asimismo a lo largo del día tan a menudo como sea posible. 2 Las aplicaciones más cortas consisten en lentas repeticiones de la idea según exploras tu mundo externo o tu mundo interno. 3 No importa cuál de ellos elijas.

6. La idea de hoy también debe aplicarse inmediatamente a cualquier situación que te pueda perturbar. 2 Aplícala diciéndote a ti mismo: 3 He inventado esta situación tal como la veo.

"He inventado el mundo que veo." Continuación del giro. Si no eres víctima, es porque lo inventaste. Aplícala con calma y humor. El Curso no te está culpando, te está desbloqueando. Un mundo inventado puede reinventarse, o mejor, puede desmontarse. Practica la idea con lo que veas, tanto lo lindo como lo doloroso. Ambos son invenciones. La lección no te pide sentirte creador, te pide asumir la autoría con serenidad, para poder soltarla. Un mundo inventado no aterra igual que un mundo impuesto. Empiezas a moverte más suelto por él.

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Lección 33: Hay otra manera de ver el mundo.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 33 (Fundación para la Paz Interior):

1. Lo que se intenta con la idea de hoy es que reconozcas que puedes cambiar tu percepción del mundo tanto en su aspecto externo como en el interno. 2 Deben dedicarse cinco minutos completos a la sesión de práctica de por la mañana, así como a la de por la noche. 3 En estas sesiones debes repetir la idea tan a menudo como te resulte cómodo, aunque es esencial que las aplicaciones no sean apresuradas. 4 Alterna tu examen entre tus percepciones externas e internas, de tal forma que el cambio de unas a otras no sea abrupto.

2. Mira simplemente de pasada al mundo que percibes como externo a ti. a Luego cierra los ojos y examina tus pensamientos internos de la misma manera. 2 Trata de ser igualmente desapegado con ambos y de mantener ese desapego cuando repitas la idea en el transcurso del día.

3. Las sesiones de práctica más cortas se deben hacer tan frecuentemente como sea posible. 2 La idea de hoy debe aplicarse también de inmediato, de surgir cualquier situación que te tiente a sentirte perturbado. 3 En estas aplicaciones, di: 4 Hay otra manera de ver esto.

4. Recuerda aplicar la idea de hoy en el momento en que notes cualquier molestia. 2 Quizá sea necesario sentarte en silencio un minuto más o menos y repetir la idea para tus adentros varias veces. 3 Cerrar los ojos probablemente te ayudará en este tipo de aplicación.

"Hay otra manera de ver el mundo." Esta lección es una promesa. El Curso te la deja caer sin adornos. Aplícala pensando específicamente en situaciones donde no ves salida. Aplica la idea encima como quien pone una mano tibia sobre una espalda tensa. No estás resolviendo la situación con la idea, estás dejando entrar otra posibilidad. Ese entrar es todo lo que hoy se te pide. La otra manera de ver aparece a su tiempo, casi nunca cuando la exiges.

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Lección 34: Podría ver paz en lugar de esto.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 34 (Fundación para la Paz Interior):

1. La idea de hoy comienza a describir las condiciones que prevalecen en la otra manera de ver. 2 La paz mental es claramente una cuestión interna. 3 Tiene que empezar con tus propios pensamientos y luego extenderse hacia afuera. 4 Es de tu paz mental de donde nace una percepción pacifica del mundo.

2. Para los ejercicios de hoy se requieren tres sesiones de práctica largas. 2 Se aconseja que lleves a cabo una por la mañana y otra por la noche, con una tercera adicional a intercalar entremedias en el momento que parezca más propicio. 3 Todas las sesiones deben hacerse con los ojos cerrados. 4 Es a tu mundo interno al que deben dirigirse las aplicaciones de la idea de hoy.

3. Para cada una de estas sesiones largas se requieren alrededor de cinco minutos de búsqueda mental. 2 Escudriña tu mente en busca de pensamientos de temor, situaciones que provoquen ansiedad, personas o acontecimientos “ofensivos” o cualquier otra cosa sobre la que estés abrigando pensamientos no amorosos. 3 A medida que cada uno de estos pensamientos surja en tu mente, obsérvalo relajadamente, repitiendo la idea de hoy muy despacio, y luego déjalo ir y haz lo mismo con el siguiente.

4. Si comienza a resultarte difícil pensar en temas específicos, continúa repitiendo la idea para tus adentros sin prisas y sin aplicarla a nada en particular. 2 Asegúrate, no obstante, de no excluir nada específicamente.

5. Las aplicaciones cortas deben ser frecuentes, y hacerse siempre que sientas que de alguna forma tu paz mental se está viendo amenazada. 2 El propósito de esto es protegerte de la tentación a lo largo del día. 3 Si se presentase alguna forma específica de tentación en tu conciencia, el ejercicio deberá hacerse de esta forma: 4 Podría ver paz en esta situación en lugar de lo que ahora veo en ella.

6. Si los ataques a tu paz mental se manifiestan en forma de emociones adversas más generalizadas, tales como depresión, ansiedad o preocupación, usa la idea en su forma original. 2 Si ves que necesitas aplicar la idea de hoy más de una vez para que te ayude a cambiar de parecer con respecto a alguna situación determinada, trata de dedicar varios minutos a repetirla hasta que sientas una sensación de alivio. 3 Te ayudará si te dices a ti mismo lo siguiente: 4 Puedo substituir mis sentimientos de depresión, ansiedad o preocupación [o mis

pensamientos acerca de esta situación, persona o acontecimiento] por paz.

"Podría ver paz en lugar de esto." De las lecciones más queridas del Libro. Aplícala cada vez que sientas malestar, por pequeño que sea. Nombra el malestar, nombra la situación, y aplica la idea. No estás intentando cambiar la situación. Estás eligiendo dónde poner la mente. Con el tiempo esta lección se convierte en un botón de emergencia que puedes usar toda la vida. Empieza a instalar el hábito hoy. Yo la sigo usando después de veinticinco años y sigue funcionando.

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Lección 35: Mi mente es parte de la de Dios. Soy muy santo.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 35 (Fundación para la Paz Interior):

1. La idea de hoy no describe la manera como te ves a ti mismo ahora. 2 Describe, no obstante, lo que la visión te mostrará. 3 A todo aquel que cree estar en este mundo le resulta muy difícil creer esto de sí mismo. 4 Sin embargo, la razón por la que cree estar en este mundo es porque no lo cree.

2. Crees que formas parte del lugar donde piensas que estás. 2 Eso se debe a que te rodeas del entorno que deseas. 3 Y lo deseas para proteger la imagen que has forjado de ti mismo. 4 La imagen también forma parte de ese

entorno. 5 Lo que ves mientras crees estar en él, lo ves a través de los ojos de la imagen. 6 Eso no es visión. 7 Las imágenes no pueden ver.

3. La idea de hoy presenta una perspectiva de ti muy diferente. 2 Al establecer tu Fuente establece también tu Identidad, y te describe como realmente debes ser en verdad. 3 La manera en que vamos a aplicar la idea de hoy es ligeramente diferente, ya que el énfasis recae hoy en el que percibe en vez de en lo que éste percibe.

4. Comienza cada una de las tres sesiones de práctica de hoy de cinco minutos cada una repitiendo la idea para tus adentros, luego cierra los ojos y escudriña tu mente en busca de los diversos términos descriptivos que te adjudicas a ti mismo. 2 Incluye todos los atributos basados en el ego que te adscribes, sean positivos o negativos, deseables o indeseables, halagadores o denigrantes. 3 Todos son igualmente irreales porque en ellos no te ves a ti mismo con los ojos de la santidad.

5. En la primera parte del período de búsqueda mental, probablemente pondrás mayor énfasis en lo que consideres son los aspectos más negativos de tu auto-percepción. 2 Hacia el final del ejercicio, no obstante, es probable que lo que te venga a la mente sean los términos descriptivos más autoengrandecedores. 3 Trata de reconocer que no importa en qué dirección se inclinen las fantasías que albergas acerca de ti mismo. 4 En realidad, las fantasías no se inclinan en ninguna dirección. 5 Simplemente no son verdaderas.

6. Una lista adecuada para la aplicación de la idea de hoy, la cual no ha sido seleccionada conscientemente, podría ser: 2 Me veo a mí mismo como alguien del que otros abusan.

3 Me veo a mí mismo como alguien que está deprimido.

4 Me veo a mí mismo como un fracaso.

5 Me veo a mí mismo como alguien que está en peligro.

6 Me veo a mí mismo como un inútil.

7 Me veo a mí mismo como un vencedor.

8 Me veo a mí mismo como un perdedor.

9 Me veo a mí mismo como una persona caritativa.

10 Me veo a mí mismo como una persona virtuosa.

7. No debes pensar acerca de estos términos de manera abstracta. 2 Se te ocurrirán a medida que te vengan a la mente diversas personalidades, situaciones o acontecimientos en los que tú figuras. 3 Escoge cualquier situación en particular que se te ocurra, identifica el término o términos descriptivos que consideres pertinentes a tus reacciones a esa situación, y úsalos para aplicar la idea de hoy. 4 Después que hayas nombrado cada uno de ellos, añade: 5 Pero mi mente es parte de la de Dios. 6 Soy muy santo.

8. Durante las sesiones de práctica más largas probablemente habrá intervalos en los que no se te ocurra nada en particular. 2 No te esfuerces en pensar cosas concretas para ocupar dichos intervalos, sino simplemente relájate y repite la idea de hoy lentamente hasta que se te ocurra algo. 3 Si bien no debes omitir nada de lo que se te ocurra durante los ejercicios, no se debe “sacar” nada a la fuerza. 4 No se debe usar ni fuerza ni discriminación.

9. Tan a menudo como sea posible en el transcurso del día, aplica la idea de hoy a cada atributo o atributos que te estés adjudicando en ese momento, añadiendo la idea en la forma indicada más arriba. 2 Si no se te ocurre nada en particular, repite simplemente la idea en tu interior con los ojos cerrados.

"Mi mente es parte de la de Dios. Soy muy santo." Aquí el Curso empieza a hablar directo sobre identidad. Aplica la lección con la mirada puesta en cómo te describes a ti mismo mentalmente durante el día. "Estoy cansado, estoy ansioso, soy tímido." Todas esas identificaciones son puestas encima, no verdaderas. Aplica la idea de hoy exactamente contra esas etiquetas. No te obligues a sentir santidad. Sólo pon la idea. La santidad no es un sentimiento, es un hecho que el Curso te está recordando.

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Lección 36: Mi santidad envuelve todo lo que veo.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 36 (Fundación para la Paz Interior):

1. La idea de hoy extiende la idea de ayer del que percibe a lo percibido. 2 Eres santo porque tu mente es parte de la de Dios. 3 Y puesto que eres santo, tu visión no puede sino ser santa también. 4 ”Impecabilidad” quiere decir libre de pecado. 5 No se puede estar libre de pecado sólo un poco. 6 O bien eres impecable o bien no lo eres. 7 Si tu mente es parte de la de Dios tienes que ser impecable, pues de otra forma parte de Su Mente sería

pecaminosa. 8 Tu visión está vinculada a Su Santidad, no a tu ego y, por lo tanto, no tiene nada que ver con tu cuerpo.

2. Hoy se requieren cuatro sesiones de práctica de tres a cinco minutos cada una. 2 Trata de distribuirlas equitativamente y de hacer las aplicaciones más cortas a menudo para así asegurar tu protección durante todo el día. 3 Las sesiones de práctica más largas deben hacerse de la siguiente forma:

3. Cierra primero los ojos y repite la idea de hoy varias veces lentamente. 2 Luego ábrelos y mira a tu alrededor con bastante lentitud, aplicando la idea de manera específica a cualquier cosa que notes en tu observación informal. 3 Di, por ejemplo: 4 Mi santidad envuelve esa alfombra. 5 Mi santidad envuelve esa pared. 6 Mi santidad envuelve estos dedos. 7 Mi santidad envuelve esa silla. 8 Mi santidad envuelve ese cuerpo. 9 Mi santidad envuelve esta pluma.

10 Cierra los ojos varias veces durante estas sesiones de práctica y repite la idea para tus adentros. 11 Luego

ábrelos y continúa como antes.

4. Para las sesiones de práctica más cortas, cierra los ojos y repite la idea; mira a tu alrededor mientras la repites de nuevo y finaliza con una repetición adicional con los ojos cerrados. 2 Todas las aplicaciones, por supuesto, deben llevarse a cabo con bastante lentitud y con el menor esfuerzo y prisa posibles.

"Mi santidad envuelve todo lo que veo." Extensión de la anterior. Si eres santo, todo lo que ves está tocado por eso. Aplícala con especificidad. Mira alrededor y pon la idea sobre la lámpara, sobre la persona, sobre tu propio cuerpo. La instrucción es aplicarla como se ha venido haciendo desde la lección 1, con imparcialidad. La santidad no juzga cuál objeto es digno. Ella simplemente se extiende. Practica ese extender hoy sin evaluar los resultados. Los resultados llegan callados, en su propio tiempo.

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Lección 37: Mi santidad bendice al mundo.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 37 (Fundación para la Paz Interior):

1. Esta idea contiene los primeros destellos de tu verdadera función en el mundo o, en otras palabras, la razón por la que estás aquí. 2 Tu propósito es ver el mundo a través de tu santidad. 3 De este modo, tú y el mundo sois bendecidos juntos. 4 Nadie pierde, a nadie se le despoja de nada y todo el mundo se beneficia a través de tu santa visión. 5 Significa el fin del sacrificio porque le ofrece a todo el mundo su justo merecido. 6 Y todo el mundo tiene derecho a todo, ya que ése es su sagrado derecho como Hijo de Dios.

2. No hay ninguna otra manera de poder eliminar la idea de sacrificio del pensamiento del mundo. 2 Cualquier otra manera de ver inevitablemente exige el que algo o alguien pague. 3 Como resultado de ello, el que percibe sale perdiendo. 4 Y no tiene ni idea de por qué está perdiendo. 5 Su plenitud, sin embargo, le es restaurada a su conciencia a través de tu visión. 6 Tu santidad le bendice al no exigir nada de él. 7 Los que se consideran a sí mismos completos no exigen nada.

3. Tu santidad es la salvación del mundo. 2 Te permite enseñarle al mundo que es uno contigo, sin predicarle ni decirle nada, sino simplemente mediante tu sereno reconocimiento de que en tu santidad todas las cosas son bendecidas junto contigo.

4. Hoy debes dar comienzo a las cuatro sesiones de práctica más largas —las cuales han de tener una duración de tres a cinco minutos cada una— repitiendo la idea de hoy, a lo cual ha de seguir un minuto más o menos en el que debes mirar a tu alrededor a medida que aplicas la idea a cualquier cosa que veas: 2 Mi santidad bendice esta silla. 3 Mi santidad bendice esa ventana. 4 Mi santidad bendice este cuerpo.

5 Luego cierra los ojos y aplica la idea a cualquier persona que te venga a la mente, usando su nombre y

diciendo: 6 Mi santidad te bendice, [nombre].

5. Puedes continuar la sesión de práctica con los ojos cerrados o bien abrirlos de nuevo y aplicar la idea a tu mundo exterior si así lo deseas; puedes alternar entre aplicar la idea a cualquier cosa que veas a tu alrededor o a aquellas personas que aparezcan en tus pensamientos o bien puedes usar cualquier combinación que prefieras de estas dos clases de aplicación. 2 La sesión de práctica debe concluir con una repetición de la idea con los ojos cerrados, seguida inmediatamente por otra repetición con los ojos abiertos.

6. Los ejercicios más cortos consisten en repetir la idea tan a menudo como puedas. 2 Resulta particularmente útil aplicarla en silencio a todas las personas con las que te encuentres, usando su nombre al hacerlo. 3 Es esencial que uses la idea si alguien parece causar una reacción adversa en ti. 4 Ofrécele la bendición de tu santidad de inmediato, para que así puedas aprender a conservarla en tu conciencia.

"Mi santidad bendice al mundo." El Curso te está introduciendo a un rol activo. Tu santidad no es sólo tuya, tiene efecto. Aplícala hoy con generosidad. Cuando pases al lado de alguien, aplica la idea en silencio. Cuando pienses en alguien difícil, aplica la idea en silencio. Este ejercicio es una de las primeras semillas del perdón como función. No hace falta anunciarlo, no hace falta demostrar nada. La bendición se extiende sola cuando la dejas. Tu única tarea es no interrumpirla con juicio.

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Lección 38: No hay nada que mi santidad no pueda hacer.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 38 (Fundación para la Paz Interior):

1. Tu santidad invierte todas las leyes del mundo. 2 Está más allá de cualquier restricción de tiempo, espacio, distancia, así como de cualquier clase de límite. 3 El poder de tu santidad es ilimitado porque te establece como Hijo de Dios, en unión con la Mente de su Creador.

2. Mediante tu santidad el Poder de Dios se pone de manifiesto. 2 Mediante tu santidad el Poder de Dios se vuelve accesible. 3 Y no hay nada que el Poder de Dios no pueda hacer. 4 Tu santidad, por lo tanto, puede eliminar todo dolor, acabar con todo pesar y resolver todo problema. 5 Puede hacer eso en conexión contigo o con cualquier otra persona. 6 Tiene el mismo poder para ayudar a cualquiera porque su poder para salvar a cualquiera es el mismo.

3. Si tú eres santo, también lo es todo lo que Dios creó. 2 Tú eres santo porque todas las cosas que Él creó son santas. 3 Y todas las cosas que Él creó son santas porque tú eres santo. 4 En los ejercicios de hoy vamos a aplicar el poder de tu santidad a cualquier clase de problema, dificultad o sufrimiento que te venga a la mente tanto si tiene que ver contigo como con otro. 5 No haremos distinciones porque no hay distinciones.

4. En las cuatro sesiones de práctica más largas, que preferiblemente han de tener una duración de cinco minutos completos cada una, repite la idea de hoy, cierra los ojos, y luego escudriña tu mente en busca de cualquier sensación de pérdida o de cualquier clase de infelicidad tal como la percibas. 2 Trata, en la medida de lo posible, de no hacer distinciones entre las situaciones que son difíciles para ti y las que son difíciles para otro. 3 Identifica la situación específicamente, así como el nombre de la persona en cuestión. 4 Usa el siguiente

modelo al aplicar la idea de hoy: 5 En esta situación con respecto a _____ en la que me veo envuelto, no hay nada que mi

santidad no pueda hacer. 6 En esta situación con respecto a _____en la que _____ se ve envuelto, no hay nada que mi

santidad no pueda hacer.

5. De vez en cuando puedes variar este procedimiento si así lo deseas y añadir algunos de tus propios pensamientos que vengan al caso. 2 Podrías, por ejemplo, incluir pensamientos tales como: 3 No hay nada que mi santidad no pueda hacer porque el Poder de Dios reside en ella.

4 Introduce cualquier variación que quieras, pero mantén los ejercicios centrados en el tema: “No hay nada que

mi santidad no pueda hacer”. 5 El propósito de los ejercicios de hoy es comenzar a inculcarte la sensación de que tienes dominio sobre todas las cosas por ser Quien eres.

6. En las aplicaciones cortas y más frecuentes, aplica la idea en su forma original, a no ser que surja o te venga a la mente algún problema en particular que tenga que ver contigo o con otra persona. 2 En ese caso, usa la forma más específica.

"No hay nada que mi santidad no pueda hacer." Lección grande. El Curso está subiendo el volumen. Aplícala en las áreas donde te sientes más impotente. La salud, la familia, el dinero, el trabajo. No estás afirmando que tu ego pueda con todo. Estás afirmando que tu santidad, que es la Presencia de Dios en ti, no tiene límite. Es una distinción importante. La santidad hace, el ego actúa. Practica dejar que la santidad haga hoy, y nota qué diferente se siente actuar desde ese lugar.

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Lección 39: Mi santidad es mi salvación.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 39 (Fundación para la Paz Interior):

1. Si la culpa es el infierno, ¿cuál es su opuesto? 2 Al igual que el texto para el que este libro de ejercicios fue escrito, las ideas que se usan en los ejercicios son muy simples, muy claras y están totalmente exentas de ambigüedad. 3 No estamos interesados en proezas intelectuales ni en juegos de lógica. 4 Estamos interesados únicamente en lo que es muy obvio, lo cual has pasado por alto en las nubes de complejidad en las que crees que piensas.

2. Si la culpa es el infierno, ¿cuál es su opuesto? 2 Ésta, sin duda, no es una pregunta difícil. 3 La vacilación que tal vez sientas al contestarla no se debe a la ambigüedad de la pregunta. 4 Pero ¿crees acaso que la culpa es el infierno? 5 Si lo creyeras, verías de inmediato cuán directo y simple es el texto, y no necesitarías un libro de ejercicios en absoluto. 6 Nadie necesita practicar para obtener lo que ya es suyo.

3. Hemos dicho ya que tu santidad es la salvación del mundo. 2 ¿Y qué hay de tu propia salvación? 3 No puedes dar lo que no tienes. 4 Un salvador tiene que haberse salvado. 5 ¿De qué otro modo, si no, podría enseñar lo que es la salvación? 6 Los ejercicios de hoy van dirigidos a ti, en reconocimiento de que tu salvación es crucial para la salvación del mundo. 7 A medida que apliques los ejercicios a tu mundo, el mundo entero se beneficiará.

4. Tu santidad es la respuesta a toda pregunta que alguna vez se haya hecho, se esté haciendo ahora o se haga en el futuro. 2 Tu santidad significa el fin de la culpa y, por ende, el fin del infierno. 3 Tu santidad es la salvación del mundo, así como la tuya. 4 ¿Cómo podrías tú —a quien le pertenece tu santidad— ser excluido de ella? 5 Dios no conoce lo profano. 6 ¿Sería posible que Él no conociese a Su Hijo?

5. Se te exhorta a que dediques cinco minutos completos a cada una de las cuatro sesiones de práctica más largas de hoy, y a que esas sesiones sean más frecuentes y de mayor duración. 2 Si quieres exceder los requisitos mínimos, se recomienda que lleves a cabo más sesiones en vez de sesiones más largas, aunque sugerimos ambas cosas.

6. Empieza las sesiones de práctica como de costumbre, repitiendo la idea de hoy para tus adentros. 2 Luego, con los ojos cerrados, explora tu mente en busca de pensamientos que no sean amorosos en cualquiera de las formas en que puedan presentarse: desasosiego, depresión, ira, miedo, preocupación, ataque, inseguridad, etc. 3 No importa en qué forma se presenten, no son amorosos y, por lo tanto, son temibles. 4 De ellos, pues, es de

los que necesitas salvarte.

7. Todas las situaciones, personalidades o acontecimientos específicos que asocies con pensamientos no amorosos de cualquier clase constituyen sujetos apropiados para los ejercicios de hoy. 2 Es imperativo para tu salvación que los veas de otra manera. 3 Impartirles tu bendición es lo que te salvará y lo que te dará la visión.

8. Lentamente, sin hacer una selección consciente y sin poner un énfasis indebido en ninguno en particular, escudriña tu mente en busca de todos aquellos pensamientos que se interponen entre tu salvación y tú. 2 Aplica la idea de hoy a cada uno de ellos de esta manera: 3 Mis pensamientos no amorosos acerca de _____ me mantienen en el infierno. 4 Mi santidad

es mi salvación.

9. Quizá estas sesiones de práctica te resulten más fáciles si las intercalas con varias sesiones cortas en las que simplemente repites muy despacio la idea de hoy varias veces en silencio. 2 Te puede resultar útil asimismo incluir unos cuantos intervalos cortos en los que sencillamente te relajas y no pareces estar pensando en nada. 3 Mantener la concentración es muy difícil al principio. 4 Sin embargo, se irá haciendo cada vez más fácil a

medida que tu mente se vuelva más disciplinada y menos propensa a distraerse. 10. Mientras tanto, debes sentirte en libertad de introducir variedad en las sesiones de práctica en cualquier forma que te atraiga hacerlo. 2 Mas no debes cambiar la idea en sí al variar el método de aplicación. 3 Sea cual sea la forma en que elijas usarla, la idea debe expresarse de tal manera que su significado sea el hecho de que tu santidad es tu salvación. 4 Finaliza cada sesión de práctica repitiendo una vez más la idea en su forma original y añadiendo: 5 Si la culpa es el infierno, ¿cuál es su opuesto?

11. En las aplicaciones más cortas, que deben llevarse a cabo unas tres o cuatro veces por hora o incluso más si es posible, puedes hacerte a ti mismo esa pregunta o repetir la idea de hoy, pero preferiblemente ambas cosas. 2 Si te asaltan tentaciones, una variación especialmente útil de la idea es: 3 Mi santidad es mi salvación de esto.

"Mi santidad es mi salvación." Aquí el Curso conecta identidad con salvación. No hay dos temas. Tu santidad, tal como el Libro la define, es lo que te lleva a casa. Aplica la lección buscando en la mente los pensamientos que no son santos, y llevándolos a la luz de la idea. No busques castigo, busca reconocimiento. Nombrar lo que no es santo lo suelta más rápido que negarlo. Ese es el trabajo del día. Practícalo con dulzura contigo mismo.

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Lección 40: Soy bendito por ser un Hijo de Dios.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 40 (Fundación para la Paz Interior):

1. Comenzamos hoy a afirmar algunas de las bienaventuranzas a las que tienes derecho por ser Quien eres. 2 Hoy no se requieren largas sesiones de práctica, sino muchas cortas y frecuentes. 3 Lo ideal sería una cada diez minutos, y se te exhorta a que trates de mantener este horario y a adherirte a él siempre que puedas. 4 Si te olvidas, trata de nuevo. 5 Si hay largas interrupciones, trata de nuevo. 6 Siempre que te acuerdes, trata de nuevo.

2. No es preciso que cierres los ojos durante los ejercicios, aunque probablemente te resultará beneficioso hacerlo. 2 Mas puede que durante el día te encuentres en situaciones en las que no puedas cerrar los ojos. 3 No obstante,

no dejes de hacer la sesión por eso. 4 Puedes practicar muy bien en cualquier circunstancia, si realmente deseas hacerlo.

3. Los ejercicios de hoy no requieren ningún esfuerzo ni mucho tiempo. 2 Repite la idea de hoy y luego añade varios de los atributos que asocias con ser un Hijo de Dios, aplicándotelos a ti mismo. 3 Una sesión de práctica, por ejemplo, podría consistir en lo siguiente: 4 Soy bendito por ser un Hijo de Dios. 5 Soy feliz y estoy en paz; soy amoroso y estoy contento.

6 Otra podría ser, por ejemplo:

7 Soy bendito por ser un Hijo de Dios. 8 Estoy calmado y sereno; me siento seguro y confiado.

9 Si sólo dispones de un momento, basta con que simplemente te digas a ti mismo que eres bendito por ser un

Hijo de Dios.

"Soy bendito por ser un Hijo de Dios." Esta lección es corta y tierna. El Curso te pide repetirla cada diez minutos si puedes, cada media hora si no. La repetición frecuente es el ejercicio en sí. Aplícala en el metro, en el carro, en la cocina, en la cola del supermercado. No la trates como un mantra, aunque suene parecido. Trátala como un recordatorio. Un recordatorio de lo que ya eres, no de lo que estás tratando de ser.

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Lección 41: Dios va conmigo dondequiera que yo voy.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 41 (Fundación para la Paz Interior):

1. Con el tiempo, la idea de hoy desvanecerá por completo la sensación de soledad y abandono que experimentan todos los que se consideran separados. 2 La depresión es una consecuencia inevitable de la separación, 3 como también lo son la ansiedad, las preocupaciones, una profunda sensación de desamparo, la infelicidad, el sufrimiento y el intenso miedo a perder.

2. Los que se consideran separados han inventado muchos “remedios” para lo que, según ellos, son “los males del mundo”: 2 Pero la única cosa que no han hecho es cuestionar la realidad del problema. 3 Los efectos de éste, no obstante, no se pueden sanar porque el problema no es real. 4 La idea de hoy tiene el poder de acabar con todo este desatino para siempre. 5 Pues eso es lo que es, un desatino, por muy serias y trágicas que parezcan ser sus manifestaciones.

3. En lo profundo de tu interior yace todo lo que es perfecto, presto a irradiar a través de ti sobre el mundo. 2 Ello sanará todo pesar y dolor, todo temor y toda sensación de pérdida porque curará a la mente que pensaba que todas esas cosas eran reales y que sufría debido a la lealtad que les tenía.

4. Jamás se te puede privar de tu perfecta santidad porque su Fuente va contigo dondequiera que tú vas. 2 Jamás puedes sufrir porque la Fuente de toda dicha va contigo dondequiera que tú vas. 3 Jamás puedes estar solo porque la Fuente de toda vida va contigo dondequiera que tú vas. 4 Nada puede destruir tu paz mental porque Dios va contigo dondequiera que tú vas.

5. Comprendemos que no creas nada de esto. 2 ¿Cómo ibas a creerlo cuando la verdad se halla oculta en lo profundo de tu interior, bajo una pesada nube de pensamientos dementes, densos y turbios que representan, no obstante, todo lo que ves? 3 Hoy intentaremos por primera vez atravesar esa obscura y pesada nube y llegar a la luz que se encuentra más allá.

6. Hoy tendremos una sola sesión de práctica larga. 2 Por la mañana, a ser posible tan pronto como te levantes, siéntate en silencio de tres a cinco minutos con los ojos cerrados. 3 Al comienzo de la sesión de práctica repite la idea de hoy muy lentamente. 4 No trates de pensar en nada en particular. 5 Trata, en cambio, de experimentar la sensación de que estás sumergiéndote en tu interior, más allá de todos los pensamientos vanos del mundo. 6 Trata de llegar hasta lo más profundo de tu mente, manteniéndola despejada de cualquier pensamiento que

pudiese distraerte.

7. De vez en cuando puedes repetir la idea de hoy si observas que eso te ayuda. 2 Pero sobre todo, trata de sumergirte tan profundamente como puedas en tu interior, lejos del mundo y de todos sus pensamientos disparatados. 3 Estás tratando de llegar más allá de todo ello. 4 Estás tratando de dejar atrás las apariencias y de aproximarte a la Realidad.

8. Es perfectamente posible llegar a Dios. 2 De hecho, es muy fácil, ya que es la cosa más natural del mundo. 3 Podría decirse incluso que es lo único que es natural en el mundo. 4 El camino quedará despejado, si

realmente crees que ello es posible. 5 Este ejercicio puede producir resultados asombrosos incluso la primera vez que se intenta, y tarde o temprano acaba por tener éxito. 6 A medida que avancemos ofreceremos más detalles acerca de este tipo de práctica. 7 No obstante, nunca fracasa del todo, y es posible tener éxito inmediatamente.

9. Usa la idea frecuentemente a lo largo del día, repitiéndola muy despacio, preferiblemente con los ojos cerrados. 2 Piensa en lo que estás diciendo, en el significado de las palabras. 3 Concéntrate en la santidad que esas

palabras te atribuyen, en la compañía indefectible de la que gozas, en la completa protección que te rodea. 10. Puedes ciertamente permitirte el lujo de reírte de los pensamientos de miedo, recordando que Dios va contigo dondequiera que tú vas.

"Dios va conmigo dondequiera que yo voy." Esta lección introduce el ejercicio profundo, la sesión de al menos tres o cuatro minutos donde intentas ir dentro. El Curso te está pidiendo entrar en meditación por primera vez de manera formal. No te asustes si no logras "llegar". El intento sincero es el ejercicio. Siéntate, di la idea, y permite que la mente se calme sin forzarla. Si aparecen pensamientos, aplica la idea encima y sigue. Este es el músculo interior que el Libro empieza a trabajar en serio desde aquí.

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Lección 42: Dios es mi Fortaleza. La visión es Su regalo.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 42 (Fundación para la Paz Interior):

1. La idea de hoy combina dos pensamientos muy poderosos, ambos de gran importancia. 2 Plantea también una relación de causa y efecto que explica por qué tus esfuerzos por alcanzar la meta del curso no pueden ser en vano. 3 Verás, porque ésa es la Voluntad de Dios. 4 Es Su Fortaleza, no la tuya, la que te da poder. 5 Y es Su regalo, no el tuyo, el que te ofrece visión.

2. Dios es ciertamente tu fortaleza, y lo que Él da, es verdaderamente dado. 2 Esto quiere decir que lo puedes recibir en cualquier momento o lugar, donde quiera que estés y en cualquier circunstancia en la que te encuentres. 3 Tu paso por el tiempo y por el espacio no es al azar. 4 No puedes sino estar en el lugar perfecto, en el momento perfecto. 5 Tal es la Fortaleza de Dios. 6 Tales Sus dones.

3. Hoy llevaremos a cabo dos sesiones de práctica de tres a cinco minutos cada una; una tan pronto como te despiertes, y la otra, lo más cerca posible de la hora de irte a dormir. 2 Es mejor, no obstante, esperar hasta que puedas sentarte tranquilamente a solas en un momento en que te sientas listo, que preocuparte de la hora en sí.

4. Da comienzo a estas sesiones de práctica repitiendo la idea de hoy lentamente mientras miras a tu alrededor. 2 Luego cierra los ojos y repite la idea otra vez, aún más despacio que antes. 3 Después de eso, trata de no

pensar en nada, excepto en los pensamientos que se te ocurran relacionados con la idea de hoy. 4 Puedes pensar, por ejemplo: 5 La visión tiene que ser posible. 6 Dios da verdaderamente,

o: 7 Los regalos que Dios me ha hecho tienen que ser míos porque Él Mismo me los

dio.

5. Cualquier pensamiento que esté claramente relacionado con la idea de hoy es adecuado. 2 De hecho, tal vez te asombre la cantidad de entendimiento relacionado con el curso que algunos de tus pensamientos reflejan. 3 Déjalos que te vengan sin censurarlos, a menos que notes que tu mente está simplemente divagando y que es

obvio que has permitido que se infiltren pensamientos irrelevantes. 4 Es posible también que llegue un punto en el que parece que no te van a venir más pensamientos a la mente. 5 De ocurrir tales interferencias, abre los ojos y repite el pensamiento una vez más mientras miras lentamente a tu alrededor; después ciérralos, repite la idea otra vez y continúa buscando en tu mente pensamientos afines.

6. Recuerda, no obstante, que en conexión con los ejercicios de hoy no es apropiado que te esfuerces por encontrar pensamientos afines. 2 Trata sencillamente de hacerte a un lado y dejar que te vengan a la mente por su cuenta. 3 Si esto te resulta difícil, es mejor pasar la sesión de práctica alternando entre repeticiones lentas de la idea con

los ojos abiertos y luego con los ojos cerrados, que esforzarte por encontrar pensamientos adecuados.

7. No hay límite en el número de sesiones de práctica cortas que podrían resultarte beneficiosas hoy. 2 La idea de hoy es uno de los pasos iniciales en el proceso de unificar tus pensamientos y de enseñarte que estás estudiando un sistema de pensamiento unificado que no carece de nada que sea necesario, y en el que no se incluye nada contradictorio o irrelevante.

8. Cuanto más a menudo repitas la idea de hoy durante el transcurso del día, más a menudo estarás recordando que el objetivo del curso es importante para ti y que no lo has olvidado.

"Dios es mi Fortaleza. La visión es Su regalo." Dos ideas en una lección, y las dos se sostienen mutuamente. Aplícala en meditación, en silencio, con la idea repetida despacio. La visión no es algo que fabricas, es algo que se te da cuando dejas de fabricar. Y la fortaleza que te sostiene mientras aprendes no es tuya, es compartida. Es la Fortaleza de Dios en ti. Practica hoy dejándote sostener. Suelta la mano un momento, y descubrirás que ya te sostenían debajo.

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Lección 43: Dios es mi Fuente. No puedo ver separado de Él.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 43 (Fundación para la Paz Interior):

1. La percepción no es un atributo de Dios. 2 El ámbito de Dios es el del Conocimiento. 3 Sin embargo, Él ha creado al Espíritu Santo para que sirva de Mediador entre la percepción y el Conocimiento. 4 Sin este vínculo con Dios, la percepción habría reemplazado al Conocimiento en tu mente para siempre. 5 Gracias a este vínculo con Dios, la percepción se transformará y se purificará en tal medida que te conducirá al Conocimiento. 6 Ésa es su función tal como la ve el Espíritu Santo. 7 Por lo tanto, ésa es en verdad su función.

2. En Dios no puedes percibir. 2 La percepción no tiene ninguna función en Dios, y no existe. 3 Pero en la salvación, que es el proceso de erradicar lo que nunca fue, la percepción tiene un propósito sumamente importante. 4 Habiéndola inventado el Hijo de Dios para un propósito no santo, tiene que convertirse ahora en el medio a través del cual se restaura la santidad en su conciencia. 5 La percepción no tiene significado. 6 Sin embargo, el Espíritu Santo le otorga un significado muy parecido al de Dios. 7 Una percepción que ha sanado se convierte en el medio por el que el Hijo de Dios perdona a su hermano y, por ende, se perdona a sí mismo.

3. No puedes ver separado de Dios porque no puedes estar separado de Dios. 2 Todo lo que haces, lo haces en Él, porque todo lo que piensas, lo piensas con Su Mente. 3 Si la visión es real, y es real en la medida en que comparte el propósito del Espíritu Santo, entonces no puedes ver separado de Dios.

4. Hoy son necesarias tres sesiones de práctica de cinco minutos cada una. 2 La primera debe hacerse lo más temprano que puedas; la segunda lo más tarde posible, y la tercera en el momento más oportuno y adecuado que las circunstancias y la buena disposición permitan. 3 Al comienzo de estas sesiones repite la idea de hoy para tus adentros con los ojos cerrados. 4 Luego mira a tu alrededor brevemente, aplicando la idea específicamente a lo que veas. 5 Cuatro o cinco objetos durante esta fase de la sesión de práctica serán suficientes. 6 Podrías decir, por ejemplo: 7 Dios es mi Fuente. 8 No puedo ver este escritorio separado de Él. 9 Dios es mi Fuente. 10 No puedo ver ese cuadro separado de Él.

5. Si bien esta parte del ejercicio debe ser relativamente corta, asegúrate, en esta fase de la práctica, de seleccionar los objetos tan al azar como sea posible, sin controlar su inclusión o exclusión. 2 Para la segunda fase, la más larga, cierra los ojos, repite la idea de hoy nuevamente, y luego deja que cualquier pensamiento pertinente que se te ocurra sea una aportación a la idea de hoy en tu propio estilo particular. 3 Pensamientos tales como: 4 Veo a través de los ojos del perdón.

5 Veo el mundo como un lugar bendito.

6 El mundo me puede mostrar Quién soy.

7 Veo mis propios pensamientos, que son como los de Dios.

8 Cualquier pensamiento que en mayor o menor medida esté directamente relacionado con la idea de hoy es

adecuado. 9 Los pensamientos no tienen que tener una relación obvia con la idea, pero tampoco deben oponerse a ella.

6. Si ves que tu mente se distrae o si comienzas a notar la presencia de pensamientos que están en clara oposición a la idea de hoy o si te resulta imposible pensar en algo, abre los ojos, repite la primera fase del ejercicio y luego intenta de nuevo la segunda. 2 No dejes transcurrir grandes lapsos de tiempo en los que te enfrascas en pensamientos irrelevantes. 3 Para evitar eso, vuelve a la primera fase del ejercicio cuantas veces sea necesario.

7. La forma de la idea, al aplicarla hoy durante las sesiones de práctica más cortas, puede variar de acuerdo con las circunstancias y situaciones en las que te encuentres en el transcurso del día. 2 Cuando estés con otra persona, por ejemplo, trata de acordarte de decirle silenciosamente: 3 Dios es mi Fuente. 4 No puedo verte separado de Él.

5 Esta variación puede aplicarse por igual tanto a desconocidos como a aquellas personas con las que crees

tener una relación íntima. 6 De hecho, evita a toda costa hacer distinciones de esta clase.

8. La idea de hoy también debe aplicarse en el transcurso del día a las diversas situaciones y acontecimientos que puedan presentarse, especialmente a aquellos que de alguna forma parezcan afligirte. 2 A tal fin, aplica la idea de esta manera: 3 Dios es mi Fuente. 4 No puedo ver esto separado de Él.

9. Si en ese momento no se presenta en tu conciencia ningún sujeto en particular, repite simplemente la idea en su forma original. 2 Trata de no dejar pasar grandes lapsos de tiempo sin recordar la idea de hoy y, por ende, sin recordar tu función.

"Dios es mi Fuente. No puedo ver separado de Él." Aquí el Curso te pide una sesión de práctica larga. Toma esos tres o cuatro minutos en serio. Cierra los ojos, di la idea con calma, y descansa. La lección no está pidiendo que sientas a Dios en la primera meditación. Está pidiendo que abras un espacio. Ese abrir es el ejercicio. Con el tiempo, algo entra en el espacio. Hoy tu único trabajo es abrirlo. Abrirlo en sí ya es un acto de fe silenciosa.

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Lección 44: Dios es la Luz en la que veo.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 44 (Fundación para la Paz Interior):

1. Hoy continuamos con la idea de ayer, agregándole otra dimensión. 2 No puedes ver en la obscuridad y no puedes fabricar luz. 3 Puedes fabricar obscuridad y luego pensar que ves en ella, pero la Luz refleja Vida, y es, por consiguiente, un aspecto de la Creación. 4 La Creación y la obscuridad no pueden coexistir, pero la Luz y la Vida son inseparables, pues no son sino diferentes aspectos de la Creación.

2. Para poder ver, tienes que reconocer que la Luz se encuentra en tu interior y no afuera. 2 No puedes ver fuera de ti, ni tampoco se encuentra fuera de ti el equipamiento que necesitas para poder ver. 3 Una parte esencial de ese equipamiento es la Luz que hace posible el que puedas ver. 4 Esa Luz está siempre contigo, haciendo que la visión sea posible en toda circunstancia.

3. Hoy vamos a intentar llegar hasta esa luz. 2 Para tal fin, utilizaremos una forma de ejercicio que ya se sugirió anteriormente y que vamos a utilizar cada vez más. 3 Dicha forma de ejercicio es especialmente difícil para la mente indisciplinada y representa uno de los objetivos principales del entrenamiento mental. 4 Requiere precisamente lo que le falta a la mente sin entrenar. 5 Con todo, si has de ver, dicho entrenamiento tiene que tener lugar.

4. Lleva a cabo como mínimo tres sesiones de práctica hoy, cada una de tres a cinco minutos de duración. 2 Recomendamos enfáticamente que les dediques más tiempo, pero únicamente si notas que el tiempo pasa sin

que experimentes ninguna sensación de tensión o muy poca. 3 La forma de práctica que vamos a utilizar hoy es la más natural y fácil del mundo para la mente entrenada, tal como parece ser la más antinatural y difícil para la mente sin entrenar.

5. Tu mente ya no está completamente sin entrenar. 2 Estás bastante preparado para aprender la forma de ejercicio que vamos a utilizar hoy, pero es posible que te topes con una gran resistencia. 3 La razón es muy simple. 4 Al practicar de esta manera, te desprendes de todo lo que ahora crees y de todos los pensamientos que has inventado. 5 Propiamente dicho, esto constituye tu liberación del infierno. 6 Sin embargo, si se percibe a través de los ojos del ego, es una pérdida de identidad y un descenso al infierno.

6. Si te puedes apartar del ego, aunque sólo sea un poco, no tendrás dificultad alguna en reconocer que su oposición y sus miedos no significan nada. 2 Tal vez te resulte útil recordarte a ti mismo de vez en cuando, que alcanzar la luz es escapar de la obscuridad, independientemente que creas lo contrario. 3 Dios es la Luz en la que ves. 4 Estás intentando llegar a Él.

7. Da comienzo a la sesión de práctica repitiendo la idea de hoy con los ojos abiertos, luego ciérralos lentamente mientras repites la idea varias veces más. 2 Trata entonces de sumergirte en tu mente, abandonando cualquier clase de interferencia e intrusión a medida que te sumerges serenamente más allá de ellas. 3 No hay nada, excepto tú, que pueda impedirle a tu mente hacer esto. 4 Tu mente está sencillamente siguiendo su curso natural. 5 Trata de observar los pensamientos que te vengan sin involucrarte con ninguno de ellos, y luego pásalos de largo tranquilamente.

8. Si bien no se recomienda ningún enfoque en particular para esta forma de ejercicio, sí es necesario que te des cuenta de cuán importante es lo que estás haciendo, el inestimable valor que ello tiene para ti, así como que seas consciente de que estás intentando hacer algo muy sagrado. 2 La salvación es el más feliz de todos tus logros. 3 Es asimismo el único que tiene sentido porque es el único que tiene verdadera utilidad para ti.

9. Si experimentas cualquier clase de resistencia, haz una pausa lo suficientemente larga como para poder repetir la idea de hoy con los ojos cerrados, a no ser que notes que tienes miedo. 2 En ese caso es probable que abrir los ojos brevemente te haga sentir más tranquilo. 3 Trata, sin embargo, de reanudar los ejercicios con los ojos cerrados tan pronto como puedas. 10. Si estás haciendo los ejercicios correctamente, deberías experimentar una cierta sensación de relajación e incluso sentir que te estás aproximando a la Luz o, de hecho, adentrándote en Ella. 2 Trata de pensar en la Luz, sin forma y sin límites, según pasas de largo los pensamientos de este mundo. 3 Y no te olvides de que no te pueden atar a él a no ser que tú les des el poder de hacerlo. 11. Durante el transcurso del día, repite la idea a menudo con los ojos abiertos o cerrados, como mejor te parezca en su momento. 2 Pero no te olvides de repetirla. 3 Sobre todo, decídete hoy a no olvidarte.

"Dios es la Luz en la que veo." Otra lección de meditación. El Curso te está enseñando a entrar. Aplícala con paciencia contigo mismo. La mente se distrae. Está bien. Cuando lo notes, aplica la idea encima y regresa. La distracción no es el enemigo del ejercicio, es parte del ejercicio. Cada regreso es el músculo entrenándose. En veinticinco años de práctica todavía la mente se distrae. La diferencia con el principio es que ahora regreso más rápido. Ese es el fruto real.

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Lección 45: Dios es la Mente con la que pienso.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 45 (Fundación para la Paz Interior):

1. La idea de hoy es la llave que te dará acceso a tus pensamientos reales, 2 los cuales no tienen nada que ver con lo que crees que piensas, de la misma manera en que nada de lo que piensas que ves guarda relación alguna con la visión. 3 No existe ninguna relación entre lo que es real y lo que tú crees que es real. 4 Ni uno solo de los que según tú son tus pensamientos reales se parece en modo alguno a tus pensamientos reales. 5 Nada de lo que crees que ves guarda semejanza alguna con lo que la visión te mostrará.

2. Piensas con la Mente de Dios. 2 Por lo tanto, compartes tus pensamientos con Él, de la misma forma en que Él comparte los Suyos contigo. 3 Son los mismos pensamientos porque los piensa la misma Mente. 4 Compartir es hacer de manera semejante o hacer lo mismo. 5 Los pensamientos que piensas con la Mente de Dios no abandonan tu mente porque los pensamientos no abandonan su fuente. 6 Por consiguiente, tus pensamientos están en la Mente de Dios, al igual que tú. 7 Están en tu mente también, donde Él está. 8 Tal como tú eres parte de Su Mente, así también tus pensamientos son parte de Su Mente.

3. ¿Dónde están, entonces, tus pensamientos reales? 2 Hoy intentaremos llegar a ellos. 3 Tendremos que buscarlos en tu mente porque ahí es donde se encuentran. 4 Aún tienen que estar ahí, ya que no pueden haber abandonado su fuente. 5 Lo que la Mente de Dios ha pensado es eterno, al ser parte de la Creación.

4. Nuestras tres sesiones de práctica de hoy, de cinco minutos cada una, seguirán el mismo modelo general que usamos al aplicar la idea de ayer. 2 Intentaremos abandonar lo irreal y buscar lo real. 3 Negaremos el mundo en favor de la verdad. 4 No permitiremos que los pensamientos del mundo nos detengan. 5 No dejaremos que las creencias del mundo nos digan que lo que Dios quiere que hagamos es imposible. 6 En lugar de ello, trataremos de reconocer que sólo aquello que Dios quiere que hagamos es posible.

5. Trataremos asimismo de comprender que sólo lo que Dios quiere que hagamos es lo que nosotros queremos hacer. 2 Y también trataremos de recordar que no podemos fracasar al hacer lo que Él quiere que hagamos. 3 Tenemos hoy todas las razones del mundo para sentirnos seguros de que vamos a triunfar, 4 pues ésa es la

Voluntad de Dios.

6. Comienza los ejercicios de hoy repitiendo la idea para tus adentros, al mismo tiempo que cierras los ojos. 2 Luego dedica unos cuantos minutos a pensar en ideas afines que procedan de ti, mientras mantienes la idea

presente en tu mente. 3 Una vez que hayas añadido cuatro o cinco de tus pensamientos a la idea, repite ésta otra vez mientras te dices a ti mismo suavemente: 4 Mis pensamientos reales están en mi mente.

5 Quiero encontrarlos.

6 Trata luego de ir más allá de todos los pensamientos irreales que cubren la verdad en tu mente y de llegar a lo

eterno.

7. Debajo de todos los pensamientos insensatos e ideas descabelladas con las que has abarrotado tu mente, se encuentran los pensamientos que pensaste con Dios en el principio. 2 Están ahí en tu mente, ahora mismo, completamente inalterados. 3 Siempre estarán en tu mente, tal como siempre lo han estado. 4 Todo lo que has pensado desde entonces cambiará, pero los cimientos sobre los que eso descansa son absolutamente inmutables.

8. Hacia esos cimientos es adonde apuntan los ejercicios de hoy. 2 Ahí es donde tu mente está unida a la Mente de Dios. 3 Ahí es donde tus pensamientos son uno con los Suyos. 4 Para este tipo de práctica sólo se necesita una cosa: que tu actitud al llevarla a cabo sea la misma que tendrías ante un altar consagrado en el Cielo a Dios el Padre y a Dios el Hijo. 5 Pues tal es el lugar al que estás intentando llegar. 6 Probablemente no puedes darte cuenta todavía de cuán alto estás intentando elevarte. 7 Sin embargo, aun con el poco entendimiento que has adquirido hasta la fecha, deberías ser capaz de recordarte a ti mismo que esto no es un juego fútil, sino un ejercicio de santidad y un intento de alcanzar el Reino de los Cielos.

9. En las sesiones de práctica cortas de hoy, trata de recordar cuán importante es para ti comprender la santidad de la mente que piensa con Dios. 2 Mientras repites la idea a lo largo del día, dedica uno o dos minutos a apreciar la santidad de tu mente. 3 Deja a un lado, aunque sea brevemente, todos los pensamientos que son indignos de Aquél de Quien eres anfitrión. 4 Y dale gracias por los pensamientos que Él está pensando contigo.

"Dios es la Mente con la que pienso." Esta idea es radical si te detienes en ella. El Curso te dice que no piensas separado de Dios, aunque el ego insista en lo contrario. Aplícala en una meditación tranquila. Repítela despacio, deja que se asiente. No trates de sentir la Mente de Dios pensándose en ti. Sólo permite la idea. Estas lecciones de la serie 40-50 son puertas suaves hacia lo más profundo del Libro. Trátalas con reverencia y sin drama.

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Lección 46: Dios es el Amor en el que perdono.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 46 (Fundación para la Paz Interior):

1. Dios no perdona porque nunca ha condenado. 2 Y primero tiene que haber condenación para que el perdón sea necesario. 3 El perdón es la mayor necesidad de este mundo, y esto se debe a que es un mundo de ilusiones. 4 Aquellos que perdonan se liberan a sí mismos de las ilusiones, mientras que los que se niegan a hacerlo se

atan a ellas. 5 De la misma manera en que sólo te condenas a ti mismo, de igual modo, sólo te perdonas a ti mismo.

2. Pero si bien Dios no perdona, Su Amor es, no obstante, la base del perdón. 2 El miedo condena y el amor perdona. 3 El perdón, pues, des-hace lo que el miedo ha producido y lleva la mente de nuevo a la conciencia de Dios. 4 Por esta razón, al perdón puede llamársele verdaderamente salvación. 5 Es el medio a través del cual desaparecen las ilusiones.

3. Los ejercicios de hoy requieren por lo menos tres sesiones de práctica de cinco minutos completos y el mayor número posible de las más cortas. 2 Como de costumbre, comienza las sesiones de práctica más largas repitiendo la idea de hoy para tus adentros. 3 Cierra los ojos mientras lo haces, y dedica un minuto o dos a explorar tu mente en busca de aquellas personas a quienes no has perdonado. 4 No importa en qué medida no las hayas perdonado. 5 O las has perdonado completamente o no las has perdonado en absoluto.

4. Si estás haciendo los ejercicios correctamente no deberías tener ninguna dificultad en encontrar un buen número de personas a quienes no has perdonado. 2 En general, se puede asumir correctamente que cualquier persona que no te caiga bien es un sujeto adecuado. 3 Menciona cada una de ellas por su nombre, y di: 4 [Nombre], Dios es el Amor en el que te perdono.

5. El propósito de la primera fase de las sesiones de práctica de hoy es colocarte en una posición desde la que puedes perdonarte a ti mismo. 2 Después que hayas aplicado la idea a todas las personas que te hayan venido a la mente, di para tus adentros: 3 Dios es el Amor en el que me perdono a mí mismo.

4 Dedica luego el resto de la sesión a añadir ideas afines tales como:

5 Dios es el Amor con el que me amo a mí mismo.

6 Dios es el Amor en el que me alzo bendecido.

6. El modelo a seguir en cada aplicación puede variar considerablemente, pero no se debe perder de vista la idea central. 2 Podrías decir, por ejemplo: 3 No puedo ser culpable porque soy un Hijo de Dios.

4 Ya he sido perdonado.

5 El miedo no tiene cabida en una mente que Dios ama.

6 No tengo necesidad de atacar porque el amor me ha perdonado.

7 La sesión de práctica debe terminar, no obstante, con una repetición de la idea de hoy en su forma original.

7. Las sesiones de práctica más cortas pueden consistir ya sea en una repetición de la idea de hoy en su forma original o en una afín, según prefieras. 2 Asegúrate, no obstante, de aplicar la idea de manera más concreta si surge la necesidad. 3 Esto será necesario en cualquier momento del día en el que te percates de cualquier reacción negativa hacia alguien, tanto si esa persona está presente como si no. 4 En tal caso, dile silenciosamente: 5 Dios es el Amor en el que te perdono.

"Dios es el Amor en el que perdono." Aquí el Curso te dice de dónde sale el perdón. No sale de ti como logro moral, sale del Amor en el que ya estás. Aplícala pensando en personas específicas a quienes no has perdonado del todo. Aplica la idea sobre cada nombre. Y no te presiones a sentir perdón inmediato. El perdón no es sentimiento, es reconocimiento. Se va instalando en capas. Hoy trabajas una capa. No pretendas terminar el perdón hoy, sólo trabaja la capa de hoy.

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Lección 47: Dios es la Fortaleza en la que confío.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 47 (Fundación para la Paz Interior):

1. Si sólo confías en tus propias fuerzas, tienes todas las razones del mundo para sentirte aprensivo, ansioso y atemorizado. 2 ¿Qué puedes predecir o controlar? 3 ¿Qué hay en ti con lo que puedas contar? 4 ¿Qué te podría capacitar para ser consciente de todas las facetas de un problema y de resolverlos todos de tal manera que de ello sólo resultase lo bueno? 5 ¿Qué hay en ti que te permita poder reconocer la solución correcta y garantizar su consecución?

2. Por ti mismo no puedes hacer ninguna de esas cosas. 2 Creer que puedes es poner tu confianza en algo que no es digno de ella, y justificar el miedo, la ansiedad, la depresión, la ira y el pesar. 3 ¿Quién puede depositar su fe en la debilidad y sentirse seguro? 4 Por otra parte, ¿quién puede depositar su fe en la fortaleza y sentirse débil?

3. Dios es tu seguridad en toda circunstancia. 2 Su Voz habla por Él en toda situación y en todos los aspectos de cada situación, diciéndote exactamente qué es lo que tienes que hacer para invocar Su Fortaleza y Su Protección. 3 En esto no hay excepciones porque en Dios no hay excepciones. 4 Y la Voz que habla por Él piensa como Él.

4. Hoy trataremos de llegar más allá de tu debilidad hasta la Fuente de la verdadera Fortaleza. 2 Son necesarias hoy cuatro sesiones de práctica de cinco minutos cada una, aunque se te exhorta a que hagas más y a que les dediques más tiempo. 3 Cierra los ojos y comienza como de costumbre repitiendo la idea de hoy. 4 Luego dedica un minuto o dos a buscar situaciones en tu vida que hayas revestido de temor, y desecha cada una de ellas diciéndote a ti mismo: 5 Dios es la Fortaleza en la que confío.

5. Trata ahora de deslizarte más allá de todas las preocupaciones relacionadas con tu propia sensación de insuficiencia. 2 Es obvio que cualquier situación que te causa inquietud está asociada con sentimientos de insuficiencia, pues, de lo contrario, creerías que puedes lidiar con la situación con éxito. 3 Confiando en ti mismo no es la manera de adquirir confianza. 4 Mas la Fortaleza de Dios en ti tiene éxito en todo.

6. Reconocer tu propia debilidad es un paso necesario para la corrección de tus errores, pero no es suficiente para darte la confianza que necesitas y a la que tienes derecho. 2 Debes adquirir asimismo la conciencia de que confiar en tu verdadera fortaleza está plenamente justificado en relación con todo y en toda circunstancia.

7. En la última fase de cada sesión de práctica, trata de llegar muy hondo dentro de tu mente a un lugar de verdadera seguridad. 2 Reconocerás que has llegado cuando sientas una profunda sensación de paz, por muy breve que sea. 3 Despréndete de todas las trivialidades que bullen y burbujean en la superficie de tu mente, y sumérgete por debajo de ellas hasta llegar al Reino de los Cielos. 4 Hay un lugar en ti donde hay perfecta paz. 5 Hay un lugar en ti en el que nada es imposible. 6 Hay un lugar en ti donde mora la Fortaleza de Dios.

8. Repite la idea frecuentemente en el transcurso del día. 2 Úsala como respuesta a cualquier cosa que te perturbe. 3 Recuerda que tienes derecho a la paz porque estás depositando tu confianza en la Fortaleza de Dios.

"Dios es la Fortaleza en la que confío." Confiar es un músculo que muchos estudiantes no ejercitan porque temen fallar. Aquí el Curso te invita a confiar en algo que no puede fallar. Aplícala en las áreas donde te aferras más al control. Pon la idea encima con humildad. La fortaleza propia se agota, la de Dios no. Practica soltar el control en una situación pequeña hoy. Basta con una. El músculo crece con uso, no con teoría, y usar poco es suficiente para empezar.

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Lección 48: No hay nada que temer.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 48 (Fundación para la Paz Interior):

1. La idea de hoy afirma simplemente un hecho. 2 No es un hecho para los que creen en ilusiones, mas las ilusiones no son hechos. 3 En realidad no hay nada que temer. 4 Esto es algo muy fácil de reconocer. 5 Pero a los que quieren que las ilusiones sean verdad les es muy difícil reconocerlo.

2. Las sesiones de práctica de hoy serán muy cortas, muy simples y muy frecuentes. 2 Repite sencillamente la idea tan a menudo como puedas. 3 Puedes hacerlo con los ojos abiertos en cualquier momento o situación. 4 Recomendamos enérgicamente, no obstante, que siempre que puedas cierres los ojos durante

aproximadamente un minuto y repitas la idea lentamente para tus adentros varias veces. 5 Es especialmente importante también que la uses de inmediato si observas que algo perturba tu paz mental.

3. La presencia del miedo es señal inequívoca de que estás confiando en tu propia fortaleza. 2 La conciencia de que no hay nada que temer indica que en algún lugar de tu mente, aunque no necesariamente en un lugar que puedas reconocer, has recordado a Dios y has dejado que Su Fortaleza ocupe el lugar de tu debilidad. 3 En el instante en que estés dispuesto a hacer eso, ciertamente no habrá nada que temer.

"No hay nada que temer." Esta lección es corta y directa. Puede aplicarse muchas veces al día, sin ceremonia. Aplícala cuando notes miedo, sin importar la forma. La ansiedad de la mañana, el pensamiento sobre el futuro, la incomodidad en el estómago cuando ves cierta noticia. Pon la idea encima. No trates de convencerte, sólo pon la idea. El miedo pierde peso cuando se le cuestiona, aunque no siempre en el momento. Ten paciencia con la mecánica del Curso. El miedo cede por trato constante, no por argumento intelectual.

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Lección 49: La Voz de Dios me habla durante todo el día.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 49 (Fundación para la Paz Interior):

1. Es muy posible escuchar la Voz de Dios durante todo el día sin que ello interrumpa para nada tus actividades normales. 2 La parte de tu mente donde reside la verdad está en constante comunicación con Dios, tanto si eres consciente de ello como si no. 3 Es la otra parte de tu mente la que opera en el mundo y la que obedece sus leyes. 4 Ésa es la parte que está constantemente distraída, y que es desorganizada y sumamente insegura.

2. La parte que está escuchando a la Voz de Dios es serena, está en continuo reposo y llena de absoluta seguridad. 2 Es la única parte que realmente existe. 3 La otra es una loca ilusión, frenética y perturbada, aunque

desprovista de toda realidad. 4 Trata hoy de no prestarle oídos. 5 Trata de identificarte con la parte de tu mente donde la quietud y la paz reinan para siempre. 6 Trata de oír la Voz de Dios llamándote amorosamente, recordándote que el Creador no se ha olvidado de Su Hijo.

3. Hoy necesitaremos por lo menos cuatro sesiones de práctica de cinco minutos cada una e incluso más si es posible. 2 Trataremos en verdad de oír la Voz de Dios recordándote a Dios y a tu Ser. 3 Abordaremos el más santo y gozoso de todos los pensamientos llenos de confianza, sabiendo que al hacer esto estamos uniendo nuestra voluntad a la Voluntad de Dios. 4 Él quiere que oigas Su Voz. 5 Te la dio para que la oyeras.

4. Escucha en profundo silencio. 2 Permanece muy quedo y abre tu mente. 3 Ve más allá de todos los chillidos estridentes e imaginaciones enfermizas que encubren tus verdaderos pensamientos y empañan tu eterno vínculo con Dios. 4 Sumérgete profundamente en la paz que te espera más allá de los frenéticos y tumultuosos pensamientos, sonidos e imágenes de este mundo demente. 5 No vives aquí. 6 Estamos tratando de llegar a tu verdadero hogar. 7 Estamos tratando de llegar al lugar donde eres verdaderamente bienvenido. 8 Estamos tratando de llegar a Dios.

5. No te olvides de repetir la idea de hoy frecuentemente. 2 Hazlo con los ojos abiertos cuando sea necesario, pero ciérralos siempre que sea posible. 3 Y asegúrate de sentarte quedamente y de repetir la idea cada vez que puedas, cerrando los ojos al mundo y comprendiendo que estás invitando a la Voz de Dios a que te hable.

"La Voz de Dios me habla durante todo el día." Aquí el Curso introduce la escucha. No la escucha con oídos, la escucha interior. Aplícala en meditación primero, y luego llévala al día. La Voz, que el Libro también llama el Espíritu Santo, no se impone. Habla en susurros. Aprender a escucharla es aprender a callar el ruido de encima. Ese callar se practica en las sesiones formales, y se refuerza en los momentos entre sesiones. Con el tiempo, la Voz se vuelve más fácil de reconocer.

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Lección 50: El Amor de Dios es mi sustento.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 50 (Fundación para la Paz Interior):

1. He aquí la respuesta a cualquier problema que se te presente, hoy, mañana y a lo largo del tiempo. 2 Crees que lo que te sustenta en este mundo es todo menos Dios. 3 Has depositado tu fe en los símbolos más triviales y absurdos: en píldoras, dinero, ropa “protectora”, influencia, prestigio, caer bien, estar “bien” relacionado y en una lista interminable de cosas huecas y sin fundamento a las que dotas de poderes mágicos.

2. Todas esas cosas son tus substitutos del Amor de Dios. 2 Todas esas cosas se atesoran para asegurar la identificación con el cuerpo. 3 Son himnos de alabanza al ego. 4 No deposites tu fe en lo que no tiene valor. 5 No te sustentará.

3. Sólo el Amor de Dios te protegerá en toda circunstancia. 2 Su Amor te rescatará de toda tribulación y te elevará por encima de todos los peligros que percibes en este mundo hasta un ambiente de paz y seguridad perfectas. 3 Te llevará a un estado mental que no puede verse amenazado ni perturbado por nada, y en el que nada puede

interrumpir la eterna calma del Hijo de Dios.

4. No deposites tu fe en ilusiones. 2 Te fallarán. 3 Deposita toda tu fe en el Amor de Dios en ti: eterno, inmutable y por siempre indefectible. 4 Ésta es la respuesta a todo problema que se te presente hoy. 5 Por medio del Amor de Dios en ti puedes resolver toda aparente dificultad sin esfuerzo alguno y con absoluta confianza. 6 Dite esto a ti mismo con frecuencia hoy. 7 Es una declaración de que te has liberado de la creencia en ídolos. 8 Es tu reconocimiento de la verdad acerca de ti.

5. Durante diez minutos dos veces al día, una por la mañana y otra por la noche, deja que la idea de hoy se adentre muy hondo en tu conciencia. 2 Repítela, reflexiona sobre ella, deja que pensamientos afines vengan a ayudarte a reconocer su verdad, y deja que la paz se extienda sobre ti como un manto de protección y seguridad. 3 No permitas que ningún pensamiento vano o necio venga a perturbar la santa mente del Hijo de Dios. 4 Tal es el Reino de los Cielos. 5 Tal el lugar de descanso donde tu Padre te ubicó eternamente. Primer Repaso

Introducción

1. Hoy comenzaremos una serie de sesiones de repaso. 2 Cada una de ellas abarcará cinco de las ideas ya presentadas, comenzando con la primera y terminando con la quincuagésima. 3 A cada idea le sigue un breve comentario que debes tener en cuenta al hacer el repaso. 4 Durante las sesiones de práctica, los ejercicios deben llevarse a cabo de la siguiente manera:

2. Comienza el día leyendo las cinco ideas, incluyendo los comentarios. 2 De ahí en adelante no es necesario seguir un orden determinado al repasarlas, aunque se debe practicar con cada una de ellas por lo menos una vez. 3 Dedica dos minutos o más a cada sesión de práctica, pensando en la idea y en los comentarios que le siguen

después que los hayas leído. 4 Haz esto tan a menudo como te sea posible durante el día. 5 Si una de las cinco ideas te atrae más que las otras, concéntrate en ella. 6 Sin embargo, asegúrate de repasarlas todas una vez más al final del día.

3. No es necesario abarcar, ni literal ni concienzudamente, los comentarios que siguen a cada idea en las sesiones de práctica. 2 Trata, más bien, de poner de relieve el punto central y de pensar en dicho comentario como parte de tu repaso de la idea en cuestión. 3 Después de leer la idea y sus comentarios, los ejercicios deben hacerse, a ser posible, con los ojos cerrados y cuando estés solo en un lugar tranquilo.

4. Hacemos hincapié en este procedimiento para las sesiones de práctica debido a la etapa de aprendizaje en la que te encuentras. 2 Es necesario, sin embargo, que aprendas que no necesitas ningún ambiente especial donde aplicar lo que has aprendido. 3 Tendrás más necesidad de tu aprendizaje en aquellas situaciones que parecen desagradables que en las que aparentan ser apacibles y serenas. 4 El propósito de tu aprendizaje es capacitarte para que la quietud te acompañe donde quiera que vayas y para que cures toda aflicción e inquietud. 5 Esto no se consigue evadiendo tales situaciones y buscando un refugio donde poder aislarte.

5. Ya aprenderás que la paz forma parte de ti y que sólo requiere que estés presente para que envuelva cualquier situación en la que te encuentres. 2 Y finalmente aprenderás que no hay límite con respecto a dónde tú estás, de modo que tu paz está en todas partes, al igual que tú.

6. Notarás que, para los efectos de este repaso, algunas de las ideas no se presentan en su forma original. 2 Úsalas tal como se presentan aquí. 3 No es necesario volver a las lecciones originales ni aplicar las ideas tal como se sugirió entonces. 4 En lo que ahora estamos haciendo hincapié es en la relación que existe entre las primeras cincuenta ideas que hemos presentado hasta el momento y en la cohesión del sistema de pensamiento hacia el cual te están conduciendo.

"El Amor de Dios es mi sustento." Última lección de la primera serie de cincuenta. El Curso te pide dedicarle diez minutos al principio del día y otros diez al final. Trátalos como cita sagrada. En esas sesiones, deja caer la creencia de que otras cosas te sostienen. El dinero, la aprobación, los planes, las relaciones. Ninguna es tu sustento verdadero. Aplícala sin miedo. No estás renunciando a lo que tienes, estás reconociendo lo que realmente te sostiene. Ese reconocimiento cambia la relación con todo lo demás.

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Lección 51: El repaso de hoy abarca las siguientes ideas:

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 51 (Fundación para la Paz Interior):

1. (1) Nada de lo que veo tiene significado.

2 La razón de que esto sea así es que veo lo que no es nada y lo que no es nada no tiene significado. 3 Es

necesario que reconozca esto para poder aprender a ver. 4 Lo que ahora creo ver ocupa el lugar de la visión. 5 Tengo que desprenderme de ello dándome cuenta de que no significa nada, para que de este modo la visión

pueda ocupar el lugar que le corresponde.

2. (2) Le he dado a lo que veo todo el significado que tiene para mí.

2 He juzgado todo lo que veo, y eso y sólo eso es lo que veo. 3 Eso no es visión. 4 Es meramente una ilusión de

realidad porque he juzgado sin tomar en cuenta la realidad. 5 Estoy dispuesto a reconocer la falta de validez de mis juicios porque quiero ver. 6 Mis juicios me han hecho daño, y no quiero ver basándome en ellos.

3. (3) No entiendo nada de lo que veo.

2 ¿Cómo puedo entender lo que veo si lo he juzgado erróneamente? 3 Lo que veo es la proyección de mis errores

de pensamiento. 4 No entiendo lo que veo porque no es comprensible. 5 No tiene sentido tratar de entenderlo. 6 Pero sí tiene sentido que me desprenda de ello y dé cabida a lo que se puede ver, entender y amar. 7 Puedo

intercambiar lo que ahora veo por esto sólo con estar dispuesto a ello. 8 ¿No es acaso ésta una mejor elección que la que hice antes?

4. (4) Estos pensamientos no significan nada.

2 Los pensamientos de los que soy consciente no significan nada porque estoy tratando de pensar sin Dios. 3 Lo

que yo llamo “mis” pensamientos no son mis pensamientos reales en absoluto. 4 Mis pensamientos reales son los pensamientos que pienso con Dios. 5 No soy consciente de ellos porque he inventado mis pensamientos para que ocuparan su lugar. 6 Estoy dispuesto a reconocer que mis pensamientos no significan nada y a abandonarlos. 7 Elijo reemplazarlos por los que ellos tuvieron como propósito reemplazar. 8 Mis pensamientos no significan

nada, sin embargo, toda la Creación descansa en los pensamientos que pienso con Dios.

5. (5) Nunca estoy disgustado por la razón que creo.

2 Nunca estoy disgustado por la razón que creo porque estoy tratando constantemente de justificar mis pensamientos. 3 Estoy tratando constantemente de hacer que sean verdad. 4 Hago de todas las cosas mi enemigo de modo que mi ira esté justificada y mis ataques sean merecidos. 5 No me he dado cuenta del mal uso que he hecho de todo lo que veo asignándole ese papel. 6 He hecho esto para defender un sistema de pensamiento que me ha hecho daño y que ya no deseo. 7 Estoy dispuesto a abandonarlo.

Bienvenida al primer repaso. El Curso te pide revisar cinco ideas al día, dedicándole a cada una unos dos minutos. No corras. Un repaso no es un resumen, es un asentar. Lee la idea, léela en voz alta si te ayuda, y luego siéntate con ella. Deja que la mente diga lo que quiera y regresa a la idea cuando te distraigas. Estas ideas ya las trabajaste una vez. Ahora vuelven para hundirse un poco más. No las trates como conocidas, trátalas como recién llegadas. El repaso es humildad y profundidad, no velocidad.

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Lección 52: El repaso de hoy abarca las siguientes ideas:

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 52 (Fundación para la Paz Interior):

1. (6) Estoy disgustado porque veo algo que no está ahí.

2 La realidad no es nunca atemorizante. 3 Es imposible que pueda disgustarme. 4 La realidad sólo brinda perfecta

paz. 5 Cuando estoy disgustado es porque la he reemplazado con ilusiones que yo mismo he fabricado. 6 Las ilusiones me causan disgusto porque al haberles conferido realidad, veo la realidad como una ilusión. 7 Nada en la Creación de Dios se ve afectado en modo alguno por mi confusión. 8 Siempre estoy disgustado por nada.

2. (7) Sólo veo el pasado.

2 Cuando miro a mi alrededor, condeno el mundo que veo. 3 A eso es a lo que llamo ver. 4 Uso el pasado en

contra de todo el mundo y de todas las cosas, convirtiéndolos así en mis enemigos. 5 Cuando me haya perdonado a mí mismo y haya recordado Quién soy, bendeciré a todo el mundo y a todo cuanto vea. 6 No habrá pasado y, por lo tanto, tampoco enemigos. 7 Y contemplaré con amor todo aquello que antes no podía ver.

3. (8) Mi mente está absorbida con pensamientos del pasado.

2 Veo únicamente mis propios pensamientos, y mi mente está absorbida con el pasado. 3 ¿Qué es, entonces, lo

que puedo ver tal como es? 4 Que recuerde que me fijo en el pasado para prevenir que el presente alboree en mi mente. 5 Que entienda que estoy tratando de usar el tiempo en contra de Dios. 6 Que aprenda a dejar atrás el pasado, dándome cuenta de que al hacer eso no estoy renunciando a nada.

4. (9) No veo nada tal como es ahora.

2 Si no veo nada tal como es ahora, ciertamente se puede decir que no veo nada. 3 Solamente puedo ver lo que

está aquí ahora. 4 La elección no es entre si ver el pasado o el presente; la elección es sencillamente entre ver o no ver. 5 Lo que he elegido ver me ha costado la visión. 6 Ahora quiero elegir de nuevo, para poder ver.

5. (10) Mis pensamientos no significan nada.

2 No tengo pensamientos privados. 3 Sin embargo, es únicamente de mis pensamientos privados de los que soy

consciente. 4 ¿Qué significado pueden tener dichos pensamientos? 5 No existen, de modo que no significan nada. 6 No obstante, mi mente es parte de la Creación y parte de Su Creador. 7 ¿No sería acaso preferible que me

uniera al pensamiento del universo en vez de obscurecer todo aquello que realmente me pertenece con mis míseros e insignificantes pensamientos “privados”?

Segundo día de repaso. La disciplina hoy es no saltarte los dos minutos por idea. El ego querrá acelerar. Es normal. Nota el impulso, aplica la idea del día encima, y sigue con la práctica pautada. En mis años enseñando el Curso he visto que los repasos son donde las lecciones se convierten en carne y hueso. La primera vuelta plantó, esta segunda vuelta abona. No busques experiencias grandes, busca constancia con las ideas, que es lo que el Libro te está pidiendo. Ese sí es un trabajo que rinde.

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Lección 53: Hoy repasaremos lo siguiente:

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 53 (Fundación para la Paz Interior):

1. (11) Mis pensamientos sin significado me muestran un mundo sin significado.

2 Dado que los pensamientos de los que soy consciente no significan nada, el mundo que los refleja no puede

tener significado. 3 Lo que da lugar a este mundo es algo demente, como lo es también su resultado. 4 La realidad no es demente, y yo tengo pensamientos reales así como dementes. 5 Por lo tanto, puedo ver un mundo real si recurro a mis pensamientos reales como guía para ver.

2. (12) Estoy disgustado porque veo un mundo que no tiene significado.

2 Los pensamientos dementes son perturbadores. 3 Dan lugar a un mundo en el que no hay orden de ninguna

clase. 4 Sólo el caos puede regir en un mundo que representa una manera de pensar caótica, y el caos es la ausencia total de leyes. 5 No puedo vivir en paz en un mundo así. 6 Estoy agradecido de que este mundo no sea real, y de que no necesito verlo en absoluto, a menos que yo mismo elija otorgarle valor. 7 Elijo no otorgarle valor a lo que es completamente demente y desprovisto de significado.

3. (13) Un mundo sin significado engendra temor.

2 Lo que es totalmente demente engendra temor porque no se puede contar con ello en absoluto ni da lugar a que

se le tenga confianza. 3 En la demencia no hay nada en lo que se pueda confiar. 4 No ofrece seguridad ni esperanza. 5 Pero un mundo así no es real. 6 Le he conferido la ilusión de realidad y he sufrido por haber creído en él. 7 Elijo ahora dejar de creer en él y depositar mi confianza en la realidad. 8 Al elegir esto, me escaparé de todos los efectos del mundo del miedo porque estaré reconociendo que no existe.

4. (14) Dios no creó un mundo sin significado.

2 ¿Cómo puede ser que exista un mundo sin significado si Dios no lo creó? 3 Él es la Fuente de todo significado y

todo lo que es real está en Su Mente. 4 Está en mi mente también porque Él lo creó conmigo. 5 ¿Por qué he de seguir sufriendo por los efectos de mis pensamientos dementes cuando la perfección de la Creación es mi hogar? 6 Que recuerde el poder de decisión que poseo y que reconozca dónde se encuentra mi verdadera morada.

5. (15) Mis pensamientos son imágenes que yo mismo he fabricado.

2 Todo lo que veo refleja mis pensamientos. 3 Son mis pensamientos los que me dicen dónde estoy y lo que soy. 4 El hecho de que vea un mundo en el que hay sufrimiento, en el que se puedan experimentar pérdidas y en el

que se pueda morir, me muestra que lo único que estoy viendo es la representación de mis pensamientos dementes, y que no estoy permitiendo que mis pensamientos reales viertan su benéfica luz sobre lo que veo. 5 No obstante, el camino de Dios es seguro. 6 Las imágenes que he fabricado no pueden prevalecer contra Él porque no es mi voluntad que lo hagan. 7 Mi voluntad es la Suya y no antepondré otros dioses a Él.

El repaso de hoy toca ideas grandes: pensamientos, mundo, temor, creación. No trates de conectarlas intelectualmente. El Curso ya las conectó por ti al ponerlas juntas. Tu trabajo es sentarte con cada una unos minutos y dejar que la conexión ocurra sin tu ayuda. La mente entiende más de lo que su parte verbal puede contar. Confía en esa comprensión silenciosa. Y si notas que alguna idea resiste más que las otras, esa es la que más te está trabajando hoy. No la evites.

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Lección 54: Éstas son las ideas para el repaso de hoy:

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 54 (Fundación para la Paz Interior):

1. (16) No tengo pensamientos neutros.

2 Tener pensamientos neutros es imposible porque todos los pensamientos tienen poder. 3 O bien dan lugar a un

mundo falso o bien me conducen al mundo real. 4 Pero es imposible que no tengan efectos. 5 Del mismo modo en que el mundo que veo procede de mis errores de pensamiento, así también el mundo real se alzará ante mis ojos cuando permita que mis errores sean corregidos. 6 Mis pensamientos no pueden ser simultáneamente verdaderos y falsos. 7 Tienen que ser lo uno o lo otro. 8 Lo que veo me muestra si son verdaderos o falsos.

2. (17) No veo cosas neutras.

2 Lo que veo da testimonio de lo que pienso. 3 Si no pensara no existiría, ya que la Vida es Pensamiento. 4 Que

contemple al mundo que veo como la representación de mi propio estado de ánimo. 5 Sé que éste puede cambiar. 6 Y sé asimismo que el mundo que veo puede cambiar también.

3. (18) No soy el único que experimenta los efectos de mi manera de ver.

2 Si no tengo pensamientos privados, no puedo ver un mundo privado. 3 Incluso la descabellada idea de la

separación tuvo que compartirse antes de que se pudiera convertir en la base del mundo que veo. 4 Sin embargo, cuando se compartió esa idea no se compartió nada. 5 Puedo invocar también mis pensamientos reales, los cuales comparto con todo el mundo. 6 Así como mis pensamientos de separación invocan pensamientos de separación en otros, mis pensamientos reales despiertan en ellos sus pensamientos reales. 7 Y el mundo que mis pensamientos reales me muestra alboreará en su visión así como en la mía.

4. (19) No soy el único que experimenta los efectos de mis pensamientos.

2 No soy el único en nada. 3 Todo lo que pienso, digo o hago es una enseñanza para todo el universo. 4 Un Hijo

de Dios no puede pensar, hablar o actuar en vano. 5 No puede ser el único en nada. 6 Tengo, por lo tanto, el poder de cambiar a todas las mentes junto con la mía porque mío es el Poder de Dios.

5. (20) Estoy decidido a ver.

2 Puesto que reconozco que la naturaleza de mis pensamientos es que los comparto con todo lo que existe, estoy

decidido a ver. 3 Veré los testigos que me muestran que la manera de pensar del mundo ha cambiado. 4 Veré la prueba de que lo que se ha obrado por mediación mía ha permitido que el amor reemplace al miedo, la risa a las lágrimas y la abundancia a las pérdidas. 5 Quiero contemplar el mundo real y dejar que me enseñe que mi voluntad y la Voluntad de Dios son una.

Cuarto día de repaso. Aquí es común notar cierta pesadez o aburrimiento. Es señal de que el ego está pidiendo estímulo, porque no le gusta la repetición del Curso. Aplica el aburrimiento como material para la lección de hoy, no como excusa para saltarte la práctica. Cada minuto que pasas con una idea repasada es tiempo bien invertido. Confía en la secuencia del Libro y no la reordenes según lo que te parezca interesante. El Libro sabe lo que hace.

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Lección 55: El repaso de hoy incluye lo siguiente:

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 55 (Fundación para la Paz Interior):

1. (21) Estoy decidido a ver las cosas de otra manera.

2 Lo que ahora veo no son sino signos de enfermedad, desastre y muerte. 3 Esto no puede ser lo que Dios creó

para Su Hijo bienamado. 4 El hecho en sí de que vea tales cosas demuestra que no entiendo a Dios. 5 Por lo tanto, tampoco entiendo a Su Hijo. 6 Lo que veo me muestra que no sé quién soy. 7 Estoy decidido a ver los testigos de la verdad en mí, en vez de aquellos que me muestran una ilusión de mí mismo.

2. (22) Lo que veo es una forma de venganza.

2 El mundo que veo no es en modo alguno la representación de pensamientos amorosos. 3 Es un cuadro en el que

todo se ve atacado por todo. 4 Es cualquier cosa menos un reflejo del Amor de Dios y del de Su Hijo. 5 Son mis propios pensamientos de ataque los que dan lugar a este cuadro. 6 Mis pensamientos amorosos me librarán de esta percepción del mundo y me brindarán la paz que Dios dispuso que yo tuviese.

3. (23) Puedo escaparme de este mundo renunciando a los pensamientos de ataque.

2 En esto y sólo en esto, radica la salvación. 3 Si no albergase pensamientos de ataque no podría ver un mundo de

ataque. 4 A medida que el perdón permita que el amor retorne a mi conciencia, veré un mundo de paz, seguridad y dicha. 5 Y esto es lo que elijo ver en lugar de lo que ahora contemplo.

4. (24) No percibo lo que más me conviene.

2 ¿Cómo podría reconocer lo que más me conviene si no sé quién soy? 3 Lo que creo que más me convendría no

haría sino atarme aún más al mundo de las ilusiones. 4 Estoy dispuesto a seguir al Guía que Dios me ha dado para descubrir qué es lo que más me conviene, reconociendo que no puedo percibirlo por mi cuenta.

5. (25) No sé cuál es el propósito de nada.

2 Para mí, el propósito de todas las cosas es probar que las ilusiones que abrigo con respecto a mí mismo son

reales. 3 Para eso es para lo que trato de usar a todo el mundo y todas las cosas. 4 Para eso es para lo que creo que es el mundo. 5 Por lo tanto, no reconozco su verdadero propósito. 6 El propósito que le he asignado ha dado lugar a una imagen aterradora del mismo. 7 Quiero que mi mente se vuelva receptiva al verdadero propósito del mundo renunciando al que le he asignado, y descubrir la verdad acerca de él.

Estamos en la mitad del primer repaso. Aprovecha para chequear tu ritmo. ¿Estás haciendo los dos minutos por idea? ¿Estás haciendo las cinco ideas del día? Si te has estado saltando, no te castigues. Sólo retoma. Este Libro se recupera fácil. No hay penalización por retomar bien. Al contrario, el retomar es parte del entrenamiento. La constancia real no es la ausencia de tropiezos, es la voluntad de volver. Y hoy vuelves. Eso ya es fiel. El Curso cuenta más ese acto que cualquier sesión perfecta que hicieras cuando todo fluía.

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Lección 56: Nuestro repaso de hoy abarca lo siguiente:

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 56 (Fundación para la Paz Interior):

1. (26) Mis pensamientos de ataque atacan mi invulnerabilidad.

2 ¿Cómo puedo saber quién soy cuando creo estar sometido a continuos ataques? 3 El dolor, la enfermedad, la

pérdida, la vejez y la muerte parecen acecharme. 4 Todas mis esperanzas, aspiraciones y planes parecen estar a merced de un mundo que no puedo controlar. 5 Sin embargo, la seguridad perfecta y la plena realización constituyen mi verdadera herencia. 6 He tratado de despojarme de mi herencia a cambio del mundo que veo. 7 Pero Dios la ha salvaguardado para mí. 8 Mis pensamientos reales me enseñarán lo que es mi herencia.

2. (27) Por encima de todo quiero ver.

2 Al reconocer que lo que veo es un reflejo de lo que creo ser, me doy cuenta de que mi mayor necesidad es la

visión. 3 El mundo que veo da testimonio de cuán temerosa es la naturaleza de la imagen que he forjado de mí mismo. 4 Si he de recordar Quién soy, es esencial que abandone esa imagen de mí mismo. 5 Y a medida que sea reemplazada por la verdad, se me concederá la visión. 6 Y con esta visión contemplaré al mundo y a mí mismo con caridad y con amor.

3. (28) Por encima de todo quiero ver de otra manera.

2 El mundo que veo mantiene en vigor la temerosa imagen que he forjado de mí mismo y garantiza su

continuidad. 3 Mientras siga viendo el mundo tal como lo veo ahora, la verdad no podrá alborear en mi conciencia. 4 Dejaré que la puerta que se encuentra detrás de este mundo se abra, para así poder mirar más allá de él al mundo que refleja el Amor de Dios.

4. (29) Dios está en todo lo que veo.

2 Tras cada imagen que he forjado, la verdad permanece inmutable. 3 Tras cada velo que he corrido sobre la Faz

del Amor, Su Luz sigue brillando sin menoscabo. 4 Más allá de todos mis descabellados deseos se encuentra mi voluntad, unida a la Voluntad de mi Padre. 5 Dios sigue estando en todas partes y en todas las cosas eternamente. 6 Y nosotros, que somos parte de Él, habremos de ver más allá de las apariencias y reconocer la verdad que yace

tras todas ellas.

5. (30) Dios está en todo lo que veo porque Dios está en mi mente.

2 En mi propia mente, aunque oculto por mis desquiciados pensamientos de separación y ataque, yace el

conocimiento de que todo es uno eternamente. 3 No he perdido el conocimiento de Quién soy por el hecho de haberlo olvidado. 4 Ha sido salvaguardado para mí en la Mente de Dios, Quien no ha abandonado Sus Pensamientos. 5 Y yo, que me cuento entre Ellos, soy uno con Ellos y uno con Él.

Sexto día de repaso. Muchas de las ideas que aparecen hoy tienen que ver con la percepción del ataque y el perdón. Presta atención a lo que aparezca cuando te sientes con esas ideas específicas. Muchas veces aparecen personas, situaciones, memorias. No huyas de ellas, no te enredes con ellas. Sólo aplica la idea de la lección repasada encima y regresa a la práctica. El repaso trabaja materia real de tu vida, no material abstracto. Deja que trabaje. El repaso te está mostrando que las lecciones no eran abstractas nunca.

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Lección 57: Repasemos hoy las siguientes ideas:

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 57 (Fundación para la Paz Interior):

1. (31) No soy víctima del mundo que veo.

2 ¿Cómo puedo ser la víctima de un mundo que podría quedar completamente des-hecho si así lo eligiese? 3 Mis

cadenas están sueltas. 4 Puedo desprenderme de ellas sólo con desearlo. 5 La puerta de la prisión está abierta. 6 Puedo marcharme en cualquier momento sólo con echar a andar. 7 Nada me retiene en este mundo. 8 Sólo mi

deseo de permanecer aquí me mantiene prisionero. 9 Quiero renunciar a mis desquiciados deseos y caminar por fin hacia la luz.

2. (32) He inventado el mundo que veo.

2 Yo mismo erigí la prisión en la que creo encontrarme. 3 Basta con que reconozca esto y quedo libre. 4 Me he

engañado a mí mismo al creer que era posible aprisionar al Hijo de Dios. 5 He estado terriblemente equivocado al creer esto y ya no quiero seguir creyéndolo más. 6 El Hijo de Dios no puede sino ser libre eternamente. 7 Es tal como Dios lo creó y no lo que yo he querido hacer de él. 8 El Hijo de Dios se encuentra donde Dios quiere que esté y no donde yo quise mantenerlo prisionero.

3. (33) Hay otra manera de ver el mundo.

2 Dado que el propósito del mundo no es el que yo le he asignado, tiene que haber otra manera de verlo. 3 Veo

todo al revés y mis pensamientos son lo opuesto a la verdad. 4 Veo el mundo como una prisión para el Hijo de Dios. 5 Debe ser, pues, que el mundo es realmente un lugar donde él puede ser liberado. 6 Quiero contemplar el mundo tal como es y verlo como un lugar donde el Hijo de Dios encuentra su libertad.

4. (34) Podría ver paz en lugar de esto.

2 Cuando vea el mundo como un lugar de libertad, me daré cuenta de que refleja las Leyes de Dios en lugar de

las reglas que yo inventé para que él obedeciera. 3 Comprenderé que es la paz, no la guerra, lo que mora en él. 4 Y percibiré asimismo que la paz mora también en los corazones de todos los que comparten este lugar

conmigo.

5. (35) Mi mente es parte de la de Dios. 2 Soy muy santo.

3 A medida que comparto la paz del mundo con mis hermanos empiezo a comprender que esa paz brota de lo

más profundo de mí mismo. 4 El mundo que contemplo ha quedado iluminado con la luz de mi perdón, y me la devuelve reflejándola sobre mí. 5 En esta luz empiezo a ver lo que mis ilusiones acerca de mí mismo ocultaban. 6 Empiezo a comprender la santidad de todo ser vivo, incluyéndome a mí mismo, y su unidad conmigo.

Séptimo día de repaso. Aquí hay ideas sobre invulnerabilidad, ver, y visión. Son ideas que la mente conceptual acepta rápido y el corazón acepta despacio. Dale tiempo al corazón. Los dos minutos por idea son suficientes cuando se hacen con atención. No los alargues por ansiedad, no los cortes por prisa. Confía en la medida del Curso. Y si el repaso está siendo seco, no te preocupes. Los frutos aparecen en el día, no en las sesiones. Confía en el reparto entre siembra y cosecha.

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Lección 58: Hoy vamos a repasar las siguientes ideas:

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 58 (Fundación para la Paz Interior):

1. (36) Mi santidad envuelve todo lo que veo.

2 De mi santidad procede la percepción del mundo real. 3 Habiendo perdonado, ya no me considero culpable. 4 Puedo aceptar la inocencia que es la verdad con respecto a mí. 5 Cuando veo el mundo con los ojos del

entendimiento sólo veo su santidad porque lo único que puedo ver son los pensamientos que tengo acerca de mí mismo.

2. (37) Mi santidad bendice al mundo.

2 La percepción de mi santidad no me bendice únicamente a mí. 3 Todas las personas y todo cuanto veo en su luz

comparten la dicha que mi santidad me brinda. 4 No hay nada que esté excluido de esta dicha porque no hay nada que no comparta mi santidad. 5 A medida que reconozca mi santidad, la santidad del mundo se alzará resplandeciente para que todos la vean.

3. (38) No hay nada que mi santidad no pueda hacer.

2 El poder curativo de mi santidad es ilimitado porque su poder para salvar es ilimitado. 3 ¿De qué me tengo que

salvar, sino de las ilusiones? 4 ¿Y qué son las ilusiones sino falsas ideas acerca de mí? 5 Mi santidad las desvanece a todas al afirmar la verdad de lo que soy. 6 En presencia de mi santidad, la cual comparto con Dios Mismo, todos los ídolos desaparecen.

4. (39) Mi santidad es mi salvación.

2 Puesto que mi santidad me absuelve de toda culpa, reconocer mi santidad es reconocer mi salvación. 3 Es

también reconocer la salvación del mundo. 4 Una vez que haya aceptado mi santidad, nada podrá atemorizarme. 5 Y al no tener miedo, todos compartirán mi entendimiento, que es el regalo que Dios me hizo a mí y al mundo.

5. (40) Soy bendito por ser un Hijo de Dios.

2 En esto reside mi derecho a lo bueno y sólo a lo bueno. 3 Soy bendito por ser un Hijo de Dios. 4 Todo lo que es

bueno me pertenece porque así lo dispuso Dios. 5 Por ser Quien soy no puedo sufrir pérdida alguna, ni privaciones ni dolor. 6 Mi Padre me sustenta, me protege y me dirige en todo. 7 El cuidado que me prodiga es infinito y eterno. 8 Soy eternamente bendito por ser Su Hijo.

Octavo día de repaso. Nota si algunas de las ideas te recuerdan a personas específicas. Casi siempre pasa. Cuando aparece un rostro con una idea, aplica la idea sobre el rostro. Ese es un mini ejercicio de perdón encajado dentro del repaso. No hace falta escribirlo ni pensarlo mucho. Sólo aplica y suelta. El Libro está construyendo perdón por acumulación, no por explosión. Cada aplicación pequeña se suma. Y las sumas silenciosas son las que más cargan a largo plazo.

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Lección 59: Éstas son las ideas a repasar hoy:

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 59 (Fundación para la Paz Interior):

1. (41) Dios va conmigo dondequiera que yo voy.

2 ¿Cómo puedo estar solo cuando Dios está siempre conmigo? 3 ¿Cómo puedo dudar o sentirme inseguro cuando

en Él mora la perfecta certeza? 4 ¿Cómo puede haber algo que me pueda perturbar cuando Él mora en mí en paz absoluta? 5 ¿Cómo puedo sufrir cuando el amor y la dicha me rodean por mediación Suya? 6 No he de abrigar ninguna ilusión con respecto a mí mismo. 7 Soy perfecto porque Dios va conmigo dondequiera que yo voy.

2. (42) Dios es mi Fortaleza. 2 La visión es Su regalo.

3 Hoy no recurriré a mis propios ojos para ver. 4 Quiero estar dispuesto a dejar a un lado la lamentable ilusión de

que puedo ver e intercambiarla por la visión que Dios me da. 5 La visión de Cristo es Su regalo y Él me lo dio. 6 Hoy me valdré de este regalo de manera que este día me ayude a comprender la eternidad.

3. (43) Dios es mi Fuente. 2 No puedo ver separado de Él.

3 Puedo ver lo que Dios quiere que vea. 4 No puedo ver nada más. 5 Más allá de Su Voluntad sólo hay ilusiones. 6 Son éstas las que elijo cuando pienso que puedo ver separado de Él. 7 Son éstas las que elijo cuando trato de ver

con los ojos del cuerpo. 8 No obstante, se me ha dado la visión de Cristo para reemplazarlos. 9 A través de esta visión es como elijo ver.

4. (44) Dios es la Luz en la que veo.

2 No puedo ver en la obscuridad. 3 Dios es la única luz. 4 Por lo tanto, si he de ver, tiene que ser por medio de Él. 5 He tratado de definir lo que es ver y me he equivocado. 6 Ahora se me concede poder entender que Dios es la

Luz en la que veo. 7 Le daré la bienvenida a la visión y al mundo feliz que me mostrará.

5. (45) Dios es la Mente con la que pienso.

2 No tengo pensamientos que no comparta con Dios. 3 No tengo pensamientos aparte de los Suyos porque no

tengo otra mente que la Suya. 4 Puesto que soy parte de Su Mente, mis pensamientos son Suyos y los Suyos, míos.

Noveno día. Ya estás cerca de cerrar el primer repaso. No aflojes al final. El ego suele soltar la disciplina cuando la meta se ve cerca. Sostén hoy con la misma calma con la que empezaste. Los dos minutos por idea, la mirada atenta, la aplicación tranquila. Este cierre limpio prepara mejor terreno para la siguiente sección. Confía en el ritmo del Libro y en tu propia constancia acumulada. Terminar bien tiene su propio peso espiritual, aunque no lo notes en el momento del cierre.

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Lección 60: Éstas son las ideas para el repaso de hoy:

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 60 (Fundación para la Paz Interior):

1. (46) Dios es el Amor en el que perdono.

2 Dios no perdona porque jamás ha condenado. 3 Los que están libres de culpa no pueden culpar, y aquellos que

han aceptado su inocencia no ven nada que tengan que perdonar. 4 Con todo, el perdón es el medio por el cual reconoceré mi inocencia. 5 Es el reflejo del Amor de Dios en la tierra. 6 Y me llevará tan cerca del Cielo que el Amor de Dios podrá tenderme la mano y elevarme hasta Él.

2. (47) Dios es la Fortaleza en la que confío.

2 No es con mi propia fortaleza con la que perdono. 3 Es con la Fortaleza de Dios en mí, la cual recuerdo al

perdonar. 4 A medida que comienzo a ver, reconozco Su reflejo en la tierra. 5 Perdono todas las cosas porque siento Su Fortaleza avivarse en mí. 6 Y empiezo a recordar el Amor que decidí olvidar, pero que nunca se olvidó de mí.

3. (48) No hay nada que temer.

2 ¡Cuán seguro me parecerá el mundo cuando lo pueda ver! 3 No se parecerá en nada a lo que ahora me imagino

ver. 4 Todo el mundo y todo cuanto vea se inclinará ante mí para bendecirme. 5 Reconoceré en todos a mi Amigo más querido. 6 ¿Qué puedo temer en un mundo al que he perdonado y que a su vez me ha perdonado a mí?

4. (49) La Voz de Dios me habla durante todo el día.

2 No hay un solo instante en el que la Voz de Dios deje de apelar a mi perdón para salvarme. 3 No hay un solo

instante en el que Su Voz deje de dirigir mis pensamientos, guiar mis actos y conducir mis pasos. 4 Me dirijo firmemente hacia la verdad. 5 No hay ningún otro lugar adonde pueda ir porque la Voz de Dios es la única voz y el único guía que se le dio a Su Hijo.

5. (50) El Amor de Dios es mi sustento.

2 Cuando escucho la Voz de Dios, Su Amor me sustenta. 3 Cuando abro los ojos, Su Amor alumbra al mundo

para que lo pueda ver. 4 Cuando perdono, Su Amor me recuerda que Su Hijo es impecable. 5 Y cuando contemplo al mundo con la visión que Él me dio, recuerdo que yo soy Su Hijo.

Último día del primer repaso. Cierra con gratitud. No sentimental, honesta. Repasaste cincuenta lecciones. Aunque las hicieras a medias, hiciste algo. El Curso trabaja con lo que le entregas. Descansa en la idea de que has completado una vuelta entera, y prepárate para la siguiente serie de lecciones sin apuro. Mañana empieza una fase distinta, con lecciones más largas y densas. El repaso te preparó, aunque no lo sientas todavía. Sigue. Descansa esta noche con esa gratitud tranquila, y sabe que el trabajo acumulado se queda contigo aunque el ego lo niegue.

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Lección 61: Soy la luz del mundo.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 61 (Fundación para la Paz Interior):

1. ¿Quién es la luz del mundo sino el Hijo de Dios? 2 Por lo tanto, esto no es más que una afirmación de la verdad acerca de ti. 3 Es lo opuesto a una afirmación de orgullo, de arrogancia o de autoengaño. 4 No describe el concepto que has forjado de ti mismo. 5 No se refiere a ninguna de las características con las que has dotado a tus ídolos. 6 Se refiere a ti tal como fuiste creado por Dios. 7 Expresa simplemente la verdad.

2. Para el ego la idea de hoy es el epítome de la autoglorificación. 2 Pero el ego no sabe lo que es la humildad y la confunde con la autodegradación. 3 La humildad consiste en aceptar el papel que te corresponde en la salvación y en no aceptar ningún otro. 4 No es humildad insistir en que no puedes ser la luz del mundo si ésa es la función que Dios Mismo te asignó. 5 Es sólo la arrogancia la que afirmaría que ésa no puede ser tu función, y la arrogancia es siempre algo propio del ego.

3. La verdadera humildad requiere que aceptes la idea de hoy porque es la Voz de Dios la que te dice que es verdad. 2 Éste es uno de los primeros pasos en el proceso de aceptar tu verdadera función en la tierra. 3 Es un paso gigantesco que te conducirá al lugar que te corresponde ocupar en la salvación. 4 Es una aseveración categórica de tu derecho a la salvación y un reconocimiento del poder que se te ha otorgado para salvar a otros.

4. Debes reflexionar hoy acerca de esta idea tan a menudo como puedas. 2 Es la respuesta perfecta a todas las ilusiones y, por ende, a toda tentación. 3 La idea de hoy lleva todas las imágenes que has forjado de ti mismo ante la verdad y te ayuda a seguir adelante en paz, sin agobios y seguro de tu propósito.

5. Hoy se deben llevar a cabo tantas sesiones de práctica como sea posible, aunque no es necesario que ninguna exceda uno o dos minutos de duración. 2 Debes empezar cada sesión de práctica diciéndote a ti mismo: 3 Soy la luz del mundo.

4 Ésa es mi única función.

5 Por eso es por lo que estoy aquí.

6 Piensa entonces en estas afirmaciones por unos breves momentos, preferiblemente con los ojos cerrados si las

circunstancias lo permiten. 7 Deja que te vengan a la mente unas cuantos pensamientos afines y, si observas que tu mente se aparta del tema central, repite la idea de hoy para tus adentros.

6. Asegúrate de comenzar y finalizar el día con una sesión de práctica. 2 De este modo, te despertarás reconociendo la verdad acerca de ti mismo, la reforzarás a lo largo del día y te irás a dormir reafirmando tu función y el único propósito que tienes aquí. 3 Estas dos sesiones de práctica pueden ser más largas que las demás si te resultan útiles y deseas extenderlas.

7. La idea de hoy va mucho más allá de la mezquina opinión que el ego tiene de ti y de tu propósito. 2 Como portador de la salvación que eres, esto es obviamente necesario. 3 Éste es el primero de una serie de pasos gigantescos que vamos a dar durante las próximas semanas. 4 Trata de empezar hoy a sentar las bases para estos avances. 5 Eres la luz del mundo. 6 Dios ha edificado sobre ti Su plan para la salvación de Su Hijo.

"Soy la luz del mundo." Aquí el Curso te da una afirmación fuerte. Aplícala sin timidez, pero también sin ego. Ser luz del mundo no es un logro personal, es un reconocimiento de función. Practícala varias veces al día con la sencillez que el Libro pide. No te estás promoviendo, estás recordando lo que Dios ya te dio. Y en el momento en que te acuerdas, algo en el mundo alrededor se ilumina. No siempre lo verás. Está bien. La luz que eres no depende de tu confirmación.

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Lección 62: Perdonar es mi función por ser la luz del mundo.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 62 (Fundación para la Paz Interior):

1. Tu perdón es lo que conduce a este mundo de tinieblas a la luz. 2 Tu perdón es lo que te permite reconocer la Luz en la que ves. 3 El perdón es la demostración de que eres la luz del mundo. 4 Mediante tu perdón vuelves a recordar la verdad acerca de ti. 5 En tu perdón, por lo tanto, reside tu salvación.

2. Las ilusiones que tienes acerca de ti y acerca del mundo son una y la misma. 2 Por eso es por lo que todo perdón es un regalo que te haces a ti mismo. 3 Tu meta es descubrir Quién eres, al haber negado tu Identidad atacando a la Creación y a Su Creador. 4 Ahora estás aprendiendo a recordar la verdad. 5 Para ello, el ataque tiene que ser reemplazado por el perdón, de manera que los pensamientos de vida puedan reemplazar a los pensamientos de muerte.

3. Recuerda que en todo ataque apelas a tu propia debilidad, mientras que cada vez que perdonas apelas a la fortaleza de Cristo en ti. 2 ¿Te vas dando cuenta, pues, de lo que el perdón hará por ti? 3 Eliminará de tu mente toda sensación de debilidad, de tensión y de fatiga. 4 Arrasará con todo vestigio de temor, culpabilidad y dolor. 5 Restituirá en tu conciencia la invulnerabilidad y el poder que Dios le confirió a Su Hijo.

4. Regocijémonos de poder comenzar y concluir este día practicando la idea de hoy, y de usarla tan frecuentemente como nos sea posible en el transcurso del día. 2 Ello te ayudará a que pases un día tan feliz como Dios Mismo quiere que seas. 3 Y ayudará a aquellos que te rodean, así como a aquellos que parecen encontrarse lejos en el espacio y en el tiempo, a compartir esta felicidad contigo.

5. Tan a menudo como puedas hoy, con los ojos cerrados a ser posible, repite para tus adentros: 2 Perdonar es mi función por ser la luz del mundo.

3 Cumpliré mi función para así poder ser feliz.

4 Dedica entonces uno o dos minutos a reflexionar sobre tu función, y la felicidad y liberación que te brindará. 5 Deja que pensamientos afines acudan a ti libremente, pues tu corazón reconocerá estas palabras, y en tu

mente se encuentra la conciencia de que son verdad. 6 Si te distraes, repite la idea y añade: 7 Deseo recordar esto porque quiero ser feliz.

"Perdonar es mi función por ser la luz del mundo." Aquí el Curso conecta identidad con función. No es que perdonas porque eres bueno. Perdonas porque eso es lo que hace la luz. Aplícala hoy trayendo a la mente las personas y situaciones que aún no has perdonado del todo. Y no busques sentir perdón. Busca ver la función. Cuando la función se ve, el perdón sale solo, más tarde o más temprano. Esta lección es una piedra angular del Libro.

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Lección 63: La luz del mundo brinda paz a todas las mentes a través de mi perdón.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 63 (Fundación para la Paz Interior):

1. ¡Cuán santo eres que tienes el poder de brindar paz a todas las mentes! 2 ¡Cuán bendito eres que puedes aprender a reconocer los medios por los que esto se puede lograr a través de ti! 3 ¿Qué otro propósito podrías tener que pudiese brindarte mayor felicidad?

2. Ciertamente eres la luz del mundo con semejante función. 2 El Hijo de Dios apela a ti para su redención. 3 En tus manos está poder concedérsela porque te pertenece. 4 No aceptes en su lugar ningún propósito trivial ni ningún deseo insensato, o te olvidarás de tu función y dejarás al Hijo de Dios en el infierno. 5 No se te está haciendo una petición vana. 6 Se te está pidiendo que aceptes la salvación, para que así la puedas dar.

3. Puesto que reconocemos la importancia de esta función, estaremos más que dispuestos a recordarla tan a menudo como nos sea posible a lo largo del día. 2 Empezaremos el día reconociendo nuestra función y lo concluiremos pensando en ella. 3 Repetiremos lo siguiente tantas veces como nos sea posible en el transcurso del día: 4 La luz del mundo brinda paz a todas las mentes a través de mi perdón. 5 Soy

el instrumento que Dios ha designado para la salvación del mundo.

4. Si cierras los ojos probablemente te resultará más fácil dejar que acudan a tu mente pensamientos afines, durante el minuto o dos que debes dedicar a reflexionar sobre esto. 2 No obstante, no esperes a que se presente tal oportunidad. 3 No se debe perder ni una sola ocasión para reforzar la idea de hoy. 4 Recuerda que el Hijo de Dios apela a ti para su salvación. 5 ¿Y quién sino tu Ser es el Hijo de Dios?

"La luz del mundo brinda paz a todas las mentes a través de mi perdón." El Curso te sigue conectando: tu perdón no queda contigo. Va a otros porque la mente es una. Aplícala con calma y con generosidad interior. Cada resentimiento que sueltas hoy libera más lejos de lo que puedes ver. No hace falta hacer campaña, no hace falta explicar. Sólo hace falta perdonar. Ese es tu trabajo silencioso y su alcance real es más grande de lo que el ego puede imaginar.

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Lección 64: Que no me olvide de mi función.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 64 (Fundación para la Paz Interior):

1. La idea de hoy es simplemente otra manera de decir: “No me dejes caer en la tentación”. 2 El propósito del mundo que ves es nublar tu función de perdonar y proveerte de una justificación por haberte olvidado de ella. 3 Es asimismo la tentación de abandonar a Dios y a Su Hijo adquiriendo una apariencia física. 4 Esto es lo que

los ojos del cuerpo ven.

2. Nada de lo que los ojos del cuerpo parecen ver puede ser otra cosa que una forma de tentación, ya que ése fue el propósito del cuerpo en sí. 2 Hemos aprendido, no obstante, que el Espíritu Santo tiene otro uso para todas las ilusiones que tú has forjado y, por lo tanto, ve en ellas otro propósito. 3 Para el Espíritu Santo el mundo es un lugar en el que aprendes a perdonarte a ti mismo lo que consideras son tus pecados. 4 De acuerdo con esta percepción, la apariencia física de la tentación se convierte en el reconocimiento espiritual de la salvación.

3. Al repasar nuestras últimas lecciones, vemos que tu función aquí es ser la luz del mundo y que es una función que Dios Mismo te dio. 2 La arrogancia del ego es lo único que te hace poner esto en duda, y el miedo que le tienes, lo único que te induce a considerarte indigno de la tarea que Dios Mismo te encomendó. 3 La salvación del mundo aguarda tu perdón porque a través de él el Hijo de Dios se libera de todas las ilusiones y, por ende, de toda tentación. 4 El Hijo de Dios eres tú.

4. Sólo desempeñando la función que Dios te dio podrás ser feliz. 2 Esto se debe a que tu función es ser feliz valiéndote de los medios mediante los cuales la felicidad se vuelve inevitable. 3 No hay otra manera. 4 Por lo tanto, cada vez que eliges entre si desempeñar o no tu función, estás en realidad eligiendo entre ser feliz o no serlo.

5. Recordemos esto hoy. 2 Tengámoslo presente por la mañana, por la noche y también a lo largo del día. 3 Prepárate de antemano para todas las decisiones que tengas que tomar hoy, recordando que todas ellas son en

realidad muy simples. 4 Cada una te conducirá ya sea a la felicidad o a la infelicidad. 5 ¿Puede ser acaso difícil tomar una decisión tan simple? 6 No permitas que la forma de la decisión te engañe. 7 Complejidad en lo relativo a la forma no implica complejidad en lo relativo al contenido. 8 Es imposible que el contenido de cualquier decisión aquí en la tierra se componga de cualquier otra cosa que no sea esta simple elección. 9 Ésta es la única elección que el Espíritu Santo ve. 10 Por lo tanto, es la única elección que existe.

6. Practiquemos hoy, pues, con estos pensamientos: 2 Que no me olvide de mi función. 3 Que no trate de substituir la que Dios me dio por la mía. 4 Quiero perdonar y ser feliz.

5 Por lo menos una vez hoy, dedica diez o quince minutos a reflexionar acerca de esto con los ojos cerrados. 6 Pensamientos afines acudirán en tu ayuda si recuerdas cuán crucial es tu función para ti y para el mundo.

7. En las aplicaciones frecuentes de la idea de hoy a lo largo del día, dedica varios minutos a repasar estos pensamientos y luego a pensar en ellos y en nada más. 2 Esto te resultará difícil, sobre todo al principio, ya que aún no tienes la disciplina mental que ello requiere. 3 Tal vez necesites repetir: “Que no me olvide de mi función” con bastante frecuencia para que te ayude a concentrarte.

8. Hoy se requieren dos variaciones de las sesiones de práctica más cortas. 2 Haz los ejercicios con los ojos cerrados algunas veces, tratando de concentrarte en los pensamientos que estés usando. 3 En otras, mantén los ojos abiertos una vez que hayas repasado los pensamientos, y luego mira a tu alrededor lenta e imparcialmente, repitiendo para tus adentros: 4 Éste es el mundo que es mi función salvar.

"Que no me olvide de mi función." Aquí el Curso te da una oración corta y muy útil. El olvido es el arma principal del ego. Aplícala hoy poniendo recordatorios internos cada tanto, y cada vez que notes que has olvidado por qué estás en este día. La función es perdonar. No arreglar el mundo, no controlar a los demás, no probarte a ti mismo. Perdonar. Vuelve a ella cada vez que se te olvide. El olvido no es fracaso, es sólo la señal para regresar.

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Lección 65: Mi única función es la que Dios me dio.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 65 (Fundación para la Paz Interior):

1. La idea de hoy reafirma tu compromiso con la salvación. 2 También te recuerda que no tienes ninguna otra función salvo ésa. 3 Ambos pensamientos son obviamente necesarios para un compromiso total. 4 La salvación no podrá ser tu único propósito mientras sigas abrigando otros. 5 Aceptar la salvación como tu única función entraña necesariamente dos fases: el reconocimiento de que la salvación es tu función y la renuncia a todas las demás metas que tú mismo te has inventado.

2. Ésta es la única manera en que puedes ocupar el lugar que te corresponde entre los salvadores del mundo. 2 Ésta es la única manera en que puedes decir, y decirlo en serio: “Mi única función es la que Dios me dio”. 3 Y ésta es la única manera en que puedes encontrar paz.

3. Hoy, y durante los próximos días, reserva diez o quince minutos para una sesión de práctica más prolongada en la que vas a tratar de entender y aceptar el verdadero significado de la idea de hoy. 2 La idea de hoy te ofrece el que puedas escapar de todas las dificultades que percibes. 3 Pone en tus manos la llave que abre la puerta a la paz, la cual tú mismo cerraste. 4 Es la respuesta a la búsqueda en la que has estado enfrascado desde los orígenes del tiempo.

4. Trata, en la medida de lo posible, de llevar a cabo las sesiones de práctica más largas a la misma hora todos los días. 2 Trata asimismo de fijar esa hora de antemano y de luego adherirte a ella lo máximo posible. 3 El propósito de esto es organizar tu día de tal manera que hayas reservado tiempo para Dios, así como para todos los propósitos y objetivos triviales que persigues. 4 Esto es parte del entrenamiento a largo plazo que tu mente necesita para adquirir disciplina, de modo que el Espíritu Santo pueda valerse de ella de manera consistente para el propósito que comparte contigo.

5. Comienza la sesión de práctica más prolongada repasando la idea de hoy. 2 Luego cierra los ojos y repite la idea para tus adentros una vez más, observando tu mente con gran detenimiento a fin de poder captar cualquier pensamiento que cruce por ella. 3 Al principio, no trates de concentrarte exclusivamente en aquellos pensamientos que estén relacionados con la idea de hoy. 4 Trata, más bien, de poner al descubierto cada pensamiento que surja para obstaculizarla. 5 Toma nota de cada uno de ellos con el mayor desapego posible según se presente, y deséchalos uno por uno a medida que te dices a ti mismo: 6 Este pensamiento refleja un objetivo que me está impidiendo aceptar mi única función.

6. Después de un rato te resultará más difícil poder detectar los pensamientos que causan interferencia. 2 Sigue tratando, no obstante, durante un minuto más o menos, intentando detectar algunos de los pensamientos vanos que previamente eludieron tu atención, pero sin afanarte o esforzarte innecesariamente en ello. 3 Luego repite para tus adentros: 4 Que en esta tabla rasa quede escrita mi verdadera función.

5 No es preciso que uses estas mismas palabras, pero trata de tener la sensación de que estás dispuesto a que tus

propósitos ilusorios sean reemplazados por la verdad.

7. Finalmente, repite la idea de hoy una vez más y dedica el resto de la sesión de práctica a reflexionar sobre la importancia que esta idea tiene para ti, el alivio que su aceptación te ha de brindar al resolver todos tus conflictos de una vez por todas, y lo mucho que realmente deseas la salvación, a pesar de tus absurdas ideas al contrario.

8. En las sesiones de práctica más cortas, que deben hacerse por lo menos una vez por hora, usa el siguiente modelo al aplicar la idea de hoy: 2 Mi única función es la que Dios me dio. 3 No quiero ninguna otra ni tengo ninguna otra.

4 Cierra los ojos en algunas ocasiones al practicar esto y, en otras, mantenlos abiertos mientras miras a tu alrededor. 5 Lo que ahora ves será totalmente diferente cuando aceptes la idea de hoy sin reservas.

"Mi única función es la que Dios me dio." Esta lección corta una discusión interna que muchos estudiantes cargan: el conflicto entre lo que crees que tienes que hacer y lo que Dios te dio. El Curso te ordena las prioridades. Todo lo demás es secundario. Aplícala sin pelear con tus responsabilidades cotidianas. No te está pidiendo dejarlas. Te está pidiendo ponerlas debajo de la única función. Desde ahí, cada cosa cotidiana toma su lugar sin tensión. Todo lo cotidiano se hace más fácil cuando la única función está clara.

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Lección 66: Mi función y mi felicidad son una.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 66 (Fundación para la Paz Interior):

1. Seguramente habrás notado que en nuestras lecciones más recientes hemos hecho hincapié en la conexión que existe entre desempeñar tu función y alcanzar la felicidad. 2 Esto ha sido así porque realmente no ves la conexión. 3 Sin embargo, se trata de algo más que una simple conexión: son una misma cosa. 4 La manera en que cada una se manifiesta es distinta, pero el contenido es exactamente el mismo.

2. El ego está batallando constantemente con el Espíritu Santo en torno a la cuestión fundamental de cuál es tu función. 2 También batalla con Él constantemente con respecto a qué es tu felicidad. 3 No es ésta una batalla que tenga dos contendientes. 4 El ego ataca y el Espíritu Santo no responde. 5 Él sabe cuál es tu función. 6 Él sabe que es tu felicidad.

3. Hoy intentaremos ir más allá de esta batalla completamente absurda y arribar a la verdad con respecto a tu función. 2 No nos vamos a enfrascar en argumentos fútiles con respecto a lo que es tu función. 3 No vamos a tratar inútilmente de definir lo que es la felicidad ni de determinar los medios para alcanzarla. 4 No vamos a gratificar al ego escuchando sus ataques contra la verdad. 5 Sencillamente nos alegraremos de que podemos descubrir lo que ésta es.

4. El propósito de la sesión de práctica larga de hoy es que aceptes el hecho de que no sólo existe una conexión muy real entre la función que Dios te dio y tu felicidad, sino que ambas cosas son, de hecho, lo mismo. 2 Dios te da únicamente felicidad. 3 Por lo tanto, la función que Él te dio tiene que ser la felicidad, aunque parezca ser otra cosa. 4 Los ejercicios de hoy son un intento de ir más allá de estas diferencias de aspecto y de reconocer un contenido común allí donde en verdad lo hay.

5. Comienza la sesión de práctica de diez o quince minutos reflexionando sobre estos pensamientos: 2 Dios me da únicamente felicidad. 3 Él me ha dado mi función. 4 Por lo tanto, mi función tiene que ser la felicidad.

5 Trata de ver la lógica en esta secuencia, incluso si aún no aceptas la conclusión. 6 Únicamente si los dos

primeros pensamientos son erróneos, podría ser falsa la conclusión. 7 Reflexionemos, entonces, por un rato sobre estas premisas según practicamos.

6. La primera premisa es que Dios te da únicamente felicidad. 2 Esto, desde luego, podría ser falso, pero para que fuese falso sería preciso definir a Dios como algo que Él no es. 3 El Amor no puede dispensar maldad, y lo que no es felicidad es maldad. 4 Dios no puede dar lo que no tiene ni tener lo que Él no es. 5 Si Dios no te diese únicamente felicidad, ciertamente sería malvado. 6 Y ésa es la definición que crees acerca de Él si no aceptas la primera premisa.

7. La segunda premisa afirma que Dios te ha dado tu función. 2 Hemos visto que tu mente sólo tiene dos partes. 3 Una de ellas la gobierna el ego y se compone de ilusiones. 4 La otra es la morada del Espíritu Santo, donde

reside la verdad. 5 Sólo puedes escoger entre estos dos guías, y los únicos resultados que pueden proceder de tu elección son el miedo que el ego siempre engendra o el amor que el Espíritu Santo siempre ofrece para reemplazarlo.

8. Así pues, o bien fue Dios Quien estableció tu función a través de Su Voz o bien fue el ego que tú inventaste para reemplazarlo a Él. 2 ¿Cuál de estas posibilidades es verdad? 3 A menos que hubiese sido Dios Quien te dio tu función, ésta sólo podría ser un regalo del ego. 4 Mas ¿qué regalos puede dar el ego cuando él mismo es una ilusión y lo único que puede ofrecer son regalos ilusorios?

9. Piensa en esto durante la sesión de práctica más larga de hoy. 2 Piensa asimismo en las múltiples formas que tu ilusoria función ha adoptado en tu mente, y en las muchas maneras por las que, guiado por el ego, trataste de encontrar la salvación. 3 ¿La encontraste? 4 ¿Te sentiste feliz? 5 ¿Te aportaron paz? 6 Hoy necesitamos ser muy honestos. 7 Recuerda objetivamente los resultados que lograste y examina si en algún momento fue razonable pensar que podías encontrar felicidad en cualquier cosa que el ego propusiera. 8 Con todo, la única alternativa para la Voz del Espíritu Santo es el ego. 10. Prestarás oídos a la locura o bien oirás a la verdad. 2 Trata de hacer tu elección mientras reflexionas sobre las premisas en las que se basa nuestra conclusión. 3 Podemos estar de acuerdo con esta conclusión, pero no con ninguna otra, toda vez que Dios Mismo coincide con nosotros al respecto. 4 La idea de hoy es otro paso gigantesco hacia la percepción de lo que es lo mismo como lo mismo y de lo que es diferente como diferente. 5 A un lado están las ilusiones. 6 Al otro, la verdad. 7 Tratemos hoy de darnos cuenta de que sólo la verdad es

verdad. 11. Para las sesiones de práctica más cortas, que hoy te resultarán muy beneficiosas si las llevas a cabo dos veces por hora, sugerimos la siguiente forma de aplicación: 2 Mi función y mi felicidad son una porque Dios me dio las dos.

3 No te tomará más de un minuto, y probablemente menos, repetir estas palabras lentamente y pensar en ellas

por un rato mientras las dices.

"Mi función y mi felicidad son una." Uno de los golpes más suaves y más grandes del Libro. Buscas felicidad por afuera, y no llega. Buscas cumplir la función, y la felicidad viene sin buscarla. Aplícala hoy con las decisiones pequeñas del día. "Esta llamada, ¿es función o es distracción?" No te vuelvas rígido, sólo pregunta. La pregunta por sí sola empieza a alinear. La felicidad, cuando aparece, no la sientes como emoción pasajera. La sientes como suelo. Y desde ese suelo la vida se organiza casi sola.

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Lección 67: El Amor me creó a Su Semejanza.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 67 (Fundación para la Paz Interior):

1. La idea de hoy es una afirmación exacta y cabal de lo que eres. 2 Por eso es por lo que eres la luz del mundo. 3 Por eso es por lo que Dios te designó como el salvador del mundo. 4 Por eso es por lo que el Hijo de Dios

apela a ti para su salvación. 5 Él se salva por razón de lo que eres. 6 Hoy haremos todo lo posible por llegar a esta verdad acerca de ti y por darnos cuenta plenamente, aunque sólo sea por un momento, de que es verdad.

2. Durante la sesión de práctica más larga pensaremos en tu realidad y en su naturaleza completamente inalterada e inalterable. 2 Comenzaremos repitiendo esta verdad con respecto a ti y luego pasaremos unos minutos añadiendo algunos pensamientos afines, tales como: 3 La Santidad me creó santo. 4 La Bondad me creó bondadoso. 5 La Asistencia me creó servicial. 6 La Perfección me creó perfecto.

7 Cualquier atributo que esté de acuerdo con la definición que Dios tiene de Sí Mismo es apropiado. 8 Hoy

estamos tratando de enmendar tu definición de Dios y de reemplazarla por la Suya. 9 Y también estamos tratando de recalcar el hecho de que formas parte de Su definición de Sí Mismo.

3. Una vez que hayas reflexionado sobre varios de estos pensamientos afines a la idea de hoy, trata, durante un breve intervalo preparatorio, de vaciar tu mente de todo pensamiento y de ir más allá de todas las imágenes y conceptos que tienes de ti mismo hasta llegar a la verdad en ti. 2 Si el Amor te creó a semejanza de Su Propio Ser, ese Ser tiene que estar en ti. 3 Y tiene que estar en alguna parte de tu mente donde lo puedas encontrar.

4. Tal vez te resulte necesario repetir la idea de hoy de vez en cuando a fin de reemplazar aquellos pensamientos que te distraigan. 2 Puede que también descubras que aun esto no es suficiente y que necesitas seguir añadiendo otros pensamientos relacionados con la verdad acerca de ti. 3 Sin embargo, tal vez puedas superar todo eso y, valiéndote del intervalo en el que tu mente está libre de pensamientos, quizá puedas llegar a la conciencia de una luz resplandeciente en la cual te reconoces a ti mismo tal como el Amor te creó. 4 Confía en que hoy harás mucho por acercarte a esa conciencia, tanto si sientes que has tenido éxito como si no.

5. Hoy te resultará especialmente beneficioso practicar la idea del día tan a menudo como puedas. 2 Necesitas oír la verdad acerca de ti tan a menudo como sea posible, debido a que tu mente está llena de falsas imágenes de sí misma. 3 Sería sumamente beneficioso que te recuerdes a ti mismo, cuatro o cinco veces por hora, o incluso más si fuese posible, que el Amor te creó a Su Semejanza. 4 Oye en esto la verdad acerca de ti.

6. Trata de darte cuenta, durante las sesiones de práctica más cortas, de que no es tu diminuta y solitaria voz la que te dice esto. 2 Se trata de la Voz de Dios, recordándote al Padre y a tu Ser. 3 Se trata de la Voz de la Verdad, substituyendo todo lo que el ego te dice acerca de ti con la simple verdad acerca del Hijo de Dios. 4 El Amor te creó a Su Semejanza.

"El Amor me creó a Su Semejanza." Aquí el Curso te devuelve al origen. Fuiste creado por Amor, en Amor, para reflejar Amor. Aplícala mirándote al espejo, mirando a tu hijo, mirando a alguien difícil. Semejanza no es apariencia externa, es esencia. Estás practicando reconocer esa esencia debajo de las formas. La lección se hace más real con la práctica, no con la comprensión. Practica más de lo que estudias hoy. El Amor se reconoce por reflejo, no por definición.

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Lección 68: El amor no abriga resentimientos.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 68 (Fundación para la Paz Interior):

1. Tú, que fuiste creado por el Amor a Su Semejanza, no puedes abrigar resentimientos y conocer tu Ser. 2 Abrigar resentimientos es olvidarte de Quién eres. 3 Abrigar resentimientos es verte a ti mismo como un cuerpo. 4 Abrigar resentimientos es permitir que el ego gobierne tu mente y condenar al cuerpo a morir. 5 Quizá aún no

hayas comprendido del todo lo que abrigar resentimientos le ocasiona a tu mente. 6 Te hace sentir como si estuvieras enajenado de tu Fuente y fueras diferente de Él. 7 Te hace creer que Él es como aquello en lo que tú piensas que te has convertido, pues nadie puede concebir que su Creador sea diferente de sí mismo.

2. Escindido de tu Ser, el cual sigue consciente de Su semejanza con Su Creador, tu Ser parece dormir, mientras que la parte de tu mente que teje ilusiones mientras duerme, parece estar despierta. 2 ¿Podría ser todo esto el resultado de abrigar resentimientos? 3 ¡Desde luego que sí! 4 Pues aquel que abriga resentimientos niega haber sido creado por el Amor, y en su sueño de odio su Creador se ha vuelto algo temible. 5 ¿Quién podría tener sueños de odio y no temer a Dios?

3. Es tan cierto que aquellos que abrigan resentimientos forjarán una nueva definición de Dios de acuerdo con su propia imagen, como que Dios los creó a semejanza de Sí Mismo y los definió como parte de Él. 2 Es tan cierto que aquellos que abrigan resentimientos sentirán culpabilidad, como que los que perdonan hallarán la paz. 3 Y es igualmente cierto que aquellos que abrigan resentimientos se olvidarán de Quién son, como que los que perdonan lo recordarán.

4. ¿No estarías dispuesto a abandonar tus resentimientos si creyeras que todo esto es cierto? 2 Tal vez creas que no puedes desprenderte de tus resentimientos. 3 Esto, sin embargo, no es más que una cuestión de motivación. 4 Hoy trataremos de ver cómo te sentirías sin ellos. 5 Si lo logras, aunque sea brevemente, jamás volverás a

tener problemas de motivación.

5. Comienza la sesión de práctica más larga de hoy escudriñando tu mente en busca de aquellas personas que son objeto de lo que según tú son tus mayores resentimientos. 2 Algunas de ellas serán muy fáciles de identificar. 3 Piensa luego en los resentimientos aparentemente insignificantes que abrigas en contra de aquellas personas a

quienes aprecias e incluso crees amar. 4 Muy pronto te darás cuenta de que no hay nadie contra quien no abrigues alguna clase de resentimiento. 5 Esto te ha dejado solo en medio de todo el universo tal como te percibes a ti mismo.

6. Resuélvete ahora a ver a todas esas personas como amigos. 2 Diles a todas ellas, pensando en cada una por separado: 3 Te consideraré mi amigo, de manera que pueda recordar que eres parte de mí y así poder

llegar a conocerme a mí mismo. 4 Pasa el resto de la sesión tratando de imaginarte a ti mismo completamente en paz con todo el mundo y con

todas las cosas, a salvo en un mundo que te protege y te ama, y al que tú, a tu vez, amas. 5 Siente como la seguridad te rodea, te envuelve y te sustenta. 6 Trata de creer, por muy brevemente que sea, que no hay nada que pueda causarte daño alguno. 7 Al final de la sesión de práctica di para tus adentros: 8 El amor no abriga resentimientos.

9 Cuando me desprenda de mis resentimientos sabré que estoy perfectamente a salvo.

7. Las sesiones de práctica cortas deben incluir una rápida aplicación de la idea de hoy tal como se indica a continuación, la cual deberá hacerse siempre que surja un pensamiento de resentimiento contra alguien, tanto si esa persona está físicamente presente como si no: 2 El amor no abriga resentimientos. 3 No traicionaré a mi propio Ser. 4 Además de eso, repite la idea varias veces por hora de la siguiente manera:

5 El amor no abriga resentimientos. 6 Quiero despertar a la verdad de mi Ser dejando a un

lado todos mis resentimientos y despertando en Él.

"El amor no abriga resentimientos." El Curso te dice de manera técnica lo que muchos aprenden por las malas. Si abrigas resentimiento, no estás en amor en ese momento. Y como tú eres amor por creación, cada resentimiento es una pequeña ausencia de ti mismo. Aplícala trayendo a la mente resentimientos específicos. No los explicas, no los defiendes. Sólo aplicas la idea y sueltas. Un resentimiento soltado hoy pesa más que diez decisiones grandes de otro tipo. Es trabajo silencioso, y el más eficaz de todos.

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Lección 69: Mis resentimientos ocultan la luz del mundo de mí.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 69 (Fundación para la Paz Interior):

1. Nadie puede ver lo que tus resentimientos ocultan. 2 Debido a que tus resentimientos ocultan la luz del mundo de ti, todo el mundo se halla inmerso en la obscuridad y tú junto con ellos. 3 Pero a medida que el velo de tus resentimientos se descorre, os liberaréis juntos. 4 Comparte tu salvación con aquel que estuvo a tu lado cuando estabas en el infierno. 5 Él es tu hermano en la luz del mundo que os salva a los dos.

2. Intentemos hoy nuevamente llegar a la luz en ti. 2 Antes de emprender esto en nuestra sesión de práctica más larga, dediquemos varios minutos a reflexionar sobre lo que estamos tratando de hacer. 3 Estamos intentando literalmente ponernos en contacto con la salvación del mundo. 4 Estamos tratando de ver más allá del velo de tinieblas que la mantiene oculta. 5 Estamos tratando de descorrer el velo y de ver las lágrimas del Hijo de Dios desaparecer a la luz del sol.

3. Hoy daremos comienzo a nuestra sesión de práctica más larga plenamente conscientes de que esto es así y armados de una firme determinación por llegar hasta aquello que nos es más querido que ninguna otra cosa. 2 La salvación es nuestra única necesidad. 3 No tenemos ningún otro propósito aquí ni ninguna otra función que

desempeñar. 4 Aprender lo que es la salvación es nuestra única meta. 5 Pongamos fin a la ancestral búsqueda descubriendo la luz en nosotros y poniéndola en alto para que todos aquellos que han estado buscando con nosotros la vean y se regocijen.

4. Y ahora, muy serenamente y con los ojos cerrados, trata de deshacerte de todo el contenido que generalmente ocupa tu conciencia. 2 Piensa en tu mente como si fuera un círculo inmenso, rodeado por una densa capa de nubes obscuras. 3 Lo único que puedes ver son las nubes, pues parece como si te hallaras fuera del círculo y a gran distancia de él.

5. Desde donde te encuentras no tienes ninguna razón para creer que detrás de las nubes hay una luz brillante. 2 Las nubes parecen ser la única realidad. 3 Parece como si fueran lo único que se puede ver. 4 Por lo tanto, no

tratas de atravesarlas e ir más allá de ellas, lo cual sería la única manera de convencerte realmente de su insubstancialidad. 5 Eso es lo que vamos a intentar hoy.

6. Después de que hayas pensado en cuán importante es para ti y para el mundo lo que estás intentando hacer, trata de alcanzar un estado de perfecta quietud, recordando únicamente la intensidad con la que deseas alcanzar hoy mismo, en este mismo instante, la luz que resplandece en ti. 2 Resuélvete a atravesar las nubes. 3 Extiende tu mano y, en tu mente, tócalas. 4 Apártalas con la mano, y siente como rozan tus mejillas, tu frente y tus ojos según las atraviesas. 5 Sigue adelante; las nubes no te pueden detener.

7. Si estás haciendo los ejercicios correctamente, empezarás a sentir como si estuvieras siendo elevado y transportado hacia adelante. 2 Tus escasos esfuerzos y tu limitada determinación invocan el poder del universo para que venga en tu ayuda, y el Propio Dios te sacará de las tinieblas y te llevará a la luz. 3 Estás actuando de acuerdo con Su Voluntad. 4 No puedes fracasar porque tu voluntad es la Suya.

8. Ten confianza en tu Padre hoy y la certeza de que Él te ha oído y contestado. 2 Es posible que aún no reconozcas Su respuesta, pero puedes estar seguro de que se te ha dado y de que la recibirás. 3 Trata de tener presente esta certeza según intentas atravesar las nubes en dirección a la luz. 4 Trata de recordar que por fin estás uniendo tu voluntad a la de Dios. 5 Trata de mantener claro en tu mente el pensamiento de que lo que emprendes con Dios no puede sino tener éxito. 6 Deja entonces que el Poder de Dios obre en ti y a través de ti, para que se haga Su Voluntad y la tuya.

9. En las sesiones de práctica más cortas, que te conviene llevar a cabo tan a menudo como sea posible en vista de la importancia que la idea de hoy tiene para ti y tu felicidad, recuérdate a ti mismo que tus resentimientos ocultan la luz del mundo de tu conciencia. 2 Recuerda también que no la estás buscando solo y que sabes dónde encontrarla. 3 Di entonces: 4 Mis resentimientos ocultan la luz del mundo de mí. 5 No puedo ver lo que he ocultado. 6 Mas

por mi salvación y por la salvación del mundo, deseo que me sea revelado. 7 Si sientes hoy la tentación de abrigar algún resentimiento contra alguien, asegúrate asimismo de decir para tus

adentros: 8 Si abrigo este resentimiento la luz del mundo quedará velada para mí.

"Mis resentimientos ocultan la luz del mundo de mí." Aquí el Curso te muestra qué haces con los resentimientos: son cortinas sobre la luz que ya está ahí. Aplícala hoy en una meditación tranquila. Imagínate soltando cortinas una por una, cada una con un nombre. No mires nada dramático, sólo suelta. Luego siéntate en silencio unos minutos. El Curso está entrenando la mente a ir de resentimiento a silencio directo. Ese silencio es la luz, y no tienes que fabricarla, sólo destaparla.

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Lección 70: Mi salvación procede de mí.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 70 (Fundación para la Paz Interior):

1. Toda tentación no es más que una variante de la tentación básica de no creer la idea de hoy. 2 La salvación parece proceder de cualquier parte excepto de ti. 3 Lo mismo se puede decir del origen de la culpa. 4 Tú no crees que la culpa y la salvación estén en tu mente y sólo en tu mente. 5 Cuando te des cuenta de que la culpa es sólo una invención de la mente, te darás cuenta también de que la culpa y la salvación tienen que encontrarse en el mismo lugar. 6 Al entender esto te salvas.

2. El aparente costo de aceptar la idea de hoy es el siguiente: significa que nada externo a ti puede salvarte ni nada externo a ti puede brindarte paz. 2 Significa también que nada externo a ti puede hacerte daño, perturbar tu paz o disgustarte en modo alguno. 3 La idea de hoy te pone a cargo del universo, donde te corresponde estar por razón de lo que eres. 4 No es éste un papel que se pueda aceptar parcialmente. 5 Y seguramente habrás comenzado a darte cuenta de que aceptarlo es la salvación.

3. Es probable, no obstante, que aún no esté claro para ti por qué razón reconocer que la culpa está en tu mente conlleva asimismo darte cuenta de que la salvación también está allí. 2 Dios no habría puesto el remedio para la enfermedad donde no te pudiese servir de nada. 3 Así es como funciona tu mente, pero no la Suya. 4 Él quiere que sanes, y por eso mantiene la Fuente de la curación allí donde hay necesidad de curación.

4. Tú has tratado de hacer justamente lo contrario, intentando por todos los medios, no importa cuán distorsionados o extravagantes, separar la curación de la enfermedad a la que estaba destinada, conservando de este modo la enfermedad. 2 Tu propósito ha sido asegurarte de que la curación no tuviese lugar. 3 El propósito de Dios ha sido asegurarse de que sí lo tuviera.

5. Nuestra práctica de hoy consiste en darnos cuenta de que la Voluntad de Dios y la nuestra coinciden completamente en esto. 2 Dios quiere que sanemos y nosotros no queremos realmente estar enfermos, pues eso no nos hace felices. 3 Al aceptar la idea de hoy, por lo tanto, estamos en realidad de acuerdo con Dios. 4 Él no quiere que estemos enfermos. 5 Nosotros tampoco. 6 Él quiere que nos curemos. 7 Nosotros también.

6. Hoy estamos listos para dos sesiones de práctica largas, cada una de las cuales debe tener una duración de diez a quince minutos. 2 Dejaremos, no obstante, que seas tú quien decida cuándo llevarlas a cabo. 3 Seguiremos esta norma en varias de las lecciones sucesivas, por lo que una vez más sería mejor que decidieras de antemano la mejor hora para llevar a cabo cada una de las sesiones de práctica y que luego te adhirieras lo más fielmente posible al horario establecido.

7. Empieza estas sesiones de práctica repitiendo la idea de hoy, añadiendo una afirmación en la que se vea expresado tu reconocimiento de que la salvación no procede de nada externo a ti. 2 Podrías, por ejemplo, decir lo siguiente: 3 Mi salvación procede de mí. 4 No puede proceder de ninguna otra parte.

5 Dedica después varios minutos, con los ojos cerrados, a revisar algunas de las fuentes externas en las que en

el pasado buscaste la salvación: en otra gente, en posesiones, en diversas situaciones y acontecimientos, y en conceptos de ti mismo que intentaste convertir en realidad. 6 Reconoce que la salvación no se encuentra en nada de eso, y dite a ti mismo: 7 Mi salvación no puede proceder de ninguna de esas cosas. 8 Mi salvación procede de mí y sólo de mí.

8. Trataremos ahora nuevamente de llegar a la luz en ti, que es donde realmente se encuentra tu salvación. 2 No puedes encontrarla en las nubes que rodean la luz, y es ahí donde la has estado buscando. 3 No está ahí. 4 Está más allá de las nubes, en la luz que se encuentra tras ellas. 5 Recuerda que tienes que atravesar las nubes antes de poder llegar a la luz. 6 Pero recuerda también que jamás encontraste nada que fuese duradero, o que realmente quisieras, en los tapices de nubes que te imaginabas.

9. Puesto que todas las ilusiones de salvación te han fallado, seguramente no querrás quedarte en las nubes buscando en vano ídolos falsos cuando te sería tan fácil llegar hasta la luz de la verdadera salvación. 2 Trata de ir más allá de las nubes utilizando cualquier medio que te atraiga. 3 Si te resulta útil, piensa que te estoy llevando de la mano y que te estoy guiando. 4 Y te aseguro que esto no será una vana fantasía. 10. Para las sesiones de práctica cortas y frecuentes de hoy, recuérdate a ti mismo que la salvación procede de ti y que nada, salvo tus propios pensamientos, puede impedir tu progreso. 2 Estás libre de toda interferencia externa. 3 Estás a cargo de tu salvación. 4 Estás a cargo de la salvación del mundo. 5 Di, entonces: 6 Mi salvación procede de mí. 7 No hay nada externo a mí que me pueda detener. 8 En mí se

encuentra mi propia salvación y la del mundo.

"Mi salvación procede de mí." Aquí el Curso corta con una idea religiosa muy vieja. Nadie te salva desde afuera. No porque Dios no te ame, sino porque la salvación es un reconocimiento interno. Aplícala con firmeza. Nada afuera te va a rescatar de lo que sólo el reconocimiento interno resuelve. Practícala con la misma calma con la que has venido practicando. La firmeza aquí es interior, no ruidosa. La salvación es un asunto silencioso, y ese silencio es más poderoso que cualquier rescate externo que hayas imaginado.

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Lección 71: Sólo el plan de Dios para la salvación tendrá éxito.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 71 (Fundación para la Paz Interior):

1. Tal vez aún no te hayas percatado de que el ego ha urdido un plan para la salvación que se opone al de Dios. 2 Ése es el plan en el que crees. 3 Dado que es lo opuesto al de Dios, crees también que aceptar el plan de Dios

en lugar del ego es condenarte. 4 Esto, desde luego, parece absurdo. 5 Sin embargo, una vez que hayamos examinado en qué consiste el plan del ego, quizá te des cuenta de que, por muy absurdo que parezca, ciertamente crees en él.

2. El plan del ego para la salvación se basa en abrigar resentimientos. 2 Mantiene que, si tal persona actuara o hablara de otra manera, o si tal o cual acontecimiento o circunstancia externa cambiase, tú te salvarías. 3 De este modo, la fuente de la salvación se percibe constantemente como algo externo a ti. 4 Cada resentimiento que abrigas es una declaración y una aseveración en la que crees, que reza así: “Si esto fuese diferente, yo me salvaría”. 5 El cambio de mentalidad necesario para la salvación, por lo tanto, se lo exiges a todo el mundo y a todas las cosas excepto a ti mismo.

3. El papel de tu mente en este plan consiste, pues, en determinar qué es lo que tiene que cambiar—a excepción de ella misma—para que tú te puedas salvar. 2 De acuerdo con este plan demente, cualquier cosa que se perciba como una fuente de salvación es aceptable siempre y cuando no sea eficaz. 3 Esto garantiza que la infructuosa búsqueda continúe, pues se mantiene viva la ilusión de que, si bien esta posibilidad siempre ha fallado, aún hay motivo para pensar que podemos hallar lo que buscamos en otra parte y en otras cosas. 4 Puede que otra persona nos resulte mejor; otra situación tal vez nos brinde el éxito.

4. Tal es el plan del ego para tu salvación. 2 Seguramente habrás notado que está completamente de acuerdo con la doctrina básica del ego que reza: “Busca, pero no halles”. 3 Pues ¿qué mejor garantía puede haber de que no hallarás la salvación que canalizar todos tus esfuerzos en buscarla donde no está?

5. El plan de Dios para la salvación es eficaz sencillamente porque bajo Su dirección buscas la salvación allí donde se encuentra. 2 Pero si has de tener éxito, como Dios promete que lo has de tener, tienes que estar dispuesto a buscarla sólo allí. 3 De lo contrario, tu propósito estará dividido e intentarás seguir dos planes de salvación que son diametralmente opuestos en todo. 4 El resultado no podrá ser otro que confusión, infelicidad, así como una profunda sensación de fracaso y desesperación.

6. ¿Cómo puedes librarte de todo esto? 2 Muy fácilmente. 3 La idea de hoy es la respuesta. 4 Sólo el plan de Dios para la salvación tendrá éxito. 5 En esto no puede haber realmente ningún conflicto porque no existe ninguna alternativa al plan de Dios que te pueda salvar. 6 El Suyo es el único plan cuyo desenlace es indudable. 7 El Suyo es el único plan que tendrá éxito.

7. Que nuestra práctica de hoy consista en reconocer esta certeza. 2 Y alegrémonos de que haya una respuesta para lo que parece ser un conflicto sin solución. 3 Para Dios todo es posible. 4 Alcanzarás la salvación por razón de Su plan, el cual no puede fallar.

8. Comienza hoy tus dos sesiones de práctica más largas pensando en la idea de hoy y observando que consta de dos partes, las cuales contribuyen en igual medida al todo. 2 El plan de Dios para tu salvación tendrá éxito, pero otros planes no. 3 No permitas que la segunda parte te cause depresión o enfado, pues esa parte es inherente a la primera. 4 Y la primera te releva totalmente de todos tus intentos descabellados y de todos tus planes disparatados para liberarte a ti mismo. 5 Todos ellos te han llevado a la depresión y a la ira, pero el plan de Dios triunfará. 6 Su plan te conducirá a la liberación y a la dicha.

9. Teniendo esto presente, dediquemos el resto de las sesiones de práctica más largas a pedirle a Dios que nos revele Su plan. 2 Preguntémosle muy concretamente: 3 ¿Qué quieres que haga? 4 ¿Adónde quieres que vaya? 5 ¿Qué quieres que diga y a quién? 6 Deja que Él se haga cargo del resto de la sesión de práctica y que te indique qué es lo que tienes que hacer en

Su plan para tu salvación. 7 Él responderá en la misma medida en que tú estés dispuesto a oír Su Voz. 8 No te niegues a oírla. 9 El solo hecho de que estés llevando a cabo los ejercicios demuestra que en cierto modo estás dispuesto a escuchar. 10 Esto es suficiente para que seas acreedor a Su respuesta. 10. Durante las sesiones de práctica cortas repite con frecuencia que el plan de Dios para tu salvación y solamente el Suyo, tendrá éxito. 2 Mantente alerta hoy para no caer en la tentación de abrigar resentimientos, y responde a esas tentaciones con esta variación de la idea de hoy: 3 Abrigar resentimientos es lo opuesto al plan de Dios para la salvación. 4 Y únicamente Su

plan tendrá éxito. 5 Trata de recordar la idea de hoy unas seis o siete veces por hora. 6 No puede haber mejor manera de pasar

medio minuto, o hasta menos, que recordando la Fuente de tu salvación y viéndola allí donde se encuentra.

"Sólo el plan de Dios para la salvación tendrá éxito." Aquí el Curso te pide dejar tus planes de salvación. Los tuyos incluyen cambiar personas, cambiar circunstancias, arreglar el pasado. Aplícala poniendo por escrito una situación específica y notando qué plan de salvación traías tú a esa situación. Luego suéltalo y aplica la idea. La entrega no es pasividad, es dejar espacio para que actúe algo mejor que tu ego. Practica dejar espacio hoy. El espacio es la primera forma que toma la entrega.

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Lección 72: Abrigar resentimientos es un ataque contra el plan de Dios para la salvación.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 72 (Fundación para la Paz Interior):

1. Aunque hemos reconocido que el plan del ego para la salvación es el opuesto al de Dios, aún no hemos puesto de relieve que es también un ataque directo contra Su plan y un intento deliberado de destruirlo. 2 En dicho ataque se le adjudican a Dios aquellos atributos que de hecho le corresponden al ego, mientras que el ego parece asumir los de Dios.

2. El deseo fundamental del ego es suplantar a Dios. 2 De hecho, el ego es la encarnación física de ese deseo. 3 Pues es este deseo lo que parece encerrar a la mente en un cuerpo, manteniéndola sola y separada e incapaz

de llegar a otras mentes, excepto a través del mismo cuerpo que fue hecho para aprisionarla. 4 Poner límites en la comunicación no es la mejor manera de expandirla. 5 No obstante, el ego quiere hacerte creer que lo es.

3. Aunque el intento de mantener las limitaciones que un cuerpo impone es obvio aquí, tal vez no sea tan evidente por qué razón abrigar resentimientos constituye un ataque contra el plan de Dios para la salvación. 2 Examinemos, pues, cuáles son las cosas contra las que tienes la tendencia a abrigar resentimientos. 3 ¿Acaso

no están siempre asociadas con algo que un cuerpo hace? 4 Una persona dice algo que no te gusta. 5 O bien hace algo que te desagrada. 6 Dicha persona “delata” sus pensamientos hostiles con su comportamiento.

4. En este caso no estás tratando con lo que la persona realmente es. 2 Por el contrario, en lo único que te fijas es en lo que esa persona hace en el cuerpo. 3 Y no sólo no la estás ayudando a librarse de las limitaciones de su cuerpo, sino que estás tratando activamente de atarla al cuerpo al confundirla con éste y juzgar que ella y su cuerpo son una misma cosa. 4 De este modo se ataca a Dios, pues si Su Hijo no es más que un cuerpo, eso es lo que Él necesariamente debe ser también. 5 Es inconcebible que un creador pueda ser radicalmente distinto de su creación.

5. Si Dios fuese un cuerpo, ¿cuál sería Su plan para la salvación? 2 ¿Qué otra cosa podría ser sino la muerte? 3 Y al tratar de presentarse a Sí Mismo como el Autor de la Vida y no de la muerte, resultaría ser un mentiroso y un impostor lleno de falsas promesas, que ofrece ilusiones en vez de la verdad. 4 La aparente realidad del cuerpo hace que esta perspectiva de Dios parezca convincente. 5 De hecho, si el cuerpo fuese real, sería imposible no llegar a esta conclusión. 6 Cada resentimiento que abrigas reitera que el cuerpo es real. 7 Cada resentimiento que abrigas pasa por alto completamente lo que tu hermano es. 8 Refuerza tu creencia de que él es un cuerpo y lo condena por ello. 9 Y afirma que su salvación tiene que ser la muerte, al proyectar este ataque sobre Dios y hacerlo responsable de ello.

6. A este escenario cuidadosamente preparado, donde animales feroces acechan a sus presas y la clemencia no puede hacer acto de presencia, el ego viene a salvarte. 2 ”Dios te hizo un cuerpo. 3 Muy bien. 4 Aceptemos esto y alegrémonos. 5 En cuanto que cuerpo, no te prives de nada de lo que el cuerpo ofrece. 6 Apodérate de lo poco que puedas. 7 Dios no te dio nada. 8 El cuerpo es tu único salvador. 9 Representa la muerte de Dios y tu salvación.”

7. Ésta es la creencia universal del mundo que ves. 2 Hay quienes odian al cuerpo y tratan de lastimarlo y humillarlo. 3 Otros lo veneran y tratan de glorificarlo y exaltarlo. 4 Pero mientras tu cuerpo siga siendo el centro del concepto que tienes de ti mismo, estarás atacando el plan de Dios para la salvación y abrigando resentimientos contra Él y contra Su Creación a fin de no oír la Voz de la Verdad y acogerla como Amiga. 5 El que has elegido como tu salvador ocupa Su lugar. 6 Él es tu amigo; Dios, tu enemigo.

8. Hoy trataremos de poner fin a estos absurdos ataques contra la salvación, 2 y en lugar de ello, trataremos de darle la bienvenida. 3 Tu percepción invertida ha sido la ruina de tu paz. 4 Te has visto a ti mismo como que estás dentro de un cuerpo y a la verdad como algo que se encuentra fuera de ti, vedada de tu conciencia debido a las limitaciones del cuerpo. 5 Ahora vamos a tratar de ver esto de otra manera.

9. La luz de la verdad está en nosotros, allí donde Dios la puso. 2 El cuerpo es lo que está fuera de nosotros, y no es algo que nos concierne. 3 Estar sin un cuerpo es estar en nuestro estado natural. 4 Reconocer la luz de la verdad en nosotros es reconocernos a nosotros mismos tal como somos. 5 Ver que nuestro Ser es algo separado del cuerpo es poner fin al ataque contra el plan de Dios para la salvación y, en lugar de ello, aceptarlo. 6 Y dondequiera que Su plan sea aceptado, ya se ha cumplido. 10. Nuestro objetivo para las sesiones de práctica más largas de hoy es hacernos más conscientes de que el plan de Dios para la salvación ya se ha realizado en nosotros. 2 Para lograr este objetivo tenemos que reemplazar el ataque por la aceptación. 3 Mientras sigamos atacando, no podremos entender cuál es el plan de Dios para nosotros. 4 Estaremos, por lo tanto, atacando lo que no reconocemos. 5 Vamos a tratar ahora de suspender todo juicio y de preguntarle a Dios cuál es Su plan para nosotros: 6 ¿Qué es la salvación, Padre? 7 No lo sé. 8 Dímelo, para que lo pueda entender.

9 Luego esperamos en silencio Su respuesta. 10 Hemos atacado el plan de Dios para la salvación sin habernos

detenido a escuchar en qué consistía. 11 Hemos expresado nuestros resentimientos con gritos tan ensordecedores, que no hemos escuchado Su Voz. 12 Hemos utilizado nuestros resentimientos para cubrirnos los ojos y para taparnos los oídos. 11. Ahora queremos ver, oír y aprender. 2 ”¿Qué es la salvación, Padre?” 3 Pregunta y se te contestará. 4 Busca y hallarás. 5 Ya no le estamos preguntando al ego qué es la salvación ni dónde encontrarla. 6 Se lo estamos preguntando a la verdad. 7 Ten por seguro, entonces, que la respuesta será verdadera, en virtud de Aquel a Quien se lo estás preguntando. 12. Cada vez que sientas que tu confianza flaquea y que tu esperanza de triunfo titubea y se extingue, repite la pregunta y tu petición, recordando que le estás preguntando al infinito Creador de lo infinito, Quien te creó a semejanza de Sí Mismo: 2 ¿Qué es la salvación, Padre? 3 No lo sé. 4 Dímelo, para que lo pueda entender.

5 Él te contestará. 6 Decídete a escuchar.

13. Hoy sólo será necesario una o quizá dos sesiones de práctica cortas por hora, ya que serán un poco más largas que de costumbre. 2 Los ejercicios deben comenzar con lo siguiente: 3 Abrigar resentimientos es un ataque contra el plan de Dios para la salvación. 4 Lo aceptaré

en vez de atacarlo. 5 ¿Qué es la salvación, Padre? 6 Luego espera en silencio un minuto más o menos, preferiblemente con los ojos cerrados, y aguarda Su

respuesta.

"Abrigar resentimientos es un ataque contra el plan de Dios para la salvación." El Curso te dice que el resentimiento no es sólo un mal hábito personal. Es una posición en contra del plan divino. Aplícala con la seriedad que merece, y también con humor. La mente se relaja mejor cuando ve su propia terquedad. Practica soltar hoy no porque sea moral, sino porque quieres estar del lado del plan que sí funciona. Estar de ese lado se siente como alivio, no como sacrificio.

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Lección 73: Mi voluntad es que se haga la luz.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 73 (Fundación para la Paz Interior):

1. Hoy vamos a examinar la voluntad que compartes con Dios. 2 Dicha voluntad no es lo mismo que los vanos deseos del ego, de los cuales emanan las tinieblas y la nada. 3 La voluntad que compartes con Dios encierra dentro de sí todo el poder de la Creación. 4 Los vanos deseos del ego no se pueden compartir y, por lo tanto, no tienen poder alguno. 5 Sus deseos no son infructuosos en el sentido de que pueden dar lugar a un mundo de ilusiones en el cual puedes llegar a creer ciegamente. 6 Desde el punto de vista de la Creación, no obstante, son ciertamente infructuosos, pues no dan lugar a nada que sea real.

2. Los vanos deseos y los resentimientos son socios o co-fabricantes del mundo tal como lo ves. 2 Los deseos del ego dieron lugar al mundo, y la necesidad del ego de abrigar resentimientos—los cuales son indispensables para sustentar este mundo—lo pueblan de figuras que parecen atacarte y hacer que tus juicios estén “justificados”. 3 Estas figuras se convierten en los intermediarios que el ego emplea en el tráfico de resentimientos. 4 Se interponen entre tu conciencia y la realidad de tus hermanos. 5 Al contemplar dichas figuras, no puedes conocer a tus hermanos ni a tu Ser.

3. Pierdes conciencia de tu voluntad en esta extraña negociación en la que la culpa se trueca una y otra vez, y los resentimientos aumentan con cada intercambio. 2 ¿Podría un mundo como éste haber sido creado por la Voluntad que el Hijo de Dios comparte con su Padre? 3 ¿Acaso creó Dios desastres para Su Hijo? 4 La Creación es la Voluntad conjunta de Ambos. 5 ¿Hubiese creado Dios un mundo que Lo pudiese destruir?

4. Hoy trataremos una vez más de ponernos en contacto con el mundo que es acorde con tu voluntad. 2 La luz está en él porque no se opone a la Voluntad de Dios. 3 No es el Cielo, pero la luz del Cielo resplandece sobre él. 4 Las tinieblas han desaparecido, 5 y los vanos deseos del ego se han disipado. 6 Sin embargo, la luz que

resplandece sobre dicho mundo es un reflejo de tu voluntad. 7 Por lo tanto, es dentro de ti donde la buscaremos.

5. Tu imagen del mundo tan sólo puede reflejar lo que está dentro de ti. 2 Ni la fuente de la luz ni la de la obscuridad pueden encontrarse fuera de ti. 3 Tus resentimientos nublan tu mente y, como consecuencia de ello, contemplas un mundo tenebroso. 4 El perdón despeja las tinieblas, reafirma tu voluntad y te permite contemplar un mundo de luz. 5 Hemos subrayado repetidas veces que es fácil salvar la barrera de los resentimientos, y que ésta no puede interponerse entre tu salvación y tú. 6 La razón es muy simple. 7 ¿Quieres realmente estar en el infierno? 8 ¿Quieres realmente gemir, sufrir y morir?

6. Olvídate de los argumentos del ego que tratan de probar que todo eso es realmente el Cielo. 2 Tú sabes bien que no lo es. 3 Eso no puede ser lo que deseas para ti mismo. 4 Hay un punto más allá del cual las ilusiones no pueden pasar. 5 El sufrimiento no es felicidad, y la felicidad es lo que realmente deseas. 6 Eso es lo que en verdad es tu voluntad. 7 Y por ende, la salvación es asimismo tu voluntad. 8 Tú quieres tener éxito en lo que nos proponemos hacer hoy. 9 Así que lo emprendemos con tu bendición y grata conformidad.

7. Tendremos éxito hoy si recuerdas que lo que quieres para ti es la salvación. 2 Quieres aceptar el plan de Dios porque eres parte integrante de él. 3 No tienes ninguna voluntad que realmente se pueda oponer a ese plan ni tampoco es ése tu deseo. 4 La salvación es para ti. 5 Por encima de todo quieres tener la libertad de recordar Quién eres realmente. 6 Hoy es el ego el que se encuentra impotente ante tu voluntad. 7 Tu voluntad es libre y nada puede prevalecer contra ella.

8. Abordaremos los ejercicios de hoy, por lo tanto, con entusiasmo y confianza, seguros de que encontraremos lo que es tu voluntad encontrar y de que recordaremos lo que es tu voluntad recordar. 2 Ningún deseo vano puede detenernos ni engañarnos con ilusiones de fuerza. 3 Deja que hoy se haga tu voluntad, y pon fin de una vez por todas a la absurda creencia de que prefieres el infierno al Cielo.

9. Comenzaremos nuestras sesiones de práctica más largas reconociendo que el plan de Dios para la salvación y sólo el Suyo, es el que está en completo acuerdo con tu voluntad. 2 No es el designio de un poder extraño que se te impone en contra de tu voluntad. 3 Es el único objetivo aquí con el que tú y tu Padre estáis perfectamente de acuerdo. 4 Triunfarás hoy: la hora señalada para la emancipación del Hijo de Dios del infierno y de todos los deseos vanos. 5 Su voluntad queda ahora reinstaurada en su conciencia. 6 Él está dispuesto hoy mismo a contemplar la luz que mora en él y a salvarse. 10. Después que te hayas recordado esto a ti mismo y hayas resuelto mantener tu voluntad claramente en tu mente, repite para tus adentros estas palabras con templada determinación y tranquila certeza: 2 Mi voluntad es que se haga la luz. 3 Quiero contemplar la luz que refleja la Voluntad de Dios

y la mía. 4 Deja entonces que tu voluntad se afirme a sí misma, unida al Poder de Dios y en unión con tu Ser. 5 Pon el

resto de la sesión de práctica bajo Su dirección. 6 Únete a Ellos que te señalan el camino. 11. En las sesiones de práctica más cortas, declara nuevamente lo que realmente deseas. 2 Di: 3 Mi voluntad es que se haga la luz. 4 La obscuridad no es mi voluntad.

5 Debes repetir esto varias veces por hora. 6 Es de suma importancia, no obstante, que apliques esta idea de

inmediato si te sientes tentado de abrigar cualquier clase de resentimiento. 7 Esto te ayudará a desprenderte de todos ellos en lugar de seguir abrigándolos y ocultándolos en la obscuridad.

"Mi voluntad es que se haga la luz." El Curso te está entrenando a alinear tu voluntad con la de Dios. No es sumisión, es reconocimiento. Aplícala en una sesión larga hoy. Siéntate, di la idea con calma, y observa. Lo que se hace, se hace desde dentro. La luz que pides se hace en ti antes de hacerse afuera. Confía en el proceso interno. El Curso siempre trabaja de adentro hacia afuera, y no lo inviertas por ansiedad. Cuando la mente se aquieta, la luz que pediste aparece sin fanfarria.

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Lección 74: No hay más voluntad que la de Dios.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 74 (Fundación para la Paz Interior):

1. La idea de hoy se puede considerar como el pensamiento central hacia el cual se dirigen todos nuestros ejercicios. 2 La Voluntad de Dios es la única Voluntad. 3 Cuando hayas reconocido esto, habrás reconocido que tu voluntad es la Suya. 4 La creencia de que el conflicto es posible habrá desaparecido. 5 La paz habrá reemplazado a la extraña idea de que te atormentan objetivos conflictivos. 6 En cuanto que expresión de la Voluntad de Dios, no tienes otro objetivo que el Suyo.

2. La idea de hoy encierra una gran paz, y lo que los ejercicios de hoy se proponen es encontrarla. 2 La idea en sí es completamente cierta. 3 Por lo tanto, no puede dar lugar a ilusiones. 4 Sin ilusiones, el conflicto es imposible. 5 Tratemos hoy de reconocer esto y de experimentar la paz que este reconocimiento nos brinda.

3. Comienza las sesiones de práctica más largas repitiendo lentamente los pensamientos que siguen a continuación varias veces, con la firme determinación de comprender su significado y de retenerlos en la mente: 2 No hay más voluntad que la de Dios. 3 No puedo estar en conflicto.

4 Dedica entonces varios minutos a añadir pensamientos afines, tales como:

5 Estoy en paz.

6 Nada puede perturbarme. 7 Mi voluntad es la de Dios.

8 Mi voluntad y la de Dios son una.

9 La Voluntad de Dios es que Su Hijo esté en paz.

10 Durante esta fase introductoria, asegúrate de hacerle frente en seguida a cualquier pensamiento conflictivo

que pueda cruzar tu mente. 11 Di de inmediato: 12 No hay más voluntad que la de Dios.

13 Estos pensamientos conflictivos no significan nada.

4. Si algún asunto parece ser muy difícil de resolver, resérvalo para un examen más detenido. 2 Piensa en él brevemente, aunque de manera muy concreta, identificando la persona o personas en cuestión y la situación o situaciones de que se trate, y di para tus adentros: 3 No hay más voluntad que la de Dios. 4 Yo la comparto con Él.

5 Mis conflictos con respecto a _____ no pueden ser reales.

5. Después de que hayas despejado tu mente de esta manera, cierra los ojos y trata de experimentar la paz a la que tu realidad te da derecho. 2 Sumérgete en ella y siente cómo te envuelve. 3 Puede que te asalte la tentación de confundir estas prácticas con el ensimismamiento, pero la diferencia entre ambas cosas es fácil de detectar. 4 Si estás llevando a cabo el ejercicio correctamente, sentirás una profunda sensación de dicha y mayor agudeza mental en vez de somnolencia y enervamiento.

6. La paz se caracteriza por la dicha. 2 Cuando experimentes dicha sabrás que has alcanzado la paz. 3 Si tienes la sensación de estar cayendo en el ensimismamiento, repite la idea de hoy de inmediato y luego vuelve al ejercicio. 4 Haz esto cuantas veces sea necesario. 5 Es ciertamente ventajoso negarse a buscar refugio en el ensimismamiento, aun si no llegas a experimentar la paz que andas buscando.

7. En las sesiones más cortas, que hoy se deben llevar a cabo a intervalos regulares previamente determinados, di para tus adentros: 2 No hay más voluntad que la de Dios. 3 Hoy busco Su Paz. 4 Trata entonces de hallar lo que buscas. 5 Dedicar uno o dos minutos cada media hora a hacer este ejercicio—

con los ojos cerrados a ser posible—será tiempo bien empleado.

"No hay más voluntad que la de Dios." Esta lección tiene una tranquilidad enorme. El conflicto se termina cuando aceptas que sólo hay una voluntad. Aplícala en meditación con calma. Repítela despacio. No estás renunciando a tu voluntad, estás descubriendo que tu voluntad verdadera y la de Dios son la misma. La confusión sobre eso es lo que llamamos ego. Practica soltar la confusión hoy. Cuando la confusión se suelta, aparece una tranquilidad de fondo que no depende de circunstancias. Ese es el sabor de esta lección.

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Lección 75: La luz ha llegado.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 75 (Fundación para la Paz Interior):

1. La luz ha llegado. 2 Te has curado y puedes curar. 3 La luz ha llegado. 4 Te has salvado y puedes salvar. 5 Estás en paz y llevas la paz contigo dondequiera que vas. 6 Las tinieblas, el conflicto y la muerte han desaparecido. 7 La luz ha llegado.

2. Hoy celebramos el feliz desenlace de tu largo sueño de desastres. 2 Ya no habrá más sueños tenebrosos. 3 La luz ha llegado. 4 Hoy comienza la era de la luz para ti y para todos los demás. 5 Es una nueva era, de la que ha nacido un mundo nuevo. 6 Y cuando el anterior pasó de largo, no dejó rastro alguno sobre el nuevo. 7 Hoy vemos un mundo diferente porque la luz ha llegado.

3. Nuestros ejercicios de hoy serán ejercicios felices, pues en ellos daremos gracias por la desaparición de lo viejo y el comienzo de lo nuevo. 2 Ya no quedan sombras del pasado que puedan nublar nuestra vista y ocultar el mundo que el perdón nos ofrece. 3 Hoy aceptaremos el nuevo mundo como lo que deseamos ver. 4 Lo que anhelamos se nos concederá. 5 Nuestra voluntad es ver la luz; la luz ha llegado.

4. Dedicaremos nuestras sesiones de práctica más largas a ver el mundo que el perdón nos muestra. 2 Eso y sólo eso, es lo que queremos ver. 3 Nuestro único propósito hace que la consecución de nuestro objetivo sea inevitable. 4 Hoy el mundo real se alza jubiloso ante nosotros para que por fin lo podamos ver. 5 Se nos concede la visión ahora que la luz ha llegado.

5. No queremos ver hoy sobre el mundo la sombra del ego. 2 Vemos la luz y en ella vemos el reflejo del Cielo extenderse por todo el mundo. 3 Comienza las sesiones de práctica más largas dándote a ti mismo las buenas nuevas de tu liberación: 4 La luz ha llegado. 5 He perdonado al mundo.

6. No te entretengas hoy con el pasado. 2 Mantén tu mente completamente receptiva, libre de todas las ideas del pasado y de todo concepto que hayas inventado. 3 Hoy has perdonado al mundo. 4 Puedes contemplarlo ahora como si nunca antes lo hubieras visto. 5 Todavía no sabes qué aspecto tiene. 6 Simplemente estás esperando a que se te muestre. 7 Mientras esperas, repite varias veces lentamente y con absoluta paciencia: 8 La luz ha llegado. 9 He perdonado al mundo.

7. Date cuenta de que tu perdón te hace acreedor a la visión. 2 Entiende que el Espíritu Santo nunca deja de dar el don de la visión a los que perdonan. 3 Confía en que Él no dejará de dártelo a ti ahora. 4 Has perdonado al mundo. 5 El Espíritu Santo estará contigo mientras observas y esperas. 6 Te mostrará lo que la verdadera visión ve. 7 Ésa es Su Voluntad y tú te has unido a Él. 8 Espéralo pacientemente. 9 Él estará allí. 10 La luz ha llegado. 11 Has perdonado al mundo.

8. Dile que sabes que no puedes fracasar en tu empeño porque confías en Él. 2 Y dite a ti mismo que esperas lleno de certeza poder contemplar el mundo que Él te ha prometido. 3 De ahora en adelante verás de otra manera. 4 La luz ha llegado hoy. 5 Y verás el mundo que se te ha prometido desde los orígenes del tiempo, en el cual el

final del tiempo está garantizado.

9. Las sesiones de práctica más cortas serán asimismo jubilosos recordatorios de tu emancipación. 2 Recuérdate a ti mismo cada cuarto de hora aproximadamente que hoy es un día de una celebración especial. 3 Da gracias por la Misericordia y el Amor de Dios. 4 Regocíjate de que el perdón tenga el poder de sanar completamente tu vista. 5 Confía en que este día será un nuevo comienzo. 6 Sin las tinieblas del pasado sobre tus ojos hoy no podrás

sino ver. 7 Y la acogida que le darás a lo que veas será tal que felizmente extenderás el día de hoy para siempre. 10. Di entonces: 2 La luz ha llegado. 3 He perdonado al mundo. 4 Si te asaltase la tentación, dile a quienquiera que parezca estar llevándote nuevamente a las tinieblas:

5 La luz ha llegado. 6 Te he perdonado.

11. Dedicamos este día a la serenidad en la que Dios quiere que estés. 2 Mantenla en la conciencia que tienes de ti mismo y contémplala en todas partes hoy según celebramos el comienzo de tu visión y el panorama del mundo real, el cual ha venido a reemplazar al mundo que no habías perdonado y que pensabas que era real.

"La luz ha llegado." El Curso da una noticia en tiempo presente. No dice va a llegar, dice ha llegado. Aplícala hoy con gratitud, aunque no la sientas del todo. La gratitud practicada abre puertas que la queja cierra. Y no necesitas evidencia externa para agradecer. La lección misma es la evidencia. Repítela varias veces al día con esa disposición. La gratitud es la puerta a lo que la lección ya afirma. Practícala incluso cuando la sientas hueca, porque con el tiempo la sentirás cargada.

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Lección 76: No me gobiernan otras leyes que las de Dios.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 76 (Fundación para la Paz Interior):

1. Hemos visto antes cuántas cosas absurdas te han parecido ser la salvación. 2 Cada una de ellas te ha aprisionado con leyes igual de absurdas. 3 Sin embargo, no estás limitado por ninguna de ellas. 4 Mas para comprender que esto es cierto primero te tienes que dar cuenta de que la salvación no se encuentra en ninguna de ellas. 5 Mientras la busques en cosas que no tienen sentido te atarás a ti mismo a leyes que tampoco tienen sentido. 6 Y de esta manera, tratarás de probar que la salvación está donde no está.

2. Hoy nos alegraremos de que no puedas probarlo. 2 Pues si pudieras, buscarías la salvación eternamente donde no está y jamás la hallarías. 3 La idea de hoy te repite una vez más cuán simple es la salvación. 4 Búscala allí donde te espera y allí la hallarás. 5 No la busques en ninguna otra parte, pues no está en ninguna otra parte.

3. Piensa en la liberación que te brinda el reconocimiento de que no estás atado a las extrañas y enrevesadas leyes que has promulgado para que te salven. 2 Crees realmente que te morirías de hambre a menos que tengas fajos de tiras de papel moneda y montones de discos de metal. 3 Crees realmente que una pequeña píldora que te tomes o que cierto fluido inyectado en tus venas con una fina aguja te resguardará de las enfermedades y de la muerte. 4 Crees realmente que estás solo a no ser que otro cuerpo esté contigo.

4. La demencia es la que piensa estas cosas. 2 Tú las llamas leyes y las anotas bajo diferentes nombres en un extenso catálogo de rituales que no sirven para nada ni tienen ningún propósito. 3 Crees que debes obedecer las “leyes” de la medicina, de la economía y de la salud. 4 Y que si proteges el cuerpo, te salvarás.

5. Eso no son leyes, sino locura. 2 El cuerpo se ve amenazado por la mente que se hace daño a sí misma. 3 El cuerpo sufre sólo para que la mente no pueda darse cuenta de que es la víctima de sí misma. 4 El sufrimiento corporal es una máscara de la que la mente se vale para ocultar lo que realmente sufre. 5 No quiere entender que es su propia enemiga; que se ataca a sí misma y que quiere morir. 6 De esto es de lo que tus “leyes” quieren salvar al cuerpo. 7 Para esto es para lo que crees ser un cuerpo.

6. No hay más leyes que las de Dios. 2 Esto necesita repetirse una y otra vez hasta que te des cuenta de que es aplicable a todo lo que has hecho en oposición a la Voluntad de Dios. 3 Tu magia no tiene sentido. 4 Lo que pretende salvar no existe. 5 Únicamente lo que pretende ocultar te salvará.

7. Las Leyes de Dios no se pueden reemplazar. 2 Dedicaremos el día de hoy a regocijarnos de que así sea. 3 No es ésta una verdad que queramos seguir ocultando. 4 En lugar de ello nos daremos cuenta de que es una verdad que nos mantiene libres para siempre. 5 La magia aprisiona, pero las Leyes de Dios liberan. 6 La luz ha llegado porque no hay más leyes que las de Él.

8. Comenzaremos hoy las sesiones de práctica más largas con un breve repaso de las diferentes clases de “leyes” que hemos creído necesario acatar. 2 Éstas incluyen, por ejemplo, las “leyes” de la nutrición, de la inmunización, de la medicación y de la protección del cuerpo en las innumerables maneras en que se realiza. 3 Crees también en las “leyes” de la amistad, de las “buenas” relaciones y de la reciprocidad. 4 Puede que hasta

incluso creas que hay leyes que regulan lo que es de Dios y lo que es tuyo. 5 Muchas “religiones” se han basado en eso. 6 Dichas religiones no salvan, sino que condenan en nombre del Cielo. 7 En cualquier caso, sus leyes no son más extrañas que otras “leyes” que tú crees que debes obedecer para estar a salvo.

9. No hay más leyes que las de Dios. 2 Desecha hoy todas tus insensatas creencias mágicas y mantén la mente en un estado de silenciosa preparación para escuchar la Voz que te dice la verdad. 3 Estarás escuchando a Uno que te dice que de acuerdo con las Leyes de Dios la pérdida no existe. 4 No se hacen ni se reciben pagos; no se pueden hacer intercambios; 5 no hay substitutos y ninguna cosa es reemplazada por otra. 6 Las Leyes de Dios dan eternamente sin quitar nada nunca. 10. Escucha a Aquel que te dice esto y date cuenta de cuán insensatas son las “leyes” que pensabas regían el mundo que creías ver. 2 Sigue prestando atención. 3 Él te dirá más. 4 Te hablará del Amor que tu Padre te profesa, 5 de la infinita dicha que te ofrece, 6 de la ardiente añoranza que siente por Su único Hijo, creado como Su canal de creación, pero que éste Le niega debido a su creencia en el infierno. 11. Abramos hoy los canales de Dios y permitamos que Su Voluntad se extienda a través de nosotros hasta Él. 2 De esa manera es como la Creación se expande infinitamente. 3 Su Voz nos hablará de esto, así como de los

gozos del Cielo, que Sus Leyes mantienen por siempre ilimitados. 4 Repetiremos la idea de hoy hasta que hayamos escuchado y comprendido que no hay más leyes que las de Dios. 5 Después, a modo de dedicatoria con la cual concluye la sesión de práctica, nos diremos a nosotros mismos: 6 No me gobiernan otras leyes que las de Dios.

12. Repetiremos hoy esta dedicatoria tan a menudo como sea posible; por lo menos cuatro o cinco veces por hora, así como en respuesta a cualquier tentación de sentirnos sujetos a otras leyes a lo largo del día. 2 Es nuestra declaración de que estamos a salvo de todo peligro y de toda tiranía. 3 Es nuestro reconocimiento de que Dios es nuestro Padre y de que Su Hijo se ha salvado.

"No me gobiernan otras leyes que las de Dios." Aquí el Curso te pide una lista silenciosa de las leyes que crees que te gobiernan. Ley de la escasez, ley del cuerpo, ley del dinero, ley del castigo. Aplícala reconociendo cada una y poniéndole encima la idea. No estás negando la realidad práctica de tu vida, estás cambiando la lealtad última. Debajo de las leyes fabricadas está la ley de Dios, que es amor sin límite. Empieza a inclinarte hacia ella hoy.

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Lección 77: Tengo derecho a los milagros.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 77 (Fundación para la Paz Interior):

1. Tienes derecho a los milagros debido a lo que eres. 2 Recibirás milagros debido a lo que Dios es. 3 Y ofrecerás milagros debido a que eres uno con Él. 4 Una vez más, ¡cuán simple es la salvación! 5 Es sencillamente una afirmación de tu verdadera identidad. 6 Esto es lo que celebraremos hoy.

2. Tu derecho a los milagros no se basa en las ilusiones que tienes acerca de ti mismo. 2 No depende de ningún poder mágico que te hayas atribuido ni de ninguno de los rituales que has ingeniado. 3 Es inherente a la verdad de lo que eres. 4 Está implícito en lo que Dios, tu Padre, es. 5 Tu derecho a los milagros quedó establecido en tu creación y está garantizado por las Leyes de Dios.

3. Hoy reivindicaremos los milagros a los que tienes derecho, pues te pertenecen. 2 Se te ha prometido total liberación del mundo que construiste. 3 Se te ha asegurado que el Reino de Dios se encuentra dentro de ti y que nunca lo puedes perder. 4 No pedimos sino lo que en verdad nos pertenece. 5 Hoy, sin embargo, nos aseguraremos también de no conformarnos con menos.

4. Comienza las sesiones de práctica más largas de hoy diciéndote a ti mismo con absoluta certeza que tienes derecho a los milagros. 2 Cierra los ojos y recuerda que estás pidiendo únicamente lo que por derecho propio te pertenece. 3 Recuérdate también a ti mismo que los milagros nunca se le quitan a uno para dárselos a otro, y que al reivindicar tus derechos estás haciendo valer los derechos de todo el mundo. 4 Los milagros no obedecen las leyes de este mundo. 5 Provienen simplemente de las Leyes de Dios.

5. Después de esta breve fase introductoria, espera en silencio la ratificación de que tu petición te ha sido concedida. 2 Has pedido la salvación del mundo así como la tuya. 3 Has pedido que se te concedan los medios a través de los cuales se puede lograr esto. 4 Es imposible que no se te den garantías al respecto. 5 No estás sino pidiendo que se haga la Voluntad de Dios.

6. Al hacer esto no estás realmente pidiendo nada. 2 Estás afirmando un hecho innegable. 3 El Espíritu Santo no puede sino asegurarte que tu petición te ha sido concedida. 4 El hecho de que la aceptases lo confirma. 5 Hoy no hay cabida para la duda ni la incertidumbre. 6 Estamos haciendo por fin una petición real. 7 La respuesta es una simple exposición de un simple hecho. 8 Recibirás la ratificación que buscas.

7. Nuestras sesiones de práctica más cortas serán frecuentes, y estarán dedicadas a recordar un simple hecho. 2 Repite hoy frecuentemente:

3 Tengo derecho a los milagros.

4 Pídelos cada vez que se presente una situación que los requiera. 5 Reconocerás tales situaciones. 6 Y como no

estás dependiendo de ti mismo para encontrar el milagro, tienes pleno derecho a recibirlo siempre que lo pidas.

8. Recuerda también que no te debes conformar con nada que no sea la respuesta perfecta. 2 Si te asaltan tentaciones, di de inmediato: 3 No intercambiaré milagros por resentimientos. 4 Quiero únicamente lo que me pertenece. 5 Dios ha establecido mi derecho a los milagros.

"Tengo derecho a los milagros." Esta lección puede sonar arrogante y no lo es. El derecho al milagro es tu herencia como Hijo de Dios. Aplícala pidiendo milagros específicos en situaciones específicas, sin culpa. El Curso te enseña a pedir. Un milagro, en el sentido del Libro, es un cambio de percepción. Es siempre disponible. Pídelo con confianza hoy. Y no confundas milagro con espectáculo. Un cambio de mente sobre alguien difícil ya es un milagro completo. Empieza con esos. Los grandes son cadenas de pequeños aceptados.

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Lección 78: ¡Que los milagros reemplacen todos mis resentimientos!

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 78 (Fundación para la Paz Interior):

1. Tal vez aún no esté completamente claro para ti el hecho de que en cada decisión que tomas estás eligiendo entre un resentimiento y un milagro. 2 Cada resentimiento se alza cual tenebroso escudo de odio ante el milagro que pretende ocultar. 3 Y al alzarlo ante tus ojos no puedes ver el milagro que se encuentra tras él. 4 Éste, no obstante, sigue allí aguardándote en la luz, pero en lugar de él contemplas tus resentimientos.

2. Hoy vamos a ir más allá de los resentimientos para contemplar el milagro en lugar de ellos. 2 Invertiremos tu manera de ver al no dejar que tu mirada se detenga antes de que veas. 3 No esperaremos frente al escudo de odio, sino que lo dejaremos caer y, suavemente, alzaremos los ojos en silencio para contemplar al Hijo de Dios.

3. Él te espera tras todos tus resentimientos, y a medida que dejas éstos a un lado, él aparecerá radiante de luz en el lugar que antes ocupaba cada uno de ellos. 2 Pues cada resentimiento constituye un obstáculo a la visión, mas según se elimina, puedes ver al Hijo de Dios allí donde siempre ha estado. 3 Él se encuentra en la luz, pero tú estabas en las tinieblas. 4 Cada resentimiento hacía que las tinieblas fuesen aún más tenebrosas, lo cual te impedía ver.

4. Hoy intentaremos ver al Hijo de Dios. 2 No nos haremos los ciegos para no verlo; no vamos a contemplar nuestros resentimientos. 3 Así es como se invierte la manera de ver del mundo, al nosotros dirigir nuestra mirada hacia la verdad y apartarla del miedo. 4 Seleccionaremos a alguien que haya sido objeto de tus resentimientos y, dejando éstos a un lado, lo contemplaremos. 5 Quizá es alguien a quien temes o incluso odias; o alguien a quien crees amar, pero que te hizo enfadar; alguien a quien llamas amigo, pero que en ocasiones te resulta pesado o difícil de complacer; alguien exigente, irritante o que no se ajusta al ideal que debería aceptar como suyo, de acuerdo con el papel que le asignaste.

5. Ya sabes de quien se trata: su nombre ya ha cruzado tu mente. 2 En él es en quien pedimos que se te muestre el Hijo de Dios. 3 Al contemplarlo sin los resentimientos que has abrigado en su contra, descubrirás que lo que permanecía oculto cuando no lo veías se encuentra en todo el mundo y se puede ver. 4 El que era un enemigo es más que un amigo cuando está en libertad de asumir el santo papel que el Espíritu Santo le ha asignado. 5 Deja que él sea hoy tu salvador. 6 Tal es su función en el plan de Dios, tu Padre.

6. En nuestras sesiones de práctica más largas de hoy lo veremos asumiendo ese papel. 2 Pero primero intenta mantener su imagen en tu mente tal como lo ves ahora. 3 Pasa revista a sus faltas, a las dificultades que has tenido con él, al dolor que te ha causado, a sus descuidos y a todos los disgustos grandes y pequeños que te ha ocasionado. 4 Contempla las imperfecciones de su cuerpo así como sus rasgos más atractivos, y piensa en sus errores e incluso en sus “pecados”.

7. Pidámosle entonces a Aquel que conoce la realidad y la verdad de este Hijo de Dios, que podamos contemplarlo de otra manera y ver a nuestro salvador resplandeciendo en la luz del verdadero perdón que se nos ha concedido. 2 En el santo Nombre de Dios y en el de Su Hijo, que es tan santo como Él, le pedimos: 3 Quiero contemplar a mi salvador en éste a quien Tú has designado como aquel al que debo

pedir que me guíe hasta la santa luz en la que él se encuentra, de modo que pueda unirme a él. 4 Los ojos del cuerpo están cerrados, y mientras piensas en aquel que te agravió, deja que a tu mente se le

muestre la luz que brilla en él más allá de tus resentimientos.

8. Lo que has pedido no se te puede negar. 2 Tu salvador ha estado esperando esto hace mucho tiempo. 3 Él quiere ser libre y hacer que su libertad sea también la tuya. 4 El Espíritu Santo se extiende desde él hasta ti, y no ve separación alguna en el Hijo de Dios. 5 Y lo que ves a través de Él os liberará a ambos. 6 Mantente muy quedo ahora y contempla a tu radiante salvador. 7 Ningún sombrío resentimiento nubla la visión que tienes de él. 8 Le has permitido al Espíritu Santo expresar a través de ese hermano el papel que Dios le asignó a Él para que tú te pudieras salvar.

9. Dios te da las gracias por estos momentos de sosiego en que dejas a un lado tus imágenes para ver en su lugar el milagro de amor que el Espíritu Santo te muestra. 2 Tanto el mundo como el Cielo te dan las gracias, pues ni uno solo de los Pensamientos de Dios puede por menos que regocijarse por tu salvación y por la del mundo entero junto contigo. 10. Recordaremos esto a lo largo del día, y asumiremos el papel que se nos ha asignado como parte del plan de Dios para la salvación y no del nuestro. 2 La tentación desaparece cuando permitimos que todo aquel que se cruza en nuestro camino sea nuestro salvador, rehusándonos a ocultar su luz tras la pantalla de nuestros resentimientos. 3 Permite que todo aquel con quien te encuentres, o en quien pienses o recuerdes del pasado, asuma el papel de salvador, de manera que lo puedas compartir con él. 4 Por ti y por él, así como por todos los que no ven, rogamos: 5 iQue los milagros reemplacen todos mis resentimientos!

"¡Que los milagros reemplacen todos mis resentimientos!" Esta lección es dinámica. Trae a la mente una persona que representa un resentimiento tuyo. Y aplica la idea. El Curso te está enseñando el mecanismo directo del perdón. Un resentimiento por un milagro. No hay pérdida en el intercambio. Es todo ganancia. Practícala con al menos una persona hoy, y no la trates como algo teórico. Ponle nombre. Y aunque la primera aplicación no te haga sentir nada, aplícala otra vez. La segunda casi siempre entra distinto.

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Lección 79: Que reconozca el problema para que pueda ser resuelto.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 79 (Fundación para la Paz Interior):

1. No puedes resolver un problema a menos que sepas de qué se trata. 2 Incluso si ya está resuelto, lo seguirás teniendo porque no reconocerás que ya se ha resuelto. 3 Ésta es la situación del mundo. 4 El problema de la separación, que es en realidad el único problema que hay, ya se ha resuelto. 5 No obstante, la solución no se ha reconocido porque no se ha reconocido el problema.

2. En este mundo cada cual parece tener sus propios problemas. 2 Mas todos ellos son el mismo problema, y se tiene que reconocer que todos son el mismo problema si es que se ha de aceptar la única solución que los resuelve todos. 3 Ahora bien, ¿quién puede darse cuenta de que un problema se ha resuelto si piensa que el problema es otra cosa? 4 Aun si se le proporcionara la respuesta, no podría ver su relevancia.

3. Ésta es la situación en la que te encuentras ahora. 2 Dispones de la respuesta, pero todavía no estás seguro de cuál es el problema. 3Pareces enfrentarte a una larga serie de problemas, todos diferentes entre sí, y cuando uno se resuelve, surge otro y luego otro. 4No parecen tener fin. 5 En ningún momento te sientes completamente libre de problemas y en paz.

4. La tentación de considerar que los problemas son múltiples es la tentación de dejar el problema de la separación sin resolver. 2 El mundo parece presentarte una multitud de problemas, y cada uno parece requerir una solución distinta. 3 Esta percepción te coloca en una posición en la que tu manera de resolver problemas es necesariamente inadecuada y el fracaso inevitable.

5. Nadie podría resolver todos los problemas que el mundo parece tener. 2 Éstos parecen manifestarse en tantos niveles, en formas tan variadas y con contenidos tan diversos, que crees enfrentarte a una situación imposible. 3 Tal como los percibes, el desaliento y la depresión son inevitables. 4 Algunos surgen inesperadamente, justo

cuando creías haber resuelto los anteriores. 5 Otros permanecen sin resolver bajo una nube de negación, y emergen de vez en cuando para atormentarte, mas sólo para volver a quedar ocultos pero aún sin resolver.

6. Toda esta complejidad no es más que un intento desesperado de no reconocer el problema y, por lo tanto, de no permitir que se resuelva. 2 Si pudieras reconocer que, sea cual fuere la forma en que se manifieste, el único problema que tienes es el de la separación, aceptarías la respuesta, puesto que verías su relevancia. 3 Si advirtieras el común denominador que subyace a todos los problemas a los que pareces enfrentarte, comprenderías que dispones de los medios para resolverlos todos. 4 Y emplearías los medios porque habrías reconocido el problema.

7. En nuestras sesiones de práctica más largas de hoy preguntaremos cuál es el problema y cuál es la solución. 2 No asumiremos que ya lo sabemos. 3 Trataremos de liberar nuestras mentes de las innumerables clases de

problemas que creemos tener. 4 Trataremos de darnos cuenta de que sólo tenemos un problema, el cual no hemos reconocido. 5 Preguntaremos cuál es ese problema y esperaremos la respuesta. 6 Ésta se nos dará. 7 Luego preguntaremos cuál es su solución. 8 Y ésta se nos dará también.

8. Los ejercicios de hoy serán fructíferos en la medida en que no insistas en querer definir el problema. 2 Quizá no logres abandonar todas tus ideas preconcebidas, pero eso no es necesario. 3 Lo único que es necesario es poner en duda, aunque sea mínimamente, la realidad de tu versión de lo que son tus problemas. 4 Estás tratando de darte cuenta de que al reconocer el problema se te da la respuesta, de manera que problema y respuesta puedan reconciliarse y tú puedas quedar en paz.

9. Las sesiones de práctica cortas de hoy no estarán regidas por el reloj, sino por la necesidad. 2 Hoy verás muchos problemas, y cada uno de ellos parecerá requerir una solución distinta. 3 Nuestros esfuerzos estarán encaminados al reconocimiento de que no hay más que un solo problema y una sola solución. 4 Con este reconocimiento se resuelven todos los problemas. 5 Con este reconocimiento arriba la paz. 10. No te dejes engañar hoy por la forma en que se manifiestan los problemas. 2 Cada vez que parezca surgir alguna dificultad, di de inmediato: 3 Que reconozca este problema para que pueda ser resuelto. 4 Trata entonces de suspender todo juicio con respecto a lo que el problema es. 5 A ser posible, cierra los ojos

por un momento y pregunta cuál es el problema. 6 Serás escuchado y se te responderá.

"Que reconozca el problema para que pueda ser resuelto." El Curso te dice que casi nunca ves el problema real. Ves formas, no contenido. Aplícala con humildad hoy. Cada situación que crees problema es una forma. El contenido siempre es la creencia en la separación. Cuando lo reconoces, empieza a resolverse. No tienes que resolverlo con esfuerzo, sólo tienes que reconocerlo con claridad. El Espíritu Santo hace el resto. Aprender a reconocer el problema real es la mitad del camino espiritual, y esta lección te lo dice directo.

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Lección 80: Que reconozca que mis problemas se han resuelto.

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 80 (Fundación para la Paz Interior):

1. Si estás dispuesto a reconocer tus problemas, reconocerás que no tienes ninguno. 2 Tu problema central se ha resuelto y no tienes ningún otro. 3 Por lo tanto, debes sentirte en paz. 4 La salvación, pues, depende de que reconozcas que ése es el único problema y de que entiendas que ya se ha resuelto. 5 Un solo problema, una sola solución. 6 La salvación se ha consumado. 7 Se te ha liberado de todo conflicto. 8 Acepta este hecho, y estarás listo para ocupar el puesto que te corresponde en el plan de Dios para la salvación.

2. ¡Tu único problema ya se ha resuelto! 2 Repite esto hoy para tus adentros una y otra vez a lo largo del día, con gratitud y convicción. 3 Has reconocido tu único problema, dándole así paso al Espíritu Santo para que te dé la respuesta de Dios. 4 Has dejado a un lado las decepciones y has visto la luz de la verdad. 5 Has aceptado la salvación para ti mismo al llevar el problema a la solución. 6 Y puedes reconocer la solución porque has identificado el problema.

3. Hoy tienes derecho a la paz. 2 Un problema que ya se ha resuelto no te puede perturbar. 3 Asegúrate únicamente de no olvidarte de que todos los problemas son uno solo. 4 Sus múltiples formas no te podrán engañar mientras te acuerdes de esto. 5 Un solo problema, una sola solución. 6 Acepta la paz que te brinda esta sencilla afirmación.

4. En nuestras sesiones de práctica más largas de hoy reivindicaremos la paz que inevitablemente será nuestra una vez que el problema y la solución se hayan reconciliado. 2 El problema tiene que haber desaparecido porque la respuesta de Dios no puede fallar. 3 Al haber reconocido el problema has reconocido la solución. 4 La solución es inherente al problema. 5 Se te ha contestado y tú has aceptado la respuesta. 6 Te has salvado.

5. Permite ahora que se te dé la paz que tu aceptación te brinda. 2 Cierra los ojos y recibe tu recompensa. 3 Reconoce que tus problemas se han resuelto. 4 Reconoce que no tienes conflictos, y que estás libre y en paz. 5 Sobre todo, recuerda que tienes un solo problema y que el problema tiene una sola solución. 6 En esto reside

la simplicidad de la salvación. 7 Por eso es por lo que su eficacia está garantizada.

6. Afirma hoy con frecuencia que tus problemas ya se han resuelto. 2 Repite la idea con absoluta convicción tan a menudo como sea posible. 3 Y en particular, asegúrate de aplicar la idea de hoy a cualquier problema concreto que pueda surgir. 4 Di de inmediato: 5 Que reconozca que este problema ya se ha resuelto.

7. Propongámonos no acumular resentimientos hoy. 2 Propongámonos estar libres de problemas que no existen. 3 Para lograr esto sólo se requiere honestidad. 4 No te engañes con respecto a cuál es el problema, y

reconocerás que se ha resuelto.

Segundo Repaso

Introducción

1. Ahora estamos listos para otro repaso. 2 Comenzaremos donde el anterior terminó y abarcaremos dos ideas por día. 3 La primera parte del día se dedicará a una de estas ideas, y la segunda parte a la otra. Llevaremos a cabo una sola sesión de ejercicios larga, y varias sesiones cortas en las que practicaremos con cada una de las ideas.

2. Las sesiones más largas deben hacerse siguiendo estas sugerencias: asigna aproximadamente quince minutos a cada una de ellas, y comienza pensando en las ideas correspondientes a ese día así como en los comentarios que las acompañan. 2 Dedica tres o cuatro minutos a leerlos lentamente, varias veces si así lo deseas, y luego cierra los ojos y escucha.

3. Si notas que tu mente divaga, repite la primera fase del ejercicio, pero trata de pasar la mayor parte del tiempo escuchando sosegadamente aunque con mucha atención. 2 Hay un mensaje esperándote. 3 Confía en que lo vas a recibir. 4 Recuerda que es para ti y que quieres recibirlo.

4. No permitas que tu intención flaquee en presencia de aquellos pensamientos que vengan a distraerte. 2 Comprende que sea cual sea la forma que adopten, no tienen sentido ni poder. 3 Reemplázalos con tu

determinación de triunfar. 4 No olvides que tu voluntad tiene poder sobre todas las fantasías y sobre todos los sueños. 5 Confía en que tu voluntad te apoyará y te llevará más allá de todos ellos.

5. Considera estas sesiones de práctica como consagraciones al camino, la verdad y la vida. 2 No dejes que ninguna ilusión, ningún pensamiento de muerte ni ninguna senda sombría te desvíe de tu propósito. 3 Tu compromiso es con la salvación. 4 Resuélvete cada día a no dejar de cumplir tu función.

6. Reafirma tu determinación asimismo en las sesiones de práctica más cortas, usando la idea en su forma original para las aplicaciones generales, y variaciones más específicas cuando sea necesario. 2 En los comentarios que siguen a las ideas se incluyen algunas variaciones específicas. 3 Éstas son, no obstante, meras sugerencias. 4 No son las palabras en sí que utilices lo que realmente importa.

"Que reconozca que mis problemas se han resuelto." Aquí el Curso te da la noticia de cierre. Si el problema tiene una fuente única, y la fuente ya se resolvió en Cristo, entonces tus problemas ya están resueltos. Aplícala hoy con confianza tranquila. No estás negando lo que ves, estás sabiendo lo que hay debajo. Practícala especialmente con las situaciones que hoy no se ven resueltas. La lección trabaja donde más lo necesitas. Sostén esta confianza aunque las apariencias digan lo contrario.

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Lección 81: Nuestras ideas para el repaso de hoy son las siguientes:

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 81 (Fundación para la Paz Interior):

1. (61) Soy la luz del mundo. 2 ¡Cuán santo soy, que se me ha encomendado la función de iluminar el mundo! 3 Que permanezca en quietud

ante mi santidad. 4 Que en su serena luz desaparezcan todos mis conflictos. 5 Y que en su paz pueda recordar Quién soy.

2. Algunas variaciones específicas para aplicar esta idea cuando parezcan surgir dificultades podrían ser: 2 Que no nuble la luz del mundo en mí.

3 Que la luz del mundo refulja sobre esta apariencia.

4 Esta sombra desaparecerá ante la luz.

3. (62) Perdonar es mi función por ser la luz del mundo. 2 Sólo aceptando mi función podré ver la luz en mí. 3 Y en esa luz mi función se perfilará claramente y sin

ninguna ambigüedad ante mis ojos. 4 Esta aceptación no depende de que reconozca cuál es mi función, pues aún no comprendo lo que es el perdón. 5 Sin embargo, confío en que en la luz lo veré tal como es.

4. Algunas variaciones para las aplicaciones más concretas de esta idea podrían ser: 2 Que esto me ayude a aprender el significado del perdón.

3 Que no separe mi función de mi voluntad.

4 No me valdré de esto para apoyar un propósito ajeno a mí.

Segundo repaso. El Curso te vuelve a pedir sentarte con dos ideas por día, cinco minutos por idea si puedes. Nota que este repaso es más denso que el primero. Las ideas repasadas ahora son ideas de identidad, función, salvación. Trátalas con más silencio y menos verbalización. Léelas, sostenlas, deja que resuenen. Aplícalas también durante el día cuando pase algo. El repaso no es sólo la sesión, es también su eco por el día. Ese eco es donde se instala la práctica de verdad.

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Lección 82: Hoy repasaremos estas ideas:

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 82 (Fundación para la Paz Interior):

1. (63) La luz del mundo brinda paz a todas las mentes a través de mi perdón. 2 Mi perdón es el medio por el que la luz del mundo se expresa a través de mí. 3 Mi perdón es el medio por el que

cobro conciencia de la luz del mundo en mí. 4 Mi perdón es el medio por el que el mundo sana junto conmigo. 5 Que perdone, entonces, al mundo para que pueda sanar junto conmigo.

2. Algunas sugerencias para las aplicaciones concretas de esta idea son: 2 Que la paz se extienda desde mi mente hasta la tuya, [nombre].

3 Comparto la luz del mundo contigo, [nombre].

4 Mediante mi perdón puedo ver esto tal como es.

3. (64) Que no me olvide de mi función. 2 No me olvidaré de mi función porque quiero recordar mi Ser. 3 No puedo desempeñar mi función si la olvido. 4 Y a menos que desempeñe mi función, no experimentaré la dicha que Dios dispone que yo tenga.

4. Algunas variaciones específicas de esta idea son: 2 No me valdré de esto para ocultarme a mí mismo mi función.

3 Me valdré de esto como una oportunidad para desempeñar mi función.

4 Esto podrá ser una amenaza para mi ego, pero no puede alterar mi función

en modo alguno.

Segundo día del segundo repaso. Las ideas de hoy tocan función y luz. Sostén cada idea sin corregirla. Es común querer editarlas mentalmente, quitarles peso, hacerlas más fáciles. No lo hagas. Déjalas como están. Su fuerza está en su forma original. Practica hoy la disciplina de recibir la idea tal como fue escrita, sin retoques. Ese recibir es un músculo espiritual importante, y con el tiempo se extiende a otras cosas también. Aprendes a recibir lo que viene sin editarlo.

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Lección 83: Hoy repasamos estas ideas:

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 83 (Fundación para la Paz Interior):

1. (65) Mi única función es la que Dios me dio.

2 No tengo otra función salvo la que Dios me dio. 3 Este reconocimiento me libera de todo conflicto porque

significa que no puedo tener metas conflictivas. 4 Al tener un solo propósito, siempre estoy seguro de lo que debo hacer, de lo que debo decir y de lo que debo pensar. 5 Cuaquier duda no puede sino desaparecer cuando reconozco que mi única función es la que Dios me dio.

2. Las aplicaciones más concretas de esta idea podrían hacerse con las siguientes variaciones: 2 Mi percepción de esto no altera mi función.

3 Esto no me confiere una función distinta de la que Dios me dio.

4 No me valdré de esto para justificar una función que Dios no me dio.

3. (66) Mi función y mi felicidad son una. 2 Todas las cosas que proceden de Dios son una. 3 Proceden de la Unicidad1 y tienen que ser recibidas cual una

sola. 4 Desempeñar mi función es mi felicidad porque ambas cosas proceden de la misma Fuente. 5 Y debo aprender a reconocer lo que me hace feliz, si es que he de encontrar la felicidad.

4. Algunas variaciones útiles para aplicar concretamente esta idea podrían ser: 2 Esto no puede separar mi felicidad de mi función.

3 La unidad que existe entre mi felicidad y mi función no se ve afectada en

modo alguno por esto. 4 Nada, incluido esto, puede justificar la ilusión de que puedo ser feliz si dejo

de cumplir mi función.

1 N.T. A la palabra “unicidad”, que de acuerdo con el Diccionario de la Real Academia Española significa “calidad de único”, se le dado aquí un nuevo significado. En la presente obra se ha utilizado “unicidad” exclusivamente para traducir la palabra inglesa “oneness” en su acepción de “calidad, estado o hecho de ser uno”.

Tercer día del segundo repaso. Si llevas un cuaderno, hoy es buen día para escribir una frase corta sobre cada una de las dos ideas después de sentarte con ella. No un ensayo, una frase. Ese pequeño acto de asentar por escrito ayuda a que la idea baje del intelecto al pecho. No lo hagas si te distrae. Sólo si te ayuda. El Curso da libertad de forma dentro de la disciplina de fondo. Escoge lo que te acerque, suelta lo que te distraiga. Ese discernimiento es tu instrumento espiritual más útil.

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Lección 84: Éstas son las ideas para el repaso de hoy:

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 84 (Fundación para la Paz Interior):

1. (67) El Amor me creó a semejanza de Sí Mismo. 2 He sido creado a semejanza de mi Creador. 3 No puedo sufrir, no puedo experimentar pérdidas y no puedo

morir. 4 No soy un cuerpo. 5 Hoy quiero reconocer mi realidad. 6 No adoraré ídolos ni exaltaré el concepto que he forjado de mí mismo para reemplazar a mi Ser. 7 He sido creado a semejanza de mi Creador. 8 El Amor me creó a semejanza de Sí Mismo.

2. Las siguientes variaciones te pueden resultar útiles para las aplicaciones concretas de la idea: 2 Que no vea en esto una ilusión de mí mismo.

3 Mientras contemplo esto, quiero recordar a mi Creador.

4 Mi Creador no creó esto como yo lo estoy viendo.

3. (68) El amor no abriga resentimientos. 2 Los resentimientos son algo completamente ajeno al amor. 3 Los resentimientos atacan al amor y obscurecen su

luz. 4 Si abrigo resentimientos estoy atacando al amor y, por ende, atacando mi Ser. 5 De este modo, mi Ser se vuelve un extraño para mí. 6 Estoy decidido a no atacar a mi Ser hoy, de manera que pueda recordar Quién soy.

4. Estas variaciones de la idea te resultarán útiles para las aplicaciones concretas: 2 Esto no justifica el que niegue a mi Ser.

3 No me valdré de esto para atacar al amor.

4 No dejaré que esto me tiente a atacarme a mí mismo.

Cuarto día del segundo repaso. En las ideas de hoy aparecen resentimientos y luz. Nota si el ego trata de convertir la sesión en autocrítica. No es lo que el Libro pide. La observación en el Curso siempre es sin castigo. Si aparece el juicio, aplícale la idea de repaso encima y regresa. Practica dulzura contigo mismo hoy. El perdón empieza siempre en casa, y desde ahí se extiende sin esfuerzo hacia lo que veías afuera. Practica esa dulzura interior con la misma seriedad con la que practicas el resto del Libro.

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Lección 85: El repaso de hoy abarcará las siguientes ideas:

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 85 (Fundación para la Paz Interior):

1. (69) Mis resentimientos ocultan la luz del mundo de mí. 2 Mis resentimientos me muestran lo que no está ahí y me ocultan lo que quiero ver. 3 Habiendo reconocido esto,

¿para qué los iba a querer? 4 Mis resentimientos me mantienen en la obscuridad y ocultan la luz. 5 Los resentimientos y la luz no pueden coexistir, pero la luz y la visión tienen que unirse para yo poder ver. 6 Y para poder ver tengo que desprenderme de mis resentimientos. 7 Quiero ver, y ése será el medio por el que lo lograré.

2. Las aplicaciones concretas de esta idea podrían hacerse de la siguiente manera: 2 Que no haga de esto un obstáculo a la visión.

3 La luz del mundo desvanecerá todo esto con su resplandor.

4 No tengo necesidad de esto. 5 Lo que quiero es ver.

3. (70) Mi salvación procede de mí. 2 Hoy reconoceré dónde está mi salvación. 3 Está en mí porque ahí es donde está su Fuente. 4 No ha abandonado

su Fuente, por lo tanto, no pudo haber abandonado mi mente. 5 Dejaré de buscarla fuera de mí mismo. 6 No es algo que se encuentre afuera y luego tenga que traerse dentro. 7 Se extenderá desde dentro de mí, y todo aquello que vea no hará sino reflejar la luz que brilla en mí y en sí misma.

4. Las siguientes variaciones de la idea son apropiadas para las aplicaciones más concretas: 2 Que esto no me tiente a buscar mi salvación fuera de mí mismo.

3 No permitiré que esto interfiera en la conciencia que tengo de la Fuente de

mi salvación. 4 Esto no puede privarme de la salvación.

Quinto día. Estás a la mitad de este repaso. Chequea si la disciplina se mantiene. Si te has saltado alguna sesión, retómala hoy. No compenses acumulando. Sólo retoma con calma. El Curso trabaja con lo que le das. Sostener el ritmo del Libro es más importante que hacer sesiones perfectas ocasionalmente. La constancia gana a la intensidad. Este es un principio útil no sólo para el Curso, sino para toda vida interior. Ese ritmo tranquilo es lo que sostiene el trabajo por décadas, no por meses.

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Lección 86: Éstas son las ideas para el repaso de hoy:

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 86 (Fundación para la Paz Interior):

1. (71) Sólo el plan de Dios para la salvación tendrá éxito. 2 Es inútil que ande buscando febrilmente la salvación por todas partes. 3 La he visto en muchas personas y en

muchas cosas, pero cada vez que traté de alcanzarla no estaba allí. 4 Estaba equivocado con respecto a dónde se encuentra. 5 Estaba equivocado con respecto a lo que es. 6 Ya no emprenderé más búsquedas inútiles. 7 Sólo el plan de Dios para la salvación tendrá éxito. 8 Y me regocijaré porque Su plan jamás puede fallar.

2. Éstas son algunas de las variaciones que se sugieren para las aplicaciones más concretas de la idea: 2 El plan de Dios para la salvación me librará de mi percepción de esto.

3 Esto no es una excepción al plan de Dios para la salvación.

4 Quiero percibir esto únicamente a la luz del plan de Dios para la salvación.

3. (72) Abrigar resentimientos es un ataque contra el plan de Dios para la salvación. 2 Abrigar resentimientos es un intento de probar que el plan de Dios para la salvación fracasará. 3 Sin embargo,

sólo Su plan puede tener éxito. 4 Al abrigar resentimientos, por lo tanto, estoy excluyendo de mi conciencia mi única esperanza de salvación. 5 Mas no quiero seguir yendo en contra de mis propios intereses de esta manera tan descabellada. 6 Quiero aceptar el plan de Dios para la salvación y ser feliz.

4. Las aplicaciones concretas de esta idea pueden hacerse utilizando las siguientes variaciones: 2 Según contemplo esto estoy eligiendo entre la percepción falsa y la

salvación. 3 Si veo motivos en esto para abrigar resentimientos, no veré motivos que

justifiquen mi salvación. 4 Esto es un llamamiento a la salvación, no al ataque.

Sexto día del segundo repaso. Nota si alguna de las ideas repasadas ha cambiado su sabor desde la primera vez que la practicaste. Casi siempre pasa. Las ideas no cambian, tú cambias, y desde ese cambio la idea se lee distinto. Ese es el fruto real del trabajo del Libro. Practícalas hoy con curiosidad, no con obligación. La curiosidad sostenida es lo que hace que este trabajo dure toda la vida. Ese es el ritmo que el Libro te propone, y el que yo sigo practicando después de tantos años.

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Lección 87: Nuestro repaso de hoy abarcará estas ideas:

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 87 (Fundación para la Paz Interior):

1. (73) Mi voluntad es que se haga la luz. 2 Hoy haré uso del poder de mi voluntad. 3 No es mi voluntad andar a tientas en la obscuridad, temeroso de las

sombras y amedrentado por cosas invisibles e irreales. 4 La luz será mi guía hoy. 5 La seguiré allí donde me lleve y contemplaré únicamente lo que me muestre. 6 Éste será el día en que experimentaré la paz de la verdadera percepción.

2. Las siguientes variaciones de esta idea pueden ser útiles para las aplicaciones concretas: 2 Esto no puede ocultar la luz que es mi voluntad ver.

3 (Nombre], estás en la luz junto conmigo.

4 En la luz esto se verá de otra manera.

3. (74) No hay más voluntad que la de Dios. 2 Hoy estoy a salvo porque no hay más voluntad que la de Dios. 3 Siento miedo sólo cuando creo que hay otra

voluntad. 4 Trato de atacar únicamente cuando tengo miedo, y sólo cuando trato de atacar puedo creer que mi eterna seguridad está siendo amenazada. 5 Hoy reconoceré que nada de esto ha ocurrido. 6 Estoy a salvo porque no hay más voluntad que la de Dios.

4. Las siguientes son algunas variaciones de la idea que pueden ser útiles para las aplicaciones concretas: 2 Percibiré esto en conformidad con la Voluntad de Dios.

3 La Voluntad de Dios, así como la mía, es que tú, [nombre], seas Su Hijo.

4 Esto es parte de lo que la Voluntad de Dios ha dispuesto para mí,

independientemente de cómo lo vea.

Séptimo día. Los repasos son donde se instala la fe. No fe religiosa, fe operativa. Fe en que estas ideas trabajan aunque no siempre veas resultado inmediato. Aplícalas hoy con esa fe callada. Y si la fe flaquea, aplica también la idea sobre la fe flaqueada. Todo entra en la práctica. Todo es material del Curso, incluida tu propia resistencia. El Libro no se rompe cuando dudas de él, sólo espera. Sigue apareciendo, y él sigue haciendo su trabajo silencioso en ti.

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Lección 88: Hoy repasaremos estas ideas:

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 88 (Fundación para la Paz Interior):

1. (75) La luz ha llegado. 2 Al elegir la salvación en lugar del ataque, estoy simplemente eligiendo reconocer lo que ya está ahí. 3 La

salvación es una decisión que ya se tomó. 4 El ataque y los resentimientos no existen como opciones. 5 Por eso es por lo que siempre elijo entre la verdad y la ilusión; entre lo que está ahí y lo que no está. 6 La luz ha llegado. 7 Solamente puedo elegir la luz porque no hay otra alternativa. 8 La luz ha reemplazado a la obscuridad, y ésta ha

desaparecido.

2. Las siguientes variaciones pueden ser útiles para las aplicaciones concretas de esta idea: 2 Esto no puede mostrarme la obscuridad, pues la luz ha llegado.

3 Tu luz, [nombre] es lo único que quiero ver.

4 No quiero ver en esto más que lo que realmente se encuentra ahí.

3. (76) No me gobiernan otras leyes que las de Dios. 2 He aquí la perfecta declaración de mi libertad. 3 No me gobiernan otras leyes que las de Dios. 4 La tentación de

inventar otras leyes y de permitir que me subyuguen me acecha constantemente. 5 Sufro únicamente porque creo en ellas. 6 Pero en realidad no me afectan en absoluto. 7 Estoy perfectamente a salvo de los efectos de cualquier ley, excepto las de Dios. 8 Y las Suyas son las leyes de la libertad.

4. Para las aplicaciones concretas de esta idea, las siguientes variaciones pueden resultar útiles: 2 Mi percepción de esto me muestra que creo en leyes que no existen.

3 Veo únicamente las Leyes de Dios operando en esto.

4 Que sean las Leyes de Dios las que operen en esto y no las mías.

Octavo día. Las ideas de hoy tocan voluntad y luz. Son ideas de reunión, no de esfuerzo. Aplícalas soltando el esfuerzo. En veinticinco años he notado que las lecciones sobre voluntad se hacen bien cuando bajas el músculo, no cuando lo subes. Practícalas suavemente hoy. Suave no significa débil, significa alineado. Cuando estás alineado, mucho de lo que llamabas esfuerzo se disuelve. Practícalo en silencio y verás. La suavidad es una de las señales más claras del avance del Curso en tu vida.

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Lección 89: Éstas son las ideas que vamos a repasar hoy:

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 89 (Fundación para la Paz Interior):

1. (77) Tengo derecho a los milagros.

2 Tengo derecho a los milagros porque no me gobiernan otras leyes que las de Dios. 3 Sus Leyes me liberan de

todos mis resentimientos y los reemplazan con milagros. 4 Aceptaré los milagros en lugar de los resentimientos, los cuales no son sino ilusiones que ocultan los milagros que se encuentran tras ellos. 5 Ahora aceptaré solamente aquello a lo que las Leyes de Dios me dan derecho, de manera que pueda usarlo en beneficio de la función que Él me ha dado.

2. Puedes usar las siguientes sugerencias para las aplicaciones concretas de esta idea: 2 Detrás de esto hay un milagro al que tengo derecho.

3 No voy a abrigar ningún resentimiento contra ti, [nombre], sino que te voy a

ofrecer el milagro al que tienes derecho. 4 Visto correctamente, esto me ofrece un milagro.

3. (78) ¡Que los milagros reemplacen todos mis resentimientos! 2 Mediante esta idea uno mi voluntad a la del Espíritu Santo y percibo las dos cual una sola. 3 Mediante esta idea

acepto mi liberación del infierno. 4 Mediante esta idea expreso que estoy dispuesto a que todas mis ilusiones sean reemplazadas por la verdad de acuerdo con el plan de Dios para mi salvación. 5 No haré excepciones ni substituciones. 6 Lo que quiero es todo el Cielo y sólo el Cielo, tal como la Voluntad de Dios ha dispuesto que lo tenga.

4. Las variaciones que pueden resultar útiles a la hora de aplicar concretamente la idea son: 2 No quiero mantener este resentimiento separado de mi salvación.

3 [Nombre], dejemos que los milagros reemplacen todos nuestros

resentimientos. 4 Detrás de esto se encuentra el milagro que reemplaza todos mis

resentimientos.

Noveno día. Ya casi cierras el repaso. Sostén el ritmo. Y agrégale una gratitud pequeña al final de cada sesión. No hace falta que sea elaborada. Gracias por la idea, gracias por el momento, gracias por seguir. Esa gratitud simple lubrica todo el trabajo interior y te acerca a la Voz que el Libro te ha ido enseñando a escuchar. La Voz responde mucho mejor a la gratitud que a la exigencia. Practícalo hoy con corazón sencillo, y verás que la sesión cierra con una sensación distinta.

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Lección 90: Éstas son las ideas que vamos a utilizar en este repaso:

De Un Curso de Milagros, Libro de Ejercicios para Estudiantes, Lección 90 (Fundación para la Paz Interior):

1. (79) Que reconozca el problema para que pueda ser resuelto. 2 Que hoy me dé cuenta de que el problema es siempre alguna forma de resentimiento que quiero abrigar. 3 Que

también comprenda que la solución es siempre un milagro al que le permito ocupar el lugar del resentimiento. 4 Hoy quiero recordar la simplicidad de la salvación reforzando la lección de que sólo hay un problema y sólo

una solución. 5 El problema es un resentimiento; la solución, un milagro. 6 E invito a la solución cuando perdono la causa del resentimiento y le doy la bienvenida al milagro que entonces ocupa su lugar.

2. Para las aplicaciones concretas de esta idea puedes usar las siguientes variaciones: 2 Esto supone un problema para mí que quiero que se resuelva.

3 El milagro que se encuentra tras este resentimiento lo resolverá por mí.

4 La solución de este problema es el milagro que el problema oculta.

3. (80) Que reconozca que mis problemas se han resuelto. 2 La única razón de que parezca tener problemas es que estoy usando el tiempo indebidamente. 3 Creo que el

problema ocurre primero, y que debe transcurrir cierto tiempo antes de que pueda resolverse. 4 No veo el problema y la solución como acontecimientos simultáneos. 5 Ello se debe a que aún no me he dado cuenta de que Dios ubicó la solución junto al problema, de manera que el tiempo no los pudiera separar. 6 El Espíritu Santo me enseñará esto si se lo permito. 7 Y comprenderé que es imposible que yo pudiera tener un problema que no se hubiera resuelto ya.

4. Las siguientes variaciones de la idea de hoy resultarán útiles para las aplicaciones concretas: 2 No tengo que esperar a que esto se resuelva.

3 Ya se me ha dado la solución a este problema, si estoy dispuesto a

aceptarla. 4 El tiempo no puede separar este problema de su solución.

Último día del segundo repaso. Cierra bien. Toma un momento al final para reconocer que has terminado dos repasos completos y ochenta lecciones. No para celebrarte, sino para asentar lo caminado. Mañana empieza una nueva serie. Las lecciones se hacen más profundas de aquí en adelante. Este cierre limpio prepara mejor el terreno. Gracias por seguir. El Curso te sigue. Descansa esta noche con la noción de que el trabajo hecho se queda contigo, aunque el ego insinúe lo contrario.

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